Entrenamiento para equilibristas gratis

 

El Ayuntamiento de Madrid ha tenido la deferencia de colocar en la calle Raimundo Fernández de Villaverde de Madrid este curioso artefacto metálico en el que sobresale una esquinita estratégica. Al no estar señalizado de forma alguna, revela su gran utilidad: se tropieza en ella y uno empieza a flotar literalmente viéndose obligado a dar zancadas en el aire. Es una experiencia arriesgada pero muy entretenida. Yo la he aprobado, tras momentos de intensa emoción. Me temo, eso sí, que los suspensos se saldan con un buen morrón en el suelo. Pero no importa, en momentos de crisis y escasez de presupuesto, lo que se agradece es la imaginación. Nuevas capacitaciones y habilidades sin coste para el erario público. En mi caso puedo probar suerte en la vida como equilibrista. Soy además, por ello, una buena ciudadana. No quiero pensar qué hubiera ocurrido de suspender y acabar dando más trabajo a la sobrecarga sanidad de Madrid. La muesca indica que está siendo muy utilizada, pero no ofrecen estadísticas al lado para saber el porcentaje de aciertos y errores entre los usuarios.

Sembrar hoy para recoger mañana

Es lo que ha dicho Rajoy de los ajustes de Cospedal, y puede aplicar a cualquiera de las mermas practicadas por “sus” comunidades y lo que habrá de venir en una España azul sin fisuras cuando el PP acumule prácticamente todo el poder: ayuntamientos, comunidades autónomas, gobierno nacional y UE (que también lo tiene).

Sobre un terreno abonado por siglos de caspa sedimentada –de la mejor calidad en su género- se siembra lo que se espera recoger: una excelente cosecha de burrez española.

Hay dos métodos esenciales para conseguirla. Uno es reducir la educación. Y no andamos muy sobrados de ella entre los adultos debido a esa histórica acumulación de escama grasienta en nuestros cimientos. Las medidas de Esperanza Aguirre van por ese camino. Pero el abono fundamental para que la siembra fructifique es la manipulación. Lanzar la idea de que los profesores solo trabajan 18 horas a la semana es como afirmar que los futbolistas sobre “trabajan” hora y media, o los periodistas de los telediarios una. Lo peor es que la fruta esperada germina en parte de la sociedad. Porque se une a la otra variable: la falta de un espíritu crítico y propio que se deriva de la inteligencia cultivada en la educación.

Nacho Escolar –que demuestra trabajar más de una hora al día- nos recuerda que “Hace menos de un año, la Comunidad de Madrid aumentó las deducciones fiscales para los colegios de pago. Hasta entonces, estas ayudas sólo iban a familias pobres que matriculasen a sus hijos en centros privados (si es que tal especie existe). Pero Aguirre modificó la ley para beneficiar a las familias con rentas más altas y ahora, por ejemplo, un matrimonio con dos niños que declare ganar menos de 120.000 euros al año se puede desgravar hasta 1.800 euros por el colegio privado. En total, este regalito cuesta 90 millones de euros anuales: diez millones más de lo que Aguirre dice que ahorrará con los despidos en la escuela pública”.

La misma estrategia de Cospedal en su Castilla-La Mancha, la alumna aventajada que felicita el jefe. Ha inventado la cuadratura del círculo: drásticos recortes en educación también (es básico) y en Sanidad… “sin reducir servicios sociales” y ¿sin destruir los miles de empleo que va a suprimir? Cómo será de aplicada la alumna que lo ha llamado «Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos». Ahí queda eso.

Ya recogemos en España los frutos de siembras ancestrales. Por los poderes políticos y también por los mediáticos. No es admisible en este último punto que se permita decir a Aguirre lo de los privilegiados profesores que solo trabajan 18 horas y se quejan porque van a hacerlo 20. Máxime con esa apasionada afición por la presunta objetividad del “éste dice, el otro dice”. Lo correcto es lo que hace Ignacio Escolar: dar claves de juicio. Pero claro hay quien se queda con las «témporas» al aire si se aportan datos. Y no hay que crear conflictos ni intranquilidades.

Pero España es un país en el que se puede trasladar al día siguiente una discusión semántica: si al escribir Cdades, como abreviatura de Comunidades, has querido decir “ciudades” y has nombrado como tal a Cataluña… que no es una ciudad. Que estés hablando de déficit público es lo de menos, lo importante es la corrección lingüística (tomada erróneamente además).

España es un país en el que el discurso de estas señoras del PP que parecen ingerir cada mañana una dosis combinada de testosterona y Chanel nº 5, entra como la seda. Lo mismo que las argumentaciones del incoherente PSOE, en el que sólo brilla por dignidad y soledad, Antonio Gutiérrez.

Se recoge lo sembrado, y con esa mala hierba que se aparta de la uniformidad, y piensa, y protesta, se utiliza el arma infalible: la fuerza. Más policías y menos profesores, dice Esperanza Aguirre. Como Cameron en Gran Bretaña.

Hay algo asombroso por encima de todas las cosas: que el discurso tan pueril, las estrategias tan evidentes, se asuman sin cuestionarlas. Realmente, se está recogiendo lo que se sembró. Y vienen días de florecientes cosechas de imbecilidad. O resignación, que también. Menos mal que existe el 15M.

(Recomiendo también el post de Javier Pérez de Albéniz:

http://www.eldescodificador.com/2011/09/02/tradicion-y-desarrollo/  )

Alternativa Por la Democracia

La izquierda intenta movimientos para presentarse unida a los comicios del 20N. EQUO ha rechazado concurrir con IU, y es comprensible, sus objetivos son distintos. Ahora bien, la opción realmente eficaz sería que todos los partidos -absolutamente todos con alguna posibilidad de alcanzar votos- al margen de PSOE y PP (de CiU también, desde luego), fueran juntos. Sin siquiera exigir un programa consensuado. En situaciones de extrema necesidad, como es el caso actual, se exigen soluciones imaginativas y prácticas a un tiempo. Alternativa Por la Democracia… que está seriamente amenazada.

 De conseguir una presencia decisiva se trataría entonces de reformar la ley electoral como primer objetivo. Para que no vuelva a ocurrir la pantomima de democracia que estamos padeciendo en la práctica. Una reforma de la Constitución en condiciones también que elimine la inclusión de la ideología neoliberal en el texto que con toda seguridad van a sacar adelante estos PP y PSOE que han desvirtuado el ejercicio de la política. No es un insulto ni una suposición sino una realidad: representan el tercer problema para los españoles y tienen a un sector de la sociedad protestando en la calle.

Aparcar con generosidad lo accesorio de lo fundamental. Vivimos un momento crítico y no solo en España, ni mucho menos.

Es una idea que pretende ser constructiva.

Se acabó la fiesta

He vuelto a escuchar la frase otra vez esta mañana, casi en sueños, en la voz de Francisco Granados, un señor que manda mucho en el PP de Madrid. Adornada además con detalles de cómo a tal hora «cerraron la barra para las copas«, textualmente. Se dirigía a los sindicatos y profesores de Madrid que quieren preservar la educación, ese bien superfluo, cuya carencia permite contar con ciudadanos sin criterio. El mismo Granados -que goza estos días de gran elocuencia-, amenazó ayer con crear una policía autonómica en Madrid a ver si se vuelve a ese “Estado de Derecho” tan precioso que tenemos y se acaba con la auténtica lacra que nos aqueja: “el 15-M ha degenerado en un movimiento radical y antisistema de izquierdas, que la delegada, el Ministerio y el PSOE han dejado crecer de manera premeditada«.

Se acabó la fiesta. Cada vez que escuchó la palabra se agitan peligrosamente mis jugos gástricos. La fiesta es perenne y las copas de champán francés para los privilegiados del sistema. La población de millonarios ha crecido desde que se desencadenó la crisis un 8,3%, e igualmente el monto de sus ingresos . Son ahora 10,9 millones de personas que acumulan una riqueza disponible de 42.7 billones de dólares, con un crecimiento anual de 9,7 por ciento. Superior al que tenían en 2007. En el mismo período han perdido su trabajo 27.6 millones de personas que pasan a engrosar la intolerable cifra de 205 millones de desempleados. En los datos confluyen Merryll Lynch-Capgemini y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Pero no, estos últimos no están invitados a jolgorio alguno.

Sigue la fiesta para quienes no pagan impuestos. Para los que los evaden a paraísos fiscales, hacen trampas legales, y cuentan con el favor de los gobernantes. Esos que en España, durante los gobiernos de Aznar y Zapatero, vieron como se les rebajaron lo que tienen a bien declarar un 38%, mientras solo los disminuían en poco más de un 2% a las clases medias.

Se acabó la fiesta en cambio para la educación y la sanidad públicas, la de cualquier servicio público. Vengan al casino, apuesten, jueguen, que el festejo solo es para quien pueda pagarlo, con los mimbres de privilegios que anteceden. Y les vamos a exprimir para que cada cual se apañe como mejor le venga.

Se acabó también la fiesta de la democracia. De ella solo permanece el sublime gozo de depositar el voto cada cuatro años, abocados legal y mediáticamente al bipartidismo. Porque la mayoría parlamentaria permite ya reformar la Constitución en un tiempo récord, a pachas entre dos partidos. Y para consagrar que los políticos españoles no deciden nada que no hayan ordenado previamente los mercados y su portavoz en esta Europa nuestra que es la UE neoliberal. Mediocre fiesta, y encima somos convidados de  piedra.

Se acabó la fiesta también de rebelarse sin permiso, como contaba El Roto los días del 15M. “Les enfants de la patrie” de hecho pusieron una instancia al Rey Luis XVI a ver si podían hacer la revolución. Apalea en nombre de la moralidad Cameron en Gran Bretaña, y en Madrid si se tercia, y más que habrá porque no hay nada mejor que la violencia para la resolución de conflictos.

Se acabó la fiesta para quien engulle que eso es cierto y, asustado en su mediocridad, acusa de demagogia a quien les sitúa en la ventana de sí mismo. Ya lo decía Chomsky, la especialidad del poder, del mediático también porque viene a ser lo mismo, es hacer sentir a la sociedad que es culpable de los males que le aquejan. Se acabó la fiesta. Recojamos los bártulos que esto no es para nosotros.

Elrich. El País

Queremos ser pobres franceses

En Francia están alarmados porque se han encontrado con 8,2 millones de pobres. De los 66 millones que viven allí. Nosotros también contamos con una cifra similar de pobres, para mucha menor población. La diferencia fundamental reside sin embargo en que en Francia es pobre quien vive con menos del 60 % de los ingresos medios, es decir, con un máximo de 954 euros al mes. El Instituto Nacional de Estadística de nuestros vecinos se ha mostrado sobresaltado por estas cifras que, además, han aumentado un 0,5% respecto al año anterior. 954 euros marcan el límite de la pobreza y del sobresalto oficial en Francia.

La mitad de los asalariados españoles gana mil euros o menos. Somos todos pobres franceses, millones y millones. Y a ello hay que añadir los casi cinco millones de parados con tan dudoso futuro. Aún con gobiernos conservadores, el país que está detrás de los pirineos, es uno de los que más dinero dedica a la inversión (aquí se le llama “gasto”) social. España uno de los que menos.

Y aún hay más. Durante los últimos 15 años –gobiernos completos de José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero- se han rebajado los impuestos casi un 38% a las rentas altas… y un 2,3 % a la clase media.

En la eterna pescadilla que muerde su cola ocurre que si se resta inversión a la educación –como está haciendo flagrantemente la Comunidad de Madrid en particular y España entera- se crían ciudadanos zotes. Los que han permitido a lo largo de la Historia estas abrumadoras diferencias entre un país y otro separados solo por unas montañas. Aunque no, también y sobre todo, por una muy diferente formación y criterio. Las personas que piensan relacionan conceptos y no se distraen mirando sonajeros, hojas de rábano o zanahorias políticas. Más aún, tras la elaboración de los datos, obran en consecuencia. Aunque esto exige una labor continuada para que funcione, y me temo que vamos por el camino contrario. Con nacientes y esperanzadoras excepciones.

Visto lo visto, sin embargo, creo que -como punto de partida- debemos reivindicar ser pobres franceses, pero ya.

Además nuestro voto sería mucho más útil. El «vicecanciller» de la UE es con la jefa Merkel quien decide qué tiene que hacer el gobierno español.

Tiempos borrascosos por Manuel Castells

 Es uno de los mejores textos que he leído en mucho tiempo, y de una valentía digna de encomio. Así comienza Manuel Castells su descripción -que comparto- de los «Tiempos borrascosos» que vivimos:

Tamizados por un difuso sopor vacacional llegan los crujidos de un mundo en quiebra. Hechos disconexos pero que juntos componen una nueva trama de vida. Arde Londres, la xenofobia masacra en Noruega, las bolsas se hunden, el euro se avergüenza, la ficción europea se desvanece, Estados Unidos en bancarrota, la crisis financiera corroe ahorros y devora empleos, los políticos se esconden para capear el temporal, las revoluciones árabes siguen removiendo el mundo entre heroísmo ciudadano y violencia de tiranos irredentos, movimientos sociales hechos de una mezcla de hastío y esperanza extienden la indignación de España hasta la India, pasando por Grecia e Israel. Pinceladas de un lienzo de historia en trance de ser. Y aunque no lo parezca hay un hilo conductor.

En la raíz, es la crisis de un modelo. No sólo de un modelo económico dominado por un capitalismo financiero especulativo que hizo de la economía una ficción, enredando al mundo en una virtualidad de valores bursátiles, sino de un modo de vida centrado en buscar sentido en un consumo sin sentido. Dependiendo de un trabajo, cualquiera, para vivir de prestado. Hasta que calla la música y aparece el vértigo del vacío interior. En esa soledad hija de la competitividad. Y cuando lo cotidiano se cae se buscan culpables. Porque nuestra cultura está hecha de culpabilidad. De los otros. Y los más otros de los demás son los que se detectan como distintos. Esos que buscaron trabajo y refugio en países europeos incapaces de hacer niños y remilgados de la faena dura. El chivo expiatorio es la más antigua lámina en el archivo de lo atroz. Puestos a desollarlo, empecemos por sus cómplices, los que abren las puertas a los que no son verdaderos noruegos o finlandeses o daneses u holandeses o catalanes de pura sangre…

Seguid leyendo porque, si cabe, lo mejor es el final… http://bit.ly/pbneXq

Federico Mayor Zaragoza: No tengáis miedo

¿A qué viene esto?

La reforma constitucional pactada entre PSOE y PP no va a incluir cantidad en el techo de gasto. Se fijará por ley orgánica y los dos partidos mayoritarios quieren que no exceda del 0,4% del PIB… a partir de 2.020.

 ¿Puede alguien explicarme a qué obedece la urgencia extrema (en contra de la lentitud a la que nos tienen acostumbrados) de acometer algo tan serio como una reforma de la Constitución para semejante acuerdo? Si es para contentar a Merkel ¿Qué pasará si la canciller alemana dice que “así no le gusta”? ¿Volverán a correr por los pasillos los políticos españoles para ver cómo lo apañan? ¿Por qué no se puede consultar en referéndum una modificación que parece una declaración de intenciones -de malas intenciones- y que entra en vigor… dentro de 9 años? ¿Por qué ensuciar la Constitución con una declaración económica que consagra de cualquier forma el neoliberalismo? ¿Por qué se aparcan otros cambios imprescindibles como acabar con la arcaica norma que establece la prevalencia del varón en la sucesión al trono?

Debajo de la alfombra aparece un suelo corroído que no va a mejorar remendando la alfombra para taparlo mejor. Occidente puede correr la misma suerte de otros imperios extinguidos, dejando un vacío bajo la palabra Europa”.

José Luis Sampedro en Reacciona.

 

Debajo de la alfombra

“Debajo de la alfombra aparece un suelo corroído que no va a mejorar remendando la alfombra para taparlo mejor. Occidente puede correr la misma suerte de otros imperios extinguidos, dejando un vacío bajo la palabra Europa”.

José Luis Sampedro en Reacciona.

¿Os suena la UE? ¿Y la chapuza de la reforma constitucional?

Pablo Neruda ¿Y ése quién es?

Lo cuentan de momento varios periódicos conservadores. Villamayor de Calatrava, un pueblo de Ciudad Real con poco más de 600 habitantes, ha decidido cambiar varios nombres de las calles de la localidad. Con mayoría del PP, los nombres que les sobraban eran –según estos medios- esencialmente ilustres socialistas como Pablo Iglesias o Tierno Galván. También el del poeta Pablo Neruda, premio Nóbel de Literatura. La principal argumentación ha sido que son personas poco conocidas y que no han hecho nada por el pueblo. O que levantaban fobias.

En su lugar han puesto nombres como “Plaza de la Selección Española de Fútbol”, “Canto de los Mayos” o “Borriquito”.

Leo que tenían una Iglesia del Siglo XVI, la de Santa María de la Visitación, pero que por deterioro fue derribada completamente en los años 70 y construida nuevamente. Espero que no con materiales de acero inoxidable y metacrilato.

La presidenta Cospedal les envía saludos electorales en esta página. Sabía que el nuevo alcalde iba a dejar a Villamayor de Calatrava a una gran altura en toda España. Y diría que en eso no se ha equivocado.

¿Cambiar el mundo deciáis? ¿El neoliberalismo en la Constitución express y sin referéndum representa algún problema? ¿La crisis quizás? ¿El paro? ¿El hambre en el mundo?

Entre las ímprobas tareas a realizar, casi dan ganas de decantarse por ésta, a llevar a cabo desde luego lejos de la Plaza de la Selección española de fútbol, que una tiene su dignidad….