El pucherazo Cospedal y sus siervos mediáticos

María Dolores de Cospedal perpetró ayer con su mayoría en las Cortes de Castilla La Mancha una reforma electoral, la segunda en menos de tres años, en el sentido habitual: favorecer al PP.

“Primero aumentó los diputados autonómicos de 49 a 53, dando más escaños a las provincias donde el PP consigue más votos. Y ahora, como ni siquiera así tenía garantizado ganar, ha reducido los escaños hasta solo 33”, explica Ignacio Escolar, en este documentado artículo del que extraeré varios argumentos.

“Que el nuevo diseño favorece claramente al PP no es una opinión: es un dato sencillo de demostrar. Hemos hecho una simulación tomando como base los resultados de las elecciones europeas (GRÄFICO). Hemos calculado cómo quedarían las Cortes de Castilla-La Mancha dependiendo de qué ley electoral se aplique. En las europeas, el PP fue la fuerza más votada en esta comunidad autónoma, pero solo consiguió el 37% de los votos. Con la reforma que aprobó la propia De Cospedal en 2012, el PP perdería la mayoría absoluta. Con su segunda reforma, la mantendría con comodidad”, añade el director de eldiario.es. Para quien lo que ha hecho Cospedal es “un escándalo que tendría que indignar a cualquier ciudadano con el más mínimo respeto por la democracia, sea cual sea su color”.

“El pucherazo es tan brutal, informa Escolar, que se podría dar el absurdo de que el PP sea la segunda fuerza en número de votos, pero consiga una mayoría absoluta en escaños incluso si logra apenas el 35% de las papeletas. Absolutamente toda la oposición sale trasquilada con una reforma que eleva el porcentaje de votos necesarios para obtener un escaño hasta unos límites antidemocráticos, que buscan dejar fuera a los partidos pequeños ahora que el voto de izquierda está dividido. En las provincias más pequeñas, como Cuenca o Guadalajara, hará falta un mínimo del 14% para poder conseguir representación parlamentaria. Con un umbral mínimo así, el PP no tendría un solo escaño ni en el parlamento vasco ni en el catalán”.

Pasemos ahora a ver lo que escribe un tal Luis J. Gómez desde Toledo, la gran sede del gobierno Cospedal, en La Tribuna de Albacete

Comienza cantando las bondades del número 33, empleado en medicina (en los tiempos del cólera como poco) por el facultativo. “Cuentan, dice Gómez, que pide a los pacientes digan 33 porque lleva muchas consonantes fuertes y permite evaluar la normalidad de las vibraciones que se producen en la garganta al pronunciarles, lo que puede ser indicador de una enfermedad”.

Pasa Gómez después a alabar la reforma:  “Con esta nueva cifra, las Cortes tendrán 16 diputados menos de los que hay ahora. Con esas 16 parlamentarios menos el Parlamento regional podrá seguir funcionando y haciendo leyes durante la próxima legislatura. Cospedal subió ayer a la tribuna del salón de plenos para asegurar que no habrá ningún problema: «Sabemos que podemos hacer nuestro trabajo siendo menos diputados». La presidenta regional defendió que la medida de reducir el número de parlamentarios es también una «actuación ejemplar» de los políticos. «Los ciudadanos lo ven bien en los tiempos que corren, en los que se les ha exigido muchos esfuerzos a los ciudadanos», recordó ayer Cospedal, «este Gobierno se los ha pedido».

El bueno de Luis, al parecer periodista, se muestra extasiado con el gran predicamento que tiene Cospedal “entre los suyos” (los únicos que aprobaron la norma) y así escribe: “La presidenta convenció a los suyos hasta tal punto que sus diputados la aplaudieron al final de su intervención; unos aplausos que duraron más de lo habitual y que Cospedal intentó cortar tirando dos veces hacia abajo del brazo del consejero de Presidencia, Leandro Esteban, que es su compañero de escaño”.

Si queréis seguir comprobando cómo funciona la prensa del ámbito Cospedal seguid leyendo aquí este hito de la propaganda y la adulación al líder. Ni una línea para la crítica. La oposición debió estar amordazada porque Gómez no dice ni mú sobre ella.

Castilla La Mancha, Cospedal, el PP y esta basura de prensa, al decir 33, están evidenciado una enfermedad grave: la democracia y el periodismo allí se encuentran en estado terminal. Lo que implica que su sociedad también lo está.

*La pieza de Gómez viene en las noticias destacada de Android, tanto nacionales como internacionales. La de Ignacio Escolar, no.

La gran fiesta de la democracia

A poco más de dos meses de las elecciones generales las encuestas vaticinan una holgada mayoría absoluta del Partido Popular. Concentrará así prácticamente todo el poder del Estado: ayuntamientos, comunidades autónomas, gobierno central y UE. Este hecho demuestra la paradoja de que uno puede ganar la confianza de los electores sin mover un dedo, o moviéndolo torcida y torticeramente en donde ya detenta mando. Con la que está cayendo y se avecina.

El PSOE ha hecho méritos más que sobrados para recibir un varapalo histórico al abandonar por completo su programa, al menos el económico, aunque también el que marca la ética de hablar claramente con los ciudadanos en todo momento.

Lo más terrible sin embargo es la indiferencia con la que la población acogerá cualquier resultado. Más aún, la desesperanza, el hastío. Rajoy obtiene siempre una escasa valoración, despierta muy pocas esperanzas, pero parecería que en el callejón sin salida el enfado de la sociedad solo pretende castigar los errores del actual Gobierno.

PSOE y PP se han apañado una ley electoral a su medida en la que es extraordinariamente difícil meter baza. Lejos de solucionar los fallos de la anterior, los han acentuado. En esa “gran fiesta de la democracia” que se celebra cada cuatro años nada menos y que consiste en depositar un voto en una urna, no está invitado más que el bipartidismo. Surge EQUO como nueva formación pero le exigen (como al resto de los minoritarios) un mínimo de avales en las provincias donde concurra y no será hasta el día 15 ó 16 de Septiembre cuando la Junta Electoral Central dicte normas sobre cómo presentarlos. Si tienen que venir con borla de seda, o hay que entregarlos apoyados sobre un pie y haciendo equilibrios y malabares con el cuerpo. Por cierto, si queréis prestarles el aval simplemente para que puedan presentarse –yo lo he hecho- se hace en www-yoavalo.org

Han sido los dos grandes partidos los que han rebajado a límites miserables la consideración ciudadana por el ejercicio de la política, y se han aunado para consolidar su poder. Con los peligros que entraña: la ultraderecha y el populismo. Anda el PP por esos lares, celebrando un homenaje “a la bandera y a los caídos por dios y por España”, que ya se sabe fueron solo los del bando golpista –como ha hecho ya uno de sus alcaldes, el de Méntrida, Toledo-. La líder de los morros embotoxados (tan incoherentes con la seriedad) apoya la xenofobia en Cataluña, Camps volverá a hacer campaña por el PP dice el inefable González Pons, porque ya sabe que “un tribunal lo va a absolver”; Fabra (no el del aeropuerto fantasma en su honor sino el nuevo presidente de la Generalitat Valenciana) da un cargo a Ripoll, encausado en el caso de las basuras que a más sucio no puede oler, textualmente. La lista sería interminable, la educación pública de Madrid, o la Sanidad. A partir de hoy por ejemplo en el Hospital de La Paz van a darles a los pacientes de oftalmología una factura con lo que ha costado el servicio que les han prestado. Para acentuar su complejo de gastadores insolidarios. Pues “verá Vd.” –que les gusta-, si son 150 euros, 200, esas personas han visto sangrados sus emolumentos con impuestos por muchísima mayor cuantía, siempre que no pertenezcan a la clase privilegiada a la que PP y PSOE se los ha bajado en los últimos años.

¿La fiesta de la democracia? La democracia pasa por la Política, con una intensa participación ciudadana, y están barriendo el suelo con ella. Apenas podemos prever cuándo y cómo se regenerará esta mugre, solo que sí debemos tener claro que hay que luchar por ello. ¿Cuánto peor, mejor? Creo que ya no. Que en ocasiones las derivas constituyen un camino sin retorno.

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