Campaña electoral ¿Es esto lo que interesa a los ciudadanos?

  Gritan, difaman, insultan. O, en el caso de varias mujeres, utilizan una presunta dulzura coqueta (de la odiosa cuerda «femenina-mujer-mujer«) para vilipendiar y mentir. Ver aparecer a algunos políticos en un telediario lleva a apagar el televisor  y dejar de ver el resto de las noticias. Estomagan, logran que siente mal la comida. ¿Cabe en una mente sensata pensar que es esto lo que interesa a los ciudadanos y lo que va a resolver sus problemas?

Añadamos que esta sucesión de invocaciones a crear mala sangre a todo el país se produce con cuantiosos gastos que hipotecan a los partidos –en su más amplio sentido de la palabra- con los bancos, dado que ellos costean hasta un 67% de los recursos del funcionamiento de los partidos, según un informe del Tribunal de Cuentas.

El sociólogo José Juan Toharia explica que los españoles comparten la insatisfacción de los indignados con cómo se está ejerciendo la política. Y que ese descontento —que califica de “profundo” — explica el 15M. “Ocho de cada diez españoles los perciben aquejados de “autismo político”: encerrados en una torre de marfil sellada a cualquier aire que provenga del exterior, tal y como ahora se organizan y funcionan no pueden atraer ni reclutar a personas competentes y preparadas”. La impresión ciudadana es que “la actual clase política (en general y con contadas excepciones) prefiere tratar de “calentar” a la ciudadanía en lugar de aliviar sus tensiones, sus preocupaciones o sus problemas desde la negociación y el entendimiento con el adversario. Resultado: los españoles han acabado pensando que su propia clase política es uno de los principales problemas del país”. Lo cito así, textualmente, en “La energía liberada”.

 Sin entrar en muchas más profundidades (sobre las causas reales de la crisis por ejemplo), es cierto, como decía este domingo María Dolores Cospedal, secretaria general del PP (que acusa –imagino que con ironía- de “rencor” al PSOE sin escuchar aquella viga de su ojo que gritaba “a por ellos, oe” o que se presenta como un «futuro»… anclado en 1996, si no un poco más allá), que en “estas elecciones se dilucida el futuro de décadas”. Y en eso tiene razón,  décadas de neoliberalismo extremo, de mermas, de aumento de las desigualdades, de profundización en la crisis, van a encontrar su justificación en el voto ciudadano. Así que a alguien parece que le funciona la crispación provocada. O la desesperación, uno ya no sabe.

  Pero el hartazgo que esta degradada política causa en la sociedad –corroborada por estudios serios como vemos- indica también que, tome la forma que tome, y mientras no se produzcan cambios en el ejercicio de la política, la pésima opinión ciudadana sobre el asunto seguirá existiendo. Y muchos no se limitarán a rumiarla a solas, o a soportar tantos insultos a la inteligencia. Que los hechos irritantes terminarán por pasarles una seria factura. A ellos, no así a quien intente reconducir la cordura y encontrar de una santa vez las soluciones que los ladridos políticos no brindan.

 

La energía liberada

  El miércoles estará en las librerías mi libro «La energía liberada». He hecho una apuesta fuerte de trabajo para intentar explicar lo que nos está sucediendo y que, día tras día, escala grados que hubieran podido parecernos antaño insoportables. 

   Tres planos:

   -las fuerzas ocultas que actúan concatenadas alterando nuestros cimientos. Muchas y variadas.

   -la superficie donde aparentemente no ocurre nada y en la que sigue instalada gran parte de la población.

   -y la energía liberada, la que como consecuencia de los grandes movimientos telúricos no ha tenido más remedio que erupcionar para no ahogarse y, sobre todo, para restablecer, o mejor iniciar un nuevo equilibro social con espacio para todos. Es múltiple, se comunica entre sí y cabe esperar mucho de ella.

En los tiempos que vivimos no es fácil publicar este tipo de libros, ni tampoco hacerlos «visibles». Por eso agradezco doblemente el apoyo inicial que estoy notando, incluso antes de que salga el libro…

El economista y coautor de Reacciona, Juan Torres López, ya ha esbozado una crítica del libro. 

Y en la revista literaria «ojos de papel» me han dado un amplio espacio. Así se inicia…

Tras el ignominioso espectáculo de una crisis provocada por las instituciones financieras que se salda a favor de ellas, en perjuicio de la población en general y con el apoyo de políticos —divorciados de la soberanía popular—, sustentado el tinglado por un periodismo que ya es el Tercer Pilar del sistema —con el económico y el político— en lugar de aquel viejo Cuarto Poder (el contrapoder al servicio de la sociedad), se han venido sucediendo conatos de rebeldía social, buscando un equilibrio.
Los motivos del descontento parecen evidentes. Sin embargo, la causa última se ubica más allá y más abajo, en la profundidad del germen. Un cúmulo de fuerzas concatenadas, de movimientos ocultos cuyos efectos se notan y se sufren. Principios altamente activos: están cambiando el curso de la civilización….
 

¿Error de diagnóstico?

Pues verá Vd, la comunidad de vecinos en la que vivo va a entrar en bancarrota. Nos movemos para los gastos con un presupuesto de 3.000 euros mensuales, y el vecino del bajo izquierda no paga los 60 euros que le corresponden. Los del ático A y B, en particular, están irritadísimos. Son ellos -una reprimida solterona teutona muy adinerada y un napoleoncito de bolsillo- los que pagan más que nadie en la casa, debido por supuesto a que cuentan con unos dúplex estupendos de 240 metros cuadrados. «Nunca debimos aceptar que esos desarrapados formaran parte de nuestro ilustre club«, dicen. Y toda la escalera asiente, sumisa, no vayan a enfadarse los que mandan y les toque algo en la reprimenda.

vista parcial del ático A

El presidente de la Comunidad y la junta no saben cómo contentar a los de los áticos. No les vemos jamás el pelo, pero sabemos que han corrido a saquear el fondo comunitario, de todos, para pagar lo que exigen, que, no sabemos por qué, es mucho más -muchísimo más- de los 60 euros que deben los del bajo izquierda. Lo cierto es que el conchabeo de la junta y los vecinos privilegiados que los mueven a su antojo, solía molestar a algunos propietarios, pero ahora ya no ven otra cosa que ese agujero insondable que dejan los morosos con sus 60 euros. Si es que son unos manirrotos, si es que hacen fiestas y ruido, incluso se solazan en  refociles amorosos que aspavientan a los estirados de los áticos. Qué ordinariez.

No comen, porque ya no comen, que hemos puesto barricadas en la puerta para que no les lleguen los pedidos del supermercado, pero ellos ahí siguen, resistiendo, y, lo que es mucho peor, mancillando este glorioso edificio, lleno de gente bien, basado en unas armoniosas y altamente democráticas normas de convivencia. ¿Los echamos? No, es que se resquebrajará la casa, es que aquí rige la norma de «quien debe paga y con creces». Pero ya la escalera es un clamor:Toda la culpa -gritan muy bien aleccionados- la tienen los vecinos del bajo izquierda. Merecen cualquier cosa que les pase. ¡Estaríamos buenos!

Grecia representa apenas el 2% del PIB de la UE (60 euros).

Útiles para aprender a sumar

Cataclismo griego ¿Miedo a la democracia?

Las cancillerías europeas, la UE por supuesto, hasta Obama ha intervenido. Las bolsas se hunden y ni sus animosos repuntes pueden con la terrible verdad: el presidente griego, Yorgos Papandreu, osa proponer que sea la sociedad a la que representa la que decida si quiere más ajustes o no, si quiere el plan de la UE. Y no se sabe aún si tambien planteará si seguir con el euro o volver al dracma. Con algunas excepciones y matices, los más influyentes medios condenan la medida. Un país que supone el 2% del PIB de la UE la va a hundir entera, ha dejado “sin hoja de ruta” al G20. Por Dios, qué calamidad. Irritación, lamentos, error craso, monumental… sorpresa (¡Cómo no!, siempre se “sorprenden”). Pero en Junio, cuando se negociaban las condiciones de su segundo “rescate” por parte de UE y FMI, Papandreu avisó que consultaría a los griegos. Lo publicaron medios internacionales, aunque se diría que en general lo que le pase a la gente no interesa, y no se le dio mayor importancia.

Veamos. La cuna de la democracia llevaba en las últimas décadas un camino un tanto desvariado. Son ciertos sus problemas estructurales y los ciudadanos admiten con desgana que “robaron todos los políticos”, alertando de cuán grave es dejar pasar estas conductas, incluso los propios griegos se atribuyen parte de culpa. Ahora bien, la crisis se desata cuando en octubre de 2009 el Partido Socialista griego gana las elecciones y su líder, Yorgo Papandreu, revela que se ha encontrado unas cuentas catastróficas dejadas por los varios gobiernos conservadores que le han antecedido. En concreto, cifra el déficit presupuestario anual en el 12,5 % del PIB, en lugar del 3,7 % del que se hablaba. Luego hemos sabido con profusión que Goldman Sachs (y concretamente su vicepresidente, Mario Draghi,  hoy flamante nuevo presidente del Banco Central Europeo) los ayudó a maquillar sus cifras desde 2001 para que pudieran entrar en el euro y que la UE jamás investigó su veracidad. Pero, eso sí, ahora coge la vara del castigo con inusitada rapidez. Divulgado el secreto, las agencias de calificación se aprestan a rebajar la nota de la deuda griega, ya desde diciembre de 2009, hasta dejarla en “bono basura”. Hay fuego, corramos a echar gasolina.

En enero de 2010 el ejecutivo de George Papandreu anuncia un plan de ajuste que incluye rebajas de salarios a funcionarios, recortes de partidas presupuestarias, una reforma para combatir la evasión fiscal… y un plan de privatizaciones. Los griegos comienzan a manifestarse en la calle y lo harán sin descanso desde entonces sin que apenas nos lleguen noticias de ello. Convocan una primera huelga general que paraliza el país. El gobierno también se rebela entonces: Papandreu acusa a la UE de doble moral y a Italia, Francia y Bélgica de falsear también sus estadísticas. Luego llega el primer rescate de 110.000 millones de euros. A cambio de muchas más “reformas” que incansablemente promovía Angela Merkel para que no les faltara de nada a los bancos alemanes, tan laboriosos, no como los vagos mediterráneos (que trabajan más horas, con menos medios aportados por las empresas, sueldos notablemente más bajos y en condiciones sociales de bienestar mucho peores). Y, desde luego, más “ambiciosos” planes de privatización —así los califican en Bruselas y en la prensa— para vender a particulares un patrimonio que forma parte incluso de la historia de la humanidad. Pero no será suficiente, nunca lo es. La economía griega no deja de menguar y su deuda pública acumulada no cesa de crecer: ya se estima que representaba, en el primer rescate, el 158 % del PIB. Los recortes a asalariados y pensionistas no dan abasto para pagar a los acreedores privados, cada vez a mayor interés, y la “austeridad” nunca reactiva el crecimiento económico. Por el contrario, agudiza la crisis. No desde luego para quienes se lucran de ella.

Papandreu, no solamente ha puesto en práctica los planes de “reforma” requeridos, sino que llegó a mandar gasear a los manifestantes al punto que los médicos alertaron de que el nivel de toxicidad alcanzado por su abultado número podía ser letal. Recordemos que los griegos llevan casi dos años de protestas y que ahí siguen pese a todo. Se han ganado a pulso que se les tenga en cuenta. Y es que todo tiene un límite, porque a cambio de un segundo rescate que inicialmente supone la entrega de 8.000 millones de euros, se exigen muchas más «reformas», insoportable mermas para entendernos. Ya pasan hambre algunos griegos, han aumentado las cifras de suicidios. Y el paro: desde que se despeñó el sistema financiero (él solito y por su culpa) en 2008 el desempleo ha pasado en Grecia del 7.2% al 16,6%, como cuenta, entre otros muchos jugosos detalles, Ramón Lobo.

El dinero puesto a disposición entonces por los gobiernos a los bancos lo cifró la propia UE en 3,7 billones de euros –aunque luego en esos ajustes “contables” haya ido dando otras cifras, esas cosas que pasan ahora- , ha habido otro fondo de rescate de 750.000 euros, y ahora se les ha beneficiado con 100.000 millones de euros más que pueden no ser los últimos. ¡Y todo lo que se les ha pedido es que cuenten (por si acaso) con un 9% de dinero bueno!

¿Cómo es posible por otro lado que con tanto ajuste y tanta “privatización” Grecia deba cada día más? Ah, porque paga los intereses al 18.5% (fue una de las últimas cifras que encontré pero ya lo paga más caro), mientras, por ejemplo, Alemania que tiene una deuda pública superior a la española, los paga al 2%. O sea que se especula con la deuda, y por eso no quiere Angela Merkel que se establezcan eurobonos.  “El resultado de aplicar los planes de ajuste (severos recortes de gasto público, privatizaciones, moderación salarial…) ha sido recaudar 1.900 millones de euros menos y gastar 2.700 millones de euros más. Eso no recorta el déficit, lógicamente, sino que lo incrementa (…). Ante esto, la “troika” ha pedido una vuelta de tuerca más: más recortes, más privatizaciones, más ajuste en definitiva. Y Grecia ha dicho “que paren, que se baja” , explicaba hace meses ya el economista Alberto Garzón que, mira por donde, también se enteró de que Papandreu pretendía consultar a los griegos.

Quien sepa sumar y relacionar conceptos tiene materia con estos datos reunidos para que se vean bien (que por cierto he sacado en su mayoría de mi libro “La energía liberada” que sale dentro de una semana). Pero de todo la nueva vuelta de tuerca de la desfachatez es esta revolución desatada entre los poderosos porque el presidente de Grecia apele a la democracia convocando un referéndum. Todos esos que protestan ¿aún mantienen que el sistema que han podrido es una democracia? Porque si es así deberían explicarnos sus argumentos. Hace falta mucha caradura, con los gravísimos errores de la UE, el G20 y la política en general, para culpar de ningún hundimiento a un pequeño país. Y sobre todo para semejante ira porque se consulte a los ciudadanos… que son los ponen a los políticos en sus poltronas.

Euro. Autor: José Rubio Malagón

Halloween sanitario

Desde anteanoche siento como si me estuvieran cortando la espalda con una motosierra. Como la máxima intensidad –mucha- depende de movimientos entendí que podía ser una contractura o pinzamiento –no una fractura-, pero que necesitaba comprobación médica. Nunca lo hiciera, la que fue clínica de referencia en España, la Jiménez Díaz de Madrid, se ha masificado en la nueva filosofía de que la salud es una “oportunidad de negocio” y me tuvo 5 horas en urgencias, 4,45 de ellas esperando. Y no de cualquier forma.

Como en un cuento de terror, los pacientes son obligados a aguardar solos porque sus acompañantes no caben. No han previsto otra sala, por ejemplo, para ampliar el espacio. Y no se nos permite salir. Con las sillas desvencijadas (y eso sí todo muy bien pintado en los accesos), no se autoriza abandonar la habitación ni siquiera hasta el dintel de la puerta para –en mi caso- apoyar la espalda en la pared. Primero vino una mujer con uniforme que, incluso por su acento, parecía de la KGB. Luego, un cambio de turno nos trajo a un español que acariciaba una porra diciendo: Está prohibido. Todo allí estaba prohibido. Salvo permanecer solos durante horas, aspirando virus varios, y el dolor de tantas personas. Una mujer que se había roto el brazo al caer en una acera desvencijada de Gallardón (concretamente en la calle Caleruega) veía crecer la inflamación de su brazo sin que le llegara el turno, con una cara de pena que me daban ganas de abrazarla. Otra temblaba literalmente en su silla de ruedas. La cueva de los horrores sin otra salida que escapar sin diagnóstico. Pregunto ¿Qué necesidad hay de aumentar el sufrimiento de los ahora llamados «clientes»?

Ciertamente el personal no daba abasto a trabajar. Por eso, una joven doctora que me atendió me argumentó que “las urgencias están saturadas por gente como yo que acude sin necesitarlo”. Con un par de ovarios, lo ha puesto en el informe –un tanto dulcificado-, tal como le reté a hacerlo. De nada le sirvió que le argumentara que ellos deberían ser los primeros en negarse a que se comercie con la salud y se trabaje en esas condiciones. Pero yo trabajo desde los 13 años y creo he pagado con creces la atención que pueda necesitar.

Pendiente de un estudio de alergias medicamentosas desde hace dos meses en esa misma clínica, me recetó lo único que –por no haberlo tomado- no sé si me va a provocar alguna reacción. Lógicamente, no lo he tomado, no fuera a requerir volver a tan siniestro lugar.

En 2005 hice un reportaje sobre el sistema sanitario español que ya se veía amenazado. La OMS todavía nos consideraba el séptimo mejor del mundo. Y descubrí datos como éstos: Es la primera empresa de España, 300.000 empleos directos, y mas de dos millones indirectos, el 6% de la población trabaja en sanidad. Genera enormes gastos, pero también ingentes beneficios: el 5% del producto interior bruto. Han de cuidar de algo tan delicado como la salud de todos los españoles y residentes en nuestro país, prácticamente en cuanto necesiten para conservarla e incluso promoverla y gratis salvo en el copago de medicamentos a los menores de 65 años.

Mirad cómo terminé el reportaje:

La OMS definió la salud ya en el año 1947 como «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedad o dolencia». Una utopía hacia la que numerosos profesionales intentan caminar. Mientras, los números mandan. La mayor parte de los sistemas sanitarios tienden a priorizar, a racionar, porque dicen que ya no es posible dar todo, a todos y gratis. Los más utilitaristas favorecen a los ciudadanos que dicen merecen los recursos por su estilo sano de vida y discriminan a los que no se cuidan. Dicen que será el futuro inevitable. Es una labor de todos conseguir que la sanidad española, universal y gratuita, resuelva sus problemas para seguir siendo una de las mejores y justas del mundo.

Seis años más tarde, echad un vistazo a Cataluña o Madrid y decidme hacia donde ha evolucionado.

Eso sí, no volveré a “saturar” las colapsadas urgencias a no ser que me lleven inconsciente. Mejor la motosierra en la espalda, que el terrible cuento de terror que viví ayer y que, sin duda… ha empeorado mi espalda.

¿Cinco millones de parados?

Si España tuviera una política fiscal como Suecia, el estado español –tanto central como autónomo y municipal- ingresaría 200.000 millones de euros más de lo que ingresa, con lo cual, no sólo se podría reducir el déficit del Estado, sino también el déficit social de España respecto al promedio de la UE-15. Y podríamos también eliminar el desempleo.

El desempleo en España es de casi cinco millones. Si el porcentaje de la población adulta que trabaja en los servicios públicos del Estado del bienestar (como sanidad, educación, formación profesional, servicios sociales, vivienda social, y un largo etcétera) fuera, en lugar del 10%, el 25% como Suecia, España ofrecería más de cinco millones de puestos de trabajo más. En Suecia, uno de cada cuatro suecos trabaja en el estado del bienestar. En España, sólo uno de cada diez. Si fuera uno de cada cuatro, el desempleo habría desaparecido, pues se habrían creado más de cinco millones de puestos de trabajo.

Vicenç Navarro

(Y por cierto en Suecia disfrutan de… un gran Estado del Bienestar. Aún).

Aeropuerto de Ciudad Real: crónica de un fiasco anunciado

Ahora que el aeropuerto de Ciudad Real se ha quedado sin un solo avión que opere en él, repongo que el post que publiqué el 9 de Agosto de 2009. Sin más.

Un poco más de impunidad. El periodismo podría atajarla, pero padece -y sufre- del mismo mal. Informar tiene riesgos.

Lo cuenta mimesacojea:

”El 27 de octubre de 2008, el Aeropuerto de Ciudad Real debía iniciar su actividad. No lo hizo porque el Ministerio de Fomento y el de Medio Ambiente se lo impidieron, alegando que no cumplía casi ninguna normativa (faltaban, entre otras muchas cosas, la solicitud y autorización de los vertidos, la finalización de las obras de saneamiento y el plan de aislamiento acústico de las viviendas afectadas). Esto resultaba ciertamente extraño, ya que una Comisión de Seguimiento organizada por el DIA (Declaración de Impacto Ambiental) había dado el visto bueno previamente a la apertura del aeropuerto.

Ese periodista se llama Carlos Otto-Reuss, y el mismo 27 de octubre publicaba en su blog personal un artículo criticando las opacas prácticas empresariales llevadas a cabo por Juan Antonio León Triviño, constructor y presidente del Aeropuerto de Ciudad Real, y por Domingo Díaz de Mera, constructor y copropietario de varios medios de comunicación, entre ellos, el periódico El Día de Ciudad Real. El mismo periódico donde trabajaba Carlos.
Ya te imaginarás cómo sigue la historia. 24 horas después de publicar el artículo en su blog, Carlos fue despedido de El Día de Ciudad Real. Acudió a un abogado y demandó al diario por despido improcedente. Y ahí empezó su lucha contra el imperio de Domingo Díaz de Mera, que continúa aún hoy ante la más absoluta indiferencia mediática”.

Ahora acaba de perder la demanda por despido improcedente. Y se enfrenta a tres por injurias. Puesta en contacto con él, veo que, sin prácticamente trabajo remunerado ahora, colabora y organiza proyectos interesantes e innovadores para su comunidad, para la información de Ciudad Real. Pero de eso no se vive, más que en espíritu. Y no sería bueno para el periodismo con mayúsculas que lo perdiera.

El aeropuerto entró finalmente en funcionamiento. Es el primero de capital privado, pero lo ha participado la Caja de Castilla-La Mancha. Opera con Air Berlin. Publicita que registró 8.000 pasajeros en Agosto. Y amenaza quiebra.

Bien, pues se ha quedado sin aviones. Y recuerdo que el de Castellón en homenaje a Fabra se encuentra en parecidas circunstancias, Aunque parece que aquí todo el despilfarro ha sido de dinero público.

  Menos mal que el 21N se arregla todo.

Reacción o caos

Portada del periódico frances Libération. La UE sigue cocinando con sal y estiércol nuestro futuro. Y no todo el mundo acata.

La derecha cómplice habla de «castigo». Y ni siquiera del que sufren diariamente los ciudadanos, sino a los pobrecitos bancos que han de mostrar ahora un 9% de su capital… limpio. ¿Cómo está el resto? La foto asocia el «castigo» a un culpable… como no podía ser de otra forma: Zapatero. ¿Se rebelará Rajoy y todo el PP a una ideología neoliberal que comparte y que, precisamente, dicta las políticas de la UE donde es mayoría el PPE?

Yo me quedo con el periódico de ese país con coraje que inició la era moderna con su revolución. Aunque Esperanza Aguirre considere que aquello fue «un golpe de Estado» e ímplicitamente defienda la pervivencia de la monarquía absoluta de Luis XVI. Como digo en mi próximo libro: En España siempre triunfan los castizos frente a los afrancesados. Ahora, en Europa… también. Aunque no todos.

¿Reacción o caos? Reacción, sin duda. Pacífica, institucional si se quiere -como probablemente sugiere Libération-, pero no más caos.

El vídeo es de la televisión pública francesa (país con gobierno conservador) que saluda el «despertar a la española» de los ciudadanos… «hartos de andar encorvados».

El «AVE» a La Meca y los burros funcionales

  

Las Redes Sociales andan convulsionadas con la noticia: España ha ganado un concurso por el que se adjudica la construcción de una línea ferroviaria de Alta Velocidad (AVE para entendernos) entre La Meca y Medina. El consorcio español, en el que también participan empresas saudíes, se ha adjudicado el megaproyecto presupuestado en unos 6.500 millones de euros, según ha informado la Saudí Railways Organization.

Pero un gran número de presuntos ciudadanos ha interpretado que el proyecto lo paga el gobierno socialista español y el tren va desde Madrid (naturalmente, es el ombligo del mundo) hasta La Meca en Arabia Saudí. Según nos cuenta Google, serían 7,453 Kilómetros que incluye en la ruta algún Ferry. Es decir, el AVE tendría que subirse a un barco (o bien excavar un túnel) entre Italia y Grecia, concretamente entre Bari y Ηγουμενίτσα. Un trayecto que además pasa inicialmente por Francia y una vez ya en Grecia, continúa por Turquía e Iraq hasta llegar a Arabia Saudí. En realidad lo que construirán serán poco más de 430 Kms entre Medina y La Meca, ambas poblaciones en Arabia Saudí. Y lo harán empresarios privados de beneficios privados por cierto.

  Vibran estos españoles indignados:

Una línea de AVE a La Meca, esta es la España que nos deja Zapatero.

Vaya con el AVE a La Meca! Menuda diferencia, de venir en patera a venir en AVE.

Galicia sin AVE y lo llevan a La Meca.

AVE a la Meca si sirve para que se los lleven todos de España perfecto, sino que vergüenza de País,cada día se superan.

El Ave a la Meca lo construirán españoles, por el buen sabor de boca que nos dejó lo de juntar árabes y trenes …

¡No teníamos bastante con el 11M!

Se mezclan trenes con islamofobia. Y sobre todo con idiocia.

Algunos se mofan de ellos, otros tratan de hacerles caer en su error. Tarea inútil. Nos quejamos de que los estudios en los colegios indican que los niños españoles han perdido capacidad de entender lo que leen, pero parece que también les ocurre a los adultos. Más aún, tras leer este artículo -después de leerlo, digo- alguien me ha comentado en Facebook: «Lo que haga Zapatero, siempre pagamos los españoles, menos mal que tiene los días contados

Lo patético es que dentro de un mes esta gente estará introduciendo un voto en las urnas para decidir el futuro de todos. Siempre se ha dicho que se paga muy caro no invertir en educación. Aunque hay cerebros que parece que no funcionarían de forma alguna. Que paren este trasto que me quiero apear en la próxima estación, pero como decía un comentario al post anterior: «Hay que dejar el pesimismo para tiempos mejores».

Estados de ánimo

Ciertamente, nos bandeamos entre la realidad y el tesón por cambiar el curso de los hechos que nos sacuden. Puede que sean liberadoras estas opciones…



Pero igual no podemos seguir diciendo: Y no estar loco…