La España real y la España irreal

El anuncio inmaculado, artificial,  invitando al consumo, preside la Puerta del Sol de Madrid llena de personas que piden una democracia real. Dos Españas conviven como lo han hecho durante centurias. En los tiempos de Antonio Machado una moría y la otra bostezaba, ahora la primera prefiere vivir y hacerlo de pie, absolutamente despierta.

Los partidos políticos y los comentaristas oficiales continúan en el Olimpo que se fabricaron con nuestro consentimiento. Rajoy asegura que “lo fácil es descalificar a los políticos”, mientras, en Valencia, no responde a las preguntas de los periodistas porque no le sale de los cataplines, y se fotografía con Camps el imputado, pero poco o nada, según el líder cautivo del PP, que luego ya nos llega el apaño legal -pero ética y democráticamente fraudulento- de las prescripciones judiciales. Muchos de esos imputados por corrupción, a los que alude Rajoy, no salieron limpios del proceso, salieron “prescritos”.

La foto del «hoy defiendo esto y mañana lo otro» porque me da la gana y me lo aceptan sintetiza la España irreal, a la que no le empacha la corrupción pública –la mayor bajeza que puede darse en un ser humano al aprovecharse de su posición para robar a quienes le han elegido-, la que ve la tele y vive en la inopia. La se asusta mucho si le atacan ese sistema tan estupendo que condena al hambre a dos tercios de la población mundial, y al paro, en España, a 5 millones de personas. La que aún votará, sin criterio, visceralmente lo que “les gusta” o contra “lo que odian”. Y hace falta una moral a prueba de vitriolo para avalar la corrupción, por ejemplo. Pero ya están aquí los tiempos del cambio. Para los hastiados del ejercicio de la política “No tenemos pan para tanto chorizo”. Es el hit de estos días. Una diferencia sustancial.

Votar el domingo, está bien crudo, en verdad. De hacerlo “a los amigos” como pide Rubalcaba para que no vengan “los otros” pues verá Vd que va a ser que hay errores graves que rompen los afectos, si se usa la cabeza y el compromiso ético. Por más que líderes de opinión planteen la situación tal cual es pero acaben apelando al voto útil.

El panorama es serio, lo reconozco. Ana Botella puede ser alcaldesa de Madrid con Esperanza Aguirre de Presidenta de la comunidad. La misma que señaló ayer a Strauss Khan «como símbolo de la hipocresía socialista» que «escandaliza» a los que aman la Justicia. Hace falta cinismo. Todavía me asombra mi capacidad de sorpresa.

En realidad, del resto de los partidos que concurren –de los que apenas nos cuentan nada o directamente nada de nada en los medios- apenas aflora –yo no lo veo en realidad- alguien capaz de afrontar el momento en el que vivimos con otra mentalidad. Pienso en algunos proyectos aun no consolidados como partidos por ejemplo. O sea, no son una opción.

Pero es muy grave. La política es esencial para vivir en democracia. Lo saben los acampados. Lo que rechazan es su degeneración, y piden otra política, la de verdad. Es imprescindible luchar por ella. Por el bien de todos.

Es difícil prever qué España va abrirse paso a partir de hoy, mañana, el domingo o el mes que viene. Cuántos más seguirán dormitando y siendo cómplices con su voto de tanta desvergüenza. Y si la sociedad harta y con ideas calará en mayorías. Pero no votar o tirar la papeleta a la basura con los votos nulos o blancos, o la abstención, es simplemente delegar nuestro futuro en quienes acudan a las urnas.

Peliaguda disyuntiva. Os lo confieso: por primera vez en mi vida no sé a quién votar. Como se dice en manifestaciones y acampadas, estos partidos no me representan. Y no lo harán hasta que no cambien. Preciso también más democracia interna, menos caspa y más innovación para entregar algo tan valioso como un voto. Porque votaré, nadie me quitará ese derecho. Aún tengo unos días para decidirlo. Y a la vez, me siento ilusionada con lo que está ocurriendo. Se ha abierto un horizonte de esperanza. La España viva y real está emergiendo. La que puede lograr los muchos cambios que necesitamos a todos los niveles. La otra es un caduco decorado de cartón pieda.

Foto: Igor Asenjo

El futuro siempre fue incierto

Publico este artículo en El País:

Lo asombroso fue que tantos cuya obligación era enterarse no lo hicieran. Se sorprenden ahora de que una multitud salga a las calles de más de medio centenar de ciudades españolas a protestar por lo que consideran un deterioro de la democracia. “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”, es el lema de este movimiento. Su manifiesto no contiene, sin embargo -y se diga lo que se diga-,  muchas más demandas de las que otorga como derechos la Constitución española o cualquiera otra democrática. A lo sumo, reivindica una revolución  ética que deje de considerar al dinero por encima del ser humano. En un país con la cifra más alta de paro juvenil del mundo desarrollado, de desempleo en cifras absolutas de Europa, que –a la vez- tiene en su suelo a los ejecutivos mejor pagados del continente, no parece muy injustificada la indignación. Ignorar el malestar social, hasta qué intensidad se da –pese a la apatía mayoritaria- solo indica el alejamiento de la realidad de los políticos, destinatarios –junto a los poderes financieros- de su enojo.

El disgusto se palpaba en Internet desde hace meses por tanto. Filtrándose por los huecos que deja inéditos la comunicación oficial. Llamadas a la búsqueda de soluciones en los blogs, propuestas imaginativas desde la angustia y la necesidad de no permanecer impasibles; diálogos en las redes sociales -que distan mucho de ser sólo entretenimiento-.

La espoleta la prendió sin duda “Indignaos”, el panfleto del nonagenario francés Stéphane Hessel que se ha expandido por el mundo en “reforma”. España se encuentra mucho peor, cobramos –sin ir más lejos- la mitad del sueldo de nuestros vecinos. Por eso también arrancó “Reacciona”, el libro que coordiné con la participación de José Luis Sampedro, Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón o Ignacio Escolar, entre otros. La acogida a la información aportada está siendo arrolladora.

 Históricamente, las propuestas que originan cambios surgen de focos que terminan por unirse. Democraciarealya tiene la enorme virtud de haber sabido aglutinar a más de 200 microorganizaciones, incluso dispares, desde jóvenes a jubilados, parados o afectados por las hipotecas, o contrarios a la Ley Sinde. No es fácil. Y nada desdeñable utilizar la creatividad y el entusiasmo en sus mensajes, frente a la manida mediocridad que nos rodea y hastía. Ignorarlo es un grave error. La ola democrática en el mundo árabe como guía, la comunicación por Internet –básicamente- como método.

La protesta del domingo ha tenido eco en la información internacional. Por la noche ya lo publicaba el Washington Post y otros medios, vía Associated Press. Este lunes la #spanishrevolution era uno de los trendingtopics mundiales en Twitter (los más vistos), con otros referidos a la misma protesta, que han despertado la curiosidad sobre lo que está pasando en España. Esa masiva atención suele ser un arma de doble filo pues demanda y resta al mismo tiempo…

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¿El camino adecuado?

La policía desaloja el campamento de la Puerta del Sol del movimiento 15M.

Despertamos

 «Este ocaso es el momento de la acción entre todos porque otro mundo no solo es posible, es seguro. Si mejor o peor, dependerá de nuestra reacción”. Lo escribe José Luis Sampedro en Reacciona. No hay vuelta atrás, caminamos hacia otro escenario y, de momento, con negros augurios –y realidades ya- para la ciudadanía.

El éxito de la movilización popular de este domingo en España hace concebir esperanzas. Implica un cambio de tendencia. Grandes periódicos internacionales se han dado cuenta. Algo ya se puede afirmar: hemos despertado. Democraciarealya cuenta entre sus principales virtudes –además de coraje, tesón y originalidad- el haber conseguido aglutinar a un gran número de fuerzas, algunas de las cuales pueden parecer hasta antagónicas. Es la única solución: unirse por encima de lo que nos separa. 

Por lo demás, sobre un terreno sembrado por la indignación y la llamada a reaccionar que provocan los graves atropellos que estamos sufriendo, los ciudadanos nos comunicamos por las redes sociales. Como el agua, los mensajes se filtran por terrenos a los que no llegan los obuses paquidérmicos de la desinformación.

Los grandes medios, perplejos y a remolque, reaccionan de distinta manera. Algunos con ganas evidentes de recuperar el paso. Muy notables, además. En mi opinión la mejor cobertura ha sido la de 20 minutos, y la peor (por su responsabilidad) la de TVE. Nos preguntamos esta mañana ¿por qué? Parece lógico que los grandes emporios empresariales defiendan “El Sistema” pero ¿por qué lo hace una televisión pública que ni siquiera tiene anuncios? 20 segundos, en colas (locutor, y qué locutor -le resbala la información-, leyendo sobre imágenes) y esta mañana en el informativo mayor atención a “los disturbios” que a la noticia.

Porque –ya lo escribí en Reacciona- se diría que hemos olvidado qué es una noticia. Y que, por primera vez, los ciudadanos se organicen fuera de los férreos cauces establecidos por la inercia y acudan en masa a poner puntos en común, ES NOTICIA. Y la sociedad tiene derecho a estar informada.

 Una amiga me afeó ayer que no le avisara de la manifestación. Es progresista y le gusta saber qué pasa en el mundo, pero no halló la convocatoria donde pensaba iba a encontrarla: en los grandes medios. Pensó que algo así se diría, y se confió.

La perplejidad aumenta esta mañana, las noticias más vistas en El País y Público por ejemplo se refieren a esta explosión de la indignación ciudadana. En el ABC lo más visto es…“Las diez mejores cervezas españolas”. Fuera de la realidad  -porque intencionadamente no será ¿verdad?, ABC enfoca su artículo a hablar de “la batalla campal” (casi como TVE). De ahí que la creatividad de Twitter haya acuñado ya este hastag #sindisturbiosnohaycobertura.

Os cuento. Pasa en todas las manifestaciones fundamentalmente de Madrid y Barcelona que acaparan mayor atención mediática. Durante dos horas –ayer- todo se desarrolla en total armonía, hasta felices de compartir con otros ideas y sentimientos. Pero luego unos pocos se van fuera del itinerario (es de resaltar este punto) y arman lío. ¡Qué gran casualidad!, enorme casualidad.

Ayer un llanero solitario del PP se presentó en la manifestación enarbolando una bandera de su partido. Acudió la seguridad de voluntarios de la organización convocante y parece que le convencieron que aquella fiesta no era de siglas políticas. El otro extremo nos apareció a pocos metros frente al escenario. Un hombre con un megáfono lanzaba mensajes “subversivos” continuamente… los aplausos de la multitud a las ideas de los oradores los acallaban. No debió, debieron, quedarse conformes. Pero la pura verdad es que la manifestación fue pacífica, y yo hasta me tomé una cerveza con amigos en una terraza contigua a Sol. Eso sí, un petardo diminuto, hizo correr con expresión de pánico -textual- a una serie de personas que pasaban por allí. Me dio que pensar.

Con todo, quienes realmente tienen que hacerse mirar lo que está pasando y su propio papel son los políticos. Viven absolutamente alejados de la realidad, en su campaña de insultos y amenazas al contrario, y no de propuestas. “Nunca hubo tal descrédito de la política ante unas elecciones”, dice Iñaki Gabilondo. Que la noticia no sea esa campaña sino la movilización ciudadana que se opone a la política que –gobierno y oposición mayoritaria llevan- debería obligarles a aterrizar de golpe en el suelo y preocuparse de los problemas y del sentir de los ciudadanos. Con todo este movimiento, por cierto, estamos descubriendo otras voces (nuevas, que se agradece ante tan cansina repetición de mediocridades). Brillantes, sanas, lúcidas, con coraje, tal vez como las tenían algunos antes de enfangarse en la partitocracia.

Iñaki inicia esta tarde «POR: Piensa, Opina, Reacciona”. Sí, estamos reaccionando, estamos despertando. Entre el miedo que se siembra y entre la apatía de la mayoría de la sociedad, sin embargo, que permite impasible que otros les saquen sus propias castañas del fuego, haciendo dejación de sus derechos y de la responsabilidad ante su vida. ¿Pueden considerarse ciudadanos plenos? Menos mal, que, de  ésos, ciudadanos, sin miedo, cada vez hay más. Despertamos.

Felices y entre banderitas, directos al abismo

La viñeta de El Roto es demoledora: felices, entre banderitas de fiesta, nos dirigimos al abismo. Sorprende la dejación que hacen muchos seres humanos de una capacidad que nos es inherente: acumular datos y relacionar conceptos.

 El Gobierno socialista ha cometido graves errores. A mí me resultan insuperables, por mi propia dignidad. Zapatero tuvo que haber dimitido antes de ceder a la presión de los poderes que gobiernan realmente el mundo. Pero la alegría con la que los españoles van a entregar el poder, todo el poder, al PP, asusta por su irreflexión. Es pura visceralidad. Es un acatamiento de la manipulación sin cuestionarse nada.

España se dispone a encomendar todos los presupuestos y decisiones al PP en ayuntamientos, comunidades autónomas, gobierno central y Europa. En realidad, salvo el gobierno de España, ya los tiene en gran parte. Los ciudadanos, enfadados, trivializando la importancia de votar al parlamento de la UE, enviaron en carroza de oro alada nada menos que a Mayor Oreja. El Partido Popular Europeo es mayoritario en Europa y dicta leyes y “ajustes”. ¿Alguien espera seriamente que Mariano Rajoy se enfrente a “los mercados” y cree empleo? ¿Cómo? ¿Por qué no dice cuál es su plan? urge que lo haga ¿No son los empresarios los que dan trabajo? ¿Quiere decir que habilitará empleo público con nacionalizaciones para cumplir su “promesa”? ¿No leen los ciudadanos a diario cómo está organizado el mundo hoy? ¿Lo cambiará Rajoy? ¿Quizás Dolores De Cospedal? ¿Camps?

Hablo de los ciudadanos bien intencionados, quienes se disponen a entregar su voto a políticos encausados por la justicia tras investigación policial y judicial deberían ser invalidados para ese derecho porque sus decisiones nos afectan a todos. Hasta ese punto. No queremos la berlusconización de España y hacia ella caminamos. ¿No leemos a diario el respeto que muestran hacia la Justicia y el resto de las instituciones los actuales dirigentes del PP? 

 El PP hubiera necesitado una catarsis para homologarse como un partido conservador europeo. Avalar a este PP lastrado por la caspa milenaria de un atroz conservadurismo es un grave error. La manipulación de la que están haciendo gala los dirigentes del PP por otro lado ofende la inteligencia. ¿La tienen sus votantes? ¿Zapatero ha ocasionado 5 millones de parados? ¿Ni la crisis financiera mundial, ni la burbuja inmobiliaria que infló el PP con su ley liberalizadora del suelo de 1998 tienen nada que ver? ¿Qué va a cambiar el PP para arreglarlo?

 Ciertamente, tras 7 años en el Gobierno, el PSOE tiene una seria responsabilidad en lo sucedido. Hubo de afrontar medidas que paliaran el desaguisado, pero pensar que Rajoy tiene una varita mágica para solucionarlo de un plumazo hace dudar de la cordura de muchos españoles. ¿Qué haremos después cuando no sea así? ¿Una nueva frustración? ¿Más pasividad y apatía?

Es mi opinión, si tienes otra que, por favor, sea informada y apelando a la lógica de las conclusiones a las que llevan los datos.

 Felices y contentos, entre banderitas, sin reflexionar. Somos los únicos animales con esa capacidad que exige cuatro pasos fundamentales: curiosidad, información, relacionar conceptos y sacar conclusiones. Preguntas imprescindibles son ¿Por qué? ¿Qué? ¿Para qué? ¿A quien beneficia?

 Es la hora de la sociedad. Una ciudadanía harta pero constructiva sale de las catacumbas y las alcantarillas donde nos han recluido para reivindicar la democracia real, la Política con mayúsculas que enfangan los partidos, algunos hasta el colmo de la porquería y la caspa secular de esta desgraciada España. Sería bueno reivindicar también la inteligencia, por propia dignidad al menos. Libres, autosuficientes, juntos.

Nos vemos esta tarde a las 18,00 Democracia Real Ya.

El trascendental discurso de Rajoy

No trato de entrar en la campaña electoral, tan vomitiva en algunos sectores como esperábamos. Sólo planteo un análisis de texto y contenido.

Repitamos: «No nos gusta que Bildu esté en las elecciones. Y lo decimos: no nos gusta. A otros sí les gusta. A otros partidos sí les gusta. A algunos dirigentes políticos también les gusta. Y yo lo sé porque ellos lo han dicho…» (los gritos posteriores no piden dimisión ni cese… asombrosamente, parece que aplauden la gran revelación).

Hoy los medios escrutan concienzudamente los ocultos significados de este mensaje emitido por el futuro presidente del Gobierno español, según las encuestas. El que gestionará el presupuesto público y adopatrá decisiones esenciales para la sociedad. La mayoría ve moderación y “centrismo” en el ¿discurso? de Rajoy. ¿Hemos perdido el norte?

Seguramente será porque la infancia nos queda ya lejos y los niños de hoy que conocemos andan algo más espabilados. Me buzta, no me buzta. ¿Cómo se que no me buzta? Porque digo que no me buzta. A otros sí les buzta. Porque dicen que les buzta.

Se revuelve en su tumba Mr. Chance. Gabi, Fofo y Miliki añoran volver a su parvulario televisivo para hacer preguntas elementales con respuestas elementales. Don Pim Pon siente que alguien le llevará las maletas en sus viajes por el mundo. Se erizan las púas de Espinete, Pero quienes realmente resultan indispensables en este momento son Epi y Blas. Si, gregarios, dejáramos de seguir las flechas veríamos cómo de trascendental ha sido este ¿discurso? de Rajoy.

THE ECONOMIST: “Sí, una “Globocracia” de élite no elegida dicta la política mundial»

Ya no se esconden. No tiene por qué, nadie se les opone.

Lo escribe Steve Watson, citando un artículo de The Economist,  en el que, además, el semanario británico elogia que exista esa «Globocracia».

Entresaco ideas:

El artículo, lejos de rechazarlo todo como una teoría de la conspiración, simplemente reafirma el hecho de que un club élite cosmopolita decide en reuniones secretas la política del mundo que esta “superclase” en el futuro próximo quiere habitar.

Dice que Bilderberg fue responsable por la moneda única europea, que acoge a los aristócratas y magnates más influyentes del mundo, así como un grupo selecto de periodistas representantes de los mega-medios corporativos que han jurado cumplir las normas de Chatham House, lo que significa que no se puede revelar ninguna de las “grandes ideas” que nacen en las reuniones.

“El mundo es un lugar complicado, con océanos de nueva información dando vueltas.” continúa: “Para ejecutar una organización multinacional, ayuda mucho tener una idea aproximada de lo que está pasando. También ayuda estar “entre amigos” en compañía de los demás “globocratas”. Por lo tanto, los financieros cosmopolitas de élite internacional, los burócratas, los jefes de la caridad y grandes pensadores, para conocerse y dialogar, acuden a estas reuniones de élite y/o forman clubes.”

Los clubes más influyentes, según el artículo, son el Club Bilderberg, el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), la Comisión Trilateral, el Fondo Carnegie para la Paz Internacional y el Grupo de los Treinta (G30). Ahora están desenmascarando su naturaleza secreta y revelándose al mundo. Las altas sociedades secretas se están abriendo”, reconoce el artículo.

(Aquí está completo)

(Gracias, una vez más, Trancos)

Por mi parte, esta misma mañana lo decía: ¿Qué mierda de democracia tenemos? Pues ya vemos, total. Es decir, de democracia nada.

¿Qué mierda de democracia es ésta?

Huelga general en Grecia, reprimida con esta brutalidad que muestra el vídeo… y las fotos.

 Como gran número de países occidentales, los inventores de la Democracia (los griegos) eligieron a unos gobernantes (neoliberales) que situaron al Estado al borde la quiebra. Sus sucesores socialistas acataron ¿a punta de pistola conminatoria? las mermas decretadas por esos entes como “Bruselas” (dirigido por personas que no se eligen directamente) o el FMI (en cuyo mandato nada tiene que ver la sociedad) o las agencias de calificación, organismos empresariales (no sociales ni democráticos)al servicio de los poderes financieros.  

  Protestan (y habrán de hacerlo más porque la voracidad de esos poderes no tiene límites y ordena nuevos “sacrificios” a la población) y las fuerzas de seguridad enviadas por el gobierno griego los muelen a palos.

 

 Al tiempo, Dinamarca restablece las fronteras por su alianza con la extrema derecha votada en ese país para darle capacidad de decisión. Y la UE debate la suspensión “temporal” del Tratado de Schengen, que también han pedido Francia e Italia. La vez anterior, tras el crack del 29 y la Gran Depresión, la cosa terminó en fascismos varios y una Guerra. Algunos llevamos bastante tiempo avisando. Porque es la consecuencia lógica y se está cumpliendo el manual paso a paso.

 La UE ha fracasado. Fracasan los países y lo hace más una sociedad que consiente con sus votos estos gobiernos. Pero si protesta –infinitamente harta de mermas- corre la sangre. El primer paso es saber a quién se elige. Nunca a neoliberales por vocación, esperando que los demás no se asemejen y planten cara.

Ocurren graves asuntos hoy, los incomprensibles destrozos en Lorca con un terremoto de 5,1 que ¿nunca? había producido esos efectos. Por sí solo. Los geólogos confirman esta mañana que un seísmo de esta magnitud no puede ocasionar efecto colapso, se ha producido por deficiencias previas de los edificios.

Ocurre sobre todo que todavía gran parte de la sociedad mira –distraída a conciencia- hacia otro lado.  Hay quien siempre gana en esta debacle. REPSOL, por ejemplo, la empresa pública que nos vendieron a particulares.

El valioso tiempo

Mi ya querida amiga Angels Martínez i Castells, me envió hace poco este poema de Mario de Andrade  (poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño). En realidad se titula «El valioso tiempo de los maduros», pero la estimación de ese valor incalculable puede darse a cualquier edad. Lo que sí ocurre es que, con los años o con el ejercicio sosegado de la reflexión, uno empieza a priorizar sus objetivos y tiene menos miedo a elegir su propio criterio aunque no contente a los demás, a desechar lo supéfluo, lo que no enriquece, lo que ni siquiera llena . Y la prisa es en realidad para disfrutar la vida, cada minuto, cada segundo… sin perder el tiempo del tiempo.  La verdad es que cuando se llega a ese estadio se saborea la auténtica y permanente juventud. El empuje y la oportunidad que parece inacabable de los proyectos que merecen la pena. El sentirse, simplemente, un ser humano.

“Conté mis años y descubrí,

que tengo menos tiempo

para vivir de aquí en adelante,

que el que viví hasta ahora….

Me siento como aquel chico

que ganó un paquete de golosinas:

las primeras las comió con agrado,

pero, cuando percibió que quedaban pocas,

comenzó a saborearlas profundamente..

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables,

donde se discuten estatutos, normas, procedimientos

y reglamentos internos,

sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas

que, a pesar de su edad cronológica,

no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones

donde desfilan egos inflados.

No tolero a maniobreros y ventajeros.

Me molestan los envidiosos,

que tratan de desacreditar a los más capaces,

para apropiarse de sus lugares,

talentos y logros.

Detesto, si soy testigo, los defectos que genera

la lucha por un majestuoso cargo.

Las personas no discuten contenidos,

apenas los títulos.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia,

mi alma tiene prisa…

Sin muchas golosinas en el paquete…

Quiero vivir al lado

de gente humana, muy humana.

Que sepa reír de sus errores.

Que no se envanezca,

con sus triunfos.

Que no se considere electa, antes de hora.

Que no huya de sus responsabilidades.

Que defienda la dignidad humana.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad

y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente

que sepa tocar el corazón de las personas…

Gente a quien los golpes duros de la vida

le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí… tengo prisa…

por vivir con la intensidad

que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar

parte alguna de las golosinas que me quedan…

Estoy seguro que serán más exquisitas,

que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz

con mis seres queridos

y con mi conciencia.

Espero que la tuya sea la misma,

porque de cualquier manera llegarás…»

Ante la privatización del agua de Madrid

Por razones que no vienen al caso he seguido durante años las peripecias del agua de París. Privatizada en los tiempos iniciales de esta fiebre que impulsó el ascenso neoliberal (los ochenta), había llegado a tal grado de deterioro y carestía que ha tenido que ser nuevamente remunicipalizada. Los intentos por devolver el agua al control público parten de no menos de 5 años atrás por lo que he venido viendo. Es lo que ha llevado deshacer el entuerto.

En loor de multitudes incautas, Esperanza Aguirre se propone privatizar también (padecemos ya “su” sanidad deteriorada de día en día aunque pintada y con hilo musical) el Canal de Isabel II. Como sus obras, Aguirre también cuela como válida en algunas mentes: «es tan campechana». Pintada y con hilo musical, ya digo.  

Un poco de historia. Desde hace 160 años, la empresa pública Canal de Isabel II capta, depura y distribuye con eficiencia el agua para todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Además de eficaz, el Canal es una empresa rentable, con unos beneficios anuales que rondan los cien millones de euros. Unos beneficios que revierten en toda la ciudadanía. Y el agua es de gran calidad, aquí nos sobran las embotelladas. ¿Seguirá así cuando la Presidenta de la Comunidad de Madrid la privatice?

Juantxo Uralde también se lo pregunta: “De una altísima calidad, el agua se recoge en los bosques del Guadarrama, y se acumula en los embalses de las cuencas altas. El agua de Madrid es motivo de envidia para otras ciudades. ¿Qué ganamos transfiriendo este caudal a manos privadas? O mejor dicho, ¿acaso ganamos algo?”

¿Por qué la va a privatizar Aguirre entonces? Precisamente porque es rentable, porque los llamados “inversores” privados la quieren. Según Angels Martínez Castells en Reacciona, «el sector del agua genera unos ingresos anuales de más de un billón de dólares, aunque sólo esté privatizado entre el 5 y el 10% a nivel mundial». 

La mayoría absoluta y colmada que van a darle los votantes a Esperanza Aguirre nos aboca al despojo de un servicio esencial que aún es nuestro: el agua. Ante ello –como ante tantas cosas- solo cabe la información.

Attac organiza este jueves un acto con ese fin:

¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DEL AGUA!

LUCHAS Y ALTERNATIVAS EN EUROPA Y EN MADRID

12 de mayo de 2011. 19:00 horas

Salón de Actos del Instituto Cardenal Cisneros

C/ De los Reyes, 4. Madrid.

Este martes también se va a desarrollar una manifestación desde Callao a la Puerta del Sol (escaso tramo que no indica que se espere demasiada concurrencia). Es a las 19,30. La convocan en este caso el Comité de Empresa del Canal de Isabel II y la Plataforma contra la privatización del Canal.

El agua no es un negocio, dicen. Eso creo también, con una fuerte convicción. Y a la vista de los estragos causados en otras ciudades que, como París, la privatizó para tener que regresar a la cordura. Remunicipalizar, como renacionalizar es posible, pero costoso. Lo sensato es actuar antes de que se produzca el desastre.