«Según ellos»

Mariano José de Larra (1809-1837) pasa por ser uno de los primeros y más grandes periodistas españoles. Su artículo más famoso: “Vuelva Vd. mañana”. El bueno de Larra no tuvo que convivir con la presunta objetividad de los medios en este siglo XXI. De haberlo hecho, hubiera tenido que escribir así su obra cumbre:

“Gran persona debió de ser el primero que llamó pecado mortal , SEGÚN ÉL, a la pereza. Nosotros, que ya en uno de nuestros artículos anteriores estuvimos –SEGÚN NOSOTROS- más serios de lo que nunca nos habíamos propuesto –EN NUESTRA OPINIÓN-, no entraremos ahora en largas y profundas investigaciones acerca de la historia de este –A JUICIO DE ALGUIEN- pecado, por más que conozcamos que hay pecados que –DICEN- pican en historia, y que la historia de los pecados sería –A JUICIO DE ALGUNOS- un tanto cuanto divertida -EN OPINIÓN DE SUFICIENTES PERSONAS-. Convengamos solamente en que esta institución ha cerrado –SEGÚN ELLOS- y cerrará –EN OPINIÓN DE ALGUIEN- las puertas del cielo a más de un cristiano.

Estas reflexiones hacía yo casualmente no hace muchos días, cuando se presentó en mi casa un extranjero –SEGÚN ÉL- de estos que, en buena o en mala parte –SEGÚN YO-, han de tener siempre de nuestro país una idea exagerada e hiperbólica –A SU JUICIO-; de éstos que, o creen –EN SU OPINIÓN, NATURALMENTE- que los hombres aquí son todavía los espléndidos, francos, generosos y caballerescos seres de hace dos siglos –SEGÚN LAS OPINIONES QUE SE TIENEN DE LOS SERES DE HACE DOS SIGLOS-, o que son aún las tribus nómadas del otro lado del Atlante –A JUICIO DE ALGUIEN SIN DUDA-: en el primer caso vienen imaginando –DICEN, IGUAL PORQUE LO PIENSAN- que nuestro carácter se conserva tan intacto como nuestra ruina –SEGÚN ELLOS-; en el segundo vienen temblando –A SU JUICIO- por esos caminos, y preguntan si son los ladrones que los han de despojar –EN SU OPINIÓN- los individuos de algún cuerpo de guardia establecido precisamente para defenderlos de los azares de un camino, comunes a todos los países –SEGÚN ELLOS-“.

A mí me extraña mucho, de forma creciente, que cada vez que algo contradice al pensamiento oficial, le incrusten un “según ellos” y similares. Todo cuanto diga el 15M por ejemplo es “según ellos”. Los periodistas -en mayor o menor grado- no saben si es cierto que hay recortes en sanidad, educación y demás servicios públicos, por eso nos brindan generosamente la opinión de manifestantes (cuando son muchos) añadiendo que lo que aseguran es “según ellos”.

 No, no, la objetividad de la buena -pata negra cum laude- obligaría a que cada vez que hable un portavoz de la UE, del FMI, del gobierno español, de la oposición y asimilados nos informen también que sus postulados son “según ellos”. El modelo que propongo de Mariano José de Larra creo que es el más apropiado, y que ya debería empezar a estudiarse en las Facultades de Periodismo.

La gran estafa

Los griegos andan viendo dramáticamente mermadas sus condiciones de vida porque su país necesita 110.000 millones de euros. Los portugueses se encuentran en parecida situación. Mientras tanto, los gobiernos de la UE han puesto a disposición de los bancos, según sus propias cifras, 3,7 billones de euros. Sólo en el primer período de la crisis, luego han ido añadiendo entregas. Sin ninguna condición o ajuste. En cambio a los ciudadanos cada vez se les piden más “sacrificios”. El economista Alberto Garzón lo “traduce”:

“Grecia ha reconocido que, en efecto, el resultado de aplicar los planes de ajuste (severos recortes de gasto público, privatizaciones, moderación salarial, etc.) ha sido recaudar 1.900 millones de euros menos y gastar 2.700 millones de euros más. Eso no recorta el déficit, lógicamente, sino que lo incrementa. Además, al déficit primario hay que sumarle la creciente suma de pagos que ha de acometer el país para ir pagando los intereses de una deuda que no tiene visos de dejar de aumentar. Ante esto, la “troika” ha pedido una vuelta de tuerca más: más recortes, más privatizaciones, más ajuste en definitiva. Y Grecia ha dicho que paren, que se baja”.

La prima de riesgo de Grecia –al igual que la de los otros países rescatados- está por las nubes, a más de 1.000 puntos en el caso de Grecia y cerca las de Portugal e Irlanda. Es decir, ha aumentado exponencialmente desde que… los secuestraron.

Alemania paga su deuda, que la tiene, e incluso superior a la española, por ejemplo (más del 80% Alemania, el 60% España) al 2%. A nosotros nos cobran, 5 ó 6%, y a los griegos al 18,50 (fue una de las últimas cifras pero están proponiendo intereses del 70%). Es “lógico”, los inversores tienen miedo a no poder cobrar.

Pero resulta que la deuda (instrumento económico utilizado por los gobiernos desde hace muchos años y sobre el que se dicen muchas mentiras intencionadas) se mantenía estable en unos 150 puntos de diferencial… ¿Hasta cuando? ¡Hasta la desregulación de los bancos! Un proceso iniciado en los años 80 y que culmina en 1999 ¿Y quién la decretó? El neoliberalismo por entonces en plena campaña de expansión. Fue su gran baza para consolidarse sin vuelta atrás.

Añadamos al emplasto, el poder omnímodo de las Agencias PRIVADAS de calificación norteamericanas, y unos estratégicos “instrumentos financieros” que permiten especular impunemente con países enteros, ciudadanos, y todo lo que se ponga por medio.

¿No saben todo esto los gobernantes que se reúnen tantas veces para expresar su «preocupación»? Naturalmente que sí. Pero, además de numerosos defectos estructurales de organizaciones como la UE, es que ellos CREEN en el “libre” mercado, ése que condena al hambre a dos tercios de la Humanidad. Creen, la razón dicta otros procedimientos.

Nosotros, de alguna manera -de poca en realidad-, hemos votado a esa UE, y a esos gobiernos, y seguimos empecinados en alentar a los defensores del “libre” mercado. En realidad estamos demasiado «distraídos».

¿Saben cómo solucionarlo? Sí, pero no quieren. Mientras haya ciudadanos dispuestos a tragar lo que les echen, todos los “ajustes” que decidan, no tienen por qué. Más aún, se han dotado de otra llave: constitucionalizar el neoliberalismo, como acaba de hacer España a toda prisa.

Escribo este post tras hacer prácticamente una tesis doctoral en mi próximo libro, “La Energía Liberada” –creo que aparece en Octubre-. Pero hay muchos más ingredientes en el pastel. Solo una duda como anticipo  ¿Informan los medios adecuadamente, con todas las claves y su necesaria relevancia de todos estos datos? De los procedimientos disuasorios del pensamiento crítico también hay mucha tela que cortar.

Galicia

Si mi cámara fuese mejor apreciarías al Capitan Nemo emergiendo del mar entre una densa niebla. Nemo autoriza a pasar y sentir en la Isla de San Simón la magia. Galicia aúna el verde y el azul que, para mí, es el paisaje perfecto. El sol y la bruma, incluso en el mismo día. Temperaturas mesuradas. Unas materias primas de primera en gastronomía. La isla sobria y hermosa, mar para anegar y calmar, es pura Galicia.

Hablamos de periodismo con xornalistas galegos y de mucho más allá. Cabalgado alguno, como Damián Loreti, en una ley de innovación y lucha para Argentina. Temen los periodistas en activo por su presente y futuro, sin embargo. Por el periodismo, pilar fundamental del contrapoder social que hoy robustece un sistema injusto. Pesimistas, ¿desorientados buscando el rumbo con pasión? No, esto no se acaba, el periodismo lleva en sí el germen para regenerarse… si queremos. Y muchos queremos. No es magia, sino razón. Nunca cerrar horizontes si la meta merece la pena. Y los periodistas, al menos, solemos tener un buen radar.

 Cuando a una solo le gusta volar con sus propias alas, ha de recurrir al tren para viajar. 7 horas y media para llegar de Madrid a Vigo, parando mansamente en muchas estaciones. Como antes. “¡Como en la Edad Media!” me responde un anciano sabio cuya agudeza voy comprobando al escucharle en conversación con su mujer en la larga travesía. Pronto tendrán AVE que acortará algo el viaje. Cuando media España se alcanza en menos de tres horas, a Galicia se lo ponen difícil, y ellos no protestan, no presionan.

Si la cama de vuelta hubiera como ésta, con su Virgen del Pilar y todo, el traqueteo hubiera sido menor, espero. No era así pero casi. 9 horas y 40 minutos. Si volase podía haber ido y vuelto 5 veces (a salvo de retrasos). Inmenso calor familiar en pausa hasta la estación. Ingenio y armonía por doquier despertando neuronas en toda la estancia. El verde y el mar en mi retina. Y uno de los últimos cuadros de mi hermano Fernando. Creo que también veo en él a Galicia.

Isla del Pensamiento


Me encuentro en San Simón, un islote en la ría de Vigo que ofrece este paisaje desde la ventana, y más mar y árboles y belleza por donde quiera que mires. Es la Illa Do Pensamento. Periodistas, profesores varios y juristas hablamos de periodismo desde distintos ángulos. Y lo seguimos haciendo después de las charlas formales hasta altas horas si se tercia. Pasando de twitter al Renacimiento y de ahí a Hegel por poner un caso.
Esa barca sola, el Capital Nemo que nos saluda al acercarnos al islote, marca una distancia saludable con los problemas.
Hoy jueves a las 16.30 hablaremos del periodismo «del sin preguntas no hay cobertura al 15M», dará mucho juego por lo que voy viendo.
Para verlo en directo aquí:
http://www.illadesansimon.org/sansimontv.php

Para seguir todo en twiiter #xornalistas
Disculpas por actualizar menos, necesitaba este respiro.

Sembrar hoy para recoger mañana

Es lo que ha dicho Rajoy de los ajustes de Cospedal, y puede aplicar a cualquiera de las mermas practicadas por “sus” comunidades y lo que habrá de venir en una España azul sin fisuras cuando el PP acumule prácticamente todo el poder: ayuntamientos, comunidades autónomas, gobierno nacional y UE (que también lo tiene).

Sobre un terreno abonado por siglos de caspa sedimentada –de la mejor calidad en su género- se siembra lo que se espera recoger: una excelente cosecha de burrez española.

Hay dos métodos esenciales para conseguirla. Uno es reducir la educación. Y no andamos muy sobrados de ella entre los adultos debido a esa histórica acumulación de escama grasienta en nuestros cimientos. Las medidas de Esperanza Aguirre van por ese camino. Pero el abono fundamental para que la siembra fructifique es la manipulación. Lanzar la idea de que los profesores solo trabajan 18 horas a la semana es como afirmar que los futbolistas sobre “trabajan” hora y media, o los periodistas de los telediarios una. Lo peor es que la fruta esperada germina en parte de la sociedad. Porque se une a la otra variable: la falta de un espíritu crítico y propio que se deriva de la inteligencia cultivada en la educación.

Nacho Escolar –que demuestra trabajar más de una hora al día- nos recuerda que “Hace menos de un año, la Comunidad de Madrid aumentó las deducciones fiscales para los colegios de pago. Hasta entonces, estas ayudas sólo iban a familias pobres que matriculasen a sus hijos en centros privados (si es que tal especie existe). Pero Aguirre modificó la ley para beneficiar a las familias con rentas más altas y ahora, por ejemplo, un matrimonio con dos niños que declare ganar menos de 120.000 euros al año se puede desgravar hasta 1.800 euros por el colegio privado. En total, este regalito cuesta 90 millones de euros anuales: diez millones más de lo que Aguirre dice que ahorrará con los despidos en la escuela pública”.

La misma estrategia de Cospedal en su Castilla-La Mancha, la alumna aventajada que felicita el jefe. Ha inventado la cuadratura del círculo: drásticos recortes en educación también (es básico) y en Sanidad… “sin reducir servicios sociales” y ¿sin destruir los miles de empleo que va a suprimir? Cómo será de aplicada la alumna que lo ha llamado «Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos». Ahí queda eso.

Ya recogemos en España los frutos de siembras ancestrales. Por los poderes políticos y también por los mediáticos. No es admisible en este último punto que se permita decir a Aguirre lo de los privilegiados profesores que solo trabajan 18 horas y se quejan porque van a hacerlo 20. Máxime con esa apasionada afición por la presunta objetividad del “éste dice, el otro dice”. Lo correcto es lo que hace Ignacio Escolar: dar claves de juicio. Pero claro hay quien se queda con las «témporas» al aire si se aportan datos. Y no hay que crear conflictos ni intranquilidades.

Pero España es un país en el que se puede trasladar al día siguiente una discusión semántica: si al escribir Cdades, como abreviatura de Comunidades, has querido decir “ciudades” y has nombrado como tal a Cataluña… que no es una ciudad. Que estés hablando de déficit público es lo de menos, lo importante es la corrección lingüística (tomada erróneamente además).

España es un país en el que el discurso de estas señoras del PP que parecen ingerir cada mañana una dosis combinada de testosterona y Chanel nº 5, entra como la seda. Lo mismo que las argumentaciones del incoherente PSOE, en el que sólo brilla por dignidad y soledad, Antonio Gutiérrez.

Se recoge lo sembrado, y con esa mala hierba que se aparta de la uniformidad, y piensa, y protesta, se utiliza el arma infalible: la fuerza. Más policías y menos profesores, dice Esperanza Aguirre. Como Cameron en Gran Bretaña.

Hay algo asombroso por encima de todas las cosas: que el discurso tan pueril, las estrategias tan evidentes, se asuman sin cuestionarlas. Realmente, se está recogiendo lo que se sembró. Y vienen días de florecientes cosechas de imbecilidad. O resignación, que también. Menos mal que existe el 15M.

(Recomiendo también el post de Javier Pérez de Albéniz:

http://www.eldescodificador.com/2011/09/02/tradicion-y-desarrollo/  )

Se acabó la fiesta

He vuelto a escuchar la frase otra vez esta mañana, casi en sueños, en la voz de Francisco Granados, un señor que manda mucho en el PP de Madrid. Adornada además con detalles de cómo a tal hora «cerraron la barra para las copas«, textualmente. Se dirigía a los sindicatos y profesores de Madrid que quieren preservar la educación, ese bien superfluo, cuya carencia permite contar con ciudadanos sin criterio. El mismo Granados -que goza estos días de gran elocuencia-, amenazó ayer con crear una policía autonómica en Madrid a ver si se vuelve a ese “Estado de Derecho” tan precioso que tenemos y se acaba con la auténtica lacra que nos aqueja: “el 15-M ha degenerado en un movimiento radical y antisistema de izquierdas, que la delegada, el Ministerio y el PSOE han dejado crecer de manera premeditada«.

Se acabó la fiesta. Cada vez que escuchó la palabra se agitan peligrosamente mis jugos gástricos. La fiesta es perenne y las copas de champán francés para los privilegiados del sistema. La población de millonarios ha crecido desde que se desencadenó la crisis un 8,3%, e igualmente el monto de sus ingresos . Son ahora 10,9 millones de personas que acumulan una riqueza disponible de 42.7 billones de dólares, con un crecimiento anual de 9,7 por ciento. Superior al que tenían en 2007. En el mismo período han perdido su trabajo 27.6 millones de personas que pasan a engrosar la intolerable cifra de 205 millones de desempleados. En los datos confluyen Merryll Lynch-Capgemini y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Pero no, estos últimos no están invitados a jolgorio alguno.

Sigue la fiesta para quienes no pagan impuestos. Para los que los evaden a paraísos fiscales, hacen trampas legales, y cuentan con el favor de los gobernantes. Esos que en España, durante los gobiernos de Aznar y Zapatero, vieron como se les rebajaron lo que tienen a bien declarar un 38%, mientras solo los disminuían en poco más de un 2% a las clases medias.

Se acabó la fiesta en cambio para la educación y la sanidad públicas, la de cualquier servicio público. Vengan al casino, apuesten, jueguen, que el festejo solo es para quien pueda pagarlo, con los mimbres de privilegios que anteceden. Y les vamos a exprimir para que cada cual se apañe como mejor le venga.

Se acabó también la fiesta de la democracia. De ella solo permanece el sublime gozo de depositar el voto cada cuatro años, abocados legal y mediáticamente al bipartidismo. Porque la mayoría parlamentaria permite ya reformar la Constitución en un tiempo récord, a pachas entre dos partidos. Y para consagrar que los políticos españoles no deciden nada que no hayan ordenado previamente los mercados y su portavoz en esta Europa nuestra que es la UE neoliberal. Mediocre fiesta, y encima somos convidados de  piedra.

Se acabó la fiesta también de rebelarse sin permiso, como contaba El Roto los días del 15M. “Les enfants de la patrie” de hecho pusieron una instancia al Rey Luis XVI a ver si podían hacer la revolución. Apalea en nombre de la moralidad Cameron en Gran Bretaña, y en Madrid si se tercia, y más que habrá porque no hay nada mejor que la violencia para la resolución de conflictos.

Se acabó la fiesta para quien engulle que eso es cierto y, asustado en su mediocridad, acusa de demagogia a quien les sitúa en la ventana de sí mismo. Ya lo decía Chomsky, la especialidad del poder, del mediático también porque viene a ser lo mismo, es hacer sentir a la sociedad que es culpable de los males que le aquejan. Se acabó la fiesta. Recojamos los bártulos que esto no es para nosotros.

Elrich. El País

La vida en la Edad Media

Los poderes…

Los mercados…

La educación…

Desequilibrios sociales…

 Fuerzas  para mantener los poderes y el sistema…

   Versión mediática para la sociedad y la Historia…

¿Es Europa un inmenso Tea Party?

Prácticamente es lo que se pregunta –algo más localizado- The Wall Street Journal, el de Murdoch, el que asesora Aznar. Cómo será de flagrante lo que está sucediendo en la UE para que lo evidencien hasta las “biblias” neoliberales. Estima WSJ que pretender consagrar en las Constituciones un tope de endeudamiento es una medida de derechas que difícilmente aceptarán los Parlamentos de las “las 17 democracias” –dice- afectadas por su pertenencia al euro.

“Demasiado poco, demasiado incierto, demasiado tarde – que ha sido la respuesta habitual de los líderes de la UE a la crisis de la deuda de la zona euro-”, repite el New York Times en la eterna cantinela que acompaña las decisiones de Europa. También contempla como difícil la puesta en marcha de la iniciativa de Merkel y Sarkozy, asolados por sus problemas internos, por su escaso crecimiento. E incide, como todo observador sensato, que las políticas de estabilidad fiscal detraen el crecimiento de las economías.

Más intensa es la crítica de The Telegraph, el diario británico más vendido y afín al partido conservador. “La economía europea se encamina al desastre”. Merkel y Sarkozy no se enfrentan a “la crisis existencial” de la UE. Ignoran todas las señales de advertencia y caminan en la dirección opuesta para evitar una recesión: “Las tasas de interés se han elevado, y los Estados miembros se abocan a una auto-derrota con programas de austeridad que, al destruir el crecimiento, agravarán el problema de la deuda. Es difícil imaginar un conjunto más perversamente inadecuado de políticas.”, escribe Jeremy Warner.

“Como Paul Krugman observó esta semana, los líderes estadounidenses y europeos a veces parecen estar involucrados en un concurso para ver quién puede hacer lo peor de una mala situación”, añade Warner.

Conforta escuchar voces sensatas frente al panorama español del amén (en todos los sentidos). El gobierno radiante con la consagración del neoliberalismo en las Constituciones –ya veremos-, y el PP aún más (lo lleva en sus genes). Con la sumisión a un par de líderes de poca monta (Merkel y Sarkozy) que nadie ha elegido para decidir por todos. Con unos periódicos que ven cruces agredidas donde primó la  limitación de derechos democráticos (comprobadlo). También los diarios extranjeros hablan del inoportuno despilfarro de la visita del Papa, mientras aquí reina el encantamiento.

Con una parte de la sociedad que resta sin cesar, que no se informa, que no se entera… de que la UE es ya un inmenso Tea Party ultraconservador, y, en él, España su reserva “espiritual”. Saquemos las banderitas, la hostia –con perdón- va a ser épica.

Disturbios en Londres: una vuelta de tuerca

Existía claramente el peligro y ha ocurrido. La muerte por disparos de la policía de un joven negro, Mark Duggan, en Tottenham ha desatado una ola de violencia en Londres que ya se extiende por otros barrios y por otras ciudades. Solo faltaba una chispa. Frente a las protestas pacíficas en España o en Grecia, buscando colaborar y un futuro mejor, la británica quema y roba lo que encuentra. Una enorme diferencia.

Este Agosto tórrido donde los haya, vivimos sobresaltados por semanas “negras” bursátiles que se arrastran de lunes a lunes, incluyendo la antaño sagrada paz del descanso dominical. Los mercados campan a sus anchas doblegando gobiernos e instituciones, y una empresa privada basada en el lucro –Standard&Poor´s- se permite bajar la nota al aún país más poderoso de la tierra provocando –muy probablemente- una gran recesión mundial. Una agencia de calificación, sin más, tan desprestigiada como sus colegas Moody´s (que dio la máxima nota a las hipotecas basura causando el derrumbe financiero de 2008) y Fitch (que algo más prudente ya parece ser). Y hasta el Banco Central de Europa pierde los oremus por los pasillos (una vez que reacciona, bien es verdad, que se lleva lo suyo en hacerlo) para poner parches con nuestros impuestos que se despegarán en dos días.

Vivimos en una sociedad en la que los ricos no pagan impuestos. Legalmente menos que los demás por medios de trucos de elusión y llevándose lo grueso a no cotizar un céntimo en paraísos fiscales. En un mundo en venta en el que las facturas –cada vez más engrosadas- han de salir de las costillas de los ciudadanos de a pie. “Ajustes imprescindibles”, “reformas”, mermas en derechos laborales y hasta humanos. Lo estamos viendo en Cataluña, que tras cerrar hospitales, ahora también afronta “recortes” hasta en guarderías. En un mundo que reduce los presupuestos para educación.

Y a la vez, en el que fomenta el consumismo feroz. Los chicos de Londres quieren IPODS, IPADS, móviles de última generación, televisores de plasma, cuando los durísimos ajustes de Cameron y Cleggs están privando a las clases desfavorecidas -a las que ellos pertenecen- casi de comer y desde luego de un futuro. Pues va uno y lo coge, han pensado. Y violentamente que desfoga.

Los periódicos conservadores españoles –la mayoría- en su inmenso alejamiento de la realidad, ya tienen a sus violentos a quienes culpabilizar. “Atracadores infiltrados en el 15M”, escribía el otro día el ABC, “Radicales, extranjeros y con antecedentes, detrás de los «indignados».  Llevan haciéndolo varias semanas con los pacíficos españoles. “La crisis económica no puede convertirse en la única explicación de los episodios de violencia que se están multiplicando en Europa”, escribe hoy en su editorial ¡El País! ¿Dónde ha estado la violencia en España, en Grecia? ¿En las cargas de la policía que, por ejemplo, gaseó  literalmente a los manifestantes griegos? Lo de Inglaterra es otra cosa muy diferente. Una vuelta de tuerca. Una revuelta hija de un tiempo de consumismo, deseducacion, desinformación, y flagrantes injusticias.  ¿Se justifica todo esto? No. En ningún caso. Se explica. Llamo la atención sobre que los problemas de fondo no han cambiado un ápice, se agravan cada día. Peligrosísimo camino: suele acabar muy mal.

15M: Estado de riesgo

Tomo prestada la foto de Rinze, compañero en el blog de Nacho Escolar. Ayer los comerciantes de Sol reclamaron el uso de la fuerza contra las concentraciones del 15-M. Esos empresarios que piden 30 millones de euros de indemnización por las supuestas pérdidas de sus negocios durante la acampada -solo en las 3 primeras semanas-, querían ahora una actuación “más contundente”. Según Ignacio Lario, presidente de la Asociación de Comerciantes de Preciados, el Carmen y Arenal (Apreca), los agentes no deben limitarse a una mera «actitud pasiva» ante los nuevos intentos de los indignados de acampar en Sol, sino que deben «usar la fuerza» si el desalojo no es posible por medios pacíficos.

Y ¡Abracadabra! la policía -enviada por la delegada del gobierno del PSOE- carga anoche contra ciudadanos que simplemente se están manifestando. Con esta violencia. ¿Está bien así comerciantes de Sol? ¿Los ha dejado ya contentos Sra Delegada del Gobierno?

Es que viene el Papa. Con cargo al erario público. Y el presidente de los Empresarios de Madrid, Arturo Fernández ya ha conseguido una suculenta contrata: el catering de la visita papal. No se vaya a estropear el negocio o enturbiar las aficiones de “la gente de bien”. La venta, con sangre entra, sí.

Es que los “quincemayistas” no están donde deben. Las calles no se cortan, las plazas no se ocupan, dicen «indignados» -ensuciando la palabra- muchos ciudadanos sabiamente adoctrinados por los distintos poderes, el periodismo y sus opinadores “civilizados” a la cabeza. Los mismos ciudadanos que bajan la cerviz ante el corte de derechos y la ocupación de sus vidas. ¡Donde va a parar” ¿verdad? Es mucho más grave lo de las calles y las plazas.

Un periodista de lainformacion.com, Gorka Ramos, fue detenido anoche. «Me golpearon en la cintura, me tiraron al suelo, me dieron una patada y me detuvieron», según denuncia tras salir de toda una noche y mañana en dependencias policiales. Informaba de lo que estaba ocurriendo en la concentración ante el Ministerio del Interior. El gravísimo hecho para un Estado de Derecho, apenas ha sido destacado –o tarde- en los grandes medios donde trabajan muchos periodistas. El twitter de ciudadanos anónimos cruje sin embargo de estupor y rabia.

Y el PP de Madrid amenaza con sacar a sus 90.000 militantes a oponerse a los indignados. Igual que Mubarak hizo en la plaza Tahir. Los adeptos y adictos cumplen esas funciones.

Rubalcaba, por su parte, dice: «200 personas no pueden poner patas arriba a una ciudad». Pues va a ser que muy pocas más están poniendo patas arriba nuestro mundo y la política colabora. Y que los manifestantes son algo más de «200».

Sol cerrada a cal y canto por la policía durante 3 noches. Los indignados intentando acceder a ese vacío que simboliza como nunca el sistema en el que vivimos, sólidamente custodiado por la fuerza. O por la sugestión de otros ciudadanos, tan dolorosamente atacados hoy o en el futuro, que miran desde la barrera y critican. ¿No se dan cuenta que «la contudencia» exigida en las mermas nos llegará a «casi» todos?

   Igual saben lo que hace, vivimos en un Estado de riesgo, pero hace falta tener bastante cuajo para engullirlo sin decir una palabra. Menos mal que todo es en aras de la libertad. La de mercado, naturalmente.