Despertamos

 «Este ocaso es el momento de la acción entre todos porque otro mundo no solo es posible, es seguro. Si mejor o peor, dependerá de nuestra reacción”. Lo escribe José Luis Sampedro en Reacciona. No hay vuelta atrás, caminamos hacia otro escenario y, de momento, con negros augurios –y realidades ya- para la ciudadanía.

El éxito de la movilización popular de este domingo en España hace concebir esperanzas. Implica un cambio de tendencia. Grandes periódicos internacionales se han dado cuenta. Algo ya se puede afirmar: hemos despertado. Democraciarealya cuenta entre sus principales virtudes –además de coraje, tesón y originalidad- el haber conseguido aglutinar a un gran número de fuerzas, algunas de las cuales pueden parecer hasta antagónicas. Es la única solución: unirse por encima de lo que nos separa. 

Por lo demás, sobre un terreno sembrado por la indignación y la llamada a reaccionar que provocan los graves atropellos que estamos sufriendo, los ciudadanos nos comunicamos por las redes sociales. Como el agua, los mensajes se filtran por terrenos a los que no llegan los obuses paquidérmicos de la desinformación.

Los grandes medios, perplejos y a remolque, reaccionan de distinta manera. Algunos con ganas evidentes de recuperar el paso. Muy notables, además. En mi opinión la mejor cobertura ha sido la de 20 minutos, y la peor (por su responsabilidad) la de TVE. Nos preguntamos esta mañana ¿por qué? Parece lógico que los grandes emporios empresariales defiendan “El Sistema” pero ¿por qué lo hace una televisión pública que ni siquiera tiene anuncios? 20 segundos, en colas (locutor, y qué locutor -le resbala la información-, leyendo sobre imágenes) y esta mañana en el informativo mayor atención a “los disturbios” que a la noticia.

Porque –ya lo escribí en Reacciona- se diría que hemos olvidado qué es una noticia. Y que, por primera vez, los ciudadanos se organicen fuera de los férreos cauces establecidos por la inercia y acudan en masa a poner puntos en común, ES NOTICIA. Y la sociedad tiene derecho a estar informada.

 Una amiga me afeó ayer que no le avisara de la manifestación. Es progresista y le gusta saber qué pasa en el mundo, pero no halló la convocatoria donde pensaba iba a encontrarla: en los grandes medios. Pensó que algo así se diría, y se confió.

La perplejidad aumenta esta mañana, las noticias más vistas en El País y Público por ejemplo se refieren a esta explosión de la indignación ciudadana. En el ABC lo más visto es…“Las diez mejores cervezas españolas”. Fuera de la realidad  -porque intencionadamente no será ¿verdad?, ABC enfoca su artículo a hablar de “la batalla campal” (casi como TVE). De ahí que la creatividad de Twitter haya acuñado ya este hastag #sindisturbiosnohaycobertura.

Os cuento. Pasa en todas las manifestaciones fundamentalmente de Madrid y Barcelona que acaparan mayor atención mediática. Durante dos horas –ayer- todo se desarrolla en total armonía, hasta felices de compartir con otros ideas y sentimientos. Pero luego unos pocos se van fuera del itinerario (es de resaltar este punto) y arman lío. ¡Qué gran casualidad!, enorme casualidad.

Ayer un llanero solitario del PP se presentó en la manifestación enarbolando una bandera de su partido. Acudió la seguridad de voluntarios de la organización convocante y parece que le convencieron que aquella fiesta no era de siglas políticas. El otro extremo nos apareció a pocos metros frente al escenario. Un hombre con un megáfono lanzaba mensajes “subversivos” continuamente… los aplausos de la multitud a las ideas de los oradores los acallaban. No debió, debieron, quedarse conformes. Pero la pura verdad es que la manifestación fue pacífica, y yo hasta me tomé una cerveza con amigos en una terraza contigua a Sol. Eso sí, un petardo diminuto, hizo correr con expresión de pánico -textual- a una serie de personas que pasaban por allí. Me dio que pensar.

Con todo, quienes realmente tienen que hacerse mirar lo que está pasando y su propio papel son los políticos. Viven absolutamente alejados de la realidad, en su campaña de insultos y amenazas al contrario, y no de propuestas. “Nunca hubo tal descrédito de la política ante unas elecciones”, dice Iñaki Gabilondo. Que la noticia no sea esa campaña sino la movilización ciudadana que se opone a la política que –gobierno y oposición mayoritaria llevan- debería obligarles a aterrizar de golpe en el suelo y preocuparse de los problemas y del sentir de los ciudadanos. Con todo este movimiento, por cierto, estamos descubriendo otras voces (nuevas, que se agradece ante tan cansina repetición de mediocridades). Brillantes, sanas, lúcidas, con coraje, tal vez como las tenían algunos antes de enfangarse en la partitocracia.

Iñaki inicia esta tarde «POR: Piensa, Opina, Reacciona”. Sí, estamos reaccionando, estamos despertando. Entre el miedo que se siembra y entre la apatía de la mayoría de la sociedad, sin embargo, que permite impasible que otros les saquen sus propias castañas del fuego, haciendo dejación de sus derechos y de la responsabilidad ante su vida. ¿Pueden considerarse ciudadanos plenos? Menos mal, que, de  ésos, ciudadanos, sin miedo, cada vez hay más. Despertamos.

Felices y entre banderitas, directos al abismo

La viñeta de El Roto es demoledora: felices, entre banderitas de fiesta, nos dirigimos al abismo. Sorprende la dejación que hacen muchos seres humanos de una capacidad que nos es inherente: acumular datos y relacionar conceptos.

 El Gobierno socialista ha cometido graves errores. A mí me resultan insuperables, por mi propia dignidad. Zapatero tuvo que haber dimitido antes de ceder a la presión de los poderes que gobiernan realmente el mundo. Pero la alegría con la que los españoles van a entregar el poder, todo el poder, al PP, asusta por su irreflexión. Es pura visceralidad. Es un acatamiento de la manipulación sin cuestionarse nada.

España se dispone a encomendar todos los presupuestos y decisiones al PP en ayuntamientos, comunidades autónomas, gobierno central y Europa. En realidad, salvo el gobierno de España, ya los tiene en gran parte. Los ciudadanos, enfadados, trivializando la importancia de votar al parlamento de la UE, enviaron en carroza de oro alada nada menos que a Mayor Oreja. El Partido Popular Europeo es mayoritario en Europa y dicta leyes y “ajustes”. ¿Alguien espera seriamente que Mariano Rajoy se enfrente a “los mercados” y cree empleo? ¿Cómo? ¿Por qué no dice cuál es su plan? urge que lo haga ¿No son los empresarios los que dan trabajo? ¿Quiere decir que habilitará empleo público con nacionalizaciones para cumplir su “promesa”? ¿No leen los ciudadanos a diario cómo está organizado el mundo hoy? ¿Lo cambiará Rajoy? ¿Quizás Dolores De Cospedal? ¿Camps?

Hablo de los ciudadanos bien intencionados, quienes se disponen a entregar su voto a políticos encausados por la justicia tras investigación policial y judicial deberían ser invalidados para ese derecho porque sus decisiones nos afectan a todos. Hasta ese punto. No queremos la berlusconización de España y hacia ella caminamos. ¿No leemos a diario el respeto que muestran hacia la Justicia y el resto de las instituciones los actuales dirigentes del PP? 

 El PP hubiera necesitado una catarsis para homologarse como un partido conservador europeo. Avalar a este PP lastrado por la caspa milenaria de un atroz conservadurismo es un grave error. La manipulación de la que están haciendo gala los dirigentes del PP por otro lado ofende la inteligencia. ¿La tienen sus votantes? ¿Zapatero ha ocasionado 5 millones de parados? ¿Ni la crisis financiera mundial, ni la burbuja inmobiliaria que infló el PP con su ley liberalizadora del suelo de 1998 tienen nada que ver? ¿Qué va a cambiar el PP para arreglarlo?

 Ciertamente, tras 7 años en el Gobierno, el PSOE tiene una seria responsabilidad en lo sucedido. Hubo de afrontar medidas que paliaran el desaguisado, pero pensar que Rajoy tiene una varita mágica para solucionarlo de un plumazo hace dudar de la cordura de muchos españoles. ¿Qué haremos después cuando no sea así? ¿Una nueva frustración? ¿Más pasividad y apatía?

Es mi opinión, si tienes otra que, por favor, sea informada y apelando a la lógica de las conclusiones a las que llevan los datos.

 Felices y contentos, entre banderitas, sin reflexionar. Somos los únicos animales con esa capacidad que exige cuatro pasos fundamentales: curiosidad, información, relacionar conceptos y sacar conclusiones. Preguntas imprescindibles son ¿Por qué? ¿Qué? ¿Para qué? ¿A quien beneficia?

 Es la hora de la sociedad. Una ciudadanía harta pero constructiva sale de las catacumbas y las alcantarillas donde nos han recluido para reivindicar la democracia real, la Política con mayúsculas que enfangan los partidos, algunos hasta el colmo de la porquería y la caspa secular de esta desgraciada España. Sería bueno reivindicar también la inteligencia, por propia dignidad al menos. Libres, autosuficientes, juntos.

Nos vemos esta tarde a las 18,00 Democracia Real Ya.

¿Qué mierda de democracia es ésta?

Huelga general en Grecia, reprimida con esta brutalidad que muestra el vídeo… y las fotos.

 Como gran número de países occidentales, los inventores de la Democracia (los griegos) eligieron a unos gobernantes (neoliberales) que situaron al Estado al borde la quiebra. Sus sucesores socialistas acataron ¿a punta de pistola conminatoria? las mermas decretadas por esos entes como “Bruselas” (dirigido por personas que no se eligen directamente) o el FMI (en cuyo mandato nada tiene que ver la sociedad) o las agencias de calificación, organismos empresariales (no sociales ni democráticos)al servicio de los poderes financieros.  

  Protestan (y habrán de hacerlo más porque la voracidad de esos poderes no tiene límites y ordena nuevos “sacrificios” a la población) y las fuerzas de seguridad enviadas por el gobierno griego los muelen a palos.

 

 Al tiempo, Dinamarca restablece las fronteras por su alianza con la extrema derecha votada en ese país para darle capacidad de decisión. Y la UE debate la suspensión “temporal” del Tratado de Schengen, que también han pedido Francia e Italia. La vez anterior, tras el crack del 29 y la Gran Depresión, la cosa terminó en fascismos varios y una Guerra. Algunos llevamos bastante tiempo avisando. Porque es la consecuencia lógica y se está cumpliendo el manual paso a paso.

 La UE ha fracasado. Fracasan los países y lo hace más una sociedad que consiente con sus votos estos gobiernos. Pero si protesta –infinitamente harta de mermas- corre la sangre. El primer paso es saber a quién se elige. Nunca a neoliberales por vocación, esperando que los demás no se asemejen y planten cara.

Ocurren graves asuntos hoy, los incomprensibles destrozos en Lorca con un terremoto de 5,1 que ¿nunca? había producido esos efectos. Por sí solo. Los geólogos confirman esta mañana que un seísmo de esta magnitud no puede ocasionar efecto colapso, se ha producido por deficiencias previas de los edificios.

Ocurre sobre todo que todavía gran parte de la sociedad mira –distraída a conciencia- hacia otro lado.  Hay quien siempre gana en esta debacle. REPSOL, por ejemplo, la empresa pública que nos vendieron a particulares.

El valioso tiempo

Mi ya querida amiga Angels Martínez i Castells, me envió hace poco este poema de Mario de Andrade  (poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño). En realidad se titula «El valioso tiempo de los maduros», pero la estimación de ese valor incalculable puede darse a cualquier edad. Lo que sí ocurre es que, con los años o con el ejercicio sosegado de la reflexión, uno empieza a priorizar sus objetivos y tiene menos miedo a elegir su propio criterio aunque no contente a los demás, a desechar lo supéfluo, lo que no enriquece, lo que ni siquiera llena . Y la prisa es en realidad para disfrutar la vida, cada minuto, cada segundo… sin perder el tiempo del tiempo.  La verdad es que cuando se llega a ese estadio se saborea la auténtica y permanente juventud. El empuje y la oportunidad que parece inacabable de los proyectos que merecen la pena. El sentirse, simplemente, un ser humano.

“Conté mis años y descubrí,

que tengo menos tiempo

para vivir de aquí en adelante,

que el que viví hasta ahora….

Me siento como aquel chico

que ganó un paquete de golosinas:

las primeras las comió con agrado,

pero, cuando percibió que quedaban pocas,

comenzó a saborearlas profundamente..

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables,

donde se discuten estatutos, normas, procedimientos

y reglamentos internos,

sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas

que, a pesar de su edad cronológica,

no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones

donde desfilan egos inflados.

No tolero a maniobreros y ventajeros.

Me molestan los envidiosos,

que tratan de desacreditar a los más capaces,

para apropiarse de sus lugares,

talentos y logros.

Detesto, si soy testigo, los defectos que genera

la lucha por un majestuoso cargo.

Las personas no discuten contenidos,

apenas los títulos.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia,

mi alma tiene prisa…

Sin muchas golosinas en el paquete…

Quiero vivir al lado

de gente humana, muy humana.

Que sepa reír de sus errores.

Que no se envanezca,

con sus triunfos.

Que no se considere electa, antes de hora.

Que no huya de sus responsabilidades.

Que defienda la dignidad humana.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad

y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente

que sepa tocar el corazón de las personas…

Gente a quien los golpes duros de la vida

le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí… tengo prisa…

por vivir con la intensidad

que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar

parte alguna de las golosinas que me quedan…

Estoy seguro que serán más exquisitas,

que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz

con mis seres queridos

y con mi conciencia.

Espero que la tuya sea la misma,

porque de cualquier manera llegarás…»

Ante la privatización del agua de Madrid

Por razones que no vienen al caso he seguido durante años las peripecias del agua de París. Privatizada en los tiempos iniciales de esta fiebre que impulsó el ascenso neoliberal (los ochenta), había llegado a tal grado de deterioro y carestía que ha tenido que ser nuevamente remunicipalizada. Los intentos por devolver el agua al control público parten de no menos de 5 años atrás por lo que he venido viendo. Es lo que ha llevado deshacer el entuerto.

En loor de multitudes incautas, Esperanza Aguirre se propone privatizar también (padecemos ya “su” sanidad deteriorada de día en día aunque pintada y con hilo musical) el Canal de Isabel II. Como sus obras, Aguirre también cuela como válida en algunas mentes: «es tan campechana». Pintada y con hilo musical, ya digo.  

Un poco de historia. Desde hace 160 años, la empresa pública Canal de Isabel II capta, depura y distribuye con eficiencia el agua para todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Además de eficaz, el Canal es una empresa rentable, con unos beneficios anuales que rondan los cien millones de euros. Unos beneficios que revierten en toda la ciudadanía. Y el agua es de gran calidad, aquí nos sobran las embotelladas. ¿Seguirá así cuando la Presidenta de la Comunidad de Madrid la privatice?

Juantxo Uralde también se lo pregunta: “De una altísima calidad, el agua se recoge en los bosques del Guadarrama, y se acumula en los embalses de las cuencas altas. El agua de Madrid es motivo de envidia para otras ciudades. ¿Qué ganamos transfiriendo este caudal a manos privadas? O mejor dicho, ¿acaso ganamos algo?”

¿Por qué la va a privatizar Aguirre entonces? Precisamente porque es rentable, porque los llamados “inversores” privados la quieren. Según Angels Martínez Castells en Reacciona, «el sector del agua genera unos ingresos anuales de más de un billón de dólares, aunque sólo esté privatizado entre el 5 y el 10% a nivel mundial». 

La mayoría absoluta y colmada que van a darle los votantes a Esperanza Aguirre nos aboca al despojo de un servicio esencial que aún es nuestro: el agua. Ante ello –como ante tantas cosas- solo cabe la información.

Attac organiza este jueves un acto con ese fin:

¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DEL AGUA!

LUCHAS Y ALTERNATIVAS EN EUROPA Y EN MADRID

12 de mayo de 2011. 19:00 horas

Salón de Actos del Instituto Cardenal Cisneros

C/ De los Reyes, 4. Madrid.

Este martes también se va a desarrollar una manifestación desde Callao a la Puerta del Sol (escaso tramo que no indica que se espere demasiada concurrencia). Es a las 19,30. La convocan en este caso el Comité de Empresa del Canal de Isabel II y la Plataforma contra la privatización del Canal.

El agua no es un negocio, dicen. Eso creo también, con una fuerte convicción. Y a la vista de los estragos causados en otras ciudades que, como París, la privatizó para tener que regresar a la cordura. Remunicipalizar, como renacionalizar es posible, pero costoso. Lo sensato es actuar antes de que se produzca el desastre.

«Perlas»

Berlusconi, sobre los fiscales de Milán: «Son un cáncer para la democracia que hay que extirpar». Osan pretender encausarle.

González Pons: «Con escolta y buen sueldo, es muy fácil decir que Batasuna se presente y quedar de demócrata mundial (se refiere a los magistrados del Tribunal Constitucional), pero después hay que ir allí al País Vasco a defender la democracia en los pequeños pueblos». Nota: Batasuna no se presenta.

Camps: «El abuelo de Zapatero no le transmitió ternura y cariño».  Nota: Fue fusilado por los golpistas del 36. Zapatero nació en 1960.

Perlas.

Reaccionar tejiendo una red

 «Este libro –Reacciona- demuestra que cuando se intenta algo tiene muchas más posibilidades de salir que cuando no se intenta. Parece obvio pero no lo es, muchas veces nos quejamos de falta de resultados, pero en realidad es que no hemos hecho nada por lograrlos».  Ésa fue la primera idea que esbocé en la presentación de Reacciona.

Fue un acto de altísimo nivel y de cálida armonía. El Teatro del Círculo en Madrid se llenó hasta el último anfiteatro. Y todavía hubo muchas personas que no pudieron entrar.

Acudieron todos los autores salvo José Luis Sampedro y Angels Martínez Castells, y se habló con naturalidad, contenido y fuerza.

Entresaco algunas frases que he podido recopilar. De twits y artículos. Éste y éste, por ejemplo:

Federico Mayor Zaragoza : “Fuimos súbditos, estamos siendo espectadores podemos ser ciudadanos. Por eso es momento de reaccionar”. O “»Nos quitaron la justicia social, la solidaridad y nos lo intercambiaron por los mercados”.

 Baltasar Garzón: “Lo peor que se puede hacer en una democracia es reírse de los ciudadanos. Reírse es no decir la verdad, desprestigiar las instituciones, no debatir, tomarse a broma la corrupción, que se descalifiquen continuamente entre ellos.»

Juan Torres López : “Cuatro principios a evitar: La inmoralidad de llamar inversores a los culpables del crimen organizado contra la humanidad: el hambre. La irresponsabilidad de seguir callados pensando que todo pasará. Hay que empezar a pedir cuentas. La insensibilización de no enrabietarse y solidarizarse con los demás. Y la inhumanidad a la que nos quieren someter los que como Botín y compañía pretenden que vivamos para ganar más a costa de los otros».

Me gustó cuando Juan Torres (hablando en ese momento de las pensiones) mencionó la incongruencia que representa encargar año tras año un puente al mismo ingeniero que, vez tras vez, fracasa en su labor porque el puente de hunde (léase todos los “vaticinios” equivocados, en todos los terrenos, por ejemplo del inefable gobernador del Banco de España). Entonces, Nacho Escolar, le apuntó: «No se les hunde el puente, funciona divinamente para conservar sus propias pensiones y privilegios».

Escolar dijo también: “Tenemos Internet, algo que no tuvieron nuestros progenitores. Pero nos han cambiado el derecho a una vivienda digna por la PS3. El derecho a formar una familia por la descarga de películas».

Yo hablé del periodismo, de la sociedad desinformada, ya sabéis.

Quiero resaltar la enorme armonía que ha presidido la realización de este libro, del acto y de todo cuanto a él se refiere. Ningún autor preguntó ni en qué orden iba a aparecer, y, por ejemplo, terminada la presentación, permanecieron un buen rato firmando libros y hablando con la gente.

Os confieso que yo los estaba viendo y apenas lo creía, a pesar de que por otro lado sabía desde el principio que todo iba a salir así de bien como ha salido. Porque contenía todos los ingredientes para ello.

Por lo demás, portadas en los diarios, información en el telediario, con una Pepa Bueno a la que noté le salía de dentro remarcar los nombres. No ha sido fácil -en realidad estas cosas nunca lo son-, pero se consigue cuando se teje una red. Y lo estamos haciendo. Para sentirnos menos solos y también para construir. Los autores primero. Se sumó entusiasta la editorial, luego los lectores del libro, todos cuantos llenaron ayer la sala. Y cada día se unen más personas que presentan sus propias iniciativas. Somos más y pronto lo demostraremos.

  ¿Por qué esta sucediendo todo esto? Porque estamos perdiendo todo lo que ganamos. Lo cuento en un Tribuna que hoy me publica El País: «Vuelve el panfleto«.

Por cierto, muchas gracias a todos.

Apaga la campaña electoral

Sé que pueden acusarme de poco demócrata al esbozar esta propuesta, pero eso sería si realmente viviéramos en una de ellas, con todas las garantías sin faltar una. Si sugiero apagar televisores, diales y periódicos (en los mensajes de propaganda política) durante los días que faltan hasta el 22 de Mayo es por salud, mental sobre todo. Llevamos años ya de permanente campaña electoral en los medios, disfrazada de información. Estimo por tanto que sabemos de sobra lo que nos van a decir (además en las campañas se avinagran e insultan nuestra inteligencia aún más que de continuo). No os preocupéis que si alguien formula algo nuevo nos enteraremos. Sería tan insólito que la noticia –noticia real- daría la vuelta al mundo.

 Mis -pese a todo- inevitables contactos con la campaña me han llevado a saber que Rajoy dice que “es la hora del cambio”. Y cambio, innovación, modernidad, imaginación, creatividad suprema rezuma esta foto.

No he podido evitar tampoco escuchar a Esperanza Aguirre decir que “Madrid no se merece a los socialistas”. Y yo me pregunto qué he hecho yo para merecerme estos vecinos ¿Debería ir casa por casa con enciclopedias, ensayos, y un extractor de antifaces? La encuesta del CIS antes del inicio de la campaña nos muestra que el PSOE va a llevarse un merecido varapalo, así verán que la sumisión a los “mercados” ni gusta a su electorado de presunta izquierda, ni mucho menos a la derecha que prefieren la marca original. Pero, señores, que ¡Aguirre en Madrid y Francisco Camps en Valencia aumentan sus mayorías absolutas!

Otra propuesta. Si Camps o cualquier otro imputado es culpable según la justicia (y si acometemos a fondo que nadie quede libre por “prescripción del delito” que es una burla monumental a la democracia) hay que actuar en dos sentidos: que nos devuelva el dinero el condenado o el partido que “nos lo presentó” y que queden invalidados los votos de quienes apoyaron a los corruptos, al menos hasta que hagan un cursillo de criterio y ética.

Yo aconsejaría al candidato que quisiera triunfar en unas elecciones… que dijera la verdad. Que fuera tan original como para decir la verdad y muy clara. Y que se atreva a un programa innovador que comience por destinar el presupuesto para campaña y manipulación a educación en vena. Por ejemplo, hay un amplísimo listado para hacer otra política y otros modos de publicitarla.

Bildu estará en las elecciones. Es la buena noticia que nos acerca a una normalidad democrática. Clama el quiosco con frases aterradoras “El TC avala a los proetarras” dice ABC con su escaso 3,8% de lectura que refleja el CIS, o “ETA gana, España pierde” con su exiguo 1,7%. Las TDT ultras tampoco andan mucho mejor de audiencia, pero ¡Qué ruido hacen todos ellos!

Entretanto, la noticia más vista de El País es que Marcilla le ha copiado a Nesspreso las cápsulas de café, y la de El Mundo una que habla de una podrida catacumba social que casi desconozco: ·Guti entra en directo en Telecinco para defender a Marta López. A los de Público sí parece que les interesa más el asunto del TC y Bildu.

Gime España y el mundo en noticias verdaderas que nos afectan (que somos campeones en ricos/riquísimos y en parados, y casi en sueldos bajos a mermar aún más, por ejemplo), pero la primera medida a acometer es la desintoxicación: apaga la campaña electoral, o, al menos tradúcela a la realidad, a lo que esconden las palabras. Obliga a algunos políticos a sentir vergüenza de sí mismos cuando dicen lo que dicen tomándonos por tontos. Ellos deberían ser los primeros en adoptar esa actitud.

Yo me voy con mi adorado Gary Cooper que ya hace medio siglo que «está en los cielos». No encuentro a estas horas mejor forma de desintoxicarme. Regenerarme, diría más bien 🙂

Presentación de Reacciona

«Hasta completar el aforo» que se dice 🙂

¿Es inocuo alegrarse de una ejecución?

“La sociedad que está amaneciendo al siglo XXI esconde en sus entrañas profundas brechas. Lo insólito de los ataques suicidas de aquel 11 de Septiembre es que quizás son el trágico final de una etapa y el comienzo de otra no menos trágica. Lloro por los casi tres mil muertos -sin sangre ni cuerpo- que esconden los escombros de Manhattan , pero también lloro por los otros más de cuatro mil civiles inocentes que se llevan las bombas americanas en Afganistán. Seres extraídos de la Edad media que -carentes de televisión y periódicos- nunca vieron el rostro del oscuro ser que origina su muerte, ni del lejano poder que les bombardea”. Esto lo escribí en 2002 en una novela (romántica). Respecto al último párrafo, acababa de ver una inadvertida noticia donde mostraban a ciudadanos afganos diarios con la foto de Bin Laden y no sabían quién era.

El 11S fue la excusa perfecta para que el neoliberalismo triunfante diera una nueva vuelta a la tuerca. En mi libro anterior al actual, un ensayo de 2008, también apunté:

“Los atentados del 11 de Septiembre “justifican” acciones bélicas y conservadoras. Desde entonces se ha extendido en el mundo la involución. Se abandonan valores imprescindibles. El recorte de los derechos civiles se acepta y no mueve revoluciones. Se borran periodos históricos intermedios. Se cuestiona la ciencia y se sustituye por la creencia. Los conservadores ya no tienen complejo de mostrarse. Incluso se denominan con un -maquillado, paradójico y contradictorio en sus términos- nombre: “neocons”. Conservadores, sí, pero “nuevos”.

Y, como Nacho Escolar hoy, también me preguntaba cuántos países firmarían hoy la Declaración Universal de los Derechos Humanos –incumplida por cierto, aunque meta a conseguir permanentemente-. También debo ser una demócrata trasnochada.

Si cito todo esto, es porque con la ejecución de Bin Laden –un fanático terrorista cuya vida no hizo otra cosa que sembrar dolor y confusión- se ha apretado la tuerca un poco más. Albéniz lo traduce a la vida cotidiana, a escenarios más cercanos: imaginemos que esto hubiera pasado en Getxo (Vizcaya) y no digamos ya si alguien hubiera mentado que de por medio andaba Rubalcaba. Y hay que avisar para cuando venga todo lo que vendrá.

Entonces ¿Los GAL fueron unos patriotas a quien subir a los altares? Espeluzna ver la alegría desbordada de los norteamericanos en las calles, y las declaraciones de los líderes políticos. ¿El mundo es hoy más seguro? ¿Se ha hecho justicia? ¡Por las narices¡ Volvemos a la Ley del Talión y con el beneplácito general. La ciudadanía está anestesiada, manipulada.

Hoy es el día mundial de la libertad de prensa. ¿La tenemos? Hace poco, dos periodistas más murieron en la guerra de Libia. Altamente cualificados –por eso supimos algo más de ellos que de otros abatidos incluso en el mismo escenario-. Estos eran el fotógrafo nominado a un Oscar Tim Hetherington y Chris Hondros, nominado a un Pulitzer. Se han contabilizado 80 ataques a la prensa en Libia en poco más de dos meses. Informar de lo que ocurre en los conflictos que arrojan la precariedad y la humillación por la tiranía, no es un capricho practicado por periodistas románticos, sedientos de aventura. Es una necesidad. Para todos nosotros. El mundo entero cuece en la misma olla.

Frente a estas realidades, un día, algunos cotillas aireando en muy alta voz amores, sexo y escándalo, osaron llamarse periodistas. Otros se avinieron a un trabajo funcionarial que dé de comer y “virgencica que no lo pierda”, a servir opiniones por doquier a cambio de noticias. De lo que fuera la épica del periodismo, la sociedad comenzó a considerarnos la profesión menos valorada. Con la de quienes ejercen la justicia.

Hierven en el puchero conflictos menos cruentos en apariencia. Un sistema social degradado por la voraz codicia de los especuladores, una España que tolera y apoya la corrupción política -que es el robo del dinero de todos-, la demagogia y el interesado culto a la personalidad de líderes que nos pondrán a todos en serios aprietos, o la huída de la realidad de una ciudadanía apuntada a la consigna decretada de entretenerse –mejor, distraerse en su más profundo significado- y no pensar. Ahí deben volver a ganar terreno los periodistas. Sin el lustre de medallas post morten, ni el equivoco de cobrar (mucho) por chismorrear de asuntos ajenos, o (poco y en precario) por llenar un espacio informativo como quien colma una caja de galletas. La sociedad nos necesita. Mucho más de lo que cree. “Informar, formar y entretener” es aún el lema de los medios. Reivindiquémoslo. Por el bien de todos.

Contra el pragmatismo, utopías porque con ellas siempre se avanza, imaginación.