¿Multará el Ayuntamiento de Madrid al Juez Garzón?

La nueva ordenanza municipal del ayuntamiento de Madrid -que se aprobará el viernes- prevé multar con 750 euros a quienes busquen entre la basura. ¿Será el Juez Garzón el primero en ser multado?

 Detrás seguirán los miles de desgraciados que escudriñan -entre compresas usadas o arena de gatos con excrementos- yogures caducados o frutas podridas en los recipientes de la calle o en los contenedores que se ubican al lado de los supermercados. Los he visto. Salen avanzada la noche, sigilosos, con rabia, con vergüenza, mirando a un lado y a otro. Y no se dejan grabar si uno -como debe ser- les pide permiso y no utiliza cámara oculta. Hace falta pasar mucha hambre para arriesgarse al menú. Les saldrá caro hurgar entre desperdicios a partir de la ley municipal de Botella y Gallardón, a quienes deben darles asco los pobres. Pero no hay que ser mal pensados. Realmente, era una prioridad atajar ese problema: que no puedan comer de las basuras. Es muy antihigiénico y se preocupan por su salud. Dictar esa ley antes que prever que tengan trabajo y alimentos era lo más urgente. Aunque. un método más resolutivo sería invitarles a bodas y bautizos donde se hacen presuntas relaciones productivas.

Pero el asunto tiene más fondo. Al PP no le gusta que nadie husmee en la basura. La «presunta» podredumbre del PP constituye, hoy, un culebrón a seguir apasionadamente por el sinfín de noticias que se están produciendo. ¿Cómo se puede tener el cinismo de negar y atacar a la Justicia que investiga? Porque se juegan unos votos, cotas de poder, en las próximas elecciones gallegas y vascas. Ese aferrarse a la poltrona apesta. ¿Por qué? ¿Qué beneficios obtienen? Ah, es la defensa de sus ideales. Por ejemplo, multar con 750 euros a quien rebusque en la basura algo que comer.

El 70% por ciento de los ciudadanos, declara al CIS, mes tras mes, que «los políticos sólo piensan en sus intereses» y «no piensan en ciudadanos como yo». Lo saben y no les importa. Han comprobado que, luego, van a votar para que no salga el contrario. Aunque las diferencias son ostensibles, la escasa educación de los españoles -propiciada o nunca solucionada por los poderes públicos- conduce a patéticas confusiones. O muy intencionadas, porque en España hay demasiada comprensión con la trampa. Cuatro o cinco mil Garzones harían falta.

Envidio apasionadamente a los alemanes por la derecha que tienen. Angela Merkel pidiendo el cierre de Guantánamo a Bush, abroncando al Papa por rehabilitar a un obispo negacionista del holocausto. Hasta a los franceses envidio, por su Sarkozy, que ya es mucho envidiar.

Y es que, sobre todo estos últimos días, seguir las noticias -ejercicio imprescindible para poder opinar, para poder decidir con criterio- produce una malsana repulsión.

Trillo y el Yak 42

Estamos viendo muchas incongruencias estos días, muy diferentes raseros de medir. El Presidente del PP, Mariano Rajoy, ha defendido, en la Cadena Ser, que Federico Trillo no dimitiera como Ministro de Defensa cuando el desgraciado accidente del Yak 42, que ocasionó la muerte de 62 militares españoles. Trillo -diputado, hoy, por Alicante, y miembro de la ejecutiva del PP- ha asegurado que las urnas le avalan. En efecto, como él, en el país de la picaresca y la trampa, el 70% de los alcaldes acusados de corrupción sigue en sus puestos, gracias a los votos de los ciudadanos. En algunos casos, incluso aumentaron sus apoyos. Trillo, muy firme, ha añadido que «el carácter de accidente del Yak-42 ha quedado demostrado, tanto en la Comisión Internacional, que lo investigó, cuanto judicialmente, y por cierto, con un auto del Tribunal Supremo, que es el tercero, en los que se excluye cualquier responsabilidad o relación con mi persona».

 El ex ministro olvida que existen tres causas pendientes sobre el Yak 42. En la primera, están imputados tres mandos militares entonces a sus órdenes: el general de división médico Vicente Navarro Ruiz y dos oficiales: el comandante José Ramón Ramírez García y el capitán Miguel Ángel Sáez García , que no se muestran nada contentos con ser únicos chivos expiatorios del caso. Lo mismo que otros altos cargos militares. Se juzga haber falseado la identidad de 30 de los 62 cadáveres. El ponente es el Magistrado Javier Gómez Bermúdez. El fiscal pide penas de cinco años de prisión, multa, y cinco años de inhabilitación especial para el general Vicente Navarro; y de cuatro años y seis meses de prisión,  multa, e inhabilitación especial de cuatro años para cada uno de los dos oficiales. La Audiencia Nacional deberá decidir si llama como testigos a Aznar, Trillo y Bono, como piden las acusaciones. Esperan que el juicio se celebre antes del verano.

Grande Marlaska, por su parte,  instruye otro sumario por las irregularidades en la contratación del Yak-42, en la que están imputados cinco mandos militares, incluido el ex jefe de la cúpula militar. Un tercer proceso, por la vía civil sigue pendiente en la Audiencia de Zaragoza.

Nadie encausó a Bermejo ni fue condenado por matar conejos, jabalíes o lo que fuera. Por más antiestético y cruel que me parezca, no es comparable.  No se puede cesar a otro ministro, Solbes, por ironizar sobre su cargo, que se ha convertido en el siguiente objetivo del PP. El cinismo de Trillo en este caso resulta particularmente insultante. El aval de Rajoy también. El deporte de imponer dimisiones de Rajoy, Trillo y el PP, igualmente.

Hay que insistir en que Trillo asuma responsabilidades políticas. Arrostrando que el invasor de la isla de Perejil, el que quería izar la bandera española de la Plaza de Colón con salvas y cañones a diario, vuelva a sacar la voz de la caverna como hizo en su día. Así defendió que la Justicia no actuara ni siquiera contra sus subordinados:

http://www.cadenaser.com/espana/audios/trillo-persigan-terroristas-colaborades/csrcsrpor/20080213csrcsrnac_2/Aes/

La publicidad es spam

Leer, ver o escuchar lo que a uno le interesa, exige pagar un molestísimo peaje: la publicidad. Abre uno los ojos por la mañana, le gustaría saber qué ha ocurrido en el mundo durante las horas de sueño, si alguno de los grandes problemas se solucionó, si ha sobrevenido algún cataclismo. Pero no, se encuentra con max sofás y su aprovechamiento del tópico de la crisis, con el corte inglés y sus interminables rebajas, con ahorra más que vende tan sumamente barato, nos dicen. Acude al ordenador. Pincha una página y le salta un anuncio que, con sadismo, pregunta. ¿Ir a información? ¿Ir al anunciante? Y yo reflexiono si habrá algún ser humano -aparte de los dueños de la empresa- que se haya conectado para ver consejos publicitarios. En mi repaso diario, hoy he encontrado a ING que no sabe como sobrevivir, Repsol, Nokia, Ford Ka, Banesto, Cepsa. Todas las opciones cubiertas. Porque, cuando uno pretende ver la tele, le bombardean con más coches, detergentes, comidas, lugares de vacaciones, productos de belleza, colonias. Diez minutos seguidos con propuestas.

 El colmo ha llegado con algo que no sé qué vende pero que produce arcadas al ver que a una señora -vaya por dios y cómo no- le pica una oreja y se lo cuenta a su churri. ¡Dios qué ingenio! ¡qué nivel!

Y es que la publicidad paga programas, textos, sonidos, imágenes, noticias… todo. Copiando datos de mi libro, recuerdo que España es el tercer país del mundo en consumo de anuncios de televisión, tras Estados Unidos e Indonesia. Más de 33.000 impactos al año, un 32% superior a la media mundial. Las cadenas españolas obtienen pingües beneficios, y no van a perderlos. Al contrario. Aunque la eurocámara ha abierto la puerta al aumento de la publicidad, estima que España rebasa los límites establecidos. Y habla de infracciones. Europa no quiere una televisión como la estadounidense, donde los programas son pausas entre los anuncios. En teoría, porque está dispuesta a admitir que los mensajes publicitarios ocupen hasta el 20% diario de emisión, es decir casi seis horas. De anuncios. Incluyendo la teletienda, que se lleva tres horas. Establece que se podrán cortar las películas cada 30 minutos para poner anuncios, que rebaja en 15 lo permitido -y no siempre cumplido- hasta ahora. Salvo el cine, los informativos y los programas infantiles, no hay regulación para insertar «consejos». No se podrán interrumpir para nada, únicamente… los programas religiosos. El primer día que un anuncio, varios, «patrocinaron» las noticias, profanaron el espíritu de la información, pero nadie se ha preocupado de salvarla.

En la excelente película «Carta a tres esposas» de Joseph L. Mankiewicz (1949) ya se denunciaban los desmanes de la publicidad en radio en EEUU. Hoy han llegado a patrocinar los colegios o similares. Se pueden ver anuncios en las paredes de las aulas, o, en el patio, en los lavabos. «Channel One», dice, equipa «gratis» a los colegios de material audiovisual a cambio de que los alumnos presten atención a 2 minutos de publicidad. «Chips Ahoy» proporciona galletas para que los críos cuenten cuántas pepitas de chocolate contienen. Están formando nuevos consumidores, los del mañana.

La publicidad nos da, además, información no contrastada. ¿Por qué me voy a creer que un botecito de líquido blanco mejora mis defensas aunque me lo cuente una «presunta» periodista, previo pago de sus servicios? Ya he comprobado con las cremas de belleza milagrosas que no rejuvenezco, cada día, diez años. Ni siquiera diez minutos rejuvenezco. Cuándo me dicen que ese super vende más barato ¿lo acepto? Las empresas toman por tontos a los consumidores y no veo que haya leyes eficaces para erradicar la publicidad engañosa que campa a sus anchas por todos los medios. En algunos casos, como en productos que nos cuentan mejoran la salud, puede llegar a ser francamente peligrosa. Pero siempre algún incauto pica.

Ya no caben más coches en el mundo; queremos bancos que nos atiendan, no que nos vendan; compraré donde me venga bien y yo misma haya comprobado sus excelencias de todo tipo: adquiriré el teléfono que me dé el servicio que preciso por el mejor precio. ¡Estoy harta de la publicidad! Ha sido la causante indiscutible de la basura televisiva, por la competencia por atrapar el pastel del dinero. ¿Cómo vivían nuestros padres y abuelos sin apenas publicidad? ¿Podían resistirlo? A lo sumo compraban colacao. ¿Cómo lo hacían los estadounidenses antes de que los anuncios entraran en su sangre? ¿cómo consiguen mantenerse en pie los africanos sin saber de coches, televisores, spas, productos milagro?

Al final, necesitamos cuatro cosas para vivir, el resto es superfluo. La publicidad es spam y ha convertido en spam hasta las noticias, la economía, la política, la cultura, formateándola a su imagen y semejanza. Tras sortear los anuncios como puedo, encuentro a Rajoy hablando. Spam, puro spam.

Bermejo dimite como ministro de justicia

Mariano Fernández Bermejo ha presentado por fin su dimisión como Ministro de Justicia. Fue a cazar con 60 personas entre las que se encontraba el Juez Garzón, instructor de casos de presunta corrupción, vinculados al PP. Es difícilmente creíble que allí planearan contubernios, ni siquiera que hablaran de trabajo, tenían mil lugares para hacerlo. Como de hecho practican a menudo, numerosos líderes políticos con periodistas, con jueces y con quienes les parece. El propio Pedro J. Ramírez se citó a comer con Rajoy en torno a la publicación de las fotos de la famosa cacería.

 Hay una profunda confusión en nuestro país entre los poderes del Estado que fundamentan la democracia -ejecutivo, legislativo y judicial-. El Vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, Fernando de Rosa Torner,  ataca al Juez Garzón y elogia a su antiguo empleador, el Presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, citado por algunos de los implicados en el sumario. Le califica de «gran presidente» y «hombre absolutamente honorable», con fe religiosa que no precisa pruebas. Y no dimite, pese a que se lo piden dos asociaciones de Jueces y fiscales progresistas.

Bermejo sí. La chapuza de la cacería le ha salido cara. El PP lo ha utilizado como bandera electoral. Y ha tumbado a un ministro, sin ninguna intención de averiguar el fondo de la cuestión: las sombrías acusaciones que les circundan. Su comisión de la trama de espionaje de Madrid duerme también en un cajón, tampoco parece interesarles averiguar la verdad. Federico Trillo se había convertido en ariete de la lucha por derribar a Bermejo. Precisamente él. Quien nunca dimitió por invadir el islote de Perejil, ni por la cadena de errores -nada inocentes, según atestiguaron familiares de las víctimas- que acabó con la muerte de 62 militares en el Yak 42. Ahora también carga contra Garzón, dándole un ultimátum para que se aparte del caso.

Este «Watergate» de vía estrecha apesta. La desproporción del hecho y el castigo en el caso de Bermejo no tiene parangón con los casos que jalonan al PP y que no parecen suscitar indignación alguna. La campaña mediática es igualmente sesgada. ¿Dónde están los editoriales que pidan dimisiones y ceses para toda la basura que estamos contemplando?

 Al lado de la cacería, estaba la reforma de la Justicia. Parecería que la administración de este poder fundamental del Estado estuviera absolutamente informatizada y ágil, hasta que llegó el PSOE al Gobierno. Hace falta un cinismo mayúsculo para obviar la inacción secular anterior. Y la huelga de los Jueces que parte de que uno de ellos no  tramitará una orden de detención que -«presuntamente», otro día hablamos de los «presuntos»- acabaría con el asesinato de una niña.

   Que una montería -repugnante para cualquier progresista por sì misma- desplace trampas, «presuntas» malversaciones, uso indebido de la política, es una auténtica vergüenza.  Lo dije en otra entrada, España es el reino de la impunidad. ¿Quién ha pagado por la conspiranoia del 11 M, por ejemplo? Por tantas y tantas otras cosas.

 El mapa que se cuaja en España con todos estos hechos es muy preocupante. Si a nadie le importa que concomiten la justicia y la política, la política y la prensa. Si sacar pecho y atacar se convierte en arma de presión eficaz. Si las más que sombras de sospecha de gravísimos hechos de corrupción y espionaje permanecen impunes ¿adónde vamos? A la emigración, sería lo más sensato. La calidad de nuestra democracia es lamentable y a pocos parece importarles. Esto es lo realmente OBSCENO, como gusta calificar las cosas Rajoy.

23F, 28 aniversario

Nunca antes tuvo la intentona golpista del 23 F un recuerdo tan intenso y extenso como cuando se cumple el 28 aniversario. ¿Bodas de plata con cierto retraso que para eso los españoles somos impuntuales? ¿O necesidad -personal o inducida- de que la monarquía repare los desperfectos de los últimos años, asaeteada por el golpe de gracia definitivo de ver a la Reina traducida por Pilar Urbano?

En el segundo aniversario, 23-2-83, se produjo la expropiación de RUMASA y lo eclipsó. En el décimo, vigésimo y vigesimoquinto, vimos a lo sumo a Tejero irrumpiendo a tiros en el Congreso. Ahora, dos series a la par e innumerables testimonios. Incluso, viajo a Zaragoza para participar en un coloquio de Aragón Televisión, la autonómica. Más vale tarde que nunca, porque nos muestra lo que puede suceder en este desgraciado país. 28 años. Nada, para andar sorteando aún  a «salvadores de la Patria».

El ejército profesional los ha purgado, pero todavía el espíritu franquista, dictatorial y antidemocrático vive en muchas actitudes que vemos a diario.

ANTECEDENTES
España venia arrastrando, entonces, una profunda crisis económica. Atención a las cifras comparativas: Tipos de interés de más del 20%, la inflación se acercó al 40% y Suárez realiza dos devaluaciones de la peseta que merman en ese porcentaje el poder adquisitivo. La tasa de paro es del 14% en una población activa de sólo el 34%. Vibra la «España autonómica» que tanto molesta a los fascistas. Atentados frecuentes de ETA y la ultraderecha. Algunos sectores del ejercito todavía no han superado la legalización del PC, en 1977, que provoca la dimisión del ministro de marina Pita de Veiga. Suarez ha dimitido el 29 de Enero. Le ha precedido varias dimisiones ministeriales y dos mociones de censura del PSOE. En UCD pululan los cainitas que han acribillado al Presidente del Gobierno y que terminarán asentándose en Alianza Popular, hoy refundada como Partido Popular. A primeros de febrero, los reyes acuden al Pais Vasco y son abucheados por la izquierda abertzale en la Casa de Juntas de Guernica. Ha habido una huelga general en el Pais vasco por la muerte de un etarra en Carabanchel, se dice que bajo torturas. El gobierno destituye, por ello, a varios dirigentes policiales.

18,20 del 23 F
Todos cuantos lo vivimos, recordamos qué hacíamos exactamente a esa hora. Lo escuché en directo, en RNE, cambié a la SER: había un golpe de Estado y nadie me creía. En Prado del Rey, el Jefe de Centros, decía que no pasaba nada -sin militares aún vigilando-. Aún casada -casi recien casada-, y con un hijo pequeño, corresponsal de El País en Aragón, que saldría con una portada plantando cara: El PAÍS CON LA CONSTITUCIÓN, propuse marcharnos a Francia. No quería para mi hijo lo que yo había vivido, no quería para mí repetir la historia. Pero no me fui. Trabajé toda la noche.

Radio Zaragoza, en su desconexión de la SER, da el bando de Milans del Bosch en Valencia, sin especificar que se trata de Valencia y no de Zaragoza. En Zaragoza no se ven tanques en la calle, aunque nadie transita por ellas. En Prado del Rey ya han llegado los militares, ya se han ido. Salen equipos porque va a hablar el Rey, pero pasan las horas, muchas horas, y no habla.

Allí están los mejores profesionales que han pasado por RTVE en toda su historia: Fernando Castedo, Iñaki Gabilondo, Eduardo Sotillos y muchos otros. Está también Pedro Erquicia que vivirá de las rentas del «tú me dices, Pedro«, toda su vida. De no existir el vídeo que guardó Castedo bajo su asiento, de no existir la imagen, se hubiera tergiversado la historia como en tantas ocasiones.

Jordi Pujol llama a la tranquilidad a las 10 de la noche por RNE. Finalmente el Rey habla a la 1,23 de la madrugada. Los altos mandos militares ya lo tienen claro, respiramos tranquilos. En pocas horas, y por las chapuzas de unos golpistas y las traiciones de los otros, el golpe fracasa.

Tanto EEUU, como el Vaticano han guardado una tibia espera de acontecimientos. Existen diversos indicios que parecen indicar que la administración Reagan estaba enterada con antelación gracias a los informes de la CIA. Entre las actitudes sospechosas que protagonizó EE.UU, están el recibir a futuros militares golpistas españoles en Washington en 1980 o el estado de alerta decretado en la base aérea de Torrejón de Ardoz desde el domingo anterior al golpe. El Secretario de Estado norteamericano, General Alexander Haig, dijo el 23 F:  «El asalto al Congreso de los Diputados es un asunto interno de los españoles», luego se congratuló de que en España hubiera triunfado la democracia.

Y DESPUÉS
Ciudadanos hartos, votaron masivamente al PSOE para darle el Gobierno año y medio después. Pero mantengo la tesis: 28 años, nada, cuando la mentalidad -y el discurso salvapatrias– apenas ha cambiado en un amplio sector de la sociedad española. Un ejemplo, de los varios que recojo en mi último libro. Marzo 2007, el gobierno aplica la prisión atenuada a De Juana Chaos. El diario ABC publica una tribuna del escritor Juan Manuel de Prada, titulada «Alta traición» que terminaba así:

«»Llamemos a las cosas por su nombre: esto es alta traición. Cabría preguntarse si un gobierno que humilla el honor de un Estado no merece algún tipo de castigo. En épocas menos confusas esta pregunta habría obtenido una respuesta inmediata y severísima«.

   Apenas nadie se inmutó, ni nadie rectificó, ni nadie fue encausado. De esto se cumplen ahora 2 años, 24 meses.  ¿Podemos estar tranquilos?

Mis votos para los OSCAR

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 Aunque no podemos votar a los Oscar, como tampoco podemos elegir al Presidente de EEUU -algo que sí deberíamos hacer por cuanto nos influye-, me aventuro a lanzar mi elección.

 

Mi película favorita para los Oscars es «Slumdog millonaire». Sin ninguna duda. Ha sido también una de las que más me ha impactado últimamente. Me fascinó el amargo -como el devenir de muchos desgraciados- cuento de hadas. Un ingenioso guión sobre las enseñanzas de la vida, en el que uno no sabe si es más demoledor rebozarse de mierda, estar a punto de perder los ojos, o ver ultrajado el amor de tu vida a manos de quien confiabas. La lucha tenaz por un objetivo. El triunfo de la Justicia, cuando uno se empecina en buscarla. Un cuento de hadas, ya digo. Pero del mundo en el que vivimos.

 El duelo entre Nixon y Frost también mantiene el interés. Lo que se debe y no se debe hacer en periodismo. El triunfo -relativo- de la Justicia una vez más. Porque Nixon no pagó sus delitos más que con su alejamiento de la Casa Blanca.

«El curioso caso de Benjamin Button» me pareció un ejercicio de preciosismo no absolutamente conseguido. Magnífico Brad Pitt que busca Oscar. Dicen que tienen más probabilidades Sean Penn o el odioso Mickey Rourke, pero no he visto aún sus películas. Y comprendo que «Australia» apenas haya conseguido nominaciones, en su intento -fallido- de emular Memorias de África. Todo en ella rechina.

Y Penélope Cruz. En ese punto soy políticamente incorrecta. El lunes, con gran probabilidad, esté en la gloria y España se volcará aún más con ella. Y yo lo entenderé aún menos. Me asombra que una mujer diminuta, con un par de atractivos -que resalta una notable fotogenia- en un conjunto poco consistente, apenas cultivada intelectualmente y mediocre actriz, pueda recibir tantos parabienes. Volveremos a escuchar lo de «la Sofia Loren española». Muestra descafeinada de todas las cualidades que hacen merecedor de un Oscar. Al menos, que huyan de la comparación. Polo opuesto es Javier Bardem, quien da toda su dimensión a la profesión de actor, al transfigurarse en cada personaje. Lo que sí admito a Penélope es que sabe trabajarse las relaciones públicas.

Por lo demás, algunos de mis imprescindible favoritos nunca ganaron un Oscar. Alfred Hitchcock, por ejemplo.  Orson Welles. Ciudadano Kane, solo obtuvo premio al guión. O Blake Edwards como director.

Greta Garbo, diosa incuestionable, Marlene Dietrich, tierna mujer fatal, Barbara Stanwyck o la efectividad, Kathelen Turner, sensualidad, picardía e inteligencia, jamás obtuvieron la estatuilla deseada. Ni Ava Gadner, Rita Hayworth, Lauren Bacall o Deborah Kerr, eternamente nominada.

Ni el atormentado Montgomery Cliff, ni Cari Grant, ni Peter O´toole o Richard Burton de sólido sabor británico, ni Harrison Ford, dentro o fuera de la piel de Indiana Jones, ni Robert Redford (como actor, sí como director), ni Steve Macqueen tempranamente muerto, pero inolvidable en sus poderosas interpretaciones.

La música que identifica al cine, la de «Lo que el viento se llevó», tampoco tuvo estatuilla. Igual que otra gran melodía del cine:  «Cantando bajo la lluvia», con un Gene Kelly que invita a volar de felicidad ayer, hoy y siempre. No obtuvo el oscar -aunque fue nominada-, ni tampoco la película a la que pertenecía. Era el año 53 y se lo dieron a «De aquí a la eternidad» de Fred Zinnerman. «Jhonny Guitar», «los sonidos del silencio» de «El graduado» o «Everybody´s talkin» de «Cowboy de Medianoche» son otras grandes canciones postergadas.

La academia quiso enmendar errores y premiar con un oscar honorífico a muchas víctimas de un imperdonable olvido. Marlene Dietrich los bautizó como el oscar de la muerte. «Te lo dan cuando tienes ya un pie en la tumba», dijo al recibirlo. Tal es así que Bob Hope -que vivió 100 años- lo recibió cinco veces, hasta que desapareció definitivamente. Peinando canas y desajustes físicos, por el podio del reconocimiento tardío han pasado varios de ellos, que no todos: Welles, Kirk Douglas, Cary Grant, Greta Garbo o Barbara Stanwick.

Premios, oropeles, reconocimiento… y dinero. A veces, solo a veces, el tiempo pone las cosas en su lugar.

Actualización 00,30

Acabo de ver «Milk» con Sean Penn. Mantengo mi preferencia por «Slumdog Millionare». Pero ya con ciertas dudas. Un hombre que quiere «cambiar el mundo», y que algo logra. Y un actor excepcional, Sean Penn. Difícil la elección del Oscar al mejor actor.

ENDESA, antes italiana que catalana

 Acciona ha vendido a Enel su participación en ENDESA. Era el último fleco de una discreta operación de 11.100 millones de euros acordados para que la italiana se hiciera con el 25% del capital de ENDESA que hasta ahora eran todavía propiedad de la española Acciona (familia Entrecanales). De esta forma,  Enel -empresa pública italiana- tiene el control absoluto de ENDESA, la titularidad casi total.

Es necesario hacer un poco de historia, y comprobar el eterno modus operandi de algunos actores de esta epopeya -¿drama? ¿tragedia? ¿operación mercantil?-.  Creada en 1938 como Empresa Nacional de Electricidad, ENDESA, hoy ha ampliado su actividad a la producción y distribución de gas y agua, y a las telecomunicaciones.  Cuenta con una plantilla de 28.000 trabajadores. Está considerada como una de las 5 primeras eléctricas de Europa y, gracias a sus inversiones en otros países, se sitúa entre las 10 principales empresas del sector en el mundo en capitalización o valor en bolsa.

En 1988 (Gobierno de Felipe González) se privatizó el 25% de sus acciones, y en 1994 un segundo paquete, manteniéndose la titularidad estatal. El gobierno Aznar la vendió por completo en 1998. Poco después aterrizaría en la empresa Manuel Pizarro.

Bocado apetecible en el creciente mercado de las fusiones, la catalana Gas Natural intenta una OPA hostil en 1995. La compañía catalana remonta sus orígenes al siglo XIX y es mucho menor que la eléctrica en capital y beneficios. Sus principales actividades son el transporte, aprovisionamiento y distribución de gas natural. No dispone de yacimientos propios e importa la materia prima sobre todo de Argelia a traves del gasoducto Magreb-Europa. Su plantilla no llega a los 7.000 empleados.

ENDESA considera está OPA casi como una violación y la rechaza. Se inicia entonces todo el proceso legal que debe llevar aparejada la operación e incluso más, con múltiples recursos de ENDESA, ante juzgados mercantiles y el Tribunal supremo, con Pizarro como caudillo asediado. En el trámite legal ordinario se produce el dictamen de la Comisión nacional de Energía que aprueba la operación con condiciones. Y el del Tribunal de defensa de la competencia que la rechaza. La Comisión europea en Bruselas indica que el asunto no es de competencia comunitaria y deben dilucidarlo las autoridades españolas.

El partido popular no quiere que Gas Natural se haga con ENDESA y va pidiendo, sin éxito, la dimisión de todos los responsables de organismos que han dado el visto bueno al proyecto. Finalmente llevan la polémica a Bruselas, lanzando la sospecha de que Zapatero ha presionado al Presidente de la Comisión, Durao Barroso, en un encuentro previo a la inhibición de Bruselas en el contencioso financiero.

Poco después, la alemana EON interviene en el conflicto: también quiere ENDESA. Asombrosamente, cambia el discurso político. Aznar apela a no caer en un «patriotismo cateto» y Carod Rovira pasa a defender la españolidad de la operación de Gas Natural.

El Gobierno -ampliamente criticado por ello- apuesta por crear empresas fuertes españolas y disuadir, con apoyo de las leyes, a la empresa alemana. En el debate entre proteccionismo y liberalismo, los países de la Unión Europea, salvo Gran Bretaña, y la mayoría de los Estados norteamericanos, se vuelcan en proteger a sus empresas. En Europa no hay ningún país en el que su primera compañía energética tenga el centro de decisión en el exterior.

Finalmente, entra la italiana ENEL y se hace con la mayoría de las acciones (ya tiene el 67%, al que ahora añade el 25% más de Acciona, un 92% en total).

ENDESA ya no forma parte de la actualidad periodística, ni de la política. El hecho es que la empresa hoy está en las peligrosas manos de Silvio Berlusconi. Tenemos una gran dependencia energética ¡qué más da!, pero en España nos surtimos de su electricidad, gas y agua. Como sucede en el caso de Repsol y las pretensiones rusas para su control, el mercado juega sus bazas. Y los empresarios españoles -tan patriotas- venden al mejor postor. Pero todo pudo tener un remedio previo. Todo parte de aquel día en el que se privatizaron ENDESA y REPSOL  (Teléfonica, Argentaria -hoy BBVA- o Tabacalera) … por un jugoso chocolate del loro.

Actualización 14,45

  • Me parece interesante este artículo para ver como respira Berlusconi respecto a las empresas españolas.
  • He escuchado en una tertulia de Cuatro que la culpa la tiene el Ministro Sebastián. Y no era una broma, nadie se ha reído ni le ha rebatido al sujeto que así ha opinado. Wert, creo que era.

¿Qué se puede hacer?

Somos muchos los ciudadanos que estamos hartos, en efecto. El diagnóstico del enfermo está claro, incluso conocemos el tratamiento, lo que faltan son las jeringuillas y goteros para aplicarlo.

Entresaco este par de párrafos de Javier Valenzuela en su blog, para ratificar que no estamos solos cada uno de nosotros:

«Los trabajadores somos débiles, máxime en situación de crisis, pero, oigan, no nos tomen ustedes por tontos. Últimamente nos hemos enterado de varias cosas. Para empezar, que esta crisis no la han provocado las subidas de los salarios, sino las burbujas especulativas de las finanzas y el ladrillo, esto es, el capitalismo de casino. Y para continuar, que los gravísimos problemas actuales de las empresas proceden de la falta de crédito y de la caída de la demanda, no de los costes del despido.

Así que, por favor, disfruten ustedes de su almuerzo en su restaurante favorito de cinco tenedores, con cargo, por supuesto, a la tarjeta de crédito de la empresa o la institución que tengan el honor de presidir, y no nos estresen más».

Si pensamos -con razón- que el capitalismo atroz es el causante de nuestros males, podemos hacer dos cosas: desempolvar la guillotina de la Revolución francesa o, más civilizadamente, pedir a nuestros representantes -los políticos- que actúen de una forma eficaz y convincente. Pero buena parte de ellos están en su nube, ni nos escuchan y, lo que es mucho peor, ni se enteran de nuestro descontento, de su dirección errática. No saldrían en la tele todos los días diciendo lo que dicen si fueran conscientes del inmenso cabreo que están generando.

Para ser escuchados es imprescindible tener voz. Pero ahí tropezamos con otro pilar del desastre: los medios de comunicación. Grandes emporios privados que buscan, prioritariamente, un beneficio económico. Si pueden, a la vez, diseminan su ideología. Pero tampoco parecen ver las dimensiones del problema, o no les interesa difundirlas a fondo. Las televisiones públicas no son una excepción. No contamos con casi ninguno de ellos.

 Las exigencias están claras:

  • una ley electoral que represente a la sociedad. En las elecciones generales de 2008, IU obtuvo 2 diputados con casi un millón de votos, CIU 11 con menos de ochocientos mil sufragios, o 6 el PNV con poco más de trescientos mil.
  • listas abiertas para que nuestro propio representante responda ante nosotros. Acabar con el voto por «disciplina de partido».
  • Una regeneración de las estructuras de partidos y sindicatos. Son del pleistoceno. Allí sólo parece auparse el más listo en dar codazos y lograr relaciones que le apoyen. Aparentemente, hay excepciones, pero es imposible que los mejores, más preparados y con más vocación de servicio público sean los que -en su mayoría- vemos a diario.
  • El gobierno tiene que conseguir una separación real de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, esencia de la democracia. El legislativo podría solucionarse con las listas abiertas. El judicial acabando con la ominosa representación de los órganos jurisdiccionales por tendencia política. Mecanismos de control severo para todos los poderes. Real. Eficaz. Inapelable.
  • Acabar con la injerencia continua de la Iglesia católica. Educar en un estado laico y sin contaminaciones interesadas. Lograr elevar también el nivel de educación de los adultos -una de las lacras de España-.
  • Terminar -por desconexión del aparato o dedicando el papel a limpiar cristales- con los periodistas y medios interesados y próximos a los poderes de todo tipo. Con aquellos otros que sólo pretenden adocenar a su audiencia para poder manipularla.
  • Diálogo. En otros países existen las asambleas ciudadanas con políticos y expertos de la Universidad. En Suecia, por ejemplo, como hablábamos el otro día.

Podéis añadir lo que queráis, rebatir, opinar en definitiva. Más aún. Es una gran recompensa contar con vosotros.

Y ahora nos falta la jeringuilla. No tenemos acceso a una UCI móvil. Pero sí contamos con la Red, Internet. Obama lo ha hecho. Convenció a un gran número de personas para que se pusieran en mangas de camisa y trabajaran. Él todavía es una esperanza. A lo mejor, ése es el único método. A mi no se me ocurre, hoy por hoy, otro.  Presionando, con un caudal inmenso de personas. Convertirnos en un clamor que atruene. Utilizar la red para hacer real el sufragio directo. No parar hasta que se enteren y cambien. Todos.

La soberanía reside en el pueblo

Sus señorías andan a la greña en el Parlamento. En un discurso aburrido, falto de imaginación y de brillantez, pueril al extremo, cruzan sus monólogos archisabidos. «Pues tú más», «tu papá también robó» «pues anda que el tuyo»… Nuestros presentantes en las Cortes se sientan allí, sin hacer otra cosa, que corear a sus jefes y silbar e interrumpir a los contrarios. Todos sabemos lo que votarán: lo que mande el partido. Siempre digo que eso lo podrían resolver entre media docena: los titulares de las formaciones políticas. Y decir: «y ahí van mis 280 diputados», pongo por caso. Igual así sentíamos que los demás trabajaban en algo.

Luego están los medios informativos. Al igual que Zapatero gobierna, a veces, siguiendo los sabios consejos o rapapolvos de El País y Público, Rajoy no se pierde el seguimiento de El Mundo, ABC, la COPE y todas sus filiales. Anoche el votante de ultraderecha tenía un amplio surtido para elegir: Telemadrid con Sáenz de Buruaga -que entiende por pluralidad llevar a envejecidos (de ideas) antaño progresistas como Leguina o Cristina Alberdi que fue la primera en sacar los pies del tiesto por rivalidad con Zapatero-, y a la vez estaban a lo mismo en Intereconomía, Veo y Popular Televisión. El asunto crucial no eran los -presuntos- «chorizos» beneficiados por el PP, sino la cacería dichosa.

Rajoy bebe de sus fuentes. Y así lleva al Parlamento esta frase: «Si no firma el cese de Bermejo se convierte en el propio Bermejo». Me parece que hay cosas peores que ser el Ministro de Justicia, a pesar de que asesinar animales sea una práctica vomitiva. Rajoy debería aprender lo caro que le sale leer El Mundo. Cuando la impune teoría de la conspiración, llegó a pedir la suspensión del proceso sólo por leer el periódico.

Todos los políticos NO SON IGUALES. El titánico esfuerzo de Zapatero para acercarnos al nivel de desarrollo europeo en cuestiones sociales, no debería quedar en el olvido. Con él hemos pasado del puesto 19 al 13 en el Indice de Desarrollo Humano de la ONU que mide riquezas menos materiales que las económicas. Pero es el sistema -insisto un día más el que no funciona-. Las sesiones del Parlamento hastían, son absolutamente suprimibles, tal como están configuradas. No gana adeptos ninguno. Consigue más desencantados, más cabreados.

Siempre, el poder -todos los poderes- se ha alejado del pueblo. Domina, aislado, desde su torre nacarada en lo que los griegos llamaron Hubris y el político y neurólogo inglés David Owen definió como síndrome: egos alimentados por adulaciones, miedos, que alteran la conducta hasta llenarla de soberbia, desmesura y huida de la realidad. En la Antigüedad le opusieron una sádica Némesis que les atemperaba o, los romanos, un esclavo repitiendo: «recuerda que eres mortal». Nadie hoy les pone coto. Menos aún el PSOE al PP, o el PP al PSOE. En el río revuelto surgen los populismos veleta y así asistimos al auge incomprensible y peligroso de otra resentida: Rosa Díez que recoge en su partido a todo el desecho de tienta y ganado como el catalán Trías de Bés que ha recorrido todo el arco parlamentario.

Resulta que -muy bien pagados- los políticos nos representan, pero la soberanía reside en el pueblo. Y lo olvidan porque viven en una urna. Cuando un político acude a un acto de medio pelo, melena larga o moño, no veis la escena completa. Una docena de altos cargos, extremadamente sonrientes, aguardan su llegada. Aparca el coche oficial, se posicionan los guardaespaldas, saltan los luces de los fotógrafos y cámaras de televisión. El político se ve envuelto en una atmósfera irreal, cree que es más que los otros, no reflexiona. Pero se aferra al poder con todas sus fuerzas. Y opera como si su feudo provisional y alquilado fue un cortijo de su propiedad. Veáse el caso de la privatizadora Aguirre o de Alberto Belloch en Zaragoza, que no cede a dedicarle una calle al fundador del Opus Dei, pese a que le estén aireando todas sus vergüenzas. Con el mismo rigor, otorga calle a un futbolista  ceutí y a María Callas, tan aragonesa ella.  

Tenemos que enseñarles que así no funcionan las cosas. Que nos aburren y disuaden sus sesiones parlamentarias y sus campañas electorales, que exigimos listas abiertas para pedir cuentas a nuestro propio representante como sucede en otros muchos países. Que el mundo está hecho una pena y que, tan ocupados en atesorar su poltrona, no se ocupan de nosotros. Y podemos enfadarnos y mucho.

Desayuno económico

El café con leche a la derecha, un maldito cigarrillo a la izquierda. Y a leer las noticias del día. Muy instructivas las páginas de economía, las políticas también se tiñen de dinero. Empecemos por éstas.

 Un ahora ex consejero de la Comunidad de Madrid, cobró 238.000 euros en sobornos del imputado Correa. El ex candidato del PP por Ourense «olvida» declarar a Hacienda 240.000 euros -¿a cuánto asciende su declaración del IRPF para que tan espectacular cifra se le pase como si fuera la factura de un bolígrafo?- La Generalitat valenciana lleva años encargando obras a la empresa de unos amigos. Los -presuntos- chorizos detenidos por Garzón organizan allí y en Madrid numerosos actos del PP, previo sustancioso cobro. Gallardón I, el moderado, no tiene suelo para un centro de salud en Villaverde (Madrid) pero regala terrenos a la Iglesia para que construya una parroquia.

Pero todo esto es una minucia al lado de las grandes noticias económicas. Japón también se hunde. El Santander bloquea por dos años el mayor fondo inmobiliario español. La bolsa se va al cuerno y pierde el nivel psicólogico de los 8.000 puntos -que es nada, cuando en 2007 andaba cerca de los 16.000-. La morosidad se multiplica por cuatro y alcanza los 63.000 millones de euros. La CEOE insiste en abaratar el despido y pide que los ERE no requieran permiso de la Administración. ¿Me corto las venas?

No. Yo sé que la información económica siempre trae noticias que levantan el ánimo. Iberdrola presenta los mejores resultados de su historia con un avance de beneficios del 21,5%, que implica una ganancia de 2.650 millones de euros. Y lo ha conseguido gracias sobre todo a su filial de renovables -que nadie se altere: son ecológicos-.

Pero lo más alentador es esto que publica El País: «la OCDE sitúa a España en cabeza del esfuerzo por liberalizar mercados». Ahora que nos falla el capitalismo, es una excelente noticia no me digáis. «En el haber de la economía española, la OCDE destaca la liberalización de los mercados del gas, la electricidad y las telecomunicaciones, superando «en ocasiones con creces», las exigencias de la UE», dice el Secretario General del organismo internacional, quien también valora que se hayan reducido los límites a la adquisición de acciones de empresas públicas por extranjeros o se hayan eliminado barreras no arancelarias al comercio.

Nada, que abaratamos el despido y contenemos nuestros precarios sueldos y ya nos da la OCDE matricula de honor cum laude. Lo dice su alto cargo: «Los países con un menor coste de contratación y despido tienden a favorecer la creación de empleo. Ahora más que nunca, es necesario avanzar en esas reformas».

Bien, ahora a ver cómo encaro la mañana. No sé si acercarme dos o tres horas a la oficina del paro, a ver si han solucionado el error informático y me pagan mi subsidio en marzo por fin. Y si abonan también los atrasos desde Octubre que me tienen sin cobrar. Podría pasarme también por la Agencia Tributaria, a ver si ese organismo que tienen, el TEAR, ha resuelto mis reclamaciones varias y me devuelven los 12.000 euros de supuestos atrasos, multas e intereses que me aplicaron al no permitirme desgravar ni un bolígrafo, precisamente. Debería pedir consejo sin embargo a Fabra, al ex candidato de Ourense, a cualquier miembro de la Comunidad de Madrid.
¿Tendrán tiempo para mi? No creo, son políticos, estarán muy ocupados defendiendo nuestros intereses, construyendo nuestro futuro.

Yo no, ya no trabajo porque tengo más de 50 años y no tengo nada que aportar a la sociedad. Mejor me voy a nadar y me despejo.

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