El año de Atila

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No lo parecía por su aspecto gris, hasta por su pelo teñido, por el tic de sus ojos (sobre todo cuando miente), pero Mariano Rajoy se ha rebelado como un aguerrido guerrero, jefe de hordas bárbaras. Su labor se asemeja al sanguinario Atila, quien, al frente de los Hunos, arrasó con los restos del ya decadente y decaído Impero Romano. En solo un año, no ha dejado nada en pie del Estado del Bienestar y apenas de los derechos democráticos. Sin piedad por el enemigo. Nosotros.

Comanda un ejército que se despliega por el gobierno central, el parlamento, la administración, comunidades autónomas, ayuntamientos y la Unión Europea, lugares todos para los que obtuvo mayoría de votos del pueblo español. Abunda también en ellos la brillantina y la caspa, la mantilla en ellas, y el pío golpe de pecho en todos. Los suntuosos sueldos y las prebendas familiares. Y así han destrozado y privatizado la sanidad, la educación, la justicia, la ciencia e investigación, la cultura, la ayuda a la Dependencia, al Desarrollo, los transportes… En cabeza el empleo, con 800.000 mil parados más y la previsión de que se alcance en 2013 un porcentaje del 28%. Más de seis millones de personas. Reducción de sueldos y subsidios, facilidad de despido. Cierre de negocios por el-consecuente-  bajo consumo. Subida brutal del IVA, del IRPF. Copagos. Pensiones. Anuncia que como ya va a volver del revés “las profesiones”, liberalizando farmacias, despachos de abogados, estudios de arquitectura. Un “ambicioso plan de reformas”, dice, “de recortes obligados por el déficit heredado por Rajoy”, como opinó sin pestañear esta presunta periodista en la entradilla resumen del año, leyendo el texto del actual director de aquel programa mítico que se llamaba Informe Semanal.

Y aún así no le llega. Rajoy ha aumentado la deuda pública del 68% que la dejó Zapatero al 77,4, batiendo otro récord histórico.

Con eficacia y temple inauditos, a lomos del Decreto Ley, nuestro particular Atila enarbola la guadaña para recortar cuanto se encuentra a su paso. Los cascos de los briosos caballos de esta horda que nos asola han arrancado hasta las raíces de las plantas del crecimiento y la estabilidad, de la felicidad de los españoles. Como su mítico homónimo, tras el paso de Rajoy y su ejército… no volverá a crecer la hierba.

Porque a ver quién renacionaliza todo lo privatizado, deroga todas las leyes impuestas, restablece derechos, resucita muertos por la desatención sanitaria, o endereza las mentes devastadas por la reforma werteliana de la educación, los tajos a la cultura, o la información manipulada. La justicia para la que todo será delito y recurrir exigirá que te toque la Primitiva.

En ese solar en el que ya se está convirtiendo España piensan instalar un nuevo modelo de negocio: Casinos, con putas, croupiers y laxitudes todas. El único que puede florecer en un páramo. Para los ricos españoles y extranjeros que compren su ciudadanía a cambio de un dinero al que no se mira procedencia. La sacristía y el lupanar de la mano.

El año de Atila acaba. El próximo acaba en 13. Dice Merkel, la jefa, que será peor. Nosotros, con seguridad, seremos más pobres. Nuestro poder adquisitivo aún mermará más por las subidas de precios. Pero Mariano Rajoy y sus huestes siguen corriendo por las tierras de España y de Europa.

Buena entrada en ese año 13. Tomad fuerzas.

Resumen en blanco y negro de 2012

La gran familia, Surcos, Plácido… La España de los años 50 regresa de la mano de quienes nunca salieron mentalmente de ella y la añoraban. Logros de décadas suprimidos a golpe de Decreto Ley, minoría votante y mayoría absoluta.

Justicia para el asesinato de Víctor Jara

El Tribunal de Apelaciones de Santiago de Chile ha ordenado la detención de ocho ex oficiales del Ejército que habrían estado implicados en la muerte del cantautor Víctor Jara. Hay entre ellos un coronel, un teniente y seis soldados. Casi 40 años después de su asesinato, tras el Golpe de Estado de Augusto Pinochet contra el gobierno constitucional de Salvador Allende, se va a hacer justicia. Porque hay países –casi todos, no España- en que estos hechos no quedan impunes. No les parece que es “abrir heridas” sino cerrarlas y que los criminales paguen por ello.

Músico, cantautor, profesor, director de teatro, activista político y miembro del Partido Comunista de Chile, Víctor Jara fue detenido y torturado durante 5 días. Le rompieron a culatazos las muñecas y finalmente le cortaron las manos antes de ajusticiarlo. Tenía 40 años. Cantaba y difundía ideas que no interesaban al régimen. A ese régimen donde comenzó el asalto el neoliberal que hoy nos asola, llevado allí a cabo al mando de un general fascista. Solo Baltasar Garzón, por cierto, logró amargar sus últimos días al aplicarle la Jurisdicción Internacional de la que disponía nuestro país y hoy fenecida.

Sobre ese asalto neoliberal y sus pasos, nuestra amiga Àngels Martínez Castells publica hoy un magnífico artículo sobre cómo Margareth Thatcher planeó y empezó a aplicar en Europa… lo que hoy nos está ocurriendo a todos. Pura ideología.

En aquella España oprimida de comienzos de los años 70, Víctor Jara era un soplo de libertad. Mi vinilo –que conservo- llegó a estar completamente rayado de tanto escucharlo. Canciones que hoy veo un tanto ingenuas, limpias y claras en su sencillez, que nos mostraban otra realidad. Además de “Te recuerdo, Amanda”, me gustaba en particular el Corrido de Juan Sin Tierra, con ese pragmatismo tan real que decía: “Mi padre fue peón de hacienda, y yo un revolucionario, mis hijos pusieron tienda, y mi nieto es funcionario”.

Casi textual –Víctor trabajó en el campo ayudando a su padre desde niño-, sus “hijos” y “nietos” han entrado en la comodidad que no se cuestiona nada. Por eso, además de porque no quede impune su crimen, es tan buena noticia el inicio del procesamiento de sus asesinos.

Otra corte del disco nos hablaba de otra matanza represiva en Puerto Montt. Sería premonitorio para él mismo. Preguntas en al aire, algunas empiezan a tener respuesta. Nunca es tarde para la cordura.

Ya no somos felices «inocentes»

Desde los tiempos de mi destierro temporal en el TD3 suelo elaborar una lista de “inocentadas” teñidas de deseo los 28 de Diciembre. Entonces mis excelentes compañeros de montaje de TVE me ayudaban a elaborar jugosas piezas en las que el tiempo caminaba hacia atrás incluso, deteniendo los atropellos antes de que llegaran a producirse. Emitido a altas horas de la madrugada, apenas nadie las veía. Era el hueco que me había buscado para que subsistiera mi ánimo y temple periodístico. Los 28 de diciembre tenía bula del mando, bueno, en realidad la tenía todos los días. Cosas del trato personal y la tenacidad.

En mi primer año de blog -2009- reproduje casi textualmente un artículo de SOITU, otra isla que me busqué al salir de RTVE. Apenas nada había cambiado desde un año atrás. Jocosamente contaba por ejemplo…

  • El Vaticano ha anunciado esta mañana el inicio de una tanda de procesos de beatificación tendentes a santificar a quienes lo merecen. Por primera vez, se ha incluido en la lista a seres aún vivos. “Cuanto antes se empieza mejor”, ha declarado el portavoz de la curia papal, “Pueden aportar sus consejos directos, además de su trayectoria ejemplar”, ha justificado.

Por aquel entonces, escribí –porque era de lo que hablábamos- también de Bush y de Israel (ese “clásico” que suele desatar bombardeos contra los palestinos en el cambio de año), o de los Objetivos del Milenio de la ONU para erradicar el hambre en el mundo. Dimitía Putin –y ahí sigue-. Estaba Berlusconi en Italia derogando leyes antidemocráticas, y se dispone a volver… tras ser echado por la tecnocracia neoliberal, que ya tiene su aquél. Problemas recientes se añadían. El deseo las hacía realidad inocente. Echad un vistazo a éstas que destaco (o a todas si pincháis en el enlace):

  • Han sido detenidos los responsables de las entidades financieras causantes de la bancarrota en todo el mundo. Se trata de dilucidar sus responsabilidades en la quiebra de las empresas que gestionaban. Los gobiernos obtienen acciones de estas entidades como contrapartida a los fondos entregados a las mismas. A partir de ahora sobrevivirán las empresas solventes, en competencia con las nacionalizadas por los Estados.
  • La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, revoca todos los contratos con entidades privadas: la sanidad y la educación de Madrid volverán a ser públicas en todos sus extremos. Aguirre suscribe este acuerdo segundos antes de dimitir de su cargo y anunciar que seguirá dedicando su vida al servicio de los demás, pero ahora de forma más visible. Se va como cooperante a Zimbabue. Le acompañan, en fecha aún no determinada, José María Aznar y Ana Botella.
  • Remodelación de Gobierno en España. El presidente Rodríguez Zapatero aclara que a partir de ahora sólo ocuparán los ministerios y los principales cargos de responsabilidad las personas más capaces.
  • Presupuesto millonario –pero de verdad- para investigación científica, médica, bioquímica y tecnológica. Importante partida también para la cultura que se hará atractiva y accesible a los ciudadanos.
  • Detenido en Barajas José María Aznar cuando se trasladaba a un país africano con dos baúles y un curso de suajili en mp3. El ex presidente español deberá afrontar cargos por la invasión de Iraq y por su aceptación de vuelos ilegales con detenidos destinados a la base estadounidense de Guantánamo.
  • Bajan los intereses de los bancos con carácter retroactivo, para adaptarse al costo real de los productos. Cualquier español podrá pagar su hipoteca y todas las PYMES serán rentables.
  • Toda España funciona: la telefonía móvil, los servicios técnicos de la telefonía, todos los oficios. Los que prometieron llamar, llaman; todo aquél que dijo vendría a cambiar la cañería, viene.
  • Se reactiva la actividad productiva y se erradica el paro en España. Se llama incluso a los prejubilados de diversas empresas. Los sueldos se establecerán con arreglo a nuestra catalogación como octava economía mundial: 2.500 euros al mes de salario base –como sucede en los países de nuestro entorno europeo, salvo Grecia y Portugal

Patético ¿eh?

El 28 de Diciembre de 2011 aún se colaba el humor, aunque -veo- rebajando expectativas…

  • Bruselas conmina a Rajoy a subir el salario mínimo español a 1.500 euros para equiparlo al resto de Europa.
  • La UE se plantea hacer un banco central público para los estados del euro equivalente al BCE que tiene la banca privada.
  • Sáenz de Santamaría está de baja maternal y pide reducción de jornada por lactancia.
  • El gobierno y resto de partidos consensúan una declaración conjunta por la que rechazarán chantajes o amenazas de los mercados.
  • La cúpula del PSOE asume sus responsabilidades políticas: dimite en bloque en el partido, el Senado y el Congreso.

Y recién llegado Rajoy a la presidencia del Gobierno ya se colaban noticias ciertas que parecían inocentadas:

  • Gobierno liquidará la ayuda al alquiler para jóvenes.
  • Una consultora del duque cobró de Matas 174.000 euros por un trabajo del que no hay rastro.
  • La abstención del PP impide la retirada de los honores a Franco en Lugo.
  • La causa de la financiación ilegal del PP irrumpe en el juicio de los trajes.
  • Las comunidades venden patrimonio por 3.000 millones para reducir déficit. (Y aún así se gastaron lo que no está en los escritos).

Todo y más lo tenéis aquí con sus enlaces incluidos.

Y así llegamos al 28 de diciembre de 2012 en el que ya no queda humor. La ciudadanía respira pesimismo y casi desesperación. No estamos para bromas. Y aún falta a esta hora que Rajoy saque toda la colección de pianos para vendernos al hacer balance de su año de gobierno. Y que Rubalcaba colabore con su inacción y «comprensivo» espíritu de Estado. Quizás es lo que ha expresado el periodista Isaías Lafuente en Twitter: Debería haber un Día de los indecentes. Aunque me parece poco. La indecencia es un valor moral y personal, cuando se traslada al ámbito de las decisiones de poder tiene otro nombre y otro tratamiento.

Ayer os invitaba a la esperanza. Es imperioso cambiar esto. Por una razón lógica e inaplazable: Si seguimos en esta progresión ¿cómo estaremos dentro de un año?

Brindis por lo único que logrará un 2013 mejor

Las mamás suelen decir a sus hijos para infundirles confianza que son los más guapos y los más listos –guapos, primero-, y algo así sucede con quienes manipulan esta sociedad infantilizada. La España de Campofrío ha resaltado nuestros tópicos más vacíos, confiando el orgullo nacional a la paella o a los triunfos deportivos en los que toda la contribución del usuario es mirar. El gazpacho y las anchoas forman parte de la saga comercial destinada a elevar el ánimo de los españoles, por zonas o a escala nacional.

Unos padres responsables estudian las aptitudes de sus retoños y tratan de estimular sus mejores valores. No le dicen al crío que es guapo si es feo porque tarde o temprano se enfrentará con la realidad. Tratarán sobre todo de darle instrumentos para que saque petróleo de su potencial y administre sus carencias. Inducirán – fundamentalmente con el ejemplo- una escala de valores poco superficial que sirva para afrontar los retos. Y tratarán, ante todo, de fomentar su propio pensamiento y su actitud reflexiva ante la vida. Lo grave es que no estamos hablando de niños, sino de una sociedad adulta a la que tratan como si tuviera tres años y fuera dependiente e incapaz. Y… ella, en muchos casos, se deja.

La podredumbre en la que vivimos está sobradamente reseñada. El desmantelamiento y venta de la propia estructura que nos mantenía como ciudadanos, una estafa económica y social a gran escala, y una cúpula que permite y ampara la evasión de impuestos, el espionaje político, o las maniobras policiales y mediáticas para intentar cambiar gobiernos. Un inmenso lodazal. Tampoco podemos fiar la resolución de tan gran caos a mirar, como en los triunfos deportivos, el derrumbe de nuestro sistema social. Tenemos un problema. Muy serio. Y no se trata de vender embutidos, sino los resortes para recuperar la propia vida y la de la mayoría.

Es difícil reconstruir todo lo destruido y limpiar los cimientos podridos, pero no imposible. No es irremediable. Vamos a la tarea. Dejemos la paella y la cerveza para reponer alegrías, y fijémonos en nuestro auténtico potencial de cambio positivo. Lo más costoso puede ser reedificar la Justicia que ha destrozado Gallardón -en nombre del Gobierno de Rajoy- para dotarse de medios con el cuño de la legalidad e imponer su modelo. Y, con él, este insostenible estado de cosas. Pero tampoco es irreparable. Las leyes injustas pueden derogarse .

La ciencia cambiará nuestro modelo económico. Miles de investigadores -que “exportamos”… a patadas en el trasero- están estimulando otros países. Médicos, químicos, expertos en tecnología, reciben reconocimiento internacional. El físico catalán Juan Ignacio Cirac viene sonando con fuerza para Nobel… que recogería la Alemania y el mundo, donde trabaja. Hay que contar con ellos. Con los que aquí se emplean duramente por seguir avanzando contra las intolerables restricciones.

Fuera de los economistas del sistema que contribuyen al fracaso de la sociedad, tenemos a quienes sí saben qué hacer para acabar con la deriva . Muchos. Desde el incansable Juan Torres López al propio José Luis Sampedro que desde su avanzada edad sigue alerta y tiene todo un historial en sus libros.

Los médicos y profesionales de la sanidad son quienes mejor conocer las soluciones para que volvamos a confiar en que se cuida realmente de nuestra salud, sin discriminaciones por cuenta corriente. Nos va la vida en ello. Textualmente.

Los profesores y catedráticos pueden cimentar  la educación de este país que ha disuadido siempre el pensamiento crítico.  Hay que comenzar por desmantelar la ideología werteliana  y aprender de países que, como Finlandia, arrojan –con menos gasto y mayor criterio- los mejores resultados del mundo. No podemos consentir que al “niño y la niña guapos” nos lo dejen aún más atontados e inermes.

También los profesionales de la Justicia despiertan. Había mucho que remodelar antes del obús lanzado por el gobierno del PP. Pongámonos a ello. Que encarcelen a los corruptos, que acaben con el latrocinio sin par que desfila ante nuestros ojos. Que exijan responsabilidades por el daño hecho a la sociedad desde tantos estamentos.

La información es esencial. Convirtamos a TVE en la BBC. No es una entelequia. Durante décadas, vivo incluso Franco, y solo antes de la toma del PP de Rajoy, muchos reportajes de Informe Semanal y En Portada podían haber sido exportados al mundo entero como hace la cadena británica con gran prestigio… y rentabilidad. Devolvamos a sus puestos a grandes profesionales expulsados de éste y tantos otros medios. O que busquen acomodo en otro con gran audiencia. Una ciudadanía ya educada muestra auténtica avidez por informarse y que no le engañen más. Sabe elegir e influir. Que eldiario.es y similares sean la tónica. Que sean visibles en las pantallas –en información y entretenimiento-,  quienes construyen y no la morralla.

Prioricemos el trabajo de los jóvenes. Estimulándoles con la certeza de que una rehabilitación es posible. Apoyemos y hagamos crecer a esos emprendedores creativos que ahora han de luchar contra innumerables trabas. Acabemos con la degeneración del empleo a través de una organización empresarial e impositiva que piense en la sociedad y no solo en el lucro de unos pocos. Redistribuyamos el dinero que sí hay, pensando en todos . Restablezcamos precios justos para transporte, Universidad, productos básicos, anulando las subidas abusivas, y que la economía vuelva a funcionar. 

Unámonos a los europeos que siguen nuestra misma trayectoria hacia la debacle. También van a por ellos. La peste de la precariedad y la injusticia se extiende sin control, como el fuego devastador que es. Construyamos una UE que piense realmente en los ciudadanos, hecha por los ciudadanos.

Hay políticos que pueden apuntarse a la tarea, la mayoría –hoy- no representa a la sociedad que gestiona. Y eso hay que cambiarlo. Regenerar la política también. Han de aprender que un voto, que el voto de una minoría decisiva, no es un cheque en blanco para cambiar el sistema. Que la ciudadanía comunicada ya no vive en el siglo XIX como ellos.

Pero ha de ser la sociedad la que tome las riendas. No puede seguir mirando solo como al balón que detiene Casillas, y menos mientras destrozan su vida. Aquella España que llenó las plazas del 15M demostró una gran capacidad organizativa, educación, sentido cívico y de colaboración de los unos con los otros. No todo es caspa, no todo es la España de FAES. Y hay muchas personas esperando a ver un camino para emprenderlo con pasión y razón. Esa senda no es la paella, el infantilismo, el paño caliente, es la madurez adulta. Existe ese potencial. La basura que no lleva visos sino de crecer se puede aventar. Lo que nos pasa no es irreversible.

En el año nuevo –ese capricho del calendario- alcemos la copa no porque 2013 sea un año “próspero” y feliz, él solo no lo será. Todo lo contrario. El brindis es éste : “porque nosotros lo cambiemos”.

*Publicado en eldiario.es

El Mensaje del Rey (escrito por los ciudadanos… o por Javier Gallego «Crudo»)

Javier Gallego

El mensaje del rey no nos representa. El mensaje de la realeza no refleja la realidad. El mensaje del soberano no expresa lo que siente el pueblo soberano. El mensaje de la Corona no explica por qué estamos hasta la coronilla. Creo que muchos estaremos de acuerdo en esto. Por eso me he permitido escribir el mensaje del rey que me gustaría oír, un mensaje del Jefe de Estado que hable del estado real de este país, el mensaje que el rey debería dar pero que nunca veremos: el mensaje del rey escrito por ciudadanos.

“En estas fechas tan señaladas, me llenan de repugnancia y pesar la mayoría de representantes de los poderes públicos y privados de este país que han sumido a los ciudadanos en la desesperanza y la desesperación mientras se llenan los bolsillos, corrompen las instituciones y engañan, maltratan y golpean a la población. Me incluyo entre esas instituciones que este año se han denigrado hasta la náusea demostrando una indiferencia atroz hacia el sufrimiento de quienes viven en este país.

No hay nada que nos pueda llenar de orgullo y satisfacción en 2012 a quienes ocupamos puestos de relevancia en las instituciones públicas. Teníamos el deber más que nunca de servir y ayudar, de proteger y dar seguridad, pero hemos nos hemos servido de aquellos a los que teníamos que ayudar y nos hemos protegido de ellos para asegurar nuestra posición de privilegio. Los altos cargos de la política, la Justicia, la empresa, la banca y la monarquía hemos despojado de derechos sociales a la sociedad, hemos saqueado la arcas de este país, hemos hundido empresas y bancos, cometido fraudes, robado dinero público, abandonado a parados y desahuciados para irnos de cacería o cazarlos a punta de hipoteca. Me llena de asco y desprecio lo que hemos hecho. Todos nosotros.

Empezaré por lo que me queda más cerca. Mi familia y yo mismo. He cometido muchos errores pero el mayor de ellos no ha sido irme a Botsuana a cazar elefantes sin dar aviso al Gobierno. Ni siquiera que fuera una caza para millonarios mientras millones de personas en este país son cazadas por recortes, paro y pobreza. Mi mayor error no es haber hecho todas estas cosas durante la crisis sino haberlas hecho mucho antes y durante años. Llevo años simbolizando el interés general y dedicándome a mi interés particular. Llevo años haciendo cuantiosos negocios privados aprovechando mi puesto de representante público y labrándome un patrimonio personal aprovechando la opacidad de mis cuentas. Yo debería ser una figura respetable pero les he faltado al respeto. Yo debería denunciar las cacerías en lugar de protagonizarlas. Mi reino debería ser de este mundo pero vivo en otro planeta.

He sido un mal ejemplo para los míos. No debería extrañarme de los negocios de mi yerno. La culpa es mía por llevarle a navegar al Bribón, que todo se pega. Hasta el nombre. Iñaki no ha hecho más que repetir lo que veía en casa de sus suegros: cómo vivir del contribuyente. Cuando se casó con mi hija no daba un duro por él y resulta que no ha hecho falta. Se ha conseguido los duros él solito. O con mi hija pese a que ella asegura que no sabía de dónde salían los millones para pagar el palacete de Pedralbes y vivir como marqueses (aunque son duques). Va a ser verdad lo que dicen sobre la inteligencia de los Borbones. Eso sería más honroso que la realidad. La realidad es que nos hemos pasado de listos y les hemos tomado a ustedes por tontos. También los pilares sobre los que se asienta el Estado: el poder político, judicial, empresarial y bancario.

Les ha tomado por tontos el Gobierno que les ha engañado en todas sus promesas electorales. Les han tomado por tontos los bancos que han traficado con sus vidas, ilusiones y ahorros hasta convertirlos en lodo. Les ha tomado por tontos la más alta representación del Poder Judicial que ha utilizado el dinero de todos para pegarse y pagarse “semanas caribeñas”. Y les ha tomado por tontos el ex presidente de la Patronal que ha arrasado empresas, ha amasado una fortuna y ha arrojado al paro a miles de trabajadores mientras predicaba esfuerzo y austeridad. Ésa es la Marca España: un gobierno mentiroso, una banca usurera, un juez corrupto y un empresario codicioso. No es una marca, es un manchurrón.

Ésos son los que viven por encima de las posibilidades de todos,  los que piden austeridad para mantener su despilfarro, los que piden sacrificios a la mayoría para evitarle esfuerzos a la minoría. Todos ellos se han asociado para subirles a ustedes los impuestos, perdonar el gran fraude fiscal, permitir el abuso y la estafa bancarios, eximir de responsabilidades a sus directivos, consentir el desahucio a manos de esos mismos bancos, indultar a policías torturadores, aporrear manifestantes, reventarles un ojo con pelotas de goma, abandonar como a perros a dependientes y a inmigrantes sin papeles, encarecer y privatizar la Sanidad, privatizar y empobrecer la Escuela, depreciar la investigación y poner precio a la Justicia, abaratar el despido y escatimarle al parado, provocar la emigración o el suicidio de nuestro capital humano. Ésos son los que han convertido a España en 2012 en el país con más desigualdad de Europa, los que les miran a ustedes y piensan: que les jodan.

A cada uno de ellos y a mí mismo en este momento me digo: por qué no te callas. Lo haré en unos segundos pero antes, en mi nombre y en el de todos los anteriormente nombrados, les pido perdón. Lo sentimos mucho. Nos hemos equivocado. No volverá a ocurrir. No volverá a ocurrir porque los que hemos cometido errores tan imperdonables deberíamos durar menos que un elefante en Botsuana.”

*Publicado en eldiario.es

The Great Spanish Crash (BBC)

Visto con calma -solo lo había visionado a trozos- me parece fundamentalmente un reportaje flojo. Los abrumadores datos de España brindan buenos momentos informativos, desde luego, pero en conjunto el periodista «ha comprado» -o es la suya- la argumentación neoliberal sin faltar un detalle. Baste decir que utiliza de hilo conductor prioritario a Pedro Schwartz, mientras coloca un par de frases a José Luis Sampedro.

En general ha olido algunas causas de la crisis española, pero -al no situarlas en el contexto completo y real- parece que o no se ha enterado de la mitad o lo ha trabajado poco. Nada de la culpa inicial de los bancos, de la usura de los «mercados», de la deuda especulativa, de la UE…. He echado de menos a Jordi Évole en Salvados o La Sexta Columna, ya veis, ¡qué diferencia! Y desde luego al antigo Informe Semanal o En portada.

La ley del Suelo de Aznar/Rato (causa de la burbuja) tan bien pensada.. que salió mal por casualidad, vaya por dios.  Y ese peso que da a las Cajas en la crisis que es fuerte pero no el principal.

Ya no le ha faltado al británico más que el flamenco continuo como banda sonora.

Federico Trillo, nuestro insigne embajador en el Reino Unido, ha protestado por lo que considera sensacionalismo del reportaje. Una hora de BBC es de mucho impacto. En las verdades del barquero el periodista se ha quedado corto, salvando además a Mariano Rajoy  a quien no carga otra culpa que la austeridad, necesaria -dice Almunia-,  prácticamente «heredada». Yo protestaría por su menor calidad respecto a lo que se espera de la BBC.

¿Qué pensáis vosotros?

Rajoy: Del hostigado político de los recortes al hombre fuerte

La prensa conservadora española ha destacado con júbilo el artículo publicado por el periódico alemán ‘Süddeutsche Zeitung’ sobre Mariano Rajoy y su año de gobierno. Tras tantas críticas -y mofas incluso- de los medios internacionales más prestigiosos, este diario que pasa por ser serio y de tendencia socialdemócrata, habla del «milagro» operado por Rajoy en términos muy elogiosos.

Nuestro amigo Otis B. Driftwood ha tenido la deferencia de traducirlo completo. Vamos a leerlo, merece la pena.

DEL HOSTIGADO POLÍTICO DE LOS RECORTES AL HOMBRE FUERTE

Sus comienzos como presidente de España fueron malos: La economía se contrajo, cientos de miles de personas se echaron a la calle contra la política de recortes. Sin embargo, tras doce meses en el cargo el conservador Mariano Rajoy permanece indiscutido en Madrid; y no sólo por la debilidad de sus rivales.

Ni siquiera el Portavoz del partido gobernante en Madrid, el Partido Popular (PP), afirma que Mariano Rajoy sea especialmente querido por sus compatriotas. Según las encuestas el índice de popularidad del presidente conservador anda alrededor del treinta por ciento. Sin embargo en el PP no se preocupan por ello. Pues sus principales rivales políticos están incluso peor. El líder socialista de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba ni siquiera pasa la marca del veinte por ciento.

Y a Artur Mas, el jefe democristiano del gobierno regional de Barcelona, que exige la soberanía como Estado para Cataluña, la inmensa mayoría de los españoles le desea todas las desgracias de la Tierra porque quiere destruir la unidad de la nación.

Durante las fiestas navideñas del pasado año asumió Rajoy la sucesión de José Luis Zapatero, cuyos partido socialista perdió estrepitosamente las elecciones generales por su desconcierto ante la crisis económica. Rajoy se guardó para sí durante la campaña electoral de qué modo pretendía combatir la crisis. Pero cuando, tras pocas semanas en el cargo anunció un rígido programa de recortes, los medios de izquierda y liberales  Estallaron; la palabra «engaño electoral» surgió en los editoriales.

En verano todo parecía desbordarse

Así de mal comenzó Rajoy. Al principio le ayudó poco que sus ministros informaran del enorme déficit presupuestario, cerca del 9%, que había que reducir para que España no perdiera su solvencia internacional. Los comentaristas de la prensa económica internacional le describían como el capitán de un barco con vías de agua que era arrastrado de forma imparable hacia el remolino de la bancarrota estatal. Los indicadores económicos se contraían mientras que el paro ascendía hasta la cifra récord del 25%. El país aparecía como el niño problemático número uno de la UE.

Cuando en verano cientos de miles de personas protestaron en las grandes ciudades contra el paquete de recortes, a Rajoy le pareció que todo se desbordaba. Los sindicatos anunciaron un «otoño caliente» con una huelga general que pretendía echarlo del cargo. Su respuesta sonaba desesperada: «La mayoría silenciosa de los españoles no ve ninguna alternativa a nuestro programa de recortes».

Por esta frase cosechó Rajoy, a la vista de las masivas manifestaciones, sólo burlas. Sin embargo ahora, al final de su primer año de gobierno, todo parece indicar que tenía toda la razón en su estimación de la «mayoría silenciosa». El movimiento de protesta se ha debilitado y dividido, la huelga general del 14 de noviembre fue un revés para los sindicatos porque a la mayoría le dio bastante igual.

Cómo el reservado Rajoy ganó puntos

A pesar del impopular programa de recortes, el PP de Rajoy ganó sorprendentemente con autoridad en las elecciones regionales de Galicia, en Cataluña ha mejorado ligeramente sus resultados y se ha mantenido en el País Vasco. En la desconcertada oposición y en los medios se analiza cómo el cambio de tendencia ha terminado favoreciendo a Rajoy.

La razón más importante: el escenario de horror no ha aparecido. Aparte de eso, los socialistas (PSOE) no sólo no se han recuperado todavía del batacazo del año pasado, sino que tampoco han presentado ningún concepto de alternativa para salir de la crisis. Al jefe del PSOE Rubalcaba se le considera en el mejor de los casos como un zorro, pero raramente como un líder con autoridad.

Bien es cierto que Rajoy es una figura odiosa para la oposición extraparlamentaria. Sin embargo sus ataques le hacen poco daño a los ojos de la mayoría de sus compatriotas. Para éstos se trata de estabilidad. Su línea personal, que ha encontrado tras los primeros e inseguros meses, se corresponde de manera evidente con estas necesidades.

Es algo totalmente distinto a sus ruidosos predecesores, el conservador José María Aznar y el socialista José Luis Zapatero. A Aznar lo señalaban sus adversarios, no sin razón, como un gallo vanidoso; incluso consiguió llevar a su amigo político George W. Bush a la boda de su hija durante una visita oficial a Madrid, cuya fecha se colocó especialmente para ello. Pero principalmente la política económica de Aznar fue la que llevó a la burbuja inmobiliaria, que al reventar se llevó por delante al país.

Rajoy evita ahora en la medida de lo posible aparecer junto a Aznar. Y a Zapatero, el visionario y tribuno del pueblo caído en desgracia, simplemente ni lo nombra. No se ha dejado llevar por la tentación de imputar los grandes problemas de su gobierno a la política de deuda de su predecesor.

Hacia arriba o hacia abajo ¿Hacia dónde va?

En lugar de eso Rajoy habla sobre la crisis en plural: «¡Nosotros hemos vivido por encima de nuestras posibilidades! ¡Nosotros debemos hacer sacrificios juntos!» El jurista (es registrador de la propiedad) aparenta ser el mayor auditor de la nación, cita ejemplos de cifras como en la escuela secundaria popular (NdT: «Volkshochschule» en el original, algo así como una universidad laboral donde se aprenden oficios, idiomas y otras cosas). Habla un idioma claro sin imágenes emocionales. Tampoco eleva nunca la voz, da la impresión de estar siempre controlado. Si en alguna ocasión y excepcionalmente resulta polémico, lo es contra los separatistas en el País Vasco y Cataluña; y eso siempre llega bien a sus compatriotas.

En sus apariciones el espigado Rajoy encarna la distinción contenida, a través de la cuál los españoles tras su autorretrato se diferencian de otros pueblos mediterráneos. Lleva trajes muy elegantes y es un orador excelente. (NdT: he preferido traducir «Rhetoriker» por «orador» porque no estoy seguro de que signifique exactamente «retórico» en el sentido que entendemos en español. Lo dejo a vuestro criterio). Con habilidad delega la proclamación de las nuevas medidas de ahorro en sus ministros y permanece alejado de las cámaras hasta que la primera muestra pública de indignación ha disminuido.

Rajoy es un ejemplo de gallego típico. Para éstos la pomposidad de los madrileños es igual de extraña que la fastuosidad y prodigalidad de los valencianos. Aunque su partido está una y otra vez afectado por escándalos de corrupción, ni siquiera sus más acérrimos contrincantes insinúan que él pueda estar interesado en su enriquecimiento personal.

Marcados rasgos del carácter de la gente del rincón noroccidental de España con ese áspero clima atlántico son su fría sobriedad y su desconfiada reserva. Y se les repite que nunca dan a conocer sus intenciones. «Si te encuentras a un gallego en una escalera, nunca sabes si sube o baja», dicen los españoles de la costa mediterránea.

De este modo ha conseguido Rajoy, tras doce meses en el cargo, encontrarse como el hombre fuerte en Madrid. Para España no ha sido un buen año, sin embargo el batacazo de la economía está casi detenido. Rajoy dice: «¡Debemos seguir esforzándonos!»

Autor: Thomas Urban

*Thomas Urban, de 58 años, es el corresponsal de ‘Süddeutsche Zeitung’ en España. Su nombramiento debe ser reciente porque ni siquiera figura aún en su biografía. Una vida que arranca en Leipzig, Alemania del Este, de donde huyen sus padres poco después de su nacimiento.  Con numerosos premios y publicaciones, la mayor parte de su carrera la ha desarrollado como especialista en Europa del Este.

¿Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo?

Lo primero que publiqué en mi vida fue un alegato contra la Navidad. Contra su parafernalia e hipocresía. Tenía 17 años y, muy osada, me presenté en el vespertino Aragón Express y dejé el artículo en un sobre. Al día siguiente apareció en el periódico con un antetítulo: “La rompedora de tópicos”.

Aquellas celebraciones, las de mi niñez y juventud, eran casi humanas al lado de las que se fueron desarrollando con el tiempo hasta llegar a hoy. Quiero decir que sí tenían un punto entrañable en la reunión de la familia o en los menús de “tirar la casa por la ventana” que solo se producían esos días en todo el año. En “sacar” la vajilla o ver a mi madre maquillarse por única vez en los doce meses. Mi tío Fernando componía unos versos de resumen y anticipo, de cambio de ciclo, con referencias a quiénes y a qué le había parecido más destacado. Luego se comentaba en corrillos si había gustado o no. A mí siempre me encantaban.

Hubo Navidades exultantes en vida. De efervescencias absolutas. De seguir tradiciones por el placer de hacerlo, no por obligación, o volver a romper moldes. Y es cierto que la felicidad personal ha de aislarse de la general, pero las circunstancias que concurren, convierten a éstas en una de las peores de nuestras vidas.

Me asombra que, con la debacle en la que estamos inmersos, sigan llegando multitud de comunicaciones -ahora también por Internet, sobre todo por Internet- deseando “Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo”. Frase que detesto, por tópica y poco imaginativa, desde que tengo uso de razón, creo. Regresa la moda de enviarlas con escenas religiosas. Hasta con la mula y el asno que ha dicho el Papa en su ensoñación que no existieron como tales, pero que la jerarquía eclesiástica española decide que se pueden poner por tradición. Esos despropósitos continuos. Las hay también indignadas, poniendo de relieve los muchos atropellos de los que estamos siendo objeto. Pero todos me desean que sea feliz. Brinde no sé bien por qué, y sobre todo que el 2013 sea “próspero” y estupendo.

¿En base a qué razón va a serlo? ¿Cambia algo porque los arbitrarios calendarios salten de un mes a otro? Eso de entrada, porque si nos atenemos simplemente al futuro inmediato, con los mimbres que se han sentado no cabe esperar más que una profundización en el caos.

Amigos, que Rajoy y su “troupe” siguen ahí. Y parece que por mucho tiempo. Nos privatizan la sanidad, nos la recortan, y es asunto fundamental para estar vivos y sanos. Cercenan también la educación, la ciencia, la cultura, que en este caso es vital para ser personas. Dejan la justicia para los ricos, mermando las posibilidades de ejercer como ciudadano. Con un sin fín de chorizos impunes que hacen hervir la sangre. Cada vez más pobres, con menos seguridades, con el horizonte de empeorar… ¿Qué broma es ésta del Feliz Navidad y el Próspero Año Nuevo?

Porque sí, continúa ahí Rajoy y su enfermo PP. De codicia, ineptitud y ultraderechismo. Y los medios informativos que nos hablan de Cataluña y del fin del mundo. No todos. Hoy me han reconfortado Isaac Rosa, Iñigo Sáenz de Ugarte, Juan José Millás o Federico Mayor Zaragoza. Y, sí, la gente que se bate en las calles protestando contra tanta inmundicia. El problema es la masa ameba. La que sigue sustentando el tinglado y pensando que por arte de magia esto se arreglará sin más.

Los grandes afectos que me sustentan siguen ahí también. La esperanza en muchos –aunque insuficientes- ciudadanos con criterio y coraje. Pero no hace falta que sea Navidad para sentirlos cerca. Van, vais, a estar aquí pasados los espumillones y los brindis huecos. Próspero no lo creo, pero fructífero lo será en amor (algo más especial sería bienvenido 😉 )y –espero- en la búsqueda de soluciones. Lo mismo hoy, que mañana, que el día 1, o el 11 de Enero. Por cierto.. ¡Muchas gracias!

La trampa de los peligros inmediatos

 

Nada más triste que ver morir a un grupo de niños por disparos de un desequilibrado como ha ocurrido en Newtown (EEUU). La noticia copa los informativos que suministran todo tipo de datos. No así de las 10 niñas muertas en Afganistán por una mina antipersonas, herencia de guerra… mientras recogían leña en edad escolar. Esto pasó sin pena ni gloria. Daños colaterales, menos rubios y no tan “como dios manda”. ¿Cuál es el auténtico riesgo? ¿El inadaptado con pistolas o la madre que introdujo un arsenal en su casa? ¿Todavía hace falta buscar la causa del casi medio millón de víctimas anuales por arma de fuego en un país que acumula entre sus ciudadanos cerca de 270 millones de artefactos para matar?

Cada poco un sobresalto. Gripes mortíferas, huracanes, tsunamis, teorías magufas varias, y la gran y útil baza del terrorismo, como miedos a inseminar en la población -muchas veces con la entusiasta colaboración de lo usuarios-. ¡Claro que algunos causan víctimas! vivir acarrea el riesgo de morir. Pero cada día fallecen por hambre evitable millones de personas, sin que se inmute la sociedad aunque vea acercarse ese fantasma a las puertas de su propia casa. No infunden el mismo temor tampoco (ni por asomo) los asesinos de mujeres en la violencia de género o los suicidios que arroja esta sociedad insolidaria y ciega, aunque sus cifras sean mucho más abultadas.

Probablemente es el –supuesto- azar lo que nos descoloca, frente a lo que mata más sistemáticamente y con menor espectacularidad. Y errar en el diagnóstico de donde están los riesgos y la violencia. Temer el peligro que se siente inmediato, no el que crece más lentamente. Ahí radica una fuente básica de nuestros males que, de alguna manera, alimentan los medios y todo el engranaje en el que vivimos. Usar el miedo y el espectáculo como instrumento de control. Moverse por reacciones emotivas exaltadas y no por una planificación colectiva que prevé las herramientas a utilizar para afrontar los problemas en su origen. Enderezar la raíz, evita frutos rastreros y podridos.

Son más nocivas las amenazas reales del día a día, enmascaradas por lo que se hace ver como peligro próximo y más visible. Para muchas personas la violencia es la pistola, el palo, la piedra o el grito sin más, eso es ya ¡ la búsqueda del “caos”! No alcanzan a ver el ataque a gran escala que supone cambiar un sistema de vida, atentar contra derechos fundamentales -como la sanidad, la educación, la justicia, la ciencia o la cultura- o reprimir las protestas por el medio que sea -arbitrando leyes represivas por ejemplo que no se aprecian como cruentas-.

Quienes reparten nuestro dinero a bancos, concesionarios de autopistas y hospitales semiprivatizados, por poner algunos casos entre muchos, ¿no ejercen ningún tipo de violencia sobre la sociedad? Los que extienden las enfermedades por –en flagrante injusticia- negar la asistencia sanitaria a enfermos sin el documento requerido ¿Acarician con guante de seda? Los que ahondan en las desigualdades sociales en virtud de propiciar el lucro de unos pocos ¿Necesitan una pistola para que sea apreciada su agresión? La escritora Susan George lo explica de forma clara: “ la desigualdad profunda es el equivalente a 1.000 Katrinas, 100 tsunamis, solo que causa estragos un mes tras otro, un año tras otro, arrastrando no solo a los pobres y vulnerables sino a todo el mundo”. La destrucción del medio ambiente, del agua, del aire, de la tierra, es otro peligro real, aunque no «parezca « ni sangriento, ni para ya.

Atemorizados desde por una tormenta a un peregrino fin del mundo, muchos ciudadanos caminan a la deriva sirviéndose a sí mismos como víctimas en una bandeja. Del miedo se toma cada cuál la dosis que quiere. No hables, no escribas, no te signifiques, no comentes, no vayamos a perder lo que nos queda, esto pasará. Como muestran las claves de las que informamos sin cesar, la situación en España solo va a peor, a infinitamente peor, cada día que pasa. Hartos de avisar desde hace tiempo, el plan se cumple inexorable. Porque no varían los datos para “pronosticar” el futuro, empeoran. ¿No es esto ya… el caos? ¿Qué más caos y más violencia hay que aguardar? ¿No aterra el propio presente?

 Por primera vez en la historia, el miedo se ha globalizado por medio de la comunicación masiva. Y, del mismo modo, las gratificaciones que se ofrecen como calmante. Un puro espejismo. Ese país, por ejemplo, del chorizo –sobre todo del chorizo-, la paella, y la “exportación” de jóvenes por medio de un puntapié, que ha consolado a los inermes. El miedo es un sentimiento que se contagia y se extiende, que crece cuando no se lo combate. Los políticos lo han usado como arma desde el comienzo de los tiempos.  Hobbes lo situó como el inicio del Estado. Maquiavelo enseñó al Príncipe, con un manual de instrucciones, a utilizar el miedo para gobernar. Descansen en paz los niños norteamericanos y las niñas afganas. Lloremos a las innumerables víctimas de la irracionalidad y la codicia, pero aprendamos todos a desbrozar el espectáculo y la distracción, dejando desnudos los peligros reales. Y a atajarlos. Será nuestro mejor instrumento, incluso para luchar contra el miedo.

*Publicado en eldiario.es