El PP Reacciona

 

 

Me envían esta fotografía  donde el PP de Rubí (Barcelona) -municipio en el que el PP propuso la delación de inmigrantes «sin papeles»-, utiliza la palabra Reacciona, con similar tipografía a la de nuestro libro (en minúsculas), para un mensaje xenófobo y racista.  La intención del PP en Rubí fue rechazada por el pleno municipal.Así se maneja este partido.

Reaccionar tejiendo una red

 «Este libro –Reacciona- demuestra que cuando se intenta algo tiene muchas más posibilidades de salir que cuando no se intenta. Parece obvio pero no lo es, muchas veces nos quejamos de falta de resultados, pero en realidad es que no hemos hecho nada por lograrlos».  Ésa fue la primera idea que esbocé en la presentación de Reacciona.

Fue un acto de altísimo nivel y de cálida armonía. El Teatro del Círculo en Madrid se llenó hasta el último anfiteatro. Y todavía hubo muchas personas que no pudieron entrar.

Acudieron todos los autores salvo José Luis Sampedro y Angels Martínez Castells, y se habló con naturalidad, contenido y fuerza.

Entresaco algunas frases que he podido recopilar. De twits y artículos. Éste y éste, por ejemplo:

Federico Mayor Zaragoza : “Fuimos súbditos, estamos siendo espectadores podemos ser ciudadanos. Por eso es momento de reaccionar”. O “»Nos quitaron la justicia social, la solidaridad y nos lo intercambiaron por los mercados”.

 Baltasar Garzón: “Lo peor que se puede hacer en una democracia es reírse de los ciudadanos. Reírse es no decir la verdad, desprestigiar las instituciones, no debatir, tomarse a broma la corrupción, que se descalifiquen continuamente entre ellos.»

Juan Torres López : “Cuatro principios a evitar: La inmoralidad de llamar inversores a los culpables del crimen organizado contra la humanidad: el hambre. La irresponsabilidad de seguir callados pensando que todo pasará. Hay que empezar a pedir cuentas. La insensibilización de no enrabietarse y solidarizarse con los demás. Y la inhumanidad a la que nos quieren someter los que como Botín y compañía pretenden que vivamos para ganar más a costa de los otros».

Me gustó cuando Juan Torres (hablando en ese momento de las pensiones) mencionó la incongruencia que representa encargar año tras año un puente al mismo ingeniero que, vez tras vez, fracasa en su labor porque el puente de hunde (léase todos los “vaticinios” equivocados, en todos los terrenos, por ejemplo del inefable gobernador del Banco de España). Entonces, Nacho Escolar, le apuntó: «No se les hunde el puente, funciona divinamente para conservar sus propias pensiones y privilegios».

Escolar dijo también: “Tenemos Internet, algo que no tuvieron nuestros progenitores. Pero nos han cambiado el derecho a una vivienda digna por la PS3. El derecho a formar una familia por la descarga de películas».

Yo hablé del periodismo, de la sociedad desinformada, ya sabéis.

Quiero resaltar la enorme armonía que ha presidido la realización de este libro, del acto y de todo cuanto a él se refiere. Ningún autor preguntó ni en qué orden iba a aparecer, y, por ejemplo, terminada la presentación, permanecieron un buen rato firmando libros y hablando con la gente.

Os confieso que yo los estaba viendo y apenas lo creía, a pesar de que por otro lado sabía desde el principio que todo iba a salir así de bien como ha salido. Porque contenía todos los ingredientes para ello.

Por lo demás, portadas en los diarios, información en el telediario, con una Pepa Bueno a la que noté le salía de dentro remarcar los nombres. No ha sido fácil -en realidad estas cosas nunca lo son-, pero se consigue cuando se teje una red. Y lo estamos haciendo. Para sentirnos menos solos y también para construir. Los autores primero. Se sumó entusiasta la editorial, luego los lectores del libro, todos cuantos llenaron ayer la sala. Y cada día se unen más personas que presentan sus propias iniciativas. Somos más y pronto lo demostraremos.

  ¿Por qué esta sucediendo todo esto? Porque estamos perdiendo todo lo que ganamos. Lo cuento en un Tribuna que hoy me publica El País: «Vuelve el panfleto«.

Por cierto, muchas gracias a todos.

Presentación de Reacciona

«Hasta completar el aforo» que se dice 🙂

Manifiesto para que me muevan

1) Sé que las cosas están mal. Soy una persona informada y lo sé. Exijo, por tanto, que otros me aporten iniciativas y me marquen el camino a seguir. Soluciones, caminos concretos. Alientos abstractos no me sirven, reclamo la formulación de acciones claras y específicas. Luego ya veré qué hago.

2) Indispensable que me traigan la revolución a casa. Algo cómodo y que no tenga el menor riesgo ni peligro para mi integridad personal ni la de cualquiera de mis bienes.

3) Gratis como es obvio. Yo ya pongo el portátil de 300 euros, el IPad de 600 y algún dispositivo de telefonía móvil de alta gama (hasta otros 600 euros puedo llegar a pagar cuando lo cambie) para ir leyendo qué me proponen según donde esté. Como primer paso. Estudiaremos también que con la idea venga regalado todo el pack para leerla.

4) Me moveré si la propuesta, formulada con las premisas que anteceden, no tiene ni una sola coma fuera de sitio o puedo yo, haciendo un esfuerzo, cambiarla. Con el hastag que pida por supuesto. El mundo es Internet.

5) Tanto si el mundo es Internet como no lo es (en esto hay incomprensibles ombliguismos contrapuestos), que ni se les ocurra invitarme a moverme si retransmiten un partido de fútbol. Con un Real Madrid-Barça sería suicida intentarlo.

6) Lo mismo digo si es una de las múltiples horas del día en los que habla Belén Esteban o asimilados por la tele. O hay un rifirrafe político, o de tertulianos.

7) Advierto que si mi tertuliano o gurú favorito me dice que no me mueva o me mueva en otra dirección, haré lo que él opine y decida.

8 ) Mejor, que me inviten a moverme por la tarde que por las mañanas me levanto de mal humor. Imposible un lunes, un fin de semana o un puente. Que no llueva o haga demasiado calor, por supuesto.

9) Si cumplen escrupulosamente todas mis condiciones y alguna más que tengo la seguridad de que irán surgiendo, estoy dispuesto incluso a manifestarme en defensa de mis derechos y por lograr un cambio, pero –como esas concentraciones en la calle son horrendas, están plagadas de gente violenta, y duelen los pies de andar- lo haré en mi casa, pulsando un clic con el ratón. Siempre, naturalmente, que el liderazgo de quien convoque las concentraciones me guste, y no descubra que está manipulando a favor de intereses espurios.

10) Recordad, que si ese cambio social, político y económico que ansiamos triunfa “fui yo” quien inició el movimiento. De hecho soy el autor intelectual de la Revolución Francesa, el Mayo 68, y la Transición española. No tenéis que agradecérmelo, yo soy así.

Reacciona en lainformacion.com

El paradigmático caso de Baltasar Garzón

 El Supremo ha decidido llevar a juicio al magistrado Baltasar Garzón por las escuchas del ‘caso Gürtel’. De esta forma, Garzón, y el portavoz socialista en Valencia, Ángel Luna –acusado por mostrar una copia del sumario en las Cortes regionales- son los primeros en dar cuenta ante los tribunales en relación a la trama que ha detraído del erario público miles de millones de euros. Es decir, uno por investigar a los corruptos y otro por denunciarles. Garzón, que ya está suspendido en sus funciones en la Audiencia Nacional, se enfrenta a un delito de prevaricación (que acabaría con su carrera) por ordenar intervenir las comunicaciones de los cabecillas de la trama en la cárcel, avaladas por la Fiscalía, y que otro Juez continuó. Los presuntos autores, empresarios y políticos, de un delito nada presunto,  siguen esperando a que resuelvan sus múltiples recursos para ralentizar la investigación hasta hacerla casi inviable, como ha ocurrido en muchas otras ocasiones.

La investigación policial y judicial, a raíz de la denuncia de un concejal del Partido Popular en Majadahonda que tenía relación con el cabecilla, Correa, (conviene no olvidar este origen)- permitió desentrañar una compleja red de favores, obsequios interesados, cajas B, adjudicaciones ilegales de contratos, valijas volando a paraísos fiscales, y altos cargos enfangados (del PP), que han robado dinero público (eso es la corrupción política). El delito es real, insisto en la obviedad, solo falta el juicio para atribuir responsabilidades y penas, y muchos dudan de que llegue a celebrarse, o no en su integridad, entrando a formar parte de ese inmenso océano de la impunidad que ni siquiera pasa factura social.  Numerosos imputados políticos, entre ellos Francisco Camps, siguen en sus puestos, aspirando a la reelección porque como dice el candidato del PP a la Moncloa, Mariano Rajoy, entre otros muchos, «el auténtico juicio es el de las urnas».

El juez del Supremo Alberto Jorge Barreiro ha abierto juicio oral a Garzón con la misma celeridad que Varela lo hizo para encausarle por su intento de investigación del franquismo. Garzón ha relacionado en algunas declaraciones ambos hechos, que su persecución empezó cuando metió las narices en la Gürtel.

Baltasar Garzón concita odios y despierta pasiones y siempre se le cuelgan las muletillas de “juez estrella” y “polémico”. Terribles delitos en el país de la mediocridad, no solo intelectual sino moral. Con todos sus defectos que sin duda los tendrá como cualquier otra persona, dénme un millar de “Garzones” y damos a este país la vuelta. Ha investigado con igual rigor al GAL y a ETA, luchó por la jurisdicción universal con algunos frutos (Pinochet) y, por ejemplo, se ha dedicado con ahínco a combatir la corrupción. Pero para algunos, incluso presuntos progresistas, sus logros se enmascaran por las emociones que provoca su personalidad.

Baltasar Garzón es uno de los autores de Reacciona, el libro que he coordinado. Fue un empeño personal mío, a pesar de los muchos enemigos que se ha ganado, (precisamente por eso) y él estaba muy ocupado, pero aceptó participar. Y quería que Garzón estuviera en un libro con pretensiones de cambio. tanto por su trayectoria como por el escándalo que supone su enjuiciamento por el impune franquismo que aún pagamos como indeleble pecado original de nuestra generación. Me parece intolerable, me parece gravísimo, para nuestra presunta democracia.

Baltasar Garzón comienza su capítulo, Reaccionar para avanzar, desarrollando esta idea:

«Alguien ha dicho que nos ha tocado vivir los tiempos de la vergüenza, la mediocridad y la renuncia».

Y sigue con éstas, por ejemplo:

“Desafortunadamente, la capacidad de indignación, motor de la capacidad para reaccionar, está vacía. El nivel de adormecimiento es muy peligroso porque conduce al desinterés más absoluto por lo público y por lo solidario. Nada es mío y por tanto, nada tengo que hacer por mejorarlo”.

“La corrupción como fenómeno que genera injusticia y desigualdad entre los ciudadanos, debería levantar océanos de protestas y rechazo frente a quienes deberían ofrecer respuestas para erradicar esas prácticas torticeras en una sociedad y no lo hacen. Por el contrario, en España, todo es diferente, la situación se torna peculiar porque no da miedo ser corrupto, incluso se festeja al que lo es, lo que preocupa y desfavorece es que te descubran”.

Garzón propone a los políticos “un “contrato con los ciudadanos”, un lema electoral común: “no mentiremos a los ciudadanos”, “no prometeremos nada que no cumplamos”, “no jugaremos con la necesidad y la esperanza del pueblo”, “no subastaremos sus sentimientos y legítimas aspiraciones”, y también, porque no, les haría una petición: “hagan que los ciudadanos españoles crean en la política”.

“En todos los países democráticos que conozco y que han tenido un período dominado por la represión y la dictadura se han hecho esfuerzos para contarlo y explicarlo en los planes de enseñanza; como también se ha intentado dar una respuesta desde la justicia. Aquí, 75 años después todavía se sigue sin reconocer una parte de la historia”.

“Desgraciadamente en el mundo occidental actual hay demasiados espectadores y pocos protagonistas. Vivimos en una sociedad epidérmica preñada de superficialidad en la que a quienes se comprometen y pelean por mejorar y cambiar las cosas, se les persigue y aniquila”.

Todos no son así ¿verdad?

 Reacciona está creando una gran expectación casi dos semanas antes de que sea puesto a la venta. Ya salen artículos e información, incluso en la página de la editorial Aguilar.

Juan Torres, uno de los autores, lo ha contado también, como varios de nosotros,  en su blog. Y éste es el primer comentario, que firma Marco Antonio Guerrero:

 

Pienso que teneis que hacer algo mucho más corto de leer,.. que un libro. Vivimos en la época 

del SMS, del messenger, del Facebook,…etc,.. y por lo tanto un libro es DEMASIADO largo.

Incluso una buena imagen

puede tener mucho más mensaje y capacidad de reacción. Tenemos que ser capaces de UNIRNOS en algo que NO suponga mucha molestia para la gente. Pienso que la gente NO tiene ganas de Manifestaciones y menos de generar Violencia.

Pienso que la reacción social vendrá desde algo que se pueda hacer cómodamente desde casa. Se me ocurren ideas, pero tenemos que ponernos todos de acuerdo;

– NO pagar impuestos. Nadie.

– NO ver las Televisiones.

– NO consumir gasoil/gasolina.

– NO votar,…. nadie.

– NO,….seguir sin unirnos.

– NO seguir haciendo lo mismo que hacemos todos los días.

   Cada uno con sus cosas, individual.

   Si ese día llega, algo tiene que cambiar a la fuerza. Y espero que sea sin violencia.

  En cualquier caso,… sigo dándote ánimos y mucha fuerza, para que sigas en la LUCHA.

De la indignación a la Acción: Reacciona

  Esto era en lo que andaba y ando. Lo cuenta hoy, muy bien, Público:

De la indignación a la acción. Hace un mes salía a la venta en España ¡Indignaos!, un librito que se levantaba contra la indiferencia de los ciudadanos ante el retroceso de las democracias modernas, un llamamiento ante la pasividad: «La peor actitud es la indiferencia», pedía a los más jóvenes el autor del panfleto, Stéphane Hessel, de 93 años. Y como si cogiera el testigo, un nuevo libro trata ahora de dar un paso más a favor del grito de guerra, más allá de llevarse las manos a la cabeza: se trata de Reacciona, que Aguilar editará en unas semanas.

Reacciona es una obra coral, coordinada por la periodista Rosa María Artal, en la que han participado representantes de diferentes generaciones y ámbitos profesionales: José Luis Sampedro, Federico Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón, Juan Torres López, Àngels Martínez i Castells, la propia Artal, Ignacio Escolar, Carlos Martínez Alonso, Javier López Facal, Javier Pérez de Albéniz y Lourdes Lucía. Como dice Hessel, encargado aquí de prologar el tomo, «es tiempo de democracia genuina»; «es hora de actuar».

El sistema está enfermo

Los convocados tenían un objetivo: «Dirigirnos a la sociedad en general, y a los jóvenes en particular, intentando concienciar y provocar una reacción frente a las medidas neoliberales impuestas como única salida posible a la crisis», escribe Sampedro. Arma de doble uso, Reacciona mezcla el lenguaje didáctico con uno más práctico que apela al lector y le da herramientas para enfrentarse a unas medidas que afectan a su calidad de vida. Porque «es una falacia hablar de crisis financiera únicamente. La crisis es política. La crisis es del sistema de vida occidental». Según Sampedro, «estamos viviendo en pleno ocaso del mundo en que vivieron nuestros padres», debido a «un afán de saqueo propio de las hordas bárbaras» de manos de los financieros culpables de la crisis. Como dice Artal, «el sistema en el que vivimos está gravemente enfermo». El resultado es demoledor.

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