Se van. Nosotros votamos

  • Se van. Por ajustada mayoría pero mayoría al fin y al cabo el Reino Unido ha optado por salir de la UE. Cameron obtuvo mayoría absoluta en las últimas elecciones llevando el referéndum en su programa, luego hizo campaña por el no. La ultraderecha europea está exultante por el resultado, desde el británico Nick Farage a la francesa Marine Le Pen. Ellos propician la Europa del palo al inmigrante, también español, como punto esencial de sus programas.

    Noqueados por la decision, ciertamente, ya hay quienes  quieren confundir en los análisis causas con consecuencias. No vendrá lo que ya está. Las políticas erráticas  de la Unión Europea han originado una crisis sin precedentes. Engendros ideológicos de amargo recuerdo son su resultado en un conjunto.
    El de una Europa irreconocible en sus principios. El Brexit con cuanto implica es su consecuencia más palpable pero hay mucho más: La oscura negociación  de tratados comerciales lesivos para los ciudadanos como el TTIP. Una crisis social sin precedentes desde la II Guerra Mundial por las políticas aplicadas, tanto en Europa como en los países miembros. Muy seria, nunca hubo tantos jovenes desempleados. Nunca mermaron tantos las rentas de las personas menos favorecidas y las de la clase media. Nunca estuvimos más desprotegidos. El abominable  trato dado a los refugiados certifica su fracaso. También hoy hay seres humanos ahogandose en el Mediterráneo a pesar de los esfuerzos de los voluntarios.
    El causante es el capitalismo, el austericidio qué comandö Merkel y su lugarteniente Sarkozy en su día  y que el resto secundó. El que calló ante el bochornoso castigo a Grecia quebrada por sus correligionarios a ver si servía de castigo ejemplar a quienes quisieran salirse del redil.La extrema derecha ya se sienta en gobiernos como Hungria o Polonia. Ha estado a punto de presidir Austria. Sube en los países nórdicos. Farage y Le pen la llevan al corazón de Europa, del Reino Unido y de Francia.
    Cuando Europa se desdibuja emerge la involución.

    Los españoles progresistas siempre soñaron con Europa. Nos sentó bien nuestra entrada en 1986, con Portugal. Ahora son ellos, quienes miran al sur. Y es que la Europa de los Ciudadanos sigue pendiente. Los europeos, los demócratas internacionales, esperan mucho de nosotros. De las elecciones del domingo.
    ¿Ante esos enormes retos podemos seguir hablando de coletas, tuits, venezuelas que ya no engañan sino a los más crédulos o cualquier polémica banal del día? Lo dramático es tener al control de las votaciones a un ministro que ha utilizado la policía como nunca debió hacerse en un país democrático.  A los manejos ahora revelados, están los que (según los indicios) práctico contra Podemos rechazados reiteradamente por la justicia. Lo dramático es tener a un Mariano Rajoy que le mantiene y avala. Los países serios arbitran mecanismos para que estas conductas sean punibles. Y tengan reflejo en su concurrencia a las urnas. La corrupción nunca debería ser candidata.
    Y así encaramos está última jornada electoral. Volviendo a contar a los ciudadanos que quieran oirnos los extremos, los datos, de una debacle económica, social y ética, que enmascara la banalidad.
    El miedo es que siga este PP, solo o con ayuda de otros. Es el momento de atreverse a cambiar, de hacerlo posible. Cómo decía el maravilloso anuncioscde Unidos Podemos interpretado por María Botto, tengo la sensación de haber abandonado el palco cómodo para sukbir a las tablas, para escribir una historia conjunta con la buena gente. Ya lo he dicho: Considero la política un medio para hacer lo que creo debe hacerse, no un fin.  El poder no es sino la capacidad expedita de hacer algo. Busco trabajar por el bien común, como siempre en realidad. Que eso, la esencia del civismo y la ciudadanía, sea una prioridad. Supe que no me lo quería perder. Y solo quedan horas para que los últimos indecisos se apunten al proyecto. Poder si se puede pero hay que quererlo con toda el alma.

    * PUBLICADO EN CTXT.ES

En las campañas electorales se conoce gente y muchas otras cosas

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Estallan las cloacas del Estado en la recta final de la campaña. Las grabaciones del aún ministro de interior Jorge Fernández Díaz con el responsable de la oficina anti fraude de Catalunya hablan de una policía política al servicio del PP, implican a la Fiscalía e incluso a la prensa afin. Policía Patriotica he leído en una portada, con un crujido en el estómago. Tristes patrias sí no es el amor la empresa. Tristes, tristes.

Y ahí está el ministro acorralado reclamándose víctima y diciendo que no dará al independentismo la baza de dimitir. Toda una confesión del fanatismo que imprime su mandato del que ya ha dado sobradas e inquietantes pruebas en otros muchos asuntos.
Rajoy avalando a su íntimo amigo una vez más y hablando de ríos revueltos el los que él concretamente pesca tan bien confiado a no se sabe qué suerte de credulidad de sus votantes.  Rajoy es exactamente igual que Fernández Díaz.

Toda la oposición política,  policías y guardias civiles, toda la gente decente de este país que es mucha pide la salida del ministro como mínimo. ¿Se puede dejar una jornada electoral en manos de Fernández Díaz o de su cúpula meditamente diseñada? Resulta problemático incluso en manos de Rajoy.
Guerra sucia en los mandos del PSOE. Aprovechar el escándalo de Interior del que se hace eco hasta la prensa internacional para «avisar» -como dice algún titular- de los peligros de dar el poder a Unidos Podemos parece muy desnortado. Pero es la consigna. Lo dice Sánchez y lo dice Rubalcaba en ese Teruel que disputa un escaño de enorme valor. El Teruel que nunca contaba y ahora recibe a políticos de renombre. Sí, quizás renombre es la palabra.
El Brexit o no del Reino Unido se nos viene encima. A Cameron sobre todo que entra en liza con sus durísimo recortes en sanidad, educación y servicios. Es un juicio al neoliberalismo salvaje de la Unión Europea y de sus gobiernos conservadores, que no debería mezclarse con la salida de un país miembro de una comunidad. Pase lo que pase ya nada será lo mismo.
Cómo decía el domingo en Bilbao el escritor británico Owen Jones, los demócratas europeos miran a las elecciones de España. Demasiado grande para caer,  y masacrar (como a Grecia), esperan de nosotros un punto de inflexión, de apoyo, que implique un cambio de las políticas europeas.

La vida cotidiana entre tanto se desarrolla en anhelos muy precisos. La abuela que se acerca para contarnos que quiere que su nieto de 26 años tenga trabajo. A los que miran huidizos porque «este país nadie lo arreglará nunca», con la secreta esperanza de que un día sí se pueda.

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Anexo para un diario más personal de eludible lectura pública:

En una campaña electoral se conoce gente. Y aproveché el viaje en tren ayer para reflexionar sobre  ello.  El hallazgo se produce en una doble vertiente: conoces nuevas personas y descubres cómo eran realmente otras de quienes creías saber lo esencial. Por alguna razón estos descubrimientos se han fijado en mi mente en forma física, incluso de contacto en varios casos.
La prospección se inicia la misma noche en la que comunico en mi blog, eneldiario.es y en las redes sociales que he aceptado presentarme al Congreso en las listas de Unidos Podemos. Esa circunstancia es clave porque contemplo cómo se abre una especie de veda instantána. Y un ejercito organizado se pone a la ímproba tarea de revisar mis… 176 mil twits. Como ni aún asi encuentran nada en exceso punible -que una sabía que firmaba con su nombre y su trayectoria- los trocean, pegan, eluden o directamente inventan. Salen también viejos rencores insospechados. O, quizás, ataques  en defensa de agravios. Diversas familias Hippoboscidae han entrado en acción. Seguirán sucesivas campañas de la Pseudolynchia canariensis (busquenla en google)   hasta entender que sus ataques se han convertido en algo crónico.
Y aquí surge -por pura casualidad bien es cierto- el primer elemento físico: un dedo de mi pie izquierdo. El segundo al lado del gordo. Me lo golpeo andando descalza, aunque indignada con un nombre en la cabeza. Pasados los días ya sé que, cuando deje de doler, mi dedo no será ya nunca más el mismo.  Y cada vez que vea su deformidad recordaré aquel nombre y aquel rostro.
Porque el dedo no se rompió de entrada, terminó hastillado por forzarlo al andar y porque sin duda sufrió distintos traspie médicos. Tenemos al traumatólogo que se limitó a mandar una radiografía aprobando el vendaje que me había hecho Lorient, secretario de Política de  Podemos que tiene buena mano para las sindactilias q asi se llama esa inmovilización. Para que un especialista viera la placa con urgencia, acudí a mi médico de toda la vida, al menos de los ultimos 30 años a quien seguí de la sanidad pública a la privada suscribindo una póliza.
No vio nada en la radiografía dijo, pero al comentarle mi nueva situación con la candidaura al Congreso y cuanto había acarreado, entendió que era lógico que «ese partido» despertara criticas como también las sufrían los políticos del PP. Le respondí que no era lo mismo y la corrupción añadía un plus explicatorio. Entonces se levantó, me abrió la puerta de la consulta y me dijo: «Nunca podríamos entendernos y desde luego estás en el partido que tienes que estar. En 30 años no me conoció a pesar de cuanto hablamos o escuché, es decir, que igual las conversaciones eran unidireccionales, pero ciertamente, ese día sí conocí por fin al que había sido mi médico y ya no volvería a visitar jamás. Es esencial saber estas cosas.

«Usted anda demasiado según veo», dice el primero a quien vi y por fin recibe y pasa a explicarme:
-Se trata de que, en lugar de irse tres horas a El
Corte Inglés las pase sentada en una cafetería, ¿entiende?
Perfectamente, lo entendí perfectamente.
De la chica que se bajó a buscar el bolso por el suelo del automóvil para buscar un pañuelo y limpiarle los mocos a su niña mientras conducía y me he embistió por detrás en semáforo obvio más detalles. Pero acabé en urgencias y por eso finalmente se confirmó el diagnóstico que había apuntado a mi compañera de candidaturas Rosa Magallón, doctora de la sanidad pública, y fui requerida para pasar 4 semanas con mi pie en alto y andando los menos posible. Y así segui la campaña de taburete en taburete, con intenso trajín y dando la nota. Pero hubo mucho más.

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Una mano sin movimiento que Pablo Echenique me dice «puedes coger»  – con toda naturalidad -para corear el Canto a la libertad  de José Antonio Labordeta cerrando el mitin de Zaragoza. La de Pedro Arroyo que se extiende en abrazo acogedor. La mirada cómplice del alcalde Pedro Santisteve, capaz de sentarse con los piernas colgando en un escenario para responder a las preguntas de los vecinos. Otro asiento tronzante para mis averías pero muy cálido en el contacto personal.
La de mis amigos dese la adolescencia Roberto y Concha que son como volver a casa. Los que están y los que no están. Se conoce mucho a la gente en esta tesitura.
He visto expresiones emocionadas, acogedoras, huidizas, de hallazgo, de rechazo. De envidia ya, de adulación ya.

Manos que tiemblan en la responsabilidad de hablar en público defendiendo a unos compañeros injustamente tratados. Cuánta humanidad, cuánta belleza.

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O en los recuerdos. Manuel Fernández Minaya es un excelente fotógrafo y acude a buena parte de los actos de Unidos Podemos y cuelga fotos en su muro de Facebook. Se nota su mirada detrás de la cámara mientras busca los encuadres. Yo no sabía que le conocía. No sabía tampoco que fue nexo de unión con Echenique. Había una carta de él en la anterior campaña electoral que Pablo me envió por MD de Twitter y me puso un nudo en la garganta. Manuel llegó a Podemos por amor. Por seguir las huellas de su esposa, luchadora y comprometida, que se le fue entre las manos casi de repente. Ha pasado año y medio y todavía se rompe. Y todavía lucha en su nombre.
Se conoce mucha gente en las campañas electorales, sí. La mayoría muy buena gente en la que podemos confiar. La buena gente española tan alejada de esas cúspides enfangadas.

publicado en Ctxt.es pero no dispongo de medios de enlace

«Madrid» enerva (Diario de una candidata)

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Mitin en Zaragoza. Foto: Manuel Fernández Minaya

Lunes 20 de junio

Madrid enerva. Me refiero a ese “Madrid” que concentra el poder y la ira. El que acoge las sedes de las grandes empresas, los grandes medios, los partidos. El que siembra tanta basura cuando ve peligrar sus abusivos privilegios. Como no voy a tener tiempo sino de anotar algunas ideas en este diario, elijo para empezar la que expresó este domingo en Bilbao Eduardo Maura, secretario político de Podemos Euskadi y profesor de Filosofía: “La democracia en la que creo es la del triunfo del débil”.

Porque sí, entre las muchas bajezas que emana ese “Madrid” con comillas, nos sirven hoy un titular en el que El Paísafirma:  “PP y Podemos hacen viral un vídeo para acusar a Sánchez de racista». Cita como “argumentos” a su aseveración la cuenta oficial del PP, Cifuentes, Albiol y la @labrujadetwiter, sin despeinarse. Nadie de Podemos, además.

Después de haber guardado silencio, en el mejor de los casos, sobre las campañas de difamación y acoso a otros políticos, no deja de tener su miga como añadidura. De envergadura o triviales gotas malayas como el troceo e invención de tuits, sin ir más lejos –es decir, sin el menor fundamento– a los que se prestan personas anónimas y también firmas destacadas con grandes tragaderas. Pero esto es “Madrid”, o lo que vino en llamarse “cenáculos de poder”, que es palabra de grandes sonoridades.

Por lo demás, la vida de una candidata no difiere de la de otros candidatos, a los que incluso en la treintena ves con similares ojeras conforme avanza la campaña: es agotadora aunque llena de estímulos gratificantes. En las calles de España, seguro que también en las de Madrid sin comillas, vibran otros anhelos. Vimos en Zaragoza el viernes el documental Ada Colau, alcaldesa, grabado a lo largo de casi un año desde que tomó la decisión de concurrir a las elecciones municipales hasta acceder al cargo. Conmovidas lo hicimos. Tanto Luisa Broto, la vicealcaldesa de Zaragoza, como Rosa Magallón, mi compañera de candidatura, como un par de aspirantes a senadoras con Unidos Podemos,  embarazadas ambas, que son deslumbrantes: Anais Cid y Cristina Pemán. Y, sin duda, la sala llena del aula de Historias. Entendí tan bien a Ada. “La gente se ha cansado de perder”, la movió. Sus dudas y emociones. Su equipo. La compañía y el apoyo de los suyos, y esa soledad en la que se ve entre los políticos al uso. Con, ciertamente, Xavi Trías mostrando más educación.  Y esa llamada final cuando en la sala abarrotada y exhausta de la noche electoral, del baile de escaños, suena la llamada del alcalde saliente. Ada será alcaldesa.

Empiezo a entender que, no solo para mí, la política es un medio para hacer lo que piensas que es mejor para el bien común. No un fin. Y hay muchas tareas que conciliar y muchas metas que alcanzar en el universo de las mujeres que despiertan, de los hombres que caminan a nuestro lado con los mismos objetivos. Tan alejados de otro execrable artículodel día en el que se dice: “Es estrafalario que juzguemos al portero no por sus reflejos, sino por sus libertades encima de la cama”. Libertades con mujeres sometidas, según avanza la investigación del caso.

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El sábado es el mitin principal de Podemos en Zaragoza. En la ribera del Ebro recuperado tras cruzar el puente junto al Pilar. Vienen Rafa Mayoral y Ramón Espinar, quienes, con el gran Echenique, atraen las principales peticiones de foto. Pero hay besos, abrazos, respeto, ilusión, para arropar a todos, a todos los concurrentes. Subimos casi todos al escenario, repartiendo tiempos. Candidatos de Zaragoza, Huesca y Teruel. Vibrantes mítines. Nuevas inyecciones de oxígeno de triunfo para la gente que quiere creer que ahora sí se puede.  Ni atisbo de crispación. Yo les recuerdo que en España no siempre y no todos fueron reaccionarios. Reinos medievales que se anticiparon a su tiempo. Como el de Aragón con aquella fórmula con la que los nobles se dirigían al rey que era toda una declaración de intenciones: “Nos que somos tanto como Vos y juntos más que Vos…”. Compruebo que las nuevas generaciones lo han olvidado. En Aragón no nos gustaban los poderes absolutos.  Por lo que fuera que se hiciera, hablar de igual a igual al poder no es mal principio. Mejor, ejercer el poder  –la capacidad de tener vía expedita para hacer algo– contando con todos.

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No hay tiempo para charlar relajadamente ni apenas para comer. Esther y yo nos vamos en tren a Bilbao: más de 4 horas.  Es el tiempo del que dispongo para preparar mejor el tema siguiente. Cuando el viernes, por ejemplo, se abre un abanico de tres actos públicos de envergadura, al principio bailan en la cabeza ideas entremezcladas. Así que lo mejor es ir uno por uno. Ahora toca Democracia Internacional, un tema que me atrae especialmente. Porque las grandes decisiones que nos afectan se deciden muchas veces fuera.  Hoy el espíritu europeo se muestra irreconocible con la crisis social que ha acarreado el austericidio, con el Reino Unido a punto de marcharse o de quedarse con privilegios inasumibles, con el aumento de la ultraderecha que ya se sienta en gobiernos –ésos son los verdaderos peligros-., con el abominable trato a los refugiados que certifica su fracaso.

No puedo tampoco  hacer una crónica a fondo como el tema merecería.  Sé que tuvimos un nuevo acto de gran altura. En la plaza del teatro Arriaga, frente a otro puente por el que pasan quienes a lo mejor no saben qué quieren oír. Está Owen Jones, que es un tipo brillante y simpatiquísimo.  Recuerdo en la presentación que fue quien dijo una frase definitoria: “El gran triunfo del sistema ha sido hacernos creer que no podemos gobernarnos por nosotros mismos”.  Algo está cambiando. Y mucho. Europa nos mira tanto como nosotros la miramos en su día. Con la misma esperanza de cambio. Itziar Ruíz Jiménez nos habla de los Derechos Humanos de todo tiempo y lugar. El aludido Eduardo Maura, de la fiscalidad internacional para atajar paraísos ocultos en Panamá (o en la Castellana). Xabier Benito, de la gran trampa que nos preparan con los tratados comerciales entre Europa y los EEUU, el TTIP sin ir más lejos.  Rosa Martínez, de Equo, de Desarrollo Sostenible, Justicia Social, Género. Una política a tener muy en cuenta, por cierto. Equo, también con Jorge Luis Bail en Huesca, llena de savia verde la coalición. O Nawa Alba, analizando el voto exterior, pidiendo responsabilidades por el voto rogado que está dejando sin poder ejercer su derecho a miles de emigrantes que, por cierto, tuvieron que irse porque los echó el sistema, no por su afán aventurero.

Hacemos una Declaración de Bilbao por la Democracia Internacional. Tan necesaria. Porque esta gran problemática que nos cae encima es obviada por la política nacional, por la suciedad nacional, por las anécdotas. Concluirá el acto Pablo Bustinduy, aquel chico que estuvo en el 15M, se fue de profesor de Filosofía a Nueva York, entró o montó, no sé, el Occupy Wall Street, y, como secretario de Relaciones Internacionales de Podemos, hoy insiste en hacernos ver la importancia de la mirada más allá de los vídeos locales, las insidias y las Venezuelas.

Mi espalda no aguanta ya los preciosos taburetes, y menos tras las averías sufridas por algún traspié, médico incluido, traspié médico quiero decir.  Pido una silla. Y me quedo en un lado y más abajo. De alguna manera fuera del cuadro visual. Salvo para Esther, a quien pido grabar un vídeo, cosa que hará por primera vez, mientras la animo y no sé si la controlo en el propio plano… de escorzo apaisado.  No importa. Todos los accidentes en el camino, la incomodidad si se quiere, se quedan atrás cuando sabes por qué estamos ahí, para quién. Como concluía Ada Colau en el documental: no debemos nunca olvidarlo. El “Madrid” que enerva queda lejos de lo que queremos conseguir, de las metas a pie de calle, de los anchos horizontes que resuelven los problemas. En mi opinión, Busty, como le llaman para acortar, Pablo Bustinduy,  lo resume como pocos. Y estas son las cosas que merecen la pena y con las que me quedo.

Más, en CTXT.es donde publico este diario.

Diario de una candidata

He empezado a escribirlo para Ctxt.es. Pero con las limitaciones informáticas y de tiempo de estar en campaña, no veo otra forma que reseñarlo aquí asĺ. Supongo que este enlace servirá para los días sucesivos.

http://ctxt.es/es/20160608/Firmas/6695/Artal-diario-candidata.htm

Añado eso sí fotos de campaña que he ido recogiendo. Buena parte de ellas se deben a Manuel Fernández Minaya de su página de Facebook. Con mi agradecimiento.

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Frente al ruido, reflexión

España vive un momento de crispación más agudo que de costumbre. Si cabe.  Sean o no sean ciertas las encuestas que se publican -es decir, los estados de opinión electoral-, busquen o no busquen como en ocasiones precedentes mover electorados. A tenor de la experiencia, la agresividad y, sobre todo, el ruido no harán sino aumentar en la campaña que oficialmente empieza a las 00,00 del viernes 10 de Junio.  El ruido, las conversaciones bizantinas, el éste dice, el otro dice, el y tú más, buscan distraer de los objetivos, disuadir la razón. Y, hoy, como siempre, lo importante es ir a lo esencial. Más que nunca quizás.

Como otros domingos de antaño, voy a recomendar algunos artículos. Es más útil pensar, ir a las raíces, que enzarzarse por las ramas.

Luis García Montero escribe en Infolibre  Europa: perder la vergüenza. Con unas ideas de inicio que representan una definición perfecta del momento que vivimos:

“Pensar no es buscar unanimidades, sino asumir los incómodos matices de la realidad. Se trata de no mentir, y a veces esta voluntad de la no mentira resulta menos simpática que la mentira o, incluso, que la verdad.

Quien no busca la simpatía acepta el riesgo de perder prestigio. Situar las discusiones en la inquietud, en los matices que interrumpen la prisa de la opinión tajante y las conclusiones fáciles, suele generar un efecto de animadversión. Opinar sin responder a un espacio prefijado supone quedar fuera de onda.

Tampoco es demasiado grave. Se puede vivir sin prestigio y sin caer simpático. Los aplausos son un postre del que se llega a prescindir sin demasiado dolor siempre que uno no busque un papel en la sociedad del espectáculo”.

Y es entonces cuando entra en esa Europa que ha perdido la vergüenza al dejar morir a más de 2.500 personas en el Mediterráneo o situar a muchas más en condiciones infrahumanas para firmar un artículo de enorme honestidad:

“Europa ha perdido la vergüenza a la hora de responder a una situación difícil. Su vileza es comparable a las corrupciones políticas de las mafias asesinas o a la desarticulación de los Estados que provocan las guerras del narcotráfico. Europa viola sus propias leyes, incumple con sus acuerdos internacionales y con el derecho de asilo, firma una subcontrata con un país inseguro y sin condiciones para solidaridad, deja a los seres humanos en el desamparo y mantiene un muro, o una alambrada, o una guillotina de olas, o un patíbulo legal para que la gente pierda la vida ante sus fronteras”.

Aquí, copartícipes de la desvergüenza europea, añadimos el escenario local. Crepitan las cizañas que vomitan la incertidumbre y el miedo. El temor a que, tras tanta inmundicia, los dueños de los votos, los ciudadanos, decidan desatar lo que en democracia formal no puede ser un nudo indisoluble. Al Podemos que tanto les duele dedicó hace ya un par de meses El Gran Wyoming otro memorable artículo… “Desde La Secta”.  Lleno de jugosos datos y reflexiones.

“Digan lo que digan, y aunque sea desde la ofensa, el revulsivo que ha supuesto la presencia de Podemos ha venido bien a esta sociedad que se encontraba adormecida y con unos representantes políticos que, una vez elegidos, ocupaban su escaño desde la resignación, caminando por el estrecho margen que deja la coyuntura, y planteando propuestas que no contradijeran la voluntad de los poderes reales, esos contra los que no se puede luchar sin caer en la demagogia y el populismo porque son los amos de las cosas, aunque persigan, y en estos tiempos con más beligerancia que nunca, llevar al personal por la senda de la esclavitud. «Aceptemos una esclavitud digna», era lo máximo que podían ofrecer nuestros representantes”.

Y al que se precipite a decir que la cadena con perenne presencia de Inda y Marhuenda favorece a Podemos, Wyoming  también le da la respuesta en el texto. En términos escatológicos que no reproduzco.

Interesante su opinión sobre las tribulaciones del PSOE:

“Bien es cierto que el PSOE, que siempre presumía de ello, se encargaba de segarle la hierba de debajo de los pies al candidato que osaba disputar el liderazgo a aquel que proponía la oficialidad del partido. El caso de Borrel fue una risa. Mientras daba un mitin defendiendo su candidatura subido en una mesa, con un megáfono, en la puerta de la sede de su partido en una ciudad que ahora no recuerdo, porque el encargado de abrir aquello no apareció con la llave, al mismo tiempo, la oficialidad se encontraba en una plaza de toros, con sus primeros espadas, los históricos del partido, disfrutando de una fiesta mitin con fin de fiesta musical. Bueno, pues a pesar de todo ganó Borrel. No le sirvió de nada. Tampoco a las bases que le votaron. No fue candidato. Algo parecido a lo que le ha ocurrido a Pedro Sánchez, que alguna vez creyó que si ganaba en esas elecciones internas sería él quien mandase hasta que le contaron de qué iba el tema. A qué y a quién se debía”.

Échenle los interesados un vistazo a lo que nos cuenta en CTXT.es  Xosé Manuel Pereiro sobre Las mareas gallegas, porque explica muchas cosas que los grandes medios no cuentan y serán seguramente aplicables a otras comunidades. Sobre todo para entender los resultados que a tantos pillaron desprevenidos. Una vez más. Esta manía de los poderosos auto cegados de no ver lo que tienen delante de sus ojos.

Y así Gumersindo Lafuente, en eldiario.es nos hablaba de las Señales de humo. Atronadoras. Llegan las de Seseña como símbolo, apagando los ecos de otras muchas que nos ahogaron y no quisimos –o quisieron tantos- mirar. Las de las decisiones empresariales que acaban como acaban cuando no se busca más que el beneficio inmediato. Y las que estaban encendiendo en indignación a una gran parte de la sociedad responsable:

“Las señales de humo de la corrupción, el amiguismo y la baja calidad de nuestra democracia provocaron hace cinco años un 15M explosivo de reivindicaciones y dignidad. Los políticos profesionales prefirieron ignorar el mensaje. Siguieron atados a sus ritos. Pensaron que nada de lo que estaba pasando en las plazas iba con ellos. Llevaban tantos años controlando el sistema, que jamás sospecharon que hubiera resquicios por los que poder desestabilizarles.  Algunos, incluso, retaron con chulería a los manifestantes: convertiros en una opción política, presentaros a las elecciones, ganarnos en el juego democrático. Pues bien, ya sabemos lo que pasó en las europeas y se ratificó con fuerza en las municipales y el 20D.

Ya no es humo. Y sigue sorprendiendo la incapacidad de políticos y partidos para encarar la verdadera sustancia de las reivindicaciones. Necesitamos que recuperen el sentido verdadero de su trabajo, o que se vayan. Por encima de ideologías, no pueden seguir atados a sus intereses personales o de los aparatos de sus partidos. O se liberan de esos compromisos y abrazan la defensa de los derechos de los ciudadanos o veremos muy pronto cómo partidos centenarios y fundamentales en la historia de España acabarán siendo irrelevantes”.

 

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Por favor, lean mis tuits

Acabo de sorprenderme a mí misma escribiendo: “gracias a los periodistas que hacen su trabajo de informar”. Es decir, preguntar lo que puede interesar a sus lectores, sin obviar temas conflictivos, y contarlo. Ha sido al leer la entrevista que me hizo Manuel López  y que publica Heraldo de Aragón, como me ocurrió con la de David Chic en El Periódico de Aragón y otras en Zaragoza que es mi tierra natal y la ciudad por la que me presento como independiente al  Congreso en las listas de Unidos Podemos.

No creo ser ni más ni menos que otros candidatos, personas que deciden dar un paso -siquiera transitorio- para trabajar por sus conciudadanos. Y me parece absolutamente desproporcionado el interés concitado. En el más puro sentido de la palabra “concitar”. Si el periodista nunca debe ser noticia, el político tampoco, al menos en la manera como yo lo he entendido: Podemos es la forma de hacer política de la sociedad civil, la que puede hacer cualquiera que sienta ese compromiso. Un trabajo de equipo.

Al saltar hace apenas una semana al otro lado de la barrera estoy recibiendo un Máster extra sobre el papel del periodismo en esta crisis, su labor en una sociedad seriamente maltratada, a la que al menos debería informar con limpieza. O del pseudoperiodismo, yo sé que hasta en los medios más partidistas hay profesionales decentes que intentan sacar con dignidad su trabajo. Pero había sido muy crítica con el periodismo oficial – hay múltiples ejemplos en los artículos que he publicado-, y era de esperar que tuviera que pagar por ello. Y más en la lista de Unidos Podemos. Todos me advertían de los peligros que entrañaba. Son ciertos. Lo que intuí desde afuera, se confirmó. No solo porque la investigación judicial prueba que Ausbanc –la trama que ha estado 20 años extorsionando a lo más granado del país- financió el acoso judicial contra Guillermo Zapata y contra Íñigo Errejón. Esto es así aunque gran parte de la prensa no ha contado la noticia o muy de soslayo.

He comprobado personalmente varias cosas. Que el seguimiento y la vigilancia extrema son ciertos. Que corruptos, prevaricadores y toda la amplia gama de la delincuencia organizada para saquear las arcas públicas desde partidos políticos no reciben ni el 10% de la lupa que se aplica a los que se presentan en las listas con Podemos. Que nadie merece ese trato por el hecho de querer y buscar una sociedad mejor, disminuyendo la desigualdad en todos los órdenes que ha caracterizado este ominoso período.  Y que en general en Podemos prefieren callar discretamente porque saben que, una vez lanzada la campaña, no hay quien la pare. Se puede repetir mil veces la verdad que la insidia sigue y sigue. Es como una plaga. Y, por encima de todo, que la buena gente lo sabe y se pregunta y se responde a qué obedecen estas actitudes.

Yo estimo necesario, sin embargo, avisar al resto de la ciudadanía de cómo es manipulada. A la que todavía no se ha dado cuenta. En la información –que es lo realmente grave- y en la exaltación de los instintos primarios de las personas menos formadas. De la que también obtienen réditos. He comprobado pues que como el deporte  de buscar tuits funciona, lo aplican en cuanto alguien que les molesta asoma la cabeza cerca de Podemos, aunque sea como independiente.  Que cuando no encuentran lo que quieren, se lo inventan. Sin pudor alguno. Hasta sobrepasando el límite de caracteres que es imposible de enviar. Que les funciona mejor trocearlos para hacer decir lo que ellos quieren que se diga. Alguna cosa más a la que me referiré ahora y, sobre todo, que Twitter es una parte pequeña de la vida y que en el resto hay muchas personas con muchos problemas y anhelos sin resolver.

Cuestión básica: ¿Es en interés de la sociedad o de quién la búsqueda de tuits irrelevantes? ¿En qué arregla esto por ejemplo el brutal aumento de la pobreza infantil en esta la legislatura? ¿y el agujero que ha creado el gobierno de Rajoy en la Seguridad Social de más de 60.000 millones en solo 5 años? ¿El estratosférico aumento de la Deuda Pública que hay que devolver? ¿Los 8.000 millones de recortes que se avecinan por incumplir el déficit? ¿Los derechos recortados quizás?

He publicado 176.000 twits en estos años. Leídos y amplificados por millones de personas. Cada mes los ven unos 8 millones, según las estadísticas.  Y cada día he resaltado las noticias de diferentes medios que pienso ha de conocer una sociedad informada. Entren, vean mis tuits –y me parece de locos, en efecto, estar escribiendo esta frase-. Y lean los casi 2.000 artículos del blog y los incontables que he publicado en El País, Público, eldiario.es –desde su fundación- o CTXT.es. En más de una decena de libros.  Porque la caricatura que de mí ofrece la carcundia  asombra a quienes me conocen y no me reconocen en ella. A los que no dejan de prestar su apoyo, que son el 99%.  Menos mal que gracias a ello otros entenderán cómo se las gastan.  Habrá quien siga impermeable a la verdad. Es tan patético lo que llegan a decir que realmente hace dudar de la condición humana. Ya ni los leo.

Porque el objetivo es echar a quien ceda a sus coacciones. Callar su voz, al menos. Porque los peores son los inductores o quienes lo extienden con ninguna inocencia. Es bien paradójico que en defensa de mi presunto machismo suelten y azucen a la jauría para atacar a una mujer más. ¿Os habéis fijado el trato que reciben las mujeres de izquierda de esta prensa por llamarla de alguna manera? Ada Colau, Manuela Carmena, Victoria Rosell, Tania Sánchez, Rita Maestre, etc…

He defendido a los mayores desde hace años, cuando ni siquiera entraba yo en esa consideración como ahora. Quiero que dejen de verse obligados a sostener con sus pensiones y ahorros a sus hijos y nietos –como lo hace el 80% ahora mismo-, quiero que no tengan miedo, sobre todo eso. Quien dificulta el voto de los jóvenes en el extranjero es el gobierno del PP y así lo dije de continuo. Todo lo que manipulan forma parte de conversaciones más amplias con los muchos amigos que tengo en las redes.

Y así llegamos al episodio de un relevo poco transparente en TVE que es dónde creen haber encontrado por fin –entre 176.000 tuits- algo a lo que agarrarse. Porque, insisto, entren, lean, son cortos cada uno y se enterarán de muchas cosas que les ocultan y que les harán hervir la sangre como les ocurre a todas las personas con conciencia. Un tuit –me vuelve a parecer increíble escribir esto- de 2014. Todos hemos empleado alguna vez la palabra puta o puto a quién nos ha fastidiado injustamente. Cabe incluso hablando con conocidos, públicamente, y sin citar sus nombres. Pero hay a quienes les asustan las palabras y no el orillar a miles de personas. Los puestos de trabajo llevan acarreadas una serie de circunstancias que se alteran cuando los pierdes. El periodismo banal y amarillo que impera, quiere saber a quienes me referí. Ni ellos lo merecen ya, no para dar carnaza a esta gente.  Estoy segura de que la esposa del implicado es quien menos lo merece. Fue serio.  Pero se van a quedar con las ganas.

Ahora bien es curioso cómo la guerra sucia hace compañeros extraños –o no tanto – de viaje. Guarden ellos sus nombres apiñados en esos panfletos como espejo de su ser. Por el momento es un honor no compartir criterios con estos. Con seguridad este texto también lo manipularán. Es el modus operandi . Y que se alienta porque da audiencia y dinero. Y porque sirve a intereses políticos sin declarar, más o menos conscientemente. En la práctica. Es muy instructivo el conjunto.

Hay que dignificar el periodismo. Y la vida política. Y la sociedad. Muchas personas se están implicado ya porque una sociedad no puede desarrollarse en ese clima infecto. Los apoyos son conmovedores, llenos de ilusión, de esperanza. Aunque, ciertamente, también llaman la atención los silencios de quienes sí pueden hablar y hacerse oír y restablecer la cordura.  La justicia, para ser más precisos. No, no se equivoquen, no todo vale, la política basura no es política, no la que desea la sociedad harta de cuanto le han hecho y tan caro ha pagado. Las carencias de millones de personas, sus derechos, no están para muchos juegos florales.

Me parece admirable el trabajo que, según voy viendo, hacen en Podemos, en Unidos Podemos, hay que tener un espíritu de servicio muy arraigado para arrostrar lo que implica, lo que están haciendo que implique muchos empeñados en que todo siga igual. Pero también aporta grandes satisfacciones. Les doy las gracias por su trabajo como ciudadana. Si ellos pueden, yo puedo. Todos podemos.

Por supuesto, cuanto digo en este artículo es exclusivamente en mi nombre. Y por cierto con él pongo fin al asunto. Mutis. Se han especializado en que todo el discurso de Podemos, de la izquierda en general, lo centre responder a su acoso y tenemos que tratar de propuestas, de soluciones. Y porque no quiero hablar de mí sino de Nosotros.

Añado que no tengo ninguna ambición de hacer carrera política, que puedo irme mañana mismo, porque hay muchos proyectos sugerentes  en múltiples terrenos y en ésta u otras tierras. Pero, por el momento, todo lo ocurrido en una sola semana, en la que se me exigen respuestas por “ser política”, a los 4 días de firmar la candidatura exclusivamente,  toda la campaña, me reafirma en mi decisión: Voy a luchar por mi gente y mi tierra, por Zaragoza, por Aragón y por esta España que nos duele y queremos limpiar. Por la Europa que se nos rompe y deriva a repetir el episodio más negro de su historia.  Por la política, por el derecho a la información de los ciudadanos. Porque sin esto no hay democracia verdadera-

Somos muchos ya, 5 millones, 6 millones, necesitamos aglutinar a  muchos más, porque llegará el momento en que seamos tantos que ya no se atrevan. Porque reconstruir lo derruido estos años es lo prioritario. Como mínimo. Y Unidos Podemos.

Diccionario Sampedro, hoja de ruta

Barbarie

“¿Qué es un ataque preventivo? Es la ley del más fuerte, es la barbarie, es la ley de la selva. Estamos en una barbarie.  Este sistema de organización se desmorona y tiene que pasar por una barbarie, igual que Roma se desmoronó, pasó por una barbarie y dejó paso a otra cosa”.

Pregón de San Jordi 2010

 

Compromiso

“Hay una frase de Martin Luther King que me ha impresionado muchísimo y que pienso utilizar como lema de cabecera del libro que estoy escribiendo ahora. La frase es la siguiente: “Cuando reflexionemos sobre nuestro siglo XX, no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas”.

                                                                                  Escribir es vivir, 2005

“Mi mensaje a los jóvenes es que ha llegado el momento de cambiar el rumbo de la nave. Aunque sus líderes sigan en el puesto de mando y al timón, aunque desde allí sigan dando órdenes anacrónicas, los jóvenes puestos al remo pueden dirigir la nave. Sólo necesitan unirse y acordar que a una banda boguen hacia adelante  mientras en la otra cíen hacía atrás y el barco girará en redondo, poniendo proa hacia un desarrollo humano”.

                                                            Debajo de la alfombra, en Reacciona, 2011

Decadencia

“Un hormiguero humano, en fin, flotando tiempo adelante en este navío. El OCCIDENTE: ése es su nombre. Legible en la popa, en grandes letras de oro, algo deterioradas.

Viajando ¿hacia dónde? ¿Cuál es nuestro destino?”

                                                        La senda del drago, 2006

Felicidad

“La felicidad es hacerse plenamente lo que se es, luchar por conseguirlo. No me interesa la felicidad de este modelo de sociedad: prefiero una vida intensa a la felicidad idiota que quiere imponer el poder”.

                                                                 La vida perenne, obra póstuma, 2015

Miedo

“Pues así es: hay dos Ahram. Todo es dos, ya lo dijo otro filósofo… Siempre somos dos, pero uno es clandestino; la gente tiene miedo de su otro”.

                                                                                             La vieja sirena, 1990

Lo que pasa es que nos educan en el miedo y con frecuencia no penetramos en nuestra propia mina ni somos arqueólogos de nuestro propio secreto.

                                                                        Quince años de Semanas de Autor, 1999

Libertad

“La libertad es una palabra que casi siempre demanda cualificaciones, a veces no expresadas. Hay libertad controlada, reprimida, condicionada, selectiva, simulada… rara vez libertad integral”.

                                                         El río José Luis, Sala de espera, obra póstuma, 2014

Utopía

Los espíritus prácticos son imprescindibles, como lo son quienes, en un navío, saben como manejar las velas y llevar el timón para navegar. Pero el rumbo no puede ser cualquiera sino ha de conducir a nuestro puerto y para eso hay que orientarse mirando a una estrella”.

                                                            Annals de la Universitat d´Estiu d´Andorra, 1993

  • Feria del Libro de Zaragoza, Olga Lucas y Susana Aperte, presentarán el Diccionario Sampedro, este sábado, a las 19:00 en la Sala Joaquín Costa del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.
    Prometemos, dicen, terminar para que los amantes del fútbol podáis ver el partido y agradeceríamos mucho que nos ayudaseis en la difusión del acto entre vuestras amistades de Zaragoza.
  • Y cada día en las librerías.

 

 

 

 

 

¿Golpe blando en Brasil?

Ha sido una nueva crónica de una muerte anunciada. Las sospechas sobre el relevo en el gobierno de Brasil se confirman. Un ejecutivo formado únicamente por hombres, blancos y ricos, que preside Michel Temer. Según publica Íñigo Sáenz de Ugarte en su blog Guerraeterna, «los partidarios de Dilma Rousseff denunciaron que el proceso de destitución formaba parte de una trama cuyo objetivo no era sólo cambiar el resultado de las urnas, sino acabar con las principales investigaciones anticorrupción que afectan al PMDB, el partido de Temer (y también, por no olvidarlo, al PT). Por ello, consideraban que todo este proceso era equivalente a un golpe de Estado». Ahora unas conversaciones grabadas lo corroboran.

«Romero Jucá, uno de los senadores más cercanos a Temer y ministro de Planificación (uno de los miembros clave de su equipo económico) tras el cese temporal de Dilma, estaba metido de lleno en la trama. Lo confirman las grabaciones publicadas por el diario Folha de São Paulo de una larga conversación entre Romero Jucá y Sérgio Machado, exsenador del PMDB y expresidente de Transpetro, una filial de Petrobras, la gran empresa petrolera en el centro de varios casos de corrupción (el más importante es el conocido como Lava Jato). Tanto Jucá como Machado están siendo investigados en esa instrucción», sigue informando Sáenz de Ugarte en un artículo imprescindible con muchas más claves:  El papel de Jucá  contactando con otros poderes del Estado, como el judicial o el ejército » para que no obstaculizaran los planes». Al parecer, sus gestiones tuvieron éxito.

Alejado de los focos mediáticos españoles y de medio mundo, de los políticos en (demagógicas) campañas, Brasil dejaba vislumbrar con claridad lo que se avecinaba desde hace tiempo. «Mientras los partidos de derecha organizan su escalada al poder, con el fin último de acabar con los programas sociales de la ‘era Lula’, hay un minoría de extrema derecha que está ganando cada vez más adeptos en un país donde la crispación y la polarización crecen por momentos», analizaba a primeros de Abril la periodista Valeria Saccone en esglobal.

En el caldo de cultivo perfecto:

«Desde que en 2013 estalló el escándalo de Petrobras, un esquema de corrupción y desvío de fondos destinados al pago de propinas a políticos de todos los colores, son muchas las voces que piden un cambio de Gobierno. Aunque la presidenta Rousseff no está formalmente acusada de ningún delito, se ha convertido en el blanco de todas las críticas. Ni siquiera la filtración de documentos oficiales que demuestran que las propinas comenzaron hace más de 30 años han cambiado la percepción de buena parte de la población (69%), que desaprueba su gestión en los sondeos», proseguía Saccone.

Esa extrema derecha brasileña que asciende posiciones a gran velocidad, cumple todos los requisitos del manual. Varios ejemplos de uno de sus miembros más destacados: Jair Bolsonaro

-Apoyo y nostalgia de la dictadura (1964/1985):  «El error de la dictadura fue torturar, y no matar».

-Machismo: «No te violo porque no te lo mereces», a una diputada, o “Espero que su mandato acabe hoy, infartada o con cáncer, o de cualquier manera. Brasil no puede continuar sufriendo con una incompetenta, somos demasiado grandes para eso”.

-Homofobia:  «Prefiero que mi hijo muera en un accidente a que aparezca con un tipo con bigote por ahí”

«Es muy difícil prever qué giro tomará la complicada situación política de la octava economía del mundo, en recesión desde el año pasado», concluía Saccone. Persistencia de la corrupción, crisis económica, débiles liderazgos, salvo en la extrema derecha que saca tajada emocional en estas situaciones:  «La influencia de los diputados ultraconservadores, que controlan más de un tercio de los votos en la Cámara, será muy importante en los próximos meses».

Hoy Brasil tiene un gobierno de, repito, todo hombres, blancos y ricos. Y grandes sombras de sospecha.

En Europa, unos pocos votos nos han librado de una presidencia de extrema derecha en Austria. Luego será tarde para remediarlo, como ya ocurrió en el pasado.

PD.

Y si no vean algunas noticias, reales, del día que publica, este miércoles eldiario.es, y a qué dedica sus esfuerzos parte de la prensa oficial y de la jauría mediática.

 

Miguel de la Quadra-Salcedo, el reportero que siempre quisimos ser

migueldelaQuadraMiguel de la Quadra-Salcedo fue el reportero que siempre quisimos ser. Pocas definiciones mejores que la de Juantxo Vidal, del programa de RTVE Crónicas, cuando le hizo este reportaje imprescindible. Porque es así. Inolvidable con un traje blanco y paraguas en 1972, en Argentina, el día que regresó Perón tras 17 años de exilio. Llovía intensamente en un ambiente muy caldeado por la presencia de decenas de simpatizantes. Un militar responde al periodista: “No estamos para reprimir, estamos para encauzar” y, por supuesto, los “encauzaron” a palos. Llegado el expresidente argentino, De la Quadra-Salcedo se acercó tranquilamente a preguntarle por sus impresiones.  Así era entonces el periodismo de los auténticos reporteros, sin barreras, sin miedo, con la seguridad de la labor que se ejerce, y Miguel de la Quadra-Salcedo lo fue como pocos.

Impresionante en su probablemente metro noventa de estatura, empezó como otros pioneros, como Enrique Meneses por ejemplo, por buscar primero la vida y comprarse ellos mismos una cámara y lanzarse al mundo a mirar, ver y contar. Y luego colocarlo en un medio para su difusión lo que, entonces, evidentemente era más fácil.

Nace en Madrid en 1932 de ascendencia vasca.  Y, mientras estudia la carrera de perito agrícola, se hace experto en lanzamiento de jabalina. Después decide tirarla mucho más lejos, subirse a ella para recorrer el mundo.  Cuatro años estuvo en la selva del Amazonas. Trabajó como etnógrafo y también como buscador de oro o ballenero, y así pudo comprarse esa cámara de cine. Es memorable la escena de la anaconda que llegó a rodearle el cuello en el agua.

Su primer reportaje para TVE le lleva al Congo. Es decir, él se entera de que han sido asesinadas cuatro misioneras españolas y se va a cubrirlo. Una carnicería se encuentra. Y llega a ser condenado a muerte por rodar, también, el fusilamiento de unos 300 prisioneros.  Ese fue su estreno en la profesión.

La historia de Miguel de la Quadra-Salcedo es inabarcable. Selvas y ciudades, todos los conflictos. La Siria eternamente convulsa. Etiopía, Nigeria, Biafra, la ruta africana del hambre y la injusticia. “Millones de niños que esperan con un plato vacío en la mano”, dice sobre Biafra al final de su abortada independencia de Nigeria. En Bangladesh, se añaden tifones devastadores.

Miguel, con otro inolvidable, el cámara Juan Verdugo, fallecido en 2009, con José Luis Márquez de ayudante entonces, eran los primeros en entrar en cualquier conflicto. Cargando un equipo que pesaba 60 kilos. Nos situaban en el lugar de los hechos para ver la Cuba que se rebelaba, la muerte del Che Guevara, la entrevista con Fidel Castro en la montaña. Líbano. La guerra de Vietnam, en donde estuvieron dos semanas viajando con un comando del ejército de EEUU, explicando con sobrecogedor detalle la guerra. “Qué momento tan terrible cuando se van y nos quedamos solos”, le comentó a Juantxo Vidal al referirse a ese helicóptero que te lleva a un conflicto. A ese empezar desde el suelo y echar a andar.

O el golpe de Estado de Pînochet en Chile en 1973. En el reportaje deCrónicas que aludo, en torno al minuto 30, tenemos un documento único. Miguel llega a asomarse a la plaza de toros donde el régimen ha confinado a los detenidos. Le dicen que son unos 10.000. En el exterior una mujer, llorando, le cuenta que dentro está su hijo. El periodista le pregunta directamente a Pinochet por él. Rodó el interrogatorio al chico que le obliga a abjurar de sus “delitos”. No, no es de izquierdas. Al salir a la calle, se entera de que… le han quemado los testículos. Minuto 30, repito. Ése era el Chile de Pinochet que hoy minimiza el expresidente socialista español Felipe González por sus nuevos rumbos políticos. Por eso es tan esencial disponer de testimonios directos.  Para que no borren la historia, ni la memoria.

Los reporteros como Miguel de la Quadra-Salcedo, sin apenas medios, ni efectos de rodaje, cogían el micrófono y desde el lugar de los hechos informaban tal como lo veían. Al gozar de absoluta credibilidad, no dudábamos en ponernos en su lugar, en sus ojos y su entendimiento.  Sin temor o falsos respetos, se acercaban a los presidentes a un Papa como hizo él con Pablo VI para pedirle unas palabras sobre España. Al Dalai Lama. Contaba que una foto con él le sirvió de salvoconducto para viajar por la zona.

Este 20 de mayo, Miguel de la Quadra-Salcedo ha muerto, en paz, a los 84 años. Después de haber vivido, lo que no todos pueden afirmar. Como un símbolo.  Soy una más de cuantos quisimos ser reporteros como Miguel de la Quadra-Salcedo. A ratos se consigue. Lo peor es que está acabando una etapa. Vivimos un momento de absoluto deterioro del periodismo oficial que le está llevando a ser hasta rastrero. Algunos han recordado que Miguel también puso en marcha “La ruta BBVA”. Fue, la “Ruta Quetzal” para iniciar a jóvenes en la aventura que hubo de buscar patrocinador. Le han colocado en su intervención en un programa de humor.  De toda su trayectoria, el programa de humor.  Estuvo en el Circo, miren, que igual tienen alguna imagen subido en un elefante.

Son años de una degradación difícil de regenerar.  Hace tiempo que reflexiono sobre cómo han convertido hasta este periodismo genuino en otro espectáculo más de consumo. Los Rambos son preferidos a la autenticidad. Y eso con suerte, todavía nutren a la sociedad de peores ejemplos. Y ella se deja, lo permite.  Perdiendo valores esenciales

Se definió como “curioso”, base insustituible de un periodista. Y le dijo al reportero de Crónicas que nunca hubiera ido a la Luna porque allí no hay personas.  Otra de las grandes motivaciones para echarse a la calle y contar lo que pasa.  Esas vías que, a través de la información, hacen ver el mundo como es y crean conciencia social, si se tiene previamente conciencia.

 

*Publicado en ctxt.es

Los que sí estuvimos en el #15M: Crónica de 6 meses de Mayo

Me adhiero a vuestras reivindicaciones, hago mío el manifiesto, me solidarizo y deseo un clamoroso 15-M. Pero sobre todo, os animo a avanzar en la lucha hacia una vida más humana. Los medios oficiales no se van a volcar con vosotros y encontraréis muchos obstáculos en el camino, pero está en juego vuestro futuro. El 15 de mayo ha de ser algo más que un oasis en el desierto; ha de ser el inicio de una ardua lucha hasta lograr que, efectivamente, ni seamos ni nos tomen por “mercancía en manos de políticos y banqueros”. Digamos NO a la tiranía financiera y sus consecuencias devastadoras.
(José Luis Sampedro, 15 de Mayo de 2011)

El éxito residió en aunar adhesiones hasta dispares a priori,  trabajo de Democracia Real Ya!  En convocar manifestaciones en más de medio centenar de plazas de España. En aglutinar un descontento, un hartazgo superlativo por las políticas económicas y sociales seguidas, que no tenía otro remedio que estallar. Y lo hizo en una erupción de energía.  Encontró vías de comunicación y salida en la horizontalidad de Internet. Sin que quienes tenían la obligación de enterarse –políticos, periodistas– hubieran intuido siquiera el malestar que se gestaba. Bajo los adoquines —y la arena, el cemento, la hierba, los campos sembrados, el barro o la tierra, el agua de ríos y mares, las nubes incluso— había rabia, pero también decisión, sensatez, ilusión ,esperanza, trabajo, ideas, ganas de un mundo mejor.

Desde el primer minuto la manifestación del 15M fue distinta a todas. “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros” fue su lema. Y por tanto no había ni un cartel o pancarta de partidos o sindicatos. Todos cuantos se veían, fabricados a mano con los lemas que hicieron tanta fortuna («No nos representan», “Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”, etc). En el escenario de la Puerta del Sol, las voces eran nuevas o en tonos nuevos.  Eternamente sabias como la de José Luis Sampedro. Lourdes Lucía, una de las fundadoras de ATTAC, una de las autoras deReacciona (el libro que en España canalizó la Indignación sembrada en Francia por Hessel), leyó el texto de Sampedro, otro de los autores.

El 15M mutó aquella misma noche. Con quienes optaron por acampar en las plazas. Con los que reaccionaron en masiva adhesión al intento de desalojo policial. Con los que decidieron seguir allí a pesar de las órdenes que decían impedirlo en jornada electoral. Con los que mantuvieron su espíritu, incluso hasta un año después en manifestaciones continuas.  Porque el 15M de 2012 nos encontró con el PP en el gobierno y por mayoría absoluta, y en gran parte de ayuntamientos y comunidades autónomas.  Caliente el hachazo a sanidad y educación. Metiendo Deuda Pública en Bankia. Recién solicitado un rescate que el gobierno camufló en sus eufemismos  habituales, que el sector bancario no nos devolvió y aún pagamos.

Con la prensa internacional alarmada de nuestra ¿inconsistencia? Los Angeles Times se asombraba de que los bares estuvieran llenos y siguiéramos “tomando tapas”. Ocurre que muchos se suman masivamente, como ocurrió con el 15M con altas cifras de aceptación en las encuestas, a la parte romántica de la idea, pero luego votan al PP, al continuismo.  Solo comen las castañas cuando se las han sacado del fuego.

Lo más reseñable del Mayo de 2013 fue la aprobación de la Ley Wert, con la que el PP cubría el otro flanco de su obra: la involución ideológica. Contra viento y marea,  José Ignacio Wert sacó adelante su llamada Ley de Mejora de la Educación, LOMCE. “Hasta ahora, ningún Gobierno, tampoco el de Aznar, había legislado a satisfacción plena de los obispos”, analizaba  Juan González Bedoya. Hoy, tenemos al tertuliano que devino en ministro de Educación becado en París con 10.000 euros mensuales de sueldo, residiendo en una lujosa villa, con servicio y gastos cubiertos.

Mayo de 2014 sí trajo novedades importantes. En las elecciones europeas –que vuelve a ganar el PP– los españoles dan 5 diputados a una formación nueva, Podemos. Son los que, haciendo caso a los sabios consejos de Cospedal y varios otros expertos, han entrado en política.  El cabeza de lista lleva coleta y se viste en Alcampo, critican en el Olimpo escandalizados. Es profesor. Un gran comunicador. Un amigo me cuenta que un ejército de inquisidores escudriña ya su pasado a ver si un día, a los cinco años, le quitó un helado a un compañero. Hoy la persecución de Pablo Iglesias y Podemos llega al paroxismo, como muestra la portada deABC de este 14M, sin ir más lejos. Ya lo avisó Sampedro.

Podemos sacó de las calles a los manifestantes, dicen los puristas del 15M. Podemos y las leyes Mordaza del PP y su aplicación en la que hizo carrera por Madrid el valor emergente del nuevo PP, Cristina Cifuentes, como delegada del Gobierno. “Que ser valiente no cueste tan caro”, cantaba Joaquín Sabina.

En 2015, Mayo se anima todavía más. El día 24, las elecciones municipales suponen una debacle para el PP al punto de que apenas le queda otra mayoría absoluta que Ceuta. Grandes dinosaurios son apeados sin contemplaciones: Cospedal o Barberá, León de la Riva, Monago, Maroto, entre otros. El cataclismo es de los que hacen historia y las reacciones también. Al día siguiente ya declara uno de los esperpentos de las tertulias,Eduardo Inda: “Manuela Carmena me produce asco moral”. Se refiere a la alcaldesa de Madrid, prestigiosa magistrada y relatora de la ONU. En Barcelona, Ada Colau, forjada en la lucha contra los desahucios, ocupa también la alcaldía para desesperación de las élites conservadoras que tan a menudo la mandan a fregar.

El 15M de 2016 nos encuentra en una nueva campaña electoral. Con el PP en funciones al mando de decisivos sectores del Gobierno como se está haciendo notar. Con una guerra sucia casi sin precedentes, aun habiendo conocido otras memorables. En la que se envilece más esa clase política que el 15M rechazaba ya desde mucho tiempo atrás. En 2007, en pleno  ladrillazo, el barómetro de abril del CIS señalaba que un 70% de los encuestados creía que “los gobernantes sólo piensan en sus intereses” . A partir de diciembre de 2009, los políticos son problema fijo de los españoles. Ése fue el germen, el descontento fue previo. Y se mantiene y acrecienta.

Este 15M también contemplamos a gentes a las que no vimos ni en foto hace 5 años, capitalizando aquel movimiento que impactó al mundo. ¿Saben que Ana Botella presumía de ellos en el dossier de su sueño olímpico que, también, pagamos aún?

Pero, por encima de todo, es innegable que España ha cambiado. El 15M les obligó a cambiar a todos, hasta a los que, como el PP, lo hacen solo para la galería. El ciclón aparcó de la primera línea a prebostes impensables. Algunos están yendo a juicio por corrupción.  Es el temor de los partidos que gestaron estas miserias  lo que desata los golpes bajos propios y de su corte mediática. Llegada ésta por cierto a los más altos grados de degeneración.  Y, aun así, parece que están intentando sembrar la idea de que el cambio es un espejismo, que no se puede. Claro que se puede, siempre se puede y se ha podido. Estaríamos en las Cavernas si así no fuera.

Desde ahí hemos dado muchos pasos. En La Energía Liberada (Aguilar, 2011) cité algunos que, creo, merece la pena señalar ahora. En momentos críticos conviene echar mano de nuestros ancestros y nuestra herencia en permanente evolución: somos los que pusimos la primera piedra y la segunda sobre la primera. Los que descubrimos cómo hacer fuego e inventamos la rueda que iban a sentar bases de progreso. Los que consagramos en un documento que los seres humanos tienen derechos. Los que subimos con Rosa Parks a un autobús en Montgomery y marchamos sobre Washington diciendo que los derechos no tienen nada que ver con el color de la piel. Los que supimos que los sueños vuelan más alto arrancados desde el suelo. Los que nunca más moriremos en las hogueras de la intolerancia, porque habrá muchos para apagar el fuego. Los que siempre empezamos otra vez. Los que sí estuvimos en el 15M.

*Publicado en ctxt.es