Entre el amor y el Limbo

Autor: Davalon

 

“Nueva teoría del Big Ban” de la escritora nicaragüense Gioconda Belli:

“El Big Bang fue el orgasmo primigenio:

Orgasmo de los Dioses amándose en la nada.

Cada vez que te amo repito la génesis universal

protones y neutrones, neutrinos y fotones

saltan de mi encendidos a crear nuevos mundos

centellas y meteoros se cruzan con mis gritos

te amo mientras mis pulmones crean la Vía Láctea de nuevo

y el sol vuelve a nacer redondo y amarillo de mi boca

la luna se me suelta de los dedos

Marte, Plutón, Neptuno, Venus, Saturno y sus anillos

las novas, súper novas, los agujeros negros

anillos concéntricos de galaxias innombrables

se desgajan de mis contorsiones.

Soy Gaia, soy todas las Diosas explotando.

Entre luz de centellas tu planeta de fuego

prende mis luces todas

brotan mundos cometas meteoros se hacen trizas

lluvias de estrellas danzan en el arco del éter

nace por fin la tierra sus edades de magma y cataclismos

la primera partícula de vida moviéndose en la hierba

su cilicio

y luego es el silencio

velocidad de materia que se dispersa en círculos

tus soles y mis soles se asientan en su espacio

es el frío la grandeza del tiempo

la eternidad el azul y el rojo

los sonidos, la estática

el amor insondable tu amor tierno tus manos en mi frente

las campanas a lo lejos bing bang bing bang bing bang

bing bang

Big Bang”.

El amor… O El Limbo (post publicado ya el 20 de Agosto de 2010)

Es el lugar más seguro para vivir. La tierra del hombre masa, la cuna de todo el mundo. Dispone de paredes insonorizadas para no escuchar el llanto de dos tercios de la población mundial condenada a un “infierno” en vida. Y, por las ventanas al exterior, apenas entra la luz de la información. Los “mercados” son sólo el cuento temible para enderezar conductas. Las restricciones de la dieta alimenticia, necesidades de la organización. Es caro comer a la sopa boba. Cuanto más bueno y dócil seas, más cromos te dan para canjear en las tiendas. Es un lugar confortable lleno de sugerencias para comprar. Casas, automóviles, vacaciones, vestidos, abalorios… los acumulas, los consumes, tiras sobrantes a la basura y vuelves a empezar.

 Afuera, cuentan, suceden cosas incómodas, potencialmente peligrosas: daños colaterales, flexibilizaciones laborales, reajustes de precios e impuestos, recogidas de beneficios, alzamientos de bienes, contextos que salen y entran, delincuentes, pobres, bombas y conflictos armados, enfermedades. Y se sabe. Y se abraza la seguridad. Alguien nos cuida, nos protege, vela por nosotros. Los protagonistas se pegan y gritan, surgen temas pasionales de controversia sobre los grandes valores, y los residentes pueden participar a través del mando a distancia. Se puede escoger bando, creencia, apostar.

 Los rebeldes son condenados al abismo, sin preámbulos. Apenas se les ve desaparecer. Uno mira en las vidas de los otros y se siente admitido en la norma. Por la televisión comunitaria surten de grandes entretenimientos para pasar el tiempo y escenificar el simulacro de vivir.

 Sofás ocres, cortinas ocres, paredes ocres, suelo gris.  Ni fuego, ni hielo. La temperatura es de 22º y cuando llegan olas de calor o de frío, huracanes y diluvios, la sensación térmica permanece inalterable. Presión sanguínea en 12/7, la diástole y la sístole sin sobresaltos y 72 pulsaciones de pulso cardíaco. Excesos en comida y bebida, emociones y conciencia, no se reflejan en las gráficas. La sensación corporal y de los sentimientos es siempre la correcta. No hay mejor lugar para vivir. El averno no es opción. El cielo efímero no se contempla.

La liturgia católica decidió abolir no hace mucho el limbo de la mano de Ratzinger porque mantenía dudas de si en efecto era una verdad de fe. La realidad se colaba por las ventanas y había que cerrarlas. El limbo es un lugar incontaminado, libre de humos, alientos, pestilencia. O ésa es al menos la sensación limbística. ¿Qué más se puede pedir?

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7 comentarios

  1. Dando el primer vistazo al post, ya te envuelve una atmófera de ensoñación y reflexión. No se si estaré equivocada, pero no lo puedo leer hasta mas tarde.

    Un abrazo a tod@s

  2. El post me recordó enormemente el pensamiento de Zygmunt Bauman, un autor difícil de leer en algunos momentos pero tremendamente iluminador sobre el mundo en el que vivimos y nuestra triste naturaleza de toxicómanos del consumo. La lectura de sus obras es imprescindible.

    Y por cierto, me encantó (¿cómo no?) la poesía del encabezamiento. De nuevo, muchas gracias.

  3. El muro en el que los profetas escribieron
    Se esta resquebrajando.
    Sobre los instrumentos de muerte
    La luz del sol brilla resplandeciente.
    Cuando todos los hombres se desgarren
    Con pesadillas y con sueños,
    Nadie va a depositar la corona de laurel
    Mientras el silencio ahogue los gemidos

    Entre las puertas de hierro del destino,
    Las semillas del tiempo fueron sembradas,
    Y regadas por hazañas de aquellos
    Que conocen y son conocidos;
    El conocimiento es un amigo mortal
    Cuando nadie pone las reglas.
    La suerte de toda la humanidad, lo veo,
    Esta en manos de tontos.

    Confusión será mi epitafio
    Mientras me arrastro en un sombrero roto y quebrado
    Si lo logramos podremos todos sentarnos
    y reír.
    Pero me temo que mañana estaré llorando
    Si me temo que mañana estaré llorando.

  4. Trancos

     /  25 octubre 2011

    “y tú cobarde, mudo
    te despediste ahí, como el que asiente,
    más allá de la muerte, a la injusticia.
    Mejor la destrucción, el fuego.”

    Del poema “Limbo”.- Luis Cernuda)

    Gracias, Joan. Hace más de 30 años que me encanta El Rey Carmesí. Sus poemas, sus canciones y sus dibujos. He olvidado quién me regaló por primera vez el disco de “In the Court of the Crimson King”, pero lo he recompredo muchas veces (en disco y luego en CD) cada vez que lo he perdido o lo he prestado y no me lo han devuelto. El último, se lo llevó mi hijo; luego, alguien me lo regaló otra vez, cuando cité, en una conversación, aquello de “la paz es un arroyo del corazón del hombre. La paz es un hombre tan alto como el alba…”

  5. La sensación que yo tengo es la de estar metido en una burbuja rodando por dentro de un laberinto donde, interesadamente, sólo vemos señales de tráfico que significan: no hay salida. Vivimos ahí. Sufrimos ahí, y, de cuando en cuando, ahí somos felices. Una alegría entre seis penas. No soy creyente, ni de este dios del dolor y la venganza, al que tuve que estudiar en mi infancia, ni de ningún otro del que no conozco nada, ni me interesa. Pero como creo que en el fondo somos el fruto de los miedos y de los valores que nos inculcaron, y a mí, los miedos religiosos, me los inculcaron en base a la letra con sangre entra, me queda el regusto de pensar que el limbo es una mezcla rara de “sentencia”: no cumpliste perfectamente…un periodo de aislada reflexión. Sí, el limbo siempre me dio sensación de ser eso, algo individual, al contrario que el cielo o el infierno donde todo se me aparecía como colectivo.
    Así que cuando pasaron los años y ya nadie, o casi nadie, cree en estas vaguedades van los que mandan y me lo confirman. Lo hicieron, me lo confirmaron, cuando decidieron sacarlo de la metafísica y plantarlo en el mismo corazón del Dow Yones. Implantaron el limbo, ergo el individualismo, como primer valor mercantil de nuestra sociedad. Cada uno en su burbuja emitiendo palabras que nada duran, escribiendo párrafos que tardan más en escribirse que en desaparecer…

    Detrás, o fuera, del laberinto quizás no esté el paraíso, quizás solo esté ese lugar donde “todos” podamos vivir fuera de la burbuja, sin miedos. Quizás lo primero sea aprender que el individualismo no nos conduce al infierno, sino que es el mismo infierno, y que la única manera de salir de él es reventando la burbuja individual y unirse a los que también han decidido reventar la suya y convertir este mundo real en el cielo prometido…
    Y no sé por qué tengo la sensación de haberme salido del tema…pero lo siento así.

  6. Hoy has creado un artículo preñado de sensibilidad, desesperación ante lo inevitable y unos sutiles matices-duros en otros momentos-, en donde denuncias el estado amorfo/acomodaticio de quienes prefieren ser sombras bien alimentadas de una “sopa boba” patriarcal que les llueve como maná-si son obedientes y sumisos-, pero que suele costarles su libertad y hasta su dignidad.¡Cosas de ciertos Seres humanos!.

    Es en ese limbo estático, pintado con infinitos tonos grises, es donde los sueños pierden el colorido que suele vestir a los valientes guerreros de la palabra hecha acción. Nunca llegaré a comprender a los pusilánimes.

    La canción que nos dejas, es una joya en la historia de la música francesa. Muchas gracias. Dejó aquí como réplica a esa joya Se trata de una canción que escuché por primera vez en París, en un garito repleto de humo y ambiente de bohemia,en donde un joven pianista/cantante-hoy muy famoso, que lleva por nombre Gilbert Montagné-, la cantaba sentado en un viejo piano tratando de que su voz y esta bella canción, pudiese elevarse entre los murmullos de los asistentes. En el limbo de la sumisión, siempre acaba por abrirse una ventana de esperanza, para que logren salir a la luz, los que aún sienten los colores de la vida.¡Feliz día!.:

  7. Trancos

     /  26 octubre 2011

    Por lo menos llueve (¡por fín). Y amanece (¡que no es poco!)

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