Israel/Comunidad Internacional: el guión previsto

El “incidente” en el que Israel ha atacado en aguas internacionales a una flotilla pacifista, está cumpliendo el programa habitual –del que ya hablamos ayer-. Israel tiene derecho a defender su seguridad, atacando un barco en aguas internacionales. Lo tiene a matar, herir y secuestrar porque las víctimas no pusieron la otra mejilla en el ilegal asalto, y osaron usar tirachinas y un palo, e incluso arrebataron a los soldados israelíes un arma. Lo tiene a imponer la censura y no contar quienes son las víctimas, y servir un vídeo parcial de los hechos.

Lo tiene. El Consejo de Seguridad de la ONU “lamenta la pérdida de vidas y condena el ataque a la flotilla”… pero no a Israel. EEUU se ha expresado en similares términos. Ya hemos leído firmas “de prestigio” escribiendo: “Es posible, sólo posible, porque aún no se conoce nada del trasfondo, que algunos de los participantes en la flotilla desearan que acabara ocurriendo lo que ha ocurrido”. Aún cuando, el primer artículo del libro de estilo de su periódico afirma: El rumor no es noticia. A su lado, sin duda, razonadas opiniones de condena. Es la pluralidad.

Ya hemos oído también a la televisión pública estatal –tan “objetiva” ella-, añadiendo en todas, absolutamente todas las informaciones sobre el caso, “la llamada” flotilla de la libertad. Purismo absoluto. Menos mal que algunas de las noticias servidas se saltan la gris norma de la Casa, poniendo datos y calor en sus textos. Estoy hablando de medios serios, dejemos a un lado panfletos de ultraderecha que justifican el ataque sangriento sin cuestionar una coma de lo que dice Israel. Ni mucho menos el fondo que ha llevado a esto. ¿Dónde están las 35 resoluciones de la ONU que exigen el fin del bloqueo de Gaza?

También hemos tenido en todos los medios las declaraciones del inefable embajador judío en España –una pura ofensa a la inteligencia y a la ética- en paridad, o con predominio de éstas sobre otras.

Las imágenes de las manifestaciones de condena ante las embajadas israelíes, resaltan a fieros y morenos árabes quemando banderas.

Al decir hace unos días, simbólicamente, que estamos aprisionados entre Goldman Sachs y Al Qaeda, se nos olvidó Israel, y su lobby (económico e ideológico) infiltrado en todos los estamentos de poder del mundo.

Javier Valenzuela vuelve a contar claves:

“Israel piensa para empezar que cualquier cosa que haga, desde utilizar pasaportes falsificados de países amigos para cubrir a sus sicarios hasta bombardear con fósforo poblaciones civiles, está más que justificado. Piensa que las víctimas judías del Holocausto le conceden una patente de corso eterna, del mismo modo que la Biblia le concede un título de propiedad eterno sobre Tierra Santa. Y luego Israel sabe que al final eso que en estos momentos elpais.com llama “clamor internacional” queda siempre en nada. De eso se encarga el potente lobby judío en Estados Unidos (y en otros países). Aunque Obama quisiera reaccionar como la salvajada se merece, alguien en su gabinete le estará recordando que en otoño hay elecciones legislativas en Estados Unidos, por no hablar de su propia reelección en 2012”.

Es lo que hay.  El guión previsto, el que termina con la palabra impunidad, en lugar de fin porque… continuará.

La impunidad de Israel

Así ve Forges en El País el asalto israelí a la flotilla

No vivimos en un mundo de niños. Salvo que elijamos de él (al margen de su adiestrada inmadurez)  la máxima que argumenta el matón de la clase: “Ha sido él”. Cabía esperar lo peor para los utópicos y arriesgados activistas de los Derechos Humanos que “desafiaban” –con material de construcción, juguetes, alimentos y medicinas- a Israel. 700 personas de 50 países y diferentes ideologías, parlamentarios, un premio Nobel, pretendían llevar esa ayuda a la asediada Gaza y sobre todo llamar la atención sobre el bloqueo que sufre el territorio palestino desde hace 6 años. Pero esto es la guerra, la decretada por Israel. Ya ha salido algún portavoz del gobierno hebreo diciendo que los activistas llevaban armas. Ya han admitido que han atacado en aguas internacionales (contraviniendo los tratados internacionales). Ya hemos escuchado, como es habitual, la exculpación de Israel que siempre actúa “en legítima defensa” frente a los ataques palestinos. Se les ha ido la mano con pacifistas, veremos cómo lo encajamos en el puzzle.

En mi carrera profesional siembre observé –y así lo escribí- que los muertos no valen en igual en todas partes. Hace unos años cifré la equivalencia en 1 israelí por 5 palestinos. El porcentaje se ha ido elevando notablemente.

Prácticamente la primera entrada de este blog fue para denunciar el ataque israelí a Gaza en la Navidad de 2008. Su saldo: 500 palestinos muertos, 1.300 heridos, dos tercios de los edificios derruídos –y así permanecen hoy-, millón y medio de palestinos bombardeados, encarcelados, sin poder huir a parte alguna, sin comida, sin medicinas… sin apenas periodistas que nos mostraran las auténticas dimensiones de lo que estaba ocurriendo en Gaza (porque las autoridades israelíes no les permitían entrar). Usaron, además, el prohíbido fósforo blanco, según terminaron confirmando tras algunas denuncias. ¿Quedaba algo más por hacer?

Israel se defiende –dice y dicen- de los ataques palestinos. Con cohetes de fabricación casera. y otra arma de gran sofisticación: piedras. Entretanto, Israel responde con la más moderna tecnología en el arte de matar, misiles incluidos. No hay más que ver la cifra de victimas de uno y otro bando de esta guerra no declarada.

El pueblo al que Dios prometió una tierra donde asentarse fue brutalmente gaseado por el nazismo. El mundo se conmovió, aún nos conmueve y nos irrita aquella atrocidad perpetrada hace más de 70 años, pero el tiempo ha convertido a Israel en mano exterminadora. Otro Dios alienta a los palestinos -según arengan sus líderes-, pero no hay nada ni nadie más, realmente eficaz, de su lado. El holocausto no puede servir de coartada para justificar acciones similares. Y, menos aún, el silencio cómplice de todos los gobiernos supuestamente civilizados. Cuando el “querido gobierno” israelí mata, está quitando la vida. No hay dos versiones, dos lados, dos visiones. Treinta y cinco resoluciones de la ineficaz ONU y sus antidemocráticos derechos de veto piden a Israel volver a las fronteras iniciales y nadie les obliga a cumplirlas. Menos aún debería justificarse su sangrienta expansión. Riqueza frente a pobreza desde el principio, ilustración frente a incultura, poder frente y con el odio ciego, fanatismo a partes iguales.

“El Estado de Israel se fundó en 1948 en buena parte del entonces Mandato Británico en Palestina, un territorio en el que vivían cientos de miles de árabes, los que hoy conocemos como palestinos. Esa fundación causó que muchas familias árabes perdieran sus hogares y sus tierras, son los llamados refugiados palestinos”, contaba el ex corresponsal de el País en el área, Javier Valenzuela en su blog. Un artículo magistral con toda la génesis que nos ha traído a la situación actual. Seis guerras, algunas de las cuales atrapan territorios como en la Edad Media y sus “Cruzadas”. Y si alguien lo duda, aquí está el mapa de la “expansión israelí” desde su llegada a la “tierra prometida“.

Esta vez han ido demasiado lejos. Han atacado a europeos (idealistas), occidentales, pero el barco elegido ha sido “casualmente” turco, más bajo en la tabla de clasificación de los muertos importantes. Una vez más se espera la impunidad para Israel. La comprensión, la manipulación de datos. El argumento del “antisemitismo” .El silencio ante el lobby judío, en definitiva. La ONU ha declarado estar “conmocionada”, siempre se “conmocionan” con los brazos cruzados.

   Y lo que nunca dejará de sorprendernos a los ingenuos que poblamos el planeta es que se puede infligir el mismo castigo –el exterminio, el genocidio, el holocausto- que se ha padecido. No es sólo el Gobierno, el 80% de la población israelí suele apoyar estas acciones, según encuestas de la televisión pública local. Erráticas vendas nublan la visión. Yo al menos condeno el holocausto, con toda el alma, y también el exterminio palestino a cargo de los israelíes. Una vez tras otra pasamos página y dejamos el conflicto abandonado. Y no se resuelve por arte de magia. Cuando occidente despertó: la impunidad de Israel seguía ahí.

Europa ¿un sueño fallido?

9 de Mayo. Día de Europa. He dudado si volver a escribir sobre mi viejo sueño –eterno, creo-, que tanto me ha frustrado. Esta fiesta se celebra desde 1985 en conmemoración a la llamada Declaración Schuman, por la que, en 1950, el entonces Ministro de Asuntos Exteriores francés daba el primer paso para la creación de una comunidad interestatal, la Comunidad del Carbón y del Acero, precedente de la actual UE. El inspirador había sido otro francés: Jean Monnet. Pensaban en conceptos como calidad e incluso en la mejora de las condiciones de los trabajadores de ambas industrias, pero, por encima de todo, que esta unión alejaría la posibilidad de otra gran guerra. Como todos los movimientos trascendentales de aquellos años –Declaración Universal de los Derechos Humanos-, nacieron como reacción a la terrible contienda, en el deseo de trabajar porque nunca más se repitiera. Un gran inicio. Contrasta deprimentemente con los momentos que vivimos.

Derribamos las fronteras físicas pero buena parte de los países integrantes de la UE siguieron, de espaldas, mirando sólo hacia dentro del propio territorio. Como tantas veces he dicho, las instituciones comunes llevan 30 años intentando solucionar “un problema de comunicación con los ciudadanos”. Y no se lo miran, vaya. La UE se ha convertido en un paquidermo burocrático que, eso sí, dirige con más influencia de la que creemos nuestra vida cotidiana. Este año hemos estrenado la novedad de contar con tres presidentes tres para aumentar su inoperancia. Durao Barroso, calificado como el peor presidente que ha tenido la UE, Van Rampoy, del que si la cara es el espejo del alma se puede esperar bien poco, y el del país de turno. En este momento, Zapatero.

Felipe Gonzáles anda refundando la UE, algo que tiene el aspecto de llevar el mismo camino que la refundación del capitalismo. El brillante y bien intencionado González, no cesa de avisar de lo mal que van las cosas y propone soluciones lógicas pero sólo paliativas a un sistema injusto que ningún político se cuestiona. Hasta energía nuclear, estamos buenos.

Promoví una asociación, Europa en Suma, de la que fui presidenta hasta que me dieron un golpe de mano. Pretendía imbuir otra forma de afrontar lo que constituye el problema: la unión de los ciudadanos de este continente, que bajara a la calle y abordara los temas que interesan a las personas, lo que nos acerca y nos separa. Pero el “paquidermismo” de la UE parece contagiar todo lo que toca, con la ayuda de la miopía institucional. Aunque me sirvió para conocer el percal que nos gastamos con las asociaciones que rodean la idea de Europa. Subvencionadas muchas de ellas con dinero público, organizan actos que a veces se reducen a juntar a una docena de personas, ya convencidas, para charlar un rato. Una vez al mes, como mucho y sobre temas apasionantes y decisivos, de los que enganchan al más apático. El tratado de Lisboa o los retos del Parlamento europeo, de ese cariz. Salir de lo institucional produce urticaria. Y eso sí les da para local, teléfono, secretaria y/o contable en su caso. La camarilla de la fallida Europa en Suma, no pensaba en otra cosa. Lo ha conseguido. También he conocido a auténticos maestros en exprimir el jugo de Europa. Hay uno en concreto que me admira por su capacidad de trabajo: preside o vicepreside prácticamente todas las incontables asociaciones europeas, y habla en todo acto al que asisto o así lo parece. Un día espero verlo en alguna jornada culinaria sobre la sopa. Europea, por supuesto.

Nos sentó bien Europa en su día. Nos hicieron carreteras y peinaron algo el hispano pelo de la dehesa. Los progresistas españoles siempre miraron a Europa como escapada. Proscritos “afrancesados” reclamaban más cultura e incluso más glamour, pero triunfaron los castizos. En España siempre triunfan los castizos. Saturno goyesco que se alimenta de sí mismo y no deja crecer ideas nuevas. Empiezo a pensar que en Europa comienza a suceder lo mismo.

Lluís Bassets se pregunta hoy en su blog de El País ¿Pero quién manda aquí? Y nos detalla un par de asuntos cruciales: cómo son las relaciones entre gobiernos y bancos en los sistemas chino, norteamericano y europeo, o lo que pasó en la última Cumbre del Clima, citando a Der Spiegel:

“ Los datos del crecimiento económico mundial tienen un reflejo en lo que sucedió en las tempestuosas reuniones para la reducción de emisiones a la atmósfera en las que fueron China e India quienes marcaron el paso, Europa dejó de existir y Obama tuvo que colarse a última hora para no quedar al margen del acuerdo entre los países emergentes. Y según el semanario alemán, quien llevó la batuta en todo momento y se llevó el gato al agua fue nada menos que el señor He Yafei, el viceministro de Exteriores chino, un diplomático del tercer nivel del Estado”.

Lo peor es que el triunfo chino –que envía a un currito a debatir con jefes de Estado- se basa en la explotación de los trabajadores y en el férreo control dictatorial de la sociedad. En el drástico aumento de los desequilibrios sociales también.

¿Día de Europa? Mi añorado Vidal-Beneyto no dejaba de espolear a la sociedad para que reaccionara:

“Sólo una movilización popular e intelectual, insistida y de gran calado, podrá ayudarnos a acabar con tanta patraña y tantas desvergüenzas. (…) ¿Cuándo dejaremos de tolerar tanta ignominia, cuando pondremos fin a tanta abominación?”

Lo que no sé discernir bien es lo que el otro día dijo nuestros ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Con su reflexión os dejo. Pincha aquí. No dejéis de escucharla. Algún colega de twitter lo interpretó como una invitación a tomar la Moncloa, o Bruselas y Estrasburgo. La cosa empezó invocando Berlín:

¿Qué es una noticia?

jrmora

La realidad le nubló la fiesta al periodismo anoche en Hawaii. JRMora, no puede expresarlo de forma más gráfica en su blog. CNN internacional, junto a innumerables medios informativos, apostó sus cámaras en las costas del archipiélago norteamericano con la intención de mostrarnos la llegada del tsunami anunciado, en directo. “Las olas pueden llegar de un momento a otro”, “Ya llegan”, “Las olas impactan en Hawaii”, y pasaban las horas y el mar seguía como un plato.

El periodismo está que no se encuentra a sí mismo, descolocado. Vive una zozobra mundial que ofrece singularidades en España, especialmente en la televisión –aún y ya no por mucho tiempo medio masivo de comunicación-.

A simple vista parece que nos fallan las reglas fundamentales de la profesión. Por ejemplo, saber qué es una noticia.

Diferenciar entre información y opinión: es la primera máxima del periodismo. No es lo mismo y hay que marcar esa separación. Aquí yo hago habitualmente opinión a partir de la información. Opinión, por tanto. Esto es un blog, no un canal de noticias. En los reportajes de Informe Semanal hacía información, tratando de aportar todos los datos y guardando lo que pensaba. Toda la vida la objetividad ha sido una entelequia porque incluso la selección de qué se habla y no es subjetiva. Pero se debe tender a ella con honestidad. De hecho, el blog es la válvula de escape a todo lo que he pensado durante años y en rigor no debía decir. No soy un caso único ni mucho menos, observo a muchos compañeros que en blogs y en tertulias se expresan de otra forma, porque lo necesitan. Pues bien, las fronteras entre opinión e información en el periodismo español están seriamente dañadas. Y es esencial acabar con esa confusión. El receptor ha de saber si le cuentan unos datos ciertos, o se trata de la opinión de alguien que en muchos casos ni siquiera está basada en la realidad. La proliferación desorbitada de debates tiende a agudizar esa falacia y pienso que con intenciones distintas al periodismo.

¿Qué es una noticia?

Categóricamente, el rumor no es noticia. El “podría” tampoco es noticia. Y de todo ello se está nutriendo en demasía el periodismo español, las tertulias especialmente.

Definición. A estas alturas de la Historia creo que ni siquiera lo tenemos claro. Noticia se refiere a un hecho novedoso o atípico, que  a interesa a una comunidad, y que se divulga, se comunica. Hay quien añade “algo que alguien está interesado en que no se dé a conocer”, eso es una parte tan sólo de la noticia (la romántica) y no en todos los casos. Nadie parece interesado en principio en que no se divulgue un tsunami. Así que ni siquiera nosotros podemos definir con precisión todo lo que es noticia.

Los hechos son noticia, no las declaraciones salvo que contengan esos elementos novedosos y atípicos. Voy a poner un ejemplo concreto de la deriva del periodismo en España. En los telediarios de TVE me cuentan todos los días todo lo que piensa Rajoy –o en su defecto Cospedal o Saénz de Santamaría- acerca de todo. ¿Se nos muestra alguna novedad en estas declaraciones? ¿Hay algo que no sepamos de lo que nos dice el PP? Y ¡ay! del día que falta la pildorita o sobra algo difundido que les molesta, porque montan la de dios es cristo. Tampoco me interesa todo lo que piensa el gobierno, sino lo que hace o no hace.

Mis viejos y nuevos compañeros andan de manifestaciones y huelgas porque –dicen- no les dejan trabajar y encargan los programas a productoras. Pese a ello, todos estamos muy contentos, encantados de conocernos, –trabajadores, políticos, sociedad- con esa “pluralidad” conseguida por la televisión pública estatal “por primera vez en su historia”.

Veamos, en tiempos de UCD, la máxima de los Azcona, Sotillos o Macía (todos de distinta tendencia política), o Luís Mariñas, y muchos otros, era: el hecho es la noticia, si está presente un político se cuenta al final.  Es decir: “En Segovia se han instalado parquímetros con duchas lavacoches… los construyó el concejal de urbanismo fulanito de tal (ni siquiera es preciso aclarar, en este caso, a qué formación politica pertenece)”. Y no había cupos, los políticos tenían que “ganarse” salir aportando una noticia real. Tenían que “hacer algo” para ser incluidos en la única televisión de España, no hablar sin más. Duró poco, por supuesto, pero creo, sinceramente, que fue una positiva medida para la sociedad.

Ahora, al margen de defectos estructurales -como basar las noticias en declaraciones sin aportar todos los datos precisos para que el receptor se informe-, tenemos ese bipartidismo político que parece convertir a los informativos en oficinas de prensa de los partidos en permanente campaña electoral. Para empezar, España es realmente plural. Si me cuentan lo que opina el gobierno y lo que opina el PP, sería necesario incluir también (porque habrá alguien a quien le interese más y no somos un órgano polìtico sino informativo) con IU, UPyD, o el PNV si soy vasco, CiU y ERC si soy catalán, BNG si gallego, Coalición Canaria en su caso, el CHA y el PAR en Aragón, UPN y Nafarroa Bai en Navarra y demás. Pero eso no bastaría, habría que añadir las opiniones de otros colectivos. Tendríamos unos informativos interminables y muy poco clarificadores.

¿Alguien ha visto que en las televisiones norteamericanas salga McCaín cada vez que aparece Obama? ¿Quizás en la BBC Gordon Brown es siamés de Cameron? ¿Sarzoky tiene la sombra del líder socialista francés… si alguna vez lo encuentran?

Partamos de la base que fuera de España los debates políticos son debates políticos, no mítines electorales, y que los periodistas moderadores, son periodistas, y no mudos repartidores de tiempos al gusto de los partidos. Que intervienen para señalar las contradicciones, que preguntan y repreguntan para clarificar las respuestas a la audiencia.

Tampoco llaman exclusivamente a políticos y periodistas para obtener información, sino a expertos, catedráticos, investigadores.

 Por cierto, Euronews que me parece un buen canal de noticias/noticias, emitió el otro día un reportaje sobre la situación económica de España elaborado por una cadena suiza. Chapeau. Eso era claridad y equilibrio. No tenían las servidumbres de los cupos.

Con todo ello logran una ciudadanía algo más informada, algo más adulta, algo más responsable. Estas que he puesto son reglas del parvulario del periodismo que, osadamente -y con cierto rubor-, me he atrevido a esbozar. Y es que pienso que no se practican de forma generalizada, que existe una tremenda confusión a todos los niveles. La que está cayendo en España exige un buen periodismo y, en líneas generales, no lo tenemos. Menos mal que los grandes medios abrumados apuestan apresuradamente por Internet. Ya no seremos un ghetto, aunque… siempre habrá clases.

Actualización con el comentario de Trancos. En él destaca algo de lo que sobre el periodismo dice el Departamento de Estado de EEUU:

La primera obligación del periodismo es decir la verdad.

• Su primera lealtad es para con los ciudadanos.

• Su esencia es una disciplina de verificación.

• Quienes lo practican deben mantener su independencia con respecto a las personas sobre las cuales escriben.

• El periodista debe ser independiente como observador del poder.

• El periodismo debe ofrecer un foro para la crítica y la participación del público.

• Se debe esforzar por hacer que lo significativo resulte interesante y relevante.

• Debe tratar de que las noticias sean completas y no desproporcionadas.

• Se debe permitir que quienes lo practican apliquen su conciencia personal.

Esta ¿utopía? alguna veces se da.

China marca nuestro futuro

Trabajadoras_chinos

Cuando China despertó nos pilló desprevenidos. 1.300 millones de personas, ubicadas en el cuarto territorio más extenso del mundo, a quienes dejamos abandonados a su suerte, como a tantos otros. Aún asistiendo a las matanzas de Tiananmen en 1989 que sofocaron drásticamente las protestas populares. La férrea dictadura comunista ensayó con éxito la economía capitalista e irrumpió con fuerza en nuestro mercado. Aguardó su momento de expansión y de dominio, y éste llegó.

La liberalización absoluta de todos los mercados, suprimiendo cuotas y trabas, a partir del 1 de Enero de 2005, se acordó para favorecer a los países del Tercer mundo. Ni siquiera estaba entonces China en la Organización Mundial del Comercio, (OMC) pero su entrada en 2001 tras cuarenta años de cierre, cambió todos los planes. China se había preparado a conciencia, se había asegurado su papel de proveedor de mercados, disponía de una fuerza laboral de 20 millones de personas -sólo para el sector textil- y había acaparado maquinaría y tecnología.

Se inició la nueva ruta de la seda. Y del algodón. Y del lino. Trabajado ahora toscamente por las prisas y para ahorrar costes. Los barcos vienen con todo tipo de productos, a unos precios con los que es imposible competir. Una empresa china oferta a un comerciante español su mercancía -me facilitó datos documentados, escritos-. La fábrica dispone de 260 trabajadores que, por 80 euros mensuales, sacan 200.000 camisas al mes, una productividad insuperable que logra productos a un precio irrisorio. Para cualquier industria china la nómina es un factor poco reseñable. Se ha cifrado en el 1%.

¿Cómo lo consiguen? Con una mano de obra barata, sin derechos laborales, que sin embargo quiere huir del campo donde sólo trabaja para comer. En poco tiempo ha visto enriquecerse a muchos de sus compatriotas y el Estado, mezcla de totalitarismo proteccionista y liberalismo feroz, subvenciona empresas y facilita créditos que no siempre se pagan. Cualquier chino aspira a esa vida mejor, aunque tenga que empezar por cobrar, como asalariado del textil, entre 50 y 100 euros al mes, en jornadas de 10 a 16 horas y con un día de descanso semanal como máximo. Aún así, les compensa o les venía compensando.

La –por el momento fallida- directiva de la UE de establecer jornadas laborales de 65 horas semanales, pactadas sin intervención sindical, es una exportación china. Ya la explotación de lo obreros chinos deja sin empleo a sus colegas americanos y europeos. Pero la China sin derechos humanos aspira a colocarse en cabeza, ya es la segunda potencia del comercio mundial tras Estados Unidos. Y ha desplazado a Alemania sólo desde 2005. La carrera china es vertiginosa.

El respeto por las normas occidentales, por el cuidado del planeta por ejemplo, es nulo. Tres eléctricas chinas emiten más CO2 que todo Reino Unido. Huaneng, Datang y Guodian son las tres compañías chinas más contaminantes. Estas empresas emitieron en 2008 casi el doble de CO2 que toda España.

Mil trescientos millones de consumidores, sometidos a un poder dictatorial. Pero todos los países bajan la cerviz ante China, el país que acapara el 65% de las ejecuciones mundiales, según datos de Amnistía internacional. Los dirigentes políticos no materializaron su promesa de no acudir a los Juegos Olímpicos el año pasado. Prácticamente todos pasaron por taquilla. No pueden arriesgarse a perder semejante negocio. Ése que dicen hacer en nuestro nombre, por cierto. Por nuestro bien. Además, ya no podemos vivir sin ellos: China es la gran fábrica del mundo, acaparan gran parte de la producción, y con las más modernas tecnologías.

 Leo hoy que China y EEUU abordan la remodelación del mundo. “China y Estados Unidos abrieron ayer en Washington un diálogo que pretende, sin muchos tapujos, una remodelación del mundo acorde con la visión y los intereses de las dos nuevas superpotencias. “Las relaciones entre Estados Unidos y China determinarán el siglo XXI”, dijo Barack Obama en la inauguración de una conferencia de alto nivel que, durante dos días, abordará los principales problemas económicos y estratégicos entre ambos países”, informa El País.

Hundido el comunismo, la izquierda socialdemócrata incluso, con el capitalismo sostenido artificialmente por los gobiernos, China aguarda cada vez menos agazapada y más presente, a ocupar su lugar en la Historia. La crisis también le ha afectado: crece, pero crece menos. Crece menos, pero crece, mientras el resto del mundo pasa apuros.

Los acallados Bloggers chinos cuentan y no acaban sin embargo. Cuando pueden. Según una investigación interna llevada a cabo por varias instituciones autorizadas en Beijing, de los 3.000 mayores multimillonarios en China, más de 2.900 son hijos de cuadros de altos rangos del Partido Comunista Chino; esto quiere decir que más del 95% de los multimillonarios chinos están vinculados al partido único. En China, el 0,4% de la población posee el 70% de la riqueza nacional. El año pasado, la brecha entre ricos y pobres en China alcanzó su nivel más amplio.

Pero también hemos sabido que obreros indignados mataron a golpes al jefe de una fábrica siderúrgica. Pretendía despedir a 25.000 de ellos para fusionarse con otra empresa.

Si la dignidad humana, china y de cualquier otro lugar, no lo remedia, si no llegan más Tiananmen para masacrarlos, nuestro futuro es el modelo chino. Obama, la gran esperanza negra, se dispone a atemperar relaciones. Aún más. Bush sacó a China de la lista de países donde no se respetan los derechos humanos. Irritante paradoja.

Sigamos preocupándonos por Bárcenas, Camps, Rajoy, Aguirre o ZP -en lugar de trabajar todos unidos por ser un país competitivo- mientras el todopoderoso EEUU invita, con gran pragmatismo, a China a remodelar el mundo. Y, desde luego, aprendamos chino, a tragar con todas las violaciones de los derechos humanos y a suprimir los derechos laborales. Es el futuro. ¿Irremediable?

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