«Reacciona» ya está en la calle

Ya está en la calle. En un tiempo récord. Con todos los medios para que se difunda. El caldo de cultivo de este blog, el empuje de aquel contrATTACando que hicimos en Noviembre, ver que en Francia había muchos ciudadanos dispuestos a indignarse y escuchar vientos de cambio, ha desembocado en este libro. Su contenido merece altamente la pena en mi opinión. Es un relato documentado, escrito con razón y pasión, con libertad, sin etiquetas. Ilusionante.

Reacciona es un libro “de argumentos” y aún así destacan ideas condensadas en frases.

Stéphane Hessel:

«Frente a los peligros que enfrentan nuestras sociedades interdependientes, es tiempo de acción, de participación, de no resignarse. Es tiempo de democracia genuina. Tiempo de movilizarse, de ser actores y no sólo espectadores impasibles, progresivamente uniformizados, gregarizados, obedientes».

José Luis Sampedro:

“Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.

“Debajo de la alfombra aparece un suelo corroído que no va a mejorar remendando la alfombra para taparlo mejor. Occidente puede correr la misma suerte de otros imperios extinguidos, dejando un vacío bajo la palabra Europa”.

Federico Mayor Zaragoza:

“La crisis sistémica no se puede abordar simplemente insuflando recursos económicos o impulsando la producción de sectores clásicos de la economía sino con un cambio profundo centrado en la sostenibilidad humana y ambiental”.

“Es, pues, una ocasión histórica para redefinir el sistema económico mundial a favor de la justicia social. ¡Ha llegado el momento de “rescatar” a los ciudadanos! ¡Ha llegado el momento de “superar los límites de lo posible”!”

Baltasar Garzón:

“La corrupción como fenómeno que genera injusticia y desigualdad entre los ciudadanos, debería levantar océanos de protestas y rechazo frente a quienes deberían ofrecer respuestas para erradicar esas prácticas torticeras en una sociedad y no lo hacen”.

“Es el momento de que la sociedad civil actúe unida, mano con mano, hombro con hombro, como en las grandes ocasiones en las que ha sido convocada a salvar la situación. Hoy, es el momento en el que, más allá del esfuerzo diario de sobrevivir, seamos capaces de ponerle fin a las acciones de los que quieren aprovecharse de las instituciones, corrompiéndolas y destruyéndolas, y de conseguir su expulsión de la vida pública”.

Juan Torres López:

“¿Estaban en la inopia los funcionarios mejor pagados del mundo, los economistas más reputados, eran simplemente ignorantes e incompetentes o sencillamente mentían?”

“Es mentira que haya que recortar el gasto para salir de la crisis porque los déficit y la deuda no se han producido porque los gobiernos sean unos «manirrotos» y el gasto social excesivo, como suele divulgar la opinión neoliberal predominante.”

Angels Martínez Castells:

“A lo que más se parece la privatización de empresas públicas en muchos casos, es a un robo con desfalco que debería figurar en el Código Penal”.

“Una estimación cautelosa estima que las fugas de capitales a los paraísos fiscales supone que los Estados dejen de ingresar entre 250 y 300 mil millones de dólares anuales. Es el gran robo organizado, a gran escala. Y consentido”.

Rosa María Artal:

“El viejo lema de los medios, de todos los medios, “informar, formar y entretener”, pasó a convertirse en “entretener para vender”.

“Libertad de mercado pues, pero tiene que incluir otras libertades imprescindibles, de cumplimiento conminatorio: la libertad de comer, de beber agua potable, de vivir, de educarse, tener acceso a la sanidad, a la justicia, a la cultura, a pensar y a expresarse. Todos. La libertad no puede ligarse únicamente al beneficio económico”.

Ignacio Escolar:

“España también cuenta con el récord absoluto de paro juvenil del primer mundo: un 40,06%. Hay que viajar al norte de África, hoy en llamas, para encontrar un porcentaje de paro juvenil similar a esta cifra”.

“De todos los argumentos contra cualquier movilización, hay uno especialmente repetido desde que existen las huelgas: “No va a valer de nada”. ¿En qué estrellas está escrito que nada de nada va a cambiar?”

Carlos Martínez y Javier López Facal:

“En el ranking Scimago de universidades del mundo, figuran seis universidades alemanas entre las doscientas primeras, frente a una sola española”.

“No es una extravagancia propia de ricos ociosos, el hecho de que los países de mayor producción tecnológica y mayor dinamismo económico sean también los que más invierten en investigación básica. Se trata más bien de que los países son ricos porque investigan, no investigan porque ya son ricos”.

“No nos resignamos concretamente a que España no tenga una educación tan buena como la de Finlandia, o una investigación científica tan profesional como la de Suecia”.

Javier Pérez de Albéniz:

“La destrucción de la educación pública es el problema número uno de este país, de cualquier país, por encima incluso del paro, del terrorismo, de la corrupción política”…

“La cultura es la mejor revolución. Seguramente por eso a los Gobiernos mediocres y dictatoriales les espanta la posibilidad de un pueblo educado, culto, con preparación, con criterio”.

“No olvidemos que luchar por la cultura es luchar por el conocimiento, por la dignidad, por la igualdad.

Lourdes Lucía:

“El planeta se ha convertido en un gran casino financiero en el que se apuesta con el deseo de ganar mucho dinero en poco tiempo. Y las fichas con las que se juega van desde los ahorros a las pensiones, desde las hipotecas a los alimentos”.

“El interés de todos debe estar por encima del provecho individual. No es posible que el miedo, la desesperanza y la manipulación acaben con nuestra capacidad de reacción”.

Y así… 176 páginas. A 9,50 euros.

*A las cinco contestamos preguntas en 20 minutos, Lourdes y yo.

http://www.20minutos.es/entrevistas/rosa-maria-artal-y-lourdes-lucia/295/

El paradigmático caso de Baltasar Garzón

 El Supremo ha decidido llevar a juicio al magistrado Baltasar Garzón por las escuchas del ‘caso Gürtel’. De esta forma, Garzón, y el portavoz socialista en Valencia, Ángel Luna –acusado por mostrar una copia del sumario en las Cortes regionales- son los primeros en dar cuenta ante los tribunales en relación a la trama que ha detraído del erario público miles de millones de euros. Es decir, uno por investigar a los corruptos y otro por denunciarles. Garzón, que ya está suspendido en sus funciones en la Audiencia Nacional, se enfrenta a un delito de prevaricación (que acabaría con su carrera) por ordenar intervenir las comunicaciones de los cabecillas de la trama en la cárcel, avaladas por la Fiscalía, y que otro Juez continuó. Los presuntos autores, empresarios y políticos, de un delito nada presunto,  siguen esperando a que resuelvan sus múltiples recursos para ralentizar la investigación hasta hacerla casi inviable, como ha ocurrido en muchas otras ocasiones.

La investigación policial y judicial, a raíz de la denuncia de un concejal del Partido Popular en Majadahonda que tenía relación con el cabecilla, Correa, (conviene no olvidar este origen)- permitió desentrañar una compleja red de favores, obsequios interesados, cajas B, adjudicaciones ilegales de contratos, valijas volando a paraísos fiscales, y altos cargos enfangados (del PP), que han robado dinero público (eso es la corrupción política). El delito es real, insisto en la obviedad, solo falta el juicio para atribuir responsabilidades y penas, y muchos dudan de que llegue a celebrarse, o no en su integridad, entrando a formar parte de ese inmenso océano de la impunidad que ni siquiera pasa factura social.  Numerosos imputados políticos, entre ellos Francisco Camps, siguen en sus puestos, aspirando a la reelección porque como dice el candidato del PP a la Moncloa, Mariano Rajoy, entre otros muchos, «el auténtico juicio es el de las urnas».

El juez del Supremo Alberto Jorge Barreiro ha abierto juicio oral a Garzón con la misma celeridad que Varela lo hizo para encausarle por su intento de investigación del franquismo. Garzón ha relacionado en algunas declaraciones ambos hechos, que su persecución empezó cuando metió las narices en la Gürtel.

Baltasar Garzón concita odios y despierta pasiones y siempre se le cuelgan las muletillas de “juez estrella” y “polémico”. Terribles delitos en el país de la mediocridad, no solo intelectual sino moral. Con todos sus defectos que sin duda los tendrá como cualquier otra persona, dénme un millar de “Garzones” y damos a este país la vuelta. Ha investigado con igual rigor al GAL y a ETA, luchó por la jurisdicción universal con algunos frutos (Pinochet) y, por ejemplo, se ha dedicado con ahínco a combatir la corrupción. Pero para algunos, incluso presuntos progresistas, sus logros se enmascaran por las emociones que provoca su personalidad.

Baltasar Garzón es uno de los autores de Reacciona, el libro que he coordinado. Fue un empeño personal mío, a pesar de los muchos enemigos que se ha ganado, (precisamente por eso) y él estaba muy ocupado, pero aceptó participar. Y quería que Garzón estuviera en un libro con pretensiones de cambio. tanto por su trayectoria como por el escándalo que supone su enjuiciamento por el impune franquismo que aún pagamos como indeleble pecado original de nuestra generación. Me parece intolerable, me parece gravísimo, para nuestra presunta democracia.

Baltasar Garzón comienza su capítulo, Reaccionar para avanzar, desarrollando esta idea:

«Alguien ha dicho que nos ha tocado vivir los tiempos de la vergüenza, la mediocridad y la renuncia».

Y sigue con éstas, por ejemplo:

“Desafortunadamente, la capacidad de indignación, motor de la capacidad para reaccionar, está vacía. El nivel de adormecimiento es muy peligroso porque conduce al desinterés más absoluto por lo público y por lo solidario. Nada es mío y por tanto, nada tengo que hacer por mejorarlo”.

“La corrupción como fenómeno que genera injusticia y desigualdad entre los ciudadanos, debería levantar océanos de protestas y rechazo frente a quienes deberían ofrecer respuestas para erradicar esas prácticas torticeras en una sociedad y no lo hacen. Por el contrario, en España, todo es diferente, la situación se torna peculiar porque no da miedo ser corrupto, incluso se festeja al que lo es, lo que preocupa y desfavorece es que te descubran”.

Garzón propone a los políticos “un “contrato con los ciudadanos”, un lema electoral común: “no mentiremos a los ciudadanos”, “no prometeremos nada que no cumplamos”, “no jugaremos con la necesidad y la esperanza del pueblo”, “no subastaremos sus sentimientos y legítimas aspiraciones”, y también, porque no, les haría una petición: “hagan que los ciudadanos españoles crean en la política”.

“En todos los países democráticos que conozco y que han tenido un período dominado por la represión y la dictadura se han hecho esfuerzos para contarlo y explicarlo en los planes de enseñanza; como también se ha intentado dar una respuesta desde la justicia. Aquí, 75 años después todavía se sigue sin reconocer una parte de la historia”.

“Desgraciadamente en el mundo occidental actual hay demasiados espectadores y pocos protagonistas. Vivimos en una sociedad epidérmica preñada de superficialidad en la que a quienes se comprometen y pelean por mejorar y cambiar las cosas, se les persigue y aniquila”.

Islandia, ejemplo de reacción

Los islandeses siguen dando ejemplar muestra de cordura y dignidad. De libertad. Por segunda vez han rechazado pagar las deudas de sus bancos privados caídos en bancarrota por aplicar la estrategia neoliberal. Les suponía pagar 13.300 euros por cabeza. En la primera ocasión los acreedores –bancos británicos y holandeses que habían apostado en el casino bancario islandés los planes de pensiones de sus ciudadanos- les pedían un interés del 5,5%, ahora lo habían rebajado al 3% y les daban muchos más años para reembolsarlo. Pero los islandeses siguen diciendo no. Tienen la inmensa fortuna de no pertenecer a esta UE que aprisiona a la Europa real, -y cuya apuesta es defender a los bancos y «mercados» por encima de los ciudadanos- y aún pueden rebelarse. Algunas voces sensatas alertan en Islandia de que el inmenso poder fáctico que hoy manda en el mundo –con la connivencia de los gobiernos- no se conformará y dictará represalias. Los acreedores además están dispuestos a llegar a juicio. En ese pulso están.

Hemos tratado de antiguo el tema de Islandia en el blog, desde que apuntaba el problema. Resumo de nuevo hitos de esta odisea:

Islandia es un pequeño país nórdico en el que sus 300.000 ciudadanos gozaban del nivel de desarrollo y civilizada convivencia que suele caracterizar a la zona. Ocupaban el undécimo lugar mundial en PIB per capita y, lo que es mucho más importante, el primero en el Índice de Desarrollo Humano, una clasificación muy rigurosa que establece la ONU, valorando otras variables además de las que hablan, exclusivamente, de resultados macroeconómicos. Islandia era el país donde mejor se vivía del mundo. Y sus ciudadanos, los más felices.

En 1998 le sacudió al mundo desarrollado la fiebre privatizadora. Eran los tiempos de Áznar en España que se apuntó con fruición al empeño descapitalizando al Estado con la venta de las empresas que, privadas, son hoy punteras en beneficios. Islandia culminó la labor de desprenderse de sus 3 bancos públicos en 2003. Los islandeses aumentaron su prosperidad ficticia con la gestión de su banca privada que daba unos créditos y pagaba unos intereses estupendos. Tanto que quebró (2008). No eran realistas.

El problema fue que esos inversores y clientes eran en su mayoría británicos y holandeses. Y querían cobrar. Lo siguen queriendo naturalmente. Así que las autoridades del Reino Unido intentaron aplicar a los islandeses, como medida coercitiva, la legislación antiterrorista nada menos. A los ciudadanos islandeses. No al Banco ICESAVE -la nueva entidad financiera privada-, ni siquiera a las autoridades políticas que propiciaron el fiasco, sino a toda la población de Islandia.

La quiebra de Islandia ya había supuesto a sus ciudadanos que se suspendiera el intercambio internacional. ¿Qué implicaba? que el dinero de los islandeses no valía nada fuera y no podían ni emigrar. Para gestionar la crisis cambiaron de Gobierno y eligieron a la socialdemócrata Jóhanna Sigurdardóttir, de 66 años, exsindicalista y gay. Ahora, también apoya -de alguna manera- la resistencia el presidente de la República, Oláfur Ragnar Grímsson, en el cargo desde 1996, es decir que ha vivido todo el desarrollo de la crisis y resurrección islandesa. Ahora el país ha salido de la recesión, y crece: la última cifra conocida al 1,2%.

   El dilema es serio para los gobernantes islandeses sin embargo. Veo en Euronews que la presidenta contempla con preocupación el juicio al que pueden someter al país los acreedores.  El endeudamiento de sus bancos fue de tal calibre que multiplicaba por tres el PIB de Islandia. No pueden devolverlo. ¿Tienen que hacerlo los ciudadanos? Se niegan. ¿Puede entonces vivir aislado un país que no es autosuficiente como casi ninguno lo es ahora? ¿Hay que entrar en la UE para tener ese soporte? ¿A qué precio? El primero es devolver las deudas.

Por el momento, Islandia enjaula a sus banqueros. Como decía el magistral artículo de El País que permaneció varios días como el más visto del periódico… en España. Casi 160.000 visitas directas contabilizadas. Escrito además con gran brillantez, tenía frases como ésta: «Esto es Islandia, el lugar donde los bancos quiebran y sus directivos pueden ir a la cárcel sin que el cielo se desplome sobre nuestras cabezas; la isla donde apenas medio millar de personas armadas con peligrosas cacerolas pueden derrocar un Gobierno».

Los medios hoy nos ilustrarán con los “rifirrafes” –que tanto divierten- del PP y el PSOE, pero no nos contarán esto. Ni aclararán la confusión de origen: No son los países los que quiebran, sino los bancos quienes tienen problemas (debidos a sus propios errores que arrastran a las cuentas de los Estados) pero «rescatan» a los países para que paguen los platos rotos sus ciudadanos. Y sin prescindir de intereses porque también el rescate es negocio. “Demasiado grandes para caer” en opinión, por ejemplo, de la UE que ya ha hecho pasar por el aro a Portugal, decretando restricciones durísimas para sus ciudadanos, y obligando a ese eufemismo tan bonito: “un ambicioso plan de privatizaciones”. Vamos, que les van a dejar con una mano delante y otra detrás. ¿Todos los bancos son «demasiado grandes para caer»? Pues va a ser que igual no nos podemos permitir tantos bancos a mantener y con que se vayan al cuerno unos pocos,  tenemos menos bocas que alimentar.

Nuestra excelsa vicepresidenta económica, Elena Salgado, es otra obediente seguidora de los mandatos neoliberales, en detrimento de la sociedad. Hasta feliz se muestra cuando “los jefes” la aprueban.

En resumen: en Islandia la ciudadanía –después de estar con el agua por encima de la cabeza y haber comenzado a ahogarse- ha reaccionado y dicho no. Sus políticos les consultan y no obran en contra de su opinión por el momento. Quienes estamos en la égida de la UE bajamos la cerviz prestos a la estocada. Apasionante saber si Islandia ganará el pulso

Medina. Público

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¿Por qué habré llamado al ST de Movistar?

Lo que tienen las tardes indolentes. Desde hace unos días se congelaba la imagen de Imagenio. Mi cuerpo andaba de sofá y tele, y, para una vez que lo necesito, no me funciona el servicio. Llamo, a pesar de las voces que en casa me alertaban del peligro de semejante temeridad.

Un chico muy amable y resoluto quiere comprobar todos los extremos para detectar la avería.

-Desconecte el router. Lo hago.

-¿Ve una luz naranja?

-No, son todas verdes y parpadean.

-Tiene que ser la de ADSLPP y habrá de verla naranja.

-No se ve.

-Hágase con un palillo o alfiler, detrás del aparato verá un punto al lado de los cables, presione con el palillo hasta que note un clic a los 20 segundos

-Nada

-Reseteo… Llamaré en 5 minutos para ver si ya tiene la luz naranja.

Es una mujer la que llama. Volvemos a hacer pruebas. Anda pensando como el anterior que igual tienen que avisar a un técnico. Van a comunicarlo a la central. Allí harán más pruebas. No sé si la punción con palillo he de efectuarla sobre el pie izquierdo o sobre el derecho, o quizás haciendo el pino o ya no hace falta. En el intervalo entre 3 y 5 horas me darán una solución, me han dicho.

Solo se congelaba la imagen de Imagenio, funcionaba Internet, pero tras las llamadas, pinchazos y reseteos ya no funciona tampoco. La mujer que me atienda dice que no me podía funcionar Internet, lo hacía, he estado un rato en Twitter y tengo testigos. No me cree. No puede ser. Igual no es la avería que suponen.

Estamos hablando de si tramita la avería hacia la central cuando el teléfono se queda mudo también: me han dejado sin teléfono, sin Internet y sin imagen de Imagenio.

No sé si están tramitando mi avería. Tienen mi móvil y no suena.

El teléfono fijo acaba de resucitar. Llamo, suena una musiquita que dice algo de “Be O.K.”. Me pasan al servicio de reparación de teléfonos que es lo único que funciona ahora. No es allí. Me transfiere. Más “Be O.K.”. Llevo ya 5 operadores distintos. La última ha desistido de nuevas punciones y ha confirmado que la avería está tramitada.

El dispositivo móvil de movistar, a razón de 15 euros mensuales, va a la increíble velocidad de 2 Kbites. Solo se congelaba la imagen de televisión. Y la causa de mi indolencia era… una leve jaqueca. Se impone noche de música y velas, porque aún temo que la antigua Telefónica me corte también la luz.  Todo es posible con movistar.

Actualización 22.00:

  Ya lo han arreglado. En dos horas. Tampoco está tan mal. ¿Que les costaba tener un poco más de cuidado al principio?

Actualización 22,30:

   Se ha vuelto a estropear Imagenio. Me dicen que ahora es el descodificador. Quería hacer más comprobaciones:

    -¿Quiere comprobar si el cable está conectado?

   -Lo está. Lo he comprobado varias veces esta tarde. Ha funcionado media hora y se ha vuelto a parar. Conectado está.

Él quería seguir -no sé si con punciones-, pero me he negado.

   Recibiré una llamada para que ¡por fin! venga un técnico.

Actualización 11 de Abril:

  Ha estado el técnico. Ha mirado concienzudamente. Ha cambiado todo y ya funciona perfectamente.

«Sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo»

Pocos secretos más inexpugnables que el número de personas que asisten a cualquier manifestación en España. En la Era de los satélites y la tecnología, no es posible saberlo con precisión jamás. Leo y oigo, mil, dos mil, tres mil, cuatro mil, cinco mil. Bien, pues había muchos jóvenes en Madrid protestando por el negro futuro al que les abocan. Por su presente precario.

Más del 40% de los jóvenes españoles están en paro, acaparando el récord del primer mundo. Hay quien argumenta que “esta cifra es engañosa porque muchos trabajan en la economía sumergida”. Estupendo futuro pues en el fraude y la inseguridad laboral y de derechos.

 En pancartas y pasquines, preocupación en cambio por la corrupción, por pensar en la banca antes que en las personas, por despilfarrar nuestro dinero. Por el porvenir privatizado que deja los servicios para quien pueda pagarlos, entregando el patrimonio de los ciudadanos a empresas privadas de lucro privado. Sin casa. Sin privacidad. Sin estabilidad que permita construir apenas nada, porque nada puede edificarse si no es en sólido. Y aún hay más:  todo lo que dice su manifiesto. Se les ha quitado demasiado, sí.

Mayores y vecinos arropan. No podemos consentir que se destruya una generación. Ni seguir contemplando, como hace la mayor parte de la sociedad, la naturalidad con la que se informa y se aceptan las “intranquilidades” de “los mercados” en cuyo nombre nos restan derechos a todos. Ellos, la juventudsinfuturo, son pocos aún. Se están organizando. Los indignados lo están y mucho. También son ni-ni: ni nos callamos, ni tenemos miedo.

 Un amplio dispositivo policial, notoria cobertura mediática. Al final, un grupo de incontrolados que surgen de la nada, que no hemos visto al terminar la manifestación arman lío. Algún herido. Detenidos. El número de alborotadores siempre se conoce con mucha mayor precisión que el de los manifestantes pacíficos. 300 dicen ahora. ¿Se fue un tercio de la manifestación de 1.000 a levantar barricadas? ¿O era de la de 5.000?

Sin miedo. Por fin. Los hay que jamás se moverán si no se les marca una senda. Sin futuro pero sin miedo algunos jóvenes españoles ya, como otros jóvenes en otros países europeos. Las reseñas periodísticas acortan una de las frases coreadas en la protesta. Ay, que el tiempo es caro para la información, ay, perdamos el miedo. Merece la pena luchar y disfrutar de la dignidad de la vida. Nada es comparable a vivir con dignidad.

Los eurodiputados en su nube

Los eurodiputados han votado en contra de limitar los viajes en primera clase . La Eurocámara quería reducir los presupuestos a través del costo de los viajes aunque la propuesta de hacerlo en turista era sólo para los de duración menor a cuatro horas. Se han pronunciado en contra de esa enmienda, prácticamente todos los parlamentarios del PSOE y el PP. Es decir, 16 del PP y otros 18 del PSOE, incluidos sus jefes de fila, Jaime Mayor Oreja y Juan Fernando López Aguilar, respectivamente. Sólo han votado a favor Rosa Estarás (PP Balear), Raul Romeva (ICV-Verds), Ramón Tremosa (CiU) y Oriol Junqueras (ERC). María Badía (PSOE) e Izaskun Bilbao(PNV) se han abstenido.Willy Meller de IU no ha ido a Estrasburgo. 

También se ha rechazado por mayoría congelar dietas y salarios.

Al mismo tiempo, la ministra Salgado presentaba previsiones: más paro.  Y el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez -ayer- decía que se necesitará moderación salarial durante lustros.

Los políticos siguen siendo el tercer problema más importante para los españoles, según la última encuesta del CIS. Pero ellos flotan en su nube ¿Realmente necesitan billete alguno para viajar?

Actualización:

   Aduciendo errores de procedimiento en la votación, PSOE y UPyD se proponen anunciar que cambiarán su voto. Algunas fuentes señalan que a la abstención.

  La mayor parte de los medios estiman que el cambio de postura se ha producido tras la potente indignación que ha sacudido las redes sociales al conocer la votación.

¿Está capacitado Rajoy para ser presidente de un país democrático?

 

 

Al final, el juicio clave para un político es el de los ciudadanos en las urnas.

 

Así ha respondido Rajoy a TV3 al ser preguntado por el caso Camps, según recoge ABC. El presidente valenciano, imputado por cohecho impropio en el sumario del Caso Gürtel, habrá de comparecer en audiencia preliminar, al rechazar el juez instructor, José Flors, sus alegaciones. Esto le sitúa al borde del banquillo.

Mariano Rajoy ha asegurado en la misma entrevista que el juicio oral «no cambia nada» y que mantiene su respaldo y apoyo a Camps, para que vuelva a optar a la Presidencia de la Comunidad.  Ha sido a continuación cuando ha aludido a que  «el juicio clave» es el de «los ciudadanos» en las urnas.

 ¿Qué hacemos pues con la Justicia? ¿Sobra? ¿Basta el plebiscito popular para lavar, secar y planchar cualquier conducta delictiva dado de que está por encima de lo que sentencien los magistrados?  Pasa de ser una boutade electoral. Tal como lo dice -lo he escuchado en la Cadena SER, aunque no figura el audio- realmente parece creer que, como ocurría en tiempos de Franco que ganaba sus «consultas» con la aprobación de un 99% de los votantes, todo se legitima por «aclamación». «Todo el mundo» (demócrata) sabe que no es así.

Greenpeace: las mejores frases pronucleares

  Nos llamaron alarmistas cuando Fukushima empezó a dejar de ser la «anécdota» que nos vendían. Nadie ha rectificado ahora. Greenpeace España ha recopilado las mejores frases de los pronucleares.

1)“Temer a la energía nuclear es como tener miedo a los eclipses de luna o de sol». Miguel Sebastián, ministro de industria, comercio y turismo. 16 de febrero de 2010

2)“La energía nuclear es más barata y más limpia a día de hoy”. Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular. 5 de marzo de 2011

3)»[El cementerio nuclear] Ni lo quiero ni lo dejo de querer». María Dolores de Cospedal, presidenta del PP en Castilla-La Mancha y secretaria general del partido. 23 de marzo de 2011

4)“Tenerle miedo a la energía nuclear está más cercano a la irracionalidad no sé de qué siglo que al estado del conocimiento que tenemos en el siglo XXI». Miguel Sebastián, ministro de industria, comercio y turismo. 16 de febrero de 2010

5)“Yo esperaría que de estas experiencias [Fukushima] todo el mundo dijese: las centrales son capaces de aguantar un terremoto y un tsunami”. María Teresa Domínguez, presidenta del Foro Nuclear.

6)“Las alertas o sucesos notificables constituyen una buena señal porque reflejan que las centrales están cuidadosamente monitorizadas. Cualquier estornudo inmediatamente es detectado”. Miguel Sebastián, ministro de industria, comercio y turismo. 16 de febrero de 2010

7)“La energía nuclear es segura y mucho más barata que otras fuentes energéticas”. Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid. 27 de enero de 2010

8)»No he conocido a ningún científico al que le dé miedo la energía nuclear»
. Miguel Sebastián, ministro de industria, comercio y turismo. 16 de febrero de 2010

9)“Desde que existen las centrales nucleares, el único accidente verdaderamente grave ha sido el de Chernóbil”. Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid. 14 de marzo de 2011

10)“Garoña es tan segura como las centrales francesas, suecas o estadounidenses de su mismo diseño”. Carmen Martínez Ten, presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear. 9 de junio de 2009.

11)»Si quieren que todas nuestras centrales [nucleares] sean capaces de aguantar el impacto de un avión Boeing 747, pues tendremos que cerrarlas todas«. Santiago San Antonio, director general de Foratom. 29 de marzo de 2011

En su web, Greenpeace propone una votación para elegir la mejor de la mejor.  Yo me quedo del amplio repertorio del Ministro Miguel Sebastián, con ésta:

“Temer a la energía nuclear es como tener miedo a los eclipses de luna o de sol». Miguel Sebastián, ministro de industria, comercio y turismo. 16 de febrero de 2010

¿A las puertas del cambio? ¿Cuál?

Algo muy trascendental está ocurriendo. Pase que los árabes pobres se levanten contra sus dictadores, y que la evolución de algunos de los conflictos –no de todos por fortuna- esté llevando a los peores escenarios que cabía prever –léase Libia-. “Si puedes hacerlo mal ¿para qué te vas a molestar?” debe decirse la “comunidad internacional”. En esa guerra de cómodas opiniones que nos enfrenta aquí, por cierto, es tremendamente difícil mantener posturas unilaterales e inamovibles, porque la materialización de los acuerdos no depende de nosotros. Casi nada parece depender de nosotros, los europeos.

Pase que el África negra también cruja y Costa de Marfil arroje asimismo la cara más abominable que puede presentar un problema: el poder ganado en las urnas ha de dilucidarse a tiros, con centenares de víctimas, ensartados en codiciosos intereses económicos. Ramón Lobo helaba la sangre el otro día al escribir una terrible verdad: «África necesita desgracias grandes para lograr titulares pequeños». Seguid leyendo para entender los entresijos de este conflicto, si no los sabéis.

¿Pase? Cada drama es un mundo y el de todos se convulsiona y apenas parecemos tener tiempo de engullir los acontecimientos. ¿Nada va con nosotros?

Ahora bien, lo que me hace pensar que nos encontramos ante los estadios finales de un sistema que traerá un cambio es… algo tan simple aparentemente como un artículo del Wall Street Journal. Sí, ése diario al que llaman “la Biblia neoliberal”, en liderazgo compartido con el “Financial Times” británico. El WSJ nos ha dictado doctrina sin cesar. A todos. A España en particular, dado que tienen a Aznar de asesor. Zapatero pasó a visitarles para “tranquilizarles” en su visita a EEUU en Septiembre de 2010. Mientras Salgado se iba al FT en Londres para lo mismo.

«O los ricos comienzan a pagar impuestos o se enfrentarán a una revolución», ha escrito Paul B. Farell, uno de sus prestigiosos columnistas. El artículo del que informa El País no tiene desperdicio de principio a fin. Entresaco un párrafo, pero es digno de que no le sea perdida ni una coma.

«Sigan soñando», apunta Farrell, que avisa de que el 93% de lo que se oye acerca de los mercados, las finanzas y la economía «son conjeturas, ilusiones y mentiras con el único fin de manipular en la toma de decisiones para sacar el dinero de los bolsillos» de la gente. «Ellos se enriquecen diciendo mentiras sobre los valores. Odian a las normas de la SEC [regulador de la Bolsa de EE UU] que les obligan a decir la verdad». Y pone un dato como ejemplo: en los últimos 10 años, el 20% de los fondos de pensiones de los trabajadores -10 billones de dólares- se ha esfumado en Wall Street”, describe Ramón Muñoz.

Es decir, hasta los más recalcitrantes advierten que “los mercados” y los políticos que los sustentan –prácticamente todos- se han pasado, como se dice en España, tres pueblos. Y hasta en el EEUU, decepcionado por Obama, hay ya corrientes “revolucionarias” ¿o le quitamos las comillas?

En Europa, como vemos, lo que hay por el momento son movimientos… literarios. Rajoy sigue paseando su patético discurso neoliberal indeciso, o claro, pero indefinido en su concreción, mediocre hasta el sonrojo ajeno, y la ciudadanía continúa enzarzada en el dilema de los “galgos o podencos”. A todos los niveles. Desde Madrid o Barça, el uso manipulador del terrorismo, o las pugnas de candidatos.

En tanto se dedican horas a hablar de asuntos que deberían resolverse informativamente en 30 segundos (posibles candidatos políticos y el resto del dilema “canino” –galgos o podencos-), el mundo se está levantando. Si un neoliberal que trabajó para Morgan Stanley, Farell, alerta nada menos que desde el Wall Street Journal -estos chicos no dan puntada sin hilo-, que o cambian o la codicia les va a explotar en el gaznate -«¿Cuánto tiempo resta para que el resto de los países ricos estalle como Egipto?, pregunta- es que estamos ya en las puertas de un cambio.

No en Europa, parece. Ciego y sordo dormita el paquidermo azul de la UE. Peor en España que se dispone a profundizar en la barbarie neoliberal de la mano de políticos bien poco edificantes. No sé cuántos se salvan, de todos modos, de esa consideración. Alguno habrá. Que pida ayuda desde la cárcel de sus “aparatos”, igual deberíamos ayudarle. Empieza a urgir que alguien  se mueva en la dirección correcta. O que se mueva al menos.

“La Historia no admite vacíos: imparable la Vida los llena. Todo ocaso ofrece una ocasión”. Lo dice José Luis Sampedro en Reacciona. Circunstancias  similares se dieron tras el crack del 29, entonces el vacío lo llenaron los «itsmos»: fascismo, nazismo, y la revitalización del comunismo totalitario… y una guerra. No tiene por qué suceder lo mismo ahora. Algo o alguien llenará el vacío. Que sea la cordura, la justicia, la democracia.

(Llevo cerca de 40 años escuchando esta canción y creyendo que un día será posible. Algo cambió entonces. Un poco.)

(Aunque hay otras formas de verla ¿Más realista? ¿Hacía qué cambio vamos?)

No se puede borrar la historia

 Aunque creo que se intenta con denuedo y a veces se consigue, me parece interesante este artículo, «No se puede borrar la historia», que firma en Público,  Robert Reich es Exsecretario de Trabajo de EEUU. Catedrático de Políticas Públicas en la Universidad de Berkeley. Autor de ‘Aftershock’:

El gobernador de Maine, Paul LePage, ordenó a trabajadores públicos que retiraran del vestíbulo del Departamento de Trabajo de ese Estado un mural de 11 metros que describe la huelga de 1937 en Auburn y Lewiston. También recoge la imagen icónica de Rosie la Soldadora, quien en la vida real trabajó en Bath Iron Works  (uno de los mayores astilleros de EEUU, situado en Maine). Un panel del mismo mural muestra a uno de mis antecesores en el Departamento de Trabajo de EEUU, Frances Perkins, quien fue enterrada en Newcastle, Maine.

La Administración LePage también se encuentra en el proceso de rebautizar salones que han llevado los nombres de líderes históricos del movimiento obrero, como lo fue la exsecretaria Perkins.

El portavoz del gobernador ha explicado que el mural y los nombres de las salas de conferencias “no se ajustan a los objetivos del Departamento en favor de los negocios”.  ¿Estamos en Estados Unidos?

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