Concurso de (presunto) despilfarro público

El turismo rural aporta grandes hallazgos. Horcajuelo de la Sierra es un precioso pueblo de la provincia de Madrid, apenas a una hora de distancia de la capital, muy respetuoso con las normas urbanísticas. Con el mismo mimo, han restaurado esta gran casa destinada a ser “Reserva de la biosfera Sierra del Rincón”.

95 habitantes censados, 50 viven en el lugar habitualmente. Ayuntamiento añejo del PP. El gran cartel nuevo anota el presupuesto cercano a los 600.000 euros para terminar la obra. Otro, ajado, debajo, señala un presupuesto similar de los trabajos previos. 1.200.000 euros dedicados a la “Reserva de la biosfera” que es una labor encomiable. Dicho sea sin la mínima ironía.

Nada se sabe de quién ocupará sus amplias dependencias, ni qué albergará. Del costo del mobiliario y presupuesto de funcionamiento. “Es dinero de Bruselas”, dicen. Sí, el dinero “De Bruselas” también nace de nuestros bolsillos, el dinero público sí es de alguien: nuestro.

Me pregunto, seriamente, sobre la necesidad de esta magna obra y en este lugar. Me cuentan que muchos pueblos disponen de empeños similares. Nunca olvidaremos la Puerta de Brandenburgo que se mercó, con dinero público, el alcalde de Alcalá de Henares, Madrid.

El IPC ha subido 3 décimas hasta el 3,3%, el más alto desde 2008, llueven las mermas sin piedad y no se ve futuro para los casi 4.700.000 desempleados. ¿De verdad es tan imprescindible gastar 1.200.000 euros, de momento, en la obra de Horcajuelo de la Sierra? ¿Cuántas más hay? Os propongo que hagamos un concurso. Informadnos de lo que sepáis. Y luego decidimos.

De todos modos, Horcajuelo dispone de una biosfera maravillosa.

¿Es la única solución plegarse a la UE y los mercados?

Ni en la peor de nuestras pesadillas pudimos muchos soñar lo que nos está ocurriendo. La implacable merma de derechos sociales decretada por los mercados en ausencia o connivencia de los políticos. La desfachatez de esas declaraciones que imponen desde sus Olimpos. Crecen las desigualdades sociales, ahondando en miserias y en obscenos enriquecimientos. Danza el mundo feliz en las pantallas de los televisores, entretanto, y una ciudadanía desinformada y asustada se constituye en pesada losa para el conjunto. Ningún autor de ciencia ficción del pasado previó tanto.

El histórico ex presidente socialista portugués, Mario Soares, lanza un grito, llamando a los dirigentes de su país y de España a plantar cara a la UE. Una Europa que ha traicionado el espíritu que la constituyó y hasta ahora la caracterizó, que pierde poder en hemorragia imparable, según sus propios eximios dirigentes reconocen, y que ni bailando en la cuerda con un pie, “tranquilizan” a sus amos los mercados.

La UE y todos sus componentes trabajan en el camino equivocado. Para nosotros, no para sus bien pagados políticos, ni para sus poderosos amigos. Lo aseguran incluso premios Nóbel como Paul Krugman, llamando a aumentar el gasto público como forma de salir de la crisis. En la desinformación que nos rodea, donde todo es opinable, los hechos demuestran que esa política funciona y no los ajustes que el neoliberalismo manda. El neoliberalismo que ha hundido, por ejemplo, a Irlanda en la miseria (y lo que le queda por sufrir), por más que cínicos conservadores, con Esperanza Aguirre a la cabeza, manipulen los datos, desdiciéndose con desparpajo de sus antiguas declaraciones públicas, en las que el tigre neoliberal irlandés era el modelo.

En este esclarecedor artículo –que recomiendo vivamente- el catedrático de economía y miembro de ATTAC, Juan Torres, nos explica la verdad de nuestras cuentas y a quién interesa nuestro rescate. La deuda pública española es de “600.000 millones de euros pero en relación con el PIB es casi veinte puntos menor que la media europea”. Y a ella contribuyen con entusiasmo comunidades y ayuntamientos neoliberales del PP y socioliberales del PSOE.

“La deuda privada española es mucho mayor que la pública. Las familias españolas deben aproximadamente un billón de euros a los bancos y las empresas algo más de 1,3 billones. Y, por otro lado, los bancos españoles tienen deudas, por su parte, tanto con el Banco Central Europeo (aunque fluctúa mucho, algo más de 60.000 millones de euros en estos momentos) como con otros bancos del resto del mundo, en una cantidad global muy difícil de cuantificar pero de cuya magnitud da idea el que tengan que amortizar unos 200.000 millones de euros en 2011 y 2012”, dice Torres.

Los bancos “del resto del mundo” son fundamentalmente alemanes, qué gran casualidad eh…

No entiendo qué pretende Zapatero en su huida hacia delante política, pisoteando su ideología, su programa, y a la sociedad que se comprometió a defender. Es un cadáver público, junto con el resto de su partido que traga todas las medidas antisociales, sin mover una pestaña. El registrador de la propiedad ya anuncia que también adoptará medidas impopulares, eso sí “con criterio” ¿con el de quién? El PP es una cateta marioneta de los mercados. Sin contar su manga ancha para la corrupción que hurta una considerable parcela de nuestro dinero público.

¿No tenemos pues más soluciones? Sí, decir ¡basta ya! Nada puede haber peor que el destino al que nos abocan “Bruselas” y los “mercados”. Vuelvo a Mario Soares, a su llamada vibrante y preocupada. De su excelente llamamiento a Zapatero y a Sócrates, destaco estas ideas:

«Lo que ocurre es que la política del Banco Central Europeo y de la Comisión se muestra decididamente economicista, en el sentido de que sigue los intereses especulativos de los mercados, sin rótulo identificador, y nos impone ajustes brutales en el ámbito social, ambiental, cultural y hasta educativo. ¿Para qué? Con el único objetivo de reducir el déficit y el endeudamiento exterior (de los que los especuladores han sido, en parte, responsables), nos arrastran hacia una peligrosísima recesión económica. Además de sumirnos en la parálisis política.

España y Portugal se cuentan entre las víctimas de esta estrategia obsoleta delineada por la señora Merkel y por el BCE, con el concurso de la Comisión Europea. Han sido ellos quienes nos han impuesto medidas durísimas para nuestros respectivos pueblos. No hemos podido evitarlas, de momento, para no vernos asfixiados financieramente.

Pero no debemos ni podemos quedarnos callados. Es hora de que suene nuestra voz, de decir basta y de exigir un debate europeo serio y transparente, para que el pueblo europeo comprenda hacia dónde lo están llevando los actuales líderes europeos.

La península Ibérica tiene autoridad y peso para hacerlo. Zapatero y Sócrates, en mi modesta opinión, deben entenderse en tal sentido, de modo que sean los primeros en denunciar la peligrosísima senda por la que está transitando la Unión Europea, antes de que acabe el año y sea tarde».

   De perdidos al río, presidente. Zapatero debe reaccionar y no arrastrar a España en su propia caída. Muchos agradeceríamos un digno gesto en este sentido. Coherente, sobre todo.

Ah… y…

Dudas ante las noticias del día

Ante las noticias del día (que podéis seguir en mi twitter por ejemplo) dudo entre dos actitudes:

    

   Argumentos en post anteriores y en las propias noticias.

   ¿Alguna sugerencia?

La UE tranquiliza a los mercados

La UE anda perdiendo el trasero esta mañana -inquieta, desasosegada, sin haber dormido en toda la noche- para “tranquilizar a los mercados”, según nos cuentan los titulares.

 Irlanda tiene problemas –y bien que se los cobran “los mercados” en intereses, a Irlanda y a todos los que nos han metido en el saco de sus objetivos especuladores- y los pobrecitos mercados se asustan. Son tan volubles, además. Irlanda era su ojito derecho pero algo hizo mal, no sabemos qué, y ahora hay que castigarla. En las pasiones, la entrega es mala consejera: desmotiva. Aunque igual no es eso lo que ha ocurrido.

Sensible, ojerosa, reteniendo las lágrimas con pudor, preocupada ante el amo y el amor -que tantas veces se confunden en las relaciones enfermizas-, la UE le dice a su mimado objeto de deseo que el fondo de rescate de Irlanda “no contempla que los inversores privados de los bonos irlandeses asuman pérdidas” en el caso de que este rescate llegue a producirse. Ya lo harán los asalariados, pensionistas o parados.

Los inversores privados solo están para ganar dinero. Nada más. Sin producir nada que contribuya al bienestar de la sociedad. Lo único que importa es su propio disfrute, a costa de lo que sea. Los ciudadanos de los países únicamente justifican su existencia en que los mercados ganen dinero. En magnitudes obscenas en numerosos casos.

Pero, aún así, los mercados dudan. ¡Cómo son! ¿Les ha dado algún motivo la UE y todos los gobiernos que la componen para dudar?

Y la llaman «loca»…

 La comisaria Viviane Reding -que se enfrenta al nazismo de Sarkozy (revivido por su baja popularidad y no otra cosa) y que enfada a Zapatero-  es una rara avis en la gris y azul UE.

Escribe ”El Mundo“:

 Viviane Reding ha hecho pocos amigos en sus 11 años en la Comisión… aunque su perseverancia y contundencia han logrado resultados muy apreciables, como la reducción de tarifas de ‘roaming’ en el móvil cuando era responsable de Telecomunicaciones.

“….en la guerra contra Telefónica y Reding inauguró otra disputa de meses con el Gobierno (español) por los datos sobre el precio de Internet en España, que ella consideraba el más alto de toda la UE, algo que disputaba Francisco Ros, el secretario de Estado del ramo, con quien Reding también tuvo un cruce de acusaciones sobre la información “tergiversada”.

Como responsable de Telecos, gracias a la mezcla de ego, perseverancia y eficacia de una política profesional, la comisaria sacó una de las legislaciones más populares y prácticas que ha aprobado la UE en años: la bajada de las tarifas de roaming en el móvil, impuesta a las teleoperadoras por Reding, que, como ha hecho ahora con Francia, dijo haber “perdido la paciencia” con las telefónicas que abusaban de los consumidores”.

Y la llaman “loca”…

Más que ayer pienso que ella sí es mi voz y que ninguno de los demás que se aposentan en Bruselas y Estrasburgo, callados como tumbas, me representa.

Cacerolada

Al PP le ha crecido una –presunta, siempre presunta- fuente de financiación irregular: las basuras. Los datos figuran en un sumario judicial ahíto de evidencias pero es que la policía y la magistratura tienen manía al PP y España “no es ya un país democrático” por esa malsana ojeriza a los conservadores, como no deja de repetir todos los veranos Dolores de Cospedal y otros ecos programados.

 Me asombra el asombro por este hallazgo: la mierda y los desperdicios pueden dar florecientes beneficios particulares. Pablo Ordaz escribió hace cuatro años ya un magistral artículo, digno de un Pulitzer, en el que hasta el menos avisado podía ver entre en el detritus, tan surrealista que un zoológico auténtico, con sus gorilas y todo, saltaba entre la podredumbre.

“Lo hacen todos”, “abierto el cajón, convidado está el ladrón”, “yo de mayor querría ser… Fabra”. Entre todas las perversiones que han desvirtuado el lenguaje para desactivar las ideas, una de las peores es la que ha hecho pensar a los ciudadanos que la corrupción es “normal” y no tiene mayores consecuencias, que el lucro particular es lícito también robando las arcas públicas. Pues no. Todos los organismos internacionales y las voces más autorizadas afirman y demuestran con datos que “La corrupción es incompatible con la democracia y hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema”. Así lo dice por ejemplo Carlos Jiménez Villarejo, el primer fiscal anticorrupción.

Las cuitas españolas -con recortes, precariedad y miedo-, conviven con esa estupenda Europa llamada UE que, al parecer, también “nos hemos dado”. De Europa pasamos ¿no? Yo no lo haría, también hay ahí un par de cosas alarmantes:

Nuestra querida Elena Salgado anda aprobando con sus colegas que los presupuestos nacionales sean sometidos a examen por Bruselas. La UE azul por los cuatro costados nos va a decir qué podemos y qué no podemos gastar. Así que es irrelevante a quién votemos en España. O no Que tenemos a Mayor Oreja (a quien le salen los sufragios españoles por las orejas y parte de la barba para sentar sus reales en el parlamento de Estrasburgo) y sus correligionarios, por ejemplo intentado vetar una condena a Sarkozy por su racista y demagoga expulsión de gitanos europeos. Menos mal que entre los conservadores de allende los pirineos también hay demócratas -como no podía ser de otra forma- y la reprobación a Sarkozy salió adelante. Más aún, le han dicho que cese esta peligrosa práctica.

Me ha impresionado por otro lado el dramático llamamiento hecho en su discurso de la Unión por Durao Barroso, cuya importancia, creo, no ha sido resaltada. ¿Qué ha dicho? Que Europa no pinta nada, en resumen. «O actuamos juntos o se moverán sin nosotros«. Hemos sido desplazados por otras potencias, perdiendo aquella voz de solera que poseía el viejo continente. El que decidió estrechar lazos precisamente en defensa de la democracia. Y, ya sabemos, el chico de los recados no decide.

Una España manchada en una nave europea a la deriva. Y los problemas ahí sin resolver, enmierdándose cada día más (Que fino es mi corrector de Word, no me acepta la palabra). Y unos salvadores de la patria que prueban su eficacia hundiendo cada día más el barco y las barcas.

  Y el nuevo director de lainformacion.com, Carlos Salas (en expedita sustitución de Vanessa Jiménez) diciendo ayer en un acto ante un par de centenares de periodistias digitales en su mayoría jóvenes, que cuando él empezó «los columnistas llevaban gafas y barba, despertaban un gran respeto  y no trabajaban nada«, pero ahora una pléyade de blogueros reciben múltiples visitas y poseen gran influencia… «aún sin tener ni el graduado escolar«. El director de un medio de información los admira mucho. Los chicos aplaudieron a rabiar.

¿Qué hacemos? “activ@s contra la crisis” es una plataforma cívica que agrupa… a los de siempre, vamos. Lo apoya ATTAC y eso para mí es ya una garantía. Este jueves, día 9, a las 9,30 de la mañana han convocado una cacerolada en la puerta del Congreso. Saldrán un grupito de señorías muy suyas a hacerse la foto recogiendo una carta muy bonita en contra de la reforma laboral. La utilizarán para forrar algún libro… en el mejor de los casos. Pero os puedo asegurar que, si mis jugos matinales lo permiten, voy a estar allí con la cacerola un mazo o cuchara que suene bien, y alguna corneta. Porque a veces es útil tan solo desfogarse, expulsar la rabia. Avisados estáis los que queráis venir 🙂

  Las banderas rotas sobre la mesa, para tejer nuevas, claro está. Ojalá que pudiera estar el imprescindible Labordeta en la brecha, aunque nos acompañe su fuerza. Un besico amigo. 🙂

¿Por qué la UE está a la cola del crecimiento mundial?

 Andrés Villena -ese lujo del que dispone la web de Telecinco-, publica un denso artículo que sobrevuela (en altura) sobre lo que se debate en el Congreso sobre el Estado de la Nación. Expertos del máximo prestigio enjuician la economía mundial.  Resumo algunas de las ideas que Andrés expone:

La recuperación será larga y dura, sobre todo para los países de la Unión Europea: frente al crecimiento de China, que registra un aumento anual aproximado de su PIB de un 9,5%, destaca el de la India (7,5%), Brasil (6,4%) o EEUU (3%). Sin embargo, las previsiones del Banco Mundial para la Eurozona se limitan a una horquilla entre el 0,7% y el 1,3%. ¿Por qué se produce este diferencial? ¿Qué nos hace falta para crecer, al menos, como EEUU?

En 1936, el presidente Franklin D. Roosevelt decidió retirar gran parte de los estímulos que apoyaban a la economía de EEUU. El resultado inmediato fue una recaída en la Depresión.

Rafael Pampillón, Profesor del IE Business School, subraya dos motivos principales: «En primer lugar, EEUU cuenta con un Banco Central propio y autónomo, la Fed, que nunca va a permitir que EEUU entre en suspensión de pagos, porque este banco puede continuar comprando títulos de deuda pública y para ello seguir imprimiendo dinero». «Sin embargo, en la Eurozona, el BCE es un banco para 16 países y eso los mercados lo saben». De aquí se puede deducir el origen de muchas de las tensiones vividas en determinados Estados europeos a lo largo de este invierno y primavera. El segundo, para este experto, es la rigidez laboral europea.

Esta interpretación de la realidad económica choca de frente con las reflexiones de Vicenç Navarro, Profesor de Public Policy en la John Hopkins University y un amplio conocedor de la economía de los Estados Unidos, donde trabajó como asesor del presidente William Clinton.

Navarro, como Rafael Pampillón, destaca el papel clave de la Reserva Federal, que «tiene el objetivo de estimular la economía además de controlar la inflación», pero señala factores políticos determinantes en el comportamiento económico de la Eurozona: «El Banco Central Europeo, en cambio, ha dado mucha más prioridad al control de la inflación que al estímulo económico. Esta situación se ha acentuado todavía más en un momento en que la mayoría de los países en la Unión Europea están gobernados por partidos de derechas».

«La causa del mayor crecimiento de Estados Unidos se debe al mayor estímulo económico, consecuencia de una inversión pública mucho mayor que la realizada en Europa para estimular las economías europeas. La administración Obama ha hecho una inversión pública para estimular la economía equivalente al 8% del PIB, comparada con sólo un 2.3% del PIB como promedio en la Unión Europea.»

Por estas razones, Navarro advierte un único sendero para que la Unión Europea salga de la crisis: «Europa no saldrá de su recesión a no ser que haya una inversión pública muy acentuada para estimular la economía. Esto es lo que ocurrió en Estados Unidos a principios del siglo XX. Fueron el New Deal y la Segunda Guerra Mundial los que sacaron a la economía estadounidense de la depresión».

«Lo mismo en Europa. La enorme recesión que se dio inmediatamente después de la II Guerra Mundial en Europa fue resuelta a base de una enorme inversión pública, tanto física como social, facilitada por el Plan Marshall. Creerse que se podrá salir de esta enorme recesión a base de reducir el gasto público es ignorar la historia económica del siglo XX».

La Profesora de Política Económica de la Universidad de Barcelona, Àngels Martínez Castells, propone un punto de vista distinto: «Si llegamos a esa situación (han hablado de una posible quiebra de Estados) será por haber exacerbado la cada vez más regresiva redistribución de la renta, en la ausencia de políticas sólidas de demanda y por querer imponer los absurdos dictados neoliberales de un Estado de mínimos, que van a llevar a la economía a un pozo del que puede ser imposible encontrar una salida».

¿Hay otras salidas? Parece que hay alternativas factibles. Martínez Castells aconseja «combinar políticas de ofertas y demanda: por el lado de la oferta, racionalizar el gasto en lo que tiene de despilfarro, manteniendo las políticas de demanda, redistributivas y de pleno empleo y, donde no sea posible, manteniendo una renta que asegure unos niveles mínimos de vida dignos para todas las personas, junto con la preservación de los servicios públicos fundamentales».

Es el ‘espíritu keynesiano’: algo similar proponía hace unas semanas en su blog el ex Ministro de Trabajo (Secretary of Labour) de Clinton, Robert Reich, que proponía desgravaciones fiscales masivas para las clases medias en EEUU, a fin de evitar una segunda recesión o ‘doubble dip’ por insuficiencia de estímulo. No obstante, Estados Unidos parece marchar ahora a contracorriente; para el Profesor Antonio Miguel Carmona, «ahora es EEUU quien quiere tener un Estado de Bienestar y así lo ha demostrado con la aprobación de la Reforma Sanitaria». Vicenç Navarro subraya el contraste con la Unión Europea: «Están siguiendo políticas keynesianas, mientras que la UE ha seguido políticas neoliberales».

Hay otros expertos que, pese al éxito de determinadas soluciones en el pasado, vaticinan un profundo cambio de ciclo. José Luis Sampedro se ha significado recientemente sugiriendo el ocaso del capitalismo. Àngels Martínez Castells lo ve del siguiente modo: «Este sistema es cada vez más una caricatura de sí mismo… Expulsa y margina personas que necesitan un mínimo de recursos y libertad. Este sistema podría aprovecharse de su capacidad intelectual y esfuerzos, pero les niega cualquier posibilidad de inclusión. Esta no es una contradicción más: es una contradicción fundamental. El capitalismo parece brillar y expandirse como una supernova cuando de hecho -y aunque el proceso puede durar años- ya se está convirtiendo en un agujero negro».

Conviene leer el artículo completo, con muchos más matices. No venía a cuento tratar en tema tan denso, cómo logran el crecimiento algunos de los países hoy en la cumbre. Pero sí nos son aplicables los de nuestro nivel de desarrollo y concepción (presuntamente) democrática: EEUU. Contesto a la pregunta de Andrés ¿Por qué la UE está a la cola del crecimiento mundial? Por el inmovilismo que le impone su mayoría neoliberal (contraria a los intereses de toda la sociedad), por el propio inmovilismo y falta de compromiso de la ciudadanía que la sustenta.

  (Me parece más interesante aportar este trabajo hoy que la jaula de grillos del  Congeso, en donde la oposición no busca soluciones, sino alcanzar el poder. A la vista de las valoraciones al discurso del Presidente, a mí ya no me merece la pena ni escuchar las respuestas parlamentarias. No las del PP, CIU o PNV, desde luego. No se prevé novedad alguna en su cansino e inamovible discurso. Zapatero, por su parte,  sigue enamorado del libre mercado que le ha obligado a engullir la aplastante mayoría de «Bruselas«. Intenta salvar muebles. Insuflar optimismo. Pero… no hay un proyecto común español con el que defenderse ).

(Por si hay algún interesado en saber lo novedoso del debate, el resumen de otra buena periodista: Pilar Portero).

G20: «Compóntelas como puedas»

Fantástica foto de EFE portada de Público: Antidisturbios en Toronto.

El G20 primero, el G8 antes, reunidos en Toronto (Canadá), han acordado que las soluciones a la crisis que atravesamos sean «ajustadas a las circunstancias nacionales”. Es decir, que cada uno se las apañe como pueda. Y, al mismo tiempo, los países emergentes –que sí tienen dinero y ya sabemos a costa de qué la mayoría- logran que no salga adelante una regulación financiera. Pésimas noticias en su conjunto: la política ha abdicado. Las reuniones de Toronto así lo certifican. Estamos en el peor de los escenarios posibles entre los que podían darse.

Creado arbitrariamente en 1973, a petición de EEUU, el G8 consiste en la reunión de un grupo de países industrializados del mundo que poseen peso político, económico y militar. Pero no son ni los ocho países más industrializados, ni los de mayor renta per cápita ni los que tienen un mayor Producto Interior Bruto. Nació como G7, con Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. Un día llamaron a Rusia, tras caer el telón de acero. Durante unos años fueron G7 más, Rusia. Ahora ya son G8. Nadie los ha elegido más que en sus respectivos países, pero ellos deciden por todo el mundo de alguna manera.

¿Alguien podría citar qué ha conseguido el G8 en sus cumbres? Por ejemplo, reducir cada vez más la aportación a los países pobres para cumplir “los objetivos del milenio” que dictó la ONU en el año 2000. ¿Algo más? A mí me llamó poderosamente la atención cómo exoneraron de condena al dictador de Zimbabue, Robert Mugabe, en una histórica reunión, la de Hokkaido (Japón) en 2008. Histórica, porque fue la primera en la que, además de ver las grandes limusinas y paradisíacos hoteles, supimos que comían los líderes mundiales: un menú de hasta 19 platos, regados con sake y champán francés. Allí tenían que resolver qué hacían con la crisis alimentaria: dijeron que no sabían como ponerle coto. Y marcharon hacia sus casas tan tranquilos.

Se preguntan ahora cómo han podido gastar 800 millones de dólares en una reunión de fin de semana. Evidentemente no han cambiado su dieta, ni sus hábitos, y ahora ya son G20, muchos más. Añadamos el costo de la seguridad para un nutrido grupo de líderes y sus séquitos. El caso es que se han gastado 800 millones de dólares para no encontrar soluciones. Ese dinero es nuestro, nunca debemos olvidarlo. La grandilocuente declaración del año pasado ha quedado en nada. No se ha llevado a término apenas ninguna de las medidas acordadas para resolver la crisis. En lugar de «refundar» el capitalismo, el capitalismo se ha «enfundado» en su más cruda versión.  Por tanto, en esta ocasión ni se han molestado en hacer el paripé.

G20. Territorio Vergara. Público

 Obama es partidario de aumentar el gasto público (para estimular el consumo y el crecimiento) y quienes mandan en la UE de reducirlo, a costa de graves mermas en el estado del bienestar. El EEUU de Obama, y los gobiernos conservadores de Alemania, Francia y Reino Unido apuestan por regular por su cuenta el mercado financiero. Poco harán. No mandan. Quizás algo, ya veremos.

En España entretanto vemos a Zapatero entusiasmado con la nueva religión del “mercado”, no más incremento del gasto público, del gasto social. Y a Rajoy que, en lo poco que dice de su “programa” económico, se muestra no partidario de la tasa bancaria. ¿Un visionario? ¿Un rebelde emergente? No, el mayor y más desvariado colaborador del “sistema” neoliberal… más aún que el renovado Zapatero, que ya es decir. Al menos, al presidente le gustaría, dice, ir a un impuesto bancario.

Se nos están llevando el dinero a manos llenas. Sin controles, ni impuestos, con el llamado “secreto bancario”, atesoran en los paraísos fiscales una cantidad de dinero obscena e impronunciable. Pero que en estimaciones de Merryl Linch, equivale a 3 veces el PIB de EEUU, o de la UE, o a 13 el de la India. En España hay 143.000 personas, según el mismo informe, que guardan libres de cargas en opacas cuentas 175.000 millones de euros, según los técnicos de Hacienda, Gestha, en este caso. Echad un vistazo a estos gráficos de Expansión. Y a mí, sin ir más lejos, la Agencia Tributaria se me ha llevado casi todo el plan de pensiones, por no tener dinero para reclamar los errores judicialmente. Tú y yo, además, pagamos las carreteras, calles y servicios que estas grandes fortunas usan pero eluden contribuir a su creación y mantenimiento.

Con todo, lo más inquietante es el escenario en el que todo esto se desarrolla. La crisis partió de la quiebra de los bancos por prácticas fraudulentas. Los gobiernos les “inyectaron” dinero, tanto que, en ejemplo gráfico de Susan George, “si cada dólar fuese un segundo, en el reloj pasarían 400.000 años”. Y ahora son los que deciden y ordenan medidas a nuestros representantes políticos, caídos en una profunda sima.

He escuchado esta mañana a desmemoriados periodistas decir que con Obama acaba la hegemonía de EEUU, a manos de los países emergentes. En mi último libro, 2008, escribí esto, basada naturalmente, en lo que leía aquellos días:

“Con Bush hijo, acaba la época de mayor prosperidad económica e incluso –aun persistiendo grandes desigualdades- social de EEUU. Su gestión ha tenido importancia decisiva en el hundimiento económico de su país, en la quiebra del sistema. El mundo tardará muchos años en reponerse del mandato de George W. Bush”.

Las recetas de China, India o Brasil se imponen y aún en estos dos últimos países tienen un rostro humano, no así en China. Pero sobre todo se impone el desconcierto mundial. De todos, el más preocupante futuro es para la UE a la deriva, y, en ella, uno de los países peor parados es España. Sigamos preocupados por el Estatut, el burka, por la trascendental disyuntiva de una parte del periodismo joven entre «web y papel», y por lo que llaman “rifirrafes” políticos. O por ver lo bien qué marcha mi ONG u organización progresista por sí sola. A mí comprobar que el inexorable cumplimiento del plan que se atisbaba y en sus peores salidas previstas, me asusta realmente. Por lo que ha de venir, lógicamente.

El golpe de mercado explicado a un extraterrestre

Alemania, la  hoy al parecer renqueante locomotora de Europa, se aprieta el cinturón y merma el estado del bienestar del que disfrutaban sus ciudadanos. El nuevo presidente británico, Cameron, anuncia a la población que se acabó vivir como vivía por varios años. En Grecia, ese pozo de generosidad que son las farmacéuticas está retirando medicamentos del mercado porque los helenos en crisis no van a poder pagarlos y para que se va a gastar uno en distribución si lo va a perder. España aplica drásticos recortes en sueldos, pensiones y prestaciones – ya de por sí en flagrante agravio comparativo respecto a nuestros vecinos- y prepara una “reforma” laboral y de la jubilación que hubiera hecho palidecer los más avezados sueños neoliberales de Reagan y Thatcher reunidos en cónclave. Y lo van a presentar ¡el día que se estrena España en el mundial de fútbol!, como hubiera hecho Franco. El “mercado” ha conseguido barra libre.

Si llegáramos de otro planeta y alguien nos contara lo que está sucediendo en la Tierra, no daríamos crédito:

  • Un grupo de bancos y empresas financieras fabricantes de aire, se meten en negocios sucios y quiebran.
  • Los Estados se apresuran a entregarles cantidades obscenas del dinero de los ciudadanos para que se mantengan, para que siga funcionando “el sistema”.
  • Los gobernantes se ponen muy serios y acuerdan establecer controles a la especulación y acabar con los paraísos fiscales de los beneficios sin impuestos. Transcurrido más de un año, esas medidas no se producen.
  • Los Estados se endeudan por el desembolso que les ha supuesto salvar “el sistema”, a base de regalar millones a los poderosos. Los bancos se lo exigen agriamente y con intereses. Las agencias de calificación –sufragadas por el “mercado”- dan nota a los Estados en un nuevo juego especulativo. Señalan las dianas a abatir.
  • El “mercado” se “intranquiliza” y sume a la bolsa en una montaña rusa (la “bolsa” sirve para que unos cuantos inversores privados se enriquezcan).
  • Los portavoces del “mercado” –FMI, Bruselas y otros organismos internacionales- toman oficialmente las riendas y ordenan a los Gobiernos las medidas a tomar para que sus clientes continúen lucrándose. Nosotros, no ellos, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Antes de su voracidad extrema, no teníamos ese problema.
  • Los Gobiernos se apresuran a cumplir los mandatos recibidos:  Mermar el estado del bienestar, exprimir y empobrecer a los ciudadanos, para obtener dinero con el que saciar a sus amos. Han de mantener «el sistema” –ese ente tan perfecto que tiene sumido en la pobreza absoluta a dos tercios de la Humanidad por ejemplo-.
  • Los ciudadanos se callan. Tragan. Todo lo que se les eche. En Grecia –con los “ajustes” más draconianos- las huelgas, con sus muertos y todo, no sirven para nada. En Islandia –país que fue el primero en caer convirtiendo TODOS los ahorros de los ciudadanos en papel mojado y que ya protestó lo suyo sin éxito-, acaban de elegir a un humorista como alcalde de la capital, Reykjavik. Su formación se declara abiertamente corrupta y asegura que no cumplirá sus promesas. Las organizaciones sociales no encuentran momento de actuar conjuntamente para dar una respuesta. Pasivas como el resto de la ciudadanía.

Quizás, podía haberle resumido la historia al extraterrestre diciendo:

  • Un reducido número de indeseables trampean y estafan con ánimo de lucro desmedido, y, tras someter a los gobiernos representantes de la soberanía popular, hacen pagar la cuenta a los ciudadanos. Éstos, endeudados hasta las pestañas por la estrategia del “mercado/sistema”,  abducidos por la propaganda, se someten a cuantas perrerías les hagan.

Continúa siendo muy largo. A ver así:

  • Se acabó la democracia en el planeta tierra, el “mercado” ha dado un golpe de Estado.

De las muchas cosas que, ni yo, ni el resto de los extraterrestres entendemos es la cara de satisfacción de los ejecutores del régimen en donde más cerca nos cae: Europa. Aquí los tenéis. Miradlos y decidme.

    

(Gracias por el aviso de la foto, Víctor)

La Europa viciada

En el más puro estilo Rajoy/Aznar/Cospedal y comparsa, compareció el nuevo presidente húngaro y dijo que su país estaba en la miseria y que sus predecesores habían mentido en las cuentas. ¿Resultado? Batacazo en las bolsas, la temible “intranquilidad” de los mercados. De poco servirán las excusas y matizaciones posteriores de que no era para tanto, el missil ya ha salido.

El mayor varapalo (paradójicamente por el anuncio de la bancarrota húngara) se lo ha llevado España. El viernes el diferencial de la deuda española con la alemana subió hasta los 192 puntos básicos. Se pagó a 4,58%. Estamos al borde del “bono basura”. Pero Rajoy y Aznar –ni siquiera enlazo sus envenenadas e irresponsables declaraciones- siguen azuzando la llama para contribuir al hundimiento de nuestro país. ¿Esperan llegar a la Moncloa, decir que los socialistas lo hicieron muy mal y que todo se solucione? Hungría es el ejemplo. La niñería de su nuevo gobierno les va a costar muy cara. También a nosotros, en un mercado “globalizado”.

Una encuesta de El País dice este domingo que el 77% de los españoles no quiere que repitan de candidatos ni Zapatero ni Rajoy. Es la frase de moda, un latiguillo que uno escucha allá donde vaya: “Zapatero está acabado pero… es que votar a Rajoy…”.

Poco importa ya quien ostente el cargo de presidente de un país. Quizás algo, en los fuertes como Alemania o Francia, Gran Bretaña incluso. Gallardón ganaría las elecciones con algo más de ilusión ciudadana, aunque duplicara el déficit con obras megalómanas y despilfarro. Entre los socialistas apenas veo coherencia y brillantez en gente como Elena Valenciano, Jaúregui o Madina, no se si alguno más. Pero las decisiones las tomarán los “mercados” y “Bruselas”.

En 1992 se firmó el Tratado de Maastricht que dio origen a la Unión Europea tal como la conocemos. Expurgando viejas cintas de Beta he encontrado auténticos tesoros –de los que espero daros cuenta-. No es el mayor, pero me ha parecido interesante este reportaje sobre Maastricht, porque refleja algunos defectos de partida. Por cierto, la tenue critica contenida en el reportaje me costó salir durante unos años de Informe Semanal.

Gran Bretaña, como tantas veces, lastró el proyecto. La Europa económica se impuso a la Europa social, no se solventaron errores estructurales que han acabado –veinte años después- con una UE anquilosada y burocrática.  Además de exponente de ineficaz despilfarro: contar con un presidente permanente, por ejemplo, nos cuesta seis millones de euros anuales.  Los ínfimos sueldos españoles subían el 8%, Europa y el PP los congelaron prácticamente y nos hicieron perder un 4% de poder adquisitivo en la década 1997/2007, según la OCDE). Y Europa no ha llegado a ser lo que se propuso, seguramente ayudada por esas lacras. Interlocutor con EEUU… y con Japón, se decía. Surgió la China agazapada, tras liberalizarse el comercio en 2005. Anecdóticamente, la moneda finalmente pasó a llamarse euro. Y ahora el euro sufre los embates de la especulación calculada.

  Europa es «azul», y azul es el mundo -hasta el rojo- sucumbido a los intereses de especulación económica. El Príncipe de Asturias Alain Touraine, como ya apunté, culpa a esta Europa -no a la idea que tanto amamos-  de los problemas que padecemos. Y cada vez somos más los que creemos que esta crisis no se resolverá. ¿Algo más que apuntar?