Estado de alarma: Crisis + deriva fascista de Hungría

El petróleo aproximándose a su máximo histórico del verano de 2008 en los días que se cocía la revelación de la crisis. El euro en niveles mínimos como cuando, en Febrero de 2010, comenzaron los primeros ataques especulativos a la moneda europea, tolerados y bastante silenciados. Es decir, alguien se está lucrando -y mucho- con esto.  Hemos añadido un nuevo factor: “la crisis de la deuda“, totalmente artificial y con fines únicamente especulativos. Crisis alimentaria provocada: también fue, en 2008, otra de las bases del cambio de paradigma mundial propiciado por el neoliberalismo y sus actores (aunque igualmente del estallido social fuera de Europa).  Tras tres años de crisis oficial, se reproducen –agravadas- todas las causas que la desencadenaron y surgen algunas más. Varios gobiernos democráticos han sido sustituidos por tecnócratas. Los grandes poderes financieros se sientan en los ejecutivos sin ningún pudor, incluso en España con el Ministro “Lehman Brothers” (el detonante de la crisis). Hasta la UE se ha dotado de un Tratado neoliberal al que han llegado por métodos escasamente democráticos. Los gobernantes no parecen ver otra solución a la crisis que recortes para la población, con todos los mecanismos de la manipulación de masas desplegados. Es el manual que llega a su cénit, a su reválida. Vivimos un momento tan insostenible que puede desembocar en soluciones de todo signo.

¿Nos falta la chispa? Podría ser Hungría. Algún antecedente: Fue el primer país en rebelarse al dominio soviético en 1956, la revuelta fue aplastada por el Kremlin. Fue también el primer país, durante el histórico 1989, que abrió sus fronteras a Occidente emprendiendo una senda socialdemócrata. Su acción tuvo una decisiva influencia en la apertura del Muro de Berlín y la desintegración del comunismo del Este. Entró en la UE en 2004. Recientemente… ha sido también el primer país de la zona en sentar a la ultraderecha en los parlamentos, incluso en el de Estrasburgo.

El filósofo italiano Paolo Flores D’arcais lanza un grito en la Cuarta Página de El País afirmando que Hungría se desliza hacia el fascismo. Una Hungría, por cierto, cuya economía está en niveles de bono basura. Lo que a Flores le preocupa más -y le hace asemejar la situación con la de 1938 con el florecimiento de los totalitarismos de ultraderecha, votados algunos en las urnas, que acabarían en el estallido de la II guerra mundial-, es la tolerancia de los Gobiernos europeos, y en particular de la UE, hacia estas derivas fascistas. Es uno de los puntos que también recojo en La energía liberada. Con sus ejemplos, naturalmente. Flores llama a los ciudadanos a que hagan “de la “cuestión de Hungría” un problema suyo”. Y sentencia con razón: “Si queremos evitar el contagio, es necesario que tratemos a los apestados como apestados”.

La Hungría fascista es un frente importante por cuanto supone admitir un cáncer gangrenoso en nuestro seno, pero la comparsa de todos los factores que influyen y que citaba al comienzo de este texto, confirman que nos encontramos en un momento crítico y que no se puede seguir mirando para otro lado si no queremos ser cómplices de una catástrofe de dimensiones impredecibles. No podemos seguir distraídos con zanahorias locales, si no es para mirarlas como lo que son realmente: una parte más del complot.

Así comienza el artículo “Hungría se desliza hacia el fascismo”. Es un puro grito:

“La Hungría democrática nos llama; la Europa institucional hace oídos sordos y da largas, llena de hipocresía. Sin embargo, aunque los Gobiernos europeos quieran perder el tiempo en burocracias y procedimientos paralizadores e irresponsables, es necesario que los ciudadanos europeos hagan de “la cuestión de Hungría” un problema suyo, una batalla suya. Una batalla que ya es inaplazable.

El Gobierno de Viktor Orban ha impuesto una nueva Constitución que pisotea los derechos democráticos mínimos que Europa considera vinculantes e irrenunciables para cualquier país que desee adherirse a la Comunidad. Se ha modificado la ley electoral a medida para facilitar al partido de Orban futuras victorias, se ha amordazado a la prensa y la televisión, los magistrados están sometidos a la voluntad del Ejecutivo, el Banco Central ha perdido cualquier margen de autonomía, y el nacionalismo y el racismo se han convertido en el aglutinante popular de este auténtico fascismo posmoderno”…

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8 comentarios

  1. Màire

     /  7 enero 2012

    Tenemos una EU con una gobernanza neoliberal salvaje, con lo que pensaban ayer ejerzen el poder hoy,¡ increible pero real! si salta la chispa, quizás, lo primero que arderá será el euro. un saludo

    http://www.elpais.com/articulo/opinion/nuevo/cuerpo/capitalismo/elpepuopi/20120107elpepiopi_11/Tes

  2. Es preocupante lo que está ocurriendo con la ultraderecha, no sólo en Hungría, que también. Pero es lo que tiene la democracia: la tolerancia del distinto (tolerancia con matices y límites).
    Sin embargo, y no sólo por venir de El País (que también), creo que hacemos un flaco favor amplificando algunas cosas y callando otras.
    Hungría es un país pequeño en cuyo parlamento se sientan personas de la ultraderecha, nos sentimos preocupados y así lo manifestamos. EEUU es un país grande y ha tenido a Reagan y a Bush, hijo, de presidentes, supongo que la etiqueta de ultraderechistas, en todos los sentidos, no les viene mal ¿no? Y de esos sí que hay que preocuparse…esos matan (y nosotros con ellos, gracias al PP de Aznar-Rajoy) para robar petróleo, imponen dictadores y luego los deponen matando al pueblo civil, secuestran en cualquier parte del mundo y se niegan a reconocer los derechos mínimos a los reos, tienen una cárcel, por no llamarlo campo de exterminio en Guantánamo (y otras secretas reconocidas pero no desveladas)…no quieren ni oír hablar del Tribunal Penal Internacional al que no le reconocen potestad para juzgar a sus ciudadanos, etc.
    Me pregunto si lo que este Medio de desinformación quiere es darse un baño de barniz moralista encima del óxido o está preparando el terreno para que digamos: menos mal que a nosotros nos tocó Rajoy y el monta tanto.
    ¿Hungría, ultraderecha? ¡¡ah, claro!!, que es El País. Lo raro es que no hayan metido a Chavez en el artículo

  3. José Miguel

     /  7 enero 2012

    Zana,
    yo El País hace un par años que no lo quiero ni para envolver bocadillos. De vez en cuando, muy de vez en cuando, da coletazos que hacen que uno piense que todavía quede gente decente en nómina por esos lares, y de vez en cuando se les cuela un artículo honesto escrito por algún colaborador … pero en general , ya te digo, ni pa envolver bocadillos.

  4. Joxemiel

     /  7 enero 2012

    Me da que la gente no hace sino mirarse el ombligo, preocupándose únicamente por lo que pasa en España, o en su comunidad. Si no hay una unión europea, entendida como unión de europeos, con soluciones europeas, no hay nada que hacer.
    En vez de eso parece que nos alegramos de que le vaya mal al vecino, por ver si así me va mejor a mi, sin darnos cuenta de que estamos todos en el mismo barco.

  5. WORDGALLARDETE

     /  7 enero 2012

    Zana, lo que dices de EEUU y ElPais es totalmente cierto, en mi opinión, mero eso no le quita riesgo a la situación de Hungría. Cualquier golpe contra la democracia debe de encender todas las alertas democráticas. Recuerda la situación de Europa en el 36 y lo que hicieron con España ( a la que no concedían peligro respecto al fascismo ) y resultó fundamental para hitler y musolini. Yo lo veo así.
    Un abrazo a todos

  6. Xaquín

     /  7 enero 2012

    Hoy me encontre un pais ardiendo en el patio de la vecindad y no entendia muy bien la razón (otro que tampoco debe arder aunque sea incendiario!). Parece ser que El Pais comulga con los derechistas presidentes USA…curioso, pero yo creia que Hitler subió al poder “democraticamente”…pero en Alemania!
    Hai vecinos que tienen problemas con la historia? Algunos vecinos siguen pensando que aquel dicho de “primero vinieron por…” solo vale para aplicar en los regimenes fascistas clásicos…

  7. Ramón

     /  8 enero 2012

    Zana, no nos olvidemos del ilustre premio Nobel de la paz Obama y de la Chacón, cuando hablemos de bombardear países.
    Se van de Irak dejando un país tan democrático, tan democrático, que los soldados tienen que desfilar con pasamontañas para que luego no los reconozcan por la calle los “felices” ciudadanos del montón, fíjate que democracia han dejado ahí.
    Y se van de Libia antes de asegurarse de que ahí hagan elecciones. Eso sí, se cepillan a Gadafi, vaya a ser que si, por un despiste, las llegan a convocar algún día, no se pueda presentar y dejan con “el trasero al aire” al Obama, a la Chacón y a toda la fauna ésta.
    Por cierto, Obama prometió el oro y el moro y, como ha tenido un éxito tan rotundo con la sanidad para todos, la economía, la paz en el mundo…..pues claro, ni siquiera tiene un rival demócrata. ¿Y alguien sabe porqué?
    Pues porque, para felicidad de los “Obamas” de turno, ahí tienen la “suerte” de tener “listas abiertas”. Así, la culpa de que San Obama, no haya conseguido sus objetivos, la tienen los congresistas, que ahí no tienen que someterse a la disciplina de partido. Votan a su bola. O mejor dicho, a la bola de quienes les han financiado la campaña a tal o cual candidato.
    Así que nada, aquí a pedir “listas abiertas” y a ir buscandose la vida con la sanidad y con todo lo demás.
    Saludos

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