¿Nos mudamos al «Hijo de Gliese»?

Astrónomos de EEUU han descubierto el primer planeta fuera del Sistema Solar que cumple con las condiciones de temperatura y gravedad para ser potencialmente habitable. Es muy parecido a la Tierra, y aún está sin fastidiar (no hay superiores seres racionales todavía que se sepa, y eso ayuda). Dispone de atmósfera, creen que de agua, incluso de algún lago ¿Mar no? Temperatura entre 0 y 40º que es una banda muy soportable, mejor incluso que la nuestra. La gravedad es un poquito mayor, más fácil, por tanto, mantener los pies en el suelo. Lo consideran un planeta rojo, además. Una auténtica joya.

El mayor problema reside en que se encuentra a 20 años luz de nosotros. Tiempo desmesurado de viaje. O descubren algo para trasladarnos más deprisa o nos localizan otro planeta más cerca. Los científicos están en ello. Y ya conocen una serie de ventajas de las que podríamos beneficiarnos. Según la «paradoja de los gemelos«, llegaríamos a destino más jóvenes que los que se queden. Tiempo que se va, tiempo que vuelve.

Debo reconocer que hoy la verdad que asoma por las ventanas de la actualidad –incluso la que no asoma ni de broma porque no la dejan pero existe- me ha tumbado un tanto. Por cualquier lado que se mire, esto es un purito caos. Perdonaréis que no me moleste en recordarlo porque ya lo hacemos casi a diario. Las noticias y no noticias de la mañana no hacen sino ratificar esta impresión.

Sé que somos unos cuantos (cada vez más) los que queremos impulsar otros fines y otros métodos. Pues, tal como lo veo ahora, lo que tenemos que cambiar es… de mundo. No al mundo… de planeta. Este nuevo parece una buena opción, si nos aceleran un poco el viaje.

La gran peculiaridad del “Hijo de Gliese” –le han puesto un nombre muy feo, con número, prefiero éste, y uno en su casa hace lo que quiere-, es que apenas gira sobre sí mismo. Por tanto, una mitad vive prácticamente siempre de noche y la otra de día. Si lo miramos bien, aquí también sucede: hay quienes jamás salen de la oscuridad y quienes de continuo aparecen como favoritos privilegiados del sol –que es nuestro “astro rey”, como sabéis, allí tendremos otro-.

Pero parece que no puedo librarme de un cierto germen positivo y racional: algo así también sucede en Suecia. Entre el viaje largo, llevarse a las gatas 20 años en un cohete espacial, pobrecicas, avituallamientos rancios, habrá que optar por el realismo: Suecia, insisto. Partir de una base algo más sólida. Echar, con los votos, a los fascistas de su parlamento, que aún son pocos y los suecos tienen larga tradición democrática y progresista, y una conciencia cívica ejemplar. Y empezar de nuevo. Yo de esta España y de casi todo el resto del planeta me apeo. Al menos a esta hora. Unas buenas persianas para los días eternos, y potentes luces para la oscuridad del invierno, paliarán los principales inconvenientes. Con la vista puesta en el “Hijo de Gliese”. Por si acaso.

Intento de golpe de Estado en Ecuador

Crónica de urgencia. Intento de golpe de Estado en Ecuador. Policía y Fuerza Aérea. Han bloqueado el aeropuerto de Quito. Rafael Correa está en el hospital herido por botes lacrimógenos. Miles de ecuatorianos salen a las calles para contrarrestar el golpe de Estado.

Aquí la radio ecuatoriana trasmite en directo

Más información.

30S: a plantar semillas

Debo reconocer que me impactó ver casi desierta la Gran Vía de Madrid, pasadas las 12 de la mañana y pese a estar abierta al tráfico. Parecía el amanecer de un primero de Enero. Algo sucedió ayer aunque traten de minimizarlo. Por mi parte, esperaba una casi nula respuesta de esta sociedad adormecida, y quedé gratamente sorprendida. Contemplar la pantalla en huelga de Telemadrid –también lo estuvo la de Canal Sur- como en los mejores tiempos, asistir al paro inicial de transportes, mercados y recogida de basuras resultaba alentador. Por parar, paró, hasta la Casa Real, lo cual es un detalle.

Había menos gente en la calle y calculó que cerraron entre un 20% y un 30% de las tiendas. Entre ellas, ésta que veis más arriba, en la zona alta de Alcalá, de ropa ultrabarata, cosida con dolor y esfuerzo muy lejos de aquí que, al menos, sirve a sus obreros para comer. Ropa china. Los chinos destacaron por sus cierres pactados con los sindicatos. Otro detalle de buena vecindad.

Las mil y una televisiones (hay tanto de todo) preguntaban a los indecisos comerciantes por qué no levantaban la persiana. Dicen los antihuelga que no abrían por miedo. Tuvimos, en consecuencia, un 80% de valientes. Esos que apuestan por el pan para hoy y el hambre para mañana.

Por lo demás, la manida “guerra de cifras” (son tan extenuantemente aburridos). Lo cierto es que fue una huelga suficiente pero que… no cambiará nada. Muchos ciudadanos ejemplares prefieren ser despedidos con 20 días por año trabajado, al albur de la todopoderosa patronal, que perder una jornada de cobro. Y significarse. Y a lo peor ser despedidos de todos modos. En parte tienen razón. El asunto está muy crudo. Cada día más.

Un gran lamparón blanco, supuestamente firmado por anarquistas, se cuela en la Puerta del Sol. Acusa a los sindicatos de inacción previa. La enorme pancarta es descolgada entre aplausos (críticas ni una). La manifestación termina en acto sindical. Algo huele ya demasiado a naftalina y urge drásticos cambios.

La noche termina para mí en ratonera. En la de este Madrid imposible y sus ciudadanos del “yo primero”. Siempre en obras, mal señalizado, enormemente difícil de vivir. Es la capital podrida del reino, caótica, tercermundista. El primer gobernante que se decida a vaciar la casa, airearla, limpiarla con buenos detergentes y colocar otra vez los muebles con criterio, quemando los inservibles, nos sacará de la caspa secular. Ésa que en modo alguno erradicarán  los Trillos y Sorayas, Cospedales, Aguirres, Camps y Rajoyes, porque no lo hacen allí donde gobiernan. Todo lo contrario. Por días sueltan más escamas grasientas de su cuero cabelludo para engrosar el montón.

Si algo valoro del denostado –ahora con razón- Rodríguez Zapatero, es que intentó meternos en Europa. De verdad, modernizando a la sociedad. Las medidas debieron ser mucho más profundas. Ésas, las de poner la casa patas arriba. Además, ya no hay Europa a la que volver. Votásteis –los que lo hiciéseis, yo no- a los azules esbirros de “los mercados” y la regresión. Mi ídolo, Viviane Reding, ha sido derrotada. La UE se achanta ante el xenófobo oportunista Sarkozy, y traga con la expulsión de gitanos. Y en Holanda, pese a las reticencias, la ultraderecha pacta con los conservadores para permitir su gobierno.

En España la prensa ultra ha tomado el poder. Cuenta muy bien por qué, como siempre, Javier Pérez de Albéniz. Ay, el presidente de amigos mediáticos en qué fiasco nos ha metido con la inestimable colaboración de la derecha política que otorga licencias de TDT. Esa prensa habla de fracaso de la huelga, y de los terribles piquetes. TODA la prensa llama “antisistema” a un grupo de gamberros que operaron en Barcelona. Me ofende ¿Qué otra cosa se puede ser que “antisistema” en un mundo que condena al hambre y a la muerte a dos tercios de la población y que ha sometido a los políticos?

En otra de sus inefables portadas, La Razón alude a la violencia de los piquetes… obviando que una furgoneta de la imprenta, donde entre otros se edita su periódico, embistió a un grupo de 4 sindicalistas que trataban de impedir que se distribuyera tan imprescindible diario e hirió de gravedad a una de sus componentes, una mujer de 51 años. Ella, Azucena, tiene una herida en la cabeza que ha requerido 13 grapas, otra en la cadera, y diversas contusiones. Al grito de «dádles, dádles», desde el interior, la furgoneta le pasó por encima. La suerte ha querido que no haya sufrido daños neurológicos. Ella, su familia y amigos, serán quienes más recuerden el 29S durante meses probablemente. Esta portada de La Razón, en estas circunstancias, evidencia unos «bemoles» que ni los del caballo de Espartero.

Hace más de tres décadas, claveles rojos derribaron una dictadura en la vecina Portugal. Ideas nuevas que germinaron en una sociedad unida. Ésa es la clave para, al menos, aflojar la argolla que los poderes confabulados de unos pocos han anudado al cuello de toda la ciudadanía. Prendamos la semilla de una hortensia, de un tomate… de la unidad.

Nuevos tiempos, nuevos métodos

        

Vaya por delante la invitación de ATTAC a secundar el paro del día 29. Que nadie se confunda: la huelga es la respuesta mínima que la sociedad necesita expresar ante los atropellos a los que es sometida. Por más que su calentamiento se haya convertido en el habitual espectáculo circense, trivial y desinformador, hay razones para esa protesta. Sobran. Sus resultados serán igualmente manipulados y desactivados con las subjetivas declaraciones que se adjudican la victoria. El día 30 sabremos que todos “han ganado”. Y apenas sucederá nada. Quien tiene que ganar y ganárselo, es la sociedad.       

Vergara. Público.

 

¿Qué más pisotones precisamos sobre nuestra yugular aprisionada contra el suelo? La inefableBruselas” sigue ejerciendo de meritoria mano ejecutora de “los mercados”. Cruje España en el eterno espasmo de la corrupción que corroe sus entrañas. ¿El juicio sobre “Malaya”? ¿Tantos años después? ¿Con esta justicia que “nos hemos dado” o consentido? El encomiable empresariado español que amenaza con despidos –favorecidos además por el poder político- está presidido por el más ejemplar de los prohombres del sector. Cada día nos enteramos de nuevas actividades en la que fracasa. Por tierra, ¿por mar? y por aire. Ahora resulta que también regentaba autobuses turísticos. Y que, tras aquellos maravillosos créditos concedidos, por la Caja Madrid de la Comunidad autónoma, Gallardón le perdona también medio millón de euros de deuda. Nada en esta España podrida como tener amigos «cojonudos». ¿Hay razones por tanto para protestar contra este empresariado y esta clase política? Todas. Sólo que los sindicatos también se vinieron cosiendo un traje que les vestía como parte del problema. El fin justo no debería nublarse por la menor quizás de las imperfecciones del sistema –dado que prácticamente las acarrea todas del 1 al 999 en escala de 1.000-.       

Ahora bien, éste no es el camino. Nuevos tiempos, exigen nuevos métodos. La sociedad en la que vivimos es mutable e incrementa ese carácter de día en día y a ritmo vertiginoso. Si en 1933 Keynes alertó a Roosvelt sobre el peligro “de arreglar los males de nuestra condición por medio del experimento razonado y dentro del marco del sistema social existente” ¿cuál no será ahora la nueva disyuntiva con la irrupción masiva de Internet entre otros adelantos?       

En una privilegiada charla con José Luis Sampedro este fin de semana, él, con 93 años, fue el primero en asegurar que ya no sirven las respuestas conocidas y que no habrá soluciones, mientras no se comprenda que los nuevos tiempos exigen otras y más imaginativas acciones, aprovechando el poder de la comunicación global. Porque… “esta crisis es peor que la del 29, aquella fue producto de un accidente, ésta ha sido tropezar deliberadamente en la misma piedra”, me contestó Sampedro, poco más o menos.       

Cunde el desánimo entre antiguos luchadores por la justicia y la libertad. Nos circunda una férrea pared, en tanto nuestros pies se asientan en el suelo líquido del cambio. “Señala la piedra y la grieta y vamos, pero no más lucha extenuante en la impotencia”, vienen a decir viejos y nuevos compañeros de batalla. No sé quiénes, pero hay unos cuantos, cada vez más, con la idea y la palabra. Pero, por el momento, obvian el poder de unión de la Red o de lo que sea, de que sí hay algo que aglutina nuestra irritación y la búsqueda de un futuro mejor para la mayoría. Harán falta más argollas en el cuello hincado en el suelo, no sé.       

       

Hoy no hay árboles tras mi ventana, ni el lago cálido a pocos pasos, ni tantas charlas tiernas y estimulantes, pero a ratos luce el sol esplendoroso del otoño sobre el cemento de la casa de enfrente. Valores inmutables en un tiempo cambiante, guías para buscar los nuevos caminos de eclosión. En red, por tierra, mar y aire… limpios.       

Busco pareja

Me han ofertado un intercambio publicitario: yo pongo el enlace de la página “buscar pareja” y ellos anuncian El Periscopio en su web. Andaba preguntándome qué han visto aquí para pensar que esa transacción es posible. Pero algo habrá. Imagino a estos portales con un equipo de prospección de mercado en el que, con seguridad, hay psicólogos. Habrán pensado que cambiar el mundo es una tarea pesada para acometerla sin ciertas compensaciones y han abierto esa puerta. Por ayudar.

El cerebro se usa poco esta temporada, en efecto, como decía un comentario del artículo anterior. Así que rindámonos a los placeres de cuerpo y espíritu. Pero sin abandonar la parte práctica de la cabeza. No necesito ningún portal si ya tengo –para mí y a vuestra disposición- un blog. El otoño es tiempo de arrumacos –siquiera sea por las frescas temperaturas-, están preciosos campos y parques para caminar de la mano, y es buen momento para buscar pareja. Empiezo yo misma, para dar ejemplo.

Premisa principal: pareja siamesa no. A ratos y civilizada. En último extremo se puede estudiar la variable “parejas” incluso, para donde no llegue una, llegue otra.

REQUISITOS A VALORAR (AUNQUE NEGOCIABLES, COMO TIENE QUE SER):

  • Hombre. La edad me es indiferente. Y no pienso pedir perdón por la mía.
  • Inteligente, culto, progresista.
  • Que sepa del mundo en el que vive y le interese lo que les ocurre a los demás.
  • Altura mínima: 180. Atavismos y prejuicios, qué le vamos a hacer.
  • Con que sea monillo o tenga cierta gracia, basta. A estas alturas he moderado mis exigencias.
  • Que no venga con demasiadas taras sentimentales y corra un cierto caudal de sangre por sus venas. Cuanta más, mejor. Tibios y témpanos abstenerse.
  • Preferentemente, que se entere de que luce la luna llena en una cita.
  • Que sepa gozar de todos los placeres que brinda la vida. Desde la buena mesa a la buena cama.
  • La ternura puntúa también alto.
  • Que le guste la música, el cine, la literatura, pintura, escultura, arquitectura, todo (o parte) de lo que implica la cultura en definitiva. y sepa disfrutarlo solo si a una no le apetece compartirlo en ese momento.
  • Gozarán, asímismo, de una particular valoración los científicos, con sus mundos nuevos para mí (siempre que no carezcan del resto de los requisitos).
  • Que sepa conversar. Si es un auténtico estímulo para las ideas, será difícil no rendirse.
  • Que tenga y respete los espacios.
  • Paciente con las manías no compatibles.
  • Que no sufra de alergia a las gatas, ni -por el momento- al humo.
  •  Generoso, nada rácano. De ello se derivan muchas actitudes vitales.
  • Resoluto y que mantenga una cierta coherencia en sus decisiones y no maree con idas y vueltas.
  • Con algunos gramos de locura. Gramos, digo.
  • Con algún recurso “feromónico” por si todo lo que antecede tampoco funciona, as usual.
  • Sentido del humor. Indispensable

Yo me voy con unos amigos muy majos de fin de semana y estaré menos pendiente del blog. Es mejor además, tomar distancia y tiempo ante tan trascendental decisión. Los comentarios o el contacto directo es un buen sistema para estudiar posibilidades y armonizar las propuestas.

En los comentarios  también, podéis -y debéis-  cumplimentar vuestras peticiones de pareja, si la buscáis. Es gratis. Un servicio público y amistoso que, con seguridad, obtendrá más adhesiones que cambiar el mundo. Aunque lo uno, no quita lo otro. Y una vez felices, mucho más felices, se puede emprender con más entusiasmo la tarea. Nos aguarda un futuro prometedor. De cine.

Veremos a Belén Esteban en el Parlamento

Casi a diario hablamos aquí de la peligrosa deriva de la sociedad mundial y del descrédito de la política (como causante siquiera por inacción) que en España ya se sitúa como tercer problema para los ciudadanos. El caos dispone de diferentes formas de aposentarse y se observa una tendencia de cómo lo está haciendo ahora: el «backlash«, «latigazo hacia atrás«, o «patada hacia atrás» como libremente lo voy a traducir.

Explicaban en la BBC, en un debate de altura, porqué los sensatos ciudadanos suecos han votado a la ultraderecha. Ha sido eso, el «backlash». Hartos de la política tradicional, de que la izquierda no se comporte como izquierda, ni la derecha como derecha, han salido por un extremo. Aunque hay un porcentaje que en efecto sí quiere machacar a los emigrantes tomando la justicia por su mano, en ausencia de otro poder real que «los mercados» (a quienes poco les preocupan estas cosas). Como en el Oeste.

En EEUU, el Tea Party adopta la forma más definida de lo que se está cociendo. Una amalgama de ciudadanos con un solo punto en común: el ultraconservadurismo. Aún tienen que concretar un líder pero se apuntan una analfabeta populista republicana, Sarah Palin, o Glen Beck, exitoso presentador de la Fox, poco más que un Jiménez Losantos, aún con más poder.

En la maltratada Islandia, un humorista se hizo con la alcaldía de la capital, Reykiavik. Jón Gnarr desplazó -nos dijeron las reseñas-, a las siglas tradicionales con una formación que se declara abiertamente corrupta y asegura que no cumplirá sus promesas electorales.

En España tenemos a Belén Esteban. Y no es una broma. La sucia máquina de hacer dinero que es Telecinco ha apostado por el experimento. Si se presentara a las elecciones, se situaría como tercera fuerza política en España, obtendría 5 diputados. Verla y escucharla hiere una mediana sensibilidad –yo no puedo soportar la tortura más de un par de minutos-, pero hay quien cree que “dice verdades como puños”. ¿Por qué? Porque la política tradicional nos ha fallado estrepitosamente y. desde el saco de basura en el que se ha convertido esta sociedad, la única salida lógica parece la «patada hacia atrás».

No son hechos nuevos. En la famosa carta de Keynes a Roosvelt (dos peligrosos “izquierdistas” como se verá), el fundador del capitalismo moderno (y humano) le dijo al presidente de los EEUU:

«Usted acaba de convertirse en fideicomisario de aquéllos que, en todos los países, tratan de arreglar los males de nuestra condición por medio del experimento razonado y dentro del marco del sistema social existente. Si fracasa, el cambio racional se verá gravemente perjudicado en todo el mundo y lo único que quedará será una batalla final entre la ortodoxia y la revolución”.

Asomaba ya por la puerta Hitler y todos los fascismos.  Sentaba sus reales en la URSS el comunismo totalitario. La política terminaría por reaccionar. Sin más remedio. La diferencia que hoy se aprecia, a mi modo de ver, es la degradación absoluta de las salidas. La informe basura se desparrama, y da el «latigazo hacia atrás». Tampoco parece que tenga más remedio.

Mientras en España los políticos patrios se enzarzan en Caja Única sí, Caja Única no, en una ETA a olvidar, en tapar las corrupciones algunos con supina desfachatez verbal, mientras siguen ciegos las pautas del «sistema social existente” que decía Keynes, les están invadiendo la casa. Y no se enteran.  Un poderoso grupo mediático, propiedad en parte y no casualmente de Berlusconi, apuesta por dinero, por una descerebrada, vulgar hasta el vómito, con la que un sector de la sociedad se identifica. «Tuiteaban» anoche que en Telecinco, comentaristas de su mismo nivel, la  comparaban ya con Eva Perón. No es de esperar que los políticos tradicionales reaccionen, andan metidos en la endogamia de su propia ineficacia, de la desfasada casta en la que se han convertido, olvidando que  sólo detenta la representación popular. Si no lo hace la sociedad, veremos a Belén Esteban sentada en el Parlamento. Y las televisiones retransmitirán sus intervenciones y la entrevistarán a la salida del hemiciclo. Y comeremos palomitas.

Me hubiera gustado escribir del otoño. Pero, por fortuna, lo vamos a tener aquí tres meses. Vaya un adelanto en imagen sosegadora.

El polifacético Florentino Pérez

Hay personas realmente brillantes en este país. Nadie lo diría al escucharles hablar muchas veces, por cómo se expresan, pero es que valen para todo. ¿Se pueden construir casas, y, a la vez,  ocuparse de la limpieza de edificios, programaciones teatrales, logística aeroportuaria, jardinería, instalaciones energéticas, atención de ancianos, guarderías infantiles y un equipo de fútbol de campanillas? Se puede, naturalmente, lo hace Florentino Pérez, según nos cuenta el magnífico reportaje de Juan Luis Sánchez. Solía hacerlo también el Estado a través de todos sus departamentos, con unos gobernantes elegidos democráticamente, pero aquellos eran otros tiempos.

Juan Luis se fija sobre todo el peligro de una educación infantil confiada a empresas con ánimo de lucro en exclusiva, gracias a oportunas legislaciones autonómicas (de todo signo o casi). Pero parece que resulta supérfluo educar en España, un país tan formado que elegiría a Belén Esteban como diputada antes que a Izquierda Unida, otorgándole el 7,9% de los votos y el tercer puesto en el parlamento.  Evidententeme esta encuesta es una forma de promocionar al filón de Telecinco, pero no extraña un ápice. Suelo repetir que nada nace de la nada, así que atengámonos a la base sobre la que se asienta este indescriptible país, a  ese  pujante empresariado español tan versátil, por ejemplo.

En uno de los enlaces del artículo vemos que CLECE, empresa de Florentino Pérez, también atiende sectores como el hospitalario y el aeroportuario y da de comer (previo pago naturalmente) a enfermos y niños escolarizados, ganando con todo ello lo que no está en los escritos.

A mí en esta ecuación me falta la gestión de las basuras. Por lo que hemos venido viendo, los desechos municipales son otra fuente importante de beneficios. Incluso de deslices con sobrecitos y esas cosas. Presuntamente, no faltaba más.

63 años, ingeniero de caminos, canales y puertos que es profesión de altura y de gente con posibles, Florentino Pérez ha sido hasta subsecretario-presidente del Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Con UCD. Un portento, un Leonardo Da Vinci de los negocios. Deben faltarle horas del día para idear menús infantiles, estrategias educacionales de críos en los primeros estadios de sus vidas, plantar geranios en los parques de nuestras ciudades y pueblos, novedades en mantenimiento de aeropuertos, molinos de viento dedicados al aprovechamiento de la energía eólica, lo último en fregonas,  buscar los mejores cuidados a ancianos, la petanca más competitiva,  asistencia espiritual (que me da no puede faltar), montaje teatral del Rey Midas, o venta de camisetas del Real Madrid. Entiendo que dispone de equipos para ayudarle en la tarea, incluso de subcontratas, pero es encomiable este afán creador en servicio de la sociedad. Además, tengo la sensación de que en sus ratos libres también vende pianos. Y parecer que a precios muy competitivos, porque se los quitan de las manos.

El festín de «los mercados»

 Zapatero se ha ido a dar una vuelta por la Meca de los mercados, para ver de pasar el examen y “tranquilizarlos”. El presidente del Gobierno español ha mantenido en Nueva York un desayuno de trabajo con directivos de bancos de inversión y gestores de fondos especulativos. Personas de toda solvencia ética, como vemos, que ya han lavado al parecer su directa responsabilidad en la crisis que nos afecta a todos y se erigen en jueces de gobiernos. Zapatero argumentó, prometió ser un buen neoliberal, y ¡nada! tampoco así sosegaron sus nervios y exigencias los gurús. Uno de ellos declaró a EFE: “España se enfrenta a una situación llena de desafíos y hay que rezar por ella». No es coña.

Luego, nuestro presidente estuvo en el Wall Street Journal, la Biblia neoliberal, del influyente Murdoch (como dicen todos los tópicos), a quien “asesora” Aznar a cambio de una sustancial cantidad de dólares, en metálico y en especie probablemente. Al igual que hiciera Elena Salgado con el Finantial Times en Londres, Zapatero se ha ido a rendir cuentas ¡a un periódico! Y además de los que difunden la ideología neoliberal.

En la ONU, Zapatero sacó su corazón progre, autoconvenciéndose seguramente de que hay cosas que no tiene más remedio que hacer para que no le hundan el país “los mercados”, pero que en el fondo es de izquierdas. Propuso aplicar la tasa TOBIN, la tasa interbancaria que formuló el Premio Nobel del mismo nombre ayer mismo, en 1971, vamos, y bandera de ATTAC desde hace 10 años. Avalada por numerosos estudios desde entonces, pretende únicamente aplicar una tasa a las transacciones internacionales especulativas. De las que no producen nada, para entendernos.

El tema se convirtió en asunto de debate mediático: ¿Cree Vd en la tasa Tobin o no cree? «Pues mire Vd, no, que se quiten el sueldo los políticos», «Que se vaya Zapatero», “Que se vaya Rajoy”, «Que no les den dinero a extranjeros que ¡¡¡YO!!! las estoy pasando canutas«,  con un nivel ideológico y crítico de gran altura, como vemos, a pesar de la brillantez de Daniel Vila de ATTAC, en CNN+ por ejemplo, que tampoco genera la audiencia descerebrada de otras cadenas.

Y se pronunciaron los que mandan, sí, señor. Bancos y cajas dijeron que la tasa era “Inútil” para acabar con la pobreza y, por si acaso, que como se imponga se endurecerá y encarecerá el crédito para las familias. Con un par… de cestos de insolencia demagógica. A pie de noticia nos contaban que el Santander se compra su banco extranjero de la semana, y no sabemos aún que liga o evento deportivo de campanillas adquirirá para su disfrute y beneficio el BBVA.

Y llegó después en presidente de la Fundación de Cajas de Ahorro, un tal Victorio Valle. Inscrito en ese modelo de empresario y prohombre español, culto, refinado, responsable, innovador, dijo que la tasa interbancaria era “una imbecilidad”, con la altura intelectual que proporciona ser un cazurro español frente a un premio Nobel. Aprovechó para anunciar que serán necesarios más impuestos. Para los ciudadanos, naturalmente. Nacho Escolar detalla hoy, en «Nosotros, los imbéciles«,  la inversión que hemos hecho y hacemos en nuestros dirigentes: los mercados españoles. Unos 30.000 millones de euros.»Es lo que cuesta salvar al sistema financiero patrio de las secuelas de la crisis internacional y, en mayor medida, de sus excesos durante la burbuja inmobiliaria. Por si acaso, el fondo de rescate español, el FROB, está presupuestado con un máximo de 99.000 millones, no vaya a ser que esa banca pase hambre«, añade.

Elena Salgado es muy poco partidaria de subir los impuestos a los ricos, por otro lado, pero parece que algo se negoció sobre elevar del 43% al 46% el baremo de las rentas altas, consideradas éstas las que ganan más de 100.000 euros al año. Y entonces llegó CiU y dijo que no, que se vería afectada “su masa de votantes”.

 Y más cosas. Inditex, esa empresa tan española que cose sus prendas fuera para pagar menos, ha ganado un 68% por ciento más que el año pasado. Lo que se traduce en 628 millones de euros. El Estado policial de la rica consorte Cospedal persigue, por otro lado, el dinero que presuntamente -con datos, evidencias, conversaciones grabadas- mangan de nuestros impuestos los políticos del PP casi allá donde gobiernan. Mi siguiente campaña será: Que me devuelvan lo mío.  Una va aprendiendo y tiene que pagar facturas.

Está sucediendo y lo estamos viendo, nos lo cuentan todos los días. Parecería un sainete, pero es una tragedia. Y digo yo que a los epsilones de Huxley al menos les daban de comer, casa y «chicas neumáticas«, y, aunque no se explicitara, digo yo que también «macizos incansables y seductores». ¿Imbéciles?, no Nacho, eso es poco. Necios, mentecantos, sandios, zopencos, zoquetes, pollinos, borricos, lerdos, pueriles, gedeones, babiecas, negados, incapaces… and so on. ¿O no?

«Una modesta proposición»

Jonathan Swift, escritor irlandés cuya obra más reconocida es «Los viajes de Gulliver«, escribió en 1729, su.. «Modesta proposición»… para acabar con el hambre en Irlanda.

Extraigo algunas de sus ideas que fueron un poderoso revulsivo en su época, porque no han perdido vigencia alguna desgraciadamente. Por el contrario la situación se reproduce y se amplia a los adultos, a las étnias no «oficiales», a los expulsados del  mercado, en el Primer y Tercer mundo, y en el de enmedio. Y, también, porque dudo que ningún medio publicara nada así hoy, no fuera a herir la susceptibilidad de los infantilizados ciudadanos que componen buena parte de la sociedad.

«Es un asunto melancólico para quienes pasean por esta gran ciudad o viajan por el campo, ver las calles, los caminos y las puertas de las cabañas atestados de mendigos del sexo femenino, seguidos de tres, cuatro o seis niños, todos en harapos e importunando a cada viajero por una limosna. Esas madres, en vez de hallarse en condiciones de trabajar para ganarse la vida honestamente, se ven obligadas a perder su tiempo en la vagancia, mendigando el sustento de sus desvalidos infantes: quienes, apenas crecen, se hacen ladrones por falta de trabajo, o abandonan su querido país natal para luchar por el Pretendiente en España, o se venden a sí mismos en las Barbados.

Creo que todos los partidos están de acuerdo en que este número prodigioso de niños en los brazos, sobre las espaldas o a los talones de sus madres, y frecuentemente de sus padres, resulta en el deplorable estado actual del Reino un perjuicio adicional muy grande; y por lo tanto, quienquiera que encontrase un método razonable, económico y fácil para hacer de ellos miembros cabales y útiles del estado, merecería tanto agradecimiento del público como para tener instalada su estatua como protector de la Nación.

Pero mi intención está muy lejos de limitarse a proveer solamente por los niños de los mendigos declarados: es de alcance mucho mayor y tendrá en cuenta el número total de infantes de cierta edad nacidos de padres que de hecho son tan poco capaces de mantenerlos como los que solicitan nuestra caridad en las calles.

(…)

Propondré ahora por lo tanto humildemente mis propias reflexiones, que espero no se prestarán a la menor objeción.

Me ha asegurado un americano muy entendido que conozco en Londres, que un tierno niño sano y bien criado constituye al año de edad el alimento más delicioso, nutritivo y saludable, ya sea estofado, asado, al horno o hervido; y no dudo que servirá igualmente en un fricasé o un ragout.

(…)

He calculado que como término medio un niño recién nacido pesará doce libras, y en un año solar, si es tolerablemente criado, alcanzará las veintiocho.

Concedo que este manjar resultará algo costoso, y será por lo tanto muy apropiado para terratenientes, quienes, como ya han devorado a la mayoría de los padres, parecen acreditar los mejores derechos sobre los hijos.

Todo el año habrá carne de infante, pero más abundantemente en marzo, y un poco antes o después: pues nos informa un grave autor, eminente médico francés, que siendo el pescado una dieta prolífica, en los países católicos romanos nacen muchos mas niños aproximadamente nueve meses después de Cuaresma que en cualquier otra estación; en consecuencia, contando un año después de Cuaresma, los mercados estarán más abarrotados que de costumbre, porque el número de niños papistas es por lo menos de tres a uno en este reino: y entonces esto traerá otra ventaja colateral, al disminuir el número de papistas entre nosotros…»

 

Hay veces que ver, oír y escuchar provoca estas reacciones literarias.

(Gracias a Javier Valenzuela por recordarme este texto)

Y a jabravo por enlazar que Ana Botella atribuye a los sin hogar la suciedad de las calles de Madrid de la que es concejala de Medio Ambiente.

Diferencias entre hoy y el germen de la Segunda Guerra Mundial

Años 30

  • Una crisis económica –con epicentro en EEUU- asola el mundo y los ciudadanos comienzan a perder prácticamente todo lo logrado tras una época de aparente prosperidad.
  • Políticos desaprensivos aprovechan el malestar general para buscar culpables en etnias diferentes o inmigración de otros países. La sociedad les sigue. Hitler adquiere poder por los votos de los electores.
  • Un enano ultraderechista alemán se une a otro enano ultraderechista italiano (éste algo menos bajito pero con mayor aspecto aún de fantoche). La población sigue apoyando el experimento o haciendo oídos sordos (que prácticamente es lo mismo).
  • En España un tercer enano fascista (entiéndase en todos los casos humanamente) se dispone a sentarse en la poltrona durante 40 años y a imponer su ideología reaccionaria, después de llevarse por delante vidas y libertades.
  • Se produce una exaltación de los nacionalismos.
  • Líderes locales se niegan a acatar los mandatos de la comunidad internacional.
  • Se instala en la sociedad la aceptación de un sistema no democrático (fascismos, nazismos).
  • Una chispa desencadena un conflicto mundial en el que mueren unos 60 millones de personas (el 2% de la población) y se experimentan con éxito nuevos armamentos: las bombas nucleares.
  • Llega después la recuperación económica de post “post guerra” y los propósitos de enmienda.

2010 ¿Qué diferencias se aprecian?

  • Apenas ninguna en la crisis económica.
  • La extrema derecha votada en las urnas se extiende cada vez a más países, excepto en España donde esta ideología está incorporada al mayoritario PP.
  • El enano ultraderechista alemán ha sido sustituido por un enano ultraderechista francés (de ascendencia húngara para mayor paradoja). Se mantiene el italiano, de aspecto fantoche.
  • En España jalean el supuesto peligro de la inmigración y las etnias distintas también mujeres incorporadas, como tanto se esperó,  a la vida política. Por ejemplo. La frívola cirugía estética se ha incorporado a nuestro imaginario y vemos rechazar al diferente con silicona y botox en el hocico.
  • La globalización trae como contrasentido que sólo algunos países cuenten, se vuelve por tanto a la exaltación del nacionalismo.
  • Líderes locales siguen negándose a acatar mandatos supranacionales.
  • El sistema no democrático –no elegido por la sociedad- se llama “los mercados”. La política, a diferencia de entonces, no cuenta. Los gobiernos actúan a las órdenes del nuevo poder económico de beneficios privados. Los gobiernos son, sin embargo, fruto de los votos populares.
  • La ciudadanía ha sido adoctrinada y anestesiada por medios de comunicación masiva. La ciudadanía ni ve, ni oye, ni escucha: tiene miedo. A quien le advierte de los peligros. No a quienes los provocan y los gestan.

¿Alguna diferencia más? ¿O menos o diferente? ¿Y salidas?