Europa está servida en bandeja a la voracidad de los especuladores financieros. Los dos liliputienses gemelos #merkozy nos han acorralado en una jaula con las políticas equivocadas que imponen en la UE (y a los resultados podemos remitirnos) para que los poderes financieros se sirvan a su gusto. La crisis de la deuda no es sino una pura especulación con países poblados de seres humanos que no se valoran siquiera en la cuenta de resultados. La UE la ampara, la propicia. Dominada por la ideología neoliberal del Partido Popular Europeo (PPE) –de la que también forma parte nuestro castizo PP- comparte que el presunto “libre” mercado justifica esta comercialización incluso con seres humanos.
El futuro es muy preocupante, porque ya lo es el presente. Los eufemísticos mercados cambian gobiernos para la estupefacción de unos cuantos (la desgracia es que no sea de todos) y colocan a sus piezas para consagrar la rapiña financiera. En este imprescindible artículo de Virginia Pérez Alonso se analizan las tres piezas que han colocado en Europa a este fin. Dignos de una novela: Mario Draghi al frente del Banco Central Europeo, Lucas Papademos en Grecia, y, especialmente, Mario Monti en Italia.
“El currículo de Monti es enormemente entretenido, digno del Inside Job que merecemos los europeos. Entre 1994 y 1999 fue comisario europeo de mercado interior y desde entonces hasta 2004, comisario de Competencia, posición desde la que se opuso a la fusión entre General Electric y Honeywell . Goldman Sachs -sí, el banco de inversión responsable en parte de la actual crisis financiera-, lo fichó como asesor en 2005 [Monti pertenece también al consejo asesor de Coca-Cola].
Antes de ‘nuestra’ crisis y también antes de que Monti llegara a Goldman Sachs, este banco de inversión diseñó el plan de ingeniería financiera que permitió a Grecia entrar en el euro en 2002 camuflando sus cuentas públicas y sus cifras reales de déficit a base, entre otras cosas, de vender productos financieros griegos a EE UU sin alertar de los riesgos y de realizar operaciones de cambios de divisas (swaps).
¿Y saben quién era uno de los responsables de Goldman Sachs por entonces? El recién nombrado presidente del BCE, el italiano Mario Draghi, que trabajó como directivo de dicho banco de inversión entre 2002 y 2006”, escribe Virginia P. Alonso.
Hay más, bancos y empresas cada vez más libres de éticos prejuicios declaran su interés en comprar y vender, países si se tercia, como avanza esta noticia quizás en traducción libre, aunque con un claro sentido. Y la UE azul a la deriva avanza que va a controlar a las Agencias privadas de Calificación norteamericanas –que tanta influencia tienen en la caída de países- pero luego no se atreve y no las toca.
Y para detener el envite tenemos en España… a Mariano Rajoy. Tras ser derrotado dos veces por Zapatero, nunca soñó verse aupado a la jefatura de Gobierno sin hacer absolutamente nada para ello. Lo peor es que Rajoy tiene ya “el síndrome de la Moncloa”, antes incluso de que las urnas le otorguen ese derecho. El de las frases triviales, el señor de los hilitos, indolente hasta preocupar, se cansa de los mítines y cree que la campaña electoral es por ello demasiado larga. Cuatro años llevamos en ella, pero es más cómodo hacer declaraciones sin preguntas que hablar un rato ante la grada adicta incluso.
No explica su programa porque le restaría votos. Pero la poli mala, María Dolores Cospedal, avanza sin rubor que “habrá protestas, incluso de los que nunca han protestado, cuando Rajoy diga lo que hay que hacer”. Una indecencia es no contarlo antes. Correligionario de la doctrina de la austeridad presupuestaria (con la que tanto se engaña a la población) se ha comprometido a hacer más del doble y el triple los ajustes que hizo Zapatero, según analiza en detalle la férrea calculadora de Ignacio Escolar. Pero no se trata sino de utilizar la cabeza para relacionar conceptos ¿Qué ha hecho el gobierno conservador de Portugal al que votó esperanzada la población? Recortes y más recortes, hasta asfixiar a los ciudadanos de a pie.
Más aún, el The Times atribuye a la indefinición y «bromas» de Rajoy el último ataque de los mercados a España, según cuenta radiocable.
Rajoy, ese “buen hombre” que ha contribuido decisivamente al desprestigio de España, como hizo por ejemplo en Abril de 2009, con tal de ganar el poder. A tímidos codazos aprovechó dos minutos de gloria para poner a parir a nuestro país ante los influyentes líderes de su grupo: el PPE.
En el telediario de anoche una víctima del desmantelamiento de la sanidad pública catalana, una enferma sin médico, dijo: “si es por el bien de todos…”. Ése es el problema de este país educado en cuarenta años (o puede que setenta) de sumisión e irreflexión, en ideas predigeridas y manipuladas. No, señora, no es por el bien de todos, es para el lucro de unos pocos, para el redoble en la infantilización de la sociedad.
Cada vez veo más claro que el mito español al que califican de “fiesta nacional”, asemeja a buena parte de la población más con el toro que agacha la cerviz engañado, que embiste sin tino, que al torero que le maneja y derrota hasta la muerte. Se lo han trabajo a conciencia los poderes. Pero también existe una ciudadanía que reivindica la dignidad y el orgullo, y que es ya -si me lo permitís- energía liberada. Difícilmente nos conformaremos con este futuro que nos preparan.

Y es que, tras décadas, de «tratamiento» ni los toros son lo que eran…
Miguel Hernández. De «El rayo que no cesa» 1935: Como el toro.
Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.
Como el toro lo encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado,
y del rostro del beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.
Como el toro me crezco en el castigo,
la lengua en corazón tengo bañada
y llevo al cuello un vendaval sonoro.
Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el toro burlado, como el toro.