Educación para la ciudadanía

En el día en el que el Juez Garzón es llamado a declarar, como imputado, por osar remover nuestro sagrado franquismo, y que prestigiosos jueces de todo el mundo apoyan la causa de Garzón contra la dictadura y la “interferencia injustificada” a la que está siendo sometido para impedir su propósito, la entrada más vista en el diario El Mundo dice: 

Siete técnicas (y dos trucos sucios) para pagar lo mínimo por su casa

1. La regla de oro. “Lo principal es encontrar a un vendedor que tenga necesidad de vender“, prioriza Eduardo Molet, portavoz de la Red de Expertos Inmobiliarios (REI). La tarea no es tan obvia como parece. A pesar de la que está cayendo, detrás de los carteles de ‘Se Vende’ no siempre se esconde un vendedor ansioso. Realmente, urgencia por vender tienen “las familias que reciben pisos en herencia, los divorciados y separados. Esos son los que ofrecen los precios más competitivos”, explica Gerardo Álvarez, director comercial de una de las oficinas de Look&Find.

Por si ésta no fuera bastante sucia, siguen otras 6, para concluir:

Y, por fin, los trucos de dudosa elegancia sólo aptos para el comprador menos escrupuloso:

La última ‘rebajilla’, en el notario. Eduardo Molet, de la Red de Expertos Inmobiliarios, lanza un aviso a navegantes: “Varios notarios nos han comentado que algunos compradores obtienen descuentos de última hora en sus oficinas”. Lo habitual es ofrecer una cantidad mínima al vendedor a modo de señal con la promesa de firmar las escrituras en un breve plazo de tiempo. convencido de la venta, el propietario vacía el piso, se compromete en otros pagos y, en el momento de sellar la venta ante el notario, el comprador se presentará media hora tarde, con un fingido disgusto: “Fíjate lo que nos han hecho los del banco: ayer nos dicen que la hipoteca nos la dan por 10.000 euros menos de lo que habíamos pactado. Así que o te conformas con ese dinero, o no te puedo comprar el piso”. Según Molet “el 99% de los propietarios ‘tragan'”.

El comprador y su pandilla. Todo vale con tal de minar la moral del propietario. El interesado acude a ver la vivienda en cuestión y lanza una oferta bastante baja pero dentro de lo razonable, la cual el vendedor rechaza: “es rebajar demasiado”. Durante las siguientes semanas, comenzará a recibir varias llamadas de personas que le proponen precios aún más bajos, candidatos desconocidos para él, pero amigos, vecinos o familiares del primer comprador, que ha orquestado una táctica para convertir su oferta inicial en atractiva. Al cabo de un tiempo, éste volverá a llamar al comprador para hacerle una oferta superior a la inicial, la cual, comparada a las recibidas en el intervalo de estas dos llamadas, le parecerá un regalo del cielo. Para Valentín Fernández, de Foroconsultores, esta estrategia es “muy poco eficiente. No existen, o al menos yo no los conozco, vendedores tan crédulos”.

 

Realmente, “es imposible que pueda haber dos”.

Pertenezco a un país… ¿Argentina? ¿México? ¿Bolivia?

Lo peor es que este vídeo de la inefable cadena C5N… está claramente plagiado de un anuncio electoral mexicano:

Y resulta que también…

El original parece -parece- estar aquí, en México, por la fecha (aunque lo dudo porque vistos el resto de los “editoriales” de este señor, no me cuadra):

Si alguien sabe si esto en realidad es un texto de un escritor inglés del siglo XVII, francés del XV, o español del XI, por favor, que nos lo cuente. Me inclino más por esta última opción dado que, para bien y para mal, estamos hablando de hijos de la madre patria. Es interesante constatar los distintos vocablos que allende el Atlántico se usan para el término “picaresca”.

Lo que no quita que… pertenezcamos a un país donde…

España, de pena; Madrid, paralítico

Empecemos por Madrid. Paralítico o con serios problemas de “movilidad”. Eso se deduce de los dos centenares de personas que, hoy, a las 12,30 trataban de solventar sus recursos a las multas impuestas por el Ayuntamiento de Madrid, justo en esa Dirección General, en la de Movilidad. Un espectáculo. Norte de Madrid, complejo de gran envergadura, en uno de cuyos vestíbulos –un cartel decía que los taxis disponen de otro para ellos solos-, se ubican casi una treintena de ventanillas para atender al personal.

Yo me he visto obligada a ir porque un día, no hace mucho, una llamada agente de movilidad –morena, unos 40 años, 155 de estatura, 90 kilos de peso- asistió a cómo iba a buscar mi recibo de aparcamiento en zona de horario limitado y lo colocaba sobre el volante, pero –por la razón que fuese- decidió ponerme una multa, escribiendo que no tenía distintivo media hora después. Quizás un extraterresetre se lo llevó un rato, porque allí seguía cuando volví y vi la multa.  Ayer llegó el requerimiento por importe de 63 euros. Ah, el gusto por el trabajo bien hecho.

He tenido que escribir una carta. La he hecho corta y sin atenerme a los formularios fijos –no sé si habré cometido algún pecado-, y he adjuntado todos los justificantes. Dar doscientas vueltas para aparcar, gastar gasolina y aguardar mi turno. Sendos letreros advertían: “No se hacen fotocopias”. “Para obtener justificante debe traer copias”. Y ¿podéis creerlo? Allí lo he dejado sin quedarme prueba alguna. Comprendo que el alcalde, Alberto Ruíz Gallardón, tiene que hacer túneles y levantar la exclusiva calle de Serrano para realizar unas imprescindibles obras, y no dispone de dinero para que se nos dé a los ciudadanos un papel.

No sé qué suerte correrá mi reclamación. Depende de la dirección del viento o circunstancia igual de rigurosa. Ésa es al menos lo que cabe deducir de mi experiencia.

Las vueltas para aparcar han agotado el depósito de gasolina, ya de antemano algo exhausto, y he parado en una estación de servicio de CEPSA cercana a Arturo Soria. Zona rica. Más de la mitad de los surtidores exigen prepago porque la gente se marcha sin pasar por ventanilla –ah, la picaresca española, ah, los pequeños landronzuelos-. Los pocos que quedan para que uno llene el depósito a su antojo… no funcionan. Los han tapado con espadrapo. Tal cual. Ah, insisto, el gusto por el trabajo bien hecho.

Cuarenta años ya de estar regidos por el sucesor de Franco, hoy se cumple el aniversario. El PSOE consigue solucionar el gravísimo problema del Consejo General del Poder Judicial, colocando de Presidente a un beato, que logra paralizar leyes aprobadas por el parlamento, en atención a sus propias creencias religiosas. El PP se rasga las vestiduras por el antipatriota Moratinos que daña los intereses de España al viajar a Gibraltar, mientras alienta a un sujeto que va a EEUU -apoyado por el entramado FAES- a ponernos a parir y cargarse la industria española de las energías renovables, con mentiras. La trama Gürtel no es un problema de corrupción, sino de difusión mediática, si es que esto con Franco no pasaba: que se contaran los hechos sin censura. Libertad Digital –gracias “plazaeme”- contento con Público por haber difundo el sesudo “estudio” del alevín de Aznar. (Ah, la gracia española).  Pongo el enlace, sin que sirva de precedente, pero, probablemente, con el titular os sirve.

Llego a casa y en la puerta ¡¡¡¡Cristiano Ronaldo!!!! ¡¡¡Dios mío!!! Ah, es un vecino adolescente –que ya desde pequeño ha dado muestras de escasas luces- copiando su estética. Hasta las Nike usa. Pero bien lo advierte la empresa –en tela de juicio por utilizar trabajo esclavo- en el anuncio: “Mis expectativas son mayores que las tuyas”. Con un par…

ronaldo

¿Qué puedo hacer? Mi trabajo, mi tiempo, mi inteligencia o mi esfuerzo, carecen de valor para ninguna empresa –soy prejubilada de RTVE-, me parece bien utilizarlos en ser “pulga cojonera”, a mosca no llego.

A veces da resultado: Mondial Assistance ha resuelto con rapidez y a plena satisfacción mi reclamación en el viaje a Berlín. Y va marchando que sancionen al nazi del tren belga.

Padres y madres de las patrias hijas

Pregunté una vez en el colegio, en una clase de historia, por qué había sido tan diferente la trayectoria de los pueblos que componen el continente americano, según hubieran sido sus conquistadores –norte sajón, centro y sur español-. No corrían tiempos en los que un profesor pudiera dar respuestas críticas, me quedé con la duda. Ciertamente, los conquistadores de habla inglesa, llegados a lo que hoy es EEUU, liquidaron expeditivamente a toda la población autóctona, nosotros –además de una buena sangría, aunque no total, en vidas y haciendas- les engendramos hijos, los convertimos al catolicismo y les exportamos nuestra cultura y valores.

Nacho Escolar cita hoy “el ejemplo inglés”, la airada reacción -con seria exigencia de responsabilidades- por los gastos personales de diputados británicos -de todos los partidos-, cargados al fisco. Su ley se lo permite –primera diferencia-. Segunda y más aleccionadora: política y ciudadanía no lo toleran. Es la mayor crisis institucional en décadas. Y consecuencias: dimite el presidente de la Cámara de los Comunes por primera vez en 300 años, los líderes de los principales partidos piden disculpas a la población y exigen que los implicados devuelvan el dinero, dos tercios del partido laborista piden tambén el cese inmediato de Gordon Brown y estudian sanciones a sus miembros implicados. ¿Se imagina alguien esa actitud en España? La opinión pública británica no tolera las actitudes poco éticas, tercera y decisiva diferencia.

Álvaro Colom, presidente de Guatemala, –como decíamos ayer– arguye algo así como la posibilidad de sacrificios humanos por parte de la oposición para derrocarle -así podría traducirse-. La muerte del abogado Rosenberg sería “un montaje” de sus detractores. El caballero está muerto y bien muerto ¿se ofreció en inmolación para desprestigiar al presidente? ¿Se reunieron los partidos contrarios a Colom para elegir a quién sacrificaban y luego le pegaron un tiro? Pues bien, una parte de los guatemaltecos parece creer una versión aproximada, porque han salido a la calle para apoyar al político acusado.

La misma sensación -salvando las distancias- sentí al ver al presidente valenciano, Francisco Camps, arropado por alcaldes y gitanos, por la plana mayor de su partido, y por los dirigentes nacionales. Cuando declare ante el Juez se aclararán “las insidias”, dicen. ¿Cómo que “insidias”? Todo nace de una investigación judicial, hay datos, pruebas, documentos, ha sido llamado a declarar por un Juez como imputado. Otra cosa son los resquicios legales de nuestro ordenamiento jurídico, pero las “insidias” son “engaños o artificios para hacer daño a alguien”, y parece que en la “conspiración” se han juntado varios jueces, papeles, y numerosos testigos.

Padres y madres de una cultura que se nubla en creencias y actos de fe, las evidencias sajan gran parte de nuestro territorio nacional. Madrid huele a podrido, más aún con nuevos datos fundamentados en documentos. La larga lista de la impunidad apenas ha cambiado desde esta entrada de Febrero, si no ha sido para añadir nuevos escándalos. Pero la sociedad no se inmuta.

¿Qué más tiene que pasar para que la sociedad española reaccione? Muchos guatemaltecos, hartos, lo están haciendo en su país. El cáncer está en nuestra cultura de picaresca, chapuza, amiguismo, clientelismo, trampa y robo, de pensar en el provecho propio y no en el bien común como hacen las personas bien educadas. Mientras, los asuntos sustanciales quedan aparcados. El gobierno suizo –me contaba ayer el periodista Antonio Delgado- paga subsidio de pobre a quien gana menos de 1.500 euros. En casi toda Europa el Estado costea las gafas o permisos de maternidad ¡y paternidad! hasta de un año. Seguimos siendo uno de los países con menores ayudas sociales, pese al incremento estipulado por Zapatero, y a cómo el liberalismo las quiere cercenar. Nuestro sistema educativo –del gobierno y las comunidades autónomas- produce bochorno.

Y la pescadilla se muerde la cola. Sólo una ciudadanía educada e informada, con una ética que no dirime sus pecados y delitos en un confesionario sino en la razón y ante la justicia, está preparada para prosperar. Y puede tener algo edificante que exportar.

Hijos de la picaresca (2)

El Congreso acaba de rechazar una propuesta para que los deportistas “residentes” -para impuestos- en paraísos fiscales no compitan por España. Era una proposición de ley de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) -que suelen ser francamente creativos en su trabajo-, y que sólo ha obtenido el voto a favor de su diputado Joan Herrera. Éste es un ejemplo más de cómo en España no se quiere atajar la corrupción.

Estos días leo también por ahí que lo de Camps, el “presunto”, no tendría importancia -caso de confirmarse lo que declara su sastre-. “Total por unos trajes, cómo va a pringarse por unos trajes”. Por algo se empieza. Y lo que probaría, precisamente, es una costumbre en aceptar regalos a cambio de algo. Como el coche de Touriño. Nadie dice nada, por cierto, salvo Nacho Escolar, y pocos más, de que el Presidente valenciano se aloje en Ritz cuando viaja a Madrid. Esto viene de antiguo, yo me encontré, hace tiempo, a dos presidentes autonómicos, residiendo en el Hotel Plaza de Nueva York en sus visitas a la “capital” del mundo. Tenía el mítico hotel un bar muy coqueto para tomar copas a media tarde. Y allí los vi en distintas épocas, hablé con ellos y me contaron dónde estaban alojados. Mis amigas y yo nos pagábamos nuestras consumiciones. Estos presidentes manirrotos, tan amantes del lujo, lo hacen con nuestros impuestos.

En el libro recopilo también decenas de muestras que dibujan un sombrío panorama de cómo campan en España la trampa y la corrupción, sin que a nadie le importe -sólo el 2% de los ciudadanos lo cita como problema en las encuestas del CIS-:

Es el país europeo donde circulan más billetes de 500 euros -emblema del dinero negro-. Suponen el 65% del dinero en España. Algún alto cargo extranjero incluso de ha mofado de esta circunstancia.

Un colegio concertado que infla el número y horas lectivas de los profesores para cobrar más subvenciones. Lo hizo el San Isidoro de Granada, y se le multó por ello. Pero, en un país serio, los padres hubieran retirado a sus hijos de un centro sin ética ¿Qué les van a enseñar a sus criaturas? Cómo prosperar en España, sin duda.

Subastas de voto en ebay para las elecciones.

Dueños de pisos que suben el alquiler al saber que el gobierno ayuda a los jóvenes con 210 euros.

Empresarios que contratan a discapacitados para cobrar ayudas y luego no les pagan. De esos hay a decenas.

La comunidad de regantes de un pueblo de Alicante, Villena, que vende 700 millones de litros anuales de agua para embotellar a la empresa Danone, cuando piden, agriamente, al gobierno un trasvase del Ebro para regar. La planta, además, se instala, al menos en parte, sobre unos terrenos propiedad del presidente de los regantes villenenses.

   La mayoría -por ser benevolentes- de las compañías sobre todo las de telefonía, con sus contestadores automáticos y sus “errores” siempre a favor de la empresa.

O minucias para sonrojar. Un portal de reservas de hoteles hace un sondeo entre clientes españoles y británicos, ambos pueblos sustraen objetos de los establecimientos donde se alojan, desde los miserables jaboncitos al eventual albornoz. Los españoles ganan por goleada, casi el 80% lo hace de manera habitual. Hay quien saquea el minibar entero, o el  kit de limpieza de la cocina -en el caso de apartahoteles-, incluyendo el estropajo usado.

Del estropajo usado al ladrillazo, pasando por los trajes y por todo lo que venga. Y lo peor es que la gente se ríe en lugar de indignarse, y algunos dicen: “yo de mayor quiero ser como Fabra”.

Mientras no cambiemos de mentalidad no habrá nada qué hacer. Todo esto es lo que no me cupo en la Tribuna de El País. Llevamos siglos así, sin que los poderes públicos intervengan dando la terrible sensación de que muchos forman parte de la misma desidia en torno a la corrupción o de que tienen alguna razón para no atajarla. Lo mismo que periodistas, jueces, es todo el entramado social, mientras el pobre hijo de vecino paga y trata de llevar -o no- una vida decente.

Lázaro de Tormes, el más famoso de nuestros pícaros, acaba -después de padecer a siete amos- de marido tapadera para los refociles de un alguacil arcipreste quien le aconseja: “Lázaro de Tormes, quien ha de mirar a dichos de malas lenguas, nunca medrará. (…) Por tanto, no mires a lo que pueden decir, sino a lo que te toca, digo a tu provecho.” Un clérigo. Por ahí comienzan nuestros males.

Hijos de la picaresca

El País me publica hoy una Tribuna con este título. Entresaco algunos párrafos:

“Una conciencia laxa ante la corrupción, la creencia frente a la ciencia y un atraso educativo secular: tres pies para una mesa que cojea por su erróneo diseño. Alcaldes de todos los partidos son acusados de corrupción, ingresan en la cárcel entre llantos, vítores y aplausos, y, en el 71% de los casos, resultan reelegidos, aumentando incluso sus apoyos. ¿Concedemos los españoles mayor permisividad que otros pueblos a la trampa, el robo, la malversación, el cohecho y todas sus variantes delictivas?

Sin duda, somos hijos de la picaresca, un género literario asociado a las letras españolas que nos ha impregnado el alma. O viceversa.”

“El desmesurado peso de la Iglesia católica en el Estado español a lo largo de toda su existencia no es ajeno a la aceptación tácita de la corrupción. Influencia clara, cuando aún intenta impedir en España lo que acepta en otros lugares, como el estudio de Educación para la Ciudadanía o una ley del aborto europea. Partimos de dos premisas fundamentales que constituyen la razón de ser la religión: creencia frente a ciencia y juicio, y limpieza del pecado con una penitencia cómoda y solitaria. Los vecinos que vitorean alcaldes presuntamente corruptos no “creen” que lo sean, de nada les sirven las pruebas, les posee la fe. Muchos políticos también participan de esa actitud. Y sobre todo, demuestran pensar que la contrición privada exime de culpa, al margen de la justicia.”

Aquí podéis seguir leyendo para verlo completo.

 

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