Ingo Schulze: Diez ideas para salir de la crisis

Ingo Schulze

Hace algo así como tres años que no escribo ningún artículo, por el simple motivo de que ya no sabía qué escribir. Todo salta a la vista: la abolición de la democracia, la creciente polarización económica y social entre pobres y ricos, la ruina del Estado social, la privatización y, de paso, la comercialización de todos los ámbitos de la vida, y así sucesivamente.

Cuando, día tras día, vemos el sinsentido como algo natural, es normal que, tarde o temprano, acabemos sintiéndonos enfermos y marginados. A continuación, resumo algunas consideraciones que me parecen importantes:

1. Hablar de ataque a la democracia es un eufemismo. Una situación en la que se permite con toda legalidad que la minoría de una minoría perjudique gravemente al interés general en nombre del enriquecimiento personal es posdemocrática. La culpable no es otra que la misma colectividad, incapaz de elegir a representantes aptos para defender sus intereses.

2. Todos los días se insiste en que los Gobiernos deben «recuperar la confianza de los mercados». Por «mercados», entendemos principalmente las bolsas y los mercados financieros, es decir, esos actores de las finanzas que especulan por cuenta ajena o por su propio interés, con el fin de sacar el máximo partido. Son los mismos que han usurpado a la colectividad cantidades asombrosas. ¿Y los representantes supremos del pueblo deberían luchar por volver a recuperar su confianza?

3. Nos indignamos, y con razón, ante el concepto de Vladimir Putin de una democracia «dirigida». Pero ¿por qué no se instó a Angela Merkel a que dimitiera cuando hablaba de «democracia conforme a los mercados»?

4. Aprovechando el hundimiento del bloque del Este, ciertas ideologías se transformaron en hegemonías y su influencia fue tal que parecía algo natural. La privatización, considerada un fenómeno positivo en todos los sentidos, es un ejemplo de ello. Todo lo que permanecía en manos de la colectividad se consideraba ineficaz y contrario a los intereses del cliente. De este modo, vimos cómo surgía un clima que, tarde o temprano, acabaría privando a la colectividad de su poder.

5. Otra ideología que ha conocido un éxito rotundo: el crecimiento. «Sin crecimiento, no hay nada», declaró un día la canciller, hace ya unos años [en 2004]. No podemos hablar de la crisis del euro sin citar estas dos ideologías.

6. El idioma que utilizan los responsables políticos que supuestamente nos representan está totalmente desfasado con respecto a la realidad (ya viví una situación similar en la RDA). Es el idioma de las certezas, que ya no se contrasta con la vida real. Hoy la política no es otra cosa que un vehículo, un fuelle cuya razón de ser es atizar el crecimiento. El ciudadano se ve reducido a su función de consumidor. Ahora bien, el crecimiento no significa nada en sí mismo. El ideal de la sociedad sería un play-boy que consume el máximo de cosas en el mínimo de tiempo. Una guerra desencadenaría un despegue del crecimiento.

7. Las preguntas sencillas, como «¿Para qué sirve esto?», «¿A quién beneficia?» hoy no se consideran convenientes. ¿No estamos todos en el mismo barco? El que dude es un apóstol de la lucha de clases. La polarización social y económica de la sociedad es fruto de una serie de encantamientos según los cuales todos tenemos los mismos intereses. Basta con darse una vuelta por Berlín. En los mejores barrios, por lo general, los pocos edificios que no se han renovado son los colegios, las guarderías, los asilos, las piscinas o los hospitales. En los barrios considerados «problemáticos», los edificios públicos no renovados no se notan tanto. El nivel de pobreza se determina por los huecos en la dentadura de las personas con las que uno se cruza. Hoy, escuchamos a menudo el discurso demagógico que afirma que todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que nos hemos dejado llevar por la codicia.

8. Nuestros representantes electos han empujado y siguen empujando sistemáticamente a la colectividad contra la pared al privarla de sus ingresos. El Gobierno de Schröder redujo el tipo impositivo máximo alemán del 53 al 42% y el impuesto de sociedades casi se redujo a la mitad entre 1997 y 2009 para fijarse en el 29,4 %. Por lo tanto, nadie debería sorprenderse al escuchar que las cajas están vacías, aunque el producto interior bruto aumente año tras año.

9. Les voy a contar una historia: lo que antiguamente nos vendieron como una profunda divergencia entre la Alemania del Este y del Oeste hoy se nos presenta como una disparidad radical entre los países. El pasado mes de marzo, estaba presentando en Oporto, Portugal, la traducción de uno de mis libros. En un instante, una pregunta procedente del público cambió radicalmente el ambiente, hasta entonces cordial e interesante. De repente, sólo éramos alemanes y portugueses, sentados cara a cara, en actitud hostil. La pregunta era desagradable: ¿no teníamos nosotros la impresión, es decir, no tenía yo, el alemán, la impresión de hacer con el euro lo que no logramos hacer antiguamente con nuestros tanques? En el público, nadie replicó ante la pregunta. Y yo reaccioné instintivamente, como era de esperar, es decir, como alemán: molesto. Respondí que nadie estaba obligado a comprar un Mercedes y que los portugueses debían estar contentos de obtener créditos a intereses más competitivos que en el sector privado. Al pronunciar estas palabras, oía la voz de los medios de comunicación alemanes que evocan los excesos cometidos por los países denominados PIGS y me rechinaron los dientes.

Durante el bullicio que desencadenó mi declaración, al final entré en razón. Y como tenía el micrófono en la mano, balbuceé en mi imperfecto inglés que había reaccionado de forma tan estúpida como ellos y que todos habíamos caído en el mismo error al tomar partido de forma instintiva por nuestros colores nacionales, como en el fútbol. Como si el problema estuviera en los alemanes y los portugueses y no en las disparidades entre pobres y ricos, y por lo tanto en aquellos que, tanto en Portugal como en Alemania, se encuentran en el origen de esta situación y sacan partido de ella.

10. Estaríamos en democracia si la política, mediante los impuestos, el derecho y los controles, interviniera en la estructura económica existente y obligara a los actores de los mercados a seguir una cierta vía compatible con los intereses de la colectividad. Las preguntas que hay que plantearse son sencillas: ¿Para qué sirve esto? ¿A quién beneficia? ¿Es positivo para la colectividad? Lo que al fin y al cabo acaba planteando la siguiente pregunta: ¿Qué sociedad queremos? Para mí esto sería la democracia.

Y aquí me detengo. Podría hablar de otras cosas, de este profesor que confesaba reconciliarse con la visión del mundo que tenía con 15 años, de un estudio de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, cuyo objeto es la interrelación de las empresas hasta llegar a la cifra de 147: 147 grupos que se reparten el mundo y de los cuales, los 50 más poderosos son bancos y aseguradoras. Les diría también que conviene reconciliarse con el sentido común y encontrar a personas que compartan el mismo punto de vista que ustedes, porque una persona sola no puede hablar un idioma. Y les diría que he vuelto a tener ganas de abrir la boca y no callarme.

(Ando bastante ocupada y he pensado que os gustaría este artículo que me enviaron, da para comentar y debatir).

La contrarreforma ultra

Todavía no ha comparecido Rajoy ante el parlamento español desde su toma de posesión en diciembre y ya su gobierno aplica la contrarreforma ultra con una celeridad digna de mejores empeños. La derecha “como dios manda” se muestra exultante en sus titulares de prensa: adiós a la educación de Zapatero, dice en florida portada ABC, sólo a modo de ejemplo. Su gozo es similar a nuestra desolación.

“»¡Qué dolor, qué pena de país!» arguye el hispanista Ian Gibbson al contemplar el escarnio que se esta practicando con el juez Garzón a quién, en su opinión y en la de muchos, está sentando en el banquillo “toda la derecha española”. Añadiría que, precisamente, desde que decidió investigar su corrupción, en la trama Gürtel, que nunca nos olvidemos destapó un miembro del PP insatisfecho con el reparto.

La más rancia, la más casposa derecha de nuestra desgraciada historia aflora satisfecha para restablecer el “orden”, su orden. No les falta un detalle, ni uno.

Nuestro flamante presidente aprovecha su primer consejo europeo para citarse con el premier británico David Cameron y plantearle la cuestión ¡¡¡de Gibraltar!!! mientras, en efecto, se enjuicia por primera vez en décadas a una persona por el franquismo: el magistrado que intentó pedir alguna responsabilidad y compensación.

El nuevo ministro de una cultura relegada a segunda división, el afable tertuliano José Ignacio Wert, tumba a las primeras de cambio Educación para la Ciudadanía. Lo había anunciado durante años Rajoy, siempre les molestó, o para ser más precisos irritó. Establecida por recomendación del Consejo de Europa (el que se ocupa de valores democráticos y poco tiene que ver con la UE) en 2002, se imparte en todo el continente sin objeción alguna ni siquiera en colegios católicos. La España diferente del tópico levanta otra vez la barrera de los pirineos.

Encuentra otro problema Wert con la educación, en este caso en Ceuta y Melilla que se les llena de marroquíes, en «avalancha», que osan querer “aprovecharse” de la educación. En estas condiciones, con esta gente pobre y en absoluto “como dios manda” no se puede garantizar resultados en la materia para ningún alumno. El problema es que, como cuenta guerraeterna, ni siquiera es cierta esa «avalancha». Pero, abierta la caja de Pandora de Gibraltar por este insensato PP, igual Mohamed VI le arregla el problema reivindicando esas dos ciudades autónomas españolas. Y ¡habrase visto! no queremos otra enseñanza sino la contaminada de conservadurismo para los españoles, y vamos a educar a otros.

Y el aborto. El “centrista” Gallardón, a la sazón ministro de Justicia, no de sanidad, inicia ardiente su cruzada para restaurar el primer aborto de culpabilidades, obligaciones y permisos. La mujer es una menor de edad, una fábrica de parir para el dios de la derecha, para guardar los “valores” y sufrir hasta la muerte y en silencio dentro de “el entorno familiar”. Sin dejar de ser una notable hipocresía ¿Por qué no se animan los Mayor Oreja y los obispos a montarle una manifestación al PP por mantener aún así ese aborto? ¿A qué no hay coraje para presentarse incluso en esta UE prohibiendo toda interrupción del embarazo?

El “concepto nación española”, la autoridad del profesorado, en breve –que también lo anunció Rajoy- el respeto al empresario por ley…. Y además los trasvases, otra inyección de dinero a los bancos, mientras se recorta en sanidad y educación. ¿Hay quién dé más en apenas un mes?

 Conozco personas que se siente tan felices por la restauración de la caspa que ya ni me apetece hablar con ellas, pero la mayoría incauta que votó al PP lo que soñaba en creencia absurda era que arreglara la economía. Todas las previsiones nos encaminan a la recesión, como causa directa de la «austeridad», y a 6 millones de parados, pero, eso sí, se hará exprimiendo aún más a los privilegiados trabajados con más recortes económicos y de derechos en la reforma laboral. 5.300.000 parados ahora y lo importante es Gibraltar y la contrarreforma ultra. Están tensando tanto, tanto, la cuerda que temo las consecuencias que de todo esto se deriven.

 Entretanto cojamos la mantilla española para escuchar a Machado en la voz de Joan Manuel Serrat…

http://youtu.be/o905-5R9gio

¿Pero era una guerra?

Hacedme el favor primero de pinchar en el enlace del Telediario, en el minuto 6,40, escucharéis decir a Olivier Blanchard, economista jefe del FMI que “reducir la deuda es un maratón, no un sprint” y añadir esta escalofriante frase: “Es útil recordar que llevó dos décadas recuperar los niveles que dejó la segunda guerra mundial. Ahora, llevará lo mismo o más”.

Yo esta guerra me la he perdido. No sus consecuencias devastadoras, pero sí los parámetros que deben regir según el derecho internacional un acontecimiento de estas dimensiones. No sé cuándo se practicó la declaración de guerra, apenas hay partes diario de su desarrollo, casi no sabemos ni quienes son los contendientes.

Deduzco por el desarrollo de los acontecimientos que las hostilidades las inició el poder económico contra el conjunto de la sociedad. Es decir que esta guerra comenzó el 15 de Septiembre de 2008 con el derrumbe de Lehman Brothers y la cascada de quiebras o apuros que se extendieron por todo el mundo, debido a infames prácticas empresariales. Reflotar a todos ellos a ambos lados del Atlántico –excepto a Lehman Brothers- se llevó una ingente cantidad de dinero público que se detrajo de otros objetivos y se sitúa como parte fundamental de la famosa deuda de los países. En aquel momento, los políticos hablaron de “refundar” el capitalismo y de establecer controles a los desmanes financieros. Aquellos días la lucha parecía más o menos equilibrada, nuestros representantes parecían dispuestos a defendernos.

Pero los políticos sucumbieron, en unos casos porque ideológicamente formaban parte del golpe, en otros porque fueron sometidos (no parece que con gran oposición en el caso de los socialdemócratas en particular el PSOE español). El bando agresor se engrosó. Estábamos perdidos. Y nadie oficialmente nos dio cuenta de ello.

Tres años largos de conflicto han cercenado multitud de derechos y degradado las condiciones de vida de gran parte del bando agredido. Lo peor es que muchos no son conscientes de su condición. Ellos siguen mirando la tele y comiendo sopa boba, más aún, van entregando voluntariamente sus pertenencias y hasta sus víveres. Ayer me quedé muy preocupada al ver el mercado del barrio vacío, a los tenderos mirándome con ganas de cazarme a lazo, y la confirmación: sí, la gente se está quitando de comer. Sin una gota de sangre, salvo la que se escapa toda en las víctimas mortales de lo que llaman crisis.

A día de hoy el mismo FMI –que parece ser uno de los organismos más enterados del conflicto- pronostica para la España regida por el PP y sus ajustes de bombardeo insonoro, dos años de recesión por lo menos, con una caída de la economía del 1,7 solo el primer año. Nos avanza los resultados de la batalla diaria. El Banco de España le añade una cifra de parados de 6 millones de personas. Ellos están organizados.

“Es útil recordar que llevó dos décadas recuperar los niveles que dejó la segunda guerra mundial. Ahora, llevará lo mismo o más”, os recuerdo dice Olivier Blanchard, economista jefe del FMI. Terrible afirmación y nada lejana de la realidad, pero ¿sabemos siquiera si la guerra ha terminado? Porque de la Segunda, surgida tras un crack financiero similar a éste y al consecuente estallido de los fascismos (que hoy ya apuntan), se salió con políticas radicalmente diferentes a las que ahora se aplican. Expansivas, keynesianas.

Es de señalar la carta que en aquellos trágicos momentos, envió Keynes, el fundador del capitalismo moderno y algo más humano, al presidente de los EEUU Franklin D. Roosevelt: “Usted acaba de convertirse en fideicomisario de aquellos que, en todos los países, tratan de arreglar los males de nuestra condición por medio del experimento razonado y dentro del marco del sistema social existente. Si fracasa, el cambio racional se verá gravemente perjudicado en todo el mundo y lo único que quedará será una batalla final entre la ortodoxia y la revolución”.

¿Dos décadas o más así? No sé si veré el final… de no cambiarlo. No sé cuál será el de mi hijo y los hijos de otros padres, pinta muy negro. Dice el ministro de economía español Luis De Guindos que si las medidas no funcionan –él afirma creer que sí, quien sabe de esto y abre los ojos sabe que no- sí se verán «afectados» los servicios públicos, sanidad, educación, pensiones… Han ganado.

Pero hubiera sido esencial que nos lo contaran. Saber que esto era una guerra para tomar seriamente posiciones, para exigir a los medios informativos que nos dieran el parte diario de los avances y retrocesos, de los derechos sociales que caían cada día. Para delimitar cuántos de los agredidos se han pasado al bando beligerante como cobayas sin futuro, con su desidia cómplice, para conocer, en definitiva, a qué nos enfrentamos y organizar nuestras estrategias de defensa. La ola no pasará como un mal viento. Es una guerra. Y van ganando.

Las revoluciones perdidas

Vivimos duros tiempos en los que el golpe neoliberal avanza sin freno y se atisba el revivir de los fascismos, todo ello ante el desinterés de una gran mayoría o al menos una mayoría decisiva.

Nuestros vecinos portugueses están pagando con sangre el “rescate” de 78.000 millones de euros que les facilitó la UE y el FMI, mientras los mismos entes entregan billones de euros sin medida y sin contrapartidas a los bancos. Todo lo contrario, al recibirlos como muy caro al 1,5% y prestarlo al 5%, al estrangular el crédito porque es más rentable especular con la deuda, han salido enormemente beneficiados de la crisis.

Pero de algún lado tiene que salir el dinero. Recortes en sanidad y educación, más privatizaciones, reducir las pensiones más altas, las prestaciones por desempleo y la indemnización por despido. Una “reforma” laboral para trabajar más por menos dinero: el manual. Tasa “de solidaridad” con la que redujeron a la mitad la paga de navidad, elevación de los precios del transporte público, el que usan las clases menos adineradas.

El nuevo gobierno conservador ha ido cumpliendo los mandatos de la UE, como cuando el 1 de agosto de 2011 vendió el Banco Portugués de Negocios (BPN) al angoleño BIC por 40 millones de euros, un precio de saldo ya que su intervención costó a Lisboa 2.400 millones de euros. La entidad africana no conserva ni la mitad de los puestos de trabajo.

Ha crecido su deuda, los intereses que paga y sus bonos ya son calificados por las poderosas agencias privadas norteamericanas de “basura”. Es el camino en el que mirarse.

Protestan los afectados en la calle, pero ya salen también fuerzas de extrema derecha a que los telediarios (españoles) hablen de “enfrentamientos”, situándolos en el mismo plano para desactivar la realidad.

Todo esto marca nuestro propio futuro, el de los españoles. No hay sino unir los datos.

Conservo un pequeño tesoro. El final del reportaje de Informe Semanal dedicado, en 1987, a la muerte de José Afonso, quien impulsara con su Grándola Vila Morena la Revolución de los Claveles. Lo firmó Eduardo Barrenechea, un enorme periodista que fue el cronista de los míticos días de Abril y muchas cosas más. Lo lee, con rabia y sin “objetividad”, mi querido amigo José Antonio Rodríguez. La revolución de justicia y solidaridad, la que disparó claveles y ni un solo tiro ni violencia, entonces ya se perdía y ha acabado ahogada.

Lágrimas de Pessoa en el mar, el mismo que baña las costas españolas, tan dulces e insípidas que permiten la asfixia, cómplice, e incluso sin llanto.

 

 

Son casi el doble las mujeres muertas ya en 2012

No saben, al parecer, ni contarlas. El ninguneo a los asesinatos machistas llega hasta ese punto. A 21 de Enero los medios se llenan de un balance: 6 mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas en lo que va de año. Lo traería alguna agencia de noticias  y no se han molestado en corroborarlo, lo repiten y ya está. Ni siquiera acude en socorro la memoria corta de tres semanas.  

 No es fácil ya encontrar entre la amalgama de noticias a todas las víctimas, ni en todos los casos soy capaz de hallar la referencia con sus nombres, me limito pues a poner fecha, lugar, y un enlace con algún dato. De momento me salen 10 en lugar de 6, y tengo la seguridad de que hay también un bebé –niña- en el balance, pero ya no aparece.

 1. 1-1-2012 Girona http://www.europapress.es/sociedad/noticia-mujer-asesinada-girona-nunca-denuncio-pareja-20120102142632.html

 2. 3-1-2012 L’Ametlla de Merola, Barcelona http://www.abc.es/20120103/espana/abci-hallan-cadaver-mujer-signos-201201032105.html

 3. 4-1-2012 Nou Barris, Barcelona http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/01/05/catalunya/1325780704_119393.html

 4. 7-1-2012 Tarragona  http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/09/barcelona/1326101964.html

 5. 7-1-2012 Zafra (Badajoz) http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1059360

 6. 10-1-2011 Mollet del Vallés (Barcelona)  http://www.que.es/madrid/201201141146-mato-condena-muerte-mujer-asesinada-epi.html

 7. 10-1-2012 Fuengirola http://www.diariosur.es/v/20120111/malaga/mujer-hallada-muerta-fuengirola-20120111.html

 8. 14-1-2012 El Ejido (Almería) http://www.lne.es/sucesos/2012/01/14/hallan-mujer-muerta-alberca-ejido/1184082.html

 9. 18-1- 2012 Noguerones (Jaen) http://www.que.es/jaen/201201191147-diputacion-expresa-condolencias-familia-mujer-epi.html

 1o. 20-1-2012 Santa Coloma de Queralt (Tarragona) http://www.europapress.es/sociedad/noticia-mujer-asesinada-santa-coloma-queralt-convierte-sexta-victima-violencia-genero-2012-20120121203841.html

    Todas tenían una vida, respiraban, comían, andaban por la calle, imagino que gozaban y sufrían. Pues nada, nos hemos olvidado de 4 de un plumazo. No existen.

    Es tal el cúmulo de despropósitos a los que asistimos, ante la abulia y/o comprensión mayoritaria, que dan ganas de sumarse al «Infierno de los vivos», perderse en esa marea, a veces altamente productiva:

 “El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”.

(Las ciudades invisibles. Italo Calvino)

Ahí andamos. Hay gente que lucha, y que lo pasa mal, es un estímulo… pero ahí andamos.

Fue alegre PERO fue buena

Hay veces que una imagen resume lo que uno piensa y siente, lo que se ha ido acumulando en los últimos días y bulle dentro. Y así me ha ocurrido con la viñeta de Forges. ¿Angustia? ¿Oscuridad? ¿Sabias palabras?… ¿Qué me dice Vd? “El buen nombre de aquella maña (vaya 🙂 ) yo tengo que defender”.

En la Jota de la Dolores se sintetizaban los males de aquella España que alumbró mi niñez. “Si vas a Calatayud pregunta por la Dolores que es una moza muy guapa y amiga de hacer favores”, la jota –dicen- recorre España. Le hacen películas para explicar que se trata de la calumnia de un admirador despechado, le componen una nueva letra que es casi peor. Nos cuentan que la jota mató a Dolores, maledicencia y oscurantismo que se prolonga en la pobre hija a quienes las malas lenguas le chafan los novios al explicarles “¿Sabes quien fue su madre? Dolores, la del cantar”, pero el desagravio es casi peor: “Fue alegre PERO fue buena”, interesante disyuntiva.

El PP quiere recuperar el concepto “nación española” y avanza que “Gibraltar es irrenunciable”. De momento, nos esperan días peores. La mayoría absolutísima de Rajoy le hace irrumpir con inusitada fuerza en el ideario más casposo de nuestra historia. Que 40 años no son nada. Ni Aznar llegó a tanto, aún no había triunfado el golpe neoliberal que facilita todo tipo de involuciones.

De vez en cuando, cada vez más de tarde en tarde porque sopeso el cariño inmenso que le profeso con lo que me revuelve, hablo con mi gran amiga desde la adolescencia. Es votante del PP. Se considera informada (se surte sobre todo de “debates” para elegir la opinión que coincide con la de ella). Admite que habrá más paro, suelta la letanía de que “no tenemos dinero”, y al argumentarle dónde está el dinero que sí hay (en la falta de impuestos a las grandes fortunas, evasión de capitales o economía sumergida) dice que es un gato a quien nadie pone el cascabel. Por aceptar, acepta que el PP miente al decir que desconocía el déficit, dado que procede de forma sustancial de las comunidades autónomas que controla. «No es mentir exactamente, es la jerga política», explica.

 Ahora bien, lo que a mi amiga le gusta, dice, es “la derecha”. No podía con la ideología de Zapatero que ella ve de ultraizquierda. Hubiera colgado por los pies a Bibiana Aído. Y es que la derecha tiene unos contradictorios conceptos sobre la igualdad y, por ejemplo, les preocupa sobre manera con quien se mete la gente en la cama. Los malos tratos son incidencias del “entorno familiar”. Todo “como dios manda”.

Dedico un amplio aparatado al franquismo sociológico en La energía liberada. A la influencia de la iglesia católica, la educación pasada y -lo que es peor- a la actual, a los datos de una vertiginosa derechización de la sociedad española que van reflejando las encuestas del CIS. Sin más detalles, alguien me dijo anoche que mi afirmación de esa pervivencia del franquismo es “la mayor estupidez que ha oído jamàs”.

Pero ahí está asaltando impúdico la convivencia. El “Gibraltar español”, el “una, grande y libre”, la autoridad, la firmeza, la efectividad de boquilla que se contradice con los hechos, la manipulación, el peligrosísimo populismo, el nacionalismo de vía estrecha. A mi admirado Antonio Forges también le preocupa. Pero mientras haya que defender honores y vivir de la apariencia y  “ser buena, aunque se sea alegre”, estamos salvados.

Tras la revolución francesa, los franceses llamaron a Napoleón. Volvieron a llamar a la derecha en aluvión después del Mayo del 68. ¿Qué hemos hecho para tener a “este” PP (porque hay otra derecha más civilizada) después y en el 15M? La deriva en su limbo de los presuntos socialistas influye, pero tiene que haber algo más, la caspa que afluye a la menor ocasión en España es muy preocupante. Times of trouble, mother Mary and her blessed mother. Por tanto tiempo… 

La España de Lujo

¿Crisis? No para todos, no para quienes pagan menos porcentaje de impuestos que los demás y poseen un enorme poder adquisitivo. El sector del lujo español creció un 25% en 2011 y sus expectativas son tan amplias que incluso han registrado la marca “Luxury Spain”.  Para el conjunto de la población la Agencia de calificación norteamericana Fitch nos decreta severos recortes en sanidad y educación bajo amenaza de rebajar la nota. Hay que costear el lujo de los privilegiados.

Ciertamente los potenciales compradores españoles ven aquí muchos exponentes del lujo español. Que se juzga a un juez porque intentó investigar el franquismo o porque ordenó escuchas a los cabecillas de la Gürtel que los medios extranjeros vinculan al PP sin el menor pudor. Que la víscera hispana y alguna hipocresía de altos vuelos no pone reparos a que se practiquen escuchas a los acusados del asesinato de Marta del Castillo -y ya no para prevenir la muerte por desgracia- y que sea intolerable que, con todos los parabienes judiciales, se quiera ratificar y poner trabas a que los acusados de Gürtel siguen lavando capitales a través de sus abogados como ha declarado Garzón.

O que se entierra con toda loa a un ex ministro franquista (en el diario conservador británico The Telegrhap le llaman directamente «de un gobierno fascista«) y se le quiera poner hasta una calle. Y que haya controversia en el Parlamento de la UE porque pretendan homenajear al mismo nivel a Fraga y a Václav Havel.

O que la afamada corrupción española -que sienta estos días en el banquillo a dos ex presidentes de comunidades autónomás- alcance hasta a la familia real, es algo que destacan en particular los periodistas extranjeros con la boca abierta.

Estas cosas son muy “luxuriosas” sin duda y afianzan nuestro prestigio de país democrático y moderno como el que más. Inspiran una gran confianza.

Pero el hecho es que en 2011 el sector del lujo creció una barbaridad mientras la mayoría de los españoles sufrían duros ajustes. Y la Asociación ad hoc -la del Lujo- prevé que en 2012 van a aumentar el crecimiento y crear empleo. ¿De dependientes? Los que venden productos de lujo se muestran muy orgullosos de su condición. En El Corte Inglés te miran con desprecio al preguntar si el precio de la pelliza de marca es el 50% de 265 euros y te aclaran sorprendidas (en este caso) que no, que costaba el doble. Y cuando acudo con un chaquetón rojo que compré años atrás de oferta y ellas saben que es muy barato llegan a dudar si podrás pagar lo que estás mirando. Hasta en 3 ocasiones me ocurrió.

Pero hay que ser positivos. La única salida para este país que duplica el paro de la UE es, como nos estimula el gobierno, ser emprendedores. Así que vamos a ponernos a ello.

¿Qué tal fabricar unas mantas para los colegios sin calefacción -porque las administraciones han despilfarrado tanto que no les pueden pagar- ribeteadas con pedrería de strass? De este tipo:

 

Agua cara, muy cara. Llenas las botellas con la del Moncayo y decimos que procede de Noruega y las vendemos a 80 euros unidad. Hacemos trampas, claro, pero utilizando el significado auténtico de la picaresca, y además les damos un producto de excelente calidad.

Habrá que hacer bolsos, sin duda. De esos que se regalan normalmente a las políticas. Joyas (no sé si estará bien traficar con diamantes de sangre, mejor darles también gato por liebre). Ropa, eso es fundamental. Imprescindible contar con una marca. “Inmensamente hartos” puede que no nos abra mercados.

 ¿Qué os parece “Morons´ Soup”. Disponemos seguro de grandes creativos y como las prendas serán carísimas no hará falta mandarlas a fabricar en China como hacen ya las grandes firmas, se cosen por sueldos dignos y se les cobran a precio de oro -más de oro aún de lo que ya pagan-  y seguro que nos salen las cuentas. Trajes para vestir en los barrios exclusivos, en las fiestas, o para ejercer la política.

                                                                                                                                                               Con los beneficios obtenidos quizás podamos aventurarnos al gran negocio de los coches, los de lujo subieron sus ventas en 2011 más de un 80%. Metalúrgicos en paro y todo tipo de autónomos para los materiales podrían hacerlo. Seríamos muy emprendedores y nos darían beneficios fiscales.

  Quizás podamos incluso trabajar en innovación y excelencia y adaptar un modelo nuevo de vehículo dándole toques históricos. Igual les divierte y lo compran.

Lujo es la abundancia de cosas no necesarias. Quizás deberíamos ser muy emprendedores en rebosar dignidad y volver este mundo y este país en lugares habitables para todos. A veces se emplea la palabra lujo para designar cosas muy buenas o extraordinarias. De eso, de dignidad, ya hemos dado -unos cuantos- alguna lección.

Dicen los expertos…

Trabajan desde el alba a bien entrada la noche. Los medios informativos no pueden vivir sin ellos. De hecho, se han convertido en una de las principales fuentes en las noticias. Hablemos de medicina, agricultura, física nuclear, astronomía, sociología, óptica, meteorología o cualquier materia veremos que “los expertos dicen” la conclusión. Los expertos son los que avalan la veracidad y hondura de lo que nos cuentan.

Lo peor es que no nos los han presentado. No sabemos sus nombres y filiaciones, qué estudios han cursado y con qué aprovechamiento. Si son metodológicos o aleatorios, si empíricos o apriorísticos. Si trabajan a vuela pluma o se eternizan para llegar a sus diagnósticos. Si cojean por poner un caso y de qué pie.

Los propios expertos se escandalizan a veces cuando escuchan lo que dicen que dicen y les gustaría conocer al menos los detalles que enumero para saber a qué atenerse. Para poder eludir responsabilidades. Luego dicen en público que son expertos y hay quienes -personas con criterio- a veces les miran mal y tienen que aclarar de qué son expertos y que hay expertos y expertos, incluso más expertos y menos expertos.

El papel de los expertos no se limita por supuesto a su misión de apoyo imprescindible a los medios, también asesoran a políticos y organismos. De hecho se presentan como su coartada. Los expertos asesoran gobiernos y dictan, por poner un caso, la conveniencia del “copago” en sanidad, si Internet es peligroso o no (generalmente se inclinan porque sí lo es), en dónde hay que invertir o las bondades de las privatizaciones del patrimonio público. Los expertos saben mucho. De todo. La UE está plagada de ellos. Cada día sueltan informes de expertos, lo mismo hablan de siembras que de aeropuertos y es de imaginar que para las drásticas políticas que aplican también contarán con expertos. Ni que decir tiene que las Agencias de Calificación privadas norteamericanas están llenas de expertos, de hecho son expertas en sí mismas.

Porque los imprescindibles en estos tiempos son los expertos en economía. Los telediarios y otros medios les consultan con frecuencia. Preguntan a dos o tres y sacan conclusiones: los expertos dicen que se resolverá la crisis o que hay que flexibilizar el empleo. Y siguen sin aclararnos otra cosa, en este caso sí, que su nombre y empleo aunque, al menos, eso algo orienta.

Realmente, hasta la mayor difusión de ATTAC, nuestro libro Reacciona y el 15M, todos los expertos eran neoliberales. Ahora los alternan -de manera testimonial y no siempre- con alguno que no comparte su religión, más que nada para que el espectador, lector u oyente elija cuál le gusta más.

Los expertos son tan vitales para la vida actual que algunos llegan a ministros –en muchos países, en España también- e incluso a jefes de gobierno (como en Italia o Grecia) o al BCE, llegan porque sí, porque son expertos. En neoliberalismo.

El documental “Inside Job”, Oscar de Holywood 2011, contiene un tramo muy interesante sobre los expertos, precisamente a los que causaron la crisis y siguen al frente de muchas decisiones. Y también a otros que la denunciaron. Falta el contexto de todo el filme donde se aprecia su papel. Pero es muy revelador este corte. A veces no hace falta otra cosa que informarse previamente y preguntar lo que hay que preguntar.

[vimeo http://vimeo.com/35196402 w=549&h=364]

(Gracias Piezas por tu gran ayuda)

Agujeros negros debajo de la manta

Esta foto dio la vuelta a España (al mundo debía darla). En el Instituto Vila-Roja de Almassora (Castellón, comunidad valenciana) los alumnos se tapan con mantas porque no disponen de calefacción. El estudiante que tomó la instantánea y la colgó como denuncia en facebook, se llama Francisco Tejedor. Y, tras un calvario de cuatro días, en los que no se le permitió entrar en clase, ha sido expulsado del centro. La directora le ha argumentado como causa que esa imagen “desprestigia” al Instituto. La realidad no, que se difunda. La táctica de la derecha española más cerril.

Numerosos colegios de la comunidad valenciana (y de otras) están sufriendo severas restricciones en servicios elementales. Se estima en 450 los que se encuentran en peligro de cerrar. Ocurre que la Comunidad valenciana se encuentra en quiebra técnica y no hace frente a sus responsabilidades. Ha tenido dinero para hacer un aeropuerto fantasma en honor de uno de los prohombres del PP, Carlos Fabra, un circuito de F1, obras arquitectónicas de envergadura cargadas de sospechas, incluso de denuncias, ha organizado eventos estupendos como la visita del Papa, investigado en la trama Gürtel , y el dinero se ha ido. No os dejéis engañar por la simplificación de «el juicio por los trajes», el juicio es por «cohecho impropio», es decir, soborno.

Los portavoces del PP, desde Soraya a Botella, pasando por todos los demás, claman cada día por la herencia recibida y porque se les engañó con el déficit. Muchos periodistas tampoco saben, según dicen, de dónde ha salido el agujero negro: estaba debajo de las mantas. Las comunidades autónomas, ahogadas por su despilfarro y mala gestión –como vemos en el ejemplo paradigmático de la valenciana, en manos del PP desde hace casi dos décadas-, pidieron ayuda al gobierno socialista hace unos meses. La entonces vicepresidenta Salgado se negó, el PP, dueño hoy de todos los cortijos, se apresta a cubrirles. A la postre lo pagamos nosotros. Y tienen el santo cinismo de desviar la culpabilidad hacia otros.

Lo peor sin embargo, si caben grados, es resucitar la tendencia de matar al mensajero, de guardar la basura debajo de las mantas. “Es tradición en nuestro país”, como diría Rajoy, de la derecha de este país.

EEUU, a quien se acusa de tantas cosas muchas veces de forma bien injusta, está hoy dando una lección al mundo. En rechazo a su propia “Ley Sinde” para coartar los derechos de Internet (SOPA como es conocida) potentísimas corporaciones están haciendo huelga. Han dejado a los norteamericanos sin wikipedia o google que a estas alturas resultan indispensables.

Es decir, no tiene que ser un valiente chico valenciano el que exhiba las mantas de la inmundicia para acabar expulsado de su Instituto. La directora de ese colegio debía ser la apartada del cargo, de manera fulminante. Y no sé qué le habrán dicho sus padres a Francisco. Puede que ellos –aunque no es probable por haber educado a un hijo así- , o los padres de otros chicos –eso sin duda- sean los cómplices con sus votos de esta situación.

El futuro viene muy negro, cada día más. A los portugueses (en quienes deberíamos mirarnos para saber a qué conduce la ignorancia de creer que la derecha neoliberal iba a solucionar la crisis) no pueden ya más de recortes. El Premio Nóbel de economía, Joseph Stiglitiz califica ya de SUICIDIO la austeridad que está imponiendo la UE,  La que preconiza el gobierno de Rajoy, mientras guarda debajo de las mantas el despilfarro y la pésima gestión de su partido en varias comunidades autónomas, y sigue mostrando la desfachatez de la manipulación para echar balones fuera. Es mentira lo que dice Cristóbal Montoro sobre que no se puede gastar más de lo que se tiene, manipula. En economía de países no funcionan así las cosas (releed a Stiglitz). Y encima, debajo de la manta, expurgamos las arcas del Estado para pagar el despilfarro de las autonomías por ejemplo. Y dejamos sin calefacción o cerramos los colegios «para ahorrar».

Lo sucedido en el Instituto de Almassora debería hacernos reflexionar muy seriamente: es una peligrosa deriva. Desde aquí mi apoyo al chico, a Francisco Tejedor, que al menos ha tirado de la manta. Con personas como él –y si no lo fríen más- igual el porvenir pinta algo más esperanzador.

 Rescato algunas de las frases que ayer nos incluía en los comentarios bcn_myway:

MARTIN LUTHER KING

«Nuestras vidas empiezan a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan.»

«Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.»

Actualización:

La dirección del Instituto se ha visto obligada a readmitir al alumno. (Gracias Trancos) La directora, sin embargo, sigue en su puesto.

 

El amor a España

El amor se matiza según sea su objeto pero, seguramente, tanto se destine a un hijo, una pareja romántica, un amigo o una tierra por ejemplo, posee características comunes. Y hasta en eso los humanos lo interpretamos de distinta forma revelando el propio carácter.

Por lo que leo, oigo y veo de insignes exponentes del «amor a España» veo que no coincido en absoluto en sus apreciaciones. Mi idea es que aquello que amo sea libre, dotarle si puedo de instrumentos para que crezca y cuente con un criterio propio sin imponerlos. Que sea adulto, responsable, coherente, ético. Lo quiero valiente, que sepa levantarse cuando cae y reflexione sobre sus fracasos. Le abrazaré si llora o se cansa aunque también intentaré mostrarle el camino de la superación. Para que decida de forma autónoma. Positivo, generoso pero firme. Lo quiero feliz, compartiendo con otros sus sentimientos y sus logros. Que también me quiera, libremente, solo porque le doy amor, bienestar y luz.

El amor a España en España ha confundido sus trazas durante gran parte de la historia con algunas de las peores muestras de las relaciones humanas: paternalismo, posesión e imposición. Como maltratadores de manual, muchos han buscado una sociedad inculta y sumisa a la que manipular y marcar el camino, en una senda a su mezquina manera: los ciudadanos están a su servicio y a su utilidad y se le impone hasta qué pensar. Si se desvía, garrote y represión. Inculcarle por supuesto la culpa. Y dicen… que nos aman, que aman a España.

Desde los confines del tiempo, otros españoles se han empecinado en cambiar el rumbo, sugiriendo cañas de pescar, en lugar de cebos y cestas cerradas en donde aguardar la sartén. Es casi patético contemplar esos intentos que acabaron en nada. El aragonés Joaquín Costa, desde el regeneracionismo iniciado en el Siglo XIX, pedía «Escuela, despensa y doble llave al sepulcro del Cid». La “generación del 98” le secundaba desde la literatura. Con otros mimbres, José Ortega y Gasset se dolió del hombre-masa español, del elogio a la mediocridad. Antonio Machado descubrió que el problema residía en que en este suelo cohabitan dos Españas distintas e irreconciliables.

Lloraba Salvador Espriú al saber que más al norte había una tierra próspera, culta, espabilada y feliz, pero que no podría marcharse muy a su pesar porque él también se sentía tan pobre, ignorante, sometido y desgraciado como se empecinan aquí en educarnos a todos, los que vez tras vez mandan.

Y el caso es que los proscritos, los que terminan huyendo o pagando duros castigos, también amamos a España. Desde el exilio Rafael Alberti escribía un poema al que suelo terminar por acudir. Se inicia así:

“Estampo esta palabra para empezar: España”

España, dulce caña,

Dulce y terrible: España.

Alta y verde espadaña,

Braña,

Entraña,

Cabaña,

Mar, llanura, montaña,

España

Soterraña,

Fina titiritaña,

Ciega aventura extraña.

Dura España terrible,

Temible,

Aborrecible,

Rostro desapacible,

Obstinada infalible,

Irascible,

Insufrible,

España inamovible,

Imposible,

Impasible,

Locura inextinguible”.

En este día en la que la España oficial, la mayoritaria, la acomodaticia, inmadura, necrófilica, acrítica, rebosa su cara, quiero incluir en el post el último párrafo del capítulo “La piel de España” de mi libro “La energía liberada”. Como tantos otros, que desde cualquier rincón y actividad, sentimos un cierto amor atávico por España, aunque no por ésta.

“La sexta España —y puede haber muchas más— solía llorar para alumbrar una vida nueva. Se albergaba en un paritorio. Llevaba siglos allí. Siempre en el crudo momento de las contracciones, las entrañas desgarradas, que, en circunstancias normales, se olvidan por completo con la venturosa llegada del hijo ansiado. Ésta apenas ha llegado a verle asomar la cabeza, pero el bebé que se sueña fuerte y sano se hace esperar. Muchos españoles lo aguardan desde el fondo de la historia. Antonio Machado, por ejemplo, aún debe hacerlo desde su exilio mortuorio francés, en el que —al menos— nunca faltan flores. En 1913, harto de la “España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía”, creyó ver nacer ¡ya! otra: la “del cincel y de la maza”, la “España de la rabia y de la idea”. Quizá sí estaba, quizás ya es un ser real y con futuro”.

http://youtu.be/grdTe5IZqkY