La Europa viciada

En 1992 se firmó el Tratado de Maastricht que dio origen a la Unión Europea tal como la conocemos.Este es el reportaje (y el post) que recupero por si ayuda a entender lo que está ocurriendo ahora. Por cierto, la tenue critica contenida en el reportaje me costó salir durante unos años de Informe Semanal.

Gran Bretaña, como tantas veces, lastró el proyecto. La Europa económica se impuso a la Europa social, no se solventaron errores estructurales que han acabado –veinte años después- con una UE anquilosada y burocrática. Además de exponente de ineficaz despilfarro: contar con un presidente permanente, por ejemplo, nos cuesta seis millones de euros anuales. Los ínfimos sueldos españoles subían el 8%, Europa y el PP los congelaron prácticamente y nos hicieron perder un 4% de poder adquisitivo en la década 1997/2007, según la OCDE). Y Europa no ha llegado a ser lo que se propuso, seguramente ayudada por esas lacras. Interlocutor con EEUU… y con Japón, se decía. Surgió la China agazapada, tras liberalizarse el comercio en 2005. Anecdóticamente, la moneda finalmente pasó a llamarse euro. Y ahora el euro sufre los embates de la especulación calculada.

Europa es «azul», y azul es el mundo -hasta el rojo- sucumbido a los intereses de especulación económica. El Príncipe de Asturias Alain Touraine, como ya apunté, culpa a esta Europa -no a la idea que tanto amamos- de los problemas que padecemos. Y cada vez somos más los que creemos que esta crisis no se resolverá. ¿Algo más que apuntar?
(El post lo publiqué el 10 de Junio de 2010, resulta curioso verlo ahora).

¿Una alegoría de la UE?

La UE estrena hoy presidencia polaca. Una de las tres presidencias, vamos, también son presidentes de la UE Durão Barroso y Rompuy. En el vídeo, muy «moderno», en 3D, los edificios se desmoronan mientras los mercados cortejan a la UE. Y ellos danzan sobre los cascotes. O así podría parecer. Luego se bailan unos cuantas parejas algo al estilo de Bollywood. Y ya sola la UE, medita, y todo se reconstruye. ¡Qué bonito!

Cortar cabezas

 

Corría el año 1789 y los franceses hartos de la «tyrannie”, de un régimen sobre todo que consagraba profundas desigualdades sociales en virtud del presunto origen divino de la monarquía, se liaron a cortar cabezas. El monarca del momento, Luis XVI, dio con la suya en el suelo, lo mismo que su señora esposa, María Antonieta, a quien se atribuye una frase -probablemente incierta- reveladora de cuando se vive en el Limbo/Olimpo: “Si no tienen pan ¿por qué no comen pasteles?”.

Para que aquella poda se produjera fue necesario un período decisivo: la Ilustración (razón, igualdad, libertad) y, entre otros, un Descartes que sentencio: “Pienso, luego existo”, esponjando en el deseo de superación. Ahora bien, aunque en cuatro días los franceses llamaran a un Napoleón como los de toda la vida, nada volvió a ser lo mismo. Se había iniciado una nueva era.

Cortar cabezas es una tradición en la historia de la Humanidad. Normalmente solía hacerse con los pringados, hasta que algunos países decidieron utilizar esta práctica para acabar con tiranos y déspotas, logrando hacer progresar a sus pueblos. Podía y debía hacerse con otros métodos, pero así sucedió. Ahora las cosas han cambiado.

Por un error muy moderno –y es que “los tiempos adelantan que es una barbaridad”- el periódico La Razón mostró en portada hace bien poco lo que Ignacio Escolar calificó de “El extraño caso de los indignados sin cabeza”. Nada, que faltaban muchas cabezas en la foto. Sin saberlo, el diario conservador estaba dando en la diana de un fenómeno social de primera magnitud en nuestro momento: las cabezas no pueden sobresalir, ni existir, si así lo hacen, se cortan.

La pasión y defensa del anonimato en la actualidad tiene su razón de ser, no nos engañemos. Ya hablamos aquí hace mucho tiempo de la figura del héroe, varias veces incluso. El héroe es la punta de lanza en solitario. Sale a cara descubierta y le llueven todos los palos. Cada día apetece menos por tanto ser héroe, por apetecer imagino que nunca habrá sido pasión de nadie. Por eso, comentamos aquí que la fórmula eran las acciones colectivas, juntos es más fácil tener éxito y menos represalias. No es ninguna idea nueva, pero no se nos escapa su utilidad.

El enorme éxito del “quincemayismo” ha sido la ausencia de líderes. Aún andan muchos desesperados buscándolos debajo de los adoquines (por aquello del mayo del 68 que también les suena). Lo que no quiere decir ni mucho menos ¡todo lo contrario! que no haya ahí cabezas pensantes, riesgo y trabajo. Pero necesitan identificarles, verles la cara, sobresaliendo. Los buscan, para cortarles la cabeza, naturalmente. Al que destaca, hachazo. “Es tradición en nuestro país”, como diría Rajoy.

Tanta que ya un tal Miguel de Cervantes –allá por el siglo de oro – se marcó un estupendo libro reflejando la realidad española: el desfacedor de entuertos, no puede ser otra cosa que un loco. Hay que ir a por él, anularlo en todo caso. Un sector de la sociedad española, diría que mayoría aún, no debate ideas, sino nombres con un gran entusiasmo en su espíritu cicatero.

El rechazo a la identidad –muy acentuado en estos momentos- es un asunto preocupante. Cualquiera tiene el derecho a reivindicar su identidad. Y a actuar dónde y cómo estime oportuno. Otra cosa es la escala de valores que prima en la consideración social unas profesiones u actividades sobre otras. Las figuras más o menos públicas no pueden aparecer con su propia cabeza. Ésa que les acompañó y trazó su trayectoria. El rechazo es mayor cuando lo que primordialmente se ha usado y usa es la cabeza. El “Pienso, luego existo” de Descartes se aboca a un “Pienso, luego más me valdrá esconderme”.  El anonimato no es una opción, sino una obligación. Aunque uno -una, para que andar con rodeos- se considere también una pringada, apenas orgullosa de su irrenunciable cabeza-.

Mientras se condena la identidad del vecino más próximo, los herederos de todos los Napoleones del mundo campan a sus anchas, prestos a mantener el poder y a arañar para lograr mayores cotas. A ésos los defensores del anonimato no les molestarán.

Afortunadamente, se observan movimientos sociales que rompen esta nefasta trayectoria. En la ola de cambios, habrán de llevarse, por puro afán constructivo, mezquindades, envidias y división. Por el camino que vamos acabaremos con lo que ha sido un símbolo aterrador estos días: el llegar a ver a un policía exhibiendo una máscara como trofeo.

 

http://youtu.be/HM-E2H1ChJM

 

(Nota. Pretendo hacer una temporada más o menos sabática. No sé si lo conseguiré. Debería. Tenéis todo el blog para leer, si queréis. Tampoco sé si seré capaz de estar del todo alejada de esto. Vemos.)

Reconstruir la izquierda

A esta hora en una encuesta de El Mundo que pregunta si alguna vez ha estado peor la democracia en España en los últimos 30 años, el 87% dice que no. Ni el 23F, ni el 11M, ni la durísima transición con un asesinato cada tres semanas.

   Una batería de sesudos artículos trata de alertar hoy sobre los inmensos «peligros» de la democracia «directa», es decir, de la democracia.

  La alternativa al parecer es el Debate sobre el Estado de la Nación, donde los politicos «como dios manda» seguirán con su discurso alejado de la realidad.

   Y el periodismo de expertos divinos que parecen no haber visto un ser humano en décadas.

   Por eso, y por muchas cosas más, un grupo de personas hemos firmado este manifiesto:

UNA ILUSIÓN COMPARTIDA

El descrédito de la política y las quejas asiduas sobre la corrupción de la vida democrática no pueden dejar indiferentes a las conciencias progresistas. Son muchas las personas que, desde diferentes perspectivas ideológicas, se han sentido indefensas en medio de esta crisis económica, social e institucional. La izquierda tiene un problema más grave que el avance de las opciones reaccionarias en las últimas elecciones municipales. Se trata de su falta de horizonte. Mientras los mercados financieros imponen el desmantelamiento del Estado del bienestar en busca de unos beneficios desmesurados, un gobierno socialista ha sido incapaz de imaginar otra receta que la de aceptar las presiones antisociales y degradar los derechos públicos y las condiciones laborales.

Es evidente que los resultados electorales han pasado una factura contundente al PSOE. Pero las otras alternativas a su izquierda no han llegado a recoger el voto ofendido por las medidas neoliberales y las deficiencias de una democracia imperfecta. Y, sin embargo, no es momento de perder la ilusión, porque la calle y las redes sociales se han puesto de pronto a hablar en alto de política para demostrar su rebeldía. Esta energía cívica, renovada y llena de matices, tiene cuatro preocupaciones decisivas: la regeneración democrática, la dignificación de las condiciones laborales, la defensa de los servicios públicos y el desarrollo de una economía sostenible, comprometida con el respeto ecológico y al servicio de las personas. Son las grandes inquietudes del siglo XXI ante un sistema cada vez más avaricioso, que desprecia con una soberbia sin barreras la solidaridad internacional y la dignidad de la Naturaleza y de los seres humanos.

La corrupción democrática se ha mostrado como la mejor aliada de la especulación, separando los destinos políticos de la soberanía cívica y descomponiendo por dentro los poderes institucionales. Hay que devolverle a la vida pública el orgullo de su honradez, su legitimidad y su transparencia. Por eso resulta imprescindible buscar nuevas formas de democracia participativa y sumar en una ilusión común los ideales solidarios de la izquierda democrática y social.

Los poderes financieros cuentan con nuestra soledad y nuestro miedo. Sus amenazas intentan paralizarnos, privatizar nuestras conciencias y someternos a la ley del egoísmo y del sálvese quien pueda. Pero la energía del tejido social puede consolidar una convocatoria en la que confluyan las distintas sensibilidades existentes en la izquierda y encontrar el consenso necesario para crear una ilusión compartida. Debemos transformar el envejecido mapa electoral bipartidista. El protagonismo cívico alcanzado en algunos procesos como el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN, el rechazo a la guerra de Irak o el 15-M, nos señalan el camino.

Se necesita el apoyo y el esfuerzo de todos, porque nada está escrito y todo es posible. El mundo lo cambian quienes, desde los principios y el compromiso cívico, se niegan a la injusticia, rompen con la tentación del acomodo y se levantan y pelean dando sentido a la ilusión. La memoria de la emancipación humana exige una mirada honesta hacia los valores y el futuro. Nosotros estamos convencidos de la necesidad de reconstruir el presente de la izquierda. ¿Y tú?

Las primeras firmas de adhesión al manifiesto…

Baltasar Garzón, juez de la Audiencia Nacional

José Antonio Martín Pallín, exmagistrado del Tribunal Supremo. 

Pedro Almodóvar, director de cine.

Joaquín Sabina, cantante. 

Miguel Ríos, cantante. 

Pilar Bardem, actriz. 

Almudena Grandes, escritora.

Luis García Montero, escritor. 

Juan José Millás, escritor y periodista. 

Eduardo Mendicutti, escritor y periodista. 

Manuel Rivas, periodista y escritor. 

Ignacio Ramonet, director de la edición española de Le Monde Diplomatique

Carlos Berzosa, exrector de la Universidad Complutense de Madrid.

Juan Diego, actor. 

Isaac Rosa, escritor. 

Rosa María Artal, periodista y escritora. 

Ismael Serrano, cantautor. 

José Carlos Plaza, director de teatro. 

Juan Ramón Capella, catedrático emérito de Filosofía del Derecho de la Universitat de Barcelona.

Francisco Fernández Buey, catedrático de Filosofía del Derecho, Moral y Política de la Universitat Pompeu Fabra.

Lourdes Lucía, activista de ATTAC. 

Ricardo Zaldívar, activista de ATTAC. 

 

Nuestro objetivo prioritario: cuestionar la deuda

Comienza semana con las habituales zanahorias que nos distraen como a los conejos encarrilados en busca de una presa que jamás alcanzarán por mucho que corran. Con temores que nos reflejan en espejos ajenos para que seamos dóciles y cumplidores como manda la UE. Y el FMI. Y el BCE que ya directamente coloca al frente del Banco Central Europeo a un ex empleado de Goldman Sachs.

Sube el PP en las encuestas mientras ya no oculta sus intenciones. Rajoy encarga a FAES un informe sobre la viabilidad del “copago” sanitario. Re-pago, ya pagamos la sanidad con nuestros impuestos. Y se consagra que será el lobby ultraneoliberal FAES quien nos va a gobernar si Rajoy llega a la Moncloa. Persistir y agrandar el error, para entendernos.

Con buena vista y paciencia se puede, sin embargo, encontrar la aguja en el pajar: nos aguarda semana de infarto porque los especuladores van a por nuestra deuda, elevando la prima de riesgo. Aunque no sé si es información o más invitación al sometimiento.

Los griegos andan buscando ellos solos solución a sus graves problemas, al margen de políticos y voceros mediáticos. El documental «Deudocracia» nos cuenta varios detalles. Los que un periodismo riguroso y cumpliendo su espíritu de servicio a la sociedad debería priorizar para que fuera absolutamente visible.

Van a auditar su deuda. Quien la contrajo, en qué condiciones. Hay precedentes -los he comprobado-. EEUU esgrimió el concepto de “deuda odiosa” vigente en el derecho internacional para no pagar a España precisamente cuando la guerra de Cuba. Lo cierto es que sí, parece incongruente exprimir a la sociedad para pagar a los prestasmistas cuando ese contrato lo suscriben los gobernantes al margen de la población. Si se trata de privar a alguien del dinero que exige, o de reducirlo ¿Por qué están eligiendo los gobernantes a los bancos en lugar de a sus ciudadanos?

Así se define la Deuda Odiosa:

«Las deudas odiosas son aquellas contraídas en contra de los intereses de la población de un país, sin el consentimiento de los ciudadanos y con pleno conocimiento por parte de los acreedores. De esta forma, estas deudas no pueden hacerse valer contra un estado deudor

América Latina padeció ya nuestro calvario, en lo que llaman la “década pérdida”, de la que ha comenzado a recuperarse. ¿Cómo? Aventando al FMI y sus políticas neoliberales, las mismas que de la mano con esta organización, aplica la UE.

Argentina que fue uno de los países que más padeció, llegó a sufrir el “corralito”: la congelación de los bienes personales de los ciudadanos. En 2001, la revuelta social consigue que el presidente De la Rúa huya del país en helicóptero.

                  

Más interesante aún es el caso de Ecuador. El actual presidente Rafael Correa, ejerció un derecho muy poco habitual en política: dimitió cuando el FMI y el Banco Mundial presionaban. Y regresó en loor de multitudes -pero eso sí sin partido político, populista-. Una de sus primeras decisiones fue expulsar al representante del Banco Mundial y pedir a la delegación del FMI que saliese de las instalaciones del Banco Central. Uno de estos funcionarios encontró un nuevo destino: Grecia.

Ecuador auditó su deuda. Se analizaron todos los contratos de deuda desde 1956 a 2006. Se examinaron la deuda en bonos, la deuda con el FMI, con el Banco Mundial y otras organizaciones internacionales. El Comité descubrió que una gran parte de la deuda era ilegítima y el gobierno declaró el cese de los pagos del 70% de la deuda de Ecuador. Con alguna estratagema, bien es verdad.

En esta tarea están embarcados ahora los ciudadanos griegos, soñando también en helicópteros. Ése debe ser también el camino de todos los ciudadanos abandonados por los poderes públicos. ¿Más PP ultraFAES? ¿Más temblores porque sube la prima de riesgo? ¿Más concesiones y recortes sociales para pagar una deuda contra la población?

Porque ¿Qué deuda tenemos? ¿Hemos de pagar los fastos de Gallardón, por ejemplo, en su aventura de las Olimpiadas en las que gastó para nada un dineral? ¿Su M30? ¿El circuíto de F1 de Valencia? ¿Los robos de los corruptos políticos? ¿El despilfarro? ¿Algunas arbitrarias subvenciones? Yo ya digo que no.

Aprenda el PSOE en el gobierno a decir no también, a pensar en sus ciudadanos. Otros lo han hecho. Algunos países de América Latina han tardado dos décadas en recuperarse de la apisonadora neoliberal. Si bien algunos de sus políticos no terminan de abandonar por completo la senda machaconamente sugerida: presunto “libre mercado”, docilidad. Aprenda y aprendamos todos porque, eso sí, la abdicación de la Política conduce al populismo que no deja de tener sus defectos. Muchos. Nos sitúan entre la espada y la pared. Hay otras vías.

Auditar la deuda. Ése es el camino. Para empezar.

Los españoles somos cada día más «de derechas»

Dice mi querido y admirado Fermín Bouza, una eminencia en sociología/opinión pública:

«En el barómetro del CIS del mes de mayo, realizado entre los días 3 y 11 de ese mes antes, por tanto, del 22-M, pero que conocimos a posteriori, cambia la variable llamada autoubicación. La tarjeta que utilizan los encuestadores para definirla tiene unas casillas del 1 al 10 que van desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha. ¿En qué casilla se colocaría usted?, preguntan a los encuestados. Pues en apenas un mes, la autoubicación subió casi dos décimas (4,93 en mayo), lo que supuso un giro extraordinario en esta variable (4,75 en abril) hacia la derecha». Él lo desliga de un voto (el 22 M) que puede estar motivado por una reacción de castigo a quienes gobiernan la crisis. O por sometimiento,  para «aplacar así la ira de los mercados, que es la lógica de fondo de buena parte del voto a la derecha, según argumentaciones verbalizadas en diversos contextos», explica Bouza. El incremento de la «autoubicación» a la derecha, es por tanto algo más profundo.

Paradójico en los tiempos que corren de orgía y tenaza neoliberal. ¿Queremos ser todos verdugos? Se siente, esa labor se la reservan unos pocos, al resto sólo le toca el papel de víctimas.

Pues bien, de derechas, de esta derecha:

El primer acto de Dolores Cospedal como Pta. de Castilla-La Mancha

Ideas para privatizar Grecia

La UE neoliberal, liderada por el PPE y asimilados, con la inestimable ayuda de FMI y  BCE, exigen privatizaciones sin tregua.  No le darán nada a Grecia (que ya le han dado cuatro veces más a los bancos para que ellos paguen el dinero al 1% y lo presten al 5%, al 8% y hasta el 12% si les place –en el asunto ese de la deuda-, o no concedan créditos), si no venden su patrimonio . Hay que dejar sin resuello a los griegos y además privatizar cuanto haya. En Grecia, en Portugal, en España, en todas partes. Bien, vamos a echarles una manita a los especuladores.

 

 

 Yo creo que el Partenon  está más que indicado para albergar un centro comercial. Antes hay que restaurarlo que los griegos lo tienen hecho un asco. Que llamen al alcalde de Madrid, Alberto Ruíz Gallardón  con su acreditado prestigio en gastarse el dinero de los contribuyentes -en ingentes cantidades- en rehabilitaciones, igual hasta les hace unas buenas carreteras y túneles de acceso, previo pago, eso sí, de los griegos. No pueden faltar unas cristaleras entre columna y columna, rematadas en acero inoxidable -tan eficaz y elegante-. Luego se vende a manos privadas y listo. El centro comercial para el Partenón es la mejor opción.

 

 

 Esta estatua quedaría fantástica como maniquí de moda. Un bikini de H&M le sentaría muy bien. O un chaquetón de Zara en invierno. Y distintos gorros que parece vuelven a llevarse esta temporada.

 

 Las Cariátides de Erecteion  no pueden tener mejor destino que el de dar acceso a un puticlub. También Gallardón o Esperanza Aguirre, o cualquier alcalde hispano, pueden asesorarles en cómo allanar el terreno circundante. El de Madrid les puede poner al lado incluso un Cubo para entrenarse jugando al padle, y tampoco les faltarán en España asesores para ubicar en el complejo un par de campos de golf, y un spa. 

 

 

A la Torre de los Vientos la mantienen los griegos realmente sosa. Unos buenos anuncios cubriendo la fachada completa se hacen imprescindibles.

 

 

 ¡Qué escenario tan perfecto para recibir al Papa, a los clubs deportivos, o a Shakira? Previamente restaurado, naturalmente. Serviría también para celebraciones políticas, la empresa Correa/El bigotes sabe de estas cosas, que pregunten a Camps.

 

 

La isla de Kos y todas las islas para urbanizaciones privadas. Se privatizan incluso los camareros y los carteros. O se traen directamente de China que salen aún más baratos.

 

 

 El Parlamento quedará muy fino de casino bursátil y financiero. Tiene empaque acorde con los ilustres nuevos propietarios. Y además al paso que vamos ni éste ni ningún otro Parlamento van a servir para nada. ¿O sí? Porque todos los países llevamos el mismo camino y, cuando liquiden todas las propiedades públicas, seguirán con los ciudadanos. Incluso con los votantes sin criterio y por ende con todos. Solo que este destino no es inexorable.

15M: Do you understand why?


(Déjalo descargar previamente y no te pierdas el final).

Indignados e «Indignadanos»

Me decía anoche una amiga conservadora: “El 15M empezó muy bien pero luego han propuesto auténticas barbaridades”. Quise saber qué consideraba ella “barbaridades” pero no supo concretarlo. “Ahora no me acuerdo, pero sí sé que al oír algunas cosas he ido pensando ¡Qué barbaridad!”. La caverna mediática regurgita hoy su bilis también. Nos llama “sediciosos ilegales”, creo, y no sé cuántas cosas más. Por llegar, llegan hasta mensajes mesiánicos del lado de un presunto apoyo. La misma basura. Tranquilos, era previsible todo esto. No os dejéis avasallar, un verbo tan descriptivo.

Mi querido colega de «Reacciona» –colega elegido por su admirable trayectoria- Baltasar Garzón muestra su valentía y brillantez habitual en una tribuna de Público. Sin desperdicio de principio a fin, selecciono algunos párrafos para que en el enlace final degustéis todo el artículo.

“Los asamblearios acampados en la Puerta del Sol madrileña comenzaron pronto a ser un estorbo para la «buena y normal» ciudadanía. Habían pasado las elecciones del 22 de mayo y la presencia constante en las calles y plazas de las principales ciudades era una molestia, cuando no una provocación. El desenlace se preveía inminente, como también lo era la acción de los que habían aprovechado el movimiento para reventarlo desde dentro. Los de siempre, los mismos que unas veces actúan bajo la marca de violencia callejera, otras de los neonazis o de los «radicales antisistema», o de quién sabe qué.

(…)

Ahora todo vuelve a ser como antes. Hay que acabar con la revuelta; no se puede consentir que se cuestione el sistema, como si este fuera inalterable. De nuevo se elude la respuesta y el hacer frente a la situación denunciada. Pero seríamos demasiado torpes si esta situación fuera aceptada sin más condiciones. Sería muy triste que el esfuerzo y el empeño de miles de ciudadanos desaparecieran en la nostalgia y en la descalificación por la acción de unos pocos. Los indignadanos son, no los que persiguen o golpean a los políticos, sino los que exigen cuentas y explicaciones a los mismos; no los que arrojan pintura a los diputados o les agreden, sino los que denuncian la inacción de los mismos ante la crisis económica; no los que impiden que un Parlamento se reúna, sino los que hacen que los diputados no dejen el debate hasta solucionar los problemas de la sociedad a la que han jurado o prometido defender.

(…)

Hoy, las calles se llenan de indignación, pero de una indignación activa, democrática y pacífica. A este movimiento que hoy ocupa las calles y avenidas están llamados todos los demócratas que tanto lucharon por recuperar una democracia secuestrada durante 40 años de dictadura y todos los que la han consolidado; están llamados quienes, a pesar de las adversidades y de quienes se aprovechan de la ruina de los justos, quieren y son capaces de cambiar el mundo día a día; y están llamados quienes, además de estar indignados, han dicho «basta» y han decidido ser protagonistas por encima de toda la caterva de mediocres y agoreros que, desde la caverna de la intolerancia, tan sólo saben moverse en el cuenco de su mano, ajenos a los cambios que se están produciendo en el mundo.

Hoy, nuestra voz de indignadanos debe acompañar a todos/as aquellos/as que, a riesgo de sus vidas y de la pérdida de otros derechos fundamentales, se rebelaron a lo largo de la historia frente a los acontecimientos más adversos y violentos como el absolutismo o el fascismo, sea este franquista, nazi o mussoliniano; frente a las dictaduras genocidas, sean estas como las de Chile y Argentina o las modernas que masacran a miles de personas; frente al terrorismo o la violencia del Estado. Pero también quiero unirla a la de millones de ciudadanos indignados que salen a la calle, en forma pacífica, porque no están de acuerdo con lo que está sucediendo, con el modo de gestionar la cosa pública, con el modo de hacer política, con el cinismo de los que nos dirigen y gestionan la economía y que han sido los culpables de la situación en la que nos encontramos.

(…)

Este 19 de junio viene cargado de indignación. Un sentimiento que no es ajeno en la historia de la humanidad y que, por azar o no, hizo que ciudadanos franceses indignados decidieran, este mismo día de 1790, desde la recién estrenada Asamblea Constituyente, la supresión de la nobleza hereditaria. Algo que puede parecer menor, pero que dio vida al más puro sentimiento republicano igualitario de una sociedad que hasta ese momento era el crisol de los privilegios y de la desigualdad y que amanecía a la realidad de un nuevo mundo más justo.

(…)

Los acontecimientos de estas semanas nos enseñan que nada es inmutable y que muchas cosas se pueden y se deben cambiar a partir de experiencias muy distintas y de expresiones coincidentes de rebeldía y protesta, de responsabilidad y compromiso. Pero los desafíos suelen ser plurales y diversos como los esfuerzos para encontrar las respuestas. Por eso, si bien es cierto que, como dice el aforismo africano, el desierto se puede cruzar solo, es más seguro y fiable hacerlo acompañado».

“Indignadanos”

Y el maestro Forges nos muestra dónde mirar, hay mucha tela, muchas caras, nombres e ideas, bajo las diminutas siglas de allá abajo.

¿Es admisible criticar y protestar ante los políticos?

Políticos, medios consolidados y gran número de ciudadanos se preguntan si es admisible el tratamiento que se está dando a los primeros, a los políticos, estos días, increpándoles y cercando su entrada en las instituciones. Vaya por delante que, como la mayoría de los críticos con el sistema, condeno la violencia de todo tipo. Sé que, afortunadamente, es minoritaria y que probablemente los manifestantes también conseguirán aislar a los violentos. Ahora bien, quiero hacer varias preguntas…

¿Es admisible que se aprueben recortes que lejos de explicar en la campaña electoral se ocultaron prometiendo, por el contrario, mayores inversiones?

¿Es admisible viajar en helicóptero para ir a recortar gastos y derechos sociales?

¿Es admisible que suban el sueldo a sus jefes de gabinete?

¿Es admisible que no acudan a los plenos?

¿Es admisible que se vayan del hemiciclo cuando hablan los portavoces de partidos minoritarios?

¿Es admisible que los europarlamentarios viajen en primera clase en sus desplazamientos en avión y que rechacen hacerlo en turista?

¿Es admisible que haya tanto político encausado por casos de corrupción?

¿Es admisible que haya tanto político retirado cobrando como consejero de Endesa,  Iberdrola, Repsol, Telefónica, etc…?

¿Es admisible que estén vendiendo todo el patrimonio y servicios públicos a particulares?

¿Es admisible que la salud y la educación se conviertan, de hecho, en un negocio para dar dividendos a empresarios privados?

¿Es admisible que admitan todos los mandatos de los “mercados” y no los de la ciudadanía que protesta a la que también representan?

¿Es admisible que el congreso se niegue a publicar una lista de las 659 grandes fortunas titulares de cuentas bancarias en suiza y sin declarar? (Gracias por recordarlo, Fernandico).

¿Es admisible que los medios destaquen en la información una violencia minoritaria?

¿Es admisible que vuelva a usarse una vez más el miedo y la mentira para fomentar la docilidad de la ciudadanía  desinformada?

¿Es admisible que haya 5 millones de parados?

¿ Es admisible un 43% de paro juvenil??

¿Es admisible que la llamada reforma de pensiones -argumentada en que vivimos más años- de hecho recorte un 5% la prestación media, según datos del Banco de España?

¿Es admisible que el Gobernador del idem diga que todavía hay un margen para bajarlas cobrando un dineral a cargo de nuestros impuestos?

¿Es admisible que los sueldos españoles sean (con los griegos y portugueses) los más bajos de la UE15 mientras los altos ejecutivos -españoles- son los mejores pagados de Europa?

¿Es admisible que se produzcan 238 desahucios diarios?

¿Es admisible que PSOE y PP se pongan de acuerdo para rechazar la dación del piso como pago a la hipoteca?

¿Es admisible que en esa circunstancia se tase el piso al 50%?

¿Es admisible que el presidente de la CEOE diga que vincular salarios con inflación es una “antigualla” y que estime preferible adaptarlos a lo que consideren beneficios de la empresa? ¿Y que también en ese punto coincida con el Gobernador del Banco de España, es decir, una entidad de derecho público que debe velar por todos los ciudadanos y no sólo los empresarios?

¿Es admisible que un 5% de los españoles no tengan dinero ni para comer según denuncia Intermon Oxfam?

¿Es admisible que políticos, periodistas, ciudadanos varios, solo se rasguen las vestiduras  por la indignación de una parte de la sociedad ante el mal ejercicio de la Política?

(Más datos que suscitan preguntas similares en Reacciona y en vuestros propios corazones, así que añadid cuanto queráis).

Actualización 17/5/2011

Según buena parte de la prensa hoy, con la manifestación ante el Parlament, con no pocos elementos dudosos de quienes iniciaron los incidentes, no ha ocurrido nada tan grave en España desde el 23F. Es decir, que es lo mismo una protesta ciudadana que entrar con armas en el Parlamento -servidores públicos-, y mandar tirarse al suelo a los Diputados a punta de pistola.

Yo -agradeciendo a todos vuestras intervenciones- quiero destacar las preguntas de Gonzalo en el comentario 34. Y que se inician así:

Es admisible que tras la carga de Valencia y Barcelona no haya imputados o al menos investigación (seria)?

Es admisible que la financiación de los partidos políticos pase por la banca privada?

Es admisible que existan canales de TV públicos totalmente partidistas?

Es admisible que únicamente 1 iniciativa legislativa popular a lo largo de toda la historia de la democracia haya llegado (y recortada) al senado?

Es admisible que únicamente se haya realizado 1 referendum vinculante en toda la historia de la democracia?

Y sigue…