Grecia como evidencia: la sociedad europea acorralada

La foto la encontró Ramón Lobo. Grecia: un país sin esperanza. Con el desconsuelo anidado en las expresiones anónimas. Sus gobernantes pudieron cometer errores, los cometieron, ayudados por cierto por Goldman Sachs alguno de cuyos miembros son hoy dirigentes «a dedo» en Europa. Pero se lo están haciendo pagar con sangre a los ciudadanos. Los insostenibles recortes a la población para pagar la deuda han sumido a Grecia en la pobreza extrema. Sus ciudadanos fueron los primeros en salir a la calle para protestar, el gobierno (el democrático) llegó a gasearlos a niveles casi letales. Y ahí siguen.

Grecia apenas representa el 2% del PIB de la UE ¿puede creer alguien seriamente que es ella quien ha desestabilizado a toda la Unión? Grecia, por el contrario, es la gran coartada para el triunfo del golpe financiero en Europa.

Angela Merkel, la líder no electa de la UE, tardó 6 meses en autorizar un primer rescate de 110.000 euros para Grecia. En ese tiempo especuladores del mundo entero jugaron con la deuda griega hasta dejarla en basura para la compra y en oro para los beneficios particulares.

Escuchamos cada poco cómo se da a los bancos dinero público europeo. 1,6 billones de euros por aquí (confesos), medio billón de euros por allá. Sin contrapartidas. A precio de saldo. Para reactivar el crédito explican, pero no lo reactivan, especulan que es más rentable. A Grecia los 110.000 millones de euros le han costado… la democracia, la soberanía.

 El país que inventó la democracia, hoy es oficialmente una tecnocracia. Ved: forma de gobierno. La UE sustituyó a un jefe de gobierno democrático por un tecnócrata. Pero no tiene suficiente. Para pagarle otros 145.000 millones de euros de segundo rescate (labor en la que lleva la UE otros más de seis meses como poco y que de nuevo ha servido para que el euro, los paises y los ciudadanos sean objeto de especulación por parte de «los mercados») se disponen  a quitarle también la soberanía. A controlar los presupuestos y el gasto desde Bruselas, a mermar más la sanidad pública. Papandreu no lo hubiera aceptado seguramente, el tecnócrata Papedemus ¿qué hará? 

Es el futuro en el que mirarnos. A Portugal se le prestaron 78.000 millones de euros y ya no cabe exprimir más a la sociedad. Bueno, parece que siempre cabe más. Y su líder conservador se hace fotos con nuestro líder conservador, muy contentos ambos de su “crecimiento sostenible”. Nulo, ambos países van al despeñadero por los recortes, nosotros estamos en recesión y con la cifra récord de paro del mundo industrializado. La «austeridad» tiene esa consecuencia invariablemente. Pero conviene a la tecnocracia tener Gobiernos S.A, como detalla Público.

Pero aquí discuten si los periodistas no nos estaremos pasando de alarmistas, que no da uno para disgustos, vamos, y que al final siempre se arregla. ¿Tienen los medios la culpa de la crisis? Sí, por no informar mejor, por poner paños calientes. Por distraer sistemáticamente.

¿En algún momento de nuestra historia viva hemos visto que se cambien gobiernos sin pasar por las urnas? ¿Que se les quite la soberanía a los países por dinero? ¿Por una cantidad ínfima de dinero frente a la que se regala a los poderes financieros? ¿Que se desmantelen todos los derechos para que unos pocos se enriquezcan?… ¿Que la sociedad esté tan idiotizada, tan infantilizada, que lo acepte y aún se queje de que la asustan un poquito?

El lobo feroz ya se aposenta en la cama

¿Pero era una guerra?

Hacedme el favor primero de pinchar en el enlace del Telediario, en el minuto 6,40, escucharéis decir a Olivier Blanchard, economista jefe del FMI que “reducir la deuda es un maratón, no un sprint” y añadir esta escalofriante frase: “Es útil recordar que llevó dos décadas recuperar los niveles que dejó la segunda guerra mundial. Ahora, llevará lo mismo o más”.

Yo esta guerra me la he perdido. No sus consecuencias devastadoras, pero sí los parámetros que deben regir según el derecho internacional un acontecimiento de estas dimensiones. No sé cuándo se practicó la declaración de guerra, apenas hay partes diario de su desarrollo, casi no sabemos ni quienes son los contendientes.

Deduzco por el desarrollo de los acontecimientos que las hostilidades las inició el poder económico contra el conjunto de la sociedad. Es decir que esta guerra comenzó el 15 de Septiembre de 2008 con el derrumbe de Lehman Brothers y la cascada de quiebras o apuros que se extendieron por todo el mundo, debido a infames prácticas empresariales. Reflotar a todos ellos a ambos lados del Atlántico –excepto a Lehman Brothers- se llevó una ingente cantidad de dinero público que se detrajo de otros objetivos y se sitúa como parte fundamental de la famosa deuda de los países. En aquel momento, los políticos hablaron de “refundar” el capitalismo y de establecer controles a los desmanes financieros. Aquellos días la lucha parecía más o menos equilibrada, nuestros representantes parecían dispuestos a defendernos.

Pero los políticos sucumbieron, en unos casos porque ideológicamente formaban parte del golpe, en otros porque fueron sometidos (no parece que con gran oposición en el caso de los socialdemócratas en particular el PSOE español). El bando agresor se engrosó. Estábamos perdidos. Y nadie oficialmente nos dio cuenta de ello.

Tres años largos de conflicto han cercenado multitud de derechos y degradado las condiciones de vida de gran parte del bando agredido. Lo peor es que muchos no son conscientes de su condición. Ellos siguen mirando la tele y comiendo sopa boba, más aún, van entregando voluntariamente sus pertenencias y hasta sus víveres. Ayer me quedé muy preocupada al ver el mercado del barrio vacío, a los tenderos mirándome con ganas de cazarme a lazo, y la confirmación: sí, la gente se está quitando de comer. Sin una gota de sangre, salvo la que se escapa toda en las víctimas mortales de lo que llaman crisis.

A día de hoy el mismo FMI –que parece ser uno de los organismos más enterados del conflicto- pronostica para la España regida por el PP y sus ajustes de bombardeo insonoro, dos años de recesión por lo menos, con una caída de la economía del 1,7 solo el primer año. Nos avanza los resultados de la batalla diaria. El Banco de España le añade una cifra de parados de 6 millones de personas. Ellos están organizados.

“Es útil recordar que llevó dos décadas recuperar los niveles que dejó la segunda guerra mundial. Ahora, llevará lo mismo o más”, os recuerdo dice Olivier Blanchard, economista jefe del FMI. Terrible afirmación y nada lejana de la realidad, pero ¿sabemos siquiera si la guerra ha terminado? Porque de la Segunda, surgida tras un crack financiero similar a éste y al consecuente estallido de los fascismos (que hoy ya apuntan), se salió con políticas radicalmente diferentes a las que ahora se aplican. Expansivas, keynesianas.

Es de señalar la carta que en aquellos trágicos momentos, envió Keynes, el fundador del capitalismo moderno y algo más humano, al presidente de los EEUU Franklin D. Roosevelt: “Usted acaba de convertirse en fideicomisario de aquellos que, en todos los países, tratan de arreglar los males de nuestra condición por medio del experimento razonado y dentro del marco del sistema social existente. Si fracasa, el cambio racional se verá gravemente perjudicado en todo el mundo y lo único que quedará será una batalla final entre la ortodoxia y la revolución”.

¿Dos décadas o más así? No sé si veré el final… de no cambiarlo. No sé cuál será el de mi hijo y los hijos de otros padres, pinta muy negro. Dice el ministro de economía español Luis De Guindos que si las medidas no funcionan –él afirma creer que sí, quien sabe de esto y abre los ojos sabe que no- sí se verán «afectados» los servicios públicos, sanidad, educación, pensiones… Han ganado.

Pero hubiera sido esencial que nos lo contaran. Saber que esto era una guerra para tomar seriamente posiciones, para exigir a los medios informativos que nos dieran el parte diario de los avances y retrocesos, de los derechos sociales que caían cada día. Para delimitar cuántos de los agredidos se han pasado al bando beligerante como cobayas sin futuro, con su desidia cómplice, para conocer, en definitiva, a qué nos enfrentamos y organizar nuestras estrategias de defensa. La ola no pasará como un mal viento. Es una guerra. Y van ganando.

Las revoluciones perdidas

Vivimos duros tiempos en los que el golpe neoliberal avanza sin freno y se atisba el revivir de los fascismos, todo ello ante el desinterés de una gran mayoría o al menos una mayoría decisiva.

Nuestros vecinos portugueses están pagando con sangre el “rescate” de 78.000 millones de euros que les facilitó la UE y el FMI, mientras los mismos entes entregan billones de euros sin medida y sin contrapartidas a los bancos. Todo lo contrario, al recibirlos como muy caro al 1,5% y prestarlo al 5%, al estrangular el crédito porque es más rentable especular con la deuda, han salido enormemente beneficiados de la crisis.

Pero de algún lado tiene que salir el dinero. Recortes en sanidad y educación, más privatizaciones, reducir las pensiones más altas, las prestaciones por desempleo y la indemnización por despido. Una “reforma” laboral para trabajar más por menos dinero: el manual. Tasa “de solidaridad” con la que redujeron a la mitad la paga de navidad, elevación de los precios del transporte público, el que usan las clases menos adineradas.

El nuevo gobierno conservador ha ido cumpliendo los mandatos de la UE, como cuando el 1 de agosto de 2011 vendió el Banco Portugués de Negocios (BPN) al angoleño BIC por 40 millones de euros, un precio de saldo ya que su intervención costó a Lisboa 2.400 millones de euros. La entidad africana no conserva ni la mitad de los puestos de trabajo.

Ha crecido su deuda, los intereses que paga y sus bonos ya son calificados por las poderosas agencias privadas norteamericanas de “basura”. Es el camino en el que mirarse.

Protestan los afectados en la calle, pero ya salen también fuerzas de extrema derecha a que los telediarios (españoles) hablen de “enfrentamientos”, situándolos en el mismo plano para desactivar la realidad.

Todo esto marca nuestro propio futuro, el de los españoles. No hay sino unir los datos.

Conservo un pequeño tesoro. El final del reportaje de Informe Semanal dedicado, en 1987, a la muerte de José Afonso, quien impulsara con su Grándola Vila Morena la Revolución de los Claveles. Lo firmó Eduardo Barrenechea, un enorme periodista que fue el cronista de los míticos días de Abril y muchas cosas más. Lo lee, con rabia y sin “objetividad”, mi querido amigo José Antonio Rodríguez. La revolución de justicia y solidaridad, la que disparó claveles y ni un solo tiro ni violencia, entonces ya se perdía y ha acabado ahogada.

Lágrimas de Pessoa en el mar, el mismo que baña las costas españolas, tan dulces e insípidas que permiten la asfixia, cómplice, e incluso sin llanto.

 

 

Son casi el doble las mujeres muertas ya en 2012

No saben, al parecer, ni contarlas. El ninguneo a los asesinatos machistas llega hasta ese punto. A 21 de Enero los medios se llenan de un balance: 6 mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas en lo que va de año. Lo traería alguna agencia de noticias  y no se han molestado en corroborarlo, lo repiten y ya está. Ni siquiera acude en socorro la memoria corta de tres semanas.  

 No es fácil ya encontrar entre la amalgama de noticias a todas las víctimas, ni en todos los casos soy capaz de hallar la referencia con sus nombres, me limito pues a poner fecha, lugar, y un enlace con algún dato. De momento me salen 10 en lugar de 6, y tengo la seguridad de que hay también un bebé –niña- en el balance, pero ya no aparece.

 1. 1-1-2012 Girona http://www.europapress.es/sociedad/noticia-mujer-asesinada-girona-nunca-denuncio-pareja-20120102142632.html

 2. 3-1-2012 L’Ametlla de Merola, Barcelona http://www.abc.es/20120103/espana/abci-hallan-cadaver-mujer-signos-201201032105.html

 3. 4-1-2012 Nou Barris, Barcelona http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/01/05/catalunya/1325780704_119393.html

 4. 7-1-2012 Tarragona  http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/09/barcelona/1326101964.html

 5. 7-1-2012 Zafra (Badajoz) http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1059360

 6. 10-1-2011 Mollet del Vallés (Barcelona)  http://www.que.es/madrid/201201141146-mato-condena-muerte-mujer-asesinada-epi.html

 7. 10-1-2012 Fuengirola http://www.diariosur.es/v/20120111/malaga/mujer-hallada-muerta-fuengirola-20120111.html

 8. 14-1-2012 El Ejido (Almería) http://www.lne.es/sucesos/2012/01/14/hallan-mujer-muerta-alberca-ejido/1184082.html

 9. 18-1- 2012 Noguerones (Jaen) http://www.que.es/jaen/201201191147-diputacion-expresa-condolencias-familia-mujer-epi.html

 1o. 20-1-2012 Santa Coloma de Queralt (Tarragona) http://www.europapress.es/sociedad/noticia-mujer-asesinada-santa-coloma-queralt-convierte-sexta-victima-violencia-genero-2012-20120121203841.html

    Todas tenían una vida, respiraban, comían, andaban por la calle, imagino que gozaban y sufrían. Pues nada, nos hemos olvidado de 4 de un plumazo. No existen.

    Es tal el cúmulo de despropósitos a los que asistimos, ante la abulia y/o comprensión mayoritaria, que dan ganas de sumarse al «Infierno de los vivos», perderse en esa marea, a veces altamente productiva:

 “El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”.

(Las ciudades invisibles. Italo Calvino)

Ahí andamos. Hay gente que lucha, y que lo pasa mal, es un estímulo… pero ahí andamos.

Fue alegre PERO fue buena

Hay veces que una imagen resume lo que uno piensa y siente, lo que se ha ido acumulando en los últimos días y bulle dentro. Y así me ha ocurrido con la viñeta de Forges. ¿Angustia? ¿Oscuridad? ¿Sabias palabras?… ¿Qué me dice Vd? “El buen nombre de aquella maña (vaya 🙂 ) yo tengo que defender”.

En la Jota de la Dolores se sintetizaban los males de aquella España que alumbró mi niñez. “Si vas a Calatayud pregunta por la Dolores que es una moza muy guapa y amiga de hacer favores”, la jota –dicen- recorre España. Le hacen películas para explicar que se trata de la calumnia de un admirador despechado, le componen una nueva letra que es casi peor. Nos cuentan que la jota mató a Dolores, maledicencia y oscurantismo que se prolonga en la pobre hija a quienes las malas lenguas le chafan los novios al explicarles “¿Sabes quien fue su madre? Dolores, la del cantar”, pero el desagravio es casi peor: “Fue alegre PERO fue buena”, interesante disyuntiva.

El PP quiere recuperar el concepto “nación española” y avanza que “Gibraltar es irrenunciable”. De momento, nos esperan días peores. La mayoría absolutísima de Rajoy le hace irrumpir con inusitada fuerza en el ideario más casposo de nuestra historia. Que 40 años no son nada. Ni Aznar llegó a tanto, aún no había triunfado el golpe neoliberal que facilita todo tipo de involuciones.

De vez en cuando, cada vez más de tarde en tarde porque sopeso el cariño inmenso que le profeso con lo que me revuelve, hablo con mi gran amiga desde la adolescencia. Es votante del PP. Se considera informada (se surte sobre todo de “debates” para elegir la opinión que coincide con la de ella). Admite que habrá más paro, suelta la letanía de que “no tenemos dinero”, y al argumentarle dónde está el dinero que sí hay (en la falta de impuestos a las grandes fortunas, evasión de capitales o economía sumergida) dice que es un gato a quien nadie pone el cascabel. Por aceptar, acepta que el PP miente al decir que desconocía el déficit, dado que procede de forma sustancial de las comunidades autónomas que controla. «No es mentir exactamente, es la jerga política», explica.

 Ahora bien, lo que a mi amiga le gusta, dice, es “la derecha”. No podía con la ideología de Zapatero que ella ve de ultraizquierda. Hubiera colgado por los pies a Bibiana Aído. Y es que la derecha tiene unos contradictorios conceptos sobre la igualdad y, por ejemplo, les preocupa sobre manera con quien se mete la gente en la cama. Los malos tratos son incidencias del “entorno familiar”. Todo “como dios manda”.

Dedico un amplio aparatado al franquismo sociológico en La energía liberada. A la influencia de la iglesia católica, la educación pasada y -lo que es peor- a la actual, a los datos de una vertiginosa derechización de la sociedad española que van reflejando las encuestas del CIS. Sin más detalles, alguien me dijo anoche que mi afirmación de esa pervivencia del franquismo es “la mayor estupidez que ha oído jamàs”.

Pero ahí está asaltando impúdico la convivencia. El “Gibraltar español”, el “una, grande y libre”, la autoridad, la firmeza, la efectividad de boquilla que se contradice con los hechos, la manipulación, el peligrosísimo populismo, el nacionalismo de vía estrecha. A mi admirado Antonio Forges también le preocupa. Pero mientras haya que defender honores y vivir de la apariencia y  “ser buena, aunque se sea alegre”, estamos salvados.

Tras la revolución francesa, los franceses llamaron a Napoleón. Volvieron a llamar a la derecha en aluvión después del Mayo del 68. ¿Qué hemos hecho para tener a “este” PP (porque hay otra derecha más civilizada) después y en el 15M? La deriva en su limbo de los presuntos socialistas influye, pero tiene que haber algo más, la caspa que afluye a la menor ocasión en España es muy preocupante. Times of trouble, mother Mary and her blessed mother. Por tanto tiempo… 

Dicen los expertos…

Trabajan desde el alba a bien entrada la noche. Los medios informativos no pueden vivir sin ellos. De hecho, se han convertido en una de las principales fuentes en las noticias. Hablemos de medicina, agricultura, física nuclear, astronomía, sociología, óptica, meteorología o cualquier materia veremos que “los expertos dicen” la conclusión. Los expertos son los que avalan la veracidad y hondura de lo que nos cuentan.

Lo peor es que no nos los han presentado. No sabemos sus nombres y filiaciones, qué estudios han cursado y con qué aprovechamiento. Si son metodológicos o aleatorios, si empíricos o apriorísticos. Si trabajan a vuela pluma o se eternizan para llegar a sus diagnósticos. Si cojean por poner un caso y de qué pie.

Los propios expertos se escandalizan a veces cuando escuchan lo que dicen que dicen y les gustaría conocer al menos los detalles que enumero para saber a qué atenerse. Para poder eludir responsabilidades. Luego dicen en público que son expertos y hay quienes -personas con criterio- a veces les miran mal y tienen que aclarar de qué son expertos y que hay expertos y expertos, incluso más expertos y menos expertos.

El papel de los expertos no se limita por supuesto a su misión de apoyo imprescindible a los medios, también asesoran a políticos y organismos. De hecho se presentan como su coartada. Los expertos asesoran gobiernos y dictan, por poner un caso, la conveniencia del “copago” en sanidad, si Internet es peligroso o no (generalmente se inclinan porque sí lo es), en dónde hay que invertir o las bondades de las privatizaciones del patrimonio público. Los expertos saben mucho. De todo. La UE está plagada de ellos. Cada día sueltan informes de expertos, lo mismo hablan de siembras que de aeropuertos y es de imaginar que para las drásticas políticas que aplican también contarán con expertos. Ni que decir tiene que las Agencias de Calificación privadas norteamericanas están llenas de expertos, de hecho son expertas en sí mismas.

Porque los imprescindibles en estos tiempos son los expertos en economía. Los telediarios y otros medios les consultan con frecuencia. Preguntan a dos o tres y sacan conclusiones: los expertos dicen que se resolverá la crisis o que hay que flexibilizar el empleo. Y siguen sin aclararnos otra cosa, en este caso sí, que su nombre y empleo aunque, al menos, eso algo orienta.

Realmente, hasta la mayor difusión de ATTAC, nuestro libro Reacciona y el 15M, todos los expertos eran neoliberales. Ahora los alternan -de manera testimonial y no siempre- con alguno que no comparte su religión, más que nada para que el espectador, lector u oyente elija cuál le gusta más.

Los expertos son tan vitales para la vida actual que algunos llegan a ministros –en muchos países, en España también- e incluso a jefes de gobierno (como en Italia o Grecia) o al BCE, llegan porque sí, porque son expertos. En neoliberalismo.

El documental “Inside Job”, Oscar de Holywood 2011, contiene un tramo muy interesante sobre los expertos, precisamente a los que causaron la crisis y siguen al frente de muchas decisiones. Y también a otros que la denunciaron. Falta el contexto de todo el filme donde se aprecia su papel. Pero es muy revelador este corte. A veces no hace falta otra cosa que informarse previamente y preguntar lo que hay que preguntar.

[vimeo http://vimeo.com/35196402 w=549&h=364]

(Gracias Piezas por tu gran ayuda)

Agujeros negros debajo de la manta

Esta foto dio la vuelta a España (al mundo debía darla). En el Instituto Vila-Roja de Almassora (Castellón, comunidad valenciana) los alumnos se tapan con mantas porque no disponen de calefacción. El estudiante que tomó la instantánea y la colgó como denuncia en facebook, se llama Francisco Tejedor. Y, tras un calvario de cuatro días, en los que no se le permitió entrar en clase, ha sido expulsado del centro. La directora le ha argumentado como causa que esa imagen “desprestigia” al Instituto. La realidad no, que se difunda. La táctica de la derecha española más cerril.

Numerosos colegios de la comunidad valenciana (y de otras) están sufriendo severas restricciones en servicios elementales. Se estima en 450 los que se encuentran en peligro de cerrar. Ocurre que la Comunidad valenciana se encuentra en quiebra técnica y no hace frente a sus responsabilidades. Ha tenido dinero para hacer un aeropuerto fantasma en honor de uno de los prohombres del PP, Carlos Fabra, un circuito de F1, obras arquitectónicas de envergadura cargadas de sospechas, incluso de denuncias, ha organizado eventos estupendos como la visita del Papa, investigado en la trama Gürtel , y el dinero se ha ido. No os dejéis engañar por la simplificación de «el juicio por los trajes», el juicio es por «cohecho impropio», es decir, soborno.

Los portavoces del PP, desde Soraya a Botella, pasando por todos los demás, claman cada día por la herencia recibida y porque se les engañó con el déficit. Muchos periodistas tampoco saben, según dicen, de dónde ha salido el agujero negro: estaba debajo de las mantas. Las comunidades autónomas, ahogadas por su despilfarro y mala gestión –como vemos en el ejemplo paradigmático de la valenciana, en manos del PP desde hace casi dos décadas-, pidieron ayuda al gobierno socialista hace unos meses. La entonces vicepresidenta Salgado se negó, el PP, dueño hoy de todos los cortijos, se apresta a cubrirles. A la postre lo pagamos nosotros. Y tienen el santo cinismo de desviar la culpabilidad hacia otros.

Lo peor sin embargo, si caben grados, es resucitar la tendencia de matar al mensajero, de guardar la basura debajo de las mantas. “Es tradición en nuestro país”, como diría Rajoy, de la derecha de este país.

EEUU, a quien se acusa de tantas cosas muchas veces de forma bien injusta, está hoy dando una lección al mundo. En rechazo a su propia “Ley Sinde” para coartar los derechos de Internet (SOPA como es conocida) potentísimas corporaciones están haciendo huelga. Han dejado a los norteamericanos sin wikipedia o google que a estas alturas resultan indispensables.

Es decir, no tiene que ser un valiente chico valenciano el que exhiba las mantas de la inmundicia para acabar expulsado de su Instituto. La directora de ese colegio debía ser la apartada del cargo, de manera fulminante. Y no sé qué le habrán dicho sus padres a Francisco. Puede que ellos –aunque no es probable por haber educado a un hijo así- , o los padres de otros chicos –eso sin duda- sean los cómplices con sus votos de esta situación.

El futuro viene muy negro, cada día más. A los portugueses (en quienes deberíamos mirarnos para saber a qué conduce la ignorancia de creer que la derecha neoliberal iba a solucionar la crisis) no pueden ya más de recortes. El Premio Nóbel de economía, Joseph Stiglitiz califica ya de SUICIDIO la austeridad que está imponiendo la UE,  La que preconiza el gobierno de Rajoy, mientras guarda debajo de las mantas el despilfarro y la pésima gestión de su partido en varias comunidades autónomas, y sigue mostrando la desfachatez de la manipulación para echar balones fuera. Es mentira lo que dice Cristóbal Montoro sobre que no se puede gastar más de lo que se tiene, manipula. En economía de países no funcionan así las cosas (releed a Stiglitz). Y encima, debajo de la manta, expurgamos las arcas del Estado para pagar el despilfarro de las autonomías por ejemplo. Y dejamos sin calefacción o cerramos los colegios «para ahorrar».

Lo sucedido en el Instituto de Almassora debería hacernos reflexionar muy seriamente: es una peligrosa deriva. Desde aquí mi apoyo al chico, a Francisco Tejedor, que al menos ha tirado de la manta. Con personas como él –y si no lo fríen más- igual el porvenir pinta algo más esperanzador.

 Rescato algunas de las frases que ayer nos incluía en los comentarios bcn_myway:

MARTIN LUTHER KING

«Nuestras vidas empiezan a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan.»

«Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.»

Actualización:

La dirección del Instituto se ha visto obligada a readmitir al alumno. (Gracias Trancos) La directora, sin embargo, sigue en su puesto.

 

Periodismo, del rigor a la escoria

Saturación, desmesura, loa y boato en la muerte de un hombre que, en cualquier país decente, hubiera sido juzgado por sus crímenes durante la dictadura. No pasó ni con él ni con los demás actores y herederos de aquel atroz desatino. La España más negra, rigurosamente trajeada, se muestra sin recato porque vuelven a tener la sartén por el mango. “Comprensión” y hurto de información en algunos medios. El periodismo es testigo de la realidad, es también la realidad, y la nuestra hiede en gran medida.

Foto: Público

Doscientos medios acreditados para el juicio contra Baltasar Garzón, muchos de ellos extranjeros. Así podrán contar lo que se cuece en España. El magistrado español goza de un enorme prestigio fuera. La primera vez en la historia que un juez es juzgado por prevaricación por escuchas de conversaciones de los acusados con sus abogados. Del insigne Correa, el denunciante, forrado de dinero hasta las pestañas, por aquella venturosa ubicación de su agencia de viajes tan cerca de la sede de un importante partido. Granito a granito se hizo de oro, un gran emprendedor. Parece que las charlas venían jugosas. Pero aún primando los derechos de imputados por corrupción -en virtud de múltiples pruebas- siempre se aplicó a los jueces instructores como mucho una falta, nunca la prevaricación que conlleva 17 años de inhabilitación, así ya no mete la nariz donde no debe. Un juicio en el que no se admiten pruebas de la defensa ni las recusaciones que pide Garzón. A ver qué dice el periodismo independiente mañana.

Caro le salió a Garzón iniciar el sumario de la Gürtel. Desempolvó el proceso que instruía sobre el franquismo para convertirle en el primer y único juzgado en relación a la dictadura. Por intentar investigarla. La extrema derecha denunciante se alió con una presunta izquierda judicial ahíta de envidia, Salieris salivando por ver si por fin podían romperle el piano a Mozart.

Algunos periodistas precisan mostrar su profunda objetividad. Cierto que Garzón persiguió lo mismo al GAL que a ETA, delitos económicos o dictaduras (extranjeras, claro está) ¡pero!… tiene sombras, entró en política… dejando su cargo. Los demás jueces no son políticos oficialmente. Los dirigentes financieros que ya se sientan en múltiples gobiernos tienen bula. Qué lamentable periodismo.

Pies de los dignos trabajadores del cotilleo

En la clínica Jiménez Díaz esta mañana, 8 medios, cámaras en ristre, aguardaban horas en la calle a que saliera Terelu Campos (estrella de programas del corazón) que va a ser operada de un cáncer de mama mañana. He mostrado mi disgusto, como periodista, por verlos allí “con la de cosas que hay que contar que no sé cuentan”.

-¡Nosotros también somos periodistas! ¡Váyase a tomar por el culo, por el culo!-, me ha dicho gallito un fotógrafo.

Las largas pruebas para detectar una posible alergia, me han llevado a salir otra vez al cabo de un rato. Entonces se han animado a la táctica mafiosa de intentar amedrentarme disparando sobre mí fotos con flashes repetidos. Una nena ha preguntado: ¿en qué medio trabajas? Es ilegal retratarme si yo no quiero. Pero para los traficantes de cotilleos de braga y bragueta esto carece de importancia. Están respaldados por los medios que compran y venden basura, gracias a esa sociedad cómplice de que existan. Sería hermoso ver llegado el día en el que el único trabajo que pudiera darles de comer fuera el de recoger melones o limpiar fosas sépticas.

Hace muy pocos días murió otro periodista –de la televisión francesa en este caso- por estar en Siria informándonos de lo que allí pasa. Aquí, con muchos matices y excepciones, descubro algunos segmentos de nivel preocupante. Incluso tibieza e ignorancia personal. A algunos que no llegan ni a saber qué es el periodismo. ¿Compromiso? Pero ¿qué me dices? Harto de tus catequesis estoy, pareces una plañidera con perdón para las plañideras. ¿Compromiso? No, yo soy objetivo, solo quiero contar historias y no indicar a qué partido se debe votar ¿Cómo? ¿Quién dijo tal cosa? Vamos que no saben ni qué es el compromiso pero tampoco el periodismo.

Nos cocinan una “reforma” laboral que acaba con un siglo de derechos laborales. Acabo de oír a Rajoy decir, ante empresarios naturalmente que es con quien él habla, que se trabaja en ver si se negocian los sueldos en las empresas. Con la presión de más de cinco millones de parados. Dése por exprimido. Política, economía, sociedad y periodismo a juego.

Sé, porque pateando las calles y carreteras de España durante una larga carrera profesional en activo, pegada a la comunicación que hoy nos permite mantenernos en contacto en Internet, en las plazas de la democracia también el año pasado, hay otra España maravillosa por encima de tanta mierda. Pero como no sea más visible y eficaz las toneladas de caspa macilenta nos van a sepultar.

El amor a España

El amor se matiza según sea su objeto pero, seguramente, tanto se destine a un hijo, una pareja romántica, un amigo o una tierra por ejemplo, posee características comunes. Y hasta en eso los humanos lo interpretamos de distinta forma revelando el propio carácter.

Por lo que leo, oigo y veo de insignes exponentes del «amor a España» veo que no coincido en absoluto en sus apreciaciones. Mi idea es que aquello que amo sea libre, dotarle si puedo de instrumentos para que crezca y cuente con un criterio propio sin imponerlos. Que sea adulto, responsable, coherente, ético. Lo quiero valiente, que sepa levantarse cuando cae y reflexione sobre sus fracasos. Le abrazaré si llora o se cansa aunque también intentaré mostrarle el camino de la superación. Para que decida de forma autónoma. Positivo, generoso pero firme. Lo quiero feliz, compartiendo con otros sus sentimientos y sus logros. Que también me quiera, libremente, solo porque le doy amor, bienestar y luz.

El amor a España en España ha confundido sus trazas durante gran parte de la historia con algunas de las peores muestras de las relaciones humanas: paternalismo, posesión e imposición. Como maltratadores de manual, muchos han buscado una sociedad inculta y sumisa a la que manipular y marcar el camino, en una senda a su mezquina manera: los ciudadanos están a su servicio y a su utilidad y se le impone hasta qué pensar. Si se desvía, garrote y represión. Inculcarle por supuesto la culpa. Y dicen… que nos aman, que aman a España.

Desde los confines del tiempo, otros españoles se han empecinado en cambiar el rumbo, sugiriendo cañas de pescar, en lugar de cebos y cestas cerradas en donde aguardar la sartén. Es casi patético contemplar esos intentos que acabaron en nada. El aragonés Joaquín Costa, desde el regeneracionismo iniciado en el Siglo XIX, pedía «Escuela, despensa y doble llave al sepulcro del Cid». La “generación del 98” le secundaba desde la literatura. Con otros mimbres, José Ortega y Gasset se dolió del hombre-masa español, del elogio a la mediocridad. Antonio Machado descubrió que el problema residía en que en este suelo cohabitan dos Españas distintas e irreconciliables.

Lloraba Salvador Espriú al saber que más al norte había una tierra próspera, culta, espabilada y feliz, pero que no podría marcharse muy a su pesar porque él también se sentía tan pobre, ignorante, sometido y desgraciado como se empecinan aquí en educarnos a todos, los que vez tras vez mandan.

Y el caso es que los proscritos, los que terminan huyendo o pagando duros castigos, también amamos a España. Desde el exilio Rafael Alberti escribía un poema al que suelo terminar por acudir. Se inicia así:

“Estampo esta palabra para empezar: España”

España, dulce caña,

Dulce y terrible: España.

Alta y verde espadaña,

Braña,

Entraña,

Cabaña,

Mar, llanura, montaña,

España

Soterraña,

Fina titiritaña,

Ciega aventura extraña.

Dura España terrible,

Temible,

Aborrecible,

Rostro desapacible,

Obstinada infalible,

Irascible,

Insufrible,

España inamovible,

Imposible,

Impasible,

Locura inextinguible”.

En este día en la que la España oficial, la mayoritaria, la acomodaticia, inmadura, necrófilica, acrítica, rebosa su cara, quiero incluir en el post el último párrafo del capítulo “La piel de España” de mi libro “La energía liberada”. Como tantos otros, que desde cualquier rincón y actividad, sentimos un cierto amor atávico por España, aunque no por ésta.

“La sexta España —y puede haber muchas más— solía llorar para alumbrar una vida nueva. Se albergaba en un paritorio. Llevaba siglos allí. Siempre en el crudo momento de las contracciones, las entrañas desgarradas, que, en circunstancias normales, se olvidan por completo con la venturosa llegada del hijo ansiado. Ésta apenas ha llegado a verle asomar la cabeza, pero el bebé que se sueña fuerte y sano se hace esperar. Muchos españoles lo aguardan desde el fondo de la historia. Antonio Machado, por ejemplo, aún debe hacerlo desde su exilio mortuorio francés, en el que —al menos— nunca faltan flores. En 1913, harto de la “España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía”, creyó ver nacer ¡ya! otra: la “del cincel y de la maza”, la “España de la rabia y de la idea”. Quizá sí estaba, quizás ya es un ser real y con futuro”.

Historia surrealista de Europa

Un orgulloso continente. No sólo inventó la democracia sino que la consolidó y mantuvo en la mayoría de sus países. Creó el románico y el gótico. El renacimiento, la ilustración y el romanticismo. Escribió páginas memorables. Pensó, dedujo, filosofó. Pintó, esculpió y siguió construyendo. Urbanizó. Tolerancia, paz, justicia, valores le eran intrínsecos. También puso la banda sonora de la alegría.

 

Ciertamente también batalló y robó. Construyó imperios por la fuerza de las armas. Mantuvo durante siglos los desequilibrios sociales y el abuso de unas clases sobre otras. Hasta que los franceses hartos de atropellos y guiados por la razón de las ideas, cortaron la cabeza de la tiranía. Si bien no duró mucho entonces, algo cambió para siempre.

En el siglo XX del progreso, la avaricia truncó el camino de la humanidad. Afloraron en Europa los totalitarismos. Megalómanos empeños de supremacía racial desembocaron en muerte y destrucción. Ganó entonces la democracia.

Europa se une tras la guerra… en el dinero. Hablan de algo más, la Europa de los valores. Podrá ser. No es. 2012, reuniones elitistas diseñan el mundo, tras dejar la limusina en la puerta del lujoso apartamento y sacudiéndose el caviar de las chaquetas. Babean pensando en el lucro y en la ruleta que siempre gana. Voltean las puertas giratorias: de gobierno a banco y empresa, de banco y empresa a gobierno. El euro es el botín. Y ahora nos inventamos la crisis de la deuda, dando como excusa a la diminuta Grecia. Yo recibo dinero del BCE (que dan los ciudadanos) a precio de ganga, presto a precio de oro, y compro la bonita «deuda» para enriquecerme más. Especulan, invierten, ganan y los políticos callan. No, asienten, colaboran. Te doy y te quito nota, por mis bemoles, salivo en el morbo de la crueldad que da el poder. ¿De dónde sacamos más beneficios? De los pobres idiotas que callan y votan a quienes no deben. La hija del presbiteriano alemán grita y susurra: austeridad. A los amigos sajones los dejan aparte. Al pequeño Napoleón le dan un sopapo en la cerviz.

Ay, la secular democracia de Europa se paró 40 años (más de tres de guerra) en la piel de toro. Del toro manso, bruto, cerril, el más torpe de los animales que sin embargo se mueve con gracia y exhibe unos poderosos genitales que no le sirven ni para aparearse con una vaca, porque al toro de lidia no se lo permiten los que en ellos mandan: los ganaderos.

Inflo burbujas de ladrillo, robo, troceo, escondo y amaño facturas. Miento, y me descojono manipulando con herencias recibidas. Y suplico puesto al lado de los dioses de la Europa de barro. Pero igual nos bajan la nota. Sobre todo a los ciudadanos que somos los únicos paganos.

Europa alumbró a Orwell, Huxley y nos trajimos de América los libros de Bradbury visionarios -los tres- del mundo que venía. Las pantallas de “Fahrenheit” arrojan adormidera, la “neolengua” de “1984”, la del ojo vigilante, la del miedo a las palabras llenas, triunfa por doquier y los epsilones de “Un mundo Feliz” se contenta con el “soma”. A costa de sus ingresos y sus derechos, como ningún autor de ciencia ficción imaginó. En todas sus obras, a las víctimas al menos les daban casa y comida.

El imperio norteamericano ya no cuenta con Europa, China se nos come, los países emergentes nos miran con superioridad. El reino de taifas exhibe aún sus tiernos puñitos para su corifeo de subalternos. Las piedras siguen ahí: privatizadas. El Museo del mundo ya no podrá ni cobrar entrada social para visitar sus monumentos. Orgullosos, muy orgullosos de nosotros mismos, siempre orgullosos.