Hundiendo la Marca España… más

El caso Cifuentes y sus ramificaciones han acabado por dar el descabello a la imagen de la España del PP. Del PP, sus socios, y todo el entramado que sustenta lo que cualquier país serio consideraría inadmisible. La hoy, aún, presidenta de la Comunidad de Madrid ha demostrado las terribles fallas de un sistema que se cae a pedazos. Las pruebas aportadas por la investigación de eldiario.es son abrumadoras: falsificó su Máster en un procedimiento cargado de irregularidades, mentiras y contradicciones. Pero ni siquiera quedó la cosa ahí, aun siendo enorme quiebra. Díganme qué dirigente de un lugar medianamente  presentable publicaría este tuit con imagen tras un día de pruebas aplastantes en su contra.

El PP –y no solo el PP– ha convertido la política española en un plató  al que envían a tertulianos ultraconservadores  de medio pelo. No es el único, bien es verdad. Trump anda en la misma tarea en EEUU. Precisamente, contamos con una especie de puente que ha establecido la Ministra de Defensa María Dolores de Cospedal que se comprometió con la administración de Trump en dedicarse a la compra masiva de armamento. Cospedal nos ha helado el aliento al publicar un tuit aterrador, doblemente por ser quién es.

No todo vale en política. Las actuaciones de estos días contra @ccifuentes son mezquinas, machistas y miserables. Parece que a algunos les gustaría conseguir lo que no consiguió un accidente de tráfico mortal. Retomando sus palabras de ayer: a seguir todavía con más fuerza.

Esta mujer dirige un ministerio y nada menos que el de Defensa.  “Acusaciones”, no revelaciones, “mezquinas, machistas y miserables”, dice. Para deslizarse hasta este descomunal despropósito: “Parece que a algunos les gustaría conseguir lo que no consiguió un accidente de tráfico mortal”.

Es muy preocupante constatar en qué manos estamos. El Máster de Cifuentes ha actuado de catalizador de un magma putrefacto. Ahí han dado la cara los medios. Los que se callan, los que manipulan, los que informan. Todos aquellos que hablan de una “campaña”, “de ataques”, como si no existiera el periodismo independiente y cada noticia llevara implícito sacar tajada. Los políticos han quedado retratados, sin duda, en sus alabanzas y sus silencios o inacción. Cifuentes gobierna gracias a Ciudadanos, Rajoy y su troupe de ministras y ministros gobierna gracias a Ciudadanos y al PSOE. Y esa es la verdad, por más cintas con que lo quieran edulcorar.

La Universidad pública Rey Juan Carlos ha quedado tocada al límite. La concomitancia con el poder político es abrumadora.  “Han convertido esta universidad en el basurero académico del PP”: se quejan docentes del centro. Pero es mucho más, ponen entredicho los títulos concedidos en la Rey Juan Carlos, y puede llegar a afectar a las universidades españolas gestionadas desde estas políticas.  Si se ha roto el cristal de la credibilidad no hay pegamento que lo arregle.

Y esto ocurre cuando las libertades están también entredicho en España. Las sanciones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos no son asunto baladí. En su argumentación demuestran que España es de los países de la UE que más persigue y castiga por las ofensas a la jefatura del Estado, cuando la crítica es lícita y no punible por mucha que sea la zafiedad con la que se exprese. Y ahí tenemos de nuevo a PP, PSOE y Ciudadanos impidiendo que se retire el anacrónico delito de “injurias a la Corona” precisamente. Un excelente trabajo de Alejandro Torrús en Público analizando un Informe de la OSCE  muestra de qué manera son regresivas las leyes españolas, muchas de ellas reformadas por el PP en ese sentido. Un partido que no puede estar más pringado de corrupción. Casualmente.

Ya se habla fuera del alarmante recorte de libertades en España. ¿A la cárcel por cantar?, titula el “Washington Post” a toda página. Un Estado autoritario que borra la libertad de expresión, dice “Aftonbladet” el periódico sueco más difundido.  La ley antiterrorista española tiene un “efecto escalofriante” sobre la sátira, dice Amnistía Internacional, según encabeza un artículo del británico “The Guardian”.La BBC también se ocupa de las leyes Mordaza y sus condenas. Ley que sigue en vigor porque los partidos no encuentran mayoría para derogarla. Y en un sentido más amplio que abarca el conjunto de las políticas aplicadas tenemos que  Más de 100 organizaciones denuncian en la ONU “regresión de derechos” en España.

Como colofón, el auto de  procesamiento por rebelión del Juez Llarena del Supremo  a Puigdemont, Junqueras, Turull, Carme Forcadell, Raül Romeva, Dolors Bassa, Jordi Cuixart, Jordi Sánchez… Justo en el día en el que la ONU insta al Estado español a garantizar sus derechos políticos ante la denuncia de su defensa. 13 independentistas procesados. Mientras la Fiscalía del Supremo pedía  prisión incondicional para ellos.  Marta Rovira se ha ido a Suiza. Los demás citados ya están en la cárcel.

El exconseller Jordi Turull (c), candidato a ser investido presidente de la Generalitat, a la salida hoy del Tribunal Supremo, en un receso para comer, a la espera de que el juez Pablo Llarena decida si decreta su ingreso en prisión provisional.
El exconseller Jordi Turull, candidato a presidir la Generalitat, antes de su ingreso en prisión. EFE / ALVARADO

Lo que está ocurriendo en Catalunya es otro de los grandes rotos de nuestras libertades y nuestra credibilidad. Sean cuales sean los intereses, éste no es el camino y ha sido fuertemente contestada la desmesura del magistrado. Llarena, criticado jurídicamente hasta en el procedimiento, parece haber emprendido una Cruzada que argumenta en términos de manipulación de masas violentas.  Y hay un hecho bien ilustrativo: la Justicia española no ha logrado perseguir fuera a los evadidos porque hasta ahora no se ha considera delito lo que en España sí.  En este caldo de cultivo, Albert Rivera, la gran promesa  metroscópica, sentencia  del lado de Llarena desde una dureza primaria y un “a por ellos” salido del alma que ha causado malestar.  Paradojas de la vida, al PP, con la misma ideología y oportunismo, el Procés le está saliendo por la culata electoral.

Los ejecutores del fiasco. La España de la guadaña y la de la trampa. Los tibios de mil caras que siempre caen de pie. Cifuentes en su laberinto, cada vez más hondo. Como la propia España dirigida por ese cortejo que nos hunde en las cloacas. Cada vez más abajo  y con más hedor  al juntarse con los posos sedimentados en el fondo que nunca se limpian.  Falsos amores que matan.

El tiempo, sus propias hazañas, la información rigurosa van poniendo a algunos en su lugar, a pesar del armazón con el que se protegen.  Pero ¿No es hora ya de aventar  tanta mugre?  Airear, limpiar, construir.

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eldiario.es, periodismo del Siglo XXI

 Un nuevo periódico ha nacido: eldiario.es. Con el aval de grandísimos profesionales: Ignacio Escolar –como director- Juan Luis Sánchez e Iñigo Sáenz de Ugarte al frente. Un equipo reducido, eficaz y brillante les acompañan.

   Periodismo del Siglo XXI. Este atribulado período se caracteriza precisamente por una degradación del periodismo, causa y efecto de otros muchos males. Pero es éste el que hay que hacer para un futuro que se abre y no está escrito. Información libre, honesta, original en formas y contenidos.

  Bucead por la página. Trae como exclusiva que “El Congreso se salta la ley 1982 para ocultar sus cuentas”. “La Casa Real no difundirá el coste de las fotos de Letizia Ortiz”, a su lado. El tratamiento de la noticia política del día, habla de cómo “Aguirre se va retando a Rajoy” o de “El oscuro rastro del sucesor, Ignacio González”.

 Reportaje destacado “La Alemania que no se ve”, la precariedad en el país que domina la UE. En el que frente a sueldos medios que doblan el español, muchas personas malviven y suplican un minijob. Ese que quieren exportar a España en concreto.

 La economía con claves, método imprescindible para entender lo que nos está ocurriendo. “El banco malo comprará activos tóxicos casi a la mitad de su valor”.

 Secciones nuevas que remarcan más que nos encontramos ante  ese periodismo del Siglo XXI. Desalambre, el blog de los derechos humanos,  activismo y libertad de expresión. Nos habla en su estreno de “Los dibujos que resquebrajan la censura digital en China”. O Interferencias: palabras e imágenes, sobre todo, para contarnos de otro manera. A nosotros, sí, los ciudadanos.  

  En Zona crítica,  los valiosos artículos a los que nos tenían acostumbrados en el prelanzamiento. Como lectora, me ha interesado en particular “La criminalización de la resistencial”, en el Código Penal de Gallardón. Una regresión intolerable que prácticamente penaliza hasta informar:

“Se criminaliza la difusión de “mensajes o consignas” que inciten a la comisión de los delitos del artículo 558, “ o que sirvan para reforzar la decisión de llevarlos a cabo”. Por si no causase inquietud la indefinición de dichos términos, obsérvese a qué delitos hace referencia el vigente artículo 558:

Serán castigados con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses, los que perturben gravemente el orden en la audiencia de un tribunal o juzgado, en los actos públicos propios de cualquier autoridad o corporación, en colegio electoral, oficina o establecimiento público, centro docente o con motivo de la celebración de espectáculos deportivos o culturales. En estos casos se podrá imponer también la pena de privación de acudir a los lugares, eventos o espectáculos de la misma naturaleza por un tiempo superior hasta tres años a la pena de prisión impuesta.

De entrar en vigor la reforma proyectada, puede ser objeto de proceso penal todos aquellos que envíen por Twitter, o cualquier otra red social, consignas “que sirvan para reforzar la decisión” de perturbar el orden en cualquier acto público de cualquier autoridad”.

Decídme si en este momento no es imprescindible un periodismo que informe sin ataduras ni consignas, con contextos y claves. He destacado algunos temas, hay muchos más.

Olga Rodríguez es la defensora del lector. Aquella deliciosa niña, hija de mi compañero en TVE Gonzalo Rodríguez, que un día, muy joven -mientras conteníamos el aliento-, se fue a Bagdad sola a informar de la guerra  y terminó convertida en una periodista excepcional. 

 José Sanclemente, al frente de la gestión empresarial. Uno de los más veteranos en este equipo joven, que sin embargo elige para su primer texto este “La ilusión para hacer periodismo”. Sí, es que si se tiene el virus, no se va ni con palos.  Yo -que apareceré por Zona Crítica- también lo padezco… gozosamente. Y es un privilegio tener un hueco en esta realidad (que ya no proyecto).

Escolar.net se muda a eldiario.es. Fue el germen. “En aquél momento parecía una buena idea” siempre como subtítulo. Lo fue, sí, lo fue. Y lo es. Enhorabuena y espero que la audiencia lo corrobore.  Este periódico es el dedo en el ojo que dibuja Manel Fontdevila en su viñeta de estreno. Y no para medrar personalmente, sino para vigilar al poder, criticarlo y exigirle como debe hacer el auténtico periodismo. De cualquier época.

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