El aplauso y la guillotina

Pocas veces hemos visto en María Dolores de Cospedal una expresión más sincera. De placer en este caso. Le están aplaudiendo. Es la forma más plástica de expresar reconocimiento y admiración. Un sonar de palmas destinado a producir ruido. Tanto a veces, que ensordece y termina por convertirse en la melodía que transporta a una suerte de Olimpo alejado de la realidad.

Hay una masa acrítica que parece nacida para aplaudir. Las referencias en vídeo se llenan de intervenciones que culminan con aplausos. Una vez tras otra, aunque se diga una cosa y su contraria. Basta la entonación adecuada para recibir la ovación, sin que el público se cuestione que está oyendo un mensaje vacío e incluso ridículo y patético como el memorable ejemplo del presidente balear, José Ramón Bauzá.


¿Aplausos? El político vive entre ellos. De su grupo y de sus fervientes seguidores. Se lleva al menos la mirada de cualquiera que pase por la calle y le reconozca. Irrumpen en los lugares públicos tras descender del coche oficial y entre una nube de flashes. Cualquier decisión que adopten es premiada por sus colaboradores con expresiones próximas al éxtasis. Lo vimos, como ejemplo entre miles, el día en el que Ana Mato, Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, llevó adelante el copago farmacéutico. De hecho es habitual ante un poderoso.

En un parlamento guiado por lo que llaman “disciplina de voto”, se aplauden recortes y mermas sociales en ambiente auténticamente gozoso. Incluso vengativo.

Cuánto más poder, más aplausos. Debe hacer falta cordura para mantener la templanza y controlada la vanidad cuando uno camina entre banderas, vítores y aplausos aunque se despida del gobierno dejando a su partido en el camino de la derrota segura.

Mariano Rajoy  ha experimentado el aplauso profusamente, sobre todo en aquellos tiempos en los que manifestarse era lo fetén y se veía ensalzado por plazas llenas –de esas que antes se contaban por millones de capacidad y ahora por miles o centenares-. Y le rendían a aplausos y le coreaban el Himno Nacional. Aquellos tiempos en los que semana sí, semana no, convocaba protestas para rechazar la excarcelación de un preso de ETA por razones humanitarias.

Ahora, tras toda una vida en espera y dos derrotas electorales, tiene “un mandato claro” de sus electores para dirigir los destinos del país. Y  va la “mayoría silenciosa” y viene a aguar la fiesta. Una parte cada vez mayor decide salir a la calle a mostrar su profunda indignación. Y los estudios sociológicos afirman que, quienes se quedan en su casa por diversas causas, tampoco apoyan la acción del gobierno. Ah, no, que es de todos los políticos. Con razón. Harta e inmensa razón. ¿En el mismo saco todos? Porque nos hemos topado codo con codo en las manifestaciones con diputados de la Izquierda Plural, o políticos de Equo, incluso algún socialista.  Y alguno hace lo poco que puede desde su minoría.

Una vez más el PP consigue desviar la atención de las culpas que hoy por hoy le competen. De su propia herencia del pasado. No sólo eso, el descrédito de la política le favorece, por eso lo fomenta. Con la aplaudida Cospedal suprimiendo los sueldos de sus parlamentarios regionales en medida profundamente demagoga, deja sin salario a sus parlamentarios (a los de la oposición en realidad dado que los del PP ostentan diversos cargos remunerados) y, sin embargo, la masa acrítica vuelve a aplaudir.

En el fondo, gran parte de los políticos no entienden lo que ocurre desde su opaco Olimpo curtido en aplausos. Ahora acuden a un acto y les increpan. No pasa nada, son elementos “antisistema”, herederos de la “conspiración judeo-masónica” y pagados con “el oro de Moscú”. Por si acaso, será mejor ocultar las protestas, como dice el eurodiputado Jaime Mayor Oreja, no vayan a crear un efecto contagio. O “modular” el derecho de manifestación como propone la delegada del gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes. No explica aún si hay que rasparlo, torcerlo o sostenerlo en Fa Mayor para intentar anularlo con porrazos y la petición de penas inverosímiles. A ver si desisten. Y aún se empecinan más. Se suma el Fiscal General del Estado a pedir que se «reprima» el uso de las manifestaciones que «socaven los cimientos del Estado de Derecho». Habrá que cambiar la ley, hemos cambiado ya tantas. Y sin estipular nuevas o aplicar las existente por incumplir de la A a la Z el programa, llevar el país a la bancarrota de aquí a generaciones venideras, o “modular” tanto la democracia que ya empieza a parece irreconocible como informan alarmados los medios internacionales.

Aún les ensordecen los aplausos. Aún se refugian más en su Olimpo. Igual le pasó a María Antonieta sin saber que hay amores que mutan. “¿Se quejan porque no tienen pan? ¡Pues que coman pasteles!” es la frase que se atribuye a su actitud. No cierta al parecer, pero sí absolutamente verosímil. Está de moda aquella Reina de Francia. Y la guillotina. Más de 4.230.000 referencias obtiene la palabra en Google. Con los años que han pasado. Y aunque también se guillotinan los papeles las anotaciones directas de esta maquinaria no pasan de la cuarta parte. En cambio “nuestro castizo garrote vil” apenas llega a  255.000 cuando se aplicó hasta 1974. Cosas de las modas.

Atentos, apaguemos los aplausos y hagamos un hueco entre los mensajes airados para oír el ruido sordo que crece. No vaya a ser que lo que se esté guillotinando hoy sea la Democracia. Y,  como decía The Guardian , no precisamente por la gente que sale a la calle.

* Publicado en eldiario.es

Run-run en nube

Escalofriante lesión de Pujol. Rajoy. Presidentes. Austeridad. Derechos. Manifestación. Comida. Caro. Mourinho. Ladrillo. Bankia. Consenso autonómico. Corrupción. Juicio. Rabat. Negocios. Artur Mas. Pujol se vuelve a lesionar. Rescate. Déficit. Morosidad. Cospedal. Lagarde cree que las medidas del Gobierno son «muy, muy valientes». Necesarias. Cifuentes. 29S. Vídeos. Antidisturbios. Cielos despejados. Argentina es mala. Venezuela peor –si cabe-. Campaña electoral. Marca España. Romney. Obama. Prima de riesgo. ‘The New York Times’: los recortes traerán más miseria a España. Mossos. Tortura. Prisión. Investigado. Corrupción. Recapitalizar. 29S. Correos electrónicos. Investigar. Datos personales. Judicial. Pedraz. Derechos. Manifestación. Dictadura. Televisión. Manipulación. Cospedal. Rajoy, Rajoy, Rajoy. Financiación autonómica. El gobierno. De Guindos. Informe. FMI. Universidad. Caro. Cifuentes. Derechos. Crisis. Paro. Fracaso. FMI. Rajoy. Valiente. Muy. Mourinho. Trama. Corrupción. Ministro de Economía alemán. Crisis. Eurozona. Economía. Stop a las prejubilaciones. Muy, muy valientes. El 25-S pinchó en el extranjero. Cifuentes. Derechos. Cataluña es mala. Wert relaciona el sistema educativo con el auge del independentismo. El gobierno ama a Madrid. Mou. Caro.

 Ruido. Tedio. Derechos. Escalofriante lesión de Pujol. Muy, muy valientes. Cielos despejados. Nube. Pain. Ruido de tijeras. Ruido de amenazas. Ruido envenenado. Pain.

Para este viaje ¿Se necesitaban alforjas?

79.645 parados más. Es el cuarto peor registro de la serie histórica, tras los de septiembre de 2008 (+95.367 desempleados), septiembre de 2009 (+80.367) y septiembre de 2011 (+95.817 parados). Seguimos en la tónica habitual desde que se inicio la crisis –general y particular-. En verano, por trabajos turísticos, bajan las cifras y llegado el otoño vuelven a subir.

Sólo que estos nuevos parados –y el resto de la población- pagamos más por gas y electricidad (pese a la propaganda que dice lo contrario). Por la gasolina. Por los transportes públicos. Se han añadido repagos y reducciones de servicios en sanidad y educación. Los precios de la cesta de la compra y de los productos de uso habitual -y no habitual- se han encarecido en uno de los porcentajes mayores que se recuerdan como consecuencia de la brutal subida del IVA. Baja el consumo. Y a quien le toca la china en las manifestaciones de protesta, le cae el palo, la multa y hasta acusaciones de alta traición a la Nación.

A punto del segundo rescate. Atacando desde el propio partido en el poder a la política, como hace su secretaria general con sin igual cinismo. Cataluña a punto de separarse. Euskadi iniciando la campaña en el mismo sentido. Y los presidentes autonómicos -incluso del PP- a punto de rebelión por los antisociales presupuestos y por el caos que evidencian. Una pura joya. ¿Hay quién dé más?

4.705.279 parados en las cifras del INEM. 5.693,100 en las reales de la EPA (Encuesta de Población Activa) porque muchas personas desisten ya de apuntarse en las  sobresaturadas oficinas de empleo. 15.000 personas se han apuntado a una convocatoria para cubrir 150 plazas en una empresa de Getafe (Madrid). Algunos no saben ni de qué trata el trabajo ofertado. Van a cribar las solicitudes por sorteo porque ni tiempo tienen para ver las 15.000.

Los adictos al PP entre la población sufrida dicen, siguen diciendo: “hay que dar tiempo”. ¿Cuánto? ¿Como de aquí a Grecia?

Conferencia de Presidentes autónomicos en el Senado. Recibimiento.

Lo que los Presupuestos Generales del Estado (neoliberal) esconden

  •  El Gobierno prevé un fuerte repunte de la deuda pública, que espera cerrar el año en el 85,3% y subir en 2013 hasta el 90,5% del PIB . El PP lo atribuye al crédito del rescate al sector financiero. No hace mención alguna a la relación de las políticas de austeridad que aplica. En 2011, bajo gestión socialista durante 11 meses, cerró en el 68,5%.
  • El desfase presupuestario de 2012 se irá al 7,4%, un punto más del que la UE aceptó ampliar. El de 2011 queda en las cifras que aporta el gobierno en el 9,4% del PIB, a causa -vuelve a decir- de las pérdidas que ha sufrido el FROB al socorrer a las entidades con problemas.
  • Los Ayuntamientos tendrán un 40% menos para sus políticas sociales de ayudas a los más necesitados. De 50 millones de euros pasan a 30 millones los que se destinan a ese fin. La cifra de personas que recurren a estos servicios básicos ha aumentado de forma exponencial en los últimos años y se estima que ya recurren a esa asistencia 8 millones de españoles o residentes en España. Le sirve para pagar la luz, el gas o el agua, y hasta para alimentarse y vestirse.
  • En este apartado se restan 200 millones más a la ayuda a la Dependencia.
  • El Ministerio de Sanidad es el que registra mayor rebaja en 2013 al caer su dotación en un 22,6 % respecto al año anterior: 121 millones menos. En Abril de este año, el Gobierno ya recortó  casi 4.000 millones de euros, a los que se añadieron 7.000, seis días más tarde.
  • Crecen los presupuestos de Ministerio de Economía y Competitividad (4 %) y de Presidencia (0,6 %).

A partir de aquí recojo algunos puntos del resumen valorado que ha hecho Ignacio Escolar y comparto.

  • El Gobierno, salvo nueva rectificación, terminará con la ayuda de los 400 euros para los parados de larga duración. El Plan prepara acaba el 15 de febrero y no hay prevista ninguna otra prórroga en los Presupuestos Generales del Estado.
  • La Agencia Tributaria pierde un 7,7% de su presupuesto. Habrá menos dinero para que los inspectores fiscales combatan el fraude fiscal y la economía sumergida.
  •  Las prestaciones por desempleo caen un 6,3%. Montoro no aclara cómo cuadra esto con su discurso sobre la voluntad social de estos presupuestos.
  •  El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte pierde un 17,4%. El Gobierno vende como gran gesto que suben las becas, pero esa subida es ridícula: solo 23 millones de euros, apenas un 2,4%. (Añado que ya había perdido desde la gestión del PP 2.220 en los presupuestos de 2012. Y 3.000 en el añadido inmediatamente posterior).
  •  En realidad no suben las becas, solo algunas de ellas. El gasto total en becas y ayudas a estudiantes cae en realidad un 3,8%. Solo suben –cito textualmente los presupuestos– «la dotación a las becas universitarias y no universitarias de carácter general, que son las más representativas, así como la compensación a las Universidades de precios públicos por los servicios académicos a los becarios exentos de su pago».
  •  Los funcionarios tendrá otro año más, tras dos recortes, el sueldo congelado.
  •  El gasto en Política Exterior cae en 188 millones de euros. Este recorte se lo lleva el hachazo en la AECI ( la Agencia Española de Cooperación Internacional, 30% menos), en el Fondo del Agua y en el gasto en cooperación, promoción y difusión al exterior, como el Instituto Cervantes). Sin embargo, la Acción Exterior, es decir, el gasto en embajadas y consulados, sube ligeramente.
  •  El Gobierno sigue sin aclarar si las pensiones se revalorizarán con la subida del IPC a final de año. Probablemente será que no, y solo lo sabremos después de que terminen de votar los pensionistas gallegos.
  •   El Gobierno asegura que solo suben las pensiones, los intereses de la deuda y las becas. Se olvida de una partida: el espionaje. Aumentan los fondos reservados del CNI en dos millones de euros. (Añado que también crecieron en 2012 los de Seguridad e Instituciones Penitenciarias).

 Es decir, en el menos desfavorable de los casos -si además no hubiera mala gestión-, la mayor parte de los recortes van a pagar los intereses de la deuda. Pero va a aumentar. Alguna razón más debe haber. ¿Las políticas de austeridad? Y si aumenta la deuda ¿no habrá que pagar más dinero? entonces hay que seguir aplicando recortes.  ¿Hasta dónde? ¿Todos en el sentido de mermar a los ciudadanos el Estado del Bienestar? ¿Hasta cuándo?

Hasta que los bancos se estabilicen y vuelvan a facilitar crédito, nos dicen. Pero la deuda va a seguir aumentando y la disminución de recursos de los ciudadanos también. Seguirá bajando la economía. Aumentará el paro. Más personas tendrán menos recursos. Y disminuirá el poder adquisitivo del conjunto. ¿Más recortes? 

Y ¿por qué ha seguido perdiendo dinero Bankia por ejemplo estando ya nacionalizada y con un nuevo equipo gestor? Casi 4.500 millones de euros en el primer semestre de 2012.

¿Adónde vamos?

Parodia de España en la TV de Taiwan

No dejan títere con cabeza: Rajoy, el Rey, la separación de Cataluña, los recortes o las protestas en la calle y la brutalidad policial (no le han «comprado» el discurso al Gobierno).

 

(Existen, como veréis, dos opciones de idioma: chino e inglés. La imagen habla por si sola).

 

España no es Portugal

En nuestras retinas todavía la brutal carga policial que reprimió la protesta popular en Madrid el 25S en su intento de rodear el Congreso de los diputados pidiendo más democracia. Y, en el ánimo, el estupor por la violencia con la que se quiere castigarla. Pero también la vigilia portuguesa ante el Palacio presidencial de Belém en Portugal que, solo 4 días antes, culminó cantando, en paz absoluta, el Grándola vila morena, himno de la Revolución. La huelga general en Grecia.

“España, junto a Grecia y Portugal… a la cola de Europa”. La frase mil veces repetida nos persigue como un estigma. Y es que nuestras trayectorias se cruzan una y otra vez en la Historia. Los que menor salario cobramos de la UE15 (anterior a la ampliación al Este). Donde menos invierte el Estado en lo que llaman “gasto” social, bien patente en sus resultados. Tres países rescatados, acosados, por la crisis de la deuda especulativa. Tres sociedades recortadas hasta la extenuación que, lejos de ver el final del túnel, cada vez ahondan más su recesión.

Un destino paradójico hace que España y Portugal siempre muevan ficha al mismo tiempo. Los dos se aventuraron al mar en busca de Imperios que terminarían por perder casi simultáneamente, dejando su idioma en millones de ciudadanos. El siglo XX los unió en sendas dictaduras que se prolongaron cuatro décadas. Nuestros vecinos reventaron la suya, sin un solo tiro, con los claveles del 25 de Abril en 1974. Un año después España se abre a la democracia, tras la muerte de Franco, con una “Transición” negociada en precario bajo la bota de los vencedores. De la mano entramos en Europa, en la hoy UE, en 1986. Y, ahora, camino parejo de “reformas” neoliberales para alimentar los bolsillos de unos cuantos a costa de la población.

Grecia tuvo también su Golpe de Estado. Los Coroneles sujetaron al pueblo más tarde y menos tiempo (1967/74) pero dejaron su impronta. A los griegos nos une en particular la corrupción y la tolerancia social a la corrupción que siempre termina por ver emerger su caspa putrefacta, evidenciando cómo ésta pudre las raíces de cualquier Estado.

Los caminos entre España y Portugal son más parejos pero divergentes al mismo tiempo.  No mantienen monarquía para empezar (Grecia expulsó la suya por otro lado). Portugal rompió con el pasado en 1974, nosotros nos apañamos una democracia “ad hoc”, sin dirimir responsabilidad alguna por la dictadura. A Portugal, eso sí, la vendieron por parcelas los sucesivos gobiernos. Y hace muchos años que supieron de las “bondades” del FMI. En España todavía no se ha consumado absolutamente el expolio público, pero ya queda poco.

El premio Nobel de Literatura José Saramago aventuró en “La balsa de piedra” (1986) la posibilidad de una Iberia unida, más fuerte como interlocutor ante Europa y el mundo. En su metáfora, desgajaba del continente la península ibérica que, a manera de isla flotante y símbolo de valores, viajaba unida en dirección a América. Hace cinco años intentó revivir la idea de la unificación que nunca le abandonó. Ganaríamos mucho los españoles inyectándonos algo del carácter y educación portugueses.

Grecia es ya un despojo a manos del neoliberalismo. Empecinado en votar lo establecido, sucumbiendo al miedo, sin dejar de salir a la calle –ahogados- sus ciudadanos. Pero es de nuevo Portugal el espejo donde mirarnos. Su economía se hunde al 3,3% tras soportar, disciplinados, todos los recortes que la Troika ha tenido a bien ordenar. Y el gobierno conservador –también persistieron en el error- de Passos Coelho siguió apretando el cuello de sus ciudadanos muy obediente.

Los portugueses, sin embargo, pacientes y sosegados donde los haya, saben decir ¡basta! Y sus protestas han conseguido que el gobierno se replantee la nueva ocurrencia de rebajar los salarios un 7%. El primer ministro ha dado marcha atrás y empieza a buscar dinero donde sí lo hay pero ningún neoliberal hasta ahora quería tocar: en los impuestos que no pagan las grandes fortunas.

La diferencia fundamental entre las dos caras de Iberia es la actitud de sus “Fuerzas del orden”. La policía portuguesa avisó que no reprimiría la manifestación de Belém. Aunque al final lo hizo mínimamente. Más allá aún fue el ejército portugués, con una carta a la que se ha dado escasa difusión en España:

 “Las Fuerzas Armadas, desde aquí, reiteran su firme convicción de que los militares nunca pueden ser un instrumento de represión para sus conciudadanos, de acuerdo a la Constitución que juraron defender”, escriben. Tras expresar su solidaridad con todas las iniciativas abordadas por la ciudadanía afirman que lo que  “en realidad se está haciendo” es: “Engañar,  utilizando el miedo y haciendo promesas que no se cumplirán, sabiendo que la gente está indefensa ante ellas” o “insistir una y otra vez que debemos aceptar la imposición de sacrificios para alcanzar una supuesta solución que está a la vuelta de la esquina, un poco más allá. Volver a doblar la dosis de estos sacrificios sin llegar a esas soluciones, por lo que siempre pagan las consecuencias los mismos. Mientras que a la vez, tanto en Portugal como en otros lugares, se acumulan riquezas sin límite, evitando que otros puedan obtener los salarios justos que se merecen por su trabajo”.

En nuestra retina sí, la represión en España, la carcundia jaleando, la prensa internacional destacando la brutalidad de las fuerzas de la autoridad. Las felicitaciones cruzadas de la Delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz y la propia policía. O Mariano Rajoy en su estreno en la ONU ante un hemiciclo prácticamente vacío… hablando de Gibraltar y la antaño vituperada Alianza de Civilizaciones de Zapatero, mientras se le cae España a pedazos. Conflictos mal enfocados, más recesión y todas las cifras económicas en despeñe.

En el dolor de la caspa patria, aún se puede unir la voz a la de nuestros vecinos y corear lo que ellos cantan con sentido: “ el pueblo es quien más ordena”. ¿O no reside en él constitucionalmente la soberanía?

 *Publicado en eldiario.es

Permitídme que hoy lo dedique. A Zé Moreira y a Pilar del Río.

¿Hablamos del Congreso de los Diputados?

El Congreso de los diputados es la Cámara baja de nuestro sistema parlamentario que se complementa con el Senado –aunque no sabemos para qué sirve, para ralentizar los acuerdos con su paso de mayorías por él quizás-. Ambos ostentan la presentación de la soberanía popular, según reza, canta y fija nuestra Constitución. Luego, según los votos logrados para el Congreso, el partido más votado, o el que logra alianzas, forma gobierno. Ya tenemos dos poderes, el tercero será el judicial. Y así hemos completado los tres que marca el sistema democrático que, además, deben guardar una exquisita separación de funciones.

Dice José Luis Sampedro (en Reacciona):

“Pese a los disfraces, la religión permanece anclada en el siglo XVI, la economía en el XVIII y el sistema parlamentario en el XIX”. Y añade:

Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. (…)Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.

El Congreso de los diputados está cercado desde hace varios días. El sábado no podían acceder ni los peatones, salvo que fueran al Hotel Palace.  Me ocurrió a mí que tuve que dar un buen rodeo por calles adyacentes para ir donde quería. Es que hoy, 25 de Septiembre, hay convocada una manifestación para rodearlo y exigir reformas. Y el poder político y en gran medida el mediático están muy asustados. Es peligrosa la gente con miedo.

La portavoz kamikaze del PP, Dolores de Cospedal, ha comparado la protesta de hoy con el 23F. Cuando Tejero entró a tiros con fuerzas del ejército armadas y ordenó a los representantes de la soberanía popular tirarse al suelo. Y la delegada del Gobierno del PP en Madrid, Cristina Cifuentes, se ha pasado por el Gato al agua de Intereconomía -de cuyos tertulianos tantos cargos salen ahora- para contar cuántos nazis hay infiltrados en lo de hoy.

Los políticos sí, pero no todos los medios, ni todos los periodistas, ni todos los ciudadanos se atemorizan. Eldiario.es sacó ayer una exclusiva, no recogida hoy –que haya visto- por ningún otro colega. Gonzalo Cortizo se limitó a encontrar los presupuestos que preparan nuestros representantes. Deberían ser públicos pero no lo son.

«La partida para viajes tiene reservados 6.750.000 euros, 19.285 euros por diputado. Este año, como novedad, el Congreso también paga el parking en el aeropuerto: 30.000 euros. Están también presupuestados 7.000 euros anuales para las multas de los coches oficiales«. Si no lo habéis leído aún conviene no perderse ni una línea. Porque ved otro ejemplo:

«El capítulo de telefonía es otro de los grandes gastos del Congreso. Cada diputado tiene a su disposición un Iphone y un Ipad con conexión a internet. A todo ello se suma el coste de las líneas fijas de Congreso, elevando el gasto hasta el 1.150.000 que se pagó en 2011, los 700.000 euros que se gastaron este año o los 500.000 que se prevé gastar en 2013«.

  Viene a demostrar cuán lejos viven los diputados, nuestros representantes en general (habrá otro presupuesto similar para el Senado, para el Gobierno y gobiernos y sus administraciones) de quienes les hemos conferido nuestra representación.

¿Y nuestro amigo Mariano Rajoy, adalid de la austeridad? la fuente no es de la máxima solvencia -Interviú es lo que es- pero, dado el enfado de los -recortados- funcionarios que sirven el catering presidencial, cabe deducir que la información no debe andar muy descaminada:

«Embutidos por valor de 3.427 euros, entre ellos “jamón ibérico de bellota a 190 euros el kilo”, botellas en abundancia de buen vino, Cardhu, Johny Walker, vodka, ron Brugal y ginebra Beefeater, alegran los viajes del presidente en los Falcon y Airbus oficiales«.

Y la gran demócrata Cospedal, la que dice que pide «sacrificios», quita el agua embotellada a los enfermos pero ella y su equipo beben Numen, que cuesta 5 euros o muy poco menos si se compran 6 botellas de litro.

Ayer, un bendito me dijo que Cospedal bebe ese tipo de agua «porque es gobernanta». Le parecía lógico. Y es que Numen es «Un estilo de vida. Su agua no es para los amantes de lo exquisito sino, sencillamente, para quienes se atreven a adueñarse de la esencia«.

  No son éstas las razones para exigir reformas, aunque nos irriten. Nos están aplicando unos ajustes durísimos -que nos afectan mucho más- para pagar los desmanes de los poderes financieros y políticos que no ocasionamos. Pero muestran la profunda lejanía que han llegado a alcanzar muchos políticos de sus representados.

 La Política no es lo que están haciendo gran parte de quienes ahora la ejercen. La necesitamos, sin embargo. Regenerada, compartida, participativa. Democrática. Los runrunes fascistas, populistas o tecnocráticos que vemos, no auguran nada bueno. Los primeros que deben saberlo son quienes se llenan la boca con ella y exigen un respeto que no se ganan con sus actuaciones.

Asustarse o no asustarse, that´s the question

La viñeta de Forges me ha arrancado una rotunda carcajada, muy liberadora para comenzar día y semana. Para cuando he llegado a ella ya había visto la enorme preocupación de los medios grandes por Cataluña, si acaso País Vasco, nada Galicia que es “como dios manda”. O por Hugo Chávez y su Venezuela, o, por la Argentina de Cristina Fernández que también nos inquieta mucho.

A mí me han llamado la atención otras cosas. Vamos con algunas de ellas…

Las empresas pagaron por impuestos solo el 11,6% de sus beneficios en 2011, nos cuenta El País, con datos de la Agencia Tributaria. Es decir, menor porcentaje de lo que cotizamos los asalariados.

Este año acabará con 180.000 nuevos desahucios, en información de eldiario.es. Bate un récord. Y se suman a los perpetrados ya durante la crisis. Desde 2007, el impago de hipotecas ha afectado a 374.230 hogares, cuyos inquilinos se han visto en la calle. Recordemos que en muchos casos los bancos y cajas ejecutores han recibido dinero público para su mantenimiento. Y en cantidades astrónomicas.

El gobierno prepara una estupenda Ley de Transparencia que nos meterán por los ojos como un gran logro, aunque prevé la posibilidad del silencio como respuesta. Es decir, que contestan a las preguntas de la ciudadanía… si les viene en gana.

ABC abra su web con un anuncio -camuflado de información- en el que se promociona a una empresa que da los pisos a 10 euros. Con un pequeño trámite: es una lotería. Tal cual, sin eufemismos.

Ignacio Escolar también ha hecho revista de prensa con el tratamiento dado por los medios grandes a la dimisión de Esperanza Aguirre. Los panegíricos del ultraconservador Mario Vargas Llosa o del «renovado» Informe Semanal nos han dejado estupefactos -de no haberlo esperado, claro-. Pero también aprovecha Nacho para recordarnos cuánto de liberal tiene Aguirre con un profuso contenido en enlaces que lo atestiguan. Empieza así…

«En todas las hagiografías con la que la prensa está despidiendo a Esperanza Aguirre estomaga especialmente el abuso de un adjetivo –“liberal”– para cantar las virtudes de la lideresa que se va. Liberal: partidario de la libertad individual y social en lo político y de la iniciativa privada en lo económico. Al hilo de esta definición, ¿cómo de liberal fue la “ gestapillo”? ¿O el tamayazo? ¿O la gestión de Bankia? ¿O Fundescam? ¿Cómo de liberales fueron los contratos otorgados a los donantes de esta fundación del PP de Madrid –como Arturo Fernández, como Díaz Ferrán–, unos filántropos que recuperaron con creces su inversión tras pagar su campaña electoral?

¿Cómo de liberal es regar de publicidad institucional a la prensa para engrasar su lealtad? ¿Cómo de liberal es que la Comunidad de Madrid gaste en anuncios tres veces más que Cataluña? ¿Es acaso liberal, o es como para sospechar, invertir cantidades indecentes en anunciar cosas que todo el mundo ya conoce, como que del grifo sale agua o que en Madrid tenemos un suburbano fenomenal? ¿Es normal que el Metro de Madrid (vuela) invierta diez veces más en publicidad que el de Barcelona? ¿Es liberal, o es libertinaje, despilfarrar 4,5 millones de euros en campañas publicitarias de las que nada se supo, salvo que ese zurrón de pasta se pagó sin rechistar?

¿Cómo de liberal fue despedir a Germán Yanke tras esta entrevista? ¿Y contratar tiempo después a Hermann Terstch en su mismo lugar (con un sueldo que nadie ha querido nunca explicar)? ¿Cómo de liberal fue presionar al ABC hasta forzar el despido de José Antonio Zarzalejos? ¿Cómo de liberal es Telemadrid

Y sigue así…

En estas condiciones -y otras muchas-, la «Marca España» anda por los suelos. Tanto como para que otro medio grande, en este caso mundial y hasta ahora acreditadísimo, el New York Times se permita publicar un reportaje de fotografías en blanco y negro de nuestro país bajo el título «En España, austeridad y hambre«. A los más viejos de lugar os recordará aquella España de Las Hurdes de posguerra. Tal cual.

Gente que vale la pena

Àngels Martínez Castells y Gabriel Montes en FREM – Madrid.

Àngels Martínez Castells ha estado en Madrid para hablar de Servicios públicos e igualdad de oportunidades. Ángels –que se ha convertido en poco tiempo en una amiga imprescindible- supera sus limitaciones de salud y viaja a divulgar con pasión lo que sabe. El expolio de lo público, las graves consecuencias que acarrea. La envidio porque la responsabilidad de hablar ante un auditorio no deja de ser un esfuerzo que, a mí en particular, me cuesta.

La había invitado la Federación de Enseñanza de CCOO que tiene su sede justo al lado del ministerio de Sanidad, igualdad y servicios sociales, un nombre que no deja de ser una paradoja en estos días. Lo mejor fue ver en la sala llena a personas preocupadas por la educación, atentas y participativas a los datos y argumentaciones de Àngels. Personas anónimas que no saldrán en los telediarios y que sacan tiempo de su descanso para trabajar por los demás. Pensé: «ésta es gente con la que se puede contar». Con todos los que estaban allí, desde la conferenciante al auditorio. Aclaro que para mí la palabra «gente» es hermosa, me suena a ese «People» integrador con la que la designa el idioma inglés.

Desgrana datos Àngels Martínez Castells para demostrar que “las desigualdades –crecientes- están arruinando nuestra sociedad”. Así vemos que “el 37% de todas las compras que se realizan en EEUU, las hace sólo el 5º, según datos de Moody´s: Un 5% de población supone el 37% del consumo”. Hacía eso vamos, o en eso estamos ya.

“La economía no se recuperará mientras no se hagan políticas que reviertan el grado de desigualdad social. Y sólo podrá conseguirse si –como enseñó Keynes—se “socializa” este dinero improductivo y contaminante que recorre el mundo provocando más desestabilización desde los brotes paranoicos de las Bolsas a los acaparamientos en los mercados de futuros; desde las especulaciones de alimentos y materias primas que significan la muerte a gran escala para las poblaciones más débiles, hasta el atesoramiento del oro, de metales preciosos y el acaparamiento de algunas divisas”, asegura Àngels, para concluir con la defensa, por encima de todo, de los valores, de la recuperación del concepto «Valor».

“Podría seguir aportando más cifras, más datos… pero con todo lo dicho basta, creo, para demostrar que con las relaciones “equivocadas” entre imposición y grandes fortunas, es imposible una política social más equitativa que contemple la igualdad de oportunidades . A modo de conclusión: La defensa de los derechos (humanos y de ciudadanía) como un VALOR a preservar.

Como persona que ha formado parte del sector de la enseñanza durante más de 30 años sé que ustedes, como yo, se sienten especialmente interpelados por las desigualdades. A fin de cuentas, enseñar es compartir, es un ejercicio sanísimo de altruismo, y el altruismo se confunde muchas veces con la solidaridad y los valores de las izquierdas. Por tanto, les invito a que, desde nuestra propia experiencia profesional y ciudadana, recuperemos el concepto de VALOR y los valores de lo público, cuando se está produciendo una ofensiva letal contra la ética, la ciencia y la humanidad. Todo este proceso que estamos viviendo día a día, golpe a golpe, no nos da tiempo a reflexionar. Si lo hiciéramos, quizá sería más fuerte la sensación de que repetimos, con torpeza, la experiencia Argentina de los 90, y el drama-fraude de Grecia más reciente, y la voladura (espero que incontrolada, como lo fue de Islandia) de Portugal, y ahora de España.

Necesitamsos recuperar con urgencia un punto sólido de orientación y anclaje, y éste debería ser el de los valores de lo social, lo público y la solidaridad, rescatando la realidad de los espejos deformantes y los conceptos del lenguaje falaz y frívolo. Sólo como ejemplo de lo que no debe ser, recuerdo el manejo del «valor» en boca de la llamada ministra Ana Mato que nos recomendaba “poner en valor lo que tiene mucho valor, porque no hay cosa que tenga más valor que una medicina que cura enfermedades». Esta ministra nunca entenderá que lo que tiene valor, en salud, son las políticas que pueden evitar que los medicamentos sean necesarios. Una política que fomente la educación pública, la prevención en salud, el trabajo digno, una vivienda en condiciones. Mi propuesta va en el sentido de conectar el VALOR con LA VIDA SOCIAL.: conectar los VALORES con las necesidades, intereses y derechos de la persona.

(…)

Es preciso que en la escuela, en las calles, en los centros de trabajo, y fuera de ellos, las personas, solas o en grupo, aprendamos a decir que «no» a las leyes injustas. La Declaración Universal de los Derechos Humanos en su Preámbulo, proclama que el pueblo tiene el “supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”. Y yo diría que también por su supervivencia, y por la posibilidad de recuperar el ejercicio de la solidaridad que nos dignifica como seres humanos.”

Disculpas políticas

Los altos estamentos del poder se están aficionando a utilizar lo que llaman «nuevas» tecnologías para envíar mensajes a los ciudadanos. Algunos lo hacen para echar broncas en tono solemne. Otros para pedir eperdón. Asi lo hizo Nick Cleg, el liberal que apoyó al conservador Cameron para convertirse en número dos del gobierno británico. Clegg ofrece sus disculpas a los votantes por haber roto una promesa electoral. Sí, habéis leído bien. Estas cosas pasan. Asegura que lo hizo «con la mejor intención», que se siente realmente consternado, y no deja de repetir «lo siento».

   En Gran Bretaña engañar a los ciudadanos tiene un coste político. Y, parece, que las salidas populistas se calan al momento. Las sentidas disculpas de Clegg han sido transformadas en un Remix que hace furor en el Reino Unido. Tanto es así que va a ser vendido y sus beneficios entregados a una institución benéfica.

   Muchos nos preguntamos ya qué éxito cosecharía un musical completo con todas las mentiras del Gobierno español y de los altos cargos del PP -son los que mandan ahora, si nos animamos con el pasado podría salir una saga-.

Pero lo realmente ejemplar es una ciudadanía que merece tanto respeto como para que a un político le de miedo la reacción a sus promesas electorales incumplidas. 

 «I´m sorry» ha quedado, al menos, como una canción bien marchosa 🙂