Mariano José de Larra (1809-1837) pasa por ser uno de los primeros y más grandes periodistas españoles. Su artículo más famoso: “Vuelva Vd. mañana”. El bueno de Larra no tuvo que convivir con la presunta objetividad de los medios en este siglo XXI. De haberlo hecho, hubiera tenido que escribir así su obra cumbre:
“Gran persona debió de ser el primero que llamó pecado mortal , SEGÚN ÉL, a la pereza. Nosotros, que ya en uno de nuestros artículos anteriores estuvimos –SEGÚN NOSOTROS- más serios de lo que nunca nos habíamos propuesto –EN NUESTRA OPINIÓN-, no entraremos ahora en largas y profundas investigaciones acerca de la historia de este –A JUICIO DE ALGUIEN- pecado, por más que conozcamos que hay pecados que –DICEN- pican en historia, y que la historia de los pecados sería –A JUICIO DE ALGUNOS- un tanto cuanto divertida -EN OPINIÓN DE SUFICIENTES PERSONAS-. Convengamos solamente en que esta institución ha cerrado –SEGÚN ELLOS- y cerrará –EN OPINIÓN DE ALGUIEN- las puertas del cielo a más de un cristiano.
Estas reflexiones hacía yo casualmente no hace muchos días, cuando se presentó en mi casa un extranjero –SEGÚN ÉL- de estos que, en buena o en mala parte –SEGÚN YO-, han de tener siempre de nuestro país una idea exagerada e hiperbólica –A SU JUICIO-; de éstos que, o creen –EN SU OPINIÓN, NATURALMENTE- que los hombres aquí son todavía los espléndidos, francos, generosos y caballerescos seres de hace dos siglos –SEGÚN LAS OPINIONES QUE SE TIENEN DE LOS SERES DE HACE DOS SIGLOS-, o que son aún las tribus nómadas del otro lado del Atlante –A JUICIO DE ALGUIEN SIN DUDA-: en el primer caso vienen imaginando –DICEN, IGUAL PORQUE LO PIENSAN- que nuestro carácter se conserva tan intacto como nuestra ruina –SEGÚN ELLOS-; en el segundo vienen temblando –A SU JUICIO- por esos caminos, y preguntan si son los ladrones que los han de despojar –EN SU OPINIÓN- los individuos de algún cuerpo de guardia establecido precisamente para defenderlos de los azares de un camino, comunes a todos los países –SEGÚN ELLOS-“.
A mí me extraña mucho, de forma creciente, que cada vez que algo contradice al pensamiento oficial, le incrusten un “según ellos” y similares. Todo cuanto diga el 15M por ejemplo es “según ellos”. Los periodistas -en mayor o menor grado- no saben si es cierto que hay recortes en sanidad, educación y demás servicios públicos, por eso nos brindan generosamente la opinión de manifestantes (cuando son muchos) añadiendo que lo que aseguran es “según ellos”.
No, no, la objetividad de la buena -pata negra cum laude- obligaría a que cada vez que hable un portavoz de la UE, del FMI, del gobierno español, de la oposición y asimilados nos informen también que sus postulados son “según ellos”. El modelo que propongo de Mariano José de Larra creo que es el más apropiado, y que ya debería empezar a estudiarse en las Facultades de Periodismo.























