“Las enanas marrones son cuerpos celestes peculiares, a mitad de camino entre las estrellas y los planetas. Pero ni son estrellas normales (porque no tienen suficiente masa para encender en su interior las reacciones nucleares necesarias para brillar), ni son planetas (porque no están en órbita de un astro, sino flotando libremente en el espacio)”. Así lo explica la noticia que da cuenta de un hallazgo de científicos de la Universidad de Toronto por el que se han topado con más de dos docenas de estas estrellas enanas marrones, a las que llaman en realidad “estrellas fallidas”.
Las pobres no pueden ser clasificadas en las etiquetas preexistentes. No brillan que es un grave inconveniente para ser estrellas de primera y no puede ser planetas porque para ello precisan tener un astro alrededor del cuál girar. Van por libre. Sin brillo, sin astro regidor y a su aire ¿Cómo podían considerarlas dentro de la ortodoxia?
En modo alguno es una crítica a los científicos a quienes adoro. Entiendo perfectamente que mientras se determinan características comunes para hacer un grupo o definición se obre con cautela. Por lo que voy leyendo ocurre que probablemente hay más estrellas enanas marrones de las que se creía, sin embargo, pero es más difícil dar con ellas por aquello de su opacidad y porque se apartan de los esquemas conocidos.
Igual peco de la osadía del profano, pero me parece entender que el patrón para medir cuerpos estelares es Júpiter que vendría a ser al espacio como Alemania para Europa, para el Euro y para el modelo de rectitud. Como el «todo el mundo» de la España conservadora.
Desde 1963 en el que un científico que ni tiene página en wikipedia, Shiv Kumar, se dedicó a buscar cuerpos celestes que no cumplieran las normas, se conoce la existencia de las enanas marrones. Y yo sin saberlo.
Parece que su error de comportamiento se produce porque queman deuterio (un componente del hidrógeno que debe ser el que permite brillar) en su juventud. Del todo, se quedan sin él. Tras ese dispendio, las enanas marrones siguen brillando por un tiempo debido al calor residual de las reacciones y a la lenta contracción de la materia que las forma, pero ya sin remedio para sus resplandores.
No tengo muy claro si no brillar y no tener un comportamiento gregario son condiciones para ser considerado quien quiera que sea un acto “fallido”. En esta soleada mañana de otoño -de fulgores y gritos, opacidades sin fin- encuentro sugerentes sin embargo a esos cuerpos celestes, vagando a su aire en tierra de nadie.
Toni Martínez (“Todo por la radio”, Cadena SER) está convencido de ello y así lo apunta en su lúcido espacio. Mariano Rajoy declaró la semana pasada que con él iba a haber “una política económica como Dios manda”, pero resulta que en Marzo también le encargó ya a Dios la cartera de industria y medio ambiente:
Por lo que su intérprete en este mundo, Rajoy, nos avanza, Dios es partidario de potenciar la energía nuclear haciendo oídos sordos al desastre de Fukushima. También se niega a reducir las emisiones de gases contaminantes, dado que, para un futuro de ciudadanos ahogados –en Madrid casi lo estamos ya en el presente-, “Dios proveerá”. Por tanto, la política económica del hombre fuerte de Rajoy estará destinada a proteger los intereses empresariales de potentes industrias. Es un Dios calvinista, anglosajón, que ve con mejores ojos a quienes se hacen ricos sin preguntarles cómo. Que además preconiza la autoridad de Dios sobre todas las cosas. Lo peor es que este Dios es muy poco español (suponía alguna leve reforma y, como es lógico, en España no le dejaron entrar), pero -salvando tan molesto inconveniente- esto ayudará a “recuperar nuestro prestigio internacional”, ése que alcanzamos con la firma de Las Azores, aunque los medios internacionales quitaran a Aznar de tan histórica foto. Con un Dios “como Dios manda”, no habrá más ninguneos, por tanto la tercera persona divina, el espíritu santo, podría encargarse también de la cartera de Exteriores. Y, sin duda, de una vicepresidencia.
Por si fallan los planes, Rajoy sitúa en el número dos de su lista por Madrid a ese gran valor emergente, Soraya Sáenz de Santamaría, que se ha ganado el prestigio y la confianza de propios y extraños, como nos cuenta hoy la prensa para que nos enteremos. Ella podría ocupar las carteras que le sobren a Dios. Aguirre la de educación en línea con los intereses calvinistas de Dios, y Cospedal y Duran i Lleida el resto. Para Fomento nadie como Gallardón. Camps o Trillo son perfectos para Justicia. Pero eso siempre que Dios lo estime oportuno.
Huyo de chistes fáciles, pero, por si acaso, ¿no hay nadie más por ahí? Que la situación económica y el porvenir están muy feos para tan elaborados planes económicos y energéticos. Claro que esto viene de antiguo. Un reciente libro sobre nuestra primera y gran chapuza internacional, “La armada invencible” cuenta cómo Felipe II encargó toda la estrategia de combate a Dios, quien incluso le aseguró un tiempo estable en la contienda y… casi llega el diluvio universal.
No tenemos inconveniente, si así lo decide «la gran fiesta de la democracia» que se celebra cada cuatro años, en que Dios dicte los planes del Gobierno de Rajoy, el problema es que sus representantes en la tierra son muy parcos en comunicarnos sus designios (al menos directamente y claro para que todos los votantes se enteren) y a un mes de las elecciones, los humildes mortales seguimos sin saber cuál será la política de Rajoy.
Un rotundo éxito de convocatoria. El malestar social expresado al unísono en los cinco continentes como jamás pasó. Enarbolando las armas de la dignidad y la razón. El 15-O revalida el suspenso cum laude a los políticos, globalmente y en los territorios nacionales. En Roma se desata la violencia (que los propios manifestantes repelen) por un grupo organizado de encapuchados que primero desfilan a ritmo marcial. ¿Renace el fascismo? Un periódico nacional español lo “festeja” en manipulación. No tira más de 120.000 ejemplares pero su influencia es notoria. Como lo es en España la pesada losa de un franquismo fascista que nunca se regeneró, ni nunca fue inculpado.
La ultraderecha se sienta ya en numerosos parlamentos de Europa y en el Tea Party norteamericano. Hirió de muerte a Noruega en Agosto. Ahí reside el peligro que conllevan las crisis que provocan los poderes financieros y políticos y no la población que las sufre en primera persona. Ésta sigue el manual. Salvo en la ola pacífica y constructiva de los ciudadanos a lo ancho del mundo, única en la Historia. Menos temores al 15-O y medidas serias contra el fascismo redivivo se precisan. Si el PSOE merece un suspenso popular, de tanto o más es acreedor el PP con sus políticas de zancadillas dentro y fuera de España que -para los desmemoriados- muestran las hemerotecas. Categóricamente, no se ha hecho acreedor con ellas de la matrícula de honor de la mayoría absoluta. Esta crisis no se resolverá con las políticas neoliberales que están en su código genético. Los hechos de una crisis que se agrava por esas medidas equivocadas lo acreditan. Tres años ya, y vamos cada día a peor. La dignidad y la razón de un lado, el fascismo tolerado como amenaza, y una mayoría decisiva que se mueve entre el miedo y la desorientación. Puede que el pulso aún esté en manos de políticos que pueden devolver su sentido a la imprescindible Política.
Ahí estamos. Crecen los motivos de indignación y los ciudadanos de medio mundo salen pacíficamente a pedir un cambio global. Porque cada día se añaden nuevas causas, nuestra voz no se apagará. La realidad, sin embargo, sigue su marcha de implacable desvarío, con brotes fascistas que no incomodan, con la ultraderecha tomando las riendas de cada vez más poder. Algo no me cuadra. No se puede bajar la guardia. El Yin me pesa personalmente en un Yang que también me inunda de esperanza. Y hará falta mucha gente -constante, realista- para inclinar la balanza al lado de la justicia. Sé que estamos y que nos asiste… la dignidad y la razón. Hace ya 5 meses que empezamos a unirnos.
Por cierto, a Francia ya había llegado la ola de manipulación sobre los indignados españoles. Menos mal que el buen periodismo tiene la costumbre de preguntar. Así lo hicieron a unos cuantos en Sud Ouest.
Me cuentan profesionales de la sanidad que los pacientes están convencidos de que los salvajes recortes que se están practicando se deben a Zapatero porque ignoran que la sanidad (lo mismo que la educación) está transferida a las comunidades autónomas, y son los políticos que mandan en ellas quienes las deciden. Una prospección por twitter demuestra que ese convencimiento se extiende idéntico por las zonas en las que gana el PP, que, si se cumplen las prospecciones de las encuestas, pronto alcanzarán a España toda, con sus corporaciones locales, además de la UE, donde tiene mayoría el PPE que es quien dicta las políticas de recortes. Es decir, se completa el círculo malsano. El del neoliberalismo obsesionado en cercenar lo público para aportar ganancias privadas a los prebostes del «libre» mercado.
¿Cómo es posible que alguien pueda andar por la vida con ese bajísimo nivel de autoexigencia sin enterarse de lo que personalmente le afecta? Resulta incomprensible. Como he escrito de vez en cuando sobre la ignorancia y el orgullo de ser mediocre, recopilo ahora algunos textos para ver si entendemos por qué tenemos el país que tenemos. Comencemos con frases:
«La ignorancia frecuentemente proporciona más confianza que el conocimiento”.
Charles Darwin. Siglo XIX.
“Hombre-masa es todo aquel que no se valora a sí mismo, sino que se siente “como todo el mundo”, y, sin embargo, no se angustia, se siente a salvo al saberse idéntico a los demás”.
José Ortega y Gasset 1930
“En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia”.
“Con el tiempo, todo puesto de una jerarquía tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones”.
Principio de Peter 1969
“Las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar”.
Principio de Dilbert 1990
“Las personas con escaso conocimiento tienden sistemáticamente a pensar que saben mucho más de lo que saben y a considerarse más inteligentes que otras personas más preparadas”.
Efecto Dunning-Kruger 1999
“Todo el mundo sabe que”… “Todo el mundo es”… “Todos los… son iguales”
Multitud de personas públicas y privadas. O sea “TODO EL MUNDO“. Año 2010/11
También traigo el inefable día en el que Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz del PP, anunció con gran pompa que iba a hacer una cita culta en su intervención en el hemiciclo. Contuvimos la respiración esperanzados. Segundos eternos en los que cualquier persona con inquietudes espera qué hallazgo para pensar aportará el día. “Zorrilla”,aclaró Soraya. Bueno, veamos…
“Por donde quiera que fui, / la razón atropellé / la virtud escarnecí, / a la justicia burlé / y a las mujeres vendí. / Yo a las cabañas bajé, / yo a los palacios subí, / yo los claustros escalé / y en todas partes dejé / memoria amarga de mí”.
Luego están las sucesivas aportaciones de Rajoy a su rico y avanzado acervo. Teníamos ya «El tato«, “de matute”, “escurrir el bulto”, “¿de qué sirve cambiar la peana sin cambiar el santo”, “todos los españoles”, entre otras, cuando un día añadió una alusión al mecano, juego con el que supuestamente confundía Zapatero con España. ¡El mecano! No se fabrica en España desde 1979, lo que llega procede ya de China y se vende en los bazares de todo a… «cien».
La mitad de los adultos españoles solo ha terminado la enseñanza obligatoria. Y España se ubica en las últimas posiciones en el número de titulados en bachillerato y FP en el área de países de la OCDE. Está también a la cola de Europa en conocimiento de otro idioma distinto al propio. La mayoría de los que sí dicen saber otra lengua, no la domina.
En 1913, un médico, sociólogo y filósofo argentino, José Ingenieros, publicó un libro que tuvo gran influencia entre los jóvenes latinoamericanos: “El hombre mediocre”. Entre los modelos que definía, el que daba título a la publicación. “El hombre mediocre es incapaz de usar su imaginación para concebir ideales que le propongan un futuro por el cual luchar. De ahí que se vuelva sumiso a toda rutina, a los prejuicios, a las domesticidades y se convierta en parte de un rebaño o colectividad, cuyas acciones o motivos nocuestiona, sino que sigue ciegamente. El mediocre es dócil, maleable, ignorante, un ser vegetativo, carente de personalidad, contrario a la perfección, solidario y cómplice de los intereses creados que lo hacen borrego del rebaño social”. (…) “Un hombre mediocre no acepta ideas distintas a las que ya ha recibido por tradición” (…) “A su vez, el hombre mediocre entra en una lucha contra el idealismo por envidia, intenta opacar desesperadamente toda acción noble, porque sabe que su existencia depende de que el idealista nunca sea reconocido y de que no se ponga por encima de sí”.
Pues igual todo esto sí explica lo que nos pasa. Y mucho peor: lo que todavía más nos va a pasar.
Pero algo está cambiando y otra España empieza a volar, haciendo levantar las alas a personas del mundo entero. El 15M en el 15O ha provocado esta ola de cambio con trazas de ser imparable.
En una nueva vuelta de tuerca, ahora van a por las pensiones (como desde hace tiempo se vé venir). David Taguas, ex director de la Oficina Económica de Moncloa que devino en presidente de la patronal de la construcción SEOPAN, “aboga por bajar las pensiones de forma retroactiva si fuera necesario”. Ligarlas a la esperanza de vida, además, es una antigualla. Por la reunión en la que hablaron de esto, andaba también Luis De Guindos, ex secretario de Estado de Economía con el PP, quien no solo está de acuerdo al cien por cien, sino que añade: “en un contexto económico como el actual, España «no se puede permitir la percepción de que no cumplirá sus objetivos presupuestarios ante los mercados» y es «vital» cumplir con el objetivo del 4,4 % de déficit para 2012”.
Entretanto, una patronal de la sanidad privada y concertada de Cataluña, ha propuesto (TD2, min. 21,36) que la sanidad pública financie los tratamientos según los recursos económicos del paciente, dejando fuera los que no puedan pagar, y también que parte del sueldo de los profesionales de la salud esté vinculado “a resultados empresariales”. Salud = resultados empresariales.
Escribe Enric González a propósito de Egipto una frase certera: “Ninguna dictadura sobrevive si la sociedad no tiene miedo”. Ninguna, añado. Aunque a veces se utilice la técnica de la cocción del cangrejo y otros crustáceos: hacerlo hervir lentamente para que no note cuando estará definitivamente rendido. Para que no sienta el miedo. El resultado es fatal para él.
Se atribuye a un ladrón de patentes nato –Thomas Alva Edisón- una frase que, probablemente, tampoco será suya pero viene al pelo:
«Los que dicen que es imposible no deberían interrumpir a los que estamos intentándolo.»
El 15 de Octubre, en todo el mundo, hay una oportunidad… de salir de la cazuela. Y, de alguna manera, el 20N también, meditando muy bien el voto.
La democracia oficial anda muy preocupada por si la democracia real provoca algún cambio en el sistema. Con lo bien que funciona «el sistema» para los siete mil millones de habitantes de este planeta, y para el planeta mismo. Con el bienestar y riqueza mundial que ha creado el libre mercado que se regula a sí mismo tan armoniosamente. «La democracia -aseguran alarmados- es la representativa». Hasta una periodista pionera (incluso en mostrar sin tapujos su edad y sus arrugas en pantalla que no es cuestión baladí aunque lo parezca), CHRISTINE OCKRENT, se echa las manos a la cabeza porque el Partido Socialista Francés vaya a elegir al candidato a la presidencia por votación popular. Diría que llega a la desolación ¡Adónde vamos a llegar mon dieu!: “Sean cuales sean los resultados del domingo, ya podemos indicar algunos vencedores y un gran perdedor: el propio PS, su aparato y su ideología polvorienta, que observan con consternación los demás socialistas europeos”.
Tenemos a la gente en la calle en medio mundo y la “Realpolitic” –como gustan de llamarse- se está empezando a inquietar. Las manifestaciones de su desasosiego son múltiples y van desde el clásico “lo bueno es el “Ocupa Wall Street” –si estás en este lado del Atlántico- o “nada como la ola de cambio en el mundo árabe, el 15M español incluso” –si se plantea desde EEUU- al equiparar al 15M con la revolución francesa. Nuestra castiza Esperanza Aguirre fue la más radical al considerar al germen de la civilización moderna con un Golpe de Estado contra la democrática monarquía absoluta de Luis XVI.
Estuve hace unos días en la presentación del libro “Common Wealth, el proyecto de una revolución del común”, de Toni Negri y Michael Hardt. Ambos filósofos postmarxistas andan por Madrid participando en numerosos debates. Una maravilla el acto por cierto donde descubrí, por ejemplo, periodistas de altísimo nivel que no se ven en las ruedas de prensa habituales.
Mantienen ambos que las formas de organización política tradicionales han fracasado: Ni funcionan las privatizaciones neoliberales, ni la gestión pública del Estado. “No existe una salida neoliberal a la crisis, ni en su forma atenuada keynesiana, ni tampoco hay una salida de tipo soviético«, dijo Negri y corroboró Hardt. ¿Dónde está pues? En la gente, en la gestión común de los recursos por “el común” de la gente, podríamos resumir.
Lo estamos viendo. Quien crea que lo que está sucediendo es casual y lo podrá reprimir carece de visión, pero es lo que ocurre en el Olimpo, tan alejado de los mortales. Aunque pueden hacer mucho daño y lo harán sin duda.
Los primeros en no ver que los tiempos están cambiando son los partidos tradicionales. La democracia oficial. Porque en este panorama convulso, tenemos, mientras, en España a un Mariano Rajoy que llega al poder, tras dos sonoros fracasos electorales, simplemente por autoderrota del contrario, mientras sus huestes -esa derecha casposa que nunca se regeneró-, gritan “¡A por ellos, eoe!” relamiéndose el placer, o la falta de autocrítica y de las ideas revolucionarias que el momento precisa del PSOE de Rubalcaba. A IU que intenta recuperar un paso que perdió por su falta de democracia interna (común desde luego a todos los partidos viejos), por haber expulsado o ninguneado a grandes valores de la izquierda. Ojalá lo consiga por el bien de España. A EQUO que nace con otros mimbres le ponen, como a todos los minoritarios, zancadillas para que se presente. Una democracia real estupenda, tenemos. Pegada a la sociedad, desviviéndose por ella.
El filósofo norteamericano Michael Hardt –desde la izquierda y como no podía ser de otro modo- se emocionaba con su “Ocupy Wall Street” patrio, aunque ellos mismos citaron al 15M como inspiración, y se han organizado exactamente de la misma forma-. Pero dijo algo muy relevante al respecto: “Lo que me impresionó del 15M fue su rechazo a tener miedo”. En eso somos únicos… cuando queremos.
Llegan tiempos duros pero una marea intercomunicada como nunca antes lo estuvo, estallando cada vez en más lugares del planeta, no se podrá acallar. Su razón de ser está en los hechos que provocan un hartazgo ya incontrolable y esos lejos de cambiar, acrecientan su virulencia. Y, desde España, con el germen de querer luchar contra el miedo.
Creo que no queríamos riesgos e incomodidades, pero nos dejaron solos, su democracia ha fracasado. Para “el común” de la gente. El mundo va a la deriva y algo habrá que hacer, solo y nada menos que regenerar la democracia. El próximo sábado #15-O es el día de volver a decir que estamos aquí. No por gusto, sino porque no tenemos más remedio.
Artur Mas sigue en su cruzada privatizadora. Lo último poner a la venta 37 edificios entre ellos el de la Bolsa de Barcelona. Hace unos meses ya declaró que solo la policía y las cárceles deben mantenerse como monopolio público. Y que el roll de la administración debe limitarse a “evitar las ineficacias del mercado”. Por ejemplo esa nueva inyección de dinero público que “vamos” a entregar a los bancos europeos para mantener un sistema en el que los gobiernos merman nuestras condiciones de vida. CiU en perfecta armonía con el PP –de la misma ideología- y una vez que “la gran fiesta de la democracia” avale su poder, podrán llevar a cabo su plan de privatización total. Paradójica, porque añade el intervencionismo estatal para, como digo, esquilmar nuestros bolsillos cada vez que precisen “estabilizar” a los bancos que no sé dónde meten el cuantioso dinero que ganan estos manirrotos. El PSOE se está viendo «obligado» a practicar esa misma política neoliberal extrema.
Las cosas no se hacen a medias, no señor. Por eso debemos proponer que empiecen ya privatizando la campaña electoral y el recuento de votos. Números, eficacia, rentabilidad. Es obligado después privatizar también el Congreso y el Senado. Que los parlamentarios fichen entradas y salidas, se cuelguen un letrero cuando vayan al WC y cobren según productividad. El gobierno, todos los gobiernos autonómicos y locales, también hay que privatizarlos, convertirlos en empresas que obtengan grandes beneficios para sus accionistas a base de eliminar gastos superfluos como sanidad o educación, sobre todo educación que es un arma muy peligrosa en manos de los ciudadanos. Aunque comprendo que suprimir la sanidad es mucho más expeditivo, sin duda goza de una excelencia de rentabilidad máxima.
Pero creo que todas esas empresas debe constituirlas la sociedad ¿O no es así ya en democracia? ¿De verdad queremos pagar impuestos para sufragar tan solo la policía y las cárceles? Yo no, desde luego. Artur Mas (y todos los Arturmas de esta tierra) ha olvidado que también le es necesario mantener la Hacienda Pública, porque su entramado no se puede sostener sin nuestros impuestos. Y unos medios informativos que hagan posible el milagro de que, en estas condiciones, haya votantes que les entreguen las llaves de nuestras vidas. ¿Podemos seguir pagando los sueldos de estos políticos que obran en contra de nuestros intereses? Nos están liquidando todos los servicios que hemos costeado con nuestro dinero, los edificios, todo lo que tanto nos costó pagar, porque igual podíamos haber empleado ese dinero en comprar una casa propia en las Bahamas y otra en Nueva York como poco. En mi caso estoy trabajando desde los 13 años. Mucha gente tiene en este país esa vida laboral. A toda una generación se la están robando ahora mismo. Ni siquiera contarán al final con una pensión para la que ya se precisan 37,5 años cotizados.
Como escribía en Reacciona, no debemos confundirnos sin embargo, “La Política es imprescindible en un sistema democrático. Con tropiezos, avances y errores, la humanidad persigue disfrutarla desde los griegos, cinco siglos antes de la Era cristiana. Para dignificar el papel del ciudadano, de un ser libre sujeto a derechos y deberes. Para regular una actividad humana cuyo fin es gobernar y dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad”. Y la están destruyendo. Traigo otra vez las palabras de Emilio Lledó:
«¿Qué palabras huecas, convertidas en grumos pegajosos aplastan los cerebros de los que van a administrar lo público, o sea lo de todos, si la corrupción mental ha comenzado por deteriorar esas neuronas que fluyen siempre hacia la ganancia privada? No se entiende bien cómo a esos destructores de la idea de lo público les votan aquellos que perderían lo poco que tienen en manos de tales personajes. A no ser que la mente de esos súbditos haya sido manipulada y, en la miserable sordidez de la propia ignorancia, esperen alguna migaja, algún botón del traje que viste el supuesto partido político que les arrastra.
Podemos intuir que la degeneración intelectual de buena parte de la clase política, y de los llamados emprendedores -los que, por ejemplo, emprendieron la destrucción de nuestras costas-, procede de esos conglomerados ideológicos en los que se mezclan, con la indecencia, alguno de los males a que se ha aludido. ¿Quién privatiza a los políticos? ¿Quién nos devolverá, en el futuro, la vida pública, los bienes públicos, que nos están robando?”
Ignacio Escolar decía el otro día, con gran criterio, en una entrevista para la radio del 15M (Agora Radio) que compartimos: “Cuidado, detrás del desprestigio de la política no viene su regeneración, sino el berlusconismo”. Lo tenemos ya instalado en España. Es una grave irresponsabilidad avalarlo con los votos. Están tensando la cuerda a extremos insostenibles. ¿O no? Es lo que queremos, eso es lo que decidimos en «la gran fiesta de la democracia».
La foto no puede ser más expresiva. Christine Lagarde, directora gerente del FMI, sermonea a Elena Salgado (quien por cierto obtuvo matrícula de honor en la asignatura de economía que impartía José Luis Sampedro). Esto ocurre en el mismo día que el FMI anuncia que igual compra deuda española lo que implica abrir la puerta a nuestro “rescate” y por tanto a unas insuperables condiciones de secuestro, como estamos ya viendo en Grecia, Portugal e Irlanda. Lagarde se subió el sueldo nada más llegar al cargo.
Copio de mi próximo libro: El Fondo Monetario Internacional (FMI) es un organismo intergubernamental especializado de la propia ONU -de representación prácticamente mundial- que… ha tomado vida propia. Sus objetivos iniciales le señalaban el equilibrio sostenible entre países o la erradicación de la pobreza. En la práctica, las líneas de actuación las ha marcado realmente el equipo directivo y, desde que el neoliberalismo tomó las riendas económicas, ésa fue la tónica del FMI que potencia esa ideología allí donde actúa.
“Enseña” a los países a lograr ingresos a través de mermar las condiciones de vida de los ciudadanos, y a privatizar lo público.
Entretanto el gobierno que presumiblemente gestionará –al modo neoliberal «pata negra» naturalmente- el futuro, tiene como modelo al británico Cameron que ha crecido un 0,01% pero recibe las más altas notas de las agencias privadas norteamericanas. Y cuya ministra de interior es partidaria de eliminar la ley de derechos humanos porque crea demasiados problemas.
(No dejes de mirar el post anterior que hoy va doble la entrega y explica mucho de lo que nos está sucediendo)
Un 41,3% de los españoles piensa –según el último barómetro del CIS– que es preferible gastar más en prestaciones sociales y servicios públicos, aunque eso signifique pagar más impuestos. Un resultado alentador de no ser porque el 39,5% optaría por bajar impuestos, aunque sea a cista de invertir menos en prestaciones sociales y servicios públicos. Y el resto, casi el 20%, no tiene opinión sobre tan trascendental asunto que define un modelo social. Ganan pues los incívicos, quienes hacen dejación de su dignidad de ciudadanos.
Vivimos tiempos difíciles, con insoportables cifras de paro, empleos precarios y todas las prestaciones amenazadas, que justificarían en algún caso mirar los pies del día a día sin pensar en el mañana. Ni siquiera en el hoy. Pero esa actitud es la que caracteriza a la ley de la selva porque, de ser cierto lo que nos cuentan –que lo dudo-, allí cada animal va a lo suyo sin tener en cuenta a la comunidad. Ni siquiera para discernir los beneficios que la convivencia en armonía pueden aportar al egoísmo particular. Como el niño que despierta a un futuro sin trazar, sin educar, piensan en sí mismos, y luego… en sí mismos también.
… O en su familia. Un reciente estudio demostraba que los parientes están sacando muchas castañas del fuego a ciudadanos con problemas económicos. Y llegan múltiples comentarios de que ése que el tópico llama “colchón familiar” satisface a muchos ciudadanos. Sustituyen el Estado social y democrático por la tribu… como en los países más subdesarrollados. Lo peor es que parecen estar de acuerdo con que así sea. Por ejemplo con lo ocurrido a esa señora de avanzada edad que lloraba realmente angustiada –en el mismo telediario en el que se dio cuenta de los “colchones” familiares- porque avaló a su hija un préstamo hipotecario y ahora ambas se veían en la calle. En la puta calle, sin paliativos. El aposento no era de plumón, sino de púas de acero.
Este sector de la sociedad sigue respondiendo al CIS que lo esencial para triunfar en la vida es venir de familia con dinero y estar bien relacionado, frente a exiguos porcentajes que piensan que los estudios y el esforzarse, tener ambición y coraje son mejores caminos. En la curiosa respuesta a la pregunta 20, sin embargo, parecen optar por retribuir con más elevados sueldos a los trabajadores del campo y no cualificados de la construcción o empleadas de hogar, y de rebajar los emolumentos a jueces, grandes empresarios, abogados.. Incluso a médicos (Ay, la propaganda, ay, la manipulación).
España precisa con urgencia una reforma fiscal de enorme radicalidad como la tienen los países más prósperos de Europa incluso con gobiernos conservadores. Nuestros ricos, esos que apenas pagan impuestos, también se callan ante la ola de contribuir más al erario público que inició Warren Buffet en EEUU y que siguieron prestos los propietarios de grandes fortunas franceses y alemanes. “El que venga detrás que arree” dice un burdo refrán español.
El manto social español tiene serios agujeros, mucho moho, mucha caspa. Un déficit de educación en su más profundo sentido de la palabra que aterra y que es la causa de nuestro atraso y no al revés. Jamás saldremos de él por este camino como sí han hecho gran parte de los países de nuestro entorno. No sé hasta qué punto ese 41,3% será capaz de remendar, y pasar la aspiradora sobre tanto incivismo, torpe y sin visión de futuro.
¿Colchones? No, asientos vivos para que cabalguen los artífices de este injusto sistema.