Saturación, desmesura, loa y boato en la muerte de un hombre que, en cualquier país decente, hubiera sido juzgado por sus crímenes durante la dictadura. No pasó ni con él ni con los demás actores y herederos de aquel atroz desatino. La España más negra, rigurosamente trajeada, se muestra sin recato porque vuelven a tener la sartén por el mango. “Comprensión” y hurto de información en algunos medios. El periodismo es testigo de la realidad, es también la realidad, y la nuestra hiede en gran medida.

Foto: Público
Doscientos medios acreditados para el juicio contra Baltasar Garzón, muchos de ellos extranjeros. Así podrán contar lo que se cuece en España. El magistrado español goza de un enorme prestigio fuera. La primera vez en la historia que un juez es juzgado por prevaricación por escuchas de conversaciones de los acusados con sus abogados. Del insigne Correa, el denunciante, forrado de dinero hasta las pestañas, por aquella venturosa ubicación de su agencia de viajes tan cerca de la sede de un importante partido. Granito a granito se hizo de oro, un gran emprendedor. Parece que las charlas venían jugosas. Pero aún primando los derechos de imputados por corrupción -en virtud de múltiples pruebas- siempre se aplicó a los jueces instructores como mucho una falta, nunca la prevaricación que conlleva 17 años de inhabilitación, así ya no mete la nariz donde no debe. Un juicio en el que no se admiten pruebas de la defensa ni las recusaciones que pide Garzón. A ver qué dice el periodismo independiente mañana.
Caro le salió a Garzón iniciar el sumario de la Gürtel. Desempolvó el proceso que instruía sobre el franquismo para convertirle en el primer y único juzgado en relación a la dictadura. Por intentar investigarla. La extrema derecha denunciante se alió con una presunta izquierda judicial ahíta de envidia, Salieris salivando por ver si por fin podían romperle el piano a Mozart.
Algunos periodistas precisan mostrar su profunda objetividad. Cierto que Garzón persiguió lo mismo al GAL que a ETA, delitos económicos o dictaduras (extranjeras, claro está) ¡pero!… tiene sombras, entró en política… dejando su cargo. Los demás jueces no son políticos oficialmente. Los dirigentes financieros que ya se sientan en múltiples gobiernos tienen bula. Qué lamentable periodismo.

En la clínica Jiménez Díaz esta mañana, 8 medios, cámaras en ristre, aguardaban horas en la calle a que saliera Terelu Campos (estrella de programas del corazón) que va a ser operada de un cáncer de mama mañana. He mostrado mi disgusto, como periodista, por verlos allí “con la de cosas que hay que contar que no sé cuentan”.
-¡Nosotros también somos periodistas! ¡Váyase a tomar por el culo, por el culo!-, me ha dicho gallito un fotógrafo.
Las largas pruebas para detectar una posible alergia, me han llevado a salir otra vez al cabo de un rato. Entonces se han animado a la táctica mafiosa de intentar amedrentarme disparando sobre mí fotos con flashes repetidos. Una nena ha preguntado: ¿en qué medio trabajas? Es ilegal retratarme si yo no quiero. Pero para los traficantes de cotilleos de braga y bragueta esto carece de importancia. Están respaldados por los medios que compran y venden basura, gracias a esa sociedad cómplice de que existan. Sería hermoso ver llegado el día en el que el único trabajo que pudiera darles de comer fuera el de recoger melones o limpiar fosas sépticas.
Hace muy pocos días murió otro periodista –de la televisión francesa en este caso- por estar en Siria informándonos de lo que allí pasa. Aquí, con muchos matices y excepciones, descubro algunos segmentos de nivel preocupante. Incluso tibieza e ignorancia personal. A algunos que no llegan ni a saber qué es el periodismo. ¿Compromiso? Pero ¿qué me dices? Harto de tus catequesis estoy, pareces una plañidera con perdón para las plañideras. ¿Compromiso? No, yo soy objetivo, solo quiero contar historias y no indicar a qué partido se debe votar ¿Cómo? ¿Quién dijo tal cosa? Vamos que no saben ni qué es el compromiso pero tampoco el periodismo.
Nos cocinan una “reforma” laboral que acaba con un siglo de derechos laborales. Acabo de oír a Rajoy decir, ante empresarios naturalmente que es con quien él habla, que se trabaja en ver si se negocian los sueldos en las empresas. Con la presión de más de cinco millones de parados. Dése por exprimido. Política, economía, sociedad y periodismo a juego.
Sé, porque pateando las calles y carreteras de España durante una larga carrera profesional en activo, pegada a la comunicación que hoy nos permite mantenernos en contacto en Internet, en las plazas de la democracia también el año pasado, hay otra España maravillosa por encima de tanta mierda. Pero como no sea más visible y eficaz las toneladas de caspa macilenta nos van a sepultar.




















