Wyoming: Wert es un mentiroso compulsivo

Lo ha encontrado Àngels Martínez Castells que lo incluye en este artículo de imprescindible lectura.

El Ecce Homo canario: cajeros que regalan dinero

La escena promete dar la vuelta al mundo. Como el Ecce Homo. Para nuestro escarnio. Cientos de canarios en la isla de Tenerife acudieron ayer a la llamada de un rumor para sacar dinero de los cajeros, dado que, “según decían”, lo regalaban. Metían la tarjeta, pedían una cantidad, salía y no quedaba registrada en su cuenta. Se avisaron unos a otros por todos los medios. Hasta en las redes sociales. Largas colas. Cajeros que se quedan secos, aunque hay quien alerta: «Llegaste tarde para sacar, pero vete al de Taco o al del hospital que también están regalando ahí, están fallando todos los cajeros».

Era un festín. Alguno, tras obtener el máximo disponible, volvía a la cola a ver si le daban otra vez. «Hasta yo saqué 600 euros que no tengo», comentaba uno. «Hay que aprovechar que el banco regala para llevarnos todo lo que se pueda», en resumen histórico. Hay que aprovecharse.  Hay que llevarse cuanto se pueda.

Había una explicación: Caja Canarias y La Caixa se han fusionado y avisaron que durante viernes y sábado no quedarían registrados al momento en sus saldos hasta que no se actualizaran los sistemas. Lógicamente, todas las extracciones quedaron anotadas. Pero la confusión evidenció varios problemas.

El primero el que ocasiona la falta de información, y su sustitución por el rumor y la creencia. “Dicen que…”.

El segundo que hace falta vivir fuera de este mundo para pensar que una entidad bancaria “regala” el dinero y además a discreción. No 5 ó 10 euros por cabeza, sino hasta que se acabe, hasta que al cajero no le quede gota.

El más grave sin embargo es querer aprovecharse de un supuesto error para tomar dinero que no es tuyo. Porque en todos los casos es así aun cuando se tengan fondos, si se piensa que no va a quedar registrado. La mal llamada picaresca española que tanto daño nos ha hecho y que a tantas disfunciones conduce, tiene otro nombre más real: robar.

Muchos españoles se enorgullecen de lo avispados que somos gracias a ese presunto valor. Tan “listos” como para permitir que nos cobren las tarifas más caras de Europa en casi todo como contaba el otro día. Tan agudos como para que nos den gato por liebre en asuntos fundamentales y no saber ni por qué. Deme Vd un negociador así de lumbreras que lo esquilmo en dos minutos, dirían y dicen más de cuatro. Tan “listos” como para creer que un banco regala el dinero y sin contrapartidas, como para pensar que se les puede engañar y no exigirán lo sustraído. Quizás no saben o no recuerdan que Lázaro de Tormes –el origen del asunto- pagaba caros sus trapicheos y siempre salía trasquilado. Y que fue un libro anónimo porque lo que en realidad pretendía era la denuncia de los privilegios del clero y la casta dominante y no estaban las cosas para contarlo con nombre y apellido.

Pero de ahí llegamos al “hay que aprovecharse” porque se han equivocado, porque no nos ven… Y arramplar con «todo lo que se pueda». Y ese mal en origen nos lleva a la corrupción endémica que hoy padecemos y que pagamos todos. El “pícaro” siempre olvida, o no le importa, que lo que se roba es a costa de otros.

Estaremos de nuevo en boca de todos. Por canelos y por sinvergüenzas. Hasta por cutres. Y que conste que esto podía haber pasado en cualquier lugar de España. O en algunos otros países ya. El colmo ha sido ver surgir “la picaresca sueca” que, desde IKEA, sirve carne de caballo embutida o en bolitas, y mierda con todas las letras en las tartas. Pero al menos es una sola empresa que sepamos y aquí esto se cuenta por cientos en los cajeros canarios y por miles en los que atracan las cuentas del Estado.

Hay degradaciones intelectuales y/o éticas que se pagan muy caras. De asco. Como poco.

¡Se llevan los muebles!

El asunto huele un tanto raro, pero la imagen no puede ser más simbólica: un colegio de Madrid –el Santa Illa- es embargado con los niños dentro. “Se han llevado hasta las tizas”, relataba el padre de una alumna. Los críos llorando y algunos progenitores con los bálsamos de la mentira: “el lunes los Reyes Magos traerán otros muebles”, relata El País.

El caso es que siguiendo las noticias de diversos periódicos podemos deducir que el colegio es privado, laico y bilingüe. Aloja a entre 160 y 300 alumnos –que ya es diferir-, de edades comprendidas entre los  3 y 17 años, y el propietario ha dicho que arrastra “problemas con la Seguridad Social desde los años 90” –que también es mucho arrastrar-. Se le requirió el pago reiteradamente, nos dicen, y hoy se ha ejecutado la orden judicial.

A nosotros también se nos están llevando los muebles. Bruselas “trabaja” con Rajoy en ver si se flexibiliza la exigencia del déficit, pero el BCE que es quien tiene las pelas (nuestras) –y perdonadme que escriba con esta llaneza- le ha dicho a De Guindos que de eso nada. Qué desgracia: habrá que hacer ajustes. Y justo –maravilla de las maravillas-… después de las elecciones andaluzas. Ajustes drásticos. Muy drásticos.

Más aún, la Comisión Europea –es decir, “Bruselas” otra vez- pronostica que vamos a estar todo el año en recesión:  un 1%, otros organismos auguran más. Los mismos que también prevén que lleguemos a los 6 millones de parados. Y no han cogido la bola de cristal, ni mucho menos han hablado de la “herencia” –como hará el PP para engañar a incautos-, no, es la consecuencia lógica. El impacto de la crisis de deuda (ése truquillo para especular), los recortes en el sector público y el bajo consumo privado debido al paro y al alto endeudamiento, producen esos efectos. La “herencia” en todo caso viene de cuando Zapatero empezó a practicarnos políticas neoliberales que nuestro amado gobierno piensa llevar al límite.

Y hablan de 2012, pero así llevan 4 años y siempre dice «Bruselas» que se va a arreglar, mirad,  y cada vez vamos peor. Entiéndase bien claro: nosotros.

Y encima este viernes hay nuevas medidas muy eficaces: todos los empresarios a quienes la administración adeuda dinero van a poder ir a los bancos y cobrarlas. Calculan que son entre 30.000 y 50.000 millones (ayer hablaban de unos 15.000) ¿De dónde van a salir? Si la subida de impuestos apenas sobrepasa un ingreso de 4.000 y no paran de ajustar ¿Les ha tocado la lotería y no nos lo han contado? ¿Cómo entregarán los bancos ese dinero? ¿Quién paga los intereses? ¿O es que también van aconsejar a los bancos que “si se tienen a bien” no los carguen como han hecho con la «dación en pago» que nos venden muchos medios junto con pianos varios? Incluso que los bancos costeen esa deuda. Mira que me da que no va a pasar eso. ¿Y si al final, Santa Illa no lo quiera, justifica todavía más recortes?

Vergara. Público

«Santa» IIla, un colegio laíco.. hum… Y de ese sector que tanto le gusta al PP, el privadoaunque no «como dios manda». Antes de que Felipe González extendiera la edudación a todos y gratuita, los colegios eran o escuelas nacionales como se podía, o colegios religiosos -de pago y… con unos pocos alumnos gratuitos como guarda con dolor y un cierto orgullo mi memoria…  Y los de los ricos que nos contaba Gila.

Gracias a Piezas y a Zana.

Rajoy no sabe qué sociedad gobierna

Los políticos representan el tercer problema para los españoles, pero ellos se obstinan en que no querer enterarse. La ignorancia de su propia situación parece ser inversamente proporcional al número de votos obtenidos. En cabeza de la lista, por tanto, el PP seguido a corta distancia por el PSOE.

El Partido Popular de Mariano Rajoy ha salido de su cámara de criogenización absolutamente impermeable a nada que haya sucedido desde que entraron en ella, digamos en el tardío franquismo: Rajoy no sabe qué sociedad gobierna. Su equipo tampoco. Ahí está la clave que no veíamos.

Parecen creer que todos son como esos casi 11 millones que les votaron, la cuarta parte del país. Aún siguen pensando que se puede aporrear la disidencia harto justificada –caso de los recortes en Valencia que llegan hasta la calefacción de los centros escolares- y luego emplear las apolilladas tácticas de que entre los manifestantes había infiltrados y eran muy violentos. Llegar a asegurar incluso que no hay recortes. Que no es, lo que es. Pasen y vean, vamos.

Rajoy sale al exterior investido de presidente –con la añeja bandera de Gibraltar como estandarte para que no haya dudas- y se topa con que en los quioscos de Londres no venden ABC, La Razón o La Gaceta, sino periódicos que muestran la realidad, incluso algunos españoles. Y le da reparo que los extraños vean los rostros ensangrentados de los adolescentes. No, no, esta imagen de España no podemos dar. ¿Cuál? ¿La que también echa de la carrera judicial al Juez Garzón por haber tratado de investigar el franquismo y la corrupción? ¿La que da dinero público a los toros y se lo quita a la investigación científica?

La severa mamá Cospedal, la campechana Aguirre, o quien podría ser estampa del Opus, Fátima Báñez, siguen tratando a los españoles como a niños deficientes. O el cuasi defenestrado González Pons, aunque continúe exhibiéndose con la perenne sonrisa valenciana del PP, que es capaz de decir –al igual que Soraya Sáenz de Santamaría- una cosa y su contraria en un breve espacio de tiempo sin el menor rubor. Esto era ¡antes! del 20N naturalmente:

Otra sociedad que no conocen, ni parecen tener el menor interés en conocer, está informada por canales que no controlan y se comunica, relaciona conceptos, no se deja engañar, no ha germinado en la caspa y, sobre todo, no tiene miedo. Rajoy y su PP están cometiendo un gravísimo error al pensar que todo sigue como lo dejaron, como lo dejó el franquismo. Su despertar puede depararles amargas sorpresas. «El ciento por ciento» y el «todo el mundo» es un sueño, no es como lo imaginan en su cápsula.

Es un orgullo personal, por ejemplo, ver este libro como bandera en la manifestación de Madrid para apoyar a los estudiantes de Valencia.

Incautos los sigue habiendo. Como éste que llamó a uno de los mejores informativo de la radio: Asuntos Propios de RNE. Un chófer de famosos, pero “¡chofer de famosos, oiga!”, que soñó serlo también al calor del variado «pelotazo» levantino y ahora lo ha conseguido por su patetismo y desesperación.

Policía de Valencia: amendrentando menores

La policía de la Comunidad valenciana ha cargado duramente contra los alumnos del Instituto de Educación Secundaria Lluis Vives que protestaban contra los recortes en educación. Menores de entre 15 y 17 años.

El diario Las Provincias da cuenta de que fue detenido un estudiante «por agredir con un zapato a un policía y morder a otro». Otros medios ni se molestan en incluir el vídeo.

En la posterior manifestación ciudadana de repulsa por la actuación policial que ha colapsado el centro de Valencia, se han producido nuevas agresiones y otros seis detenidos.

La raza «caspohispanicus» protegida

Nos cuenta uno de los portavoces oficiales del PP, el diario ABC, un par de noticias interesantes. Comencemos con la salud:

Rajoy dará más poder a las mutuas para reducir el absentismo laboral. La reforma posibilita que incluso las bajas justificadas sean motivo de despido objetivo. En el régimen vigente enfermar está penado. Me acaban de contar por ejemplo que ahora preguntan ante una prueba médica si el paciente es “enfermo crónico”, porque “lleva otro protocolo”.

No se trata en realidad de primar la raza aria, dado por otro lado que aquí altos, rubios y de ojos azules hay pocos, aunque aquello no fuera una justificación y la propugnará un señor bajito, moreno y feo; la raza, clase, especie o subespecie que protege el PP es la de los ricos y los superdotados de cualquier condición que aspiren a parecerse a ellos. Han de estar sanos, no suponer una carga para el Estado, aunque hayan pagado la sanidad pública con sus impuestos. Entretanto, los ricos con salud débil se costean ellos solos sus tratamientos médicos. No importa que ellos o sus familias hayan obtenido su fortuna en expolios medievales o especulando y malversando en cualquier época.

La raza “caspohispanicus” se protege a sí misma además. José Ignacio Wert que acaba de cargarse de forma expeditiva la asignatura Educación para la Ciudadanía  recomendada por el Consejo de Europa, porque toda Europa la estudia sin problemas, ya prepara el nuevo texto. Aquél estaba ideologizada, dice. El nuevo texto se está consensuando, nos cuenta ABC, entre Wert y un grupo de empresarios nada ideologizados para quienes “los manuales de la anterior asignatura denigraban la actividad empresarial y el capitalismo”. Es que nos va de ensueño con el capitalismo, sí, hay razones objetivas para resguardarlo. Por encima de todo y sin contrapesos.

Más aún, el Ministro Wert –desplegando una enorme actividad fruto probablemente de su entrenamiento como tertuliano perenne- va a conceder las becas basándose en el rendimiento y la excelencia del alumno. En la línea del pensamiento de Esperanza Aguirre entre otros. Y volvemos así a la “selección natural” de esta raza “caspohispanicus”. El pobre o clase media tonto, no estudia; el tonto rico sí, a base de insistir y pagar consigue un título. Protegida la especie, se propaga. Como en los amados tiempos de Mary Cheatnut hoy redivivos. Ésa es la razón por la que tanto indocumentado –rico o privilegiado- ocupa actualmente puestos de poder. Son sanos y titulados sacando la chequera.

Recupero ahora un viejo post, que se ha venido cumpliendo como si de una apisonadora se tratase. Y, de él, el ideario del presidente del Gobierno, un señor moreno, con poca cultura, defectos en el habla… española, porque otra no conoce. Un ejemplar, en definitiva, prototipo de la raza “caspohispanicus”.

Rajoy no cree que todas las personas sean iguales y tengan la misma capacidad. Para él la desigualdad es consustancial género humano. “Faro de Vigo”, 4 de Marzo de 1983”, Rajoy firma un texto titulado “Igualdad humana y modelos de sociedad”. Y dice: “Ya en épocas remotas se afirmaba como verdad indiscutible que la estirpe determina al hombre (…), era un hecho objetivo que los hijos de ‘buena estirpe’ superaban a los demás“.

Por ello, “todos los modelos, desde el comunismo radical hasta el socialismo atenuado, que predican la igualdad de la riqueza” tienen como objetivo imponerla y son “radicalmente contrarios a la esencia misma del hombre (…) y por ello, aunque se llamen modelos progresistas, constituyen un claro atentado al progreso porque contrarían y suprimen el natural instinto del hombre a desigualarse, que es lo que ha enriquecido al mundo y elevado el nivel de vida de los pueblos”.

Un año más tarde, Rajoy comenta en el mismo periódico un libro “La envidia igualitaria”, de un ilustre -e ilustrado- franquista, Gonzalo Fernández de la Mora. Y describe la desigualdad humana fundada en los genes de mayor o menos calidad: “El hombre es desigual biológicamente, nadie duda hoy que se heredan los caracteres físicos como la estatura, el color de la piel y también el cociente intelectual. La igualdad biológica no es pues posible. Pero tampoco lo es la igualdad social: no es posible la igualdad del poder político”.

Rajoy traduce la desigualdad en la que cree, al descender al terreno práctico y echarse las manos a la cabeza porque la Declaración de la Renta impone baremos distintos: “¿Por qué, mediante la imposición progresiva, se hace pagar a unos hasta un porcentaje diez veces superior al de otros por la misma cantidad de ingresos? Para penalizar la superior capacidad, o sea, para satisfacer la envidia igualitaria”. Es imposible, por cierto, que la cantidad percibida sea la misma. En ese caso se aplicaría el mismo porcentaje. Sospecho que los ingresos globales, los niveles de renta, sí deben ser algo distintos.

Durante siglos sólo las clases privilegiadas tuvieron acceso a la educación. Y no implicaba que fueran más listos. Poco a poco se fue consiguiendo democratizar la enseñanza para brindar oportunidades a todos. El problema es que tampoco estas medidas del gobierno de Rajoy –que implica la recuperación del clasismo- afectará a sus votantes. Ellos, los españoles en general, ya se sienten superiores porque habitan una casa propiedad de un banco durante los próximos 30 años.

Un pacto por la educación es vital para la España analfabeta funcional en que la vivimos. La educación obligatoria hasta los 18…. ¡o los 81! con continuas campañas de reciclaje de los adultos. Y como primera medida para labrar un futuro distinto: Educación para la ciudadanía obligatoria y auténtica –como sucede en el resto de Europa sin problemas- extensiva a los padres que se oponen a que sus hijos la aprendan, y, sin duda, a los gobernantes. La educación actual –y no sólo en España- asiste a una progresiva frivolización tendente a seguir infantilizando a la sociedad. Ése es el camino a abordar. Pero… vamos en dirección contraria.

Los artículos completos de Rajoy aquí.

La crisis devalúa la educación

Cada año nos bombardean con tópicas informaciones sobre  “la vuelta al cole”. Especialmente en televisión, se diría que «desenlatan» el mismo reportaje repetido durante años, pero la verdad, según leo en El País, es otra. Sí hay noticia.

El curso arranca con 140.000 alumnos más. Habrá más profesores titulares, pero menos de refuerzo: 6.400 (2.500 menos solo en Madrid que va en cabeza de la medida). Estos profesionales son quienes tratan de sacar adelante a los estudiantes más rezagados. En conjunto, las comunidades reducen fondos para formación y ayudas.

No sólo eso, los maestros regresan al trabajo cobrando un 5% menos de sueldo y teniendo que ampliar su horario. Todo un estímulo.

Las comunidades más ahorradoras en el superfluo gasto en educación, son Madrid, Valencia, Canarias, Cataluña y Galicia, casualmente del PP la mayor parte. Muchos niños seguirán yendo al colegio en ellas incluso en barracones. Primer mundo a tope.

Pero Andalucía por ejemplo se va a ahorrar también unos buenos millones retrasando la apertura de nuevas aulas matinales y el plan de plurilingüismo que según parece les sobra (comunidad turística por excelencia casi nadie habla inglés). También aplaza la promesa de llegar a 100.000 plazas en escuelas infantiles en 2012.

Los malcriados niños españoles, los del móvil para llamar y ser llamado por papá y mamá y prescindir de toda iniciativa y responsabilidad personal, los sedentarios y gordos, los multiregalados, los que flojean en matemáticas y no entienden lo que leen,  enfrentan el curso –y la vida- en peores condiciones que el año pasado. España ya invertía en educación -un Derecho Fundamental- casi 2 puntos menos que la media europea; ahora, la «crisis de los pobres» –llamemos a las cosas por su nombre-  reduce el presupuesto de esta materia transferida a las comunidades autónomas. Porque a nadie le quepa duda de que hay colegios privados, de pago, estupendos para los hijos de los beneficiarios o exentos de «la crisis«.

El “milagro” que lleva a Finlandia a lograr siempre los mejores resultados en educación del mundo, se basa en cuatro claves «revolucionarias«:

  • Poner dinero y bien distribuido
  • Fomentar la educación pública
  • Formar y pagar a su profesorado
  • Involucrar a los padres en la educación.

Nadie como El Roto para resumir lo que, en el país del nepotismo y el medro,  cuenta realmente para lograr desde el colegio un brillante porvenir: