… Y sin embargo, la tierra, se mueve

El 22 de junio 1633, en el convento dominicano de Santa María sopra Minerva, Roma, Galileo Galilei es condenado por su herejía y se prohibe su obra. Ha osado contravenir la doctrina biblíca afirmando -tras largos y revolucionarios estudios- que la tierra gira alrededor del sol y no al revés como siempre se había asegurado. La teoría geocéntrica situaba al planeta Tierra en el centro de la creación y todos los astros daban vueltas en torno a ella. El salmo 93 (92) lo da a entender al afirmar » Tú has fijado la tierra firme e inmóvil». A Galileo un rival le  llamó textualmente: «imbécil con la cabeza a pájaros». Alguno de sus colegas y antecesores fueron a la hoguera por mandato de la Inquisión, pero Galilero se retractó de cuanto había visto para salvar la vida. Pasaría casi siglo y medio hasta que se aceptaran sus teorías. La tierra se movía.

 Se mueve, y cruje, y engulle vidas y personas como ha demostrado un nuevo terremoto: el ocurrido en l,Aquila, en el centro de Italia. Ahora toca rescatar a quien se pueda, desescombrar, ayudar a los heridos y damnificados… y aparcar la polémica. Lo ha dicho Berlusconi, el jefe de Gobierno italiano. Porque la hay. En la entrada anterior veréis como Giampaolo Giuliani, un geofísico de la zona, alerta de la proximidad de una gran terremoto en vídeos fechados el 31 de Marzo. Había vivido una larga peripecia. El científico ha desarrollado un método, en parte propio, midiendo la presencia de gas radón en la atmósfera, hecho que se ha observado se produce antes de los seismos. Científicos norteamericanos trabajan también en los cambios atmosféricos aparejados a un cataclismo de estas características. Al parecer, ya desde los primeros movimientos de la tierra en el interior se liberan gases.

   Inmediatamente, Giuliani acudió a las autoridades pero no le prestaron atención. A los medios informativos. Tampoco. Lo difundió por Internet. Y ya se empezó a enterar la población. Salieron a la calle con coches y furgonetas y altavoces pidiendo la evacuación. Y llegaron los periodistas. Y… llegaron los políticos. Hicieron reuniones. Preguntaron a otros científicos. «No se puede prever». En algunos casos se ha hecho. El Tsunami de Indonesia, por ejemplo. Y todos los que son previsibles ante síntomas anormales, por mostrar indicios, en lugares de alto riesgo, como era el caso de esa zona de Italia.

A Giuliani le llamaron «imbécil» -casualmente y salvando las distancias con Galileo-, le amonestaron y le obligaron a quitar sus investigaciones de Internet porque estaba causando alarma en la población. En el siglo XXI, aunque… en la Italia de Berlusconi. El experto empresario televisivo ha sentenciado: «no existen datos científicos que permitan prevenir las sacudidas». El jefe del Instituto Italiano de Geofísica, Enzo Boschi, ha desacreditado, también, las predicciones de Giuliani. «Cada vez que hay un terremoto hay gente que dice haberlo predicho. Hasta donde yo sé, nadie puede predecir un terremoto con exactitud».

Sólo que Giuliani sí lo hizo con anterioridad y el hecho probado es que ha habido un terremoto e Italia llora sus muertos y pérdidas económicas.

¿Tanto costaba escuchar sus argumentos? ¿Y activar, por si acaso, un plan de emergencia previo? Era caro, supongo. No hay que alarmar a la población, además. Es mejor enterrarla y socorrerla. Y decirle que no piense, con la ayuda de una prensa «equidistante», la del «este dice, el otro dice y yo no trabajo» y el manto de olvido de actualidades más perentorias.

Giuliani espera que alguien le pida disculpas. No creo que suceda. Más bien, será proscrito en su trabajo. Han pasado siglos y nada ha cambiado. Y siempre es la misma ideología la que cercena el progreso, y siempre la sociedad la que paga y calla. Pero la tierra se mueve, por fuera y por dentro.

Los terremotos de los pobres

dsc06598

Que la tierra no tiembla igual para los ricos que para los pobres, lo aprendí en 1989, al informar sobre el terremoto de San Francisco. Todavía conservo la camiseta que inmediatamente fabricaron: 7,1 escala Richter, yo sobreviví. Hubo 300 muertos. El barrio de la Marina destrozado, uno de los principales puentes, el de la Bahía a Okland, con graves desperfectos. Con asombrosa serenidad y participando incluso los vecinos, organizaron el desescombro, la ayuda, y a las pocas horas había incluso souvenirs del «evento» en puestos callejeros.

 Apenas un año después se produjo un terremoto en Irán, de poca mayor magnitud: 7,3. 67.914 muertos, según datos oficiales, aunque otras fuentes afirmaron que la cifra rondaba los 100.000 -ni siquiera los cuentan igual-. Lo mismo sucedió en el seísmo de la India (en Latur). 10.000 muertos para el gobierno, 50.000 en opinión de fuentes más realistas. Lo curioso fue que aquí la intensidad fue de 6,0. La misma que en Colombia en 1999 en donde -se cree- murieron 5.600 personas. Menos fuerte aún, uno en el Noroeste de Afganistán en 2003, 5,8, hablaron de 1.000 muertos ¡cualquiera sabe! Ni imágenes llegaron prácticamente.6,5 en Bam, sureste de Irán, 80.000 víctimas, se dice, y pueblos absolutamente arrasados -de estos sí vimos algo-. Japón, en cambio, salda sus terremotos con balances menos trágicos. Sufrió uno en 1933, de 8,9, y se contabilizaron menos de 3.000 fallecidos. Allí tienen unas severísimas normas de seguridad para la construcción de edificios, previendo movimientos telúricos. Uno de los más intensos que se conoce en el último siglo, 9,2, fue en 1964 en Valdes-Alaska, Estados Unidos: 2.465 víctimas (oficialmente). Y el mayor de la historia, 9,6, en la ciudad de Valdivia (Chile), el 22 de mayo de 1960. 3.000 fueron también los fallecidos, pero los damnificados llegaron a dos millones de personas.

La cifra de víctimas depende, sin duda, de si el seísmo afecta a un núcleo poblado o no, pero es un hecho que los edificios más endebles -debido a pobreza y/o corrupción- soportan peor los envites de la tierra. El de hoy, en el centro de Italia, los Abruzos, es de 6,3, -no es una intensidad excesiva-. Hablan de «decenas de muertos», en un censo de 80.000 personas y las casas se han venido abajo.

La tierra cruje y se asienta como un monstruo que dormita y se despierta ajeno a unos seres vivos que construyen su existencia sobre ella. Algo se puede hacer para prevenir las consecuencias de sus exabruptos: construcciones sólidas, controles sismográficos, planes de evacuación. Un técnico e investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Giampaolo Giuliani, avisó del de Italia, casi hasta desgañitarse, y le tacharon de alarmista. Dijo que un fuerte seísmo iba a sacudir la zona de L’Aquila en los próximos días. Nadie le hizo caso, pese a que las predicciones alertaban de fuertes movimientos, más aún, fue acusado de generar una alarma innecesaria y de extender el pánico.

La Agencia Municipal de Protección Civil -informa reuters-, incluso celebró una reunión el día 31 de Marzo, con el Comité municipal de riesgos, para «tranquilizar a la gente del pueblo», que estaba saliendo a la calle con furgonetas y altavoces pidiendo a la población que evacuaran el lugar. «Los temblores forman parte de una secuencia típica que es absolutamente normal en una zona sísmica como la que alrededor de L’Aquila,» dijo el jefe del organismo de protección civil y que no veía ninguna razón para la alarma. Ayer mismo el jefe de la Agencia reiteró sus declaraciones en una rueda conjunta con Berlusconi. Y añadió algo aún más preocupante: «No está en nuestra cultura tomar precauciones o construir de manera adecuada en las zonas en que podría haber fuertes terremotos».  Italia y su cultura tienen, al parecer,  asuntos más importantes de los que ocuparse. Busca por el blog y encontrarás cuáles.

Guerra y paz

España: la mala educación

cumple2009-074

¿Para qué me voy a molestar en aparcar en el espacio reservado? Quien venga detrás que espabile… o que se fastidie. Es al volante de un coche cuando el español retrata mejor su mala educación: no piensa en los otros, no busca el bien común, y ése es el fondo de una formación integral. Esta manera de aparcar es tan frecuente que me bastó salir con la cámara para encontrar varios ejemplos. (Atendamos a otro detalle: suelo agrietado, marcas difusas sin pintar en mucho tiempo ¿es propio de la capital de una potencia mundial que se ha endeudado en actuaciones accesorias? Aquí todos andamos a juego).

Luego está dejar el vehículo en doble fila, esto no sucede en casi ningún país del mundo que yo conozca. Escuché a Javier del Pino, corresponsal de la SER en Washington, decir que para los -¿maleducados?- norteamericanos es una actitud impensable.

O abandonarlo tapando la salida de un garaje, porque es «un momentito», mientras voy al banco o saco una película en el videoclub. Es algo que a mí me sucede casi a diario, cuando quiero salir de casa. Si pitas, se enfadan. Tampo hay que hacer sonar tanto el cláxon, cietamente, sólo lo hacen los paises subdesarrollados. 

O no ceder el paso al ver que otro quiere acceder a una vía principal o desaparcar. También contribuyen los poderes públicos: en Madrid tenemos, entre otros muchas, una vía de circunvalación, la M30, diseñada al parecer con la parte del cuerpo que uno utiliza para sentarse. Se hace preciso atravesar dos y tres carriles en un brevísimo espacio para incorporarse al centro, que a su vez es la única forma de llegar adonde uno se propone. También dispone de vías de salida e incorporación que se cruzan entre sí. Pues bien, a veces no hay forma de lograr el objetivo porque lo impide la velocidad de los demás coches que no facilitan la maniobra. Un taxista me explicó que este trazado no era intencional, resultaba más barato simplemente. Se lo contó un ingeniero municipal a quien llevó en su automóvil. Decidida a ser cívica, ahora facilito siempre las maniobras de los demás y he comprobado que se pierden exactamente dos segundos al frenar para que el otro pase. Recibo saludos y muestras de gratitud, asombradas, y muy reconfortantes. «Vd. quiere provocar un accidente», me comentó otro taxista, este oyente de la COPE.

El tráfico constituye uno de los principales reflejos de la mala educación de algunos españoles, de su primaria vanidad y egoísmo. Pere Navarro, Director General de Tráfico, lo resumió así, a mis preguntas, en un reportaje de Informe Semanal: «en otros países se conduce pensando en los demás, aquí somos algo más egoístas y más individualistas».

No prodigamos dar las gracias, y pedir las cosas «por favor» sale con fórceps. Cosechamos un notable fracaso escolar y la educación de los adultos es muy precaria. Unos pocos ejemplos:

Antes de la crisis de la prensa de papel, los periódicos apenas vendían 100 ejemplares por cada 1.000 habitantes en España. Justo la cifra que la UNESCO marca en el umbral del desarrollo, y que supone menos de la mitad de la media europea. Finlandia y Suecia alcanzan, por ejemplo, más de 400 ejemplares por 1.000 habitantes. Y sólo Portugal, Grecia e Italia, como siempre, están a la par o por debajo de nosotros.

Un estudio de la agencia de medios «Initiative» – que es una reconocida marca internacional de consultores comerciales y estrategas de imagen-, analiza nuestro primer consumo de ocio: la televisión. Y asegura que, en España, 5.200.000 personas sólo ven programas de corazón, y que ése es su único entretenimiento. Mujeres de edad madura, amas de casa -más de entornos rurales-, forman el núcleo principal de este sector. Y otro grupo, de 3.100.000 teleadictos, ven todo lo que les pongan, cualquier cosa. También la mayoría son mujeres, aunque más jóvenes.

Parece obvio tener que repetir que la falta de información hace más vulnerables a los ciudadanos ante los mensajes dirigidos intencionadamente. Es preciso saber, para tener opinión y decidir. Frente al «que me den lo que quieran», 5 millones de personas buscan información, en cambio, por varios medios. Son hombres y mujeres jóvenes, adultos informados, que ven menos televisión, visitan con asiduidad Internet y leen páginas de noticias, finanzas y ocio. La formación marca profundas diferencias, que no se resolverán en el sofá engullendo programas adocenadores. De cualquier forma, según el EGM (Estudio General de Medios) el consumo de televisión ha descendido en los últimos diez años 2 puntos, mientras crecía de forma espectacular el de Internet que ha pasado de un 0,9 en 1997, a un 27,2%.

Sería exhaustivo señalar todos los puntos que reflejan la mala educación española y, también, las profundas diferencias que se crean al tener mayor o menor instrucción, o mayor o menor interés . Ya lo he tratado, además, en otras entradas y artículos. Sólo la educación nos salvará, es la raíz de todos nuestros problemas.

Un país atrasado hasta el bochorno se rebeló votando en las urnas otro sistema: la república y lo que llevaba aparejado en aquel momento. Y el experimento -que posiblemente tuvo errores- cayó sofocado por las armas, para consagrar un retraso social histórico. Un comentario del portal meneamé.net, dio un certero diagnóstico hace unos días: «la guerra civil la perdieron los maestros y la ganaron los curas«. Y ahí seguimos. Cuando nos quejamos de que nuestro país no cuenta internacionalmente, deberíamos preguntarnos -insisto un día más- si no será culpa también de la sociedad española.

Un último ejemplo. Alguien ve mal que se fume en los wáteres y quiere ponerle remedio. ¡Bien! Lo hace…. ensuciando la puerta.

cumple2009-066

 

PD. Hoy cumple tres meses el blog. Muchas gracias por el impresionante número de visitas, por las ayudas, citas y reproducciones, y por los inteligentes comentarios.

Prensa israelí borra a las mujeres del nuevo Gobierno

wq03158bw

¡Qué duro es ser mujer! Hablábamos ayer de las «primeras damas», ofrecidas como pasteles en flor de nata y guindas  por la cumbre del G20, con el beneplácito general. Ahora, encontramos a prensa israelí, ultraortodoxa, que consideras «impuro» mostrar fotos de mujeres -la culpa sólo está en sus libidinosos ojos-, y, ni cortos ni perezosos, sus autores han echado mano del fhotoshop -que no es impuro al parecer, a pesar de ser un invento del siglo XX- y, literalmente, han borrado a las dos únicas mujeres que presentaba el nuevo gobierno judío entre 30 hombres.  Los huecos los ha rellenado con señores de traje. Fijáos bien cómo, es curioso: los han tomado de los extremos y les han rebajado considerablemente la estatura.

   Creo que esta tarde me voy de compras a cumplir los sagrados destinos que tiene encomendada la sociedad de norte a sur y de este a oeste.

Todavía sería peor haber nacido en Italia

   El Primer ministro italiano Silvio Berlusconi ha dejado plantada a la canciller alemana Angela Merkel en la alfombra roja -por la que se accedía desde Alemania a Francia a través del «Puente de Europa»-, porque estaba hablando por el teléfono móvil. Tras larga espera y cambios de expresión, Merkel ha recibido al premier británico Gordon Brown, y ha abandonado el lugar.

   El diario La Repubblica cuenta la razón de la inaplazable conversación: Berlusconi hablaba con Erdogan, el primer ministro turco, según ha hecho publico el Consejo de la OTAN. Erdogan -que presiden un gobierno laico- tiene problemas de  política interna y ha decidido empuñar la bandera del Islam y oponerse a la elección del danés Rasmussen como secretario general de la OTAN que habían pedido  Alemania, Francia y Gran Bretaña y luego ha aceptado EE.UU.

     Rasmussen tuvo un papel activo en el caso de las viñetas de Mahoma que publicó en 2006  un periódico danés. El primer ministro no fue partidario de censurarlas y, además, según Erdogan,  Dinamarca da cobertura a un canal de televisión afín al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), considerado terrorista por Turquía y la Unión Europea.

   En este gran embrollo, aparece Berlusconi como moderador -si ésa es la verdader razón de la llamada-. Además de  la larguísima lista de irregularidades democráticas, cada día parece añadir una nueva. Ahora Foggia, en el Sur del país, va a poner autobuses especiales para inmigrantes -buena parte de ellos árabes-, para que no se mezclen con los italianos de la ciudad. Nos quejamos de España, pero haber nacido en Italia, sería mucho peor.
Actualización 16,00
  Finalmente el nuevo secretario general de la OTAN será el danés Anders Fogh Rasmussen. Se han vencido las retitencias de Turquía y se ha acordado por unanimidad. La reunión entre el presidente de EE UU, Barack Obama, y Erdogan, celebrada esta mañana parece haber salvado estas reticencias.
Dos cuestiones:
¿Ya no le molestan a Erdogan las viñetas? Había dicho que ni él ni otros países islámicos aceptarían nunca a Rasmussen. ¿Pueden unos dibujos originar este conflicto? ¿Incluso tres años después?
 ¿Con quién hablaba Berlusconi?    

Sonsoles, las primeras damas y la familia

sonsoles

«Ni el G-20 ha conseguido que Sonsoles Espinosa, la esposa del presidente del Gobierno, haya lucido sus mejores galas. Como viene siendo habitual la consorte de Zapatero ha vuelto a mostrar su particular visión sobre el papel de las «primeras damas»y de nuevo ha dejado a su marido sin brazo al que agarrarse cuando los flashes empiezan a saltar». Así comenzaba la información de El Mundo, sobre el hecho de que la esposa del presidente del gobierno español no acudiera a Londres a hacer un recorrido turístico, cultural y de obras de caridad, y componer una foto con las otras esposas de presidentes asistentes a la cumbre del G20. Tampoco fue Carla Bruni. Ni los maridos de las dos únicas presidentas, Merkel y Cristina Fernández de Kirchner, pero de ellos no nos cuenta nada, Esther Mucientes, la firmante de la noticia.

Mucho se ha hablado en los medios de Sonsoles Espinosa -la anécdota copa el periodismo de hoy-. Soitu que zigzaguea en su línea editorial, incluye hoy una pieza paradigmática de lo que apunto que es la tercera más vista de la web: «Sonsoles eclipsa a ZP sin poner un pie en la cumbre«. La redacta otra mujer, Beatriz García, se ha molestado en bucear por los principales medios estadounidenses y británicos, para concluir que «no hay una sola mención a Zapatero». Y sí ha encontrado de su mujer: «Según The Huffington Post, Michelle Obama no ha acertado en absoluto en la elección de su vestuario y tendría que aprender de Sonsoles, a quien definen como una de las cinco mujeres más elegantes del panorama europeo. Un icono de estilo en el que Michelle debería de inspirarse para huir de los modelos que ha lucido los últimos días, que tildan de «desastrosos». Para The Huffington Post la mujer de Obama ha cometido tres graves errores: vestirse demasiado informal para visitar a la Reina, apostar por cardigans que parecen «cutres» y elegir un corte de falda que no le sienta bien». Para ese viaje, no se necesitaban… bolsos de Prada.

 Aún no queriendo ser Sonsoles una mujer florero, la periodista le ha dedicado todo el surtido de IKEA para que elija con cuál presentarse. España no ha aparecido nunca en las cumbres internacionales, sencillamente porque no estaba, cosa que ahora sí. Pero es que, de la foto de las Azores, los medios norteamericanos borraron a Aznar literalmente. Sólo sacaban planos de Bush y Blair. Aquella trágica noche yo también me molesté en ver las cadenas norteamericanas y Aznar para ellos no existió, editaron lo esencial y Aznar no lo era. No contamos fuera, no podemos engañarnos. Es la primera vez que vamos a una cumbre decisoria, esperemos a ver qué pasa en el futuro. La periodista de SOITU apunta que Zapatero lleve a Sonsoles: «Zapatero va a querer pegarla a su lado para que los flashes disparen a la mujer más cool entre las primeras damas y al trajeado señor que la acompaña».

The Huffington es un blog que, con visitas millonarias, se ha convertido en una web de culto para los amantes del periodismo moderno: política y celebrities. Y The Guardian -de quien cita su artículo del día anterior- cayó en la misma frivolidad. A ver qué tiene que ver en una cumbre cómo vayan vestidas las señoras de los presidentes. Nada nos han contado ninguno de cómo iban ataviados los maridos de las presidentas, y si estuvieron. Ni el Sr. Clinton, esposo de la Secretaria de Estado norteamericana.

Afortunadamente la mujer de Zapatero parece tener las ideas claras, y aparecer en la prensa como portadora de joyas y cortes de pelo le debe hacer bien poca gracia.

El problema es más de fondo, como suele suceder. Al igual que en las más antiguas monarquías, no nos gobiernan personas, sino familias. Un presidente norteamericano puede ser negro, pero no soltero. El concepto de «Primera dama» nació allí. En España sólo Ana Botella se apuntó a intentar reivindicar ese papel que, en teoría corresponde la reina, pero tampoco porque figura en la Constitución como «consorte del Rey».

La familia, como idea religiosa, impera en nuestra sociedad, no es discutible. A pesar de que la propia sociedad se aleja cada vez más de su formato tradicional. Y en él, la mujer sigue siendo el reposo del guerrero, y la que tiene lucir acicalada, hidratada, perfumada y enjoyada como un accesorio.

En España siempre ha mandado -para nuestra desgracia- la tradición religiosa, pero los padres de la Constitución norteamericana no eran, precisamente, furibundos religiosos. La primera enmienda dice: «el Congreso no aprobará ley alguna por la que adopte una religión oficial del estado o prohíba el libre ejercicio de la misma, o que restrinja la libertad de expresión o de prensa, o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y a pedir al gobierno la reparación de agravios». ¿Qué ha pasado para que ahora sean todos ultrarreligiosos? ¡que se permitan no serlo!, no saldrían elegidos.

Michelle Obama es una profesional prestigiosa, lo son muchas de las esposas de mandatarios, como Sonsoles Espinosa en nuestro caso. Y nosotros hemos elegido a una persona, no al paquete completo ¿o sí?  Una pista sobre a quién elige el alto cargo para compartir su vida sí da. Pero no tiene porqué llevarla colgada del brazo en las fiestas de postín.

He escuchado a algunas esposas de hombres influyentes, reivindicar el papel de su labor. Antaño, fueron progresistas incluso. «Detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer», dicen. No en el siglo XXI. Ahora la mujer piensa, trabaja y decide y debe defender su propia carrera y su espacio, que ya no siempre es ser «señora de». Pero las propias mujeres, las periodistas, siguen empeñadas en conservar el cliché. Lo malo es que su tópico les parece elogioso y sus lectores desinformados se lo aplauden.

Si España no figura apenas internacionalmente, nunca, también puede ser culpa de los españoles, incluidos sus periodistas.

Siente a un juez a su mesa

Un juez de Florida (EEUU) se ha lanzado sobre un acusado  (incluye fotos y vídeo) que trataba de agredir a su víctima durante un juicio por violencia machista, y ha logrado parar la agresión.  El juez Ian Richards no titubeó ni un momento en saltar encima de John Charles Reasee, que había perseguido a Nicole Ward por la sala del tribunal aprovechando que le habían quitado las esposas por error. Aterrorizada, la víctima corrió a protegerse junto al juez quien se lanzó desde su banco a salvarla. No sabemos si el bueno del Juez Richards había comido con el agresor machista la noche anterior un plato de frijoles con chiles que le habían bailado en el digestivo durante el sueño, o si el acusado le había obligado, además, a pagar la factura. Si, tras la agresión del Juez, el inculpado ha presentado denuncia por daños y perjuicios, tanto por la actuación en el tribunal del magistrado, como por la escasa utilidad de la cena. Esa cercanía, esa comprensión que se crea compartiendo una mesa con ricas viandas, no cabía predecir que luego el Juez perdiera los estribos y te sacudiera. Ni siquiera porque uno pretendiera seguir maltratando a la mujer que le denunció. 

    Presuponemos que ha ocurrido así, porque es lo que sucede en todas partes -no vamos a ser diferentes los españoles-. Presuntos violadores, asesinos, ladrones, saqueadores, contrabandistas, piratas, defraudadores, malversadores, chantajistas, rufianes, proxenetas, pederestas… y gentes de bien, acusadas injustamente, hacen cola en los restaurantes de todo el mundo para pedir hora y comer con quien ha de dilucidar su inocencia o culpalbilidad, su paso de presunto a autor de un delito. Los jueces no dan abasto, almuerzan, comen, merienda, cenan y hasta desayunan con diversos acusados. Desayuno continental, buffet y chocolate con  churros.  Todo en el mismo día. Y un día tras otro. La saturada justicia española en particular come tête a tête -en lugares públicos y con periodistas en el recinto, eso sí- con todos los encausados. Más que nada para conocer de primera mano sus cuitas y argumentos. Es una excelente medida que pienso aprovechar si alguna vez me veo en un litigio. Estoy convencida de que mis argumentos se verían de otra forma ante un buen plato y un buen vino, y sin molestos testigos.

   El presidente del tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Francisco Javier Vieira, ha reconocido que habló el pasado lunes sobre la operación Gürtel con el consejero de Presidencia, Justicia e Interior y secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, durante una comida que mantuvieron en el restaurante Solchaga de la capital, un establecimiento estupendo con precios también estupendos. El Juez ha de juzgar precisamente el caso Gürtel vinculado al PP en Madrid, por casualidad, tras haberle remitido el sumario el juez instructor Baltasar Garzón. No se ha tomado medida alguna, y, ante las quejas suscitadas en otros partidos y algunos medios,  el PP dice que la cacería de Garzón y el ministro Mariano Fernández Bermejo, fue diferente. Sí, en aquella había 30 personas andando por el campo.el Juez no investigaba a Bermejo, ni a ningún miembro de su paritido. Y Bermejo dimitió.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha emitido un comunicado aclarando que el presidente de este órgano judicial, Francisco Javier Vieira, sólo informó «tangencialmente» al consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, durante el almuerzo que mantuvieron sobre el estado del ‘caso Gürtel’, «sin revelar dato alguno que no pudiera hacerse público».

 La nota señala que, a esa misma hora, justo al lado de Granados y Vieira, almorzaba también «un conocidísimo periodista -quien al parecer se calló como un muerto- que antes de irse del restaurante aprovechó para saludar al consejero de Justicia». «Acto seguido y con la mayor naturalidad, Granados procedió a presentarle al presidente del TSJ, a quien personalmente el periodista no conocía. La reunión, por tanto, no tuvo lugar en una atmósfera secreta, más bien todo lo contrario».

   Hace unos días, otro implicado, Francisco Camps, presidente de la Comunidad valenciana,  también acudió en primer lugar al juez que habrá de juzgarle. Dado que son íntimos amigos ¿quién mejor para comprenderle? Pero las amistades se fomentan, el conocimiento al menos. Comer juntos es un buen principio.

     Pues nada, me he quedado muy tranquila. Esto es humanizar realmente la justicia. Lo que no sé si los jueces resistirán el menú, comer con todos los encausados que han de juzgar es tarea añadida. Ah, que a lo mejor no son iguales todos los jueces, ni todos los afectados por una implicación. No sé porqué me parece que el Juez de Florida no comió en realidad con el acusado.

El G20 apuntala el capitalismo

Han retocado varios borradores, han negociado entre bastidores las posturas enfrentadas, las cifras a aportar al plan de rescate subían a lo largo del día hasta aprobar la mayor inyección económica de la historia. Más de un billón de dólares extra (en torno a los 750.000 millones de euros). De ellos, 750.000 millones de dólares se destinarán a reactivar las economías de los países más desfavorecidos y el resto para incentivar el comercio en general. Los distribuirá y controlará el FMI, organismo que hasta ahora ha llevado políticas erráticas y del que se prevé una inconcreta remodelación. Habrá, además, 100.000 millones para los bancos multilaterales de desarrollo (el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo).

 Han puesto dinero sobre la mesa, se crea, además, un Consejo de Estabilidad Financiera -en el que estará España- para controlar al sector financiero, causante esencial de esta crisis. Lo hará junto al FMI. También se va a ir contra las primas desvergonzadas a los ejecutivos de los bancos. Sarkozy -muy satisfecho- ha dicho que «se había acabado el capitalismo al estilo anglosajón».

Punto fundamental: «principio del fin de los paraísos fiscales», como lo ha definido Rodríguez Zapatero. Se confeccionará una lista negra de aquellos países y reductos consagrados a la evasión fiscal. Se anunciaba para hoy mismo, pero la relación definitiva puede dilatarse hasta seis meses. Algunos problemas. «El anterior listado de la OCDE no permite ser demasiado optimista», cuenta Ignacio Escolar. «En ella sólo se considera como paraíso fiscal a tres países: Mónaco, Andorra y Liechtenstein». Le Figaro, más tarde,  informa de otros cuatro añadidos hoy: Uruguay, Costa Rica, Malasia y Filipinas. En la lista «gris oscura» se encuentran 32 estados, -Andorra y  Liechtenstein  están aquí ahora, han mejorado el color y ya se considera que no incumplen completamente los acuerdos internacionales- y luego Gibraltar,  Barbados, Liberia, Bahamas, Bahrein, Belize, Bermudas, Islas Cayman y Panamá. Por último, en la «gris clara» se situarían, según el diario, Austria, Bélgica, Brunei, Chile, Guatemala, Luxemburgo, Singapur y Suiza. Si no investigan en Suiza mal vamos.  Y otro problema aún más serio: se investigará a petición concreta. Es decir, que si alguien busca una empresa ha de preguntar paraíso por paraíso si hay allí una cuenta fraudulenta. Sí se preven sanciones ejemplarizantes.

Habrá que ver cuál es el desarrollo de todos estos puntos. Hay que ser posibilistas, dado que no son esperables revoluciones masivas… todavía. La sociedad no parece estar suficientemente harta. En esa línea, incluso es saludable contemplar colores y procedencias diferentes en la mesa donde se decide nuestro futuro. Ver allí a países que no son poderosos pero cuya voz cuenta. Como decía Iñaki Gabilondo, representan al 85 % de la riqueza del planeta, el otro 15% se lo reparte el 40% de la población mundial. Ellos también tendrán que estar.

Todos contentos. Obama cambiando la faz de EEUU que Bush enturbió y como estrella del rock popular. Sarzoky no se ha visto mermado. Merkel tampoco. Brown, nada,  mucho menos de lo esperado. Lula sólido. Buen papel de Zapatero que consolida la presencia de España en las tomas de decisión planetaria. Y la sensación de que, acuciados por la crisis, los mandatarios internacionales intentan cambiar algo. Nadie sabe si no será sólo prolongar la agonía del capitalismo y, con ella, la nuestra. Esperemos algo más tranquilos.

«Pues es de Zara»

zara3

Cuando a un español -a una española sobre todo- le comentan: qué traje tan precioso llevas, responde inmediatamente «pues es de Zara» o «tiene 10 años». «¡Qué bien te veo esta mañana!» suele obtener esta contestación: «¿sííí? no creas, no he dormido nada». «¡Vaya vajilla -mesa, reloj, calcetines, lo que sea-  tan estupenda!»… «la compré de oferta». Los extranjeros se ríen mucho con esta falsa modestia española. Ellos, ante los halagos, dicen simplemente: Gracias.

Es uno de los apuntes de mi libro que más divierte. Porque todos lo hemos experimentado… y practicado. Seguramente hay una razón fundamental: no queremos despertar envidia. Por supuesto que nos gusta que nos alaben, luchamos incluso por ello, pero disimulando.

Es muy difícil, aquí, ser profeta en la propia tierra. Cierto que Fernando Alonso arrastra multitudes en sus carreras de Fórmula 1, pero a la vez se le detesta. Nadal y Gasol, se libran, son «chicos sencillos», apenas despiertan envidia. Ninguno de nuestros cargos internacionales desde el meritorio Mayor Zaragoza en la UNESCO, a Javier Solana -que ha ostentado múltiples puestos de responsabilidad en Europa-, incluso Rodrigo Rato en su efímero paso por el Fondo Monetario Internacional, han merecido el aprecio que hubieran tenido de nosotros de haber nacido en Alemania o Inglaterra por poner un caso.

Uno de los casos más flagrantes es el de Ferrán Adriá y otros grandes restauradores españoles. Si en algo somos realmente el número uno mundial, sin discusión fuera de aquí, es en la cocina. Pero ya hace tiempo que se ha levantado la veda: hay que «jubilar a Adriá» -como leí textualmente en un titular-. El gran creador ha de pasar a la historia a los 45 años porque ha triunfado, simplemente, y porque otros cocineros rivales le tienen envidia -amén de copiarle-. Y, muy en especial, porque rechazar lo que no entienden cala en las mentes de muchos paletos españoles. Adriá -y otros cocineros vascos y catalanes- han elevado la gastronomía a la categoría de arte y uno no desayuna todos los días con un Velázquez en el Museo del Prado. Él  busca, para, como suele decir, volver a encontrar algo tan brillante como la tortilla de patata, que un día alguien ideó. Sus hallazgos marcan tendencias, pero algunos no las captarán hasta que lleven siglos degustándolas, como les pasó en su día con el chuletón de buey o las fabes con almejas.

Baltasar Garzón es otro ejemplo diáfano. Ha osado destacar. Hasta sus admiradores más incondicionales suelen incluir al lado de los elogios: pero va de juez estrella. Sus opositores vilipendian hasta el primer biberón que tomó. Las instrucciones de sus juicios no acaban en nada y es tendencioso políticamente, dicen. Bueno, le amargó los últimos años de su vida al dictador chileno Augusto Pinochet, metió en la cárcel a los acusados del GAL -de los pocos que han purgado prisión por actuaciones irregulares-, o ha intentado restablecer la memoria histórica y enjuiciar al franquismo. No parece una línea de trabajo de una única dirección. Por cierto, denunció que el franquismo robó niños de los vencidos -igual que hizo la dictadura chilena- y un manto de silencio cubre su gravísima acusación. Ningún juzgado ha emprendido las exhumaciones de cadáveres de las cunetas donde los arrojó, tras fusilarles, el franquismo. Ahora, ha estado instruyendo un caso de corrupción, Gúrtel, vinculado al PP: la hoguera puede ser el mejor de sus destinos. Querellas, difamaciones, persecuciones. Tampoco parece contar con muchas simpatías entre sus compañeros de la judicatura, y de ello hay múltiples ejemplos. Resalto sin embargo que prácticamente nadie excluye un «pero» al hablar de Garzón.

Zapatero. Otro ejemplo. Ahora toca ponerlo «verde». La derecha siempre lo ha hecho, con los más durísimos apelativos. La izquierda lo está practicando también, en este momento que coincide con su salida estelar a las cumbres mundiales. Que ha cometido muchos errores, sin duda, -sí, yo también critico a Zapatero- pero por un empeño personal se encuentra entre los líderes mundiales, cosa que no logró Aznar con su sometimiento a Bush. Se le ocurre a Zapatero ir al baño, como ha hecho el presidente de Canadá cuando se hacía foto del G20, y hay que convocar -aquí- nuevas elecciones. Ha acometido grandes medidas sociales. Estábamos bajo mínimos, todavía falta mucho por recorrer. Que ya le invadido el síndrome de la Moncloa parece cierto o que sólo parece confiar en personas de dudosa valía también -eso es el síndrome Hubris-, pero ¿lo haría mejor Rajoy? Dejémosle que gane las elecciones y lo demuestre. Los norteamericos apoyaron a su anterior presidente casi hasta el rídiculo, hasta última hora. La crítica es imprescindible, pero debería ser constructiva y repartida por igual, intentando una cierta objetividad, al menos, con honestidad.

País de contrastes, los españoles nos pasamos al extremo opuesto para caer, en ocasiones, en la mitomanía. En general, hacia gente que no lo merece. Toreros, cantantes, y hasta escritores, cuentan con un séquito voluntario y voluntarioso que les acompaña allí donde van. Plazas de éxito y olvidadas, ellos siempre están ahí. La admiración va unida en multitud de ocasiones a la necrofilia, otra discutible afición patria. España se desparramó en la muerte de Rocío Jurado -que ya no molestaba-. Días enteros de programas de televisión. Inluso una periodista del corazón, Maika Vergara, tuvo un desmesurado despliegue mediático por haber fallecido de un ataque cardiaco. Este caso fue especialmente sangrante. El 3 de Diciembre de 2003 murió la escritora Dulce Chacón. La víspera había fallecido Maika, comentarista del programa «Salsa rosa». Varias televisiones dedicaron amplios espacios, imágenes, comentarios, a la presunta periodista, y ni una sola palabra a la narradora, comprometida y multipremiada.

Y hay quien hace de su vida un empeño para lograr ser un mito. Muchos -más de lo creíble-, lo consiguen. Con abundantes méritos prestados, se fabrican una leyenda y se echan a dormir -el ojo vigilante para que el interés no decaiga, eso sí-. Apoyos de envergadura y difundir, eterna e insistentemente, el mensaje logran el resto: consolidar en fama la patraña. Hay mucho fantasma en el prestigio social de este país. Seguramente, es lo que nos merecemos.

Todo un arte, el reconocimiento por la labor realizada, hay que trabajarlo sin moverse demasiado a las claras. No arriesgarse a afrontar… la envidia nacional. Y la envidia es de seres mediocres, en eso estamos de acuerdo ¿no?