Las Agencias calificadoras de neoliberales buenos y malos

AGENCIASCALIFICACION

Las Agencias de Calificación suben la nota a España, un par de semanas después de que el ministro De Guindos se reúna con ellas en Londres.

Se la bajan a Madrid, a nivel de bono basura, dice el acreditado diario La Razón. Pero lo cierto es que existe una dura negociación, bochornosa según se aprecia en la grabación, en la que los guardias del dinero se interesan hasta por la subvención pública a la Escuela de Tauromaquia. Tema esencial al parecer para conocer la solidez de las inversiones. El País, ay, el País, le dedica -entre otros- un editorial a la decisión de la alcaldesa Manuela Carmena de dejar de pagar a las citadas Agencias y salirse del «master». Esas cosas no se hacen, dicen, cuando se deben 4.000 millones, gracias a la gestión de dos grandes adalides del PP: Gallardón y Botella. Finalmente S&P al menos, no ha sido tan duro con Madrid, al ver que peligraba su contrato.

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Malagón

Malagón

En 2011 hablamos mucho de las Agencias. Concretamente tenían acribillada a la España de Zapatero. Y a Grecia y Portugal naturalmente. Nos hicieron un daño inmenso a todos. Se demostró entonces su papel determinante en lo que llamaron crisis y que aún pagamos (y pagaremos por mucho más tiempo). Pero como la memoria es corta, las Agencias resurgen como si nada hubiera pasado. Y hasta se permiten intervenir en la política española y decir que, «con otro gobierno» igual no mantendrían la buena nota que dan a Rajoy. Es de imaginar que Albert Rivera les complacerá del mismo modo, pero ellos no pierden ocasión de asesorarnos en el camino a seguir.

JR Mora

JR Mora

De los muchos artículos y libros que escribimos, recojo el resumen, con diferentes aportaciones- de uno mío -descatalogado ya-: La energía liberada:

El capitalismo se había dotado también de un instrumento esencial: unas poderosas agencias privadas —Moody’s, Standar&Poor’s y Fitch—, cuya misión es calificar deudas de empresas y de países enteros. No están sometidas a control alguno, pero ya han surgido denuncias sobre su funcionamiento —entre ellas, de la organización ATTAC—.

Tiemblan los gobiernos que viven pendientes de sus notas, cuando se ha demostrado la arbitrariedad de las mismas y su servicio a empresas concretas que les pagan: actúan a la manera de juez y parte. Y, paradójicamente, su papel en el desencadenamiento de la crisis a partir de 2007 con aquellas hipotecas basura de las que apenas nos enteramos fue fundamental, como lo sigue siendo en la de la deuda, y lo será —de no poner remedio— en el “producto” que elijan para ofertar a sus clientes como medio de invertir… o especular. “Las tres agencias de calificación crediticia fueron las herramientas clave de la crisis financiera”, corrobora un informe de la Comisión de Investigación sobre la Crisis Financiera (FCIC en sus siglas en inglés), creada por el Gobierno de Estados Unidos para intentar averiguar las causas de lo sucedido. Fue hecho público el 27 de enero de 2011, casi sigilosamente por lo que se puede apreciar porque apenas existen referencias de él. El profesor José A. Estévez Araujo lo reprodujo y analizó ampliamente en la revista mientrastanto.e de la Universidad Complutense de Madrid[1].  (Lo recogería Àngels Martínez Castells en su blog)

Los comisionados encontraron graves errores en el funcionamiento de Moody’s. El esencial era que no examinó las hipotecas basura incluidas en esos paquetes estructurados que viajaban por medio mundo y que terminarían por explotar. Habían mantenido, dice la Comisión, “una conducta fraudulenta y de connivencia con los emisores de los bonos contaminados”. Las agencias, según la investigación, proporcionaron datos falsos sobre la estabilidad de los productos elaborados artificialmente en connivencia con las entidades que emitían los bonos y con sus managers a los que ayudaban a maquillar el producto.

En sus conclusiones el informe señala con contundencia que “la influencia de los bancos sobre los empleados de las agencias se veía favorecida por la existencia de una “puerta giratoria” entre ambos tipos de negocios. De hecho, el 25 por ciento de los empleados que abandonaron Moody’s fueron contratados por bancos que eran “clientes” de la agencia”, destaca Estévez Araujo.

En agosto de 2011, siete meses después de este informe, la Administración de Estados Unidos se decide a iniciar una investigación sobre las agencias de calificación, en realidad, de una sola de ellas: Standard&Poor’s, y porque se dan otras circunstancias, acababa de rebajar la calificación de la deuda del país. Poco después la Agencia Federal de Financiación de Viviendas presentará demanda contra 17 entidades bancarias a las que acusa de mala gestión en el caso de la burbuja de las hipotecas basura (2007). Entre ellas, a Bank of America, JP Morgan, Goldman Sachs, Barclays, Citigroup o Deutsche Bank. Las cosas de palacio van despacio.

Ha quedado comprobado también que calificar los bonos es un negocio muy provechoso para las agencias de rating. Entre otras razones porque, aunque cobraban tres veces más de lo habitual por conceder una alta nota a algunos bonos, no recibían sus honorarios si el cliente no quedaba satisfecho con la calificación. “Las agencias han obtenido por estas prácticas unos beneficios anuales de 3.000 millones de euros, con márgenes de hasta un 50 por ciento. El 75 por ciento de sus ingresos provienen de las comisiones que cobran a sus propios clientes por calificar sus títulos”, argumentaba la querella de ATTAC Madrid.

Además parecen tener una ideología muy precisa. Atacan por igual a países con gobiernos conservadores o progresistas —si alguno queda—, pero sienten preferencia en colaborar eficazmente con la causa neoliberal de destrucción del Estado, como —por otro lado— es lógico. El fiscal general de Connecticut, Richard Blumental —cuenta Ángels Martínez i Castells en su blog [2]—, sostiene que “las tres agencias de rating (Moody’s, S&P y Fitch) dan calificaciones más bajas de manera sistemática e intencionada a los bonos emitidos por los ayuntamientos, los Estados y otras entidades públicas”. Y esto ha obligado a las entidades de Connecticut (y a sus contribuyentes) a “gastar de forma innecesaria millones de dólares en seguros y en tipos de interés más altos”. Esa inclinación también podría estar detrás de la rebaja de la nota del Estados Unidos de Obama en pugna con el ala ultraderechista del partido republicano, de la que hablaremos más adelante.

Y son estas agencias las que ponen nota hasta enviar a la basura el crédito de los países. Realmente es paradójico que por un lado se desregule y liberalice sin cesar, para terminar dejando la deuda mundial en manos del oligopolio de las agencias privadas de Estados Unidos.

[1] Euro-Mediterranean University Institute · EMUI – UCM.

[2] http://puntsdevista.wordpress.com

Como habréis visto en los enlaces, la fiscalía Anticorrupción española rechazó tramitar la querella de ATTAC Madrid, cuando ya se ejercían acciones similares en EEUU. Poco después, en las elecciones generales del 20N de 2011, ganó el PP con mayoría absoluta.

Los medios al servicio de que todo siga igual no dicen hoy ni palabra de todo esto -que es el fondo- pero llevan a Carmena y las agencias a sus «debates». Es lo que tenemos, lo que contribuimos a tener.

Seguir los mandatos neoliberales y de sus a manera de «universidades» privadas (las agencias de calificación) nos supuso una crisis mundial y sufrir, en España, un rescate bancario, nada barato. Conviene destacarlo, porque los servidores del sistema (fétido) dicen que salirse del aro, como hace el Ayuntamiento de Madrid, no saldrá caro.

Lo que sale caro es ahondar en este camino de la estafa y la manipulación permanente. Pero hay gente que lo compra encantada. C´est la vie.

Y finalmente sí fue

Y finalmente sí fue «una sola voz»: Merkel, el neoliberalismo.

Otras lecciones de las legislativas en Portugal que se obvian

Por primera vez, un gobierno que aplica duramente la austeridad es avalado en las urnas. Cómo triunfar pese a usar una afilada tijera. Los servidores del sistema, de que todo siga igual (de fétido), se felicitan hoy por el triunfo del conservador Passos Coelho en Portugal. O eso dicen. Rajo toma nota en Moncloa. En momentos críticos es mejor buscar la estabilidad, el camino ya hecho, que probar aventuras. 

Lo cierto es que ha habido un 43% de abstención. Y que, de los votos válidos, la coalición de derechas que lideraba Passos Coelho ha obtenido un 36,8%. La mayoría está en 45%. Y la izquierda -o presunta izquierda- ha conseguido el 50%.

El Partido Socialista, que lidera ahora el ex alcalde de Lisboa Antonio Costa, ha sacado el 32%. El Bloque de Izquierdas supera a los Comunistas, y todos ellos se llevan a matar. Dejarán gobernar a Passos Coelho hasta que quieran y presionado. El triunfo que gusta a Bruselas y, en España, a los servidores de Rajoy y su PP, Ciudadanos y PSOE, es un tanto relativo y amargo.

Ocurre que el ex presidente socialista José Sócrates se ha pasado buena parte del año en la cárcel por lo que llaman presunta corrupción. Le pillaron en desvegonzado pringue y concomitancias con banqueros disolutos.

Portugal nos aporta pues una primera lección: los políticos corruptos van a la cárcel y a juicio. No sólo todos o casi todos sus empleados como tesoreros.

Una segunda: la sociedad castiga la corrupción. Y la palma se la habían llevado ahora los socialistas. Puestos a que te expriman y además te roben, elijamos a quienes menos te saqueen porque además es mucho más digno, deben pensar. No es fácil la elección entre malo y peor.

Una tercera: En España el pack viene completo con el PP: tijera y corrupción. Con el PP y sus fieles colaboradores en los medios. A los españoles se las exala el líquido claro y transparente que segregan las glándulas sudoríparas de la piel de los mamíferos y cuya composición química es parecida a la de la orina. Luego ya acabaremos -más-  como en México o Egipto, pero mientras tanto se ve la tele y el fútbol y se odia a quién manden, y apañado.

Recortes, privatizaciones y subidas de impuestos que en Portugal intentó tumbar el Tribunal Constitucional, funcionando… como un Tribunal al servicio del pueblo y la justicia. Ved aquí, en el apartado 5,  cómo funciona la justicia constitucional en Portugal. Paro, descenso del PIB, emigración es el balance de Passos Coelho. Y la promesa de que ahora vienen más recortes y «ajustes». El austericido es una senda sin final. No es cierto que llevemos un camino andado en alguna solución que revertirá y volverán los días de gloria. Eso solo es para ellos.

Portugal siempre nos precede. Con matices como vemos. Y muy  notables y aleccionadores.

Algunas voces (en España) ya hablan de que la solución pasaría por una Gran Coalición entre conservadores y socialistas. Es lo que desean los poderes económicos. En Portugal, en España y en cualquier lugar en el que se dude de su hegemonía. De que esa condena es de cadena perpetua. Ni un momento de vacilación, están ahí para «orientarnos».

Pude constatar el deterioro de la vida en Portugal en un inolvidable viaje hace un par de años, gracias a Pilar del Río y de Saramago. Pensar, existir, no existir, no pensar, un amargo humor titulaba edificios en sutil protesta. Es difícil pensar con tanto ruido. Es díficil existir con tanta trampa.

Rúa da Trinidad, 18, Lisboa, Portugal

Rúa da Trinidad, 18, Lisboa, Portugal

Ciudadanos y la prensa a 67 días de las elecciones generales

Nuevo a estrenar y limpio como la patena.

Nuevo a estrenar y limpio como la patena.

Dice desencaja, pero en realidad encaja a la perfección.

Dice desencaja, pero en realidad encaja a la perfección. Quizás hasta en exceso. Esas cabezas de ABC.

Partida doble: las encuestas de apoyo de Marhuenda y la manzana naranja.

Partida doble: las encuestas de apoyo de Marhuenda y la manzana naranja.

L6Narrimadas

Etc…

Vuelve el machismo

La foto del poder puede ir cambiando algunos elementos pero siempre es masculina

La foto del poder puede ir cambiando algunos elementos pero siempre es masculina

El 80% de los catedráticos de universidad son hombres, aunque es mayor el número de licenciadas que de licenciados. Más del 70% de los periodistas somos mujeres y ninguna dirige o ha dirigido un periódico de tirada nacional y son escasas las jefas de sección. Los consejos de administración de bancos y grandes empresas siguen ocupados por una mayoría abrumadora de hombres. En este punto compartimos honor con el resto del mundo.  Salvo en Noruega que cuenta con un 42% de mujeres en los órganos de dirección de las empresas, la media europea es del 11%. La foto del poder nos muestra siempre a un grupo de hombres con traje rigurosamente oscuro.

A este panorama ya conocido y sedimentado, se añade en España un intenso recrudecimiento del machismo. Han vuelto los culos a toda pantalla –se diría que hasta para vender estufas o gorros de playa–  como síntoma del regreso de la barra libre para usar y minimizar a la mujer. En las recientes elecciones al Parlament de Catalunya el número de mujeres se ha reducido al 38,5%, desde un 40% que tampoco era para tirar cohetes.

A quien se atreva a señalar los privilegios del machismo y defender la igualdad que busca el feminismo le caen insultos y hasta amenazas, como le ocurre a la colaboradora de eldiario.es que firma como Barbijaputa. La visceralidad en este punto, la agresividad, evidencia que mantener la discriminación por razón de presunta superioridad, se sitúa entre lo más sagrado o valioso. Tenemos un problema, va en aumento, a velocidad acelerada, y hay que hablarlo.

La crisis económica y la involución ideológica que vivimos se ha traducido en un aumento de la desigualdad en todos los niveles y explica este aumento del machismo, de esa brecha de género. En él, los medios de comunicación juegan un papel decisivo como vehículo que, a la vez, potencia el modelo.

Aquellos maridos de la publicidad en blanco y negro arrellanados en el sofá que decidían sobre lavadoras cuando ni pensaban darle en toda su vida al botón del encendido siguieron en activo mucho más tiempo del que creemos. Hasta hace apenas dos décadas continuaban siendo voces masculinas las que aconsejaban en los anuncios las bondades de cualquier producto. Invariablemente. La voz de la autoridad en todas las materias. Cuando ya dejaron piar a las mujeres, la publicidad continuó reforzando los papeles tradicionales de uno y otro: el hombre triunfador y la mujer complementaria. El que, en casa, intenta «ayudar» a su compañera. La mujer, joven y muy delgada, incluso para, cuando toca ese perfil, mostrar el culo –cada día más huesudo– en pantalla. Últimamente también usan los de los hombres como señuelo, si se puede igualar a la baja no se plantean dudas.

Con más de un 70% de periodistas y más de un 60% de licenciadas en distintas especialidades, han regresado las tertulias y debates pobladas de hombres y nada más que hombres. En esa progresión sin pausa desde hace tiempo, durante la noche electoral catalana no había ni una mujer en la mesa de La Sexta y Antena 3. Presentadoras o políticas, sí; como comentaristas no. También viene de lejos.

La opinión fue cosa de hombres hasta hace muy poco tiempo. Con una desproporción descomunal. Prácticamente solo Maruja Torres, Soledad Gallego-Díaz, Rosa Montero, con Julia Otero manteniendo el tipo en la radio, y muy pocas más, lograron el derecho a escribir de «asuntos serios». Porque en cuanto te daban la oportunidad –ese raro lujo que ciertamente pocas disfrutaban y disfrutan- y te salías del temario «igualdad hombre/mujer», «la edad» o similares, venían los retrasos en la publicación, hasta llegar al fin de las colaboraciones.

Y en cierto modo sigue la tendencia. Columnas enteras de solo hombres, con opiniones sin duda valiosas, aunque cuesta creer que sean casi los únicos que pueden aportar ideas. Incluso este diario que incorpora un número infrecuente de mujeres ofrece a veces esa desproporción. En otros medios el porcentaje femenino no debe llegar ni al 5%.

 Cuando se trata de aportar argumentos en reportajes y noticias, si hay un hombre disponible para entrevistar siempre es preferido. La discriminación lo es a favor del hombre. Con excepciones: si se habla de la educación de los niños o de salud, belleza y moda, ahí sí encuentran que hay más mujeres «expertas». ¿Cuántas economistas salen a opinar con pizarra o sin pizarra? ¿Cuántas investigadoras, abogadas o juezas?

Había comenzado a cambiar. La Ley de Igualdad efectiva entre mujeres y hombresde Zapatero en 2007 –tan vapuleada por la derecha-, su trabajo en ese sentido desde el primer día, tuvo alguna influencia, como ha sucedido en otros países (Noruega, por ejemplo). Trajo no solo un mayor número de mujeres a órganos de decisión, sino que se aceptara su presencia. Una pica en Flandes hablando de España. Eran, además, mujeres; fuera del modelo tradicional de políticas con testosterona. Como reacción, nacieron también las «feminazis», el término que regaló a las mujeres defensoras de la equidad el afamado escritor Arturo Pérez Reverte. Pero hemos vuelto atrás y el machismo gana de nuevo la partida.

Está pasando factura. Si cualquier colectivo tuviera en su seno un balance de 700 personas asesinadas en la última década, como ocurre con las mujeres, se hubiera paralizado el país.

Cada vez son más las noticias y estudios que alertan sobre el agravamiento de las actitudes machistas incluso desde la adolescencia. El control de la pareja, el imponerle con quién puede hablar o qué puede hacer, impedir que vea a sus amigas, son ya prácticas frecuentes. Las chicas tienden a revisar el móvil de ellos más que al revés, aunque lo están haciendo en un gran número todos ellos. Las agresiones tampoco faltan. La creencia de que todo esto ocurre porque «las quieren». En una reciente encuesta, el 59,4% de los adolescentes consultados pensaban que «el chico debe proteger a su chica». Y que ellos tienen más necesidad de sexo. Han retornado hasta las «chicas duras», frente a las «fáciles».

Estos jóvenes están evidenciando una desoladora inseguridad, un peligrosísimo desconcierto, fruto de la crisis social que padecemos. De la debacle social que se enmascara entre globos de colores. Y en la que hombres y mujeres parecen mirar hacia otro lado obviando problemas de enorme envergadura que les afectan y marcarán su vida.

Soy de quienes se empecinan en pensar que las mujeres somos personas. Y que si una mujer está en el poder obrará como ella sea, porque tan mujeres son Ada Colau y Manuela Carmena, como Esperanza Aguirre y Dolores Cospedal y con eso está dicho todo. Pero las mujeres somos algo más de la mitad de la población. Mayoría, en numerosas especialidades ya. Se está ofreciendo un mundo parcial y mutilado. Y tenemos derecho a toda la voz que nos corresponde y a todos los derechos inherentes al ser humano.

*Publicado en eldiario.es en donde entre los numerosos comentarios hay algunos para… añadir al texto.

Lanzada la Operación Ciudadanos Último Asalto

Tenían el susto metido en el cuerpo al punto de sacar a la palestra ex presidentes, premios nobel o atareados directores de medios de información. Pero los resultados de las elecciones catalanas les han dado un respiro. Hondo. Se trata ahora de minimizar el independentismo que crece en cada consulta, y de jugar bien las piezas del nuevo tablero.  Y en él, 734.910 catalanes que ni muertos querían ni independentismo…  ni PP, alientan a quienes tanto se juegan si se produce el mínimo cambio. A esos pocos que anteponen sus intereses a cualquier otra consideración.

Por esos casi 735.00 votos que han convertido al partido de Albert Rivera en la segunda fuerza política de Catalunya (no, aún, de España), portadas, editoriales, artículos, se vuelcan en la Operación Ciudadanos Ültimo Asalto.  Se les había debilitado en los últimos tiempos, pero no hay sino una buena guerra de  banderas para que las aguas se encaucen.

A modo de ejemplo, La Razón. El naranja tendrá que decidir entre rojos y azules, dice. Observemos que habla de España porque en Catalunya el PSOE tiene poco que ventilar -sigue cayendo en apoyos-. Que da por hecho que los resultados allí se extrapolarán al Estado, es decir, que el trabajo mediático/político dará los frutos apetecidos (algo cierto si no se está prevenido y puede que incluso estándolo dado el poder de esta maquinaría tan bien engrasada). Y así el naranja “tendrá” que decidir, nada como los verbos contundentes.  Y lo más divertido: llama “rojo” al PSOE.

larazon.ciudadanos

Nótese también la sobriedad responsable de Rivera y Arrimadas en esta imagen tan alejada de la que dejaron la noche electoral en la que parecía que habían ganado el Mundial de Fútbol o la Convención de Delegados de Microsoft. Mi “religión” periodística me impide pinchar artículos de ciertos medios, pero es reseñable también el alborozo de la ultracaverna con estos Ciudadanos tan de derechas y tan españoles. El «Yo soy español, español» que corearon, o el «España unida jamás será vencida» les llegó al alma.

Del cúmulo de algarabías y consejos –el respiro de El País es notable- quién más claramente da detalles de la Operación es este artículo de El Mundo. Plagado de claves. Es la hoja de ruta en realidad.

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«En los cuarteles de las grandes empresas del Ibex pulsados por este diario hay preocupación por la difícil gobernabilidad de Cataluña, un motor económico importante para España, pero, a la espera de que se despeje esa incertidumbre, se centraron en ver ventajas al resultado.

Por un lado, gusta la perspectiva de que sea Ciudadanos y no Podemos la fuerza bisagra en las elecciones generales. «No hay que engañarse, la principal preocupación es que el nuevo Gobierno español a partir del año que viene esté formado de algún modo por PSOE y Podemos y ahora la combinación puede ser de los socialistas con Ciudadanos», afirma un alto ejecutivo de uno de los principales bancos del país. Los escenarios, en su opinión, mejoran, porque si la próxima legislatura es Mariano Rajoy con Albert Rivera o Pedro Sánchez con el líder de Ciudadanos, implicará que no haya ningún cambio fundamental en la actual política económica y se mantendrá un crecimiento en torno al 3% en los próximos cuatro años. «El PP va a tener que trabajar mucho si quiere ganar», señala un miembro del influyente Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC). Sánchez percibe las dudas que existen en el Ibex con Rajoy y por eso, entre otros factores, intenta centrar su discurso. Ayer cargó contra la CUP por «antisistema» y pidió «gobiernos transversales».

El presidente de Telefónica y del CEC, César Alierta, no oculta su buena relación con Rajoy, pero también elogia que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, no se apoye en Podemos».

El artículo completo aquí. Tan diáfano sobre lo que quiere el IBEX y las grandes empresas en general. Los movimientos y amenazas que despliegan. Se han tranquilizado. Esta frase es la clave:

«Si la próxima legislatura es Mariano Rajoy con Albert Rivera o Pedro Sánchez con el líder de Ciudadanos, implicará que no haya ningún cambio fundamental en la actual política económica».

Y, ellos, ganarán. El crecimiento es de ellos, ya se ve el resto. Y encima ni tributan lo que deben, dado su apego por los paraísos fiscales. De hecho juegan con nuestras vidas, las vidas de la mayoría, ya sin ningún pudor. Los resultados en Catalunya no tendrían que ver con los de las generales dado que el indepentismo allí es elemento decisivo, pero la Operación Ciudadanos juega a la profecía autocumplida. He leído comentarios «emocionados» con la fiesta electoral de Ciudadanos que a tantos nos puso los pelos de punta.

Los movimientos que se están viendo son muy claros por otro lado. Susana Díaz, la poderosa presidenta andaluza, se marcó un vídeo con Feijoó por la unidad de España. Iceta que ha visto desteñirse el cinturón rojo de Barcelona mientras bailaba con gracia sin parar quiere hablar con Ciudadanos. Y Pedro Sánchez, tan pragmático, también abre puertas.

La Operación Ciudadanos Último Asalto se basa -lo estamos viendo- en minimizar a Podemos, y por el momento parece que con su entusiasta colaboración. Sonoro batacazo en las elecciones catalanas y escaso realismo para entenderlo y afrontarlo, al menos por el momento. La izquierda exquisita, entretanto, no cesa de seguir poniendo palos en las ruedas ahora que atisba mayor ocasión. Véase un ejemplo entre muchos. Como en los viejos tiempos mejor la derecha más dura que el colega rival.

El panorama es muy preocupante. En ese ejemplar catálogo que nos ha brindado El Mundo sobre la Operación Ciudadanos Último Asalto de la que participan muchos más poderes, lo dicen: se trata de que nada cambie en lo sustancial. PSOE-Ciudadanos o viceversa, quizás Rajoy o alguien del PP, sube Cifuentes que está en la misma línea… estética y  mental. Como escribe Barbijaputa de Inés Arrimadas, todos son como ella: blanca, delgada, vestida de marca y bien parecida. Y existe la duda de que haya obesos, feos o minusvalidos en la «nueva» política que representa Ciudadanos.

Una operació de marketing para que nada cambie. Cuidado, muchísimo cuidado con las «perfecciones» estéticas sin mirar qué hay dentro.

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A propósito de los nacionalismos

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Una Cataluña independiente sería “un país marginado gobernado por mediocres fanáticos”, les dijo un desmesurado Premio Nobel de Literatura, peruano y español, que ahora reverdece viruelas al lado de una reina rosa y ni aun así suaviza su agria expresión. El otrora afamado presidente del gobierno, Felipe González, desgrana pesadillas en las que se baten Hitler, Mussolini, Stalin, Maduro, Pinochet elevado a los altares, Gas Natural, yates  y su propio pasado a olvidar, y todos juntos componen el rostro de un catalán “secesionista” que se le atraganta inyectando en sangre sus ojos. Su colega Aznar le jalea sin encontrar insultos superiores a los que pergeña el socialista que siempre fue más brillante y algo más alto. Periodistas, con múltiples y merecidos premios también en el pasado, como Carlos Herrera, divierten al personal con frases pretendidamente ingeniosas que huelen a receta de largas convivencias maritales: “Cataluña tiene más peligro que un cable en un charco».  Fernández Díaz, el ministro, emerge de sus fantasmas interiores plagados de etarras, yihadistas y catalanes de mal para utilizar su cargo en propaganda que influya en los comicios. Mientras su hermano repone el honor mancillado de la bandera de España en el balcón del Ayuntamiento de Barcelona, ayudado por una descompuesta concejala que la defiende con ahínco. El líder de ERC había ido a incordiar desplegando una estelada como un festejo más. Sí, el balcón del Ayuntamiento en el día de La Mercè nos brindó el resumen más exacto de qué es la política española, y la catalana en particular, sumiéndonos a todos en el bochorno.

Derivas que como su propio nombre indica tuercen el rumbo correcto. Comandadas, para más desgracia, por filibusteros, desmembradores, cismáticos, nazis y fascistas… Lo oído, visto y leído en esta campaña electoral ha traspasado todos los límites del esperpento y la desvergüenza. Por diversos flancos.  En el  campo de batalla, el president sonríe malévolo cuando le dan el trabajo hecho. Con Varoufakis locales por parte de tocado capilar  y opiniones cambiantes, la metralleta Ciudadana de lecciones aprendidas que dicen no y su contrario, el racista que exhibe sin pudor su ignorancia,  simpáticas lecciones de baile y hasta dialécticas y cantos en las reservas de indios.  Siendo sustancial lo que se dilucida, contando con personas que se toman en serio su trabajo en la política, la frivolidad vuelve a erigirse como signo de los tiempos para esconder realidades de mucha mayor trascendencia.

El camino adecuado, el único –como asegura el experto jefe en nacionalidades Mariano Rajoy-, lo marcan los nacionalistas españoles. Quienes, con frecuencia, tienen una única patria: ellos mismos. Con sus intereses y su clan de apoyo. Hoy, para buena parte de quienes mandan, no hay más nación que el dinero, obtenido por cualquier medio. Corrupciones flagrantes que envilecen países, grandes y pequeños. Recortes en derechos sociales y ciudadanos. Uso de la información, de los medios, y de las instituciones para fines privados.

En estos años de la infamia ¿Quién de los arrebolados defensores de los nacionalismos varios es ejemplo para nadie? ¿Vargas Llosa? ¿Felipe González? ¿Artur Más? ¿Directores y columnistas de periódicos varios? ¿Mariano Rajoy por un casual?

Cuando Hungría levanta muros físicos, de nuevo, para detener a las personas que el sistema mundial ha arrojado de sus casas ¿cómo tienen el valor de elegir nacionalismos perversos y callar flagrantemente ante enormes atropellos?

Cuando el aire que respiramos es patrimonio de la codicia empresarial, de la trampa más salvaje que pasa por encima de la salud de los ciudadanos para obtener algo más de beneficio ¿Qué lecciones pueden dar quienes lo amparan desde los gobiernos? ¿Cómo pueden hacer creer a los incautos que éste es el sistema correcto?

De los centenares de definiciones del nacionalismo, la más ajustada probablemente la formuló George Bernard Shaw: “Patriotismo es tu convencimiento de que este país  es  superior a todos los demás porque tú naciste en él”. Lo que suele ser fuente de conflictos, dado que los nacionalistas de otros países piensan exactamente lo mismo.

Es cierto que a algunas personas, a muchas, a la mayoría, les atrapan los paisajes vividos, luces, temperaturas, sabores u olores. Cómo formó la historia y las experiencias a sus sociedades, la cultura, la lengua, los acentos, los logros o las manías.  Los valores, en mi opinión, no pertenecen a los pueblos sino las personas y en el paquete entran de toda condición. Pero de ahí a mantener enfrentamientos, llegar a la violencia, parece una desmesura. Interesada. Esto siempre tiene beneficiarios y no son los que marchan en primera línea de fuego.

Los agravios no los hacen los límites territoriales, sino los individuos que deciden. Los anhelos fundamentales lo son de todos los seres humanos, con apenas matices de color, y por ellos hemos de luchar.  Sin fronteras. Hacer -o buscar quien haga en representación nuestra- a aquellos cuya patria sean los derechos humanos, la honestidad, la justicia, la solidaridad.  Cuando el 27S pase, y pasen los diciembres, es lo único que quedará.

*Publicado en eldiario.es

Últimas víctimas del franquismo: solo hace 40 años

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Sí, solo hace 40 años. Cinco jóvenes fueron ajusticiados el 27 de Septiembre de 1975 en aras de una de esas leyes que Franco sacaba de la gorra de los horrores.  Ángel Otaegui y Juan Paredes, militantes de ETA; y  José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz y José Humberto Baena, del FRAP. El dictador no hizo caso de la presión internacional, ni de la petición expresa del Papa Pablo VI. Los cinco fueron fusilados… al alba.

Apenas dos semanas después, en un ventoso y frío 12 de octubre, Francisco Franco enfermó y, tras una dura agonía, murió en su cama el 20 de Noviembre. Tenía 82 años, de los cuales había pasado más de 40 comandando una férrea dictadura, tras vencer en la guerra civil que desencadenó con su golpe de Estado al gobierno legítimo de la II República.

Los que vivimos aquellas últimas ejecuciones del franquismo y lo contamos éramos muy jóvenes entonces, pero 40 años es poco tiempo para borrar las huellas de todo el cúmulo de atrocidades en una sociedad. Las personas arrancadas de sus hogares para no volver. La suciedad de las denuncias, la arbitrariedad sin límites, el pensamiento único y disparatado. En los genes de España están los de quienes perpetraron aquello, un país no se repone de algo así y menos cuando se ha saldado con total y absoluta impunidad. Al punto de ser venerado aún el franquismo en nombres de calles, plazas y recuerdos por sus herederos naturales. Los que tan cómodos se sienten aún con él.

Hablando anoche con mi amigo Gonzalo Semprún recordaba él aquella canción que Luis Eduardo Aute compuso y cantó aún con ruido de sables -duraron bastante tiempo-, disfrazando de amor humano el amor a la justicia y a sus últimas víctimas sacrificadas en la cerrazón. Y entonces el recuerdo revive en latidos ciertos del momento.

Hay una losa que va cayendo hoy también con las profundas dosis de intolerancia y manipulación desplegadas para coartar a los catalanes que votan al Parlament este 27 de Septiembre. Será para escribir otro tratado lo sucedido estos días. Tampoco aquí hay equidistancia, ni pesos similares en los «bandos». Es más fácil hablar que apalear, o debería serlo. La profunda brecha no es realmente por el resultado -por mucho que hayan exacerbado los sentimientos más primitivos de muchas personas ajenas incluso al proceso-, es por cómo se han desarrollado los hechos. Hasta leyes nuevas y tribunales remozados tenemos. Las portavocías mediáticas también precisarán una seria reflexión. Hay veces que las contrapartidas que aporta el poder no lo compensan todo.

De muertes, memorias e impunidades habla el actor y escritor Juan Diego Botto, aquí, con Javier Gallego, a partir del minuto 95 del programa 80 sobre los fusilados del franquismo. También fueron a buscar a su padre, en Argentina, y tampoco volvió a verlo. Y no olvidó.

A otra amiga, Olga Lucas, viuda de José Luis Sampedro,  le llevaron igualmente a su papá para acabar en un campo de concentración nazi, tras haber huido de la España en guerra. Lo cuenta en Sala de Espera, fresco en la memoria y el dolor, como si fuera ayer.

Las historias terribles, injustas, impuestas con la bota en la cerviz, dejan profundas huellas. Se curan con justicia y desde luego invirtiendo los caminos que pudieron producir y desarrollar estas catástrofes. Hemos de parar, pensar y dar la vuelta, arrinconando los turbios males que dañan nuestra vida.

La noche aún tiene negrura atrasada, habrá que abrir la mañana a la luz. A veces es tan simple como destapar las ventanas.

 

Grandes hitos de lo que llaman «política real»

  • El triunfo en las elecciones griegas de Tsipras (en silla de ruedas) se enmarca en esa «política real».roto.ajedrez

Nos lo dicen todos los días incontables veces: no hay alternativa. La política real se impone a ensoñaciones y “populismos”. De Grecia a Alemania, de Siria a Hungría, de Catalunya a España, el camino está trazado sin escape posible. Alguno va más allá y admite ligeras disfunciones en la propuesta. Como una tribuna en El País de su serie “Aniquilar a Podemos” que hablando de los retos de la Transición afirmó: «No siempre decentes pero inexorables», resumiendo en 5 palabras el tratado de lo que entienden por Política Real.

Acaba de cumplirse el octavo aniversario del inicio oficial de la crisis: la caída del gigante Lehman Brothers a la que siguió el desmoronamiento de las torres del capitalismo como en un castillo de naipes. Histórica fecha a partir de la cual nos “refundaron” a los ciudadanos para que pagásemos los platos rotos de sus errores y abusos. Es la política real. Ésa que se permite, sin que nadie clame, rebajar la nota de Madrid porque osa auditar la deuda que dejó la anterior corporación del PP. A bono basura dice que la mandará S&P el diario La Razón. Y sin molestarse en que «parezca un accidente».

Su «política real» ha disparado el aumento de las desigualdades. Con el PP, el riesgo de pobreza infantil en España pasa del 24% al 36%, en cifras cautas de UNICEF (las hay más alarmantes todavía). Ya tenemos 3 millones de pobres y se ha duplicado el número de multimillonarios, insiste Intermón Oxfam. Más de la mitad de los españoles no llega a fin de mes con sus ingresos. El 80% de los abuelos ha de ayudar a la manutención de sus hijos y nietos. Política real; la real, no la que maquillan.

Y es que gran parte de los medios de comunicación versionan la verdad o la ocultan de acuerdo a intereses muy precisos. Las deudas, además de las simpatías, cambian periodismo por propaganda o distracción de objetivos, privando a los ciudadanos de su derecho a la información. Ha estallado incluso la censura anoticias inconvenientes al poder, al PP, y no escuchamos ni a las asociaciones de periodistas tan sensibles cuando se siente atacado su corporativismo.

Lo que llaman política real está permitiendo que el PP utilice su mayoría absoluta para cambiar sustancialmente las leyes. Tras las reformas que han convertido a España en una de los países más autoritarios de Europa, culminan con el cambio drástico del Tribunal Constitucional. Desprestigiado por su composición marcadamente política, ahora el PP va a colocar en sus manos prerrogativas extraordinarias. La potestad de suspender a un presidente, incluso las elecciones, sin control, ni consulta, de ningún otro organismo. De este modo, el magistrado Francisco Pérez de los Cobos, activo militante del PP en su día, asume, como presidente, un poder casi omnímodo. Es lo que llaman política real.

No muy decentes son sus caminos, no. La corrupción anega este país. Nuevas revelaciones de los sumarios implican a altos cargos del PP, pasados y presentes. Ni en la “política real” de otros países pasarían como algo sin mayor trascendencia las revelaciones sobre nada menos que un presidente del Senado. Gravísima la indefensión que dicen padecer quienes denuncian corrupción. En el caso de Ana Garrido Ramos –que reveló la Gürtel- le ha supuesto perder casa, trabajo y salud. Y no es la única. Piden firmas para que una ley les proteja. Si esto no parecen técnicas mafiosas bien poco le faltan. Y asombra la tibieza de una sociedad que les deja solos.

En aras de la política real, Europa permite actuaciones cercanas al fascismo de Hungría con los refugiados. Han apaleado y gaseado a hombres, mujeres y niños y levantan un muro para detenerlos. Conserven la imagen por si un día tienen que aplaudir de nuevo su caída y lanzar fuegos artificiales. Si esta ideología se impone, igual, simplemente hay que vallar Europa entera por parcelas. Porque esta UE, este Parlamento, ha tenido el valor de callar ante el monstruo que crece en su seno cuando se permite condenar a gobiernos extranjeros como el de Venezuela. Es la política real. No hablemos ya de trasnochados, erráticos y patéticos ex presidentes españoles. Del PSOE procede, por el contrario, una petición para que la UE actúe contra Hungría. 

Grecia vota este domingo. Tras haber sido chantajeado y ajusticiado su gobierno. Al punto de endurecer las condiciones del rescate por haber convocado un referéndum. No hay alternativa. Aprendan soñadores y “populistas” quién y porqué manda; para quién. La política real “alerta” –como escriben a diario sus cómplices-: quien pretenda un cambio no llegará a la meta. Si es preciso le rompen las piernas. Profecía autocumplida. Y eso es lo que la política real avala: que le rompan las piernas.

Tsipras ya va en silla de ruedas. Mientras el neonazismo de Amanecer Dorado recibe un complejo revitalizante: crece, como era de esperar, lo que no incomoda al mando neoliberal de Bruselas, visto lo visto.

Vuelve con fuerza, pues, y cada vez más sucia, la Realpolitik. El término que acuñó, casualmente, un alemán: Otto von Bismarck, el aristócrata a quien se considera padre de ese Estado. Hundiendo sus raíces en El Príncipe de Maquiavelo, se guía por el pragmatismo expulsando molestos principios filosóficos o morales. Bien diferente a la Ostpolitik, desarrollada por otro alemán: el socialdemócrata Willy Brandt. El diálogo, el acercamiento de posiciones la caracterizaba. Incluso a la otra Alemania que izaba muros de separación. Sería mejor guía para afrontar los retos que se nos presentan.

España y toda la congregación de notables –no sabemos aún estos a qué precio- han elegido la confrontación con Catalunya. Lo que la intransigencia previa propició. Son tales las coacciones que los votantes pueden confundir dignidad mancillada con secundar la “política real” catalana, similar a la del PP, que ha venido desarrollando el partido de Artur Mas. Déjenles votar tranquilos. Las amenazas empresariales forman parte del manual. Véase Escocia. Obren en conciencia y con lucidez. Si les parece y pueden.

Ateniéndonos tan solo a los grandes hitos de lo que llaman política real, observamos que van desde aumentar las desigualdades a gasear niños. De amenazas sin fin, de la imposición del miedo. De manipulaciones y complicidades. De mirar para otro lado. De alterar normas, de romper piernas para concluir: ¿ves? ya te dije que no llegarías.

Pero se les ha abierto una importante brecha. El laborismo británico ha decidido elegir para dirigirles a un ser tan insólito como un laborista auténtico, alarmando a los Cameron del mundo que temen por sus seguridades. Otro llanero solitario, en montura demócrata, Bernie Sanders, irrumpe en los Estados Unidos de América apelando al fin de la intolerable desigualdad. Varoufakis y algún otro colega griego aún se mantienen en pie y bien firmes. Alienta la izquierda en Francia o Italia y resurge el veterano socialdemócrata alemán Oskar Lafontaine. Y todos ellos firman Un Plan B para Europa.  Tampoco han doblegado a las alternativas españolas al neoliberalismo feroz  pese a los múltiples zancadillas y puntapiés. No son muchos, pero de hecho, la ola “radical” asusta a los del todo atado y bien atado.

Nada más irreal, arbitrario e injusto que lo que llaman política real. Desconfíen de sus colaboradores y sicarios: sí se puede. Y, si parece que no se puede, es por ellos; por sus denodados esfuerzos para que no se pueda.

*Publicado en eldiario.es

El gran peligro de Europa es el auge del fascismo

Fot: Daniel Etter

Fot: Daniel Etter

Los ves bajar de la barcaza, llorando, ateridos de frío y miedo. Padres y madres que cargan a sus hijos. Mujeres entradas en años, obligadas a afrontar el riesgo de un viaje incierto por huir de una vida aún peor. Ancianos que han de ser sostenidos por otros para caminar. Los propios chiquillos que han ofrecido una cadena de expresiones con todos los registros, hasta llegar al cuerpo inerte del niño-niño como dormido en la derrota que no le permitirá despertar jamás.

Algunos, los más jóvenes sobre todo, muestran alegría en las metas superadas. Pero todos ellos han de sortear después el calvario que la Unión Europea y algunos países en particular les deparan. Desde alambradas con cuchillas -de fabricación española, por cierto- a engaños y encierro. Y cuando casi vislumbran la meta les levantan una barricada más. Tenemos las retinas llenas de sus caras, su dolor, sus carreras, su resolución. Son una evidencia que sacude la infinita hipocresía de Europa, una conmoción para las conciencias, si se tienen. Europa se derriba a sí misma al hundir Schengen.

Hungria. Foto de Principia Marsupia

Hungria. Foto de Principia Marsupia

Es posible advertir a los periodistas que trabajan sobre el terreno -salvo la desnaturalizada húngara Petra Laszlo cuyas excusas no cuelan- sobrepasados por la magnitud de la tragedia. La Europa de la austeridad ha resucitado hasta los campos de concentración para recluir a los enemigos… de la codicia, a sus víctimas hoy más ostensibles. Una doctora española cuenta a Ana Jiménez de TVE que los centros de internamiento -de reclusión en realidad- de Hungría están peor dotados y atendidos que los de África. Olga Rodríguez aguanta el tipo para describir el trato inhumano que reciben: como animales. Como piara de cerdos, sí, les echan comida guardias húngaros al servicio del gobierno ultraderechista de Viktor Orban. Gobierno votado en las urnas, naturalmente, por individuos con ese derecho.

Hungría lidera el fuerte impulso de algo que se parece extremadamente al fascismo y varios países cercanos se están situando en la misma órbita. Este martes pone en vigor una ley más del corte autoritario que le caracteriza y que le permitirá hasta encarcelar emigrantes. Y así vemos a la embajadora húngara en España declarar en La Sexta Columna, de A3Media, que les preocupa “la composición étnica de Europa”. La malcarada, agria y soberbia representante de un país casi irrelevante en la cada vez más irrelevante Unión Europea se permite situarse como modelo étnico y decidir quién lo cumple y quién no. Asombra la desproporcionada autoestima de esta gente que se cree superior a otros. Y el peligro que entraña la defensa de esa pretendida pureza racial con estos métodos.  El fantasma de los años 30´revive tal cual.

La embajadora húngara en España entrevistada para La Sexta Columna

La embajadora húngara en España entrevistada para La Sexta Columna

Orban, el amigo de Aznar, “preocupa desde hace tiempo en Europa”, dicen, pero no han movido un dedo para pararlo. Ni uno. La mano, para darle palmaditas en la espalda. Grecia es ejemplo de que, cuando el mando en Bruselas quiere ejecutar y castigar a alguien, lo hace sin la menor contemplación. Claro que solo es cuando adeuda dinero, no derechos. Marine Le Pen y Sarkozy en Francia, los ultras de los países nórdicos que se adueñan de las encuestas, Cameron que ha salido del armario de derecha radical con su mayoría absoluta, el PP español al que el húngaro considera su mejor aliado… Ya están aquí. Parecía una broma –el efecto Godwin, decían- y los tenemos tomando decisiones. Y ganando poder por días.

Los que más asusta son ciertos especímenes humanos. Los que pegan y prenden fuego a refugiados, y los que preparan las hogueras. “Yo esto de los refugiados lo arreglaba fácil: cuatro bombas y fuera. Total se están matando en sus países”, escuché decir con mis propios oídos al conductor de un microbús, jaleado previamente por un grupo de mujeres ignorantes y racistas. Escenas como ésta se suceden y cualquiera las relata.

 De nada les valen los convenios internacionales, todas las normas que Europa está incumpliendo con los refugiados o la escasa proporción de su número: los llegados entre 2014 y 2015 suponen el 0,065 de la población de la UE. Políticos sucios y periodistas a su servicio con el mismo tizne lanzan y recogen la cuerda para identificar migrantes con terrorismo. Cuando hasta Alemania ha negado esa relación. Todo argumento es inútil si el racismo anida en esos seres embrutecidos y oscurantistas.

La derecha neoliberal, más o menos xenófoba, controla el temario del debate en favor de sus intereses de poder y económicos. Han logrado colar el discurso que les conviene y, en lugar de estar hablando de por qué se permiten campos de concentración en Europa y la violación de los derechos humanos, se induce la asociación de migrantes con terrorismo. Pura técnica goebbeliana en la que caen hasta periodistas bienintencionados.

El PP ha pedido defender a la industria armamentística y lo que ellos entienden por informar a los ciudadanos de los beneficios que produce la investigación en este terreno. La investigación y las ganancias empresariales que cuida con esmero el Ministro Morenés. No necesitan fingir. Esta es la hipocresía europea, dado que los principales vendedores de armas están aquí y en EEUU y esas armas han servido en algunos casos para violar derechos humanos. En países de los que, como Siria, ahora huyen los ciudadanos.  Sus votantes no se lo cuestionan.

Crecen los pobres y los multimillonarios. Para eso se gobierna. El último informe de Intermon Oxfam así lo demuestra una vez más. Los recortes y la política fiscal tienen una influencia directa en el aumento de la desigualdad. Y, tras comprobar sus resultados, los presupuestos 2016 ahondan en la misma dirección, según la ONG. En España se han duplicado los multimillonarios y ya hay tres millones de pobres. Más del 50% de los hogares no llega a fin de mes. Un lector comento: “Y ahora encima los sirios”.  No acabemos con este atropello que me quita lo mío para aumentar el lujo de unos pocos, no: los sirios. Baja la cerviz y calla: que paguen los sirios. Hasta que la voracidad de la codicia y la hipocresía lleve la emigración a su puerta.

La muerte de Aylan, los ahogados de cada día, las decenas de criaturas arrastradas por los caminos, las vallas, las terribles escenas que muestran los informativos, han cambiado la percepción de otras muchas personas. Por eso, algunos políticos –como el PP de las alambradas con cuchillas y de los muertos de Ceuta- se mueve internando contentar a las distintas sensibilidades. A los racistas y a quienes les incomoda lo que ocurre.

Preocupa en la ultraderecha de la UE “la composición de la etnia europea” Y la Hungría que cierra caminos, encarcela migrantes y los trata como animales es la que, según parece, se ha arrogado el derecho de repartir los carnés de pureza étnica. Y todavía hay quienes piensan que no pasa nada.

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Miles de personas están saliendo a la calle en apoyo de los refugiados políticos y económicos. Varias ciudades toman la iniciativa para crear una red de acogida,desde Barcelona a París. Organizaciones No Gubernamentales piden a Europa que cumpla, los desplazados no pueden esperar. La gran esperanza, la única, es que estas mareas muevan a la Europa que se unió –aunque como alianza económica-  precisamente para combatir el fascismo que desintegró sus pueblos, el que está volviendo a arraigar en ella. El ascenso del fascismo es hoy uno de nuestros más graves problemas.

*Publicado en eldiario.es

Àngels Martínez Castells, candidata de CATALUNYA SÍ QUE ES POT

Mitin en Casteldefels de Catalunya Sí es Pot

Mitin en Casteldefels con Íñigo Errejoy y miembros de la candidatura

Conocí a Ángels Martínez Castells en Twitter y a través de su blog. Opiniones fundamentadas de una doctora en economía. Muestras de un compromiso social inapelable. La reivindicación de la mujer, de todos aquellos a los que el poder deshereda.  Lúcida, irónica, rebelde. Con el tiempo fui sabiendo que destacaba también por ser una luchadora empedernida, tenaz, honesta, independiente, libre, o que suele disolver los problemas que se le plantean con razonamientos y una actitud ante la vida muy positiva.

Llamé a Ángels para Reacciona, el libro que tanto influyó en los cambios que se produjeron a partir de 2011. Ella realmente llevaba cambiando el mundo toda su vida, pero aquel libro –cuya participación abordó con la pasión que le caracteriza- le ilusionó. A todos, publicar junto a José Luis Sampedro o Federico Mayor Zaragoza, y los demás no pasa todos los días, ni todos los años.  Su capítulo, hablando de lo que implican las privatizaciones y cómo se desarrollaron, sobre la salud, las mujeres y los cuidados –esos trabajos silenciosos e imprescindibles- con datos comparativos internacionales fue de gran altura. Todo el libro lo fue.

Algunos fragmentos:

  • “A lo que más se parece la privatización de empresas públicas en muchos casos, es a un robo con desfalco que debería figurar en el Código Penal”.
  •  “Los monopolios ahora privados se concentran, se alían internacionalmente, imponen sus precios y condenan a la precariedad pueblos y zonas geográficas enteras. Su acción devastadora explica también las revueltas del norte de África y del Medio Oriente”.
  • “Una estimación cautelosa estima que las fugas de capitales a los paraísos fiscales supone que los Estados dejen de ingresar entre 250 y 300 mil millones de dólares anuales. Es el gran robo organizado, a gran escala. Y consentido”.
  • “Es tarea urgente reconocerlo: el trabajo no remunerado, las redes sociales y los cuidados son una parte fundamental de la economía y aportan calidad de vida a las personas y sustenta a la misma democracia”.

La amistad surgió y creció. Es una persona en la que confío y con la que me siento cómoda. Algún susto hemos pasado con su salud, pero lo cierto es que sale de todas, quizás porque la palabra coraje se inventó para ella.

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Cuando me dijo que se presentaba a las elecciones al Parlament con “CATALUNYA SÍ QUE ES POT” tuve diversas reacciones. Como todos quienes la queremos, nos preguntamos si no sería un excesivo esfuerzo. Tal como lo afronta, no. Y es cierto que le agotaría más estar en su casa sin poder hacer mucho más que dar sus puntos de vista desde el blog, las redes sociales, conferencias o actos públicos. No es poco, pero esto es entrar en harina… y amasarla con las manos. Siquiera un poco. Compleja la política, sus luchas y zancadillas. La coacción a los catalanes está llegando estos días además a niveles bochornosos. Que se decidiera me causó también admiración.

Las medidas prioritarias del programa las tiene en el blog. Punts de Vista refleja lo que piensa y siente, lo que ha hecho y quiere hacer desde hace tiempo. Como economista, advirtió de los problemas del euro cuando se estaba gestando su implantación. O fue dando las claves de porqué el neoliberalismo que se ha adueñado de nuestras sociedades causaría los estragos que viene causando. Aportando caminos para una sociedad más justa.

Sobre el proceso que vive Catalunya y que tiene una cita decisiva el 27S contestó una larga entrevista para rebelión.org y un amigo común, Juan Tortosa, le sacó el jugo como él sabe hacer.  Ángels habló de temas controvertidos sin miedo, como suele. Lo mejor es leerlo aquí. Destacó sin embargo un párrafo como ejemplo:

En Catalunya Sí que es Pot muchas personas estamos comprometidas en iniciar, junto con otras fuerzas progresistas, la sostenida recuperación de la soberanía, en un auténtico procès constituent en el que el protagonismo sea de la sociedad civil. Y eso empieza por la recuperación de aquellos espacios públicos que podría iniciarse ahora mismo, si hubiera voluntad real de respetar la soberanía popular. Me refiero, de manera especial, a revertir todo el proceso de demolición de la sanidad pública (que ya empezó con Marina Geli y que ahora, sin sorpresas, figura en la lista de Mas, y que sigue con disimulo pero sin piedad, con Boi Ruiz).

Le llamaron de La Vanguardia porque, entre “los otros candidatos”, les pareció una personalidad atractiva. Me lo contó antes de salir publicada:

-Usted es activista, comenzó la periodista.

-Doctora activista, respondió ella.

Qué menos tras tantos años que ese doctorado. Imprescindible para rotularse mejor en este tiempo de etiquetas. Y con la misma ironía continuó toda la entrevista.  Por supuesto, el titular fue “La doctora activista… que habla 5 idiomas”.

He querido destacar cómo es la Àngels Martínez Castells que yo conozco.  Tiene un equipo de calidad que encabezan José Moreira, Zé,  su marido, capitán portugués de la Revolución de los Claveles y muchas cosas más;  el doctor Toni Barbará, otro luchador que de paso vigila que Ángels no se exceda en sus esfuerzos  y Albano Dante-Fachín, el periodista que junto con Marta Sibina destapó muchos entuertos de la sanidad catalana desde la revista Cafeambllet y que también está en la candidatura.  Hay que tener soportes de este tipo visto el indigno trato que dispensan los medios, algunos medios y periodistas,  a quien intenta cambiar algo. De cualquier modo sospecho que ella puede comerse  a quien lo intente. Elegantemente, con cubiertos y mantel.

Creo que Ángels es un ejemplo de fuerza y coraje por encima de todo. Con una larga trayectoria, con todo hecho, sigue luchando por los demás y por aquello en lo que cree. Va en cuarto lugar, saldrá elegida. Catalunya tendrá suerte de contar con ella. “En esa lucha desigual, pero apasionante, cada uno aporta lo que puede, lo que tiene, lo que sabe”, escribía en ReaccionaDos.  Para concluir con unas ideas que forman parte de ella:

Y así, día a día, toca reaccionar en el empoderamiento, mientras descubrimos el poco respeto que merece este mundo viejo de tramoyas apolilladas, mientras crece nuestra capacidad para descubrir el gran engaño. Toca reaccionar para que podamos curarnos de la expropiación de ideas propias y, con inteligencia colectiva decidamos, desde abajo, lo realmente importante. Como decía Isabelle Stengers, hay que aprender a pensar por y con los demás para producir igualdad. Y toca unirse a quienes están ya reaccionando para cambiar los métodos y poner a prueba y a punto nuevos dispositivos que combatan las jerarquías escleróticas de los corruptos insaciables. Es difícil imaginar que ninguna persona demócrata, solidaria y consecuente, pueda conformarse con menos.