La JEC prohíbe partidos de fútbol, misas y compras en IKEA

Lo dice la Junta Electoral Central (JEC) textualmente: Quedan prohibidas «concentraciones, reuniones y manifestaciones promovidas por particulares«… «desde las 00.00 horas del sábado 21 de Mayo de 2011 a las 24.00 del 22«. La JEC está compuesta por magistrados del Tribunal Supremo y Catedráticos de Derecho o de Ciencias Políticas y de Sociología, en activo. No importa que la decisión de prohibir se haya adoptado con un solo voto de diferencia y con votos discrepantes particulares, ni que el Tribunal Constitucional avalara manifestaciones en esa cosa tan rara que tenemos en España -no en otros países- llamada «Jornada de reflexión», la JEC prohíbe y ya está. Y le deja un marronazo al Gobierno y una baza estupenda a la prensa y la afición ultra.

Si nos atenemos a la letra exacta de esta resolución, quedan prohibidas desde luego las celebraciones electorales. Policía y multas en consecuencia a quienes vayan a la Calle Génova a aplaudir el triunfo –seguro- del PP. O de cualquiera otro en cualquier parte.

Porque los prestigiosos profesionales no han matizado “el domingo en jornada diurna” (en oposición a nocturna, para entendernos) o “de sol a sol”, como se usaba en su tiempo, han dicho: de 00.00 horas del sábado 21 de Mayo de 2011 a las 24.00 del 22.

Prohibida por tanto la asistencia a estadios de fútbol para presenciar partidos. (No saben a qué se arriesgan).

Las compras en IKEA y LEROY MERLÍN, a disolver ya en los aparcamientos de los grandes megacentros comerciales. Policías con porras persiguiendo a los zombis en busca de gangas para montar en casa.

Titulaba “las misas”, pero igual en este caso no son tan masivas. La JEC no habla sin embargo de número, dice “concentraciones, reuniones y manifestaciones”. Como también incluye “reuniones”, me temo que será perseguido, asímismo, el festejo de bodas, comuniones y cumpleaños. Aquí o jugamos todos o ninguno. O nos prohiben a todos -siguiendo el texto de la resolución- o a ninguno.

Porque la JEC dice pronunciarse sobre consultas a digamos agrupaciones de personas que, por el hecho de estar juntas, puedan influir en el voto, pero si leeis el texto –lo enlazo aquí otra vez– su acuerdo no lo menciona. En el párrafo primero solo explicita concentraciones, reuniones y manifestaciones “en jornada de reflexión”. Ellos han añadido por su cuenta, además, el domingo, con la que la han liado parda, no me negaréis. Que yo recuerde los encuentros de fútbol son el domingo en su mayoría. Y las celebraciones electorales igual.

Más de 60 concentraciones florecen en ciudades y pueblos españoles, también en el extranjero. Empiezan a organizarse acampados de otros países, ¿Utilizará la JEC y quienes apliquen su orden el mismo rasero para la protesta cívica que para los que vayan a festejar el triunfo electoral de «los suyos», los hinchas de  fútbol o los consumidores de IKEA? 

En resumen, la JEC nos exhorta a reflexionar pero sin concentrarnos. En línea por otro lado con la Junta de Madrid que temía un voto RESPONSABLE.

«Perlas»

Berlusconi, sobre los fiscales de Milán: «Son un cáncer para la democracia que hay que extirpar». Osan pretender encausarle.

González Pons: «Con escolta y buen sueldo, es muy fácil decir que Batasuna se presente y quedar de demócrata mundial (se refiere a los magistrados del Tribunal Constitucional), pero después hay que ir allí al País Vasco a defender la democracia en los pequeños pueblos». Nota: Batasuna no se presenta.

Camps: «El abuelo de Zapatero no le transmitió ternura y cariño».  Nota: Fue fusilado por los golpistas del 36. Zapatero nació en 1960.

Perlas.

Reaccionar tejiendo una red

 «Este libro –Reacciona- demuestra que cuando se intenta algo tiene muchas más posibilidades de salir que cuando no se intenta. Parece obvio pero no lo es, muchas veces nos quejamos de falta de resultados, pero en realidad es que no hemos hecho nada por lograrlos».  Ésa fue la primera idea que esbocé en la presentación de Reacciona.

Fue un acto de altísimo nivel y de cálida armonía. El Teatro del Círculo en Madrid se llenó hasta el último anfiteatro. Y todavía hubo muchas personas que no pudieron entrar.

Acudieron todos los autores salvo José Luis Sampedro y Angels Martínez Castells, y se habló con naturalidad, contenido y fuerza.

Entresaco algunas frases que he podido recopilar. De twits y artículos. Éste y éste, por ejemplo:

Federico Mayor Zaragoza : “Fuimos súbditos, estamos siendo espectadores podemos ser ciudadanos. Por eso es momento de reaccionar”. O “»Nos quitaron la justicia social, la solidaridad y nos lo intercambiaron por los mercados”.

 Baltasar Garzón: “Lo peor que se puede hacer en una democracia es reírse de los ciudadanos. Reírse es no decir la verdad, desprestigiar las instituciones, no debatir, tomarse a broma la corrupción, que se descalifiquen continuamente entre ellos.»

Juan Torres López : “Cuatro principios a evitar: La inmoralidad de llamar inversores a los culpables del crimen organizado contra la humanidad: el hambre. La irresponsabilidad de seguir callados pensando que todo pasará. Hay que empezar a pedir cuentas. La insensibilización de no enrabietarse y solidarizarse con los demás. Y la inhumanidad a la que nos quieren someter los que como Botín y compañía pretenden que vivamos para ganar más a costa de los otros».

Me gustó cuando Juan Torres (hablando en ese momento de las pensiones) mencionó la incongruencia que representa encargar año tras año un puente al mismo ingeniero que, vez tras vez, fracasa en su labor porque el puente de hunde (léase todos los “vaticinios” equivocados, en todos los terrenos, por ejemplo del inefable gobernador del Banco de España). Entonces, Nacho Escolar, le apuntó: «No se les hunde el puente, funciona divinamente para conservar sus propias pensiones y privilegios».

Escolar dijo también: “Tenemos Internet, algo que no tuvieron nuestros progenitores. Pero nos han cambiado el derecho a una vivienda digna por la PS3. El derecho a formar una familia por la descarga de películas».

Yo hablé del periodismo, de la sociedad desinformada, ya sabéis.

Quiero resaltar la enorme armonía que ha presidido la realización de este libro, del acto y de todo cuanto a él se refiere. Ningún autor preguntó ni en qué orden iba a aparecer, y, por ejemplo, terminada la presentación, permanecieron un buen rato firmando libros y hablando con la gente.

Os confieso que yo los estaba viendo y apenas lo creía, a pesar de que por otro lado sabía desde el principio que todo iba a salir así de bien como ha salido. Porque contenía todos los ingredientes para ello.

Por lo demás, portadas en los diarios, información en el telediario, con una Pepa Bueno a la que noté le salía de dentro remarcar los nombres. No ha sido fácil -en realidad estas cosas nunca lo son-, pero se consigue cuando se teje una red. Y lo estamos haciendo. Para sentirnos menos solos y también para construir. Los autores primero. Se sumó entusiasta la editorial, luego los lectores del libro, todos cuantos llenaron ayer la sala. Y cada día se unen más personas que presentan sus propias iniciativas. Somos más y pronto lo demostraremos.

  ¿Por qué esta sucediendo todo esto? Porque estamos perdiendo todo lo que ganamos. Lo cuento en un Tribuna que hoy me publica El País: «Vuelve el panfleto«.

Por cierto, muchas gracias a todos.

Presentación de Reacciona

«Hasta completar el aforo» que se dice 🙂

El paradigmático caso de Baltasar Garzón

 El Supremo ha decidido llevar a juicio al magistrado Baltasar Garzón por las escuchas del ‘caso Gürtel’. De esta forma, Garzón, y el portavoz socialista en Valencia, Ángel Luna –acusado por mostrar una copia del sumario en las Cortes regionales- son los primeros en dar cuenta ante los tribunales en relación a la trama que ha detraído del erario público miles de millones de euros. Es decir, uno por investigar a los corruptos y otro por denunciarles. Garzón, que ya está suspendido en sus funciones en la Audiencia Nacional, se enfrenta a un delito de prevaricación (que acabaría con su carrera) por ordenar intervenir las comunicaciones de los cabecillas de la trama en la cárcel, avaladas por la Fiscalía, y que otro Juez continuó. Los presuntos autores, empresarios y políticos, de un delito nada presunto,  siguen esperando a que resuelvan sus múltiples recursos para ralentizar la investigación hasta hacerla casi inviable, como ha ocurrido en muchas otras ocasiones.

La investigación policial y judicial, a raíz de la denuncia de un concejal del Partido Popular en Majadahonda que tenía relación con el cabecilla, Correa, (conviene no olvidar este origen)- permitió desentrañar una compleja red de favores, obsequios interesados, cajas B, adjudicaciones ilegales de contratos, valijas volando a paraísos fiscales, y altos cargos enfangados (del PP), que han robado dinero público (eso es la corrupción política). El delito es real, insisto en la obviedad, solo falta el juicio para atribuir responsabilidades y penas, y muchos dudan de que llegue a celebrarse, o no en su integridad, entrando a formar parte de ese inmenso océano de la impunidad que ni siquiera pasa factura social.  Numerosos imputados políticos, entre ellos Francisco Camps, siguen en sus puestos, aspirando a la reelección porque como dice el candidato del PP a la Moncloa, Mariano Rajoy, entre otros muchos, «el auténtico juicio es el de las urnas».

El juez del Supremo Alberto Jorge Barreiro ha abierto juicio oral a Garzón con la misma celeridad que Varela lo hizo para encausarle por su intento de investigación del franquismo. Garzón ha relacionado en algunas declaraciones ambos hechos, que su persecución empezó cuando metió las narices en la Gürtel.

Baltasar Garzón concita odios y despierta pasiones y siempre se le cuelgan las muletillas de “juez estrella” y “polémico”. Terribles delitos en el país de la mediocridad, no solo intelectual sino moral. Con todos sus defectos que sin duda los tendrá como cualquier otra persona, dénme un millar de “Garzones” y damos a este país la vuelta. Ha investigado con igual rigor al GAL y a ETA, luchó por la jurisdicción universal con algunos frutos (Pinochet) y, por ejemplo, se ha dedicado con ahínco a combatir la corrupción. Pero para algunos, incluso presuntos progresistas, sus logros se enmascaran por las emociones que provoca su personalidad.

Baltasar Garzón es uno de los autores de Reacciona, el libro que he coordinado. Fue un empeño personal mío, a pesar de los muchos enemigos que se ha ganado, (precisamente por eso) y él estaba muy ocupado, pero aceptó participar. Y quería que Garzón estuviera en un libro con pretensiones de cambio. tanto por su trayectoria como por el escándalo que supone su enjuiciamento por el impune franquismo que aún pagamos como indeleble pecado original de nuestra generación. Me parece intolerable, me parece gravísimo, para nuestra presunta democracia.

Baltasar Garzón comienza su capítulo, Reaccionar para avanzar, desarrollando esta idea:

«Alguien ha dicho que nos ha tocado vivir los tiempos de la vergüenza, la mediocridad y la renuncia».

Y sigue con éstas, por ejemplo:

“Desafortunadamente, la capacidad de indignación, motor de la capacidad para reaccionar, está vacía. El nivel de adormecimiento es muy peligroso porque conduce al desinterés más absoluto por lo público y por lo solidario. Nada es mío y por tanto, nada tengo que hacer por mejorarlo”.

“La corrupción como fenómeno que genera injusticia y desigualdad entre los ciudadanos, debería levantar océanos de protestas y rechazo frente a quienes deberían ofrecer respuestas para erradicar esas prácticas torticeras en una sociedad y no lo hacen. Por el contrario, en España, todo es diferente, la situación se torna peculiar porque no da miedo ser corrupto, incluso se festeja al que lo es, lo que preocupa y desfavorece es que te descubran”.

Garzón propone a los políticos “un “contrato con los ciudadanos”, un lema electoral común: “no mentiremos a los ciudadanos”, “no prometeremos nada que no cumplamos”, “no jugaremos con la necesidad y la esperanza del pueblo”, “no subastaremos sus sentimientos y legítimas aspiraciones”, y también, porque no, les haría una petición: “hagan que los ciudadanos españoles crean en la política”.

“En todos los países democráticos que conozco y que han tenido un período dominado por la represión y la dictadura se han hecho esfuerzos para contarlo y explicarlo en los planes de enseñanza; como también se ha intentado dar una respuesta desde la justicia. Aquí, 75 años después todavía se sigue sin reconocer una parte de la historia”.

“Desgraciadamente en el mundo occidental actual hay demasiados espectadores y pocos protagonistas. Vivimos en una sociedad epidérmica preñada de superficialidad en la que a quienes se comprometen y pelean por mejorar y cambiar las cosas, se les persigue y aniquila”.

¿Tiene arreglo esto?

Hacienda reclama a Jorge Javier Vázquez, presentador de varios bodrios en Telecinco y galardonado con el antaño prestigioso premio Ondas, 800.000 euros por tres ejercicios fiscales. Nos enteramos por la filtración que el afamado comunicador –siquiera sea de basura- ha amasado una inmensa fortuna y vive, por ejemplo, en un chalé valorado en 2.330.600 euros. Belén Esteban también anda en problemas con la Agencia Tributaria. La legislación y la aplicación de la justicia en España suelen lograr que caros abogados, a través de un larguísimo proceso, libren a sus clientes de pagar. Por la cadena de Berlusconi en España pasan habitualmente para ser entrevistados numerosos delincuentes a contar su peripecia -desde Julián Muños a Emilio Rodríguez Menéndez-, sabrosamente remunerados. Y la sociedad cómplice sigue sintonizando su emisión.

Por otro lado, la Audiencia Provincial de Barcelona ha condenado al ex presidente de Banesto y actual consejero delegado de Banco Santander, Alfredo Sáenz, y a otros dos ex directivos del banco a seis meses de prisión por los delitos continuados de acusación y denuncia falsa contra unos deudores del banco tras su intervención en 1993. Y de momento seguirá en el cargo, faltaba más.  Con una multita de 9.000 euros por cierto. Va a recurrir al Constitucional. Lo mismo en su día hicieron los Albertos, y fueron exonerados.

El rosario de robos del dinero público por parte de políticos, o al amparo de ellos como se presume en la Gürtel de enorme envergadura, satura hasta la capacidad de asimilar datos. Y los responsables siguen recibiendo votos. Y la ciudadanía permanece impasible porque, dicen, “todos los hacen”, y nadie, desde ninguna instancia de poder o no, parece dispuesta a arbitrar los instrumentos eficaces para pararlo. Más aún, como en tantas otras ocasiones, lo predecible es que los ladrones queden libres de cargos por prescripciones, defectos de forma, o lo que sea. Y nadie tampoco le pone remedio.

Campan los eufemísticamente llamados «mercados» a sus anchas, se endeudan con ellos por años los países, felices de lograr no pagar demasiado por “el rescate”. La terminología ya huele a secuestro y pago, y nadie se inmuta. Les dimos dinero público y ahora nos ponemos muy contentos si no nos exprimen con elevadísimos intereses. La carísima e inoperante Bruselas aprieta, porque solo parece tener eficacia para apretar. Ya no pinta un pito en el concierto mundial. Europa es irrelevante ya, salvo como yugo azul que estruja a los ciudadanos. Pero no pasa nada porque ellos no se enteran.

El petróleo ya está a más de 100 dólares el barril, y se ha incrementado a niveles intolerables el precio de alimentos básicos para gran parte de la población mundial. Se especula con ellos. Impunemente. Así exactamente empezó la crisis financiera que nos asola. Los errores financieros que la provocaron, lejos de solucionarse se han acrecentado. Crecen el cuádruple que nosotros los países “emergentes” a costa del sudor de sus mal pagados trabajadores. Y ya ni hablo de tanta gente como vive en condiciones de esclavitud. Y muy pocos parecen tener memoria y capacidad de relacionar.

El Rajoy al que espera la Moncloa, se amuerma cada día más en su eterna indefición, mientras se frotan las manos, malmeten y manipulan, los carcas y trepas de su partido. Tan demagogos, carcas y trepas como él. Zapatero y todo el PSOE cómplice nos venden a los «mercados«, intentando justificarse con el piano de cola de que con otros “sería peor”. Anda en su eterna greña la izquierda minoritaria.

El periodismo contribuye solícito a toda esta mierda, como digo casi a diario. Y a una legión de periodistas jóvenes solo parecen motivarles los juguetitos, como el nuevo Quora. Y, por ejemplo, una ministra de Cultura, demuestra que no sabe ni de qué está hablando al enfrentar “gente de la cultura versus gente de la tecnología. “Mire Vd”, que dirían los del PP y quienes copian sus muletillas, “la verdad es que” aclararían quienes llenan sus cerebros huecos con las frases de Rubalcaba, que esto viene a ser así: “me gusta la gastronomía pero rechazo los utensilios de cocina”. Disociar la cultura y sus instrumentos es no tener ni repajolera idea de lo que se habla. Y es reponsable de su gestión, precisamente.

En fin, que no puedo más, que no sé ya por dónde empezar, ni por dónde seguir. Que vivo en España y su sociedad solo se moviliza para recibir a la selección de fútbol triunfante y a los Reyes Magos –a los que acuden con paraguas del revés a ver si rapiñan más caramelos que el vecino- , o para protestar contra los controladores –no contra AENA- o si alguien fuma donde no debe. Y que llegarán a arrancarle la piel a tiras abordando su casa y su salón y seguirá mirando embobada Telecinco. U otras, que poco se llevan. Ah, y si protesto, me salen violentos a ajusticiar desde el anonimato. O machistas que reivindican la libertad de expresión para decir que las mujeres somos una mierda. Y que, sí, son insignificantes gotas, pero en un generalizado mar de inmundicia. No es exactamente que eso me importe, es que ya no sé por dónde tirar.

Todos culpables del caso Fabra

La Audiencia Provincial de Castellón ha sobreseído la mayor parte de la causa abierta contra Carlos Fabra, presidente de la Diputación de Castellón. En concreto, considera prescritos delitos fiscales cometidos entre 2000 y 2003, años en los que no justificó ingresos por valor de 3.7 millones de euros, defraudando -según la acusación- una cuota de un millón de euros. La fiscalía anticorrupción le pedía 15 años de cárcel.

Los peritos de Hacienda analizaron 17.000 operaciones económicas de Fabra. Las cuatro veces que dijo le había tocado la lotería en 5 años, estarían justificadas como ingresos, no así esos casi 4 millones de euros.  Los magistrados no discuten que los supuestos delitos se hayan cometido.

 En 7 años desde que se iniciara la causa, han evitado tener que enjuiciar a Fabra 9 jueces y 4 fiscales, lo que fue dilatando el proceso. Finalmente tomó el caso un juez novato, a la sazón hijo de un dirigente histórico del PP castellonense.

  El PP ha homenajeado recientemente a Fabra. Y un aeropuerto, a menos de media hora del ubicado en Valencia, contará con una estatua de 24 metros dedicada al insigne protector de Castellón.

Recientemente, también César Alierta, presidente de Telefónica, vio como el Tribunal Supremo confirmaba su absolución al considerar prescrito el delito de uso de información privilegiada del que estaba acusado a raíz de la compra en 1997 de acciones de la empresa tabaquera, que lideraba entonces. La operación reportó a Alierta y a un sobrino suyo, un beneficio de 1,86 millones de euros.

 Ningún particular, aunque sea objeto de una injusticia, puede embarcarse en años de litigios pagando caros abogados… sin contar con condicionamientos añadidos. Si la administración de justicia precisa reformas y acciones que mejoren su funcionamiento, acometánlas.

A mí ya no me vale tanta impudicia y desvergüenza, cuando además se están recortando de tal forma nuestros derechos y, sin ir más lejos, nos van a subir la luz un 10%. Ni mucho menos los chistes con la «suerte»de Fabra. Este sujeto y todos los que lo secundan, si son afortunados realmente es porque la sociedad no reaccione y les trate como merecen. Máxime al ver que, como en tantas otras cosas, no actúan los poderes del Estado.

Con el caso Gürtel ocurrirá lo mismo.

Traté jocosamente aunque con rabia y dolor el tema de la corrupción en España en este artículo. Lo importante es esto:

“Cierto es que casi todos los organismos internacionales han constatado la correlación entre corrupción y deterioro de la democracia, y han llamado a atajar lo que, dicen, no puede contemplarse en ningún caso como comportamientos individuales desviados, sino como putrefacción del ordenamiento social. A gran o pequeña escala, afirman esos organismos, se roba el dinero de todos. Incluso aquí hay enemigos de tradición tan acrisolada. «La corrupción es incompatible con la democracia, hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema», afirma Carlos Jiménez Villarejo, nuestro primer fiscal anticorrupción. Pero ¿a quién le importan todas estas jeremiadas?”

Una sociedad que no reacciona está realmente enferma, derrotada, es carne de basura. La culpa de que todo esto suceda es nuestra, del pesado lastre que suponen para todos quienes ni ven, ni oyen, ni se implican en nada. De todos por no impedir este estado de cosas. Y en modo alguno es motivo de risa.

Actualización:

  • La Fiscalía anticorrupción recurrirá la sentencia de Fabra.
  • Los consumidores que promovieron la investigación afirman que la prescripción se suspende en el momento en el que se inicia la investigación.
  • González Pons encantado con la sentencia de Fabra, y acusando a los «fans de los banquillos mediáticos».

La inversión más rentable

Campanas repicando por la Ley Sinde derrotada desde la silla de casa. Empecinamiento épico en aprobarla, digno de mejores empeños. Y seguirá en un próximo asalto. Previo pago en especias, seguramente.

Alguna lección…

El temor a la desconocido. Hay quien no consigue hincarle el diente de la comprensión a las maduras tecnologías con más de 40 años a sus espaldas, aunque sea lo único cierto que se multiplican por esporas.

Y sobre todo ¿Que no sirve de nada luchar?

¿Y lo que de verdad importa? ¿Dónde está la obstinación política para salvarnos, para mantener la dignidad de todos? ¿Dónde la respuesta masiva y anónima para lograr cambios profundos? ¿Dónde la elección inteligente y justa de la búsqueda beneficios?

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Cancionero y romancero de ausencias
Miguel Hernández

La corrupción destruye la democracia

Comencemos por repetir que el enriquecimiento de servidores públicos a costa del dinero de todos no es una práctica lícita y admisible, no es “normal”, como la perversión del lenguaje y las costumbres ha generalizado. La corrupción pública quiebra la democracia. Resoluciones de la ONU, de la UE, del Consejo de Europa y de numerosos estamentos internacionales están evidenciando esa realidad y llamando a atajarla. “La corrupción es incompatible con la democracia y, por tanto, aquella hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema”.dice Carlos Jiménez Villarejo, primer fiscal anticorrupción español.

La lectura de los periódicos esta mañana –sólo de hoy- demuestra que las tramas corruptas en España van 20 zancadas por delante de cualquier ficción literaria –en la que dolorosa y gozosamente a un tiempo me hallo-. Por más que Cospedal, la secretaria general del partido al que cada día le nacen indicios allá donde haya tocado poder diga lo contrario, es demasiada presunción de inocencia no reparar en que existen investigaciones policiales y judiciales, conversaciones grabadas, vídeos incluso, palabras textuales y bolsas con dinero corrupto contante y sonante. En muchos casos grabados por los mismos que sobornan que no se fían ni de su padre.  

Para abrir boca veamos un vídeo del soborno de un empresario a un concejal del PP de Orihuela. Investigar este tipo de cosas, atenta contra la democracia, según Cospedal. Que se produzcan no, que se investiguen y sobre todo se publiquen.

Pues señor, además de que la policía implica en Gürtel a más aforados del PP ahora en Castilla y León, o que el PP ganó la alcaldía de Orihuela gracias a Fenoll, el empresario de las basuras que tiene gorilas y chimpancés saltando por los cascotes, la declaración judicial –ante un Juez (Pedreira) como su propio nombre indica- de un ex abogado de Correa revela los pasos clásicos de la trama.

  • Amistades de envergadura para empezar: Aznar y su yerno Agag. Presuntas amistades, por supuesto, para presuntas influencias y presuntos delitos, que sin embargo dejan ganancias nada presuntas, de las que se tocan con las manos.
  • Sociedades de variopintos y vacíos nombres para operar.
  • Y una vez trincado el dinero público, de todos, a evadirlo para el propio disfrute en paraísos fiscales.

Lo cuenta en detalle al juez, Luis de Miguel que fue abogado de Correa en el exterior. Y dice El País:

“El abogado llevaba asesorando a Correa desde 1999. A raíz de un delito fiscal de uno de sus clientes, el juez Garzón ordenó en 2002 un registro en su despacho en el que aparecieron documentos comprometedores para decenas de multimillonarios españoles por evasión de ingentes cantidades de capitales al exterior. Correa era uno de ellos. Ese informe aún no está desclasificado, pero figura en el sumario”.

“Según De Miguel, tras tomar contacto con Correa y su primo empezó a crear sociedades en la Isla de Nevis y luego en otros países con opacidad fiscal. De Miguel fue administrador único de algunas de las más importantes sociedades de Correa, como Easy Concept, Inversiones Kintamani y Caroki, SL, así como de la famosa Orange Market, que en Valencia dirigía Álvaro Pérez, El Bigotes…”

¡La isla de Nevis! ¡En las Antillas! Conozco allí personalmente alguna que sólo tienen un hotel y cuatro casas para los lugareños. Concretamente, en Nevis se encuentra uno de… los 10 mejores hoteles del mundo, según Travel & Leisure. Éste. Nevis no llega a 100 km2 de extensión, con 12.000 personas por toda población. Y dispone de ese hotel y de «sociedades» para rentabilizar, entre otros, el dinero corrupto español, al parecer. ¿Dónde? ¿en los garitos de las playas?  Pedreira hace lo que está estipulado: enviar “comisiones rogatorias”. Ya han encontrado 21 millones de euros albergados por Correa en Suiza. Algunos países no están colaborando, dice el Juez. Así está organizado el asunto, sí. Si quieren colaboran, y sino no. Y si colaboran pierden negocios sustanciales.

 Que nadie se engañe. Todo esto no es “normal”, ni lícito. Ni algo para enterarse y encogerse de hombros. Es uno de los agujeros por la que se está desmoronando la democracia. Y, mientras, una encuesta de “La Razón” acerca al PP a la mayoría absoluta en intención de voto. Prueba palpable de cómo se ha deteriorado ya el sentimiento crítico y responsable de la sociedad.

Frente a delito, pecado

Dolores Cospedal ha obligado, dicen los titulares, a Manuel Cobo a retirar el recurso contra el archivo de la causa de los espías en Madrid. El País publicó un fragmento de la vista muy ilustrativo. El seguimiento existió, aunque le buscaron un nombre que no molestara: contravigilancia. Palabra que no existe en el diccionario, tan sólo la de vigilancia, por lo que entendemos que hicieron lo contrario de su definición: “Cuidado y atención exacta en las cosas que están a cargo de cada uno”.

La diligente Juez archivó el caso porque no se pudo precisar si se habían utilizado fondos públicos para la “contravigilancia”. Cierto que vetó algunas pruebas solicitadas por el fiscal que, igual, no ayudaban al esclarecimiento del tema.

En este aroma de limpieza, la secretaria general del PP pide a los afectados echar tierra al asunto, y aquél Manuel Cobo, tan digno en el pasado, traga, lo mismo que el exvicepresidente regional Alfredo Prada. Ninguno quiere perjudicar al partido.

En este remedo de democracia que vivimos –más en unos lugares que en otros- se extiende la vieja idea de que los trapos sucios se lavan en casa y los “pecados” se perdonan en el confesionario con la pena de rezar tres avemarías. ¿Y los delitos? Porque lo sería el uso fraudulento de fondos públicos para espiar a los colegas. Dicen que el lento aparato judicial termina por determinar la verdad, si sigue el proceso. En cualquier caso, no es de recibo que se obligue a un ser humano con todos sus derechos a retirar un recurso si ha sentido lesionado alguno de ellos. No en democracia. Ni parece que mantener un cargo sea una pistola en el pecho conminatoria y no eludible.

Lo que yo no sé es si esto es aplicable a todos los aspectos del funcionamiento en sociedad. Quiero decir que si podemos espiar a quien nos venga en gana o, dejando a un lado la ética, robar un banco, el dinero de los ciudadanos, lo que sea, y quedarse con lo sustraído, sin otras consecuencias que rezar las tres avemarías. A la vista de lo que está sucediendo en España parece que así es. Para ciertos sectores, tengámoslo en cuenta. La ley del embudo rige como norma.

    Más difícil parece el remedio para cerrar ojos y bocas desmesuradamente abiertos al contemplar tanta desfachatez, pero con un poco más de costumbre igual lo logramos.