Ada Colau y los “debates” para afianzar el sistema

colau-rojo Me cuentan y leo con detalle el episodio bochornoso que vivió este sábado el programa La sexta noche. Nada no habitual solo que esta vez se pasó de rosca. Tres infectos tertulianos utilizaron de muñeco de feria para el ping, pang, pung a Ada Colau, representante de la Plataforma de Afectados por la hipoteca. Exactamente como sucede en las cadenas de ultraderecha de la TDT Party que llevan a alguien de izquierda para freírlo.

Pero es más grave todavía lo que sucede con estos falsos debates que pasan por serios y conviene insistir hasta la saciedad como hago de vez en cuando porque gentes con poco criterio -o con afán de morbo- los confunden con programas realmente informativos, avalados por algunas figuras que (en el caso concreto de la Sexta) tiene en otros programas. La intención de estos debates -de éste y de la mayor parte de los demás- no es clarificar nada. Es ofrecer un espectáculo para ganar audiencia y vender. Cuanto más “bronco” sea el diálogo más venden, y… más afianzan el  sistema. El mismo que consigue tantas víctimas traguen la estafa que los poderes del neoliberalismo nos están perpetrando.

Alfonso Rojo es el individuo que dirige una cosa llamada Periodista Digital. Hace bien pocos días os mostré la creativa versión que hicieron de un artículo que publiqué en eldiario.es. Por supuesto sin pedir permiso y sin pagar nada por incluirlo en su medio. Precisamente me refería en algunos párrafos al peligro de los falsos debates. Este sábado le dijo a Ada Colau:  “Está usted muy gordita para el hambre que se pasa”. Además del insulto, la ignorancia de las lenguas viperinas tiende a obviar que hay muchos gordos entre los pobres porque la comida barata -cerdo, tocino, pasta, etc..- tiene más grasa  e hidratos que el jamón de jabugo y las angulas.

El presentador le echó. Un ratito. Como leo pasa en el rugby. Luego regresó al plató para seguir cumpliendo su función. Eduardo Inda, de El Mundo, se animó entonces a pedir a Ada Colau que condenara a ETA. Parece una broma macabra ¿verdad? pues lo hizo.  Y nadie le echó. Y ya, en barra libre de acoso, llegó Francisco Marhuenda, director de La Razón y tertuliano permanente, y le dijo: “España ha progresado gracias a Amancio Ortega, no a gente como usted”. Más detalles del espectáculo que acaparó audiencia y morbo, aquí. 

Veamos, estos peligrosos programas han convertido en objeto de “debate” (sucio) y de duda… todo. Un día  muchos de los canelos que lo ven verán morir de hambre o de  hipercolesterelomia (por comida insana) a sus hijos, y acudirá un Marhuenda, un Rojo, un Inda, a decirles que no es cierto lo que están viendo. Acudirá sobre todo un presentador a echarles un ratito, si canta mucho. Para nadie puede representar una sorpresa que estos tertulianos se comporten como lo hacen, para eso les llaman día tras día.

Porque, aclaramos por si acaso la cabeza es perezosa, este sistema permite que miles de personas pierdan sus casas , muchas veces a manos de bancos a los que se ha apoyado con dinero público. Eso es lo que defiende Ada Colau y la PAH. Es lógico que quienes se lucran con este estado de cosas  -con las bajadas de sueldos, los repagos en sanidad, el recorte del Estado del Bienestar en definitiva- defiendan como sea -incluso con bajeza infinita- lo que permite su beneficio. Existe gente de esa calaña. Por lo menos los afectados -la mayoría de la población- deberían ser conscientes de qué están apoyando.

Si La Sexta no expulsa de su nómina fija a estos desaprensivos y no vuelve a llamarlos jamás, estará evidenciando que solo busca distraer de la verdad, buscar bronca para vender y afianzar el sistema de la estafa a la sociedad. En sus manos está. Y en las de su audiencia.

A %d blogueros les gusta esto: