Recetas FMI y UE: menos salario, más paro, menos democracia, más precariedad

Olli Rehn, el responsable de Asuntos Económicos de la UE, se ha apuntado a la petición del FMI:los sueldos de los españoles deben bajar un 10% para crear empleo. Dos patas de la Troikadecretan pues abundar en nuestro empobrecimiento y con la tercera, el BCE, no existe la menor discrepancia ideológica -porque de eso hablamos-. Ningún dato avala que la devaluación de los ciudadanos disminuya el paro y frene la recesión sino todo lo contrario. Pero desde el Olimpo en el que viven nuestros ejecutores, los ciudadanos somos anotaciones contables en un papel que sirven a sus fines. Rehn ha osado incluso apelar a la coacción. «Quienes lo rechacen frontalmente cargarán sobre sus hombros con la enorme responsabilidad de los costes sociales y humanos«, escribe en su blog, « expresando el sentir de la Comisión«, según una portavoz. Paradojas de la vida, la Historia fijará la inmensa culpa de los actuales gestores de la UE en el hundimiento de Europa y sus ciudadanos. Y, ahora mismo, en los injustos daños sociales y humanos que ya han causado.

Un negocio estupendo proponen. Se trata de rebajar los salarios un 10% adicional a las graves mermas sufridas con la Reforma Laboral de Bañez/Rajoy. Como saben que eso no funciona, solicitan también incentivar la contratación con rebajas de impuestos a las empresas. Pero, claro, entra menos dinero en las arcas públicas, así que cogemos a los monigotes del tablero y les subimos también los impuestos indirectos. Como esto es intragable –por mucho que los españoles hayan demostrado que engullen cuanto les echen- emplazamos a los sindicatos para que les convenzanÉsta es la síntesis del “pacto” pergeñado por el FMI, que la UE encuentra un gran hallazgo. ¿Motivar a los ciudadanos para que asientan en silencio? Bastante tienen con un empleo miserable si es que les toca en suerte.  No hay otro incentivo.

Desde primero de economía o desde la pura constatación sensata de la realidad, se sabe que con menos dinero –vía mermas salariales y subidas de costos- los ciudadanos cada vez consumen menos. Se siguen hundiendo los negocios, por tanto, y aumentando el paro. Máxime cuando los bancos a pesar de nuestros generosos regalos no dan créditos. Pero el plan vuelve a ser que trabajemos para la exportación. Buscan crecer en ese apartado, es lo que nos brindan como ejemplo de “recuperación”. Nos convertimos en la fábrica del mundo, en competencia con China, Bangladesh u otros países de trabajo esclavo. Hay mucho margen para rebajar el sueldo en consecuencia. Y a callar. Realmente es un acuerdo muy ventajoso. Para ellos.

Rehn  -que llama “lumbreras” a quienes se oponen a las rebajas de sueldo y demás recortes a la sociedad- cita como ejemplo de la eficacia de estas políticas a Irlanda y Letonia. Estamos ciegos si no queremos verlo, aunque conozcamos lo que quieren ocultar. Irlanda, casualmente, lidera con España el aumento del paro de larga duración en los últimos cuatro años. Pero es que la gente, el dolor de las personas, son daños colaterales. En cuanto a Letonia ha venido siendo ejemplo paradigmático de crucifixión a cargo del FMI y lo será de la UE a la que ahora, en los huesos sus ciudadanos, aspira a entrar. El que, en terminología de la jungla neoliberal, fue llamado “El tigre báltico”, vio caer al 18 % su economía cuando llegó la crisis. Se cerraron hospitales, los enfermos debían alquilar su cama en los que permanecían abiertos, bajaron a la mitad el sueldo de los maestros y un 20% el salario mínimo y las pensiones. El despido es libre. ¿Han salido de la recesión? Los ciudadanos no. Como explicaba Paul Krugman las recuperaciones parciales de algunas de sus cifras de depresión – como el paro cuya tasa fue la única que en algunos momentos sobrepasó la española-, se han conseguido por ejemplo con la emigración masiva. Nosotros andamos en ello. También aquí hay mucho margen para echar a su suerte a ciudadanos de toda condición. Las cifras de la EPA mejoran así que es un gusto.

Lo más grave si cabe es que el aumento de las desigualdades sociales –y España se sitúa en cabeza de Europa en rapidez y cuantía- lastra incluso el desarrollo de los países como tales. Está demostrado. Las sociedades menos igualitarias registran un mayor grado de fracaso social que aquellas donde esas diferencias se han limado. La desigualdad aumenta las tensiones sociales, crece la violencia, las enfermedades, los problemas mentales, reduce la esperanza de vida. Prácticamente todos pierden. Pero si el dinero llena los bolsillos adecuados no les importa.

 Rehn ha vivido de lo público toda su vida laboral. Como tantos otros. Como la mayoría de sus colegas en la Comisión. Como el español Joaquín Almunia en gran parte de su trayectoria. Desde las atalayas de sus jugosos sueldos ya no sienten el aliento de las personas a las que dicen representar y pagan sus facturas. Deberían cobrar el sueldo medio de la UE una buena temporada, la media entre Rumania o Bulgaria y Suecia y repetir después sus doctrinas.

La austeridad –apadrinada por Merkel-  ha matado Europa. Ya apenas cuenta en el concierto mundial. Obama ha sido el primer presidente del aún poderoso EEUU que ya apenas la pisa. La austeridad… y la profunda relajación de la democracia. La conservadora canciller alemana imprimió también –desde el famoso Merkosy– la sustitución de los órganos comunitarios por decisiones personales o apañadas a dos o por una camarilla. Quien más manda en la UE es el Consejo Europeo compuesto por los presidentes o jefes de gobierno de los países miembros, cada cual buscando sus intereses nacionales. Y es decisiva la asimetría del poder real: unos deciden e imponen y otros no pintan nada.

Pero hay todavía una enorme responsabilidad más de la UE con respecto a España: lo poco que les interesa la profunda trama de corrupción que está minando los pilares del Estado. Eso no va con ellos. Son asuntos internos. Con los que se intercambian relaciones comerciales que no en otra cosa han convertido a los países. De hecho, Merkel sigue apoyando a Rajoy vea lo que vea, y sepa lo que sepa. Mediando el beneficio para sus bancos, se hace la vista gorda a las vigas que se clavan en el ojo propio. En un utópico mundo justo, también tendrían que pagarlo.

 Quedaron profundamente grabadas en mi memoria las palabras de una dignísima anciana que conocí en un reportaje sobre el Archivo de Salamanca. Teresa Virgili, hija del que fuera vicepresidente del Parlamento catalán en la República dijo : “ Mi padre era muy optimista, él pensaba cuando empezó la guerra mundial que ganarían las democracias y Franco saltaría enseguida, que las democracias europeas nos ayudarían. La gran decepción fue cuando no pasó esto ”.

 Hoy como siempre, estamos solos. Ante la codicia del entramado mundial y el español en particular. Ante la devastadora corrupción que nos corroe. Ante la peligrosa degradación de la democracia. Ante nosotros mismos y esos ciudadanos decisivos que una y otra vez miran para otro lado o creen la fantástica mentira de que ya vuelve el maná.

*Publicado en eldiario.es

La Democracia según Bruselas

La noticia lleva desde el viernes en la web de la Cadena SER sin que haya causado mayor repercusión: las autoridades de Bruselas andan preocupadas por la Justicia en España. Nosotros también lo estamos en muchas ocasiones ¿verdad? Pero los mandos de la UE van por otros derroteros. Son cuatro puntos los que les inquietan:

1)    Que las sentencias judiciales frenen las “reformas” de Rajoy como ha sucedido en Portugal.

2)    El decreto antidesahucios de Andalucía.

3)    Las investigaciones abiertas a Cajas y Bancos.

4)    Las pesquisas por la venta de Preferentes.

¿Para quién trabaja “Bruselas”? ¿Qué concepto tiene de la Democracia, la Justicia, la ética o los derechos ciudadanos?

En un año habrá elecciones europeas. El primer paso para erradicar esta plaga que nos está asolando. Porque de hecho, los ciudadanos estamos también muy preocupados por tener estos dirigentes en la UE.

Viviendo en el desvarío

Verlo aparecer, como una apolillada marioneta de cartón piedra, sin asomo de autocrítica, orgulloso de sí mismo hasta el ridículo, ofreciéndose como salvador patrio insustituible, cerró el círculo del diagnóstico: vivimos en el delirio. Fuera de toda lógica, criterio u honestidad. Cuando uno se encuentra inmerso en el desquicie, padeciéndolo emocionalmente, se nublan los sentidos y termina siendo cómplice de la sinrazón. Eso nos está ocurriendo y Aznar y cuanto rodeó su aparición subliminal fue el dato que faltaba.

Es de ver, sentir y sufrir… y no creer. Cada día nuevos impactos que, lejos de aclarar, aturden. Hemos llegado a tal nivel de degradación que parecemos pensar que la vida es así y no tiene remedio. Casi por cualquier lado que se mire. Aznar, dios sol centrado en sí mismo, ni se refirió a Europa. Pero es imprescindible tener en cuenta las desquiciadas políticas de austeridad que el multimando de Bruselas está imponiendo para pagar una crisis que la  mayor parte de los ciudadanos no provocamos y en la que se empeña con una desfachatez despiadada. Mientras, los dirigentes políticos la secundan como zombis. O como actores encantados de su papel. La última, la reunión de jefes de Estado y de gobierno que deciden “redoblar sus esfuerzos” contra el fraude fiscal… sin aportar una sola medida. Es decir, se han comprometido a volver a estudiar “la revisión de la directiva sobre fiscalidad del ahorro” para ver si la aprueban antes de fin de año y que los países que buenamente quieran intercambien datos bancarios. En la línea de siempre.

En esa UE podrida, inoperante -salvo para servir a los poderes financieros-, que está aniquilando Europa y a sus ciudadanos, España es el colmo del desatino en medio de una, sin duda notable, jaula de grillos que se degradada por minutos. ¿Qué más se puede pedir? ¿Qué más nos tiene que pasar? Un partido votado por una mayoría de incautos porque promete salir de la crisis económica y atajar el desempleo… y crea un millón de parados que va a completar la escandalosa cifra de 6.202.700. O eleva la deuda pública española a ritmo y cuantía inauditos en nuestra historia. Sí, del 68,5% en que la cogió Rajoy, pasó al 84,2% al terminar el año y ha añadido 40.000 millones de euros más en un solo trimestre hasta llegar al récord absoluto de casi el 88%. Y aún espera más. Será. Todos los países tocados por las recetas de la Troika, o de Merkel sin más, han registrado alzas espectaculares de sus deudas cuando han sido… secuestrados. Como nosotros. Y mucho más cuando localmente las medidas adoptadas son un puro dislate. Esos 40.000 millones de euros más, todos los que vengan, saldrán del mismo sitio: de nuestros servicios y derechos. Y seguiremos viendo las muecas de De Guindos diciendo que todo va bien. O las de Montoro. Il Dottore y el Pantaleone de este sainete trágico.

Eso es lo asombroso, verlos sacar pecho y prometer lo que jamás cumplen y que no pase nada. Y que tampoco se desate una masiva reacción social al conocer sus jugosos sobresueldos. “Complementar” con 4.200 euros mensuales un salario notable -como ha reconocido el presidente del Senado- es una total ofensa a una ciudadanía empobrecida por sus políticas, por muy legal que (dicen) sea. Y no es el único, qué va, el desfile sigue y se encaja con la misma impudicia que el resto de sus actuaciones. Es dinero público, nuestro. El PP, forzado por la investigación, admitió que el 95% de su presupuesto procede de fondos del erario. Y ni se inmuta, hay hasta quien lo comprende.

El resto de la troupe está a su nivel. Vemos a la singular ministra Báñez invitando a marcharse a los jóvenes españoles pero firmando un convenio para atraer a “profesionales cualificados” extranjeros. A Wert empecinado en meternos el catecismo católico en el cerebro con un mazo si es preciso y en preparar empleados para el mercado y no ciudadanos. A Soraya Sáenz de Santamaría secundándolo todo, ora contrita en rueda de prensa, ora agresiva en el Parlamento. O a Gallardón “remodelando” al gusto ultramontano la justicia, el Código Penal o las libertades de las mujeres. ¿No es incomprensible que todo siga igual?

Y hay más. Cajas, bancos, empresas, arcas saqueadas a lo largo y ancho del país. Y las idas y venidas del yerno y de la hija, hasta en la casa del Rey. El periplo de políticos por la oficina de contratación que parece ser presuntamente, a tenor de las informaciones judiciales, la Zarzuela. Y la “amiga entrañable” poniendo salsa picante a la opereta.

Y Gürtel. Que paga confetis para las fiestas de los niños de Mato y ella no se entera, y sigue siendo ministra, y sigue destrozando la sanidad pública. O una iluminación de más de 30.000 euros para la boda de la hija de los Aznar, cuando la mayoría de los invitado se gastó 400 euros en vajillas clásicas. Y “la duda ofende” si se piensa que sirvió para facilitar contratos. Se ha establecido la relación directa entre las donaciones al PP y casuales adjudicaciones millonarias de contratos públicos por mucho más monto. Lo que ofende es el insulto a la inteligencia.

Y todo esto no es sino la espuma de un pozo profundo que nos aturde. Oposición “responsable”… de quedarse quieta. Insuficientes apuestas de regeneración. Luchas ya a colmillo desnudo en el PP ara desbancar a cuantos están en el poder y llegar a peor… si cabe. El museo de los horrores actual tiene desvanes profundos.

No faltaba más que Aznar. Con una entrevista a la medida en la que, como se tocaron “temas candentes”, se da por buena. O se ha extendido un desesperanzado posibilismo o hemos llegado a olvidar hasta lo que es el periodismo. Rebatir las declaraciones con datos. Preguntar, por ejemplo, por la burbuja inmobiliaria germen fundamental de nuestro descalabro. Adónde fue el dinero obtenido por las privatizaciones de grandes empresas públicas. Repreguntar de verdad. Invitar a periodistas críticos, es decir a periodistas.

Vivimos en el desvarío. Con una sociedad que sigue durante ya más de una semana como noticia más vista en uno de los periódicos la   “ruleta sexual” de Colombia. Que se empecina en el “todos son iguales” y el “y tú más” y no ve salidas. La variable que destruye la ecuación de esa “felicidad” basada en el miedo y el conformismo es, sin embargo, la realidad. La que nos mantiene tristes y angustiados, a pesar de toda la búsqueda de gratificaciones ilusorias.

No es fácil  vivir en la locura, en un ambiente desquiciado, podrido a posta, con total voluntad y ningún atenuante. premeditadamente dirigido con lucidez malsana -no están locos- a crear rentable desconcierto. Grandes obras de la literatura, desde el Mundo feliz de Huxley a Fahrenheit 451 nos mostraron personas oponiéndose a la marea de la inercia. Bichos raros que usaban su cabeza y su dignidad, afrontando riesgos, sobre todo el de la soledad heroica. Pero quizás el primero fue nuestro, D. Quijote de la Mancha. El cuerdo en un mundo perturbado que ha de ser perseguido como anomalía. ¿España país de Quijotes? De algunos, sí, pocos. De quienes entierran la razón que brota pujante, mucho más. Hasta ahora. Porque ahora ya, contar con una masiva conducta contracorriente es cuestión de supervivencia. Sabemos que mañana, pasado y al otro, habrá más revelaciones, más desatinos, más sufrimiento, menos futuro.

*Publicado en eldiario.es

El ECOFIN con la tijera

Se reúne uno de los órganos con más poder en la UE: el ECOFIN, el consejo de ministros de finanzas. Tan expertos como son y no les salen las cuentas, la economía europea va de pena. Y así lleva desde que se siguen las políticas de “austeridad”. Pero ellos insisten. A Chipre, después de saquear las cuentas corrientes de los ahorradores, le van a apretar el duro gordiano y le van a pedir lo que a los demás: que eche funcionarios y recorte servicios sociales por todas partes. Ahora resulta que se “equivocaron”, y en realidad el país necesita 23.000 millones. La diferencia de más de 6.000 va también a las costillas de los contribuyentes. Parece que unos cuantos potentados se llevaron el dinero aunque “no se podía”, no podían los ciudadanos de a pie, y ha engordado la factura. Piden también privatizaciones para que se sigan lucrando los mismos y venta de reservas de oro. Que Chipre se vaya al cuerno no importa, lo importante es que los acreedores cobren.

Con Portugal también están muy enfadados. El Constitucional anuló por ilegales parte de los recortes y hay que hacer más. Lo habitual: sanidad, educación, gasto social. Esto de la justicia y la democracia es un asco para los negocios, y merece un castigo ejemplar.

Para España, ese país que va tan bien según cuentan Rajoy y sus secuaces, solicitan más impuestos, tajo a las pensiones y una reforma laboral aún más agresiva.

¿Creceremos así y se solucionará la crisis? No, iremos a peor. Como vamos cada uno de estos países y el conjunto de la UE, pero… no tenemos a nadie quien nos defienda.

Mientras tanto son intocables las grandes corporaciones y millonarios particulares que tienen entre 16 y 24 billones de euros en paraísos fiscales, según ya hemos contado. Un tercio de la riqueza mundial. Traduzco: a nosotros por ejemplo nos suben el IVA o el IRPF cuanto estimen oportuno y no se puede ni rechistar. Estos no pagan apenas impuestos. Para ellos gobiernan los elegidos por una cuadrilla –amplia- de obstinados papanatas. Aunque sufren también los recortes, les consuela mucho decir: «Pues… el otro más».

¿El futuro? Como las cuentas irán a peor…habrá que seguir recortando. No es un error, es auténtica mala voluntad. Una pura estafa. Pero mientras se consienta, así continuará.

elrich.amanecer.tijera

 

UE: no es una grieta, es un derrumbe

La UE ha demostrado con Chipre que nadie puede llamarse a engaño: los fiascos de sus bancos -los fiascos del capitalismo para ser más precisos-, se pagan entrando a saco en las cuentas corrientes de los ciudadanos. Tras los habituales globos sonda y desmentidos, Bruselas confirma que estudia aplicar a otros países esa “contribución de los ahorradores”. Incluso existe un apoyo global a la medida del Ministerio de Economía español. Es decir, al cobro en especie, como nos venían practicando, se añade ahora el saqueo directo. La UE incurre en dos graves contradicciones para su ideario: no respetar ni la propiedad privada, ni la libre circulación de capitales. E induce a guardar los dineros en lugar seguro: ¿los bancos alemanes?

Europa fue –y aún es- una idea esplendorosa que ha caído abatida por los errores –intencionados, la mayoría-. Partimos de su pecado original: constituirse en una unión económica que nunca ha logrado trasladarse a lo social. Añadamos el fuerte nacionalismo de sus componentes. Y, como guinda, el predominio de la potente Alemania que, en particular desde el inicio de la crisis, pincha y corta a su antojo. Con la aquiescencia general, desde luego.

Fue Alemania, su canciller Angela Merkel, la que introdujo en nuestras vidas la “austeridad” dándole carta de naturaleza definitiva en la cumbre del G20 en Paris en 2011. Con ella tapaba bajo siete mantas de amianto la peregrina pretensión de “refundar” el capitalismo que se había alumbrado tras el desplome de Lehman Brothers y todo el sistema financiero internacional en 2008.

Alemania, sus bancos, han salido intensamente beneficiados de la Unión. Y todavía más, de la “crisis de la deuda” que se nos vino encima, “casualmente”, sin que nadie la esperara. En lugar de establecer eurobonos para afrontarla o alguna regla al menos para evitar el fuerte desequilibrio en la financiación (Alemania paga su endeudamiento a poco más del 1% y España en torno al 5%), siguió utilizando al BCE para surtir de dinero a los bancos privados al 1% de interés. Como dice el economista Juan Torres López: “Si los saldos presupuestarios negativos del sector público desde 1989 se hubieran financiado al 1% por un banco central auténtico, nuestra deuda soberana sería ahora de algo menos del 15% del PIB y no de casi el 90% que vamos a superar en 2013”. La nuestra, la de España. En realidad toda Europa –no solo la del euro- se está hundiendo por las erráticas políticas que se aplican. Las que han desatado la mayor crisis social de la década o de varias décadas, como reflejan los datos de la propia UE. “No hay precedentes de unas diferencias tan grandes entre el sur o la periferia y el norte de la zona euro”, explican en concreto.

La defensa a ultranza de los bancos alemanes le viene grande, sin embargo, a la hija del pastor prebisteriano germanoriental (en explosiva mezcla) y Europa se le ha ido de las manos. La troupede mediocres que la ampara no hace sino afianzar el desconcierto. Europa ha perdido peso en el mundo. A borbotones. Europa se desmorona como un edificio en ruinas.

Lo primero que llama la atención de la odisea que vivimos es la opacidad de la toma de decisiones. ¿Quién ha dado la orden de crucificar tan a las claras a los ciudadanos chipriotas y a todos cuantos les venga en gana? ¿Alemania, el FMI, la Troika en su conjunto, la Comisión, el Consejo Europeo, el ECOFIN? A la mayoría de ellos no los hemos elegido. No a todos por voto directo. Pero lo peor es que desde los tiempos de MERKOZY todo se hace a escondidas, en secretas camarillas, antidemocráticamente.

La UE se ha convertido en un paquidermo al que envían sus sobrantes los partidos nacionales. Buena culpa de ello es de los votantes que “no se fijan” en lo que votan. Los lobbys campan a sus anchas por la sede del Parlamento de Estrasburgo. Sus regalados diputados -que viajan por su voluntad en primera clase y trabajan como máximo tres días y medio a la semana- no dan abasto para atenderles. Más, cuanto mayor es su poderío económico para hacerse oír. ¿Cómo puede funcionar nada limpia y eficazmente así?

La UE maneja un presupuesto anual de más de 140.000 millones de euros. Plagada de organismos diferenciados, 38.000 personas trabajan en la Comisión y  más de 7.600 en el Parlamento. Y hay que sumar todos los cargos y diputados. Evidentemente, ejerce una labor positiva sobre muchos aspectos del funcionamiento de los países, pero son incontables las partidas y estudios que podrían suprimirse por su irrelevancia. Claro que no sabemos el interés de los lobbys en que se traten esos temas.

Acaban de aprobar los presupuestos para el nuevo período que se inicia en 2014, sin haberse celebrado las elecciones que podrían dar otra composición. Y… han vuelto a clavarnos laausteridad hasta final de la década. Mermando por primera vez el cómputo total de gasto que, con seguridad, no será a costa de su inmensa burocracia sino de materias fundamentales que afiancen la ideología hoy dominante. Y ahora dan un paso más, un salto en el vacío, al añadir nuestras carteras en lo susceptible de desvalijar. La autoría última parece definirse pese al oscurantismo: el copyright, oh, milagro, también es de Merkel. ¿Dinero en desbanda a sus bancos? ¿Quién se arriesga a depositarlos en otro lugar? ¿Tiro de gracia a la UE y, lo que es mucho peor, a sus ciudadanos?

La Unión Europea precisa una regeneración radical. De bayetas, estropajos, fumigadores, apuntalamiento de cimientos y vigas maestras. Y eso se consigue sabiendo qué se vota allí como primer paso. Erradicar el problema para convertir la UE en aliado de los intereses ciudadanos. Con otro Parlamento, otra Comisión, otras instituciones, otro estatus para el BCE, sin duda, sería posible mermar el poder del Consejo de jefes de Estado y gobierno. El club de fútiles que se deja manejar por Merkel. Los que han decidido o amparado –en última instancia así es- que los costes de su pésima gestión los pague la sociedad. O eso, o romper la baraja y que cada uno tire por su lado.

Sería una lástima consentir que los burócratas neoliberales acaben con Europa. Está a punto de ser, si no es ya, únicamente el Museo del mundo, lleno de ciudadanos depauperados comoatrezzo. A España le interesa en particular, a ver si de una vez una Europa de los ciudadanos logra aventar la caspa ancestral que se apega obstinada a nuestras raíces.

*Publicado en eldiario.es

 

 

Europa, la mayor crisis social de la década

Bruselas acaba de hacer público un balance que demuestra las consecuencias que para la sociedad está acarreando la caótica política de la Unión Europea. Habla de “situación crítica”, de “consecuencias graves” o de hitos de desigualdad y pobreza jamás alcanzados en anteriores crisis.

Menos empleo y más paro. Peores condiciones de vida para la población tras el aumento de impuestos y los recortes de los presupuestos públicos. Ese es el diagnóstico para toda la UE del «Estudio Trimestral sobre el Empleo y la Situación Social en la UE» de la Comisión Europea.

El desempleo ha seguido aumentando en enero de 2013 hasta alcanzar los 26,2 millones en toda la UE y los 19 millones en la zona del euro, es decir, el 10,8 % y el 11,9 %, respectivamente, de la población activa. No hay precedentes de unas diferencias tan grandes entre el sur o la periferia y el norte de la zona euro, que en 2012 alcanzaron los 10 puntos porcentuales.

Nunca ha habido tantos jóvenes desempleados o inactivos. El desempleo juvenil no sólo ha alcanzado un nuevo máximo en todos los Estados miembros de la UE (en enero de 2013 estaban desempleados el 23,6 % de los jóvenes activos), sino que, además, los períodos de desempleo tienden a ser mucho más largos entre los jóvenes. Durante el tercer trimestre de 2012 llevaban desempleados más de un año el 7,1 % de los jóvenes activos frente al 6,3 % del año anterior. Esta tendencia entraña el grave riesgo de que los jóvenes se desentiendan del mercado laboral y de la sociedad en su conjunto. El número cada vez mayor de jóvenes menores de 25 años sin estudios, trabajo ni formación asciende actualmente a unos 8 millones y ello es motivo de gran preocupación”.

En el cuarto trimestre de 2012, por otro lado, el PIB de la UE se contrajo un 0,5 %, la mayor caída desde principios de 2009.

Los cambios introducidos en los regímenes fiscales y en las prestaciones sociales y los recortes realizados en el sector público, sigue explicando el Estudio,  han generado importantes caídas del nivel de renta real de las economías domésticas y, especialmente, del nivel de vida de las rentas más bajas. Los recortes del gasto y el aumento de fiscalidad están influyendo de muy distinta manera en las rentas altas y en las bajas. El porcentaje de población de la UE que está pasando dificultades económicas está muy por encima de los niveles jamás observados durante la última década y ya afecta a más de una de cada cuatro economías domésticas con un bajo nivel de renta.

La reducción del gasto social es mucho mayor que la que se ha producido en anteriores recesiones, dice el Estudio, añadiendo con gran empecinamiento en el error: “lo que demuestra la excepcional necesidad de llevar a cabo un saneamiento de las cuentas públicas mientras dure la crisis del euro”. En numerosos Estados miembros la caída del gasto social, añade, ha neutralizado la función de estabilizador económico que tienen los sistemas de protección social y “es posible que ello haya contribuido a agravar la recesión, al menos a corto plazo”, concluye imbuido de ese “optimismo” de la actual UE que suelen luego contradecir los hechos. No es imaginable que quien, a sabiendas, ha empobrecido de tal forma a la población, se decida a devolver lo rapiñado.

Nos esperan las mismas políticas, los mismos errores, con su carga acumulativa. La mayor crisis social de la década. De esta década ¿cuántas más quedan por este camino?

Rajoy habla idiomas

Lo peor es que ha reducido drásticamente el presupuesto para enseñanza de idiomas.

¿Eres uno de los 500.000 futuros nuevos parados?

Según las previsiones de la Comisión Europea, el paro se incrementará en España en unas 500.000 personas más en 2013. A eso hay que añadir los puestos de trabajo que se destruyan aún en noviembre y diciembre de este año (siendo muy optimistas no menos de 50.000). Dice Bruselas que superaremos los 6 millones de parados. Dado que las cifras reales son las de la EPA –no todo el mundo se registra como desempleado en el INEM en vista de  cómo están las cosas- y ya andan por ese abultado número, podemos acabar 2013 con 7 millones de parados reales.

La Comisión rebate todas los cálculos del PP. La economía caerá un 1,4% y no un 0,5% como cuenta el “optimista” gobierno de Rajoy. Esto suele pagarse en sangre. La población, naturalmente.

Las previsiones para toda la zona de la UE tampoco son muy halagüeñas, ni siquiera en Alemania, ni en Reino Unido, Suecia y Polonia, las tres principales economías con moneda propia, a las que “casualmente” les estaba yendo mejor. Dice Bruselas que la UE crecerá, pero de un modo insignificante (una décima de media) y mucho menos de los previsto.

Los “números rojos”, dice la CE, se disparan en España, Grecia y Portugal.

Lógicamente piden mucha más “flexibilidad” en el empleo, moderación salarial. Sueldos y derechos chinos, para entendernos. Y aún así, llegaremos a los 6 millones de parados oficiales.

Más aún, los durísimos ajustes sufridos hasta ahora en nuestro país (lo mismo que en Grecia y Portugal) no rebajan en absoluto el déficit, que seguirá en el 8%, incumpliendo mandatos europeos. O alemanes, vaya. Todo se lo comen los intereses de la deuda que pagamos a los bancos -alemanes y franceses- y a unos cuantos aguerridos «inversores». Porque la deuda aumenta en recesión… y desconfianza, y porque sin consumir no hay país que se recupere en este sistema económico.

Dicen que a ver si en 2014 se ve alguna luz. Solo que en primavera anunciaron: “la recuperación está a la vista”. Pero no. De águila debe ser la vista. Incluso añadían que, tras esa mejora, “en 2014” tendríamos “una economía robusta”. En la UE naturalmente. También Rajoy dice que a partir de 2014 las cosas mejoran. No dan una, vamos. Es lo que tiene basarse en las creencias religiosas del neoliberalismo y no en realidad, digan lo que digan los datos, las vidas de las personas. Pero no pasa nada. El próximo año vuelven a hacer sus famosas «previsiones a la baja» y nos ponen la zanahoria otro año más allá. Igual el problema es que la zanahoria es de plástico. O de cera para encenderla a alguna Virgen.

Lo importante es, sin embargo, que a lo mejor tú –que aún tienes trabajo- puedes ser uno de los 500.000 nuevos parados. ¿Qué piensas hacer? Cuéntanos.

Cuando Rajoy se hizo esta foto ante una cola del INEM había un 20% de paro, ahora supera el 25%

Inermes ante el golpe neoliberal

La presidenta de facto de la UE, Angela Merkel, acaba de visitar su protectorado italiano. La crónica del gran Pablo Ordaz nos da cuenta de lo satisfecha que está con los progresos realizados por el tecnócrata que colocaron al mando ella y la troika (UE,  BCE y FMI):

“No fue de extrañar, por tanto, que Merkel dedicara encendidos elogios a “las reformas realizadas en tiempo muy breve” por Mario Monti. Unas medidas que, según las filtraciones –aunque discrepantes entre sí–, ahorrarían 3.000 millones en Sanidad llevándose por delante 216 pequeñas clínicas y eliminando 18.000 camas hospitalarias. O unos 7.000 millones cortándole el grifo a los entes locales hasta el punto de eliminar algunas provincias. O, en solo cuatro meses, una reducción drástica del monto de las nóminas prescindiendo de uno de cada 10 empleados públicos y suspendiendo las oposiciones hasta el año 2016”.

Salivaba la alemana viendo cómo se van a quedar los ciudadanos sin hospitales, camas donde los hubiere, y sin Estado directamente, ése que sufragan con sus impuestos cada vez más elevados. Buen chico este Monti, para eso le nombramos. Y las víctimas están en la inopia.

  De madrugada ya, el gobierno tecnócrata italiano ha aprobado las medidas: «ahorrará» -podéis traducir por robará a los contribuyentes- 26.000 millones de euros en tres años. Con las medidas anunciadas, más o menos.

  Lo mejor es que Rajoy se dispone a recortar 40.000, casi, casi, el doble, echad cuentas pues. Cospedal ya ha quitado el agua mineral a los enfermos hospitalizados. Artur Mas reparte meriendas a los presos según viene el día. Pero falta lo mejor, lo que se dispone a hacer el gobierno central de Mariano Rajoy: congelar pensiones, reducir la prestación por desempleo (en el país con el récord del mundo industrializado), subir el IVA a productos de primera necesidad… Incluso han apuntado ya que les van a quitar la paga extra de Navidad a los funcionarios. A nuestros médicos, enfermeras, profesores, bomberos, y cuantos sostienen el funcionamiento de uno de los Estados con menor servicio público de Europa.

  Y lo que venga, el festín ya ha empezado. Mirad a Italia. Y a Grecia por ejemplo. El diferencial con el bono alemán, tras el rescate, se sitúa en los 2.425 puntos con su bono a diez años en el 25,69%. Por su parte, Portugal tampoco se libra: su riesgo se dispara por encima de los 866 puntos al registrar su bono la cota del 10,11%. Nuestra prima también anda hoy en subida libre. Y eso lo paga quien lo tiene que pagar: los ciudadanos. Y los muy canelos -griegos, portugueses y españoles- votan neoliberal. Los dispuestos a «tragar» deben tener la certeza de que les queda mucho por engullir y que nos están obligando a los demás a su dura dieta.

Y mientras otro de los órganos ejecutores del plan, el BCE da un nuevo balón de oxígeno a los bancos.

   Hay otros caminos. En la economía y en la democracia. Argentina condena a 50 años de cárcel al dictador Videla por el robo de bebés. Aquí, el PP anda muy molesto con el juez que ha imputado a la cúpula de Bankia. Que se ande con cuidado Andreu, que Garzón, la cúpula policial y el grupo de Hacienda que investigaron Gürtel ya están fuera de juego. El neoliberalismo no viene solo.

En España, algo más de diez millones de personas, el 30.2% del electorado tienen la culpa de esta situación. Quienes en toda Europa votaron esta UE azul también. Y, sin duda, todos los que callan.

   La realidad existe aunque no la veamos. En la marea baja, cuando las aguas se retiran, dejan desnuda La Isla (como ésta de Asturias) con las cuevas de Alí Babá al descubierto.

Tras los pasos del flautista de Hamelin

Les están invitando a marcharse de España. En todos los tonos. El 52,7% de los jóvenes se encuentra en paro en un país con más de 5,6 millones de desempleados de distintas edades. Cifras récord del mundo industrializado, con porcentajes similares poblaciones de otros continentes han encendido hogueras de lucha. Aquí les dicen que hagan la maleta y se vayan, que será muy positivo para su formación. Argumento verdadero –abre mentes y horizontes vivir otras culturas- pero que, en modo alguno, puede constituirse en una obligación.

  Emigrar empieza a ser un ultimátum, en realidad.  Por si faltara poco, les restringen el acceso a la sanidad pública. Si a los 26 años no han cotizado (por estudios o por el endémico paro), les retiran la tarjeta sanitaria como ya ha pasado en varios casos dados a conocer. Ante la alarma y la indignación creada, el Ministerio de Sanidad ha anunciado una rectificación del Decreto Ley que así lo estipula. Una tregua forzada, la socialización de las pérdidas se ceba precisamente en salud y educación.

   Lo cierto es que hay empleos en Europa esperando al español que los quiera, o eso vinieron a decir en unas jornadas desarrolladas en Madrid en la sede de la Comisión Europea. El problema es que son exclusivamente para titulados y con dominio de idiomas. Y no cualesquiera: investigadores, médicos, ingenieros o expertos en tecnología. Las carreras humanistas no interesan. Todo ello sin que plantee el menor interrogante a los representantes de la UE que –desde distintas ideologías- aceptan guiarse por el dominio del dinero en el proyecto europeo.La Unión no es para parias. Para ellos está el modelo que abandera en el gremio el dueño de Mercadona, Juan Roig (más o menos el chino): trabajar mucho y cobrar poco. Y a ser posible sin derechos laborales.

   Muchos jóvenes han asumido que no tendrán un trabajo estable jamás y que habrán de embarcarse en el tren de la “movilidad”. No sin dolor, porque no es una opción sino un imperativo si esperan contar con un futuro digno. Un Eurobarómetro de 2011 situaba a los jóvenes españoles como los sextos dispuestos a iniciar una nueva etapa en otro país. El 68% quiere irse al extranjero y de ellos casi la mitad no lleva idea alguna de regresar. En las jornadas de la UE, Sylvia Sazatornil (Confederal de la Juventud de UGT) pidió que al menos se establezca asesoramiento y apoyo financiero para el traslado. Y criticó que los Servicios Públicos de Empleo no aprovechen el portal EURES que alguna orientación y oportunidades da. Con un dato significativo: solo el 12% de los europeos conoce la existencia de esta web y únicamente un 2% la ha usado. Un nuevo “éxito” de comunicación de la UE.

 La Comisión informa, además, que tiene ahí 10.700 millones de euros hasta 2013 para impulsar el empleo juvenil y la creación de PYMES en España aún sin asignar, pero acceder a ellos parece labor de expertos en buceo burocrático. Igual vale la pena intentarlo.

  El empleo, todo, desde el juvenil al senior, debería figurar como  prioridad para los poderes públicos, pero nunca lo es para un neoliberal –de pata negra o asimilado-. Dado el lacerante drama del paro en España, se auspicia la emigración. Con la incertidumbre del balance entre las flores de color de rosa y las espinas que conlleva. Titulado y con ganas –aunque apenas solo así-, lo lógico es que vaya bien. El científico Sergio Pérez Acebrón, coautor de Actúa, habla del Heildelberg donde trabaja como “una ciudad volcada en la investigación”, de un proyecto común que proporciona beneficios de todo tipo. Cabría preguntarse qué proyecto de país han previsto nuestros gobernantes para España ¿Un geriátrico?

  Expulsamos a los jóvenes. A los preparados. Fuera de la irritante búsqueda de la rentabilidad que solo se fija en “el dinero que nos ha costado formarlos”, lo peor es que nos quedamos sin los mejores profesionales para sustentar y levantar España. La “educación” que propicia el PP aún mermará más el acceso a un trabajo digno en Europa. Cameron cerrando las fronteras de Gran Bretaña a los desplazados de la crisis –nosotros por ejemplo-, la UE al completo y en derrumbe suspendiendo hasta Schengen que fue su seña de identidad, y Merkel instaurando los “minijobs” de 400 euros que condenan a la miseria a quien se acerque a Alemania sin un master bajo el brazo. No, la Europa neoliberal no es lugar para parias.

    Como en El flautista de Hamelin, problemas mal resueltos arrastran a la juventud española fuera del país. A todos cuantos –hartos-  nos planteamos cargar con las maletas, el pasado, el presente y hasta el fantasma de la soledad del nuevo comienzo y huir.

      Si no se toman medidas serias –y nada apunta a que se vaya a hacer sino todo lo contrario- España se convertirá en el geriátrico de Europa. Para los nacionales que queden y, en agravio comparativo, para los jubilados ricos del Norte que, con sustancias pensiones, aquí viven como Reyes. Una suerte de balneario con sol, playa, ladrillo y toros. Y juegos de azar y putas. Y procesiones y mucha “seguridad” cautiva de la que propicia el autoritarismo. ¿Es eso lo que queremos? Pues ese futuro ya se ha puesto a caminar.

*Publicado también en Zona Crítica de eldiario.es

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