Cómo cocinar un electorado desinformado

Las noticias más vistas del día en los medios tradicionales son que sanidad ha obligado a Mercadona a retirar 11 productos cosméticos por ser potencialmente cancerígenos y, en internacional, que el bikini de la primera dama francesa supera la censura mediática. También interesa mucho que El Corte Inglés va a uniformar a sus empleados varones (como hacía con las mujeres) en lo que El País por ejemplo llama «Un traje para la igualdad«. La presunta prórroga de la ayuda de 400 euros a los parados que anunció Rajoy con «mejoras», ocupa un lugar destacado pero menos que las anteriores noticias.

   Arde de España y se afronta con el presupuesto más bajo de la historia reciente que también ha causado que disminuyan las medidas de prevención. Los ciudadanos se ahogan ya de tanto apretarse el cinturón y las críticas a la gestión de Rajoy, tanto en las redes sociales e Internet como en la calle, muestran un enorme malestar. Pero los periódicos van a lo suyo. El culmen de la irrealidad y del ascua arrimada a la sardina se la lleva hoy ABC, aunque diariamente se libra una dura competición por el puesto.

   De aquellos polvos, estos lodos. Ana Isabel Bernal Triviño, doctora de la Universidad de Málaga, me envió hace tiempo un estudio enormemente interesante sobre el consumo de noticias en la campaña electoral que había elaborado. Sabemos ya que Rajoy y toda su cuadrilla mintieron cual psicópatas, pero tampoco lo que dijeran suscitaba mayor interés. Ni para los medios grandes ni para quien seguía las informaciones.

De la campaña en sí lo que interesaba era esto:

Grupúsculo de un mundo global, del exterior interesaba publicar y saber esto otro:

Nos jugábamos mucho y… perdimos. Y seguiremos perdiendo en tanto no tomemos medidas. Mejor prevenir que curar. Hace tiempo que muchos periodistas -casi todos sin trabajo regular ya- nos desgañitamos al denunciarlo.

Me cuenta Ana Isabel que en el congreso donde presentó su estudio un participante le comentó que «veía normales los resultados, porque los ciudadanos están muy cansados y necesitan leer informaciones de entretenimiento»…En resumen, la defensa de la teoría de los usos y las gratificaciones, concluye ella.

 Ciudadanos cansados… a quien se lleva la corriente. Lo peor es que nos arrastra con ellos. Y no hay excusa para su elusión de responsabilidades. Para dejarse cocinar con entusiasta colaboración. Y tirar del resto hacia la cazuela.

De vez en cuando, sin embargo, un texto publicado en un gran medio rompe todos los esquemas. Hace falta llamarse Juan José Millás, ser tan lúcido y valiente como él, tener como plataforma El País… y sintonizar con la otra España, la que al menos tiene conciencia y consciencia. «Un cañón en el culo» -que incluí ayer en el blog- ha cosechado miles de visitas y menciones. En el periódico y en Internet.

Y Millás lo decía bien claro:

«Vamos a reventón diario, a masacre diaria y hay autores materiales de esa colocación y responsables intelectuales de esas acciones terroristas que quedan impunes entre otras cosas porque los terroristas se presentan a las elecciones y hasta las ganan y porque hay detrás de ellos importantes grupos mediáticos que dan legitimidad a los movimientos especulativos de los que somos víctimas«.

 Las nubes mediáticas entretanto nos muestran telas de araña en la que minorías decisivas se encuentran atrapadas… por propia voluntad. Papá ya no está. O no nos quiere. Quiere otra cosa. ¿Por qué tanto miedo a la responsabilidad de la madurez?

Muertos ahorramos más al Estado

El gobierno presume de haber reducido el gasto farmacéutico en torno a un 20%. Ha sido a causa del co-pago farmacéutico. Solo que el re-pago farmacéutico ha elevado el IPC tres décimas. Es la cuenta de la vieja: el PP aligera sus cifras a costa de que paguen más los ciudadanos.

El caso es “ahorrar” de las arcas públicas. En Grecia, con un 6,2% de recesión tras años de duros recortes, ya no operan de cáncer porque.. es caro. Desde luego, muertos ahorramos mucho al Estado. El problema es que ¿de dónde sacarán los gobiernos los fondos para mantenerse? Casi muertos, oprimidos, mucho mejor.

Siempre quedará algún ciudadano vivo. Recortado su sueldo –de tenerlo- y sus derechos. Suben los transportes. Hasta un 100% en Murcia, el 50% en muchas comunidades. El IVA de septiembre hará insostenibles las facturas de gas o electricidad, ya de por sí desorbitadas. Se incrementa el gasto de material escolar, mientras merma la educación. La lista de los atracos perpetrados a la ciudadanía llenaría páginas. Por restar, hasta han reducido las subvenciones para vacaciones de la Tercera Edad que habían sacado del ostracismo a esa generación en el umbral de la despedida. Muérase ya, pero jodido, «como dios manda».

Todo se resume en esta máxima: pagamos más por menos.

Arde España. Se abrasa, “precisamente”, en parajes idílicos tras irse avanzando la conveniencia de reformar la ley del PSOE que prohibía construir sobre suelo quemado. Y se carboniza La Gomera, y mueren personas que intentaban apagar el fuego en Alicante… y el ministro “responsable” Arias Cañete se va a los toros con el Rey. Y luego argumenta que sí, que los recortes, tienen que ver con el hecho de que se hayan quemado tres veces más hectáreas que el año pasado. Tiene una ventaja, los brigadistas muertos ya no gastarán más.

Rescatados, con una gestión económica que se eleva a los anales históricos del fracaso, el poder otorgado al PP solo muestra eficacia en su decidida involución ideológica y en la represión de las protestas. Nuestros impuestos –cada vez más elevados- solo sirven para eso: para que el PP nos recorte libertades.

Llamar a las cosas como son que propugno desde hace tiempo con insistencia, la «linguística de la ira» como ya está empezando a llamarse, se despliega esta mañana en un texto impresionante titulado “Un cañón en el culo” de Juan José Millás. Conviene sacudir, poner frente a su hipocresía,  a ese sector cómplice de los atropellos que se asusta con las palabras como si fueran monjas ursulinas. Está muy claro lo que pasa. Empiezo a pensar que hasta los de la doble  y única neurona en la que solo cohabitan PP y PSOE, lo saben. Esto explica entre otras cosas Millás:

«A usted y a mí nos están colocando en los bajos del tren una bomba diaria llamada prima de riesgo, por ejemplo, o intereses a siete años, en el nombre de la economía financiera. Vamos a reventón diario, a masacre diaria y hay autores materiales de esa colocación y responsables intelectuales de esas acciones terroristas que quedan impunes entre otras cosas porque los terroristas se presentan a las elecciones y hasta las ganan y porque hay detrás de ellos importantes grupos mediáticos que dan legitimidad a los movimientos especulativos de los que somos víctimas».

(…)

«En la economía real, para que una lechuga nazca hay que sembrarla y cuidarla y darle el tiempo preciso para que se desarrolle. Luego hay que recolectarla, claro, y envasarla y distribuirla y facturarla a 30, 60 o 90 días. Una cantidad enorme de tiempo y de energías para obtener unos céntimos, que dividirás con el Estado, a través de los impuestos, para costear los servicios comunes que ahora nos están reduciendo porque la economía financiera ha dado un traspié y hay que sacarla del bache. La economía financiera no se conforma con la plusvalía del capitalismo clásico, necesita también de nuestra sangre y en ello está, por eso juega con nuestra sanidad pública y con nuestra enseñanza y con nuestra justicia al modo en que un terrorista enfermo, valga la redundancia, juega metiendo el cañón de su pistola por el culo de su secuestrado.

Llevan ya cuatro años metiéndonos por el culo ese cañón. Y con la complicidad de los nuestros.»

Los ciudadanos comprensivos, educados y políticamente correctos

Están prestos a comprender y justificar cualquier atropello. A rebatir las evidencias. Creen en la existencia de dos realidades sobre las que elegir (aunque siempre escojan la del mismo lado). Y sobre todo se sienten ciudadanos correctos y educados a los que hiere cualquier exabrupto… verbal. Les pueden robar en sus narices que ni se inmutan. Hombre, si es con delicadeza y pulcritud…

Entienden, por ejemplo, que María Dolores De Cospedal se haya convertido en la reina de las gangas para los afortunados que se enteraron de una de sus subastas públicas. En ésta consiguió para las depauperadas arcas públicas de Castilla-La Mancha –la comunidad que preside- la astronómica cifra de 35.500 euros por la venta de 18 vehículos. No nos cuenta Europa Press si había entre ellos bicicletas, pero a tenor de los caros “todoterreno” de los que habla, de los Audi de alta gama de los que gusta el personal político, cabe pensar que buena parte de ellos estaban en esa línea. Un cochazo por menos de 2.000 euros, una ocasión impagable para los beneficiarios.

  Y es que esta enajenación del erario público tiene muchas ventajas: se ahorrará gasolina (porque igual ahora sus señorías se transportan a pie o en su propio vehículo) y, lo que es más importante, ¡se acaba con el despilfarro socialista!

 Que Fátima Báñez, la ministra de los cinco millones largos de parados, se gaste 3.700 euros al mes en comidas para altos cargos, los viernes, es una excelente forma de terminar la intensa y eficaz semana laboral. Y es que esto… «se ha hecho siempre». Mientras ya van niños al colegio en España sin haber probado bocado. Por ejemplo.

Ángel Carromero, ese prometedor joven de NNGG del PP detenido en Cuba como conductor en un accidente que costó la vida a dos opositores del régimen, acumulaba tantas multas en España que le han retirado el carné de conducir. Pero, hoy Antonio Maestre (uno de esos buenos periodistas en paro) nos descubre que también tenía problemas con Hacienda. Bah, inocentes despistes, o, como mucho, chiquilladas.

Otra excelente información –de El País- nos cuenta el manto de presunta mierda sobre el que se asienta nuestra presunta democracia. Policías destituidos por investigar (también presuntas) corrupciones del PP, pesquisas sin orden judicial (que cada vez se “está llevando menos”), enfrentamientos entre policías. Hiede. Y no tiembla el monario. Ningún alto cargo da explicaciones, la sociedad no muestra su inquietud en el caso que la tenga. También «se habrá hecho siempre», aunque asista a una escalada muy preocupante.

   En el culmen de la basura mediática, La Noria remozada para seguir siendo costeada por anunciantes, intenta linchar a Gaspar Llamazares y Sánchez Gordillo. Grave error de ambos contribuir al mantenimiento de ese lodazal que hurta información, la manipula, y la prostituye, ni aún con la excusa de que así llegan a los descerebrados que siguen el programa. La voz cantante del ataque la lleva una Barbie que resulta ser abogada del presunto sindicato Manos Limpias, ultraderechista sin ninguna presunción. Los 5 minutos en los que soporté ver esa mascarada me bastaron para entender de qué iba aquello. Una vergüenza para la ética y la estética.

  Pues también encuentra airados defensores «equidistanís». No es políticamente correcto, educado, pulcro y sensible, aludir al aspecto físico de una mujer. Una mujer que no está de tiendas por la Calle Serrano de Madrid (en donde puede lucir el look que le plazca), sino aprovechando la oportunidad que le da una televisión (salvo en la carcunda mediática del Tea Party de EEUU no la tendría) para difundir sus proclamas. Esto es confundir el culo con las témporas. Ave María Purísima, lo que he escrito.

  Y luego están los que minimizan la corrupción española a todos los niveles. «Por dios, el que no declara el cobro de la hamaca de la playa ha causado la crisis». El que Todos engañen, como cuenta mi admirado periodista Jhon Carlin, nos pasa una inabordable factura.

  Nunca tendrá solución este país bajo esas bases podridas. Los eufemismos, la comprensión, el miedo a las palabras y a las ideas,  hace cómplices a quienes las usan y practican.  Y piden les pongan en sus santas tragaderas unas gotitas de Channel nº 5. Ya no nos faltaba más en esta España, famosa en el mundo por no prodigar frases corteses como «gracias» y «por favor», que esta hipocresía del susto monjil cuando se llaman a las cosas por su nombre. Es decir, desfachatez, corrupción, latrocinio, basura, mierda… 🙂

España en bancarrota política según Der Spiegel

Foto con la que ilustra su reportaje Der Spiegel, destacando el cartel de los bomberos: «Con tantos recortes, nos estamos quedando desnudos»

El prestigioso semanario alemán Der Spiegel dedica un amplio y muy concienzudo reportaje a España en el que hace una durísima crítica a Mariano Rajoy y a lo que califica de bancarrota política de nuestro país que se añade a nuestros muchos problemas. De hecho atribuye a “los errores de los conservadores en el poder” la eventual necesidad de pedir un nuevo rescate.

El reportaje llega a narrar las relaciones históricas de España con Europa o la eterna lucha patria entre conservadores y reformistas que suele saldarse a favor de los primeros. Cuenta, en tono de censura, qué hicimos con los fondos estructurales: «En vez de usarlos para desarrollar las industrias del futuro, los españoles promovieron proyectos de infraestructura, incluyendo carreteras, ferrocarriles, viviendas y hoteles».

Narra la senda de nuestros tropiezos y, completa, la de Rodrigo Rato desde este: «Él era también el que liberalizó las leyes de construcción y se jactó de dar a todos los españoles el acceso al mercado de valores» a su investigación por la gestión de Bankia. Y describe, en fin, los últimos avatares sufridos y la situación económica y social que vivimos hoy, sus contrastes:

“Uno de cada cuatro españoles está sin trabajo (una tasa de paro casi cinco veces más alta que en Alemania), mientras que el 53 por ciento de los jóvenes están desempleados (casi siete veces la tasa alemana).España es un país profundamente herido y desgarrado. Los miembros ricos e influyentes de la alta sociedad, los que hacen sus peregrinaciones diarias al mediodía a los restaurantes caros, donde aún es difícil conseguir una mesa, mantienen sus privilegios. Al mismo tiempo, sin embargo, cientos de pequeños bares de todo el país han tenido que cerrar sus puertas, porque los españoles más comunes ya no pueden pagar los precios normales. Muchos de ellos son demasiado orgullosos para hacer cola en comedores de iglesias”.

«¿Y qué hace el primer ministro Mariano Rajoy? Él no ha dado un discurso por televisión, ni ha dicho una palabra explicativa o tranquilizadora a Europa ni a su pueblo. En su lugar, Rajoy, de 57 años, ha desaparecido en su oficina del Palacio de la Moncloa en las afueras de la capital madrileña. Algunos dicen que él pasa su tiempo allí mirando desamparado e impotente las cifras. Se reúne con los líderes de negocios como el consejero delegado de Siemens, Peter Löscher, en habitaciones decoradas con arte moderno, e incluso se ha reunido con los líderes sindicales españoles, por primera vez, aunque fue después de que ellos ya hubieran hablado extraoficialmente con la canciller alemana, Angela Merkel. Otros dicen que Rajoy está irritando a sus socios europeos con llamadas telefónicas frenéticas.

Este comportamiento no inspira confianza. Parece más una declaración de bancarrota política.

Tampoco es muy útil que el ministro de Economía Luis de Guindos haya restado importancia a los problemas de España en Berlín, diciendo, con firmeza, que Madrid no necesita más de las arcas europeas que los € 100 mil millones ($ 123 mil millones) ya comprometidos para rescatar a los bancos españoles. (…) Entonces, su compañero de partido Esteban González Pons,  alto funcionario de los conservadores gobernantes, culpó a «los europeos del norte» en su conjunto de dejar «al Sur» en la estacada por egoísmo puro”.

Der Spiegel llama la atención sobre la histórica pérdida de popularidad del “registrador taciturno” desde su triunfo solo hace 8 meses, no conocida desde la muerte de Franco en 1975. Y explica:

“Tal vez lo que enfurece a cientos de miles de personas y los lleva a las calles no es que se les pide que hagan sacrificios, sino más bien las mentiras de la clase política. Rajoy, que coinciden en subrayar durante su campaña que es un hombre honesto, ha agotado la paciencia de los españoles con mentiras descaradas y edulcoradas, sobre todo en el tema de los bancos”.

El semanario alemán, el de mayor difusión de Europa, pasa a relatar las protestas de los españoles de las que en todo momento resalta su ausencia de violencia. Habla de los mineros, bomberos, profesores, médicos, enfermeras, incluso de los abuelos (los yayoflautas) hartos de ser “el colchón familiar”:

“Durante meses, los españoles, en una muestra admirable de paciencia, soportaron las noticias peores y peores, con la esperanza de que serían recompensados después de todos los sacrificios que habían hecho, desde los recortes salariales a las vacaciones canceladas. Pero ahora, aparentemente, han perdido su optimismo. Los mineros de Asturias en el norte de España, que salieron a las calles de la capital con sus cascos de mineros, han sido acompañados por oficiales de policía, bomberos y enfermeras. Los jóvenes también han dejado su letargo y ahora están protestando frente a los palacios de vidrio de los bancos».

El durísimo -y muy documentado y elaborado- reportaje lanza esta idea con preocupación a la vista de los acontecimientos:

“¿Es esto una democracia estable, este socio fiable Unión Europea a menudo elogiado como la alianza del «ancla sur», la cuarta economía más grande de la zona euro, después de Alemania, Francia e Italia, se encuentra en una encrucijada? ¿Y no podría incluso ver un retorno a los tiempos autoritarios, nacionalistas, 37 años después de la muerte del dictador Francisco Franco? ¿Habrá un camino real para España, o es la oración a lo largo de la famosa ruta de peregrinación, el Camino de Santiago, la única esperanza del país?

El superpiloto Draghi pide que nos bajen sueldos y derechos

El BCE, ese banco central de la UE que actúa como banco de los bancos privados y que no responde ante nadie, ha dado recetas a España para –ésa es la verdad- pagar el coste del rescate a los bancos. El que Rajoy dijo que no tendría contrapartidas para los ciudadanos.

Estima Mario Draghi, el presidente del BCE, que hay que bajar aún más los sueldos de los españoles. Los más bajos ya de la Europa de nuestro nivel, la UE15, anterior a la ampliación al Este. Y que hay que “desproteger” el empleo y el desempleo. Y, lo que llama él y todos los de su cuerda, «liberalizar» (traduce como vender a propietarios privados lo nuestro) todavía más el sector servicios, “retirando obstáculos a la libre competencia”.

A Draghi le parece bien la reforma laboral del PP pero quiere profundizar en ella (hacerla más salvaje aún) y añade –como el PP- que «si se hubiera hecho antes, hubiera frenado la destrucción de empleo”. No es cierto. Grecia, la primera víctima de la locura ultracapitalista en la UE, ha seguido los mandatos impuestos por la Troika (UE, BCE y FMI) y ahora tiene un 23,1% de paro, frente al 16,8% de hace un año. Igual nos pasará a nosotros, nos vamos a salir de la tabla. De hecho, desde que se aplica la austeridad neoliberal ha aumentado el desempleo.

La realidad de los hechos le tiene sin cuidado al BCE, a la UE, a Merkel, al PP, y sus santas madres. Ese empecinamiento en el error da jugosos beneficios a aquellos para quienes trabajan y, mientras las víctimas callen, nada cambiará. Todo lo contrario.

Tiene cierta (maldita) gracia que Draghi recomiende a España “invertir más en educación para reducir el paro”. Malamente se puede hacer con tanta “liberalización” del sector público, pero es que, además, es un tema que produce urticaria al PP. Todas sus medidas en ese terreno han sido para destruir la educación. Dramáticos recortes destinados a crear una población de epsilones que no se cuestione nada. Así que el hecho diferencial español será, es, que antes enseñan el arte de la tauromaquia que la educación integral.

Bajar aún más los sueldos. Subiendo los precios hasta límites insostenibles y más cuando se aplique el aumento del IVA en Septiembre. Estas cabezas dementes, borrachas de ambición, nos han sumido ya en la ruina. Nos quieren chinos. Con sueldos miserables y sin derechos. Algo que solo funciona con gobiernos autoritarios, y hacia eso vamos también. O estamos ya.

Mi querido amigo Paco Altemir me envía un chiste al correo que tiene mucho que ver con esto.

“Están todos los pasajeros en la sala de embarque esperando la salida del vuelo cuando de repente llega el copiloto impecablemente uniformado con anteojos oscuros y un bastón blanco tanteando el camino…

La empleada de la compañía aclara que, si bien es ciego, es el mejor copiloto que tiene la empresa.

Al poco rato llega el piloto, con el uniforme impecable, anteojos oscuros y un bastón blanco asistido por dos azafatas.

La encargada de la sala aclara que, también, el piloto es ciego, pero que es el mejor piloto que tiene la Compañía y que, junto con el copiloto, hacen la dupla más experimentada.

Con todos a bordo, el avión comienza a ANDAR, tomando cada vez más velocidad y con los pasajeros aterrorizados.

El avión sigue tomando velocidad pero no despega… continúa la carrera y sigue en tierra.

Cada vez el final de pista está más cerca y en una explosión de histeria general ¡los pasajeros comienzan a gritar como poseídos!

En ese momento el avión, milagrosamente, toma altura …entonces el piloto le dice al copiloto:

– El día que los pasajeros no griten ¡¡¡ Nos vamos todos a la MIERDA !!!

Dice Paco:

Así está hoy ESPAÑA, gobernada por ciegos que no ven, o no quieren ver, la realidad. A la espera de que el pueblo «GRITE» para levantar vuelo.

No, amigo, saben muy bien lo que ven y lo que quieren, dentro de un caos que receta medidas contradictorias y que solo los ciegos de mente entre las víctimas se niegan a reconocer. Lo peor es que aquí ni con el miedo a estrellarse se levanta la voz. Y al que lo hace lo acallan los pilotos, la compañía de aviación, y hasta la mayor parte de los pasajeros. Son muy correctos, muy positivos, muy de toda la vida y por eso prefieren decir: «traga otra cucharadita, niño».

¿No sería Robespierre un escolar con fiambrera?

La primera fue la Cataluña de CIU. Le siguieron después las comunidades pata negra del PP, Madrid y Valencia. Se proponen cobrar 3 euros a los niños que se lleven la comida en una fiambrera por no poder pagar el comedor escolar. Han de costear –al parecer a precio de oro- los microondas para calentarla.

Se sumó después José Ignacio Wert quién –en el gobierno de Rajoy, no lo olvidemos- sube el IVA al material escolar al 21%. Sube 17 puntos -el mayor incremento de la historia- el tipo que grava portalápices, agendas, cartulinas y blocs de manualidades, compases, papel coloreado, plastilina, pasta de modelado, lápices de cera, pinturas, témperas, cuadernos de espiral, rollos de plástico para forrar libros, o las mochilas infantiles y juveniles para la escuela. No así, los libros de texto o los cuadernos de dibujo.

Se notará por el equipamiento y por sacar la fiambrera en el comedor, quién es “pobre” y quién no. Mariano Rajoy ya tiene poder para consagrar la desigualdad social que tan preciada le es y que –según él- viene desde la cuna. Y el ministro y toda la cuadrilla que le secunda –votantes incluidos- también. La gente ha de saber desde pequeña que existen las clases sociales y, dentro de ellas, las privilegiadas (en dinero y prebendas) y la carne de cañón.

Lo que no calculan es la reacción que en un niño puede tener la humillación. Porque es humillación con todas las letras. Conozco yo una niña a la que le pasó. Yo.

Érase una vez una familia con muy pocos posibles entonces que quería lo mejor para su hija. Por eso, y gracias a la recomendación de una vecina muy beata, la apuntaron al Colegio del Sagrado Corazón de Zaragoza, conocido como “el de las francesas”, las monjas más modernas de la ciudad, y también las más caras. Como gratuita. A la semana de nacer. Para acudir a los 5 años.

Me gustó a mí aquello del colegio. Aprender. Por eso me dispuse a ir sabiendo ya leer gracias a las clases de mis hermanos, lo mismo que -ya en el colegio- deduje como se llegaba a la multiplicación. Era una niña muy lista.

Una niña que en su primer día de escuela sufrió una de las más grandes decepciones de su vida. De la mano de mi madre llegamos hasta una maravillosa puerta de madera maciza por donde entraban otras niñas con un precioso uniforme de buen paño, azul marino, y camisa blanca. Yo llevaba una bata blanca de batista. Mi madre tiró de mí: «no, no es ésa nuestra puerta». Era otra. Más allá. Metálica. Diminuta.

Durante varios años solo vi “a las ricas” cuando jugaban en el maravilloso jardín con quiosco de música. A veces se oían sus gritos de alegría a través del muro que separaba nuestro pequeño patio de recreo de cemento.

Algún día contaré la serie de humillaciones que sufrí aquellos años. Múltiples. Con saña. Para recordar cada día quién era quién. Propiciando la docilidad. Solo una: nosotras teníamos que llevar el pelo recogido (ellas no)… por si anidábamos piojos. A mí me llevó a cuestionarme muchas cosas y desató una rebeldía de resistencia pasiva y pacífica que desencadenó mi expulsión prematura. No tanto, en realidad, a los 13 años.

Es un duro precio, sin embargo, se arrastra. Durante muchos años oculté cuando me preguntaba a qué colegio había ido, ahora me enorgullezco de ello, de cómo lo afronté, de lo que aprendí en la adversidad. No para desarrollar lo que Rajoy llama «la envidia igualitaria», sino el afán de superación y el sentido de la justicia. Si lo cuento es porque creo que puede ser útil a aquellas familias que se vean en la tesitura de la fiambrera y los lápices del chino.

 Ninguna de mis compañeras destacó en nada. Las reacciones a la humillación son diversas. Pero estos días que volvemos a los períodos más negros de nuestra historia, de toda la Historia de la humanidad, me pregunto si no será que Robespierre acudía a la escuela con fiambrera.

* Publicado en Zona Crítica eldiario.es

Educación para el «rajoyismo»

Es probable que buena parte de los ciudadanos que votaron al PP en noviembre confiaran en que solucionaría la crisis económica tal como prometía con vehemencia. La carencia de un análisis riguroso les llevó a esa ingenua suposición. Lo que es menos probable es que le dieran mandato para imponer una transmutación ideológica que implica prácticamente un cambio de la sociedad que la catapulta varias décadas atrás. Pero ahí estamos.

Mariano Rajoy es un hombre convencido de que “todo el mundo” es como él. Por eso nombra ministros y altos cargos que son calcos de él mismo. Tal vez con la excepción de Soraya Sáenz de Santamaría a la que ve como una chica lista que ha sabido ganarse su aprecio a costa de lo que sea.  La vicepresidenta es solo una mediorajoy.  O De Guindos que vendría a ser un Rajoy educado en Wall Street. El resto son clones.

En su ambicioso propósito ahora se ha propuesto convertir a todos los niños españoles en “rajoyes”, de la mano de wert-rajoy. La nueva asignatura que sustituye a Educación para la Ciudadanía apuesta con claridad por ese propósito.

Nada de temibles “orientaciones ideológicas”, es decir explicar racismo, xenófobia, sexismo, homofobia… ni mentar las referencias a los afectos o el sexo, las relaciones entre hombres y mujeres o la valoración crítica de la división sexual del trabajo, que han sido eliminados.

Suprime también del temario las referencias a la pobreza en el mundo, la falta de acceso a la educación como fuente de pobreza e incluye en ese apartado lo que denomina ‘conflictos del mundo actual’, es decir, el terrorismo, los estados fallidos, el fanatismo religioso y el nacionalismo excluyente, quedando entendido que el nacionalismo excluyente no es el ultraespañol, ni el fanatismo religioso el católico, que son los que “dios manda”.

Va a ser una asignatura (a estudiar desde el inicio del curso) en la que se enseñen lo que el PP denomina los derechos civiles, políticos, económicos y sociales o los valores fundamentales de la Constitución (ésa que cambió de un plumazo a pachas con Zapatero y Merkel para consagrar que el pago de la deuda especulativa tiene prioridad a cualquier necesidad de los ciudadanos que sostienen el tinglado con sus impuestos y votos). Y sus símbolos, eso que no falte, Entre los grandes valores, con carácter destacado, la supremacía de la propiedad privada (cuyo desarrollo didáctico puede dar grandes aportaciones del tipo «lo mío, es mío»).

El Mundo ha hecho un interesante trabajo de comparación de las asignaturas. Ésta por ejemplo:

Así en la descripción que el Ejecutivo de Zapatero acordó en 2006 se puede leer: «Individuos y relaciones interpersonales y sociales, trata los aspectos personales: la autonomía y la identidad, el reconocimiento de las emociones propias y de las demás personas. Propone un modelo de relaciones basado en el reconocimiento de la dignidad de todas las personas, del respeto al otro aunque mantenga opiniones y creencias distintas a las propias, de la diversidad y los derechos de las personas. A partir de situaciones cotidianas, se aborda la igualdad de hombres y mujeres en la familia y en el mundo laboral. Un aspecto prioritario, relacionado con la autonomía personal, es siempre la asunción de las propias responsabilidades»

Mientras, la modificación aprobada este viernes por el Consejo de Ministros recoge en el mismo apartado lo siguiente: «El Individuo y las relaciones interpersonales y sociales, trata de la libertad de las personas, su autonomía, la asunción de responsabilidades, identidad y condición moral, así como de los hábitos personales y sociales relacionados con la alimentación saludable y el fomento de la actividad física. Todo ello basado en el reconocimiento de la singularidad de todo ser humano y de los distintos caracteres y maneras de ser, así como la dignidad de todas las personas y de manera particular de aquéllas con discapacidad«. Un punto éste último destinado a las personas con malformaciones que quiere obligar a parir a las mujeres Gallardón-Rajoy, para condenarlas al sufrimiento y dejarlas sin ayuda alguna del Estado.

Otro “peligroso” texto eliminado es éste:

..”ayudar a generar un sentimiento de identidad compartida, a reconocer, aceptar y usar convenciones y normas sociales e interiorizar los valores de cooperación, solidaridad, compromiso y participación tanto en el ámbito privado, como en la vida social y política, favoreciendo la asimilación de destrezas para convivir«.

Sanos, deportistas, sin nada en el cerebro, competitivos, egoístas, insolidarios, venerando el lucro económico como objetivo vital, ultrareligiosos, ultrapatriotas de esa España una, grande y “libre” que ya inventó aquel otro señor que tanto añoran. Irreales.

Así es o así se ve Rajoy. Patrón oro de la perseverancia. De lograr lo que se propone, con paciencia, salvo el resolver el problema económico como se le encomendó que, por el contrario, sus políticas han acrecentado. Pecata minuta si un día esta España puede contar con muchos rajoyes, dispuestos a llevarnos a la ruína pero sólidos en valores medievales. A rastrear soluciones, erguidos y firmes, atléticos, mirando donde mira el líder, junta la camarilla en unión y comunión.

Rajoy, vacaciones 2012

Adiós, Chavela

Cuando era pequeña le preguntaron qué quería ser de mayor y contestó: “cortaré estrellas, unas para guardar y otras para regalar”… y todos creyeron que era una niña muy rara. Chavela Vargas ha muerto este 5 de Agosto, a los 93 años, en paz, simplemente agotado su cuerpo.

De origen costarricense, se nacionalizó mexicana y fue uno de los principales emblemas de la música de este país. Comenzó a cantar por las calles, hasta que logró trabajo profesional a los 30 años. Ya no se bajó de los escenarios. A los 93 lo hizo por última vez… en la España que tantas veces visitó.

Ocupada en vivir y morir y seguir viviendo, se perdió en largas ausencias. El alcohol y el dolor la apartaron de la canción varios años, pero siempre renacía. Es parte de la leyenda de esta mujer tan “rara”, tierna y amarga, que se atrevió -cuando apenas se podía- a ser libre y espontánea.

Su voz desgarrada, su pasión, su forma de decir las palabras y las ideas nos acompañó, durante varias generaciones, en los amores enfebrecidos, irreparables adioses y demasiado largas nostalgias. Era como darle la mano y sentirse más confortado o más vivo.

Dijo que las personas a las que amó, no la oyeron porque eran sordas. Encontró la felicidad –según comentó- cuando dejó de querer y empezó a hacerle caso a la vida.

Un tiempo finito que un día llega a la meta. Que la luz de las estrellas que guardó y repartió hayan iluminado la despedida. Aunque ella se queda. Para ofrecer el hombro en el llanto. O las alas inmensas al amor cuando todo se cree posible. O la calma que llega en la sabiduría al priorizar lo esencial. Adiós, querida.

Buscando respuestas en Torres (Jaén)

Baltasar Garzón, Rosa María Artal y Federico Mayor Zaragoza

El encuentro prometía. Curso de la Universidad de Jaén en Torres, un pequeño pueblo de 1.500 habitantes en el que nació Baltasar Garzón. Él es su director académico. Y me encarga que dirija esta serie de conferencias y mesas redondas bajo el epígrafe “Crisis económica y ¿fracaso de la democracia?”, manos libres para llamar a quien estime oportuno. Federico Mayor Zaragoza dicta la apertura pidiendo “Más democracia, mejor democracia” y enciende al nutrido grupo de alumnos.

Juan Torres, Cándido Méndez, Antonio Martín Mesa, Manuel Pimentel y Juantxo López de Uralde

Hemos hablado de las causas de la crisis, del paro, de algunas soluciones como aprovechar los recursos en los que somos ricos. Energías renovables apunta Juantxo López de Uralde, «para no tener que importar petróleo por valor 50.000 millones de euros anuales… por el contrario, se recorta el impulso a los recursos naturales». El ex ministro de trabajo del PP, Manuel Pimentel (el único que en su día dimitió en desacuerdo con su partido), difiere algo de los métodos pero está seguro de que «se sale con empresas que creen valor». El empleo no va a mejorar a corto plazo. «La política del Gobierno agravará el problema», dice Cándido Méndez, y añade que “el gran diferencial es el precio de la energía, no la flexibilidad laboral”. “Es falso que la flexibilidad cree empleo», afirma también el catedrático de economía Juan Torres que, tanto en esta mesa, como en su propia conferencia al día siguiente “Contra la crisis, otra economía y otra forma de vivir”, se mostrará extraordinariamente didáctico desmontando todas las falacias de la economía neoliberal. Incluso le busca dinero al PP en múltiples partidas: eliminando las deducciones a las empresas que se han añadido recientemente se podrían obtener 5.500 millones, cuantifica, y así va sumando hasta encontrar ese dinero que nos hace falta y que evitaría destruir el Estado del Bienestar como se está haciendo.

María Jesús Montero, Boi Ruíz, Juan Tortosa y José Ignacio Echániz antes de comenzar la mesa.

La mesa más polémica, moderada por el periodista Juan Tortosa, habla de las consecuencias más palpables de los recortes aplicados como ocurre con la sanidad pública. Los consejeros de sanidad de Cataluña, Boi Ruiz (de CiU), y Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz (del PP) nos repiten hasta la saciedad que no hay dinero. Echaniz llega a declarar este inquietamente postulado: “En el Sistema Nacional de Salud, nada volverá a ser como antes”. María Jesús Montero consejera de Andalucía (del PSOE) respondió que «la sostenibilidad es una excusa para cambiar el modelo». Y niega que la privatización mejore la eficacia, sino al contrario, citando ejemplos. Boi Ruiz se impacienta: «estoy cansado de los mitos y los contramitos, muchas hipótesis las damos como tesis». Y explica que “que sobre algún elemento habrá que actuar en una «economía de guerra». La subida de impuestos a las rentas altas la descarta porque “no sirve para nada”. Àngels Martínez Castells interviene desde el público: “De que economía de guerra hablan? ¿han declarado la guerra a Andorra o la ciudadanía?” y cosecha enormes aplausos

Nino Torre, Angels Martínez Castells, Fanny Rubio, Lourdes Lucía y Juan Luis Sánchez

Vimos también, en otra mesa, la preocupación por la repercusión de la crisis económica en la calidad de la democracia. El peligro del descrédito de la política, de la pérdida de la distinción entre derecha e izquierda (como desarrolla Ángels), que viene a ser la diferencia entre la apuesta por ese estado empresa del que solemos hablar o un estado social. Lourdes Lucía afirma que quiere traer «un mensaje de esperanza con soluciones pero que, sin duda, al margen de su resultado, intentarlo merece la pena como proyecto de vida». Se habla, sobre todo, de la necesidad de ir cada vez más a una democracia participativa. El periodista Juan Luis Sánchez, cosecha un éxito arrollador hablando de ello al hilo de su capítulo en Actúa y su experiencia en el 15M. Comprobamos que más allá de los 50, pocas personas hemos entendido Internet (con perdón,  me incluyo en el «hemos»). “La Red dice…” interpela la moderadora Fanny Rubio. Y Juan Luis aclara que “la red no dice nada, es alguien, alguna persona, quien lo dice en la Red”. El joven periodista y un socialista de Asturias, Nino Torre, despiertan ilusiones, como nos ayuda entender Juan Tortosa en este “Los jóvenes, la Constitución y la Transición”.

Soledad Gállego-Díaz. Baltasar Garzón, Rosa María Artal, Ignacio Escolar y Rosa María Calaf

Para hablar de la “Influencia de los medios informativos en la crisis” que cierra el curso –y no por casualidad- tenemos a Ignacio Escolar, Rosa María Calaf y Soledad Gállego-Díaz. Concluimos todos que la tienen y mucha. No se informa adecuadamente, no se dan las claves. Dice Sol que desde siempre el poder ha tenido un decidido propósito de engañar. Y se muestran los mecanismos empleados para que la audiencia aprenda a identificarlos. Calaf cita los continuos eufemismos para disfrazar la realidad. Apunto una de las últimas aportaciones, la de Rodrigo Rato hablando de Bankia: «no es un agujero, son cambios de criterios contables» «no hay pérdidas, solo reducción de márgenes futuros». Y que los medios no desenmascaran.  Nacho Escolar resalta lo que para un auténtico periodista es obvio: Si «uno dice y el otro dice, la obligación del periodista es definir, con datos, quién miente».  «Sin información se carece de criterio» es afirmación rotunda y unánime. Conclusiones en este punto, pesimistas. No va a cambiar salvo que sean los propios ciudadanos los que identifiquen las falacias y omisiones y  busquen información. La Red puede ayudar.

En primera fila, todo el tiempo, Baltasar Garzón. Y un poco más atrás su madre de 82 años, ferviente admiradora de… Nacho Escolar. De su blog concretamente. Y es que un curso desarrollado en un pequeño hotel rural, permite una convivencia impagable. Que llegue Cándido Méndez a desayunar a las 8 de la mañana tras haber andando una hora por la sierra o ver a Juan Torres escribiendo muy concentrado en su blog.

Juan Torres López

Establecer tertulias únicas en la terraza contemplando la puesta de sol de Torres. O conocer más a fondo la extraordinaria personalidad de Baltasar Garzón, un hombre con un fantástico sentido del humor, apasionado por la vida, valiente, testarudo y hasta osado. Muy familiar, muy entrañable, que incluso recita versos porque un sobrino -que le acompaña al piano- se lo pide.  Hablan del destino.

Una inyección de buena gente. Y constructiva. María Garzón, Juan Manuel Faramiñán de la Universidad de Jaén, el alcalde Torres, Diego Montesinos, los organizadores, ponentes, los alumnos… Por eso quiero terminar con algunas frases que nos dejó Federico Mayor Zaragoza. La respuesta a nuestros problemas está en la sociedad, en cada uno de nosotros.

  • Quien sino todos. Todos. Nosotros, los pueblos.
  • Es nuestro compromiso pensar en los que vienen detrás.
  • Cada persona tiene el don de la libertad y puede con ella construir su futuro.
  • O, citando, a Burke: Qué pena que por pensar que puedes hacer poco, no hagas NADA.