Para este viaje ¿Se necesitaban alforjas?

79.645 parados más. Es el cuarto peor registro de la serie histórica, tras los de septiembre de 2008 (+95.367 desempleados), septiembre de 2009 (+80.367) y septiembre de 2011 (+95.817 parados). Seguimos en la tónica habitual desde que se inicio la crisis –general y particular-. En verano, por trabajos turísticos, bajan las cifras y llegado el otoño vuelven a subir.

Sólo que estos nuevos parados –y el resto de la población- pagamos más por gas y electricidad (pese a la propaganda que dice lo contrario). Por la gasolina. Por los transportes públicos. Se han añadido repagos y reducciones de servicios en sanidad y educación. Los precios de la cesta de la compra y de los productos de uso habitual -y no habitual- se han encarecido en uno de los porcentajes mayores que se recuerdan como consecuencia de la brutal subida del IVA. Baja el consumo. Y a quien le toca la china en las manifestaciones de protesta, le cae el palo, la multa y hasta acusaciones de alta traición a la Nación.

A punto del segundo rescate. Atacando desde el propio partido en el poder a la política, como hace su secretaria general con sin igual cinismo. Cataluña a punto de separarse. Euskadi iniciando la campaña en el mismo sentido. Y los presidentes autonómicos -incluso del PP- a punto de rebelión por los antisociales presupuestos y por el caos que evidencian. Una pura joya. ¿Hay quién dé más?

4.705.279 parados en las cifras del INEM. 5.693,100 en las reales de la EPA (Encuesta de Población Activa) porque muchas personas desisten ya de apuntarse en las  sobresaturadas oficinas de empleo. 15.000 personas se han apuntado a una convocatoria para cubrir 150 plazas en una empresa de Getafe (Madrid). Algunos no saben ni de qué trata el trabajo ofertado. Van a cribar las solicitudes por sorteo porque ni tiempo tienen para ver las 15.000.

Los adictos al PP entre la población sufrida dicen, siguen diciendo: “hay que dar tiempo”. ¿Cuánto? ¿Como de aquí a Grecia?

Conferencia de Presidentes autónomicos en el Senado. Recibimiento.

Lo que los Presupuestos Generales del Estado (neoliberal) esconden

  •  El Gobierno prevé un fuerte repunte de la deuda pública, que espera cerrar el año en el 85,3% y subir en 2013 hasta el 90,5% del PIB . El PP lo atribuye al crédito del rescate al sector financiero. No hace mención alguna a la relación de las políticas de austeridad que aplica. En 2011, bajo gestión socialista durante 11 meses, cerró en el 68,5%.
  • El desfase presupuestario de 2012 se irá al 7,4%, un punto más del que la UE aceptó ampliar. El de 2011 queda en las cifras que aporta el gobierno en el 9,4% del PIB, a causa -vuelve a decir- de las pérdidas que ha sufrido el FROB al socorrer a las entidades con problemas.
  • Los Ayuntamientos tendrán un 40% menos para sus políticas sociales de ayudas a los más necesitados. De 50 millones de euros pasan a 30 millones los que se destinan a ese fin. La cifra de personas que recurren a estos servicios básicos ha aumentado de forma exponencial en los últimos años y se estima que ya recurren a esa asistencia 8 millones de españoles o residentes en España. Le sirve para pagar la luz, el gas o el agua, y hasta para alimentarse y vestirse.
  • En este apartado se restan 200 millones más a la ayuda a la Dependencia.
  • El Ministerio de Sanidad es el que registra mayor rebaja en 2013 al caer su dotación en un 22,6 % respecto al año anterior: 121 millones menos. En Abril de este año, el Gobierno ya recortó  casi 4.000 millones de euros, a los que se añadieron 7.000, seis días más tarde.
  • Crecen los presupuestos de Ministerio de Economía y Competitividad (4 %) y de Presidencia (0,6 %).

A partir de aquí recojo algunos puntos del resumen valorado que ha hecho Ignacio Escolar y comparto.

  • El Gobierno, salvo nueva rectificación, terminará con la ayuda de los 400 euros para los parados de larga duración. El Plan prepara acaba el 15 de febrero y no hay prevista ninguna otra prórroga en los Presupuestos Generales del Estado.
  • La Agencia Tributaria pierde un 7,7% de su presupuesto. Habrá menos dinero para que los inspectores fiscales combatan el fraude fiscal y la economía sumergida.
  •  Las prestaciones por desempleo caen un 6,3%. Montoro no aclara cómo cuadra esto con su discurso sobre la voluntad social de estos presupuestos.
  •  El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte pierde un 17,4%. El Gobierno vende como gran gesto que suben las becas, pero esa subida es ridícula: solo 23 millones de euros, apenas un 2,4%. (Añado que ya había perdido desde la gestión del PP 2.220 en los presupuestos de 2012. Y 3.000 en el añadido inmediatamente posterior).
  •  En realidad no suben las becas, solo algunas de ellas. El gasto total en becas y ayudas a estudiantes cae en realidad un 3,8%. Solo suben –cito textualmente los presupuestos– «la dotación a las becas universitarias y no universitarias de carácter general, que son las más representativas, así como la compensación a las Universidades de precios públicos por los servicios académicos a los becarios exentos de su pago».
  •  Los funcionarios tendrá otro año más, tras dos recortes, el sueldo congelado.
  •  El gasto en Política Exterior cae en 188 millones de euros. Este recorte se lo lleva el hachazo en la AECI ( la Agencia Española de Cooperación Internacional, 30% menos), en el Fondo del Agua y en el gasto en cooperación, promoción y difusión al exterior, como el Instituto Cervantes). Sin embargo, la Acción Exterior, es decir, el gasto en embajadas y consulados, sube ligeramente.
  •  El Gobierno sigue sin aclarar si las pensiones se revalorizarán con la subida del IPC a final de año. Probablemente será que no, y solo lo sabremos después de que terminen de votar los pensionistas gallegos.
  •   El Gobierno asegura que solo suben las pensiones, los intereses de la deuda y las becas. Se olvida de una partida: el espionaje. Aumentan los fondos reservados del CNI en dos millones de euros. (Añado que también crecieron en 2012 los de Seguridad e Instituciones Penitenciarias).

 Es decir, en el menos desfavorable de los casos -si además no hubiera mala gestión-, la mayor parte de los recortes van a pagar los intereses de la deuda. Pero va a aumentar. Alguna razón más debe haber. ¿Las políticas de austeridad? Y si aumenta la deuda ¿no habrá que pagar más dinero? entonces hay que seguir aplicando recortes.  ¿Hasta dónde? ¿Todos en el sentido de mermar a los ciudadanos el Estado del Bienestar? ¿Hasta cuándo?

Hasta que los bancos se estabilicen y vuelvan a facilitar crédito, nos dicen. Pero la deuda va a seguir aumentando y la disminución de recursos de los ciudadanos también. Seguirá bajando la economía. Aumentará el paro. Más personas tendrán menos recursos. Y disminuirá el poder adquisitivo del conjunto. ¿Más recortes? 

Y ¿por qué ha seguido perdiendo dinero Bankia por ejemplo estando ya nacionalizada y con un nuevo equipo gestor? Casi 4.500 millones de euros en el primer semestre de 2012.

¿Adónde vamos?

Parodia de España en la TV de Taiwan

No dejan títere con cabeza: Rajoy, el Rey, la separación de Cataluña, los recortes o las protestas en la calle y la brutalidad policial (no le han «comprado» el discurso al Gobierno).

 

(Existen, como veréis, dos opciones de idioma: chino e inglés. La imagen habla por si sola).

 

España no es Portugal

En nuestras retinas todavía la brutal carga policial que reprimió la protesta popular en Madrid el 25S en su intento de rodear el Congreso de los diputados pidiendo más democracia. Y, en el ánimo, el estupor por la violencia con la que se quiere castigarla. Pero también la vigilia portuguesa ante el Palacio presidencial de Belém en Portugal que, solo 4 días antes, culminó cantando, en paz absoluta, el Grándola vila morena, himno de la Revolución. La huelga general en Grecia.

“España, junto a Grecia y Portugal… a la cola de Europa”. La frase mil veces repetida nos persigue como un estigma. Y es que nuestras trayectorias se cruzan una y otra vez en la Historia. Los que menor salario cobramos de la UE15 (anterior a la ampliación al Este). Donde menos invierte el Estado en lo que llaman “gasto” social, bien patente en sus resultados. Tres países rescatados, acosados, por la crisis de la deuda especulativa. Tres sociedades recortadas hasta la extenuación que, lejos de ver el final del túnel, cada vez ahondan más su recesión.

Un destino paradójico hace que España y Portugal siempre muevan ficha al mismo tiempo. Los dos se aventuraron al mar en busca de Imperios que terminarían por perder casi simultáneamente, dejando su idioma en millones de ciudadanos. El siglo XX los unió en sendas dictaduras que se prolongaron cuatro décadas. Nuestros vecinos reventaron la suya, sin un solo tiro, con los claveles del 25 de Abril en 1974. Un año después España se abre a la democracia, tras la muerte de Franco, con una “Transición” negociada en precario bajo la bota de los vencedores. De la mano entramos en Europa, en la hoy UE, en 1986. Y, ahora, camino parejo de “reformas” neoliberales para alimentar los bolsillos de unos cuantos a costa de la población.

Grecia tuvo también su Golpe de Estado. Los Coroneles sujetaron al pueblo más tarde y menos tiempo (1967/74) pero dejaron su impronta. A los griegos nos une en particular la corrupción y la tolerancia social a la corrupción que siempre termina por ver emerger su caspa putrefacta, evidenciando cómo ésta pudre las raíces de cualquier Estado.

Los caminos entre España y Portugal son más parejos pero divergentes al mismo tiempo.  No mantienen monarquía para empezar (Grecia expulsó la suya por otro lado). Portugal rompió con el pasado en 1974, nosotros nos apañamos una democracia “ad hoc”, sin dirimir responsabilidad alguna por la dictadura. A Portugal, eso sí, la vendieron por parcelas los sucesivos gobiernos. Y hace muchos años que supieron de las “bondades” del FMI. En España todavía no se ha consumado absolutamente el expolio público, pero ya queda poco.

El premio Nobel de Literatura José Saramago aventuró en “La balsa de piedra” (1986) la posibilidad de una Iberia unida, más fuerte como interlocutor ante Europa y el mundo. En su metáfora, desgajaba del continente la península ibérica que, a manera de isla flotante y símbolo de valores, viajaba unida en dirección a América. Hace cinco años intentó revivir la idea de la unificación que nunca le abandonó. Ganaríamos mucho los españoles inyectándonos algo del carácter y educación portugueses.

Grecia es ya un despojo a manos del neoliberalismo. Empecinado en votar lo establecido, sucumbiendo al miedo, sin dejar de salir a la calle –ahogados- sus ciudadanos. Pero es de nuevo Portugal el espejo donde mirarnos. Su economía se hunde al 3,3% tras soportar, disciplinados, todos los recortes que la Troika ha tenido a bien ordenar. Y el gobierno conservador –también persistieron en el error- de Passos Coelho siguió apretando el cuello de sus ciudadanos muy obediente.

Los portugueses, sin embargo, pacientes y sosegados donde los haya, saben decir ¡basta! Y sus protestas han conseguido que el gobierno se replantee la nueva ocurrencia de rebajar los salarios un 7%. El primer ministro ha dado marcha atrás y empieza a buscar dinero donde sí lo hay pero ningún neoliberal hasta ahora quería tocar: en los impuestos que no pagan las grandes fortunas.

La diferencia fundamental entre las dos caras de Iberia es la actitud de sus “Fuerzas del orden”. La policía portuguesa avisó que no reprimiría la manifestación de Belém. Aunque al final lo hizo mínimamente. Más allá aún fue el ejército portugués, con una carta a la que se ha dado escasa difusión en España:

 “Las Fuerzas Armadas, desde aquí, reiteran su firme convicción de que los militares nunca pueden ser un instrumento de represión para sus conciudadanos, de acuerdo a la Constitución que juraron defender”, escriben. Tras expresar su solidaridad con todas las iniciativas abordadas por la ciudadanía afirman que lo que  “en realidad se está haciendo” es: “Engañar,  utilizando el miedo y haciendo promesas que no se cumplirán, sabiendo que la gente está indefensa ante ellas” o “insistir una y otra vez que debemos aceptar la imposición de sacrificios para alcanzar una supuesta solución que está a la vuelta de la esquina, un poco más allá. Volver a doblar la dosis de estos sacrificios sin llegar a esas soluciones, por lo que siempre pagan las consecuencias los mismos. Mientras que a la vez, tanto en Portugal como en otros lugares, se acumulan riquezas sin límite, evitando que otros puedan obtener los salarios justos que se merecen por su trabajo”.

En nuestra retina sí, la represión en España, la carcundia jaleando, la prensa internacional destacando la brutalidad de las fuerzas de la autoridad. Las felicitaciones cruzadas de la Delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz y la propia policía. O Mariano Rajoy en su estreno en la ONU ante un hemiciclo prácticamente vacío… hablando de Gibraltar y la antaño vituperada Alianza de Civilizaciones de Zapatero, mientras se le cae España a pedazos. Conflictos mal enfocados, más recesión y todas las cifras económicas en despeñe.

En el dolor de la caspa patria, aún se puede unir la voz a la de nuestros vecinos y corear lo que ellos cantan con sentido: “ el pueblo es quien más ordena”. ¿O no reside en él constitucionalmente la soberanía?

 *Publicado en eldiario.es

Permitídme que hoy lo dedique. A Zé Moreira y a Pilar del Río.

¿Hablamos del Congreso de los Diputados?

El Congreso de los diputados es la Cámara baja de nuestro sistema parlamentario que se complementa con el Senado –aunque no sabemos para qué sirve, para ralentizar los acuerdos con su paso de mayorías por él quizás-. Ambos ostentan la presentación de la soberanía popular, según reza, canta y fija nuestra Constitución. Luego, según los votos logrados para el Congreso, el partido más votado, o el que logra alianzas, forma gobierno. Ya tenemos dos poderes, el tercero será el judicial. Y así hemos completado los tres que marca el sistema democrático que, además, deben guardar una exquisita separación de funciones.

Dice José Luis Sampedro (en Reacciona):

“Pese a los disfraces, la religión permanece anclada en el siglo XVI, la economía en el XVIII y el sistema parlamentario en el XIX”. Y añade:

Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. (…)Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.

El Congreso de los diputados está cercado desde hace varios días. El sábado no podían acceder ni los peatones, salvo que fueran al Hotel Palace.  Me ocurrió a mí que tuve que dar un buen rodeo por calles adyacentes para ir donde quería. Es que hoy, 25 de Septiembre, hay convocada una manifestación para rodearlo y exigir reformas. Y el poder político y en gran medida el mediático están muy asustados. Es peligrosa la gente con miedo.

La portavoz kamikaze del PP, Dolores de Cospedal, ha comparado la protesta de hoy con el 23F. Cuando Tejero entró a tiros con fuerzas del ejército armadas y ordenó a los representantes de la soberanía popular tirarse al suelo. Y la delegada del Gobierno del PP en Madrid, Cristina Cifuentes, se ha pasado por el Gato al agua de Intereconomía -de cuyos tertulianos tantos cargos salen ahora- para contar cuántos nazis hay infiltrados en lo de hoy.

Los políticos sí, pero no todos los medios, ni todos los periodistas, ni todos los ciudadanos se atemorizan. Eldiario.es sacó ayer una exclusiva, no recogida hoy –que haya visto- por ningún otro colega. Gonzalo Cortizo se limitó a encontrar los presupuestos que preparan nuestros representantes. Deberían ser públicos pero no lo son.

«La partida para viajes tiene reservados 6.750.000 euros, 19.285 euros por diputado. Este año, como novedad, el Congreso también paga el parking en el aeropuerto: 30.000 euros. Están también presupuestados 7.000 euros anuales para las multas de los coches oficiales«. Si no lo habéis leído aún conviene no perderse ni una línea. Porque ved otro ejemplo:

«El capítulo de telefonía es otro de los grandes gastos del Congreso. Cada diputado tiene a su disposición un Iphone y un Ipad con conexión a internet. A todo ello se suma el coste de las líneas fijas de Congreso, elevando el gasto hasta el 1.150.000 que se pagó en 2011, los 700.000 euros que se gastaron este año o los 500.000 que se prevé gastar en 2013«.

  Viene a demostrar cuán lejos viven los diputados, nuestros representantes en general (habrá otro presupuesto similar para el Senado, para el Gobierno y gobiernos y sus administraciones) de quienes les hemos conferido nuestra representación.

¿Y nuestro amigo Mariano Rajoy, adalid de la austeridad? la fuente no es de la máxima solvencia -Interviú es lo que es- pero, dado el enfado de los -recortados- funcionarios que sirven el catering presidencial, cabe deducir que la información no debe andar muy descaminada:

«Embutidos por valor de 3.427 euros, entre ellos “jamón ibérico de bellota a 190 euros el kilo”, botellas en abundancia de buen vino, Cardhu, Johny Walker, vodka, ron Brugal y ginebra Beefeater, alegran los viajes del presidente en los Falcon y Airbus oficiales«.

Y la gran demócrata Cospedal, la que dice que pide «sacrificios», quita el agua embotellada a los enfermos pero ella y su equipo beben Numen, que cuesta 5 euros o muy poco menos si se compran 6 botellas de litro.

Ayer, un bendito me dijo que Cospedal bebe ese tipo de agua «porque es gobernanta». Le parecía lógico. Y es que Numen es «Un estilo de vida. Su agua no es para los amantes de lo exquisito sino, sencillamente, para quienes se atreven a adueñarse de la esencia«.

  No son éstas las razones para exigir reformas, aunque nos irriten. Nos están aplicando unos ajustes durísimos -que nos afectan mucho más- para pagar los desmanes de los poderes financieros y políticos que no ocasionamos. Pero muestran la profunda lejanía que han llegado a alcanzar muchos políticos de sus representados.

 La Política no es lo que están haciendo gran parte de quienes ahora la ejercen. La necesitamos, sin embargo. Regenerada, compartida, participativa. Democrática. Los runrunes fascistas, populistas o tecnocráticos que vemos, no auguran nada bueno. Los primeros que deben saberlo son quienes se llenan la boca con ella y exigen un respeto que no se ganan con sus actuaciones.

Asustarse o no asustarse, that´s the question

La viñeta de Forges me ha arrancado una rotunda carcajada, muy liberadora para comenzar día y semana. Para cuando he llegado a ella ya había visto la enorme preocupación de los medios grandes por Cataluña, si acaso País Vasco, nada Galicia que es “como dios manda”. O por Hugo Chávez y su Venezuela, o, por la Argentina de Cristina Fernández que también nos inquieta mucho.

A mí me han llamado la atención otras cosas. Vamos con algunas de ellas…

Las empresas pagaron por impuestos solo el 11,6% de sus beneficios en 2011, nos cuenta El País, con datos de la Agencia Tributaria. Es decir, menor porcentaje de lo que cotizamos los asalariados.

Este año acabará con 180.000 nuevos desahucios, en información de eldiario.es. Bate un récord. Y se suman a los perpetrados ya durante la crisis. Desde 2007, el impago de hipotecas ha afectado a 374.230 hogares, cuyos inquilinos se han visto en la calle. Recordemos que en muchos casos los bancos y cajas ejecutores han recibido dinero público para su mantenimiento. Y en cantidades astrónomicas.

El gobierno prepara una estupenda Ley de Transparencia que nos meterán por los ojos como un gran logro, aunque prevé la posibilidad del silencio como respuesta. Es decir, que contestan a las preguntas de la ciudadanía… si les viene en gana.

ABC abra su web con un anuncio -camuflado de información- en el que se promociona a una empresa que da los pisos a 10 euros. Con un pequeño trámite: es una lotería. Tal cual, sin eufemismos.

Ignacio Escolar también ha hecho revista de prensa con el tratamiento dado por los medios grandes a la dimisión de Esperanza Aguirre. Los panegíricos del ultraconservador Mario Vargas Llosa o del «renovado» Informe Semanal nos han dejado estupefactos -de no haberlo esperado, claro-. Pero también aprovecha Nacho para recordarnos cuánto de liberal tiene Aguirre con un profuso contenido en enlaces que lo atestiguan. Empieza así…

«En todas las hagiografías con la que la prensa está despidiendo a Esperanza Aguirre estomaga especialmente el abuso de un adjetivo –“liberal”– para cantar las virtudes de la lideresa que se va. Liberal: partidario de la libertad individual y social en lo político y de la iniciativa privada en lo económico. Al hilo de esta definición, ¿cómo de liberal fue la “ gestapillo”? ¿O el tamayazo? ¿O la gestión de Bankia? ¿O Fundescam? ¿Cómo de liberales fueron los contratos otorgados a los donantes de esta fundación del PP de Madrid –como Arturo Fernández, como Díaz Ferrán–, unos filántropos que recuperaron con creces su inversión tras pagar su campaña electoral?

¿Cómo de liberal es regar de publicidad institucional a la prensa para engrasar su lealtad? ¿Cómo de liberal es que la Comunidad de Madrid gaste en anuncios tres veces más que Cataluña? ¿Es acaso liberal, o es como para sospechar, invertir cantidades indecentes en anunciar cosas que todo el mundo ya conoce, como que del grifo sale agua o que en Madrid tenemos un suburbano fenomenal? ¿Es normal que el Metro de Madrid (vuela) invierta diez veces más en publicidad que el de Barcelona? ¿Es liberal, o es libertinaje, despilfarrar 4,5 millones de euros en campañas publicitarias de las que nada se supo, salvo que ese zurrón de pasta se pagó sin rechistar?

¿Cómo de liberal fue despedir a Germán Yanke tras esta entrevista? ¿Y contratar tiempo después a Hermann Terstch en su mismo lugar (con un sueldo que nadie ha querido nunca explicar)? ¿Cómo de liberal fue presionar al ABC hasta forzar el despido de José Antonio Zarzalejos? ¿Cómo de liberal es Telemadrid

Y sigue así…

En estas condiciones -y otras muchas-, la «Marca España» anda por los suelos. Tanto como para que otro medio grande, en este caso mundial y hasta ahora acreditadísimo, el New York Times se permita publicar un reportaje de fotografías en blanco y negro de nuestro país bajo el título «En España, austeridad y hambre«. A los más viejos de lugar os recordará aquella España de Las Hurdes de posguerra. Tal cual.

El difícil paso a la eficacia

 

No a los recortes. Justicia. El cartel acaba cuidadosamente depositado en la papelera tras la festiva manifestación. ¿Un símbolo de dónde almacena el Gobierno las reivindicaciones de los ciudadanos? Muchos lo ven así. En particular quienes no se mueven, aunque también empieza a hacer mella en algunos que se rebelan y no ven frutos. El poder llama al voto cada 4 años y ahí se resumen sus «lisonjas» al ciudadano. Mayorías absolutas que se usan para imponer por decreto –incluso lo contrario de lo que se prometió- y nulo control ejercido por unas instituciones cada día más desprestigiadas. Con el peligro que entraña. El paso más difícil de dar en nuestra sociedad es el de la teoría a la eficacia.

A estas alturas de la crisis –y por mucha que sea la manipulación y la desinformación- buena parte de la ciudadanía conoce sus causas: el derrumbe mundial y local del sector financiero por sus malas prácticas. El agujero de la burbuja inmobiliaria que se añade en España, con un tejido productivo francamente pobre. Y nota que la factura se la están cobrando a la población en general, a través de la merma de servicios con los que contaba y de subidas de impuestos.

Hay quién sigue persiguiendo la sombra del Zapatero como único culpable. O de repente ha descubierto que la UE se ha transmutado de madre amantísima en madrastra severa. Quien engulle la falacia de que fue el Estado del Bienestar el origen porque «habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades». La mayoría, sin embargo, intuye al menos la verdad.

Es decir, conoce los diagnósticos de la crítica situación en la que nos encontramos y, aunque en menor medida, que existen otras soluciones a las que empecinadamente nos obligan. Subida de impuestos a quienes más ganan, persecución –real- del fraude fiscal, supresión de los paraísos fiscales, imposición de una tasa a las transacciones financieras especulativas, inversión en el sector público como dinamizador económico, reajuste de subvenciones y gastos o una Banca pública. Es decir, limar las anomalías y aplicar una economía social y humana frente a la neoliberal cuyos resultados no pueden evidenciarse más caóticos. No será su malignidad «transitoria» porque no hay sino observar lo que les ocurre a las anteriores víctimas: Grecia, Portugal e Irlanda.

«Pero ¿quién le pone el cascabel al gato?» repiten los más escépticos o los más conformistas. España no arbitra en sus leyes una participación ciudadana efectiva. Los referéndums –tan caros de obtener- no son vinculantes. Ni -en la práctica-, las iniciativas ciudadanas para las que se exigen 500.000 firmas, frente a las 50.000 de otros países. En Italia, tan peculiar como España, han logrado cambiar leyes. No hace falta irse al Norte de los países serios.

Se sale a la calle a protestar en número y frecuencia que bate récords… y las manifestaciones son a menudo borradas por nuevos impactos de actualidad. Numerosas asociaciones se desgañitan, año tras año, en explicar la realidad de lo que ocurre. Surgen nuevos medios con la voluntad de informar sobre las consignas decretadas. Se escriben y se venden libros con datos y argumentos claves. Vuelven los mineros y los profesores de la «marea verde» de sus huelgas, con los bolsillos vacíos de dinero aunque llenos de dignidad. Y… sigue sin darse el paso a la eficacia.

En el fondo, son movimientos telúricos, más o menos intensos, que apenas parecen hacer mella en el poder, a lo sumo cosquillean las plantas de sus pedestales. Quizás es porque a quienes imponen estas políticas contra la sociedad les ocurre exactamente lo contrario: están organizados, tienen muy claro el objetivo (aunque parezca un eufemismo en el caso de Rajoy también sabe a quién se debe), actúan al unísono, con consenso. primando la obtención del fin.

La foto del inicio también puede simbolizar la extrema prudencia de las reivindicaciones. Terminada la marcha, se coloca la pancarta en la papelera para que no ande molestando por ahí. Civismo puro. Y así debe ser para marcar diferencias, para construir sin lodo.

Es difícil romper las barreras del miedo, de esa «anorexia política» como ha sido calificada – @atticusUve en twitter – «que nos hace mirarnos en el espejo y no vernos suficientemente pobres». Aún. O de la estupidez humana que Carlo María Cipolla definía en su grado máximo así: «Una persona estúpida es aquella que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener al mismo tiempo un provecho para si, o incluso obteniendo un perjuicio».

Históricamente, sin embargo, ha ocurrido en muchas ocasiones que la pancarta se agita para destrozar la papelera, se desempolvan las guillotinas o -con un autoinmolado, hambre y revelaciones como detonante- miles de personas se sientan en las plazas contra viento y marea, cárcel y muerte, derribando dictadores. Un cúmulo de factores, una hierba que rompe la sobrecargada espalda del camello. Los atemorizados y apáticos que pierden el miedo, quienes reflexionan sobre la estupidez de cavar el propio agujero. Lo que viene después también es variado e imprevisible.

Ante una situación insostenible, es tiempo aún de prevenir, de hacerse oír, de exigir derechos, de mostrar poder, de apelar –incluso- a quienes entre nuestros legítimos representantes y sus partidos saben que éste que nos obligan a seguir no es el camino. Dejar de marear a las perdices –si es el caso-, organizar esquemas, métodos, pasos y prioridades, y dar el paso a la eficacia.

*Publicado en eldiario.es

Muere Santiago Carrillo

El histórico dirigente comunista que llevó al partido a apostar por un sistema de libertades alejado de la doctrina de Moscú, figura clave en la Transición española, ha muerto en su casa de Madrid. Una trayectoria brillante, densa, con trascendencia. Una vida plena que se acaba a los 97 años. Objeto de múltiples iras, odios y calumnias, siguió hasta última hora preocupado por la deriva que estaba tomando nuestro país y la sociedad actual.

El 20 de Febrero de 2012 escribió su último artículo para El País que tituló «¿Volvemos a los tiempos del miedo?». «El 60% de los españoles estima que el juez Garzón es víctima de una persecución. Yo estoy entre ellos y aunque yo no lo soy tengo la satisfacción de saber que muchos reputados juristas piensan lo mismo. Pero lo más extraordinario es que más allá de nuestras fronteras, en Europa y América, por no decir en el mundo entero, la opinión pública también protesta la sentencia de nuestro Tribunal Supremo y los más prestigiosos medios de comunicación extranjeros la comentan con sorpresa y reserva. En el caso del juez Garzón, se ha hecho un montaje sumamente aparatoso, tres juicios seguidos con cargos de lo más diverso, dando la impresión de que si no se le hundía en el primero lo sería en el segundo o en el tercero, no había escapatoria. Consumado lo que tiene todas las apariencias de un error judicial, de una especie de caso Dreyfus a la española, comienza a levantarse una campaña en la que participan autoridades políticas y judiciales que pretenden cerrar la boca ahora a los que exponen dudas o críticas a esa sentencia. Se dice que estamos arruinando el crédito y la autoridad de uno de los poderes del Estado y que esto es un ataque a la Democracia como si se tratase de hacernos callar, de intimidarnos. ¿Es que acaso los ciudadanos no tenemos derecho a criticar la sentencia de un tribunal o cualquiera de las decisiones de uno de los poderes del Estado? Eso es lo que sucedía en tiempos del juez Eymar, pero no lo propio de un Estado auténticamente democrático. Hasta ahora en este país hemos tenido amplia libertad para criticar a los poderes públicos. Cierto que las leyes aprobadas por el Parlamento, las sentencias de los tribunales, se han aplicado, pero unos y otros las hemos criticado con toda libertad y hemos reclamado su anulación en el ejercicio de un derecho ciudadano. Hasta aquí nadie ha ocultado sus opiniones. Hemos censurado seriamente, desde la derecha y desde la izquierda, lo que considerábamos errores del Gobierno de Rodríguez Zapatero sin que nadie se escandalizase. Hemos puesto verde a la llamada clase política. Hemos denunciado el peligro del alejamiento entre las instituciones, los partidos políticos y el ciudadano en el curso de la crisis económica que tan intensamente sufre España. Hemos criticado algunas decisiones del Tribunal Constitucional. Últimamente, el CIS, en su encuesta de opinión, ha hecho público que el 70% de los españoles tienen poca o ninguna confianza en el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Un miembro de la familia real está bajo la seria imputación de un juez, y prensa y ciudadanos lo comentan libremente. Y de repente se intenta cerrar la boca a los que consideran injusta la condena del juez Garzón, el hombre que procesó a Pinochet precipitando su caída, que apoyó a las víctimas de la opresión fascista en Argentina, que impulsó la causa de la rehabilitación de las víctimas del franquismo y a la vez persiguió eficazmente al terrorismo etarra, al narcotráfico, e hizo lo necesario para impedir prácticas de terrorismo de Estado defendiendo el Estado de derecho. Se dice que Garzón violó la ley que solo admite las escuchas en los casos de terrorismo. Pero hay otros juristas, la Fiscalía del Estado, el juez Pedreira y muchos hombres de ley que aprobaron y aprueban la conducta de Garzón. Yo no soy abogado, pero pienso que la corrupción de la política por negociantes como los de la trama Gürtel ha hecho más daño al sistema democrático en España que el lacerante terrorismo de ETA. En definitiva, el Estado democrático se fortaleció luchando contra el terrorismo y ETA fue derrotada por las fuerzas de seguridad y, en definitiva, por la unión de todos los demócratas. Mientras que la corrupción ha hecho que los ciudadanos pierdan el respeto a los partidos políticos, a las instituciones y a la misma moral política, sin las cuales la democracia no funciona, suena a escándalo que la primera condena sea la del juez que inició la investigación de la trama Gürtel, que comprometió gravemente a miembros del partido que ahora gobierna. Si se acepta generalmente que los políticos pueden llegar a corromperse, ¿cómo negar la posibilidad de que algunos abogados se dejen corromper y terminen colaborando con la trama de un delito de blanqueo de dinero, que fue la sospecha que originó la decisión de Garzón? Y por cierto, la experiencia de este proceso, a juzgar por su desarrollo hasta hoy, en absoluto ha impedido la labor de las defensas. En las circunstancias que atravesamos, la condena del juez Garzón es también un síntoma de que la salud de nuestra democracia está tocada. Hay otros datos que acentúan la inquietud. En este país está creciendo el miedo y los españoles tenemos una larga experiencia de lo que puede ser el miedo como paralizante del espíritu cívico. Con más de cinco millones de parados, el Gobierno lanza una nueva reforma laboral que solo va a aumentar las rentas del capital para satisfacción de los bancos y a debilitar el poder sindical. Se engaña deliberadamente a los ciudadanos cuando se dice que a la larga eso creará empleo. Cualquier persona sensata sabe que una mayor rebaja de los sueldos reduce la demanda y eso provoca más paro. Pero se trata de crear la idea de que esto es una fatalidad contra la que a los ciudadanos no les queda más remedio que resignarse, lo que genera más miedo entre los que se sienten débiles. Sobre ese estado de ánimo, el Gobierno piensa que será más fácil imponer medidas como las que la Iglesia dicte, las reglas de moral del Estado, aunque eso anule derechos humanos importantes. Que la trama Gürtel y otras puedan quedar en la impunidad, como ha comenzado a suceder en el reciente juicio de Valencia, añade la sensación de desamparo. Que la Academia de Historia, que parecía resignarse a corregir el diccionario de personalidades que negaba el carácter de totalitaria a la dictadura de Franco y justificaba su colaboración con el Eje fascista, de improviso anuncia que va a mantener la redacción primitiva, aumenta la sensación de que estamos retrocediendo. Que se anuncia que criticar una sentencia como la impuesta a Garzón es una amenaza para la democracia o las intervenciones de la policía en la Puerta del Sol contra el 15-M, que hasta ahora no se habían producido, tiene que poner en guardia a la ciudadanía contra un posible peligro de involución. Hay que impedir que vuelvan los tiempos del miedo».  Para conocerle mejor, el reportaje biográfico que para Informe Semanal de TVE  le hicieron Isabel Martínez Reverte y Outi Saarinen. http://youtu.be/EzXTdJk7LAQ http://youtu.be/ztvSS88XlcU

Esperanza Aguirre dimite

Andrés Gil en eldiario.es

Esperanza Aguirre lo deja. Abandona la política. Apenas 16 meses después de ganar unas elecciones y al cabo de 30 años en la primera fila, como concejal, ministra, presidenta del Senado y los últimos nueve como jefe del Ejecutivo madrileño, abandona sus cargos. Lo ha anunciado en una conferencia de prensa urgente a las 14.00, al poco de llegar a la puerta del Sol desde Moncloa. Acababa de comunicar su decisión al presidente del Gobierno minutos antes. «He estado esperando a que me recibiera Rajoy para decírselo a ustedes [en alusión a la prensa]».

Con la voz entrecortada, emocionada, explicó sus motivos: «Me han diagnosticado una enfermedad muy grave y muy seria [en alusión al cáncer de mama del que se operó en febrero de 2011], que se supone está superada. Tengo una revisión el 25». Pero Aguirre dijo algo más: «Vienen los nietos, he de ocuparme de mi madre, disfrutar de mi familia, mis siete hermanos, mis hijos… Hay que saber elegir el momento de marcharse. Y es éste». ¿Y qué hará ahora? A Aguirre se le quebró la voz: «Ni idea… Ya no me levantaré a las 6.30 de la mañana para oír tres radios a la vez. No lo sé. Pero estaré disponible para mi partido si consideran que puedo ser útil».

«Es una decisión dura», confesó: «Los acontecimientos personales de los últimos años de mi vida han influido. Pero siempre pensé que la política era algo temporal. Soy funcionaria y pediré mi reingreso en el Ministerio». La salida de Aguirre deja en bandeja la presidencia regional a quien ha sido su mano derecha durante los últimos nueve años, el vicepresidente, Ignacio González. Asumirá el poder en funciones hasta que la Cámara regional vote la investidura: «Es la persona más capaz. No notarán diferencia los madrileños, si acaso a mejor. Ha pasado por todas las administraciones». Eso sí, también es una de las personas menos afines al presidente del Gobierno.

Aguirre, en su despedida, quiso acordarse «de los compañeros, los militantes, los contrincantes, la prensa», pero no del presidente Rajoy, a quien había comunicado su dimisión escasos minutos antes que a la prensa. Un Rajoy que, según ella, «me ha comprendido».

A los diez minutos del anuncio, el vicesecretario de Organización del PP, Carlos Floriano, que ya había hablado ante la prensa a media mañana, volvió a salir para expresar «el más absoluto respeto» y confirmó que el presidente «se ha enterado esta mañana».

Castilla-La Mancha, España, peligro de muerte

Castilla-La Mancha, como pionera (junto a la Cataluña de CiU) de los grandes recortes de derechos, ha decretado las tarifas a pagar por las personas a las que se les ha quitado la tarjeta sanitaria. Inmigrantes sin legalizar en España, o parados y jóvenes mayores de 26 años de nuestra nacionalidad que no cumplen los requisitos. En el conjunto del país son más de 900.000 personas que pronto pueden seguir la suerte de la comunidad regentada por María Dolores de Cospedal, secretaria general a su vez del PP.

A modo indicativo vamos a detenernos en algunos apartados porque estas medidas marcan una tónica, incluso de copagos. Eso que «estudia» Ana Mato. De Guindos incide en el asunto al anunciar «grandes novedades» en «reformas» en los próximos días. Estamos en crisis por los errores del poder financiero y de las políticas de austeridad, y eso han de pagarlo los ciudadanos. Y no por igual, con marcada intencionalidad ideológica además.

Por estancia hospitalaria se cobran 580,75 euros, con diversos tramos que varían ligeramente el porcentaje.

Si el ingreso es en el servicio quirúrgico se pone en 1.138,97 euros diarios.

En el servicio neonatal y pediátrico puede llegar a 755,94 euros, a partir del 5º día, muy poco menos los primeros.

Los precios por estancia en UVI, UCI o Unidades Coronarias serán:

Tramo 1: (5 primeros días): 1.497,53 euros.

(A partir del 6º día): 1.347,77 euros.

Tramo 2: (5 primeros días): 1.619,01 euros.

(A partir del 6º día): 1.457,11 euros.

Tramo 3: (5 primeros días): 2.824,04 euros

(A partir del 6º día): 2.541,64 euros.

Tramo 4: (5 primeros días): 1.497,53 euros.

(A partir del 6º día): 1.347,77 euros.

Se facturará aparte, y a precio de coste, los implantes, así como el resto de productos considerados de alto coste.

Procesos obstétricos.

Cesárea con complicaciones. 4.392,77 €

Cesárea sin complicaciones. 3.806,95 €

Parto Vaginal con complicaciones. 3.114,97 €

Parto Vaginal sin complicaciones. 2.369,48 €

Parto Vaginal con esterilización y/o dilatación. 3.606,39 €

Aborto sin dilatación y legrado. 1.476,98 €

Cesárea de alto riesgo con complicaciones. 6.264,49 €

Cesárea de alto riesgo sin complicaciones. 3.819,88 €

El precio por urgencias será: 222,73 euros.

Se facturará siempre, tanto si el paciente ingresa en el Centro como si es dado de alta.

Como muestra, aquí los precios de algunas pruebas diagnósticas, cuyo precio aumenta según se utilice o no contraste por ejemplo:

Tac. Por estudio simple con o sin contraste: 158,85 euros.

Resonancia magnética: 294,31 euros.

Angiografía: 817,10 euros.

Mamografía para diagnóstico: 82,62 euros.

Arteriografía: 841,56 euros.

Densitometría ósea sencilla: 92,54 euros.

Ecografía abdomen: 50,76 euros.

Estudio gastroduenal (EGD): 166,83 euros.

Fistulografía: 77,25 euros.

Radiología simple de tórax: 12,20 euros.

Pruebas de alergia que suele consistir en que el médico observe si se produce alguna reacción al tomar una pastilla o el marcado en el brazo de algunos elementos potencialmente alergenos: 183,89 euros.

Cardiología. Ecocardiograma: 93,89 euros.

Colonoscopia larga diagnóstica y terapéutica: 230,33 euros.

Gastroscopia diagnóstica: 164,51 euros.

Ecoendoscopias Gástricas: 510,56 euros

Otorrinolaringología. Audiometría: 183,89 euros

La consulta de Sintron que precisan miles de personas de forma habitual bajo peligro de supervivencia: 183,89 euros.

Enfermería:

Vacunas. Primera consulta: 114,77 euros

Consultas a Domicilio.

Sin cuidados de enfermería y sin pruebas: Primera consulta: 91,80 euros

Traslados por Servicio de Urgencias y Emergencias.

En UVI móvil: 1.033,13 euros.

En general por una simple ambulancia cobran hasta tarifas por kilómetros. Por ejemplo, por cada Kilómetro de recorrido en carretera: 2,00 euros. Y, como en los taxis,tiempos de espera (por cada hora): 19,49 euros.

Llama la atención que, además del fuerte incremento del precio en los servicios funerarios, en Castilla-La Mancha –de momento solo ahí pero pronto veremos novedades- van a cobrar la autopsia a quienes no dispongan ya de tarjeta sanitaria. Cuesta 1.803,65 euros. Por ese precio se puede matar impunemente a alguien. La vida solo es para quien, como la primera autora de estas medidas, dispone desde la nada (el De distintivo se lo añadió) de un chalé de 600 metros cuadrados, construidos en una finca de 12.000 metros cuadrados. La adquirió, junto a su marido, hace aproximadamente un año por 2,3 millones de euros.  6 policías la custodian durante las 24 horas del día, a los que hay que añadir 5 más que le dan protección personal.  ¿A que algo no cuadra?