#29M, entre la realidad y la utopía

Luis De Guindos ha declarado que ” la huelga no modificará “ni un ápice” la reforma laboral, independientemente de que se considere un éxito o no”. “No hay duda” de que no se modificará”, ha añadido. Para el antiguo presidente en España de la quebrada Lehman Brothers –símbolo del origen de la crisis de 2008- esta ley es el “mayor esfuerzo de racionalización e introducción de flexibilidad en el mercado de trabajo” y está convencido de que “clarificará la perspectiva de inversión en España”. Olvida que España no es un producto, ni una empresa, sino el lugar de convivencia de millones de ciudadanos de los que él es un representante en el Gobierno.

La arrogancia del ministro choca con los datos de la realidad. El ejecutivo de Rajoy. y en el área que controla De Guindos, ha gastado casi la mitad del déficit que tenía previsto para todo el año en sólo dos meses: enero y febrero. Hacienda le quita importancia, pero el ajuste para equilibrarse -caso de que se logre-  saldrá de la piel de los españoles. Buscando únicamente la confianza de los mercados por encima de cualquier otra consideración, la bolsa española ha caído por debajo de los 8.000 puntos que se situaba como límite de esos que llaman psicológicos. Es decir que ni las niñas de sus ojos -reducir el déficit a costa de las necesidades de la sociedad y los amados mercados- están a salvo con el PP.

Los asalariados españoles sí que lo tienen crudo. De la Reforma Laboral lo que más les gusta a los directivos es el despido.  Esperanza Aguirre, a la sazón presidenta de la Comunidad de Madrid, cuenta que piensa otra cosa y que esta huelga contra la Reforma Laboral “sólo persigue arruinar aún más a España y ser una revancha de los que quieren ganar en la calle y en la algarada callejera lo que han perdido en las urnas”. Convendría que Aguirre recordara lo que los votantes del PP creyeron -a la vista de sus vibrantes palabras- que iba a hacer este partido antes de introducir la papeleta… Aunque parezca mentira no están hablando de su propia Reforma Laboral.

No sé cuál será el resultado de la huelga, hay tantas coacciones y amenazas para que no se secunde que igual no tiene resultados espectaculares. Espero que no sea así ¡todo lo contrario! Con mi amiga Àngels Castells apoyo lo que tiene de defensa de la dignidad, y de muchas otras cosas. Por eso entresaco párrafos de uno de los varios artículos que ha publicado en su blog sobre la huelga contra la Reforma Laboral :

“Sólo en la lucha cotidiana, de nuevo, en el taller y la oficina, en las plazas privatizadas que se llaman con engaño “espacio público” y en los hospitales públicos que privatizan… sólo con el ejercicio tenso de la igualdad, de nuevo, en la parte trasera del autobús y en las aulas prohibitivas (y así, prohibidas), puede encontrarse aliento para formar de nuevo, mentalmente, un proyecto de solidaridad cuyo fundamento ético nos permite forjar una utopía compartida.

Y en otro aspecto fundamental, cuando intentan que desaparezca la filosofía y la historia de institutos y universidades, cuando han casi conseguido que la economía deje de ser ciencia social para prostituirla en falsa ciencia exacta (cuando más se aleja la economía política de las personas y más se pervierte en la falsa mecánica elemental, el arte del trilero y el esoterismo), conviene recuperar para una utopía nodriza, el hilo rojo que viene de antiguo y que consigue apoyo y lucidez en obras como las de Marx, tan actuales, en tantos aspectos, hoy en día.

Es fundamental para seguir razonando en positivo y mantener la cordura, que nos libremos tanto de los virus neoliberales como de la pereza intelectual y las anemias de la audacia, y creemos y creyamos en el instinto de clase, buscando y trabajando soluciones radicales y lúcidas a los nuevos retos.

(…)

Nos estamos acercando (retrocediendo) hacia mediados del siglo XIX y Dickens podría ser perfectamente un escritor de nuestro tiempo, es igualmente imprescindible superar este modelo económico que oprime y enferma por otro en el que la vida se desarrolle de manera más autónoma, solidaria y feliz. Cuando las “soluciones” que da el sistema es un crecimiento que provoca enfermedades que no se investigan ni se tratan, cuando lo que se llama “desarrollo” no evita muertes sobradamente innecesarias y evitables, cuando cada día mueren sólo en África 12.000 niños que podrían haberse salvado en un mundo menos desigual, permítanme que cambie el sentido de las respuestas habituales a las preguntas sobre utopías de presente o de futuro.

Para mí, querer cambiar el mundo para que nadie se muera de desnutrición, de sed, o de enfermedades evitables, defender los derechos de ciudadanía, la salud y la enseñanza pública, e incluso una vida más amable y feliz, tiene todo el anclaje con la realidad. Y lo realmente utópico (en ese sentido vano y como de vuelta que le dan los voceros del sistema, sabios oficiales bajo palabra de honor) es que los poderosos, con todos sus bancos financiados con el dinero de la ciudadanía, con todos sus lujos y su corrupción, con todas las graves injusticias que están cometiendo y agravando, con toda la barbarie que está llamando a la puerta, se crean que lo sensato y razonable por parte de todas las personas desposeídas, explotadas, indignadas desde hace años (siglos) no sea actuar y comprometerse para cambiar, de forma radical, aboliendo y superando el hedor de lo presente, hacia un mundo más civilizado, de mayor equidad”.

Con un fragmento de un viejo reportaje de Informe Semanal que hice con Lluis Llach os invito a reflexionar sobre la ¿utopía?

El nuevo diseño del ciudadano español

Un viejo chiste contaba –con múltiples variantes- algo así como que el cielo es un lugar donde la policía es británica, los cocineros franceses, los mecánicos alemanes, los amantes italianos y la organización suiza. El infierno, en cambio, es un lugar donde la policía es alemana, los cocineros británicos, los mecánicos franceses, los amantes suizos y la organización italiana. Muchas cualidades y defectos habría que añadir al mundo de nuestros días. Los empresarios españoles (apoyados naturalmente por su correligionario, el PP) ya han encontrado sus modelos de excelencia y nos están diseñando uno perfecto para los ciudadanos de este país.

Juan Roig, Presidente de la cadena de supermercados Mercadona, dice que “los chinos dan lecciones de esfuerzo”. “En España ya hay 7.000 bazares chinos que nos causan una gran admiración y estamos aprendiendo de ellos”, explica encantado Roig. Pequeños negocios familiares donde se acarrean a mano las mercancías, se come y se duerme en el local, para estar abiertos casi todo el día, con una productividad estupenda.

Tanto es así que un empresario autónomo asturiano, Juan Antonio Álvarez, inicia con gran entusiasmo una huelga a la china para sacar adelante su negocio de óptica: estará 24 horas en la tienda, a dieta de arroz, manzanas y agua.

 

Los empresarios españoles ven también con muy buenos ojos al trabajador asalariado chino, en el tajo de sol a sol por una miseria de sueldo y sin derechos laborales, ni siquiera el cívico de protestar. Lo mismo que el PP que nos ha aplicado una reforma laboral del Siglo XXI, dice. Es decir, a la china.

El director de fabricación de Ford España ha puesto sus ojos en las vacaciones: en las de los japoneses que trabajan 20 días más al año que nosotros, dice. En su opinión las vacaciones de los españoles son “excesivas” –algo que no avalan los datos: trabajamos más horas que la mayoría de los europeos-. El bueno de Adés, que así se llama el gerifalte de Ford, ha añadido que la mano de obra española es cara (a pesar de cobrar los sueldos más bajos de la UE15) y que “habrá que trabajar más por menos”. Quien obtenga un empleo, vamos, que el gobierno no tiene ya ni pudor en decir que nos disponemos a llegar a los 6 millones de parados este año.

Para el modelo de educación y sanidad nos vamos al norteamericano, las hay para quien las paga. La Universidad es solo para ricos o para quien acepte endeudarse con un banco de por vida.

En cuanto a la mujer, el PP se inclina por el modelo afgano. Abrir las piernas, parir, cuidar de la prole y callar ante los palos. Salvo las ricas, temerosas de dios, y trepas, que llegan a altos cargos.

Entretanto, la gasolina en un récord de 1,44 euros. Como en Europa, nos dicen. Solo que en Europa ganan el doble y el triple que nosotros.

El modelo informativo se acercaría al de Venezuela o Ecuador: la opinión del gobierno y palo y tentetieso a la disidencia. El chino ya sería el ideal: solo propaganda y censura.

Este es el “infierno” que nos diseñan los poderes, pero también hay un “cielo”. Parece que está en el Norte. Finlandia ha elaborado una nueva reforma laboral que es justo al contrario de la española de Rajoy, pese a que allí también cuentan con un gobierno conservador. Protección a los trabajadores y a los parados cuyo subsidio aumenta. Crece también la ayuda a la vivienda (que allí tienen). Y cuando se usa la cabeza y la justicia social resulta además que el país crece cerca del 3% y apenas tiene desempleo.

También podríamos adoptar el modelo finlandés de educación que, con su apuesta por la pública, registra los mejores resultados mundiales. En general cualquier país escandinavo nos sirve: civismo, menores desigualdades salariales (aunque se premie la preparación y el esfuerzo) y también entre mujeres y hombres, proyectos de desarrollo pensados. El de su “gasto” (inversión) social que también comparten Francia o Alemania aún.

Incluso está por allí arriba el ejemplo de cómo salir de la crisis ecónomica (hablo también de un crecimiento del 3%) y de la democrática: Islandia lleva a juicio a los responsables de su bancarrota.

El nuevo diseño del ciudadano español pergeñado por el PP y los empresarios elige lo peor de cada casa. Con un desparpajo que nos deja atónitos (a los que pensamos naturalmente). Hay otro, el que optaría por lo mejor de cada país,  pero se precisa saberlo y defenderlo, el diablo (español en organización, educación y egoísmo) no tiene piedad con quienes se lanzan ciegos a las llamas… aunque paradójicamente ardan además en los fríos hielos de Laponia adonde otro listo nos quería mandar. Lo cual igual no estaba tan mal, porque -educados- regresaríamos a España a correrlos a gorrazos (con perdón).

 

Saque partido a la Reforma Laboral: despida, apriete, esclavice…

 Por más que sea hacer publicidad a estos aprovechados, no dicen sino la verdad…

Gracias a todos los que me lo habéis enviado. El enlace completo aquí.

Les he consultado sobre el precio, y cuesta 814,20 euros, IVA incluido. Por un día.

En verdad es justo y necesario…

Foto: El País

Han sido prácticamente las palabras de Rajoy al clausurar su congreso de unanimidades: “La reforma es justa, buena y necesaria”. En su mente, la letanía de la misa matutina que sigue con algunas consideraciones más:

 “es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Cuya muerte celebramos unidos en caridad, cuya resurrección proclamamos con viva fe, y cuyo advenimiento glorioso aguardamos con firmísima esperanza. Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo”.

Eso es exactamente lo que pide Rajoy: un acto de fe. Es decir, creer lo que no se ve. Y no se ve, porque no es. El presidente del gobierno ha hablado también de “sacrificio” ¿a qué estamos jugando? Es demasiado grave nuestro problema para confiarlo a la fe o al “como dios manda”.

Se estudia si su decreto ley incumple 8 preceptos constitucionales… cuya resolución se extendería no menos de 5 años. Ya hay ejemplos de su aplicación: un taller de coches de Gijón propone aumentar 5 horas la jornada y reducir salarios en un 15%.  O estos otros, víctimas de la barra libre del despido. Así, dice Rajoy, nos ponemos “a nivel europeo”. No es cierto, pero sería en el despido en todo caso, no en los sueldos que duplican y triplican los nuestros y permiten afrontar cualquier eventualidad. Tampoco en las prestaciones sociales que se sitúan para los españoles entre las más bajas de la tabla. Y toda la plana mayor del PP sigue a Cospedal, cuando se quita la mantilla española y el rosario, para decir: ha sido la “herencia“.

Es mentira. Un editorial del New York Times se lleva las manos a la cabeza por el Curso erróneo de Europa que pagamos en particular, griegos, portugueses y españoles. Es la austeridad, las políticas neoliberales -que también aplicó Zapatero- lo que aumentará la recesión y el paro. De Guindos –que me parece un curioso personaje- lo dice también bien claro: La economía española va a empeorar y las cifras del desempleo también. Pero no las finanzas de los aliados del neoliberalismo. De los ricos que se lucran de él, no de los incautos (por no decir algo que podrían considerar más ofensivo) que lo sustentan aceptando el “sacrificio” y los autos de fe. Incluso los recortes que ponen en peligro hasta nuestra vida. En tanto otros ganan a nuestra costa cantidades obscenas.

No somos todos, centenares de miles de personas hemos salido a la calle  en toda España, en 57 ciudades, para decir no a esta reforma laboral. A tanta mentira. A tanta injusticia. Rajoy dice que respeta las manifestaciones, pero le traspasan de una oreja hasta la otra en un segundo. La cuarta parte de los españoles le ha votado lo que curiosamente le da una mayoría aplastante de gobierno, no hay más que hablar. Ya veremos. Ostentar la representación de la soberanía popular, obliga a escuchar a la sociedad, y a gobernar para ella, no solo para empresarios varios.

Foto: Público

Foto: Público

 

propia

Tratando de entender la economía

Elrich. El País.

Labor ímproba, realmente. A ver si lo entiendo. Los países debemos contentar a los llamados “mercados” –léase especuladores en su mayoría- y tranquilizarles cuando se ponen nerviosos. La dinamización de la economía de todos –nos dicen- exige reformas, ajustes… es decir, mermas para asalariados, parados y pensionistas, el grueso de la población en general. ¿Voy bien?

Pero resulta que las empresas reciben subvenciones públicas para funcionar. Cuantiosas. De las que apenas se habla. Del dinero público que se da a los sindicatos en cambio, nos llegan referencias cada poco. Hasta de los “ominosos” subsidios a jornaleros del campo.

Las SICAV, ese invento tan estupendo para los denominados “inversores”, siguen cotizando un 1% de impuestos. La vicepresidenta socialista asegura que esto no se puede cambiar porque, si lo hiciera, esas empresas se irían de España. ¿De acuerdo hasta aquí?

Sigamos. Un informe del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, anuncia que el 80% de las empresas del Ibex 35 tiene presencia de manera directa en paraísos fiscales a través de sociedades participadas y no informan de cuáles son sus actividades en estos territorios. O sea que no pagan impuestos en España. Que no pagan impuestos de esas cantidades evadidas, vaya. Porque en esos limbos lo que sucede es que no se paga. Éstas son las privilegiadas empresas del IBEX, dadles un repasito. La flor y nata.

El Observatorio estima que las grandes empresas pagan, entre exenciones y subvenciones, como mucho un 10% de impuestos. Aquí. De lo que sí declaran.

Nos cuenta más el Observatorio: “las empresas del Ibex 35 en paraísos fiscales han experimentado un crecimiento vertiginoso (entre enero y septiembre de 2010 la inversión ha sido el doble a la de todo 2009), en España la recaudación por impuesto de sociedades se ha desplomado un 55% entre 2007 y 2009, pese a que los beneficios empresariales de las grandes empresas en el mismo periodo solo han descendido un 14%”. Anoto aquí que no es que hayan perdido un 14%, sino que el incremento de ganancias se ha reducido un 14%. Solían andar por el 30% más que cada ejercicio anterior, ahora parece que es menos. Oficialmente, los beneficios que escamotean cada vez más, vemos, probablemente compensan la balanza.

Yo comprendo que es muy pesado andar todos los días tratando de entender este galimatías. Pero si no se les pueden tocar sus privilegios no vaya a ser que ubiquen su razón social en otro país y dejen de ser “españolas”  –más, que ya sabemos que buena parte del personal de las que al menos se molestan en fabricar algo es del tercer mundo-, y resulta que no pagan en España, y que la huida de su dinero ha experimentado “un crecimiento vertiginoso”, y que los paraísos fiscales es una cosa muy fea que iba a resolver algún G7, G8, G20, la UE, OCDE y demás, pero gozan hoy todavia de una salud envidiable  ¿dónde está el truco?

Debe ser la inexistente (según los regidores municipales) contaminación de Madrid, pero mis neuronas se atoran y no entiendo nada. Así que voy a hacer la maleta para ir a respirar al campo. Os dejo con un relajante césped verde (debe estar en Madrid porque no es ni verde) que me descubrió Paula Moro.

Ternura y miedo

Y tras la ternura de Forges…

Alimentando voraces parásitos

Conviven en la actualidad una serie de noticias, de hechos, que espeluznan. Nunca la realidad se ha mostrado con tanta crudeza, con tanto descaro, ante nuestros ojos y, sin embargo, no ocurre nada, la sociedad dócil no se inmuta, se acobarda, simplemente.

Ya tenemos en España aprobada la llamada reforma laboral. La agencia de noticias estatal EFE ha sido la primera en acogerse a sus bondades y va a poner en la calle a una serie de trabajadores.

Los británicos asisten a sus propias “medidas”: Subida del IVA hasta el 20%, congelación por dos años de los salarios de los trabajadores públicos (que como todos en ese país cobran el triple que los españoles), congeladas también por tres años las ayudas a las familias con hijos, endurecimiento de las condiciones para mantener o conseguir la baja laboral por incapacidad permanente o restricción de las ayudas a la vivienda (todas ellas, igualmente, mucho más cuantiosas que las nuestras). Eso sí, las medidas se acompañan de un aumento del 18% al 28% de los impuestos a los rendimientos del capital. Recortan, de todos modos, el estado del bienestar, ése que nosotros jamás he conocido en el mismo nivel.

Los franceses, entre otras cosas, van a sufrir el agravio de jubilarse a los 62 años en lugar de a los 60 como ahora. Aquí, y en otros países europeos, pasaremos de 65 a 67. Pero los franceses se aprestan a una huelga general de protesta, sin dilaciones.

¿Y todo eso por qué? Lo mandan “los mercados”, el FMI, Bruselas, y hasta el Banco de España. Mandan más, de hecho estamos sólo empezando la larga senda del vía crucis. Hay que defender “el sistema”. Pero este tiempo de ajustes, de parados, y de miedo, ha servido para que los dueños de “el sistema” se enriquezcan aún más. Cada vez hay más ricos atesorando más riqueza:

“El porcentaje de población con más de un millón de dólares en activos (unos 800.000 euros al cambio actual) creció un 17,1% en 2009, hasta los 10 millones de individuos, que juntos acumulan una riqueza de 39 billones de dólares (31,7 billones de euros), un 18,9% más del volumen que acaparaban en 2008, según un informe de Merrill Lynch con Capgemini”. Merrill Lynch, otro de los portavoces de “el sistema”, que precisó ser “rescatado“, adquirido más bien por el Banco de América.

En esta España en crisis y acosada, 143.000 personas se forraron el año pasado y se dedicaron a “gastos pasionales”: yates, joyas, obras de arte y, por ejemplo, alguien ocupa estos lujosísimos hoteles. Nuestras penurias son para regalar valores superfluos a 143.000 personas, no más. En el club, ingresaron 16.000 personas que han traspasado la frontera de los mil millonarios sacando provecho de los apuros económicos de los demás ¿o qué otra cosa es esta crisis?

El futuro de España vene marcado con ejemplos. Esperanza Aguirre, la popular y “popular” presidenta de Madrid, promete todos los medios a un sarao familio-católico de los habituales, mientras merma el parque de ambulancias. Y más:

 El Gobierno de la Comunidad de Madrid pagaba, presuntamente, a Marketing Quality Management (MQM) -empresa que se coordinaba con la trama Gürtel-, con facturas hinchadas (hasta un 400%) los actos en los que participaba Esperanza Aguirre Por ejemplo,  el homenaje de 2008 a las víctimas del 11-M. Por la escenografía de este acto, que apenas duró cinco minutos, MQM cobró 118.595 euros. Todo esto obra en las investigaciones judiciales.  Pecata minuta ciertamente frente a otros dispendios probados como el fiasco de la Ciudad de la Justicia: millon y medio de euros.

  Y, mientras, auspiciando mierda mediática, como nos cuenta Javier Pérez de Albéniz.  

¿Y los otros? Acatando dictados de “los mercados”. Prometiendo que el Estado -que es lo nuestro- adelgazará al máximo en 2011, Parece que a Antonio Gutiérrez le van a poner una multa por no seguir “la disciplina de voto”. Como dice mi hijo, quienes la infringieron (con los españoles) fueron el resto de los diputados. Mi voto, insisto, es para Antonio Gutiérrez.

    Utilizan la demagogia para engañarnos y apelar a nuestros miedos. Todos. Aquí y en el resto del mundo. Tradicionalmete, se considera demagogia lo que yo me dispongo a hacer. Buena parte de los 143.000 ricos riquísimos españoles -los conozco bien- son como esta garrapata social:

Si los sensibles espíritus de muchos ciudadanos no se ofenden, pediría abrir todos los informativos con los dispendios de los parásitos milmilonarios (ahora que recuerdo Cospedal está casada con uno, mucho mayor que ella)  frente a esta otra realidad, consecuencia de “el sistema” que alimentamos. Pero, vaya por dios, esto sería… demagogia.

Mi voto para Antonio Gutiérrez

 Antonio Gutiérrez, diputado del PSOE y presidente de la Comisión de Economía, también ex secretario de CCOO,  ha roto la llamada “disciplina de voto” para no secundar la aprobación de la reforma laboral. En una tribuna de El País ha explicado las razones, argumentadas y de peso. Y se han rasgado vestiduras por la sorpresa, y estamos a la espera de ver si Zapatero se enfada –que ha dicho que no- y de si es verdad que no lo hace, o, una vez más cambiará de postura. De momento, Alonso le ha dicho que respetaba su opinión pero que “se debe al grupo que lo acogió”. Pues no, se debe a los votantes que le eligieron, como sucede en numerosos países de tradición democrática. Para que todos voten igual no hace falta semejante dispendio en diputados y senadores, se fija la proporción lograda en las urnas y con que acudan menos de una docena está resuelto el asunto.

Un amigo mío, Luís Acín, diputado por Huesca del Partido Popular, votó en contra de la invasión de Irak y dejó su escaño. Manuel Cobo, número dos del Ayuntamiento de Madrid, también fue expedientado por decir lo que pensaba. Ambos me ofrecen confianza. A Antonio Gutiérrez le conozco desde que era secretario de prensa de CCOO, siempre fue brillante y coherente. Y lo sigue siendo. Le admiro por ello, por su valentía, y por lo que dice en el artículo.

Menos “partitocracia” y más listas abiertas en bien de la democracia, que los elegidos respondan ante los electores. En el desolador panorama político, mi voto hoy sería para Antonio Gutiérrez. De su artículo extraigo algunos párrafos:

“La confusión entre ganar competitividad en un mundo cambiante y acumular beneficios abundantes, con la mínima inversión y en poco tiempo, como manda la más pura tradición del capitalismo español, ha latido siempre tras las innumerables reformas laborales habidas desde antes incluso de aprobarse el Estatuto de los Trabajadores. En su reforma parcial -y brutal- de 1985 se consagraron hasta ¡16! modalidades de contratación temporal aunque las tareas a desarrollar fueran permanentes. “Los empleos temporales de hoy serán los fijos de mañana”, nos espetó el presidente del Gobierno de entonces a cuantos osamos advertirle del destrozo en el mercado laboral que iba a comportar su reforma sustituyendo fijos por eventuales.

En apenas tres años pasamos de tener una tasa de temporalidad del 13% al 30% y en esa dualidad seguimos veinticinco años después. Y no porque se dejaran de hacer reformas, sino precisamente porque se han hecho muchas más al menor bache de la economía pero siempre con el mismo interés de abaratar el factor trabajo como vía principal para recomponer la tasa de beneficio. Reformas, paradójicamente, para mantener el mismo patrón de crecimiento y competitividad. Eso sí es alimentar el inmovilismo frente a la globalización.

(…)

Lo difícil es gobernar con justicia, lo fácil es hacerlo injustamente; y es comprensible que no queriendo admitir que se es injusto se utilice el eufemismo de la dureza. Duro es decirle a ciertos grupos de presión que ya no puede ni debe esperarse que el Gobierno de un país avanzado ampare y subvencione viejas formas de producir por mucho que ganen algunos con ellas a costa del empleo y del progreso industrial del país; difícil es encauzar el emplazamiento a empresarios y trabajadores para mirar de frente al futuro que hace más de un decenio que está pasando por delante de nuestras narices.

Aquí, completo, Será más fácil despedir que flexibilizar”.

Ante la “reforma” laboral

 Primero hablaremos de animales para el consumo. De los cerdos en concreto. Pertenecen a la especie de los mamíferos, y fueron domesticados hace 5.000 años. El ibérico goza de gran aceptación por su excelente sabor y sus grandes cualidades saludables (su sabrosa carne contiene colesterol “bueno”, el que desatasca las arterias). Son muy sociables. A las tres semanas de nacidos comienzan a interactuar, jugando, con otros miembros de su comunidad.  Inquietos y muy curiosos, suelen estar buscando siempre nuevos estímulos, y cuando se les ofrecen dos objetos, uno conocido y otro nuevo, prefieren el nuevo. 

Manel Fontdevila nos habla de otras especies:

  De mi libro, España, ombligo del mundo, cuadro comparativo de sueldos en Europa en 2008. Fuente Eurostat.

 Ahora, en España, ha subido a 633, el mínimo, y en el medio se contabilizan los grandes sueldos de altos ejecutivos. En el resto de Europa también se habrán incrementado al menos en la misma proporción. Seis países, Bélgica, Luxemburgo, Irlanda, Francia, Holanda y Reino Unido, han erradicado el “mileurismo” de sus vidas, nadie cobra menos de 1.000 euros. Fuente Eurostat.

  En la década del milagro económico 1997/20o7 los españoles perdimos el 4% de nuestro poder adquisitivo. Datos OCDE. Actualmente estamos con el mismo de Eslovenia, 4 puntos por debajo de la media comunitaria. El estudio de la Comisión Europea, publicado con rigor en diversos medios, nos explica cómo en algunos países en los que sus trabajadores están muy bien pagados, como Gran Bretaña, la vida es más barata para ellos. Gozan de mucho mayor poder adquisitivo.

Mientras, los 584 consejeros ejecutivos y altos directivos de las empresas del Ibex 35 cobraron un millón de euros de media en el peor año de la recesión, el que ha llegado a contabilizar 4 millones y medio de parados. Las pensiones que percibirán algunos de ellos rondan los 80 millones de euros.

Pero en España la economía sumergida se estima en el 23% del PIB. La trampa indiviual e insolidaria para el “sálvese el que pueda”.

 Sigo leyendo del ganado porcino ibérico. Tipos majos estos cerditos. Y pienso en la paradójica obra de Orwell, publicada en 1945.

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