Ojos de Papel, una excelente revista literaria virtual que lleva Rogelio López Blanco y en el que está involucrado el gran Miguel Veyrat, me pidió una tribuna sobre el premio a Sampedro, y como sé que lo adoráis como yo, la enlazo…
Lo merecía. Sus méritos desbordan los requerimientos que pudieran exigirse: libros de literatura, de economía y de compromiso social y su presencia –tan cercana- allá donde le permiten llegar sus fuerzas. Lo merecía. Prueba de ello es la sonrisa instalada en el corazón de tanta gente como quiere a José Luis Sampedro, de verdad, sin artificios. El final de un año raro -2011- nos trae la noticia de su premio, el Nacional de las Letras. ¡Por fin! Nos quejábamos sus amigos de que ese fervor popular que despierta José Luis no se hubiera correspondido con un reconocimiento oficial en forma de uno de los dos grandes galardones de España: el que ha recibido o el Cervantes. Sabíamos que, en su sencillez, le haría ilusión, de alguna manera inscribirse en la historia de los fundamentales, algo así como tener razón.
Llega apenas a tiempo. El 1 de febrero hará 95 años que nació en una Barcelona que abandonó enseguida para, siguiendo los destinos laborales de su padre, recalar en Tánger –que llenó su infancia de otros sabores e ideas- y después en el Real Sitio de un Aranjuez que adora. Ha trabajado y trabaja como pocos. A los 16 años era funcionario de Aduanas, tras ganar la oposición. Allí comenzó a escribir ya, en el reverso de los impresos, como se guarda en un librito de edición limitada que es una pura joya. Estudia después Economía y termina por enseñarla –le gusta recalcar en particular su vocación docente- como catedrático en la Universidad Complutense de Madrid. Se exilia voluntariamente en 1969. Será “Visiting Professor” en las Universidades británicas de Salford y Liverpool.
José Luis Sampedro y Olga Lucas en su querida cala de Mijas
Su primera novela, La estatua de Adolfo Espejo, data de 1939 aunque no la vio publicada hasta 1994. La espera y los logros. Corazón y razón, su literatura se atraviesa de ríos que nos llevan, octubres, viejas sirenas o sonrisas etruscas de felicidad enigmática. El firme compromiso para hablar de la economía, inapelablemente humanista.
En el Balneario de Alhama de Aragón (Zaragoza), en 1987, creo recordar, José Luis Sampedro encuentra a una mujer, Olga Lucas, 30 años más joven, que le admira con pasión en todos los sentidos. Ha de apartar el auténtico acoso femenino que siempre ha despertado Sampedro, alto, fuerte, brillante al infinito, natural, cálido y tierno. Excelente escritora, terca, con un encanto que atrapa, quedarán unidos para siempre. Para el bien de los dos, y de quienes nos hemos beneficiado de este “equipo” impagable que se sostiene el uno al otro, para crear, para vivir, y ser mucho más que dos. Todos los años han regresado a Alhama de Aragón desde entonces.
José Luis Sampedro y Olga Lucas escenifican cómo se conocieron en un pequeño restaurante de Alhama de Aragón
Desde su 90 cumpleaños, que celebramos en la provincia de Málaga con un reducidísimo grupo de amigos, él se despide. El 1 de febrero pasado, me dijo: “Olga anda haciendo planes para el año que viene pero yo ya no estaré”. Siempre vuelve a estar. Con su eterno sentido del humor, con una extraordinaria brillantez. Se mostraba muy contento en el brindis de sus 94 años, el austero pero enormemente luminoso apartamento alquilado de la Cala de Mijas le vivifica y alzó su copa en mensaje para todos…
Los reconocimientos oficiales tardan en llegar a veces, pero en esta ocasión lo han hecho a tiempo. El escritor, economista y comprometido humanista José Luis Sampedro ha sido galardonado el Premio Nacional de las Letras, por ser «uno de los más importantes escritores vivos en lengua castellana, así como una referencia intelectual y moral de primer orden». Tiene 94 años largos (dos meses le faltan para los 95). Quiero rendir homenaje a este gran hombre, y al eficaz equipo que forma con su mujer Olga Lucas, con esta foto de otro momento de felicidad…
José Luis Sampedro y Olga Lucas en su querida cala de Mijas.
Y dado que buena parte de las biografías que están saliendo de Sampedro olvidan su decisiva participación en Reacciona, a pesar de sus 6 ediciones y 90.000 ejemplares vendidos, anotaré algunas de mis frase favoritas de su capítulo:
“Es una falacia hablar de crisis financiera únicamente. La crisis es política. La crisis es del sistema de vida occidental. Estamos viviendo en pleno ocaso del mundo en que vivieron nuestros padres”.
“Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.
“Pese a los disfraces, la religión permanece anclada en el siglo XVI, la economía en el XVIII y el sistema parlamentario en el XIX”.
“Debajo de la alfombra aparece un suelo corroído que no va a mejorar remendando la alfombra para taparlo mejor.Occidente puede correr la misma suerte de otros imperios extinguidos, dejando un vacío bajo la palabra Europa”.
Hace unos cuantos años, una encuesta preguntó en Cataluña sobre los hombres más atractivos. Ya sabéis esas consultas cíclicas para entretener los días y que suele colocar a Brad Pitt o Huck Jackman en cabeza. En los primeros lugares figuraba Jordi Pujol. Los insondables misterios de la erótica del poder.
Jordi Pujol
Leídas las críticas reflexiones periodísticas e intelectuales del domingo sobre Mariano Rajoy -que hace una semana justa ganó los comicios para el gobierno del Estado y por la gracia divina de nuestra ley electoral con mayoría absoluta-, debo pensar que algunos díscolos hemos cometido una tremenda injusticia, nos ha aquejado una inaudita ceguera. Ese hombre prudente y ejemplar no ha abierto la boca en 7 días siguiendo su sempiterna costumbre, pero se intuyen sus profundas meditaciones para sacarnos de la crisis.
Ha hablado con banqueros “como dios manda”, recibe llamadas, telegramas y apremios de su correligionaria Angela Merkel para que nos fría, pero cavila en la soledad del vencedor en qué parrilla nos asará, y cuántos decilitros de aceite le pondrá; si nos sazonará con sal o con wasabi. “Prevé huelgas por sus medidas”, ay, todo sea por el bien de todos. Por el bien, en particular, de esas grandes fortunas a las que no se toca los impuestos, ni se persigue en sus evasiones fiscales, porque nosotros “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades…. de mantenerlos a todo trapo” y hay que tomar medidas a ese despropósito. Pero somos buenos, juiciosos y disciplinados y sabemos que esa es la labor del vasallo, en cuerpo y mente.¿Que hay que acabar con la sanidad, la educación y los derechos laborales? el bien supremo lo exige.
En “La energía liberada”, -libro plagado de datos que la justifican- expongo otra visión de este hoy “neocarismático” líder. Aún andaba descarriada. Comienza así:
“Lastrado el PSOE por sus múltiples fallos, el PP acapara cumbres abrumadoras de poder sin haberse regenerado en absoluto, como suele ocurrir en periodos de oposición. Las mismas ideas e iguales o similares caras. Un líder dubitativo e indolente —como se resalta incluso en las viñetas de humor—, el peor valorado en la historia de las encuestas antes de acceder a la presidencia del ejecutivo —incluso con un oponente absolutamente acabado, como es el caso de Zapatero— y presa fácil de los halcones de su propio partido.
Una carrera basada en el elogio de la mediocridad y en la tibieza. Ilustres precedentes lo revalidan, en especial aquel genial (aunque llevado a una caricatura extrema) Mr. Chance que inmortalizaron la literatura y el cine. El escritor Jerzy Kosinski acertó de pleno al apellidar “suerte” a un hombre que escala la más altas cotas de reconocimiento y poder por la simplicidad de sus mensajes, en los que otros quieren adivinar ideas profundas y renovadoras. Él habla sólo de plantas, los demás hurgan en la supuesta trascendencia de sus mensajes secretos. El siglo XXI alumbra un jardín todavía más proclive a esa siembra. Rajoy es un exponente. Hay muchos más, desde luego. Lo peor es que funciona”.
Y una, realmente, empieza a agotarse de predicar en el desierto, no es bueno nadar contracorriente como los salmones, agota. Por eso ando dudando si refugiarme en secano y habilitar un espacio en la terraza (no mucho podrá ser) para sembrar un huertecillo y esperar los frutos “como todo el mundo”. No vaya a ser que, sin la prudencia imperante, me arrase una tormenta, que eso siempre es un riesgo. «Como todo el mundo» y «como dios manda», busco buenas cosechas.
Es el día. Presentamos «La energía liberada» públicamente. No es un libro “del 15M”, aunque contenga una detallada descripción del movimiento. He tratado, sobre todo, de aportar información esencial sobre la génesis de la crisis en todos sus detalles, incluso en los indispensables antecedentes que nos hablan de una estrategia diseñada. Desde el mismo mes de Noviembre de 1989 cuando –recién caído el Muro de Berlín y con él el bloque contrario- se firma el Consenso de Washington (seguido del Consenso de Bruselas) que –con premura extrema- adapta para el mundo lo que los neoliberales venían aplicando en Latinoamérica y África, con justificaciones varias y en lugares que pasaran más desapercibidos.
¿Y cuáles son sus líneas de actuación? Desregulación, recorte del gasto público, reforma fiscal para favorecer a los más ricos, liberalización del comercio internacional, o privatizaciones.
Vivimos momentos de presiones extremas que están provocando muy serias contracciones del tejido social. De todo tipo: económicas, políticas, mediáticas, sociales también. Tenemos desde el neoliberalismo, la política y dentro de ella la influencia del G20, Obama, China, los países emergentes, la UE sobre todo para nosotros (la llamé “la falla de Bruselas a Estrasburgo” antes de que desde el verano se haya precipitado en el caos), la propia España y sus cimientos (esa corrupción endémica que nos degrada como país y como seres humanos entre ellos), los medios de comunicación masivos, la crisis alimentaria. Y además… Internet, las revelaciones de wikileaks, el volcán islandés, las revueltas árabes y en otros muchos lugares, el renacer de una conciencia ciudadana. El 15M sin duda. Y el 150 también, la primera protesta global de la historia.
Todas estas fuerzas están INTERRELACIONADAS, no actúan de forma independiente. Al igual que ocurre con las placas tectónicas que provocan volcanes y terremotos, se alían, se empujan, chocan, friccionan, ruedan unas sobre otras.
Así se produce una presión intensa que no se nota en la superficie y más cuando no queremos mirarla. Pero existe, por eso, fruto de ella, de esa presión insoportable y buscando siempre un equilibrio, la energía termina por erupcionar y puede ser enormemente positiva (la energía es fuerza, brío, arranque, voluntad). Eso es lo que ha ocurrido con todos los estallidos sociales que además están comunicados entre sí, a manera ríos de lava en el subsuelo, como nunca antes en la historia a través sobre todo de la comunicación por Internet. ¿Por qué se levantaron los árabes en ese momento concreto? Por la crisis alimentaria que aquí nadie miraba, porque wikileaks les confirmó la corrupción de sus gobernantes (la familia de Ben Ali en Túnez por ejemplo acaparaba en sus arcas el 60% del PIB del país)… y porque estaban comunicados en Red. Es un gráfico ejemplo de lo que está ocurriendo en muchos lugares del mundo. Aunque los medios lo acallen o lo tergiversen modulando -como en tantas otras cuestiones- la opinión pública prefabricada.
Las políticas neoliberales pueden calificarse de suicidas para la población (no desde luego para sus privilegiados beneficiarios) y solo basta mirar sus resultados. El PP las acrecentará, ya estamos viendo lo que su socio ideológico aplica en Cataluña. Los “mercados” presionan para afilar la tijera y la política que comparte la idea del predominio de su poder, del poder del dinero sin cortapisas, les allana el camino. Resulta patético escuchar a dóciles vasallos argumentar que «es necesario», que «es por el bien de todos», que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” (les falta añadir que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades de mantener… a tanto aprovechado”. ¿Por qué apenas pagan impuestos los ricos? ¿Por qué evaden impunemente capitales mientras se aprovechan de nuestras infraestructuras? La rueda vuelve al principio, a la estrategia diseñada hace mucho tiempo. Y lo cierto es que, abandonados de los poderes públicos y (lógicamente) de los privados y con la insolidaria ceguera de quienes acatan sin reflexionar, solo la sociedad puede invertir el curso de ese giro infernal que nos exprime cual potro de tortura. Ésa es la energía liberada, la que solo la justicia de los hechos podrá calmar, la que puede construir un futuro mejor.
Acercaos si podéis quienes estéis en Madrid (espero que haya sitio para todos). Tengo la seguridad de que, al menos, saldremos del acto mucho menos deprimidos.
Los neutrinos son pequeñas partículas (dicen que subatómicas o sea más pequeñas aún que el átomo) que cuentan entre sus principales características que prácticamente no interaccionan con las demás y pasan a través de la materia ordinaria sin apenas perturbarla, sin que nadie se entere.
Atisbada por primera vez su existencia en 1930 (sí, al año siguiente de un famoso crack económico), fue el físico Wolfgang Pauli quien se devanó la mente para entender la aparente pérdida de energía de los neutrones que culminaba en su desintegración β. Incluso planteó el problema en esta ecuación:
Cualquiera podría pensar que unos elementos diminutos, a los que se les descubrió una (ínfima) masa tras buscarla mucho, y que además no interaccionan con nadie, no merecerían la más mínima atención, pero no es así. Va una a comer con su sapiente hijo y la radio del coche le vuelve a contar que los neutrinos han invalidado la teoría de la relatividad de Einstein, al menos cuando estableció que no existe velocidad mayor que la de luz. La ciencia –explica mi vástago según creo entender – precisa muchas comprobaciones antes de llegar a una conclusión definitiva, no matemos aún a Einstein ni mucho menos porque además las teorías conviven y por ejemplo los ingenieros se siguen basando en Newton. Ante mi expresión admirada, mi hijo responde que lo que me cuenta es de primero de física. No dice “todo el mundo lo sabe», porque él jamás haría eso, pero entiendo que es lo que, impaciente, quiere expresar. “Menos la mayoría de los periodistas”, aclara adelantándose a la verbalización de mi pensamiento.
Ya en casa, compruebo que los amorfos e insolidarios neutrinos no son en absoluto inocuos: la masa del neutrino tiene importantes consecuencias en el modelo estándar de física de partículas ya que implicaría la posibilidad de transformaciones entre los tres tipos de neutrinos existentes en un fenómeno conocido como «oscilación de neutrinos«. En una palabra, que se cambian de familia sin sentir ¡Por si faltara poco!
Más aún, si el sol es la principal fuente de neutrinos… Una parte de la energía fabricada por las estrellas se pierde y no contribuye a la presión, siendo la razón por la que se dice que los neutrinos son «sumideros de energía». Su contribución a la energía emitida en las primeras etapas no es significativa, nos dicen, pero en los colapsos finales de las estrellas más masivas, cuando su núcleo moribundo se encuentra a elevadísimas densidades, se producen muchos neutrinos en un medio que ya no es transparente a ellos, y sus efectos se notan. Vaya si se notan.
Es decir que neutrinos parásitos, que no crean prácticamente nada, que no arriman el hombro, ni se mueven ni se notan cuando se genera energía, se apuntan en tromba en los estertores de cuerpos, para succionar la poca fuerza que quede, cambiando de familia si se tercia. Nuestro sistema muere, la energía para construir uno diferente y más justo existe, pero hay que cargar con estas setas egoístas y amorfas.
Vds. disculpen la interpretación libre de algo tan serio como la física, pero si queréis aliviar la depresión, tenemos por ejemplo una cita el miércoles.
“De la mano de Rosa Maria Artal recorremos países gravemenente amenazados (Grecia, Portugal, Letonia) países que se levantan (Islandia) y países fantásticos que se enseñorean de nuestro paisaje mental (Equidistán) para que el discurso público de los medios se hunda y confunda en un tremolo amedrentado: por el contrario, su discurso vibrante nos previene de los tono monocordes que hace indistinguibles las verdades de las mentiras. Rosa Maria Artal quizás pueda equivocarse en algún extremo, pero su valentía y honradez intelectual hacen todavía más próximo y oportuno el texto que ahora nos ofrece. De hecho, “la energía liberada” ayuda también a vernos en la historia como sociedad que avanza, desde muy antiguo… y se humaniza civilizándose, asumiéndose en su pluralidad, respetándose en su autonomía y forjando redes de solidaridad”.
Forma parte de un texto, éste, que Ángels Martínez Castells ha dedicado a mi libro, con mucho cariño que ha volcado en afinar una crítica con gran calidad literaria. Ángels supervisó los conceptos económicos. ¿Algún “pero”? Mínimo. Solo que a una profesora de larga trayectoria le hace gracia que utilice expresiones de “andar por casa” en economía.
Sí, hoy se publica mi libro “La energía liberada”. Ha sido una tarea dura pero apasionante. Zambullirme en los datos, hurgar en mis propios archivos, y sacar conclusiones que en muchos casos me sorprendían. Eso es lo más gratificante: buscar relaciones sin saber adónde van a conducir ¡y dar en la diana!
Veréis, los 9 de Noviembre parecen ser bastante especiales para mí. Hoy hace 22 años que iniciaba una jornada en Berlín Este, de asombro en asombro, y que concluiría con la apertura del Muro de Berlín, ante los únicos ojos informativos de un equipo de Informe Semanal que yo conducía. Sentí que era un hecho histórico, que iba a cambiar el curso de la civilización.
Tantos años después –y acosados por el asalto neoliberal que se desató a partir de esa fecha- descubro que el Consenso de Washington —el instrumento clave para su triunfo— parte de un documento elaborado con premura extrema precisamente el mismo mes de noviembre de 1989 por John Williamson. “Pensado inicialmente para América Latina –escribo en el libro-, su título no puede ser más evidente: “Lo que Washington quiere decir por política de reformas”. Al cónclave para aprobarlas acuden políticos y altos funcionarios, la Reserva Federal, el Banco Mundial y el FMI. Le sigue el Consenso de Bruselas para Europa que comienza a aplicarse a partir de 1990. Sus líneas básicas van a constituir el manual de actuación a partir de entonces: recorte del gasto público, reforma fiscal para favorecer a los más ricos, liberalización del comercio internacional, liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas, privatizaciones o desregulación». La táctica ha sido aplicada con machacona similitud en todos los países, primero fueron los que menos «se notaban» y ahora ya han llegado a Europa. Siempre exactamente igual.
Ha habido varios hallazgos de estos. Como descubrir la “masacre” perpetrada en Letonia por la UE y el FMI. Pertenece a nuestro selecto club, pero nunca hemos oído a los portavoces de Bruselas expresar “preocupación” alguna por ellos. No deben ser “sistémicos”. Ahora bien, han llegado a cifras de paro del 22%, mayores que España, que sin embargo no figuran ni en las estadísticas que nos cuentan.
Los dobles raseros también que me permiten entender hoy por qué el que a Alemania le salga casi gratis financierse multiplica la prima de riesgo del resto de los países, como explica esta noticia del día.
¿Hay soluciones a esta locura? Las hay. Si queremos y creo que inevitablemente. La energía ya se ha liberado, por múltiples puntos del planeta.
Os voy a pedir un favor por último: si pensáis que el libro os puede interesar id pronto a por él, porque una salida “fuerte” ayuda a su difusión. Al final una aprende de todo 🙂
El futuro ya está aquí, por eso prefiero recordar la vuelta a un Berlín que ya no tenía fronteras. Hemos de limpiar los cimientos podridos de este otro lado del Muro. Cuento con vosotros.
Aquí exactamente se abrió el Muro. Foto: Patricia Sevilla
El miércoles estará en las librerías mi libro «La energía liberada». He hecho una apuesta fuerte de trabajo para intentar explicar lo que nos está sucediendo y que, día tras día, escala grados que hubieran podido parecernos antaño insoportables.
Tres planos:
-las fuerzas ocultas que actúan concatenadas alterando nuestros cimientos. Muchas y variadas.
-la superficie donde aparentemente no ocurre nada y en la que sigue instalada gran parte de la población.
-y la energía liberada, la que como consecuencia de los grandes movimientos telúricos no ha tenido más remedio que erupcionar para no ahogarse y, sobre todo, para restablecer, o mejor iniciar un nuevo equilibro social con espacio para todos. Es múltiple, se comunica entre sí y cabe esperar mucho de ella.
En los tiempos que vivimos no es fácil publicar este tipo de libros, ni tampoco hacerlos «visibles». Por eso agradezco doblemente el apoyo inicial que estoy notando, incluso antes de que salga el libro…
Y en la revista literaria «ojos de papel» me han dado un amplio espacio. Así se inicia…
Tras el ignominioso espectáculo de una crisis provocada por las instituciones financieras que se salda a favor de ellas, en perjuicio de la población en general y con el apoyo de políticos —divorciados de la soberanía popular—, sustentado el tinglado por un periodismo que ya es el Tercer Pilar del sistema —con el económico y el político— en lugar de aquel viejo Cuarto Poder (el contrapoder al servicio de la sociedad), se han venido sucediendo conatos de rebeldía social, buscando un equilibrio.
Los motivos del descontento parecen evidentes. Sin embargo, la causa última se ubica más allá y más abajo, en la profundidad del germen. Un cúmulo de fuerzas concatenadas, de movimientos ocultos cuyos efectos se notan y se sufren. Principios altamente activos: están cambiando el curso de la civilización….
Las Redes Sociales andan convulsionadas con la noticia: España ha ganado un concurso por el que se adjudica la construcción de una línea ferroviaria de Alta Velocidad (AVE para entendernos) entre La Meca y Medina. El consorcio español, en el que también participan empresas saudíes, se ha adjudicado el megaproyecto presupuestado en unos 6.500 millones de euros, según ha informado la Saudí Railways Organization.
Pero un gran número de presuntos ciudadanos ha interpretado que el proyecto lo paga el gobierno socialista español y el tren va desde Madrid (naturalmente, es el ombligo del mundo) hasta La Meca en Arabia Saudí. Según nos cuenta Google, serían 7,453 Kilómetros que incluye en la ruta algún Ferry. Es decir, el AVE tendría que subirse a un barco (o bien excavar un túnel) entre Italia y Grecia, concretamente entre Bari y Ηγουμενίτσα. Un trayecto que además pasa inicialmente por Francia y una vez ya en Grecia, continúa por Turquía e Iraq hasta llegar a Arabia Saudí. En realidad lo que construirán serán poco más de 430 Kms entre Medina y La Meca, ambas poblaciones en Arabia Saudí. Y lo harán empresarios privados de beneficios privados por cierto.
Vibran estos españoles indignados:
Una línea de AVE a La Meca, esta es la España que nos deja Zapatero.
Vaya con el AVE a La Meca! Menuda diferencia, de venir en patera a venir en AVE.
Galicia sin AVE y lo llevan a La Meca.
AVE a la Meca si sirve para que se los lleven todos de España perfecto, sino que vergüenza de País,cada día se superan.
El Ave a la Meca lo construirán españoles, por el buen sabor de boca que nos dejó lo de juntar árabes y trenes …
¡No teníamos bastante con el 11M!
Se mezclan trenes con islamofobia. Y sobre todo con idiocia.
Algunos se mofan de ellos, otros tratan de hacerles caer en su error. Tarea inútil. Nos quejamos de que los estudios en los colegios indican que los niños españoles han perdido capacidad de entender lo que leen, pero parece que también les ocurre a los adultos. Más aún, tras leer este artículo -después de leerlo, digo- alguien me ha comentado en Facebook: «Lo que haga Zapatero, siempre pagamos los españoles, menos mal que tiene los días contados.»
Lo patético es que dentro de un mes esta gente estará introduciendo un voto en las urnas para decidir el futuro de todos. Siempre se ha dicho que se paga muy caro no invertir en educación. Aunque hay cerebros que parece que no funcionarían de forma alguna. Que paren este trasto que me quiero apear en la próxima estación, pero como decía un comentario al post anterior: «Hay que dejar el pesimismo para tiempos mejores».