El periodismo es compromiso

 Informarse para saber, para decidir, para actuar. Con grados y matices, se observa sin embargo una huída de una parte de los propios periodistas del compromiso que conlleva ejercer esta profesión con honestidad. O una confusión incluso de ambos términos independientemente: periodismo y compromiso. Mi experiencia me indica que algunos creen que se trata de seguir una ideología política o “indicar a quién votar”. No deja de ser curioso que uno de los periodistas más valientes, incisivos (y respetuosos al mismo tiempo) sea Jordi Évole, desde su programa de presunto humor, Salvados.

   Existe un código ético del periodismo independiente -elaborado por numerosos profesionales a través de foros y entrevistas continuados durante 3 años- que recogieron los periodistas norteamericanos Bill Kovach y Tom Rosenstiel [1]. Habla de narrar una historia, pero con un propósito: proporcionar al ciudadano los elementos para comprender el mundo. La primera obligación del periodismo es decir la verdad, afirma de inicio. Su primera lealtad es para con los ciudadanos. Su esencia es una disciplina de verificación. Se debe mantener la independencia con respecto a las personas sobre las cuales se escribe. También como observador y crítico del poder. Se ha de esforzar por hacer que lo significativo resulte interesante y relevante. Debe tratar que las noticias sean completas y proporcionadas. Abrir la participación y la crítica al público. Se debe permitir que quienes lo practican apliquen su conciencia personal.

   Es decir, el compromiso es con la verdad, la independencia y la sociedad. Y con la propia conciencia. Cualquiera puede cotejar el grado de cumplimiento de estas premisas fundamentales. Y no es inocua su falta. La credibilidad es, por añadidura, un valor que cuesta labrar pero se quiebra como un fino cristal.


[1] Los elementos del periodismo. Bill Kovach y Tom Rosenstiel. Edicciones El País, 2003.

Esta es mi contribución al día mundial de la libertad de prensa. El texto forma parte de mi capítulo en Actúa. Por cierto, este lunes se presenta en Madrid, estáis invitados hasta completar el aforo.

De lunes

Cuando me despierto tengo la costumbre de encender mecánicamente la radio de la mesilla y su sonido es lo primero que me pone en contacto con la realidad. Hoy, un redactor desarrollaba con una amplitud sin precedentes un suceso en el que un tío se ha cargado a cuchilladas a su madre en primer lugar, sin mediar palabra. Luego ha salido a la calle y se ha topado con dos mujeres. Dios mío ¿qué pasará con ellas? Bien, pues el periodista ha seguido relatando cargado de pormenores cómo ha tirado a una al suelo y también la ha acuchillado. La otra ha podido escapar a pedir ayuda, no sin un forcejeo. La redacción era tan enrevesada y mi sueño tal, que no estoy segura de si todo esto pasó hace un tiempo y ahora lo habían juzgado porque también hablaba de calificación de ensañamiento. Además al parecer el asesino había sufrido un brote psicótico por consumir cannabis (?).

Amanecer al mundo consciente con estos mimbres no es buen presagio. La victoria de Hollande en Francia se ve amargada por el ascenso de Marine Le Pen. Su triunfo -con ser grave- se ha quedado en un 18,1% frente al 20% de los sondeos, y no supone aumento espectacular sobre su padre; ese señor al que anoche el corresponsal de RTVE en París calificó de “histórico” –el histórico Jean Marie Le Pen- sin añadido alguno, pasando a evaluar cómo podía “beneficiar a Sarkozy” los votos de la extrema derecha. Igual que TVE juega favor del Real Madrid siempre, parece que David Picazo –que así se llama- va a favor del candidato de la derecha francesa. Y lleva varios años en el cargo engolando la voz hasta empachar, no es cosa de los nuevos rumbos de la televisión pública. Pero no es el único manipulador, ya se difunde un nuevo “neologismo”: “populismo” en lugar de fascismo. Le Pen es “populismo”, no fascismo. Ese aparece hoy por doquier.

La ultraderecha ya se sienta en el gobierno holandés, o no sé sienta porque ha decidido petar la coalición con su poder. En Noruega un “pobrecito loco”, otro fascista redomado, se cargó este verano a un montón de gente. La «peste parda» como la llama mi amigo Javier Valenzuela camina…  siguiendo los pasos de lo ocurrido en los años treinta para alumbrar a un Hitler y a un Mussolin, incluso a un Franco, y liarse a tiros y muerte.

El frío de la mañana me trae conversaciones en la calle y me descubre algo en lo que no había reparado. Miles de emigrantes trabajan en España sin que sus empleadores -no perseguidos por ello- les hayan dado de alta en la Seguridad Social, ahora con la ley del PP ¡se quedan sin tarjeta sanitaria! Todo ese tipo de polvos suelen acabar en lodos. Las leyes, los decretos, no son inocuos.

Es el día del libro hoy, debería alegrarme. Personalmente incluso porque tengo tres en la calle hechos con amor y deseo de informar. El mío propio –La energía liberada-, y los colectivos: Reacciona y Actúa, que acaba de salir. Empieza a subir este último en las ventas –en la difusión por tanto- pero la competencia es dura. Echad un vistazo a los más vendidos por ejemplo aquí de donde tanta gente se surte para leer. Cómo competir con tanta invitación a los “emprendedores” de Rajoy. Si pasáis a la segunda página veréis que prácticamente el único que se sale de lo que hoy «es tendencia» se titula: “Haciendo majaradas, diciendo tonterías” firmado por un famoso a causa de “salir” en televisión.

Igual esto es levantarse “De lunes” y una suele tender a ser positiva. Veamos si gana Hollande el 6 de Mayo y al menos dinamita el aciago Merkozy. Ah, también he escuchado al hoy comisario o vicepresidente o algo de mucho poder en la UE. Joaquín Almunia. Explicaba que “a los franceses les gusta decir que no” y que por eso votaron contra la Constitución Europea. Lo hicieron porque ellos sí se dieron cuenta de que era una trampa neoliberal, que es bien distinto. Muy democráticamente entonces la UE se mercó nuevos tratados y disposiciones, hasta llegar a la reforma express de las Constituciones -eludiendo el engorroso trámite de consultar con los ciudadanos- que consagran un hecho que ha pasado desapercibo: lo prioritario es el pago de la deuda “a los mercados”, las necesidades de los ciudadanos quedan en segundo plano y si es preciso su atención se cercena o suprime. Es lo que está pasando. En el suicidio –o con más precisión “asesinato”- del que hablaba ayer Krugman. O Stiglitz siempre. O nosotros, vamos. O la realidad: ahondamos la recesión. De la «herencia» neoliberal nadie nos salvará si no somos nosotros.

No sé, a veces en París se despertaba de otra manera. De “otra manera” al menos… Tenía los ojos bonitos Jacques Dutronc.

 

Revista de prensa

Constatamos a diario la desinformación que sufre la sociedad actual. Y las gravísimas consecuencias que acarrea. Aún así, es posible, bucear entre el mar de la masificación -e incluso de la manipulación- para seleccionar algunos temas esenciales que ofrecen un diagnóstico eficaz. Es preciso sin embargo una guía, una brújula. Nosotros vamos a coger el periscopio.

En Islandia lo pasaron muy mal. El “tigre”, o “león”, o “leopardo” del zoológico neoliberal, la niña de sus ojos, el ejemplo a mostrar, entró en bancarrota precisamente por aplicar tan erráticas políticas. En la senda de sus horrores, llegaron a verse tan mal que ni siquiera les servía su moneda al ser suspendido su cambio internacional: no podían ni emigrar. Ahora enjuicia a banqueros y gobernantes responsables de la crisis, y crece. Mucho, casi un 3%. El gran John Carlin nos cuenta su secreto: han tomado el mando las mujeres. Las de verdad, sin testosterona añadida. Ha de llegar el día (muy lejano aún, lo sé) en el que no tengamos que hacer distinción entres seres humanos según su sexo. Quizás Carlin se muestra apasionado por su hallazgo en el artículo. Lo cierto es que aporta datos interesantes. Sobre todo de cómo se pueden hacer las cosas de otra manera.

Habla El País de desencanto en sus editoriales. Juvenil (con una generación sin trabajo a quien ser mileurista ya le parecería un lujo)  y europeo (con la debacle de la UE). Y el catedrático aragonés Julián Casanova dibuja el panorama que nos estamos fabricando, que hay que leer entero. Entresaco una idea:

«Frente a las políticas de desorden que surjan de ese escenario, el Estado, el Gobierno y los medios que los sustentan pedirán mano dura y acciones represivas de control social. Muchos ciudadanos se convertirán en súbditos y los trabajadores en clientes del capital, mientras que los sectores sociales más marginados y empobrecidos por la crisis económica achacarán a la democracia y a la política establecida el fracaso de un sistema que ya no les proporciona prosperidad material»

Su artículo, Miedo a la protesta, es paradigmático hoy con la repulsa en la calle a la «Reforma» (merma) Laboral tan acribillada por los medios de la derecha. Y por la derecha misma. Las manifestaciones, sí, la huelga general, su España privada va a ver cómo lo para.

En un 11 de Marzo. En el día el que, 8 años después de los atentados, algunos siguen con su sucio y lucrativo (en términos económicos y de poder) juego de explotar a las víctimas. Ahora tienen aliados que mandan. Por todos los órganos de este desgraciado país.

La involución se ha henchido de fuerza. A todos los niveles ya. Así, la ultramontana jerarquía católica española ya ve posible sajar un grano progresista que les molesta desde hace años: el teólogo Juan José Tamayo.

 El Roto ve así la mandíbula neanderthal, aquellos homínidos o prehomínidos de la Prehistoria.

 

Veamos, Europa va del caos actual a la bancarrota absoluta, sobre todo de las condiciones de vida de la ciudadanía que es lo único que debería importar, aunque está claro que les da lo mismo a nuestros dirigentes. Está causando un problema mundial.

En nuestro país tenemos gobernando a los abanderados de este error histórico. ¿Islandia? ¿Mujeres al poder? En las poltronas españolas se sientan thatcherianas mujeres repletas de férrea testosterona. Con un toque de mantilla española, rosario y mohín si se tercia. A juego con los hombres de mueca y crucifijo. Ya estamos otra vez en la Champion League. Ahora también de la involución.

¿Y tiene consecuencias? Manuel Rivas se plantea algunas en su ¿Gana Al Capone? Así empieza: «Al Capone va ganando en España en el caso más grave de corrupción. Por lo menos, si no me engaño en las cuentas, tres a cero»…

Vamos contra la historia, contra el progreso, incluso contra su amado “crecimiento”. Hay otras salidas. Las marcan por el norte. «La sociedad islandesa está estructurada de tal forma que las mujeres no tienen que escoger entre el trabajo y la familia«, dice Carlin en el artículo citado. Vamos que son cívicos, democráticos. Hombre, así cualquiera. «Escuela y despensa» pedía Joaquín Costa hace más de un siglo.  Pero volvieron a ganar los castizos, aquí siempre terminan ganando los castizos.

Y para postre ha muerto el enorme ilustrador  Jean Giraud, Moebius,          algunos medios lo recuerdan, otros prefieren hablar de «lo que interesa«. Asistimos a diario, sí, a la desinformación continua de la sociedad.

 

Sin el diario Público en los kioscos

  Después de cuatro años, el diario Público cierra. Una víctima más de la crisis del periodismo, hija de la Gran Depresión que -a todos los niveles-, nos está tocando vivir. Deja un kiosco en el que dominan las publicaciones reaccionarias, muy crecidas tras la mayoría absolutísima del Partido Popular. El adiós de Fontdevila…

Últim

Y el de Isaac Rosa

Ya sé que hoy es día de lamentar el daño a la pluralidad informativa, la pérdida de una voz crítica, la orfandad de tantos lectores o el hueco que queda en el lado izquierdo del kiosco cuando más falta hace tenerlo cubierto, en tiempos de ofensiva reaccionaria. Pero me permitirán que no gaste mi última columna en repetir tópicos, pues ninguno de ellos ha salvado el periódico, ni tampoco han sido esos lugares comunes y afectados los que han hecho posible que el diario esté en la calle cuatro años y medio.

Yo prefiero despedirme de esta columna con un reconocimiento a todos los que sí han mantenido en pie este periódico un día y otro durante estos años: los trabajadores de Público. Los compañeros periodistas, los compañeros de administración, así como los compañeros colaboradores, fotógrafos, dibujantes, articulistas. Si Público ha sido esa voz crítica que desde hoy echaremos de menos, ha sido por el trabajo de quienes hoy se quedan sin trabajo, y de los que han pasado por aquí en algún momento desde 2007.

Ni la independencia, ni la voz crítica, ni la libertad ni la valentía surgen espontáneamente por fundar una cabecera, ni aparecen de la nada porque así lo quiera la empresa o porque figuren en una declaración de principios. Hay que pelearlos día a día, dejándose horas, esfuerzo, nervios y no poca salud, atreviéndose a mirar donde otros no miran y a preguntar donde otros asienten; hay que dar la cara como la han dado todos estos trabajadores hasta el último día, incluidos estos dos últimos meses tan difíciles en que mantuvieron el periódico vivo, independiente, crítico, libre y valiente pese a la incertidumbre con que iban cada día a la redacción, pese a no cobrar durante semanas, pese a sentirse defraudados, y con razón.

Ya sé que el mundo no se acaba y, aunque no será fácil, todos nos buscaremos la vida, otro sitio donde seguir escribiendo, aquí o en Laponia. Seguramente costará mucho encontrar la libertad que aquí hemos tenido, pero la seguiremos peleando donde nos dejen.

Pero aunque sea un día negro, más de rabia que de tristeza, me resisto a pensar que ha sido en vano, que todo se perderá a la velocidad en que amarilleará el papel del último ejemplar de hoy. Estoy seguro de que Público deja huella, que no hemos fracasado, que todo este esfuerzo no ha sido inútil, y vendrán otros que usen esas huellas para continuar, para averiguar hasta dónde se puede llegar.

Hoy, además de lamentar lo que se pierde, toca seguir comprometidos con el periódico, también los lectores, para exigir que la salida de sus trabajadores sea en las mejores condiciones posibles, pues todo será poco para lo que merecen.

Otro día, si quieren, discutimos sobre qué hay que hacer (y qué no hay que hacer) para tener un medio crítico, y qué lecciones hay que aprender de Público. Hoy, como comprenderán, no tengo humor para ello.

Gracias, un fuerte abrazo y hasta pronto.

Grecia como evidencia: la sociedad europea acorralada

La foto la encontró Ramón Lobo. Grecia: un país sin esperanza. Con el desconsuelo anidado en las expresiones anónimas. Sus gobernantes pudieron cometer errores, los cometieron, ayudados por cierto por Goldman Sachs alguno de cuyos miembros son hoy dirigentes «a dedo» en Europa. Pero se lo están haciendo pagar con sangre a los ciudadanos. Los insostenibles recortes a la población para pagar la deuda han sumido a Grecia en la pobreza extrema. Sus ciudadanos fueron los primeros en salir a la calle para protestar, el gobierno (el democrático) llegó a gasearlos a niveles casi letales. Y ahí siguen.

Grecia apenas representa el 2% del PIB de la UE ¿puede creer alguien seriamente que es ella quien ha desestabilizado a toda la Unión? Grecia, por el contrario, es la gran coartada para el triunfo del golpe financiero en Europa.

Angela Merkel, la líder no electa de la UE, tardó 6 meses en autorizar un primer rescate de 110.000 euros para Grecia. En ese tiempo especuladores del mundo entero jugaron con la deuda griega hasta dejarla en basura para la compra y en oro para los beneficios particulares.

Escuchamos cada poco cómo se da a los bancos dinero público europeo. 1,6 billones de euros por aquí (confesos), medio billón de euros por allá. Sin contrapartidas. A precio de saldo. Para reactivar el crédito explican, pero no lo reactivan, especulan que es más rentable. A Grecia los 110.000 millones de euros le han costado… la democracia, la soberanía.

 El país que inventó la democracia, hoy es oficialmente una tecnocracia. Ved: forma de gobierno. La UE sustituyó a un jefe de gobierno democrático por un tecnócrata. Pero no tiene suficiente. Para pagarle otros 145.000 millones de euros de segundo rescate (labor en la que lleva la UE otros más de seis meses como poco y que de nuevo ha servido para que el euro, los paises y los ciudadanos sean objeto de especulación por parte de «los mercados») se disponen  a quitarle también la soberanía. A controlar los presupuestos y el gasto desde Bruselas, a mermar más la sanidad pública. Papandreu no lo hubiera aceptado seguramente, el tecnócrata Papedemus ¿qué hará? 

Es el futuro en el que mirarnos. A Portugal se le prestaron 78.000 millones de euros y ya no cabe exprimir más a la sociedad. Bueno, parece que siempre cabe más. Y su líder conservador se hace fotos con nuestro líder conservador, muy contentos ambos de su “crecimiento sostenible”. Nulo, ambos países van al despeñadero por los recortes, nosotros estamos en recesión y con la cifra récord de paro del mundo industrializado. La «austeridad» tiene esa consecuencia invariablemente. Pero conviene a la tecnocracia tener Gobiernos S.A, como detalla Público.

Pero aquí discuten si los periodistas no nos estaremos pasando de alarmistas, que no da uno para disgustos, vamos, y que al final siempre se arregla. ¿Tienen los medios la culpa de la crisis? Sí, por no informar mejor, por poner paños calientes. Por distraer sistemáticamente.

¿En algún momento de nuestra historia viva hemos visto que se cambien gobiernos sin pasar por las urnas? ¿Que se les quite la soberanía a los países por dinero? ¿Por una cantidad ínfima de dinero frente a la que se regala a los poderes financieros? ¿Que se desmantelen todos los derechos para que unos pocos se enriquezcan?… ¿Que la sociedad esté tan idiotizada, tan infantilizada, que lo acepte y aún se queje de que la asustan un poquito?

El lobo feroz ya se aposenta en la cama

Parábola de los gobiernos ludópatas

Antes, un largo preámbulo explicatorio. Según nos cuentan las encuestas y amplían los medios, un número relevante de españoles (dejémoslo así) aceptan de buen grado los recortes del gobierno del PP, y siguen muy contentos con que este partido nos rija por todas partes, y use la tijera cuanto sea menester.

Ocurre que más del 54% se informa a diario por radio y televisión. En los datos del CIS vemos que solo el 16% leen las noticias económicas en los periódicos, y un exiguo 11% busca información acerca de la economía en Internet.

Un zapping de telediarios en fin de semana nos muestra las trascendentales diatribas en el PSOE para saber qué candidato a secretario general tendrán, y luego ya, después si eso, hablaran de ideas -más o menos lo explica de esta forma Marcelino Iglesias-. Y al PP que ha sido llamado inmediatamente, declarar que los socialistas son una caca y que nadie mejor que ellos. Nos darán también cumplida cuenta de secuestros de niños, de cómo se parte en dos una nave, de cómo se cae un globo aerostático causando la increíble cifra de 11 muertos en Nueva Zelanda, veremos las carreteras con tráfico porque hay gente que disfruta en estas fechas como de tres semanas de vacaciones y ahora vuelven, descubriremos también que hace frío -o calor- y recibirá atención preferente el mundo feliz de las rebajas.

En economía nos darán la versión del FMI sobre Grecia, ese país en el que el año 2011 de duros ajustes ha duplicado el paro (hasta el 18%) o ha triplicado los suicidios, pero que va a quebrar si no hace más “ajustes”, hundiendo la UE con su 2% del PIB de la Unión. Pero que para eso ya están Merkel y Sarkozy apañando por su cuenta el euro, las medidas, países, ciudadanos, y todo lo que tengan a bien apañar. Y este señor que medita en secreto y en ausencia de presencias y declaraciones públicas, va a ver si se agencia un asiento también al lado de #merkozy que son los barandas del cotarro. Este señor.

Si no me hubieran aplicado un ERE, hace ahora 4 años justos, si -de seguir trabajando- consiguiera vencer las terribles inercias que hoy imperan, si me abriera paso entre las “Rosasmárquez” del mundo que venden pianos consumistas con voz cantarina, o los “informativos” tan complacientes con el sistema y la distracción decretada, contaría lo que importa. ¿Se entenderá aún? Digo en ese sector de mayoría que se cree informada porque mira y oye lo que le cuentan, sin un gramito de espíritu crítico.

Por si acaso lo resumiré en una parábola –idea de un brillante y discreto familar-, que no sé si seré capaz de plasmar adecuadamente. Lo redactaré como para un cierre bonito.

PARÁBOLA DE LOS GOBIERNOS LUDÓPATAS

El portavoz equis del PP, como hubieran hecho el equivalente del PSOE, ha vuelto a declarar que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” y que por eso, congelan, cortan y trinchan los derechos, e incrementan las obligaciones. Pero este equipo de investigación ha descubierto a nuestros gobernantes presentes y futuros, como ven, jugándose el presupuesto en el casino con sus amigos financieros y empresarios. Cuanto más pierden, más juegan.

Por eso acuden de casa en casa a llevarse el televisor –de plasma o como sea-, todos los ordenadores, la lavadora, el frigorífico, el colegio de la esquina, el ambulatorio, la farmacia… salivando en deseo compulsivo, los malvenden a quien sea –mejor si son colegas de juego- , y corren a apostar en la ruleta. Y vuelven a perder.

Vienen ya a por los alimentos de la despensa, a por el autobús, el metro y los trenes, las autopistas, las autovías, las carreteras, las aceras…

-“Nuestras arcas están vacías, y ante la grave situación, vamos a apostar todo lo recaudado a ver si esta vez nos resarcimos de las pérdidas. Al negro en lugar de al rojo. Y porque no hay azul”, declara con esta expresión que ven el ministro de economía.

Moraleja: el mal de fondo está en la ludopatía, no en haber vivido “por encima de nuestras posibilidades”. Nunca serán suficientes los fondos para quien padece el impulso irrefrenable de jugar y apostar… con dineros ajenos.

De peces y humanos, siguiendo a la manada


Un biólogo de la Universidad de Princeton en Nueva Jersey (EEUU), Iain Couzin, ha demostrado que «los desinformados son esenciales en la toma de decisiones«. En consecuencia, la mayoría de los medios que publican el estudio saca en conclusión que “la ignorancia favorece la democracia”, tal como el científico deduce también.

El experimento se ha llevado a cabo con peces. De agua dulce en concreto. Se observa que las minorías informadas dictan las pautas más convenientes pero si un cierto número de individuos no tiene preferencia por un banco u otro, por ejemplo, finalmente se acaba uniendo al grupo más numeroso “y el control de la decisión regresa a la mayoría”.

El bueno de Couzin demuestra también que es fácil  amaestrar a la mayoría de los peces, no a todos. En un laboratorio de Princeton, un grupo de peces fue entrenado para asociar el color azul con un premio de comida. Otro grupo, más pequeño, fue adiestrado para la misma reacción aunque con el color amarillo. Al poner a los dos grupos juntos, los científicos hallaron que la minoría llevaba la voz cantante a la hora de decidir a qué color se dirigía todo el cardumen a recoger su recompensa. Pero las cosas cambiaron cuando unos pocos peces sin entrenamiento, que representan lo que Couzin y su equipo llaman el segmento de los «desinformados», esto es, sin preferencia por un color u otro, se sumaron al grupo. «A medida que añadimos ‘individuos desinformados’ en el proceso, volvimos a darle el control del grupo a la mayoría», dijo a AFP Couzin en una entrevista. No hay que extrapolarlo a los humanos [de momento que todos los experimentos con animales buscan ese fin, añado} advierte el biólogo. “Nuestro modelo se refiere, exclusivamente, a una minoría empecinada que no cambia su opinión«, explicó.

Demoledoras encuestas de este fin de semana nos muestran a una sociedad española que aprueba el infame tratado neoliberal de la UE (hasta en un 74% en una de ellas), aunque suponga –que supone- “cesión de soberanía”. Porque aún creen lo que les cuentan: que saldremos de la crisis así, dado que un notable porcentaje comparte la necesidad de recortes. Sólo el 4% cree que la culpable de nuestra precariedad sea la UE que es quien dicta las doctrinas a aplicar. Angela Merkel está muy valorada por los españoles: obtiene una nota de 5,9 solo por detrás de Obama (6,3) y por delante del francés Nicolas Sarkozy (5,6) o el británico David Cameron (5,5).Más del 90% se muestra muy satisfecho con los resultados electorales en España y no cambiaría su voto. La primavera árabe les asusta. Y luego dicen que el experimento con peces no es equiparable a los humanos.

 Las cosas no son lo que parecen a simple vista. Recuerdo un lejano viaje que sumaba trenes y barcos. Un documental sobre peces y mares trayendo paz y sosiego. Pero solo había que escarbar. Bichos de difíciles nombres se comen unos a otros. Y de fáciles. Allí se comen todos. Un pulpo, en plena digestión de algún infeliz, pierde un tentáculo a dientes de una morena y ha de huir despavorido de una foca común que amenaza con engullirlo. Opta por el camuflaje. En el fondo del mar se da mucho el camuflaje para evitar ser comido, según vi.

El pulpo vuelve a verse en apuros con la morena empecinada. Y eso que tiene el estómago lleno. Los boquerones se agrupan en manadas a ver a quién evitan. Conscientes de su pequeñez buscan la seguridad en el centro de una masa de congéneres. Pero tampoco son inocentes criaturas, acaban de ingerir a otro animalito más pequeño, un krill.

Y de repente aparece una ballena azul, el animal más grande del mundo, 30 metros de largo y el volumen de 24 elefantes. Es muy selectiva en esto de la comida. Solo le gustan los krills, como a los boquerones, y de un viaje de su lengua de 6 metros se come un banco entero de ellos. Los boquerones se salvan aun yendo en manada, pero quién sabe si no son bocado apetecible de otro bicho enorme. O simplemente un poco más grande que ellos.

Esa noche dormí encima de ese mundo salvaje e insolidario en donde impera la ley del más fuerte y donde los débiles no tienen otra opción que camuflarse. Donde todos, unos y otros, son alternativamente verdugos y víctimas y donde vivir parece no tener valor alguno. Asombrosamente, en el tren de vuelta el pulpo volvía a verse en apuros con la morena. Los boquerones seguían agrupándose en manadas a ver a quién lograban eludir. Los krills sucumbían ante la ballena azul inmisericorde. La ballena azul reinaba y reina porque es grande y enérgica y… la mayoría permite y alienta su poder. Bendita democracia que nos han fabricado: nubla el potente brillo de su extrema calidad. Porque lo más decisivo es que, normalmente, nos cuentan otra cosa. Entre peligros soslayables, el bien siempre triunfa. La ficción -en particular la infantil- es preciosa.

 

 

Rajoy, el injustamente ignorado carisma de un líder

Hugh Jackman

Hace unos cuantos años, una encuesta preguntó en Cataluña sobre los hombres más atractivos. Ya sabéis esas consultas cíclicas para entretener los días y que suele colocar a Brad Pitt o Huck Jackman en cabeza. En los primeros lugares figuraba Jordi Pujol. Los insondables misterios de la erótica del poder.

Jordi Pujol

 Leídas las críticas reflexiones periodísticas e intelectuales del domingo sobre Mariano Rajoy -que hace una semana justa ganó los comicios para el gobierno del Estado y por la gracia divina de nuestra ley electoral con mayoría absoluta-, debo pensar que algunos díscolos hemos cometido una tremenda injusticia, nos ha aquejado una inaudita ceguera. Ese hombre prudente y ejemplar no ha abierto la boca en 7 días siguiendo su sempiterna costumbre, pero se intuyen sus profundas meditaciones para sacarnos de la crisis.

   Ha hablado con banqueros “como dios manda”, recibe llamadas, telegramas y apremios de su correligionaria Angela Merkel para que nos fría, pero cavila en la soledad del vencedor en qué parrilla nos asará, y cuántos decilitros de aceite le pondrá; si nos sazonará con sal o con wasabi. “Prevé huelgas por sus medidas”, ay, todo sea por el bien de todos. Por el bien, en particular, de esas grandes fortunas a las que no se toca los impuestos, ni se persigue en sus evasiones fiscales, porque nosotros “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades…. de mantenerlos a todo trapo” y hay que tomar medidas a ese despropósito. Pero somos buenos, juiciosos y disciplinados y sabemos que esa es la labor del vasallo, en cuerpo y mente.¿Que hay que acabar con la sanidad, la educación y los derechos laborales? el bien supremo lo exige.
 

  En “La energía liberada”, -libro plagado de datos que la justifican- expongo otra visión de este hoy “neocarismático” líder. Aún andaba descarriada. Comienza así:

“Lastrado el PSOE por sus múltiples fallos, el PP acapara cumbres abrumadoras de poder sin haberse regenerado en absoluto, como suele ocurrir en periodos de oposición. Las mismas ideas e iguales o similares caras. Un líder dubitativo e indolente —como se resalta incluso en las viñetas de humor—, el peor valorado en la historia de las encuestas antes de acceder a la presidencia del ejecutivo —incluso con un oponente absolutamente acabado, como es el caso de Zapatero— y presa fácil de los halcones de su propio partido.

Una carrera basada en el elogio de la mediocridad y en la tibieza. Ilustres precedentes lo revalidan, en especial aquel genial (aunque llevado a una caricatura extrema) Mr. Chance que inmortalizaron la literatura y el cine. El escritor Jerzy Kosinski acertó de pleno al apellidar “suerte” a un hombre que escala la más altas cotas de reconocimiento y poder por la simplicidad de sus mensajes, en los que otros quieren adivinar ideas profundas y renovadoras. Él habla sólo de plantas, los demás hurgan en la supuesta trascendencia de sus mensajes secretos. El siglo XXI alumbra un jardín todavía más proclive a esa siembra. Rajoy es un exponente. Hay muchos más, desde luego. Lo peor es que funciona”.

Y una, realmente, empieza a agotarse de predicar en el desierto, no es bueno nadar contracorriente como los salmones, agota. Por eso ando dudando si refugiarme en secano y habilitar un espacio en la terraza (no mucho podrá ser) para sembrar un huertecillo y esperar los frutos “como todo el mundo”. No vaya a ser que, sin la prudencia imperante, me arrase una tormenta, que eso siempre es un riesgo. «Como todo el mundo» y «como dios manda», busco buenas cosechas.

La energía liberada: entresijos

“De la mano de Rosa Maria Artal recorremos países gravemenente amenazados (Grecia, Portugal, Letonia) países que se levantan (Islandia) y países fantásticos que se enseñorean de nuestro paisaje mental (Equidistán) para que el discurso público de los medios se hunda y confunda en un tremolo amedrentado: por el contrario, su discurso vibrante nos previene de los tono monocordes que hace indistinguibles las verdades de las mentiras. Rosa Maria Artal quizás pueda equivocarse en algún extremo, pero su valentía y honradez intelectual hacen todavía más próximo y oportuno el texto que ahora nos ofrece. De hecho, “la energía liberada” ayuda también a vernos en la historia como sociedad que avanza, desde muy antiguo… y se humaniza civilizándose, asumiéndose en su pluralidad, respetándose en su autonomía y forjando redes de solidaridad”.

Forma parte de un texto, éste, que Ángels Martínez Castells ha dedicado a mi libro, con mucho cariño que ha volcado en afinar una crítica con gran calidad literaria. Ángels supervisó los conceptos económicos. ¿Algún “pero”? Mínimo. Solo que a una profesora de larga trayectoria le hace gracia que utilice expresiones de “andar por casa” en economía.

Sí, hoy se publica mi libro “La energía liberada”. Ha sido una tarea dura pero apasionante. Zambullirme en los datos, hurgar en mis propios archivos, y sacar conclusiones que en muchos casos me sorprendían. Eso es lo más gratificante: buscar relaciones sin saber adónde van a conducir ¡y dar en la diana!

Veréis, los 9 de Noviembre parecen ser bastante especiales para mí. Hoy hace 22 años que iniciaba una jornada en Berlín Este, de asombro en asombro, y que concluiría con la apertura del Muro de Berlín, ante los únicos ojos informativos de un equipo de Informe Semanal que yo conducía. Sentí que era un hecho histórico, que iba a cambiar el curso de la civilización.

Tantos años después –y acosados por el asalto neoliberal que se desató a partir de esa fecha- descubro que el Consenso de Washington —el instrumento clave para su triunfo— parte de un documento elaborado con premura extrema precisamente el mismo mes de noviembre de 1989 por John Williamson. “Pensado inicialmente para América Latina –escribo en el libro-, su título no puede ser más evidente: “Lo que Washington quiere decir por política de reformas”. Al cónclave para aprobarlas acuden políticos y altos funcionarios, la Reserva Federal, el Banco Mundial y el FMI. Le sigue el Consenso de Bruselas para Europa que comienza a aplicarse a partir de 1990. Sus líneas básicas van a constituir el manual de actuación a partir de entonces: recorte del gasto público, reforma fiscal para favorecer a los más ricos, liberalización del comercio internacional, liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas, privatizaciones o desregulación». La táctica ha sido aplicada con machacona similitud en todos los países, primero fueron los que menos «se notaban» y ahora ya han llegado a Europa. Siempre exactamente igual.

Ha habido varios hallazgos de estos. Como descubrir la “masacre” perpetrada en Letonia por la UE y el FMI. Pertenece a nuestro selecto club, pero nunca hemos oído a los portavoces de Bruselas expresar “preocupación” alguna por ellos. No deben ser “sistémicos”. Ahora bien, han llegado a cifras de paro del 22%, mayores que España, que sin embargo no figuran ni en las estadísticas que nos cuentan.

Los dobles raseros también que me permiten entender hoy por qué el que a Alemania le salga casi gratis financierse multiplica la prima de riesgo del resto de los países, como explica esta noticia del día.

¿Hay soluciones a esta locura? Las hay. Si queremos y creo que inevitablemente. La energía ya se ha liberado, por múltiples puntos del planeta.

Os voy a pedir un favor por último: si pensáis que el libro os puede interesar id pronto a por él, porque una salida “fuerte” ayuda a su difusión. Al final una aprende de todo 🙂

El futuro ya está aquí, por eso prefiero recordar la vuelta a un Berlín que ya no tenía fronteras. Hemos de limpiar los cimientos podridos de este otro lado del Muro. Cuento con vosotros.

Aquí exactamente se abrió el Muro. Foto: Patricia Sevilla

He visto cosas que no creeríais

Me sacan hoy un Dominio Público. Empieza así:

Hace un año andaba enfrascada en una novela sobre la corrupción que luego aparqué por asuntos más perentorios como la preparación de Reacciona. No faltaba inspiración en la realidad para pergeñar los zafios personajes que saquean las arcas públicas españolas, su casposa parafernalia. En la escalada que provocara el interés del lector, buscaba el hito culminante en la trama capaz de causar tal estupor que les desenmascarara definitivamente, fueran encausados y se desatara la indignación popular. La privatización de Metro y de RENFE me pareció por entonces el colmo al que podían llegar nuestros políticos. Y ya están aquí. Gallardón “no descarta” que se privatice el suburbano de Madrid. Lo piden, además, los empresarios de la CEOE, con los colmillos afilados a ver si en el paquete cae también la red de ferrocarriles cuando el PP tenga también esa llave en sus manos. Mi novela, de haber seguido por ese camino, hubiese sido un fiasco. Ni inspirándome en Milennium y salpicando el relato con intrigas de ultraderechistas, xenófobos, homófobos, racistas y machistas, hubiera hecho mover un músculo a los lectores en este país que los tolera con tal desparpajo.

Estamos viendo cosas que nunca hubiéramos creído…

Aquí completo.