El caso Bárcenas/PP, la degeneración de un partido

Bárcenas está en la cárcel finalmente. Ya tardó. Y eso ha permitido constatar una vez más la podredumbre en ascenso del partido que acapara todos los órganos de poder en España. Su líder, Mariano Rajoy, le defendía en 2009. Con esos lapsus suyos acompañados del tic en el ojo izquierdo que solían denotar lo poco que él mismo creía en sus palabras: “Estoy convencido de que nadie proda, podrá, probar que no son inocentes” (se refería también a Galeote). Por cierto, ahora se ve lo oportuno de la actuación de Baltasar Garzón y espero que sean cada vez más personas las que se pregunten por qué le inhabilitaron.

Ahora -ya en el Gobierno, el Parlamento, las CCAA, la mayoría en la UE, y el control que se ha mercado del poder judicial- ni lo nombra. Ante el ingreso en Soto del Real de Bárcenas el PP se despachó con un comunicado anodino de 17 palabras. Y en Bruselas, Rajoy, con total desfachatez, ha vuelto a tirar balones fuera, como si no fuera con él, culminando con esta patética respuesta ante las preguntas de los periodistas.

No queda ahí la cosa.

La portavoz adjunta del grupo popular en el Congreso, Matilde Asián, ha asegurado que ha sido el Gobierno quien ha pedido el ingreso en prisión de Bárcenas, a través de la Fiscalía General del Estado que, como se sabe –ha insistido-, actúa a los órdenes de su superior el Ministerio de Justicia. No es extraña su confusión vistas las actuaciones recientes de Torres-Dulce. Pero éste se ha visto obligado a comparecer enfadado para decir –más o menos- que no es constitucional que un poder judicial depende del gobierno. Un poquito de prudencia, mujer.

Pero algo parece haber. Esta exclusiva de eldiario.es aporta grandes claves de cómo Gallardón está haciendo la guerra por su cuenta en actitud que sería muy poco digna hacia sus colegas que le han encumbrado. Y también la concepción que de este ministerio –Justicia- y del de Interior tiene Mariano Rajoy.

Un auténtico poema todo esto. Si no fuera porque además este gobierno se está puliendo hasta la hucha de pensiones pues igual sería una cochambre ética y algo a perseguir judicialmente en todos sus extremos. Pero es que su eficacia en la destrucción del Estado del Bienestar y nuestros derechos es realmente notable también.

 

 

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22 comentarios

  1. Pues ya ves…, si hasta los periodistas se ríen ya en su cara. No sé, Rajoy va a pasar a la historia como el presidente más lelo y ridículo de toda la historia, la verdad es que yo en su lugar, aunque incluso pensase que lo estaba haciendo todo bien y de acuerdo a unas ideas propias locas de libremercado suicida, me iba simplemente por dignidad y por quitarme un peso de encima. Si se piensa que es más listo así la verdad es que está quedando de niñato que va de prepotente. O eso o sencillamente es gentuza con una cara de piedra. Pero mira…, yo espero que sigan haciendo tontunas, como Bárcenas amenazando al abogado… ¡ja ja! ¡Venga hombre! ¿A qué clase de lumbrera se le ocurre amenazar a un abogado? Que sigan, que sigan…, que sigan cavando su propia tumba.

  2. Diógenes

     /  28 junio 2013

    Siendo optimista jojojo,
    al final, por irónico que parezca, el ejecutivo actual va ha hacer posible soñar con la demcoracia verdadera, al menos que la peña se lo plantee… la necesidad de una efectiva separación de poderes desde las urnas… porque con este timo se empieza a ver claro que las teóricas mayorías absolutas son rodillos, y que los pactos de estado-gobernanza jojojo no son más que acuerdos entre distintos clanes, para conseguir cada uno sus prebendas e ignorar todos a la ciudadanía.

    Saludos

  3. Patricio

     /  28 junio 2013

    Patricio. Estoy en un ” sin vivir en mi” . Estoy esperando que el “señor” Bárcenas tire de la manta y ,caiga quien caiga, muchos de los chorizos versus ladrones (que presuntamente son unos cuantos) acompañen al susodicho ejemplar a la trena.
    ¡¡Bravo por este juez !! .¡¡¡ Debemos creer en la justicia a pesar de todo!!
    ¡¡Todavía hay jueces independientes que aplican la LEY en este sufrido País!!!!. ¡¡Muchos ánimos a estos quijotes!!!!!.
    ¡¡¡Y que los ladrones devuelvan el dineroooooo!!!!!.

  4. ¿En qué momento será democráticamente admisible que los echemos a patadas?

  5. JOSEP

     /  28 junio 2013

    Debo reconocer que tengo serias dudas sobre lo que es legal y lo que es legítimo, y me gustaria obtener respuestas a las siguientes preguntas.
    En el caso de que los candidatos de un partido hubieran ganado unas elecciones después de una campaña electoral engañosa y financiada con fondos obtenidos de forma irregular, o ilegal:
    ¿Seria legal y legítima su acción de gobierno?
    ¿Lo serían las leyes y otras normas aprobadas por sus cargos electos?
    ¿Lo serian los organismos creados o reformados por esta mayoría?
    ¿Lo serian los acuerdos y convenios internacionales adoptados?
    ¿Tendrian algo que decir la U.E. y otros Organismos multilaterales?
    ¿Es posible una reforma democrática o solo la ruptura puede reconducir y normalizar la situación?
    Espero vuestras opiniones

  6. ana alfonso

     /  28 junio 2013

    El PP es como caer en un pozo de m….. hagan lo que hagan les salpica, se muevan como se muevan les alcanza y por supuesto , apesta.
    Rajoy un día de estos terminará hablando con la pared para defender su “blandura”, porque desde Camps acá , es todo ridículo . Si algún día, este señor defiende a alguien ese alguien debe saberse perdido. Lindezas de la neolengua que se han sacado de la nada. Mentiras de personas, programas, de políticas.
    La neolengua debe tener muchoque ver con la PNL que circula por ahí ideal para vender las motos más raras que se puedan encontrar. Si se soporta.

  7. Aquella lapidaria declaración parecía todo un pronunciamiento de DON CORLEONE, preclaro “aviso para consumo de jueces- navegantes”..¡ No canten victoria! que los caminos de los poderes fácticos que no cejan en esforzado soñar con el ingenio de la nueva figura legal – llamese ” desimputación”que va cabalgando por la España jurídica para mayor asombro de tres cuartas partes del mundo informado e ilustrado, mora por vericuetos insondables, y no ha de descartarse que nos deparen alguna que otra sorpresa.¡ Ojo al parche y no se crean las apariencias!La victoria de Bárcenas, supondría una involución jurídica jamás conocida desde los tiempos de la Antigua Roma: y a todos nos consta el mesiánico afán y empeño del personaje.

  8. Diógenes

     /  29 junio 2013

    Una corta (dentro de mis capacidades) reflexión de alguien que no ha votado nunca en este sistema corrupto (desde mi punto de vista personal, y presentamente claro!)
    Me es absolutamente indiferente quién forme parte del ejecutivo/dictador sin separación de poderes elegido por el resto de la ciudadanía, cosa que respeto profundamente. Esto último carece de todo asomo de ironía.
    Pero al leer las noticias en todos los medios noto algo raro (paranoico soy, es cierto), ¿no se dan cuenta los periodistas de que en este tema, especialmente en la situación actual lo importante no es el partido en la picota?, sino que por desgracia coincide con el gobierno del país, y con nuestra influenciada e inducida visión limitada las discusiones que escucho en la calle son del tipo: mi equipo es el mejor y el resto del mundo me la pela, sólo quieren putearnos!!! Nos estamos poniendo en bandeja.

    Por otro lado el “silencio” de los responsables del resto de ¿famiglias? me trae a la memoria una parte del Lazarillo (no es literal, no tengo el libro a mano)…. aquella en que el ciego acuerda con el chaval compartir unas uvas con el compromiso de coger ambos una por turnos. Al acabarse le dice el ciego que él las ha cogido de tres en tres, el zagal se “indigna” por la ¿insidia? jajaja y el ciego responde: Yo las he cogido de dos en dos y no me has dicho nada.

    Salud!

  9. Cierto es que las mentiras en que el PP se ha visto pillado es para no salir de casa de pura vergüenza. Pero para ello, primero hay que tenerla y estos claro queda que ni la conocen, Gracias a los avances tecnológicos, les estamos restregando por los morros sus contradicciones, y no se inmutan. Deben de estar absolutamente huecos por dentro.
    Lo de “La segunda y tal” es genial y una nueva demostración de que en asuntos concernientes a la ética y respeto propio son inodoros, incoloros e insípidos.

    Lo extraordinario, por nuevo, es la ingenuidad y transparencia con que ha hablado Matilde Asián: Europa Press informa así:
    “Una dirigente del PP recalca que Gallardón pidió la prisión para Bárcenas
    La portavoz adjunta de Grupo Popular en el Congreso y diputada por Las Palmas Matilde Asian ha recalcado este viernes que son el Ministerio de Justicia de Alberto Ruiz-Gallardón y el Gobierno los que han solicitado la prisión incondicional para el ex tesorero del partido Luis Bárcenas a través de la Fiscalía.
    En declaraciones a la Cadena Ser, recogidas por Europa Press, Asian se ha referido así a ladecisión del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz de enviar a prisión a Bárcenas ante el “riesgo de fuga” y de destrucción de pruebas.
    A este respecto, la ‘popular’ canaria ha subrayado que si Bárcenas está ya en la cárcel de Soto del Real, donde ha pasado su primera noche tras el fallo del juez Ruz, es porque así lo ha reclamado la Fiscalía.
    “Y debemos de recordar que el Ministerio Fiscal está sometido a la jerarquía y, por tanto, es el Ministerio de Justicia y el Gobierno de España el que ha solicitado la prisión incondicional”, ha precisado Asian”

    Han forzado a Matide Asián a desdecirse de sus palabras primeras, insistiendo Torres Dulce que con estas palabras se vulnera la Constitución. ” No es constitucional que un poder judicial depende del gobierno”. 1º- El Fiscal General del Estado está dando constantes pruebas de que acta y de buen gusto los mandatos del Gobierno (Sus órdenes al Fiscal de la Audiencia Provincial de Madrid para sacar a Blesa de la cárcel, e impedir que Aznar declare como testigo, por citar lo más reciente), 2º. El Fiscal General del Estado no pertenece al poder judicial, es un funcionario más elegido por el Gobierno de turno.

    Y, como bien dices, Rosa, si solo fuera esto, tendríamos una nueva astracanada del PP. Lo realmente grave es que con todos los poderes en manos de Rajoy, anulando de facto la poca democracia aquí existente, están haciendo lo que les viene en gana, esta gana va dirigida a desplumarnos económicamente y acabar con los derechos que tanto nos costó de conseguir,

    Un muy cariñoso abrazo a todos, amigos.

  10. eleonorabon

     /  29 junio 2013

    Esta gente está metiendo mano a todo, cuando salgan no tendremos ni para pipas

  11. Hombre es que con el lio que tienen montado con los sobres no es para menos. En el PP ya nadie sabe si Bárcenas debe ser ayudado, pereguido o incluso eliminado. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2013/04/la-neolengua-orwelliana-de-rajoy-el.html

  12. Miguel

     /  29 junio 2013

    Hay ya tanta información sobre el tema de Gurtel, Bárcenas, bla, bla…… que queda muy claro de que va la trama. Ya le pueden dar las vueltas que quieran en el propio partido y toda su claca de periodistas, y allegados pero el tema es tan hediondo que ya no es posible tapar ni intentar justificar nada. El tema es muchísimo más serio que lo que nos muestran los falsimedia, que muchas veces con tanta ligereza tocan o “debaten”. Hay ya información para creer que el PP es una estructura orgánica de corrupción que ha generado una red de asociaciones con las que captan subvenciones de todas las instituciones, empresas, etc.. que implica a todo el partido y que se convierte en el modus operandi típico de entes mafiosos. Decía un periodista informado, cuyo nombre no recuerdo, hace unos días: “Gráficamente, en el PP hay un Bárcenas por cada localidad española y el estadio último del negocio estriba en financiarse de Ayuntamientos, Diputaciones o de los Gobiernos autonómicos, cuando se accede al dominio del Presupuesto”
    ¿Qué decir de la mayoría del resto de partidos, sindicatos, iglesia, etc…?. Esos a callar, pues aunque sus niveles de corrupción individuales, quizás no lleguen a tanto..¡no dejan de tener un buen nivel!
    Así que señores, mientras ese tinglado no se desmonte sí o sí..va a ser muy difícil darle la vuelta a esto.

    Adjunto aquí un poco de historia sobre traiciones, corruptelas, felonías en la España de nuestros amores en el XIX, que siempre es bueno recordar, para sacar conclusiones y no olvidar de donde venimos, porque alguien decía (+/-) que para solucionar un problema hay que saber primero qui´nn o qué lo originaron:

    Fernando VII “El deseado” Rey de España (1814-1833)
    Manuel Taibo – http://www.aporrea.org
    05/07/09 – http://www.aporrea.org/regionales/a81551.html

    En 1795 Napoleón derrotó a España, convirtiéndola en una nación satélite de Francia. En 1808, y con la anuencia de Godoy, hace que su lugarteniente Murat, con un ejército de 40.000 hombres invada España, so pretexto de hacerle la guerra a Portugal. El pueblo español está indignado. Fernando VII entra de lleno en un complot para derrocar a Godoy. La conspiración es develada. Murat llega a Madrid con su poderoso ejército y ordena a Fernando VII que salga inmediatamente para Bayona que el Emperador lo espera. Napoleón lo recibe en unión de sus padres.

    Carlos IV apenas ve a su hijo, le dice a Napoleón en el colmo del furor: Vuestra Majestad no sabe lo que es tener quejas de un hijo…

    Carlos IV: ¡Mal hijo! ¡Descastado!

    Fernando VII: ¡Cornudo! ¡Desvergonzado!

    María Luisa: ¡Bastardo!

    Fernando VII: ¿Bastardo yo? Vamos, ramera, que de no tener la misma nariz de imbécil de mi padre, creería que como mi hermano, fuese hijo de Godoy.

    El Emperador de los franceses envió prisionero a Fernando a Valencay, en donde permaneció cautivo hasta marzo de 1814, cuando vencido Napoleón regreso a sus dominios.

    Rota la autoridad nacional española en 1808, con las abdicaciones de Fernando VII y Carlos IV, era lógico que el pueblo no estuviera de acuerdo con el poder francés que se implantaba, y que dio origen a la guerra de la Independencia. Mientras el pueblo y las fuerzas militares obstaculizaban el estado de cosas originado por Napoleón, los políticos –hombres de ideas, jurisconsultos y eclesiásticos-, con ese deseo, mezcla de heroísmo y ambición, que caracteriza a los hombres en las épocas turbias de la Historia, se reunían en la isla de León y en Cádiz (1810-1813) formando las Cortes que darían su mayor rendimiento en una Constitución, la de 1812, que ha sido la base de cuanto en política se ha hecho en España en todos los tiempos. Las Cortes se reunieron primero en la isla de León (San Fernando) y luego en Cádiz, mientras toda España estaba en poder de Napoleón y en Cádiz caían las bombas francesas; por eso fue esta ciudad baluarte de la independencia y cuna de la libertad. Las Cortes transforman la vida política: establecen la libertad de imprenta, crean un tribunal para los delitos de imprenta, suprimen el tormento de los acusados, y quedan abolidos los privilegios señoriales, las pruebas de nobleza para el ingreso en los colegios militares y la Inquisición.

    Su obra más importante fue la Constitución del Doce, la primera que se da en España y en que prevalecen las ideas de los oradores y políticos liberales Muñoz Torrero, Argüelles, Antillón, Nicasio Gallego, Calatrava, Mejía y otros. Consigna que la soberanía reside en el pueblo; la división de los poderes (legislativo, ejecutivo y judicial); los derechos y deberes de los ciudadanos, etc.

    Un hecho característico de las Cortes de Cádiz es el haberse reunido en ellas tanto españoles como americanos, pues comunes eran los problemas y bien podían serlo las soluciones. Algunos de aquellos diputados han pasado a la historia por sus dotes oratorias o por su labor política: el conde Toreno, Argüelles, Muñoz Torrero y los americanos, Mejía, Guridi Alcocer, Larrazábal, Castillo y Gordoa. El 19 de marzo de 1812 se proclamó la nueva Constitución en la que habían prevalecido las ideas de oradores y políticos liberales. Tal vez éste haya sido el motivo por el que tanto a la Constitución como a las Cortes se las considera, según el momento político, como una obra nefasta o como una magnifica renovación. Las Cortes de Cádiz rompían las más viejas instituciones españolas, los privilegios de la nobleza y acababan con la Inquisición.

    Mientras los españoles sacrificaban sus vidas en el altar del “Deseado”, él pasaba un dulce cautiverio en Valencay, sólo amargado por el miedo a perder la vida. Napoleón le rodeo de comodidades y de distracciones. Uno de sus entretenimientos era bordar, lo que hacía primorosamente, y en estas labores de aguja, impropias de su sexo. Todo su afán consistió en mostrarse el más sumiso y ferviente admirador del césar francés. Escribe pordioseándole que le dé por esposa una sobrina, y le felicita por los triunfos conseguidos por las tropas francesas contra las españolas. A Talleyrand, que velaba su custodia, le llamaba primo, halago repugnante, que le hizo decir: “Procurad hacer comprender… que esto es ridículo, y que me debe llamar simplemente señor”.

    La obstinada actitud de los españoles en defender la integridad nacional y el trono de el “Deseado” y los tremendos reveses sufridos por Napoleón en las heladas estepas de Rusia, obligaron a éste a entenderse con Fernando para quedar libre de los asuntos de España, concertando el Tratado de Valencay, por el cual Fernando VII abandonaba su dulce cautiverio, recobraba la libertad y la corona y comprometíase a que las tropas inglesas no permanecerían en la Península después de la salida de los franceses.

    Fernando pisaba tierra española el 22 de marzo del año 1814, y llegado a Valencia expidió el decreto de 4 de mayo por el que declaraba nula y sin ningún efecto la Constitución en la que el liberalismo español había puesto sus esperanzas y todos los demás actos legislativos de las Cortes, El rey estaba apoyado por el general Elio, que hizo jurar a la oficialidad del Ejército, el sostener al rey en la plenitud de sus derechos, esto es, en el absolutismo. Era el primer pronunciamiento militar del siglo XIX. Para darle más fuerza a su juramento, los oficiales gritaron: ¡Viva el rey! ¡Muera el que así no piense! También el clero pidió la restauración de la Inquisición e instauración del régimen absoluto. El general Eguía fue nombrado gobernador de Castilla y en seguida detuvo a los diputados y a las personalidades liberales. El día 11 se publicó el decretó restableciendo el antiguo régimen, con sus Secretarías de despacho, sus Consejos, etc., mientras ciertas masas del bajo pueblo gritaban: ¡Muera la libertad y viva Fernando VII! ¡Viva la Inquisición! Fernando declaró nulo y de ningún valor todo lo hecho durante su ausencia; disolvió las Cortes, encarceló a los regentes Agar y Ciscar y a los diputados que más se habían distinguido por su amor a la libertad: Argüelles, Muñoz Torrero, Martínez de la Rosa, Calatrava, etc. Fernando “el Deseado” entró solemnemente en Madrid, entre vítores y jubilo extraordinario, e inauguró la era de las persecuciones.

    A don Agustín Argüelles se le condenó a ocho años de presidio en Ceuta; a don José María Calatrava a otros ocho en Melilla; a don Diego Muñoz Torrero y a don Antonio Larrazábal a seis cada uno en un monasterio; a don Juan Nicasio Gallego, a cuatro en la Cartuja de Jerez; a don Manuel García Herreros, a ocho en el presidio de Alhucemas, y a otros ocho, en el Peñón, a don Francisco Martínez de la Rosa y a don José Canga Argüelles en el de Peñíscola; al conde de Toreno, que se había expatriado, se le condenó a la pena capital; a don Mariano Villanueva a seis años en uno de los presidios de África, por haber publicado un artículo en El Universal de Madrid, el general Mina, y otros son perseguido sin cuartel.

    El trienio constitucional abarca de 1820 a 1823. El malestar producido por la política del rey y de su camarilla origino varias sublevaciones que fracasaron, pero triunfó la de 1820, que se conoce vulgarmente por la sublevación de Riego. El ejército en las cercanías de Cádiz, destinado para marchar a América con el fin de intentar aplastar el movimiento separatista o de independencia de las colonias, se sublevó el 1º de enero a las órdenes del comandante Riego, en Cabezas de San Juan, proclamando la Constitución de 1812. La rebelión se propagó a varias ciudades: La Coruña, Barcelona, Pamplona, Cádiz y Madrid, donde los motines callejeros desconcertaron al monarca y a sus ministros. El conde de Bisbal se sublevó al frente de las tropas que le había confiado el gobierno para sofocar el movimiento y el general Ballesteros, llamado por el gobierno para dirigir las tropas leales, le secundó. El rey se resignó a jurar la Constitución del Doce y publicó un manifiesto (10-03-1820) en el que decía: “Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional”, famosas palabras que retratan el dolor y el perjurio. Formose el primer ministerio constitucional, presidido por Argüelles, integrado por doceañistas ilustres y algunos pasaron al cargo desde los presidios en que cumplían sus injustas condenas. El rey, que nunca acató con sinceridad el régimen constitucional, llamaba a sus ministros “los presidiarios”.

    Estos ministerios, como los presididos por Felíu, Martínez de la Rosa, Bardají, y el de don Evaristo San Miguel, trataron de acreditar el gobierno constitucional, pero se encontraron obstaculizados por las pasiones políticas de los propios liberales, que se dividieron en moderados y progresistas o exaltados. Aparecieron nuevas sociedades secretas: la de los comuneros, a cuyo frente se hallaba Riego, la de los carbonarios, y ciertas Sociedades patrióticas modeladas al estilo de los clubs de la Revolución francesa, etc. La oratoria, la poesía, los himnos, como el de Riego y el Trágala, y periódicos nacidos al amparo de la libertad de imprenta, eran los medios de propaganda de aquellos políticos. Realmente el régimen constitucional no tenía arraigo en las masas populares, acostumbradas a una tiranía secular, y la minoría directiva no entendía bien lo que debía ser el régimen. La educación política no se improvisa, se hace lentamente, como los buenos vinos. La más grave dificultad que tuvieron los constitucionales fue la resistencia de las oligarquías y de los absolutistas, que derramaban dinero en conjuras anticonstitucionales, y levantaban partidas que se titulaban Ejércitos de la Fe que promovían la anarquía en el país; trataban despectivamente a sus ministros, derrumbaba gobiernos y se negaban a firmar los proyectos votados por las Cortes; ayudaban a establecer en Seo de Urgel la Regencia suprema de España, y pedían auxilio a los gobiernos extranjeros. (Cualquier similitud de Venezuela es pura casualidad)

    El 7 de julio de 1822 se sublevaron los batallones de la Guardia Real que estaban en el Pardo y entraron en Madrid vitoreando al rey absoluto, pero fueron rápidamente vencidos. Durante el periodo constitucional se convocaron Cortes que legislaron; se estableció el Tribunal Supremo; la libertad de imprenta y el funcionamiento de los Ayuntamientos y Audiencias; se abolió la Inquisición y se acordó la disolución de las Órdenes religiosas. Las disposiciones anticlericales perjudicaron mucho al gobierno.

    En 1822 se reunieron en Verona los monarcas y ministros que formaban la Santa Alianza y acordaron prestar el auxilio que reclamaba Fernando VII, a pesar de la oposición de Inglaterra, que se separó de la Santa Alianza. Se pedía la abolición de la Constitución, lo que fue rechazado por el gobierno, que se preparó para iniciar la guerra. Luis XVIII de Francia envió a su sobrino el duque de Angulema con los cien mil hijos de San Luis, que atravesaron la frontera y encontraron por todas partes la ayuda del clero y de los realistas: la invasión se convirtió en un paseo militar.

    La llamada ominosa década va de 1823 a 1833. El día 1º de octubre Fernando pasó al campamento francés y dictó un decreto declarando nulos todos los actos del gobierno constitucional, todo lo hecho durante “los tres mal llamados años” y haciendo promesas que no eran sinceras. El rey careció de la ecuanimidad necesaria para consolidar su triunfo y desarrolló una política represiva ayudado de sus ministros Sáez y Calomarde. Las Comisiones militares y las Juntas de Fe iniciaron, una era de crímenes jurídicos, de asesinatos, y proscripciones (alcanzaron a 100.000 personas), que desdoran los anales de la desventurarada España.

    “El régimen absoluto comenzó. Los liberales eran perseguidos como fieras feroces…” “Ciento doce personas fueron ahorcadas y fusiladas en dieciocho días, entre ellas algunos jóvenes de 16 años.” El general Riego fue arrastrado por las calles de Madrid dentro de un serón tirado por un jumento y luego ahorcado y descuartizado en la plaza de la Cebada, ante una muchedumbre que le había acompañado con insultos, entre vivas al rey absoluto; sus restos fueron repartidos por varias localidades de España. Fernando “el Deseado” hizo su entrada en Madrid en un coche tirado por 24 jóvenes, entre el entusiasmo de la muchedumbre. El pueblo que un día vitoreó hasta la exasperación a Riego y proclamaba enardecido la Constitución, que había llamado al rey Narizota y Cara de pastel, ahora gritaba: “¡Vivan las caenas! ¡Mueran los liberales! ¡Viva el rey absoluto!”.

    Con muy pocas excepciones, todos los historiadores españoles juzgan con severidad a Fernando VII, tanto en lo político como en lo personal. “el Bellaco sucedió al imbécil”, escribe sobre Fernando VII, Salvador de Madariaga. Considera a este rey como el más despreciable que ha tenido España. Como de menguada condición moral lo califica Altamira. “Era un hombre vengativo, fríamente y cruel, desleal, ingrato y exento de escrúpulos.” Desde su niñez fue reservado y frío, insensible a todo afecto, incluso al de su padre. De instintos crueles, en su corazón no tuvo cabida la clemencia. De pocas palabras, a sus labios nunca asomaba la risa y raras veces la verdad; pecaba de receloso y de falso y taimado. En el proceso del Escorial reveló su falta de carácter y felonía, delatando a sus amigos y consejeros como culpables. Un escritor adverso al séptimo Fernando, lo describía como “un solapado mozo destinado a ser el más funesto e ineficaz de los Borbones”. (Observación de Ballesteros) El mismo autor lo hace culpable de la pérdida de las colonias americanas, del atraso en que se sumió España y de la pérdida definitiva de su papel de potencia de primer orden.

    Fernando VII, era de temperamento distinto, fue tan indigno como su abúlico padre, Carlos IV. Mientras los guerrilleros españoles mueren heroicamente dando vivas a su nombre, Fernando VII le envía a Napoleón sus parabienes, por los triunfos obtenidos por sus tropas luchando contra los españoles. Al rey José, el hermano de Napoleón, le escribe para felicitarlo por su advenimiento al trono que le correspondía y por cuya legitimización se mata el pueblo. Así mismo le pide a Luciano Bonaparte, casado con la hija de unos hoteleros, la mano de su hija Lolotte. La cobardía fue el defecto capital de Fernando VII. Al principio le tuvo miedo a Godoy, luego a Napoleón y por último a los liberales. La cobardía producía en Fernando otro defecto: el doblez. El rey chispero, como lo llamaban, acariciaba a sus víctimas antes de condenarlas. Como inteligente, fue el de mayor entendimiento de los Borbones españoles, aunque no tuvo la suficiente visión política para darse cuenta de que en el mundo se imponía otra forma de gobernar. Su temperamento despótico y sanguinario se cerró peligrosamente contra las exigencias de constitucionalidad que el pueblo y el ejército le pedían. Volvió a implantar la Inquisición, abolida por Napoleón. Encarceló, asesinó y torturó a los promotores de las ideas liberales. Los intelectuales más prominentes de su época son sus enemigos, muchos de ellos van a parar a los presidios de Ceuta. Se reúne por el contrario con los individuos de más baja estofa, tanto intelectual como moral.

    Era Fernando VII –anota Ballesteros- de mediana estatura, cara larga y pronunciadas facciones que le merecieron el nombre de Narizotas y Cara de Pastel. Su trato era amable y de mucha gracia su conversación. Era chistoso por vocación y aptitud, burlón e irreverente. Se burló a carcajadas batientes de la Universidad de Salamanca, porque le dieron el Doctor Honoris Causa a su tío, el cretino de Don Antonio. Desde entonces, nunca se refirió a Don Antonio sin llamarlo “mi tío el doctor”. Detestaba a los intelectuales y a la etiqueta palaciega… Solía deambular sin escolta por las calles de Madrid. Los lupanares y bajos fondos son sus terrenos de caza. Sus rondas nocturnas suelen terminar en casas de mala muerte. Por eso el pueblo, a pesar de ser un rey universalmente aborrecido, lo quería como quiso a su hija, la no menos deplorable Isabel II. Su gobierno, fue todavía más desastroso que el de su padre Carlos IV. Jamás hubo en España una política interna más desacertada y ruinosa que la que practicó este rey. Las cárceles y el asesinato se tragaron a sus enemigos políticos; por su escasa visión le restó importancia a la revolución americana y por la misma razón provocó las guerras carlistas que asolarían a España después de su muerte.

    Cuatro reinas se sucedieron en el trono de España como mujeres de Fernando VII. Las tres primeras murieron sin dejarle sucesión. En 1829, ya viejo y enfermo, casa con su sobrina María Cristina de Nápoles, dulce y hermosa mujer que ejerce una acción positiva y emblandecedora sobre el terrible monarca. El Rey, hasta entonces partidario armado del absolutismo, se transforma en liberal. Sus entusiastas partidarios se preguntan qué ha pasado y se agolpan alrededor de su hermano, el Infante Don Carlos. En 1832, se enferma de una fuerte gripe, de la cual no se recupera hasta su muerte. Tenía cuarenta y nueve años cuando murió. Sus dos últimos años están poseídos por la melancolía. Pide perdón a todos el rey “absoluto”, sufre de extrañas crisis letárgicas donde se le da por muerto; incurre frecuentemente en contradicciones políticas, como en nombrar y desheredar, en cuestión de meses, a su hermano Carlos, como sucesor. Está anonadado y abatido. Le dice a María Cristina, su mujer, que jamás recibió socorros que no vinieran de sus manos: “os debo los consuelos de mi aflicción y los alivios de mis dolencias… vuestras palabras son lenitivos a mi dolor”. El malestar del rey data de 1828; en aquella época se le veía en mal estado de salud y achacoso. En 1829, a raíz de la muerte de su tercera esposa, María Amalia de Sajonia, aumentó su decadencia y abatimiento. En septiembre de ese mismo año, tuvo un desvanecimiento y permaneció sin sentido varias horas.

    De ahí en adelante, hasta su muerte acaecida en 1833, la tristeza será su eterna compañera. “Acabó así este reinado tormentoso, como pocos hay en los anales de las naciones. En ninguno hubo tantos trastornos, en ninguno se cometieron más excesos, en ninguno se derramó tanta sangre en los combates”.

    Por todos los hechos presentados nos sentimos inclinados a diagnosticar al último Fernando como una personalidad anormal. Sus excesos, crueldad, inteligencia, suspicacia y rencor, hablan a favor de caracterología paranoide. Los últimos años de su vida están signados por la melancolía. Se observa en su postración y tristeza manifiesta, en sus autorreproches y en su mismo endulzamiento. En Fernando VII, la sicopatía ciclotímica que en su padre Carlos IV adopta la sintomatología abúlica, adopta en el Rey el tono hipertímico, como se ve en su gran energía, su sensualidad estrepitosa su humor chispeante y versátil.

    En su hija Isabel II (tatarabuela del actual rey de España) continuará la ciclotimia de la familia. No será cruel, ni sanguinaria como su padre, será sólo sensual, alegre y desvergonzada como su abuela María Luisa de Parma.

    En 1847 en una revista europea de la época, aparece un comentario dedicado a España que dice:

    Gran escándalo en la Corte. La joven reina Isabel, a quien el viejo rey (Luis Felipe de Francia) ha impuesto como esposo a un ser sin virilidad, trata de compensarse con amantes vigorosos, y como sus ministros no la autorizan para ello amenaza con abdicar. Las cajas del Estado están vacías, cuadrillas de bandidos recorren el país, el comercio y los negocios sufren un marasmo. ¿Cuánto tiempo se dejará maltratar aún el pueblo español por los Borbones?

    Para dar una idea de los extremos a que se llegó en la persecución de los hombres que no se mostraban adictos al régimen absolutista, vamos a transcribir los siguientes párrafos del historiador don Modesto La Fuente a este respecto: “Hoy casi no se concibe, y, aunque se trata de hechos que, históricamente hablando, puede decirse que pasaron ayer, cuesta trabajo persuadirse de que se formaran procesos y se fulminaran sentencias sobre motivos de fundamentos tan livianos como los que sucedieron”.

  13. ana alfonso

     /  29 junio 2013

    A Mª Dolores. Yo también creo que la orden de prisión es calculada desde arriba y que una forma de proteger a Rajoy de su misma parquedad, es hacerlo mientras esta fuera . Así menos plasma, además ese señor habla más en Bruselas que en Madrid, aunque diga grandes despropósitos y majaderías: salvo alguna cosa.
    Lo más doloroso del caso Bárcenas es a mi juicio, cómo han ido ganando elecciones y territorios y autonomías sembrando caciquismo y corrupción: favores a cobrar.
    Un abrazo

  14. ana alfonso

     /  29 junio 2013

    PD.
    Sabemos que Alianza Popular de Hernández Mancha era una mierdecilla

  15. valiam

     /  29 junio 2013

    Hola,

    Me alegra ligeramente que se avance en algún tema flagrante (pese a todas las prescripciones, triquiñuelas legales y resto de artimañas). De todas maneras cuando en junio de 2013 se habla de riesgo de fuga y destrucción de pruebas (añadiría además movimiento de dinero), me quedo frío por no decir que me entra la risa. Pero desde luego que en la cárcel está mejor.

    De Gürtel y sus satélites supongo que los avances tendrán que ver con:
    http://www.eldiario.es/politica/Audiencia-Nacional-PP-acusacion-Gurtel_0_139286534.html
    Rajoy lleva años diciendo que su partido no tendrá en cuenta ninguna acusación hasta que exista una sentencia de un juez. Habla un representante del partido que, siempre que puede, se pone como acusación popular de sus propios casos (para ayudar supongo).

    Ser acusación popular entre otras cosas, por lo visto, te permite ver y comentar las pruebas antes de que se presenten. Imaginemos a un culpable con los mejores abogados que se puedan pagar. Da mucho tiempo de maniobra estar como acusación popular, incluso para preparar estrategias para invalidar las pruebas más concluyentes. Imaginemos también a culpables que puede conseguir paralizar un juicio, cambiar al juez… y otras cosas que podríamos imaginar.

    Por cierto sobre Blesa en Caja Madrid ¿qué pasará? ¿también inhabilitarán al juez o no hará falta por no ser conocido? Las cajas de ahorro parece el centro de los grandes sangrados (directos o como punto de paso) en toda la escala de grises. En concreto, Caja Madrid podría tener como principal beneficiario (no el único) al partido político PP.

    Gobiernan individuos que llaman ahorrar a vender (lo que es de todos) y pacto a corrupción (se puede pactar todo). Ni nos imaginamos lo que se ha robado (y sigue robando) a través de nuestros gobernantes a todos los niveles.
    Mafia global como se comenta en este precioso post:
    http://puntsdevista.wordpress.com/2013/06/17/smiley-vuelve-mientras-ladran-los-perros/

    Felicitaciones por el blog.
    Un saludo.

  16. soutelo

     /  29 junio 2013

    Hola ,Rosa,y amigos contertulios:
    !Rajoy “con el tal”!…..yo, ya no se como calificarlo ,!están cogidisimos!……esta gente del Gobierno es una indecente tropa y resulta que no pasa nada, pues,eso tenemos en el Gobierno y en el PP con su mayoría absoluta a unos golfos..
    Apertas agarimosas
    http://intentadolo.blogspot.com.es/2013/06/seguimos-muertos-estuvimos-vivos-alguna.html

  17. Diógenes

     /  30 junio 2013

    Rosa,
    disculpa el tocho, pero dada la hora y que cambiará el artñiculo me tomo la libertad de pegar esta entrada de Juan Torres López:

    Fuente: http://juantorreslopez.com/impertinencias/espana-da-verguenza/

    Publicado en Público.es el 29 de junio de 2013

    Da vergüenza un país en donde justo cuando el gobierno se embarca en vender la que llama Marca España, como si fuera una simple mercancía (no puede ser casualidad), los medios de comunicación desvelan una escandalosa trama de corrupción en la que están envueltos la mayoría de sus dirigentes, personajes corruptos que han hecho del servicio público la fuente de su lucro personal a base de concederse sobresueldos con el dinero de todos los españoles o con el de las empresas a las que han hecho favores allí donde gobiernan.

    Da vergüenza un país en donde nada más y nada menos que el responsable durante años de las finanzas del Partido Popular que nos gobierna acaba de entrar en la cárcel porque sus fechorías son ya indisumulables y que los dirigentes de su partido, justo a los que ha estado financiando generosamente durante años, no tengan nada que decir y se hagan los locos.

    Da vergüenza un país en donde su primera autoridad, Don Juan Carlos de Borbón, es también el primero en dar mal ejemplo a sus conciudadanos. Da vergüenza un país en donde no hay manera de conocer de dónde viene la fortuna que el Monarca ha amasado mientras representaba al Estado. Y da vergüenza contemplar cómo mueve Roma con Santigo para evitar que su hija haga frente a responsabilidades por las actividades en las que es materialmente impensable que no haya estado implicada o incluso que él no supiera que se llevaban a cabo.

    Da vergüenza un país en donde tantos jueces y fiscales se ponen en marcha, no para administrar justicia, sino para evitar que su peso caiga sobre los delincuentes de almidón, empezando como digo por los miembros de la Casa Real y terminando por banqueros, dirigentes políticos u otros magistrados que entre ellos se protegen abiertamente.

    Da vergüenza un país en donde los partidos mayoritarios se ponen de acuerdo para tapar a quienes han robado y destruido el patrimonio de millones de españoles. Da vergüenza que impidan que se investiga lo que ha pasado y que no haya banqueros juzgados y en la cárcel por las estafas que han orquestado en los últimos años y con las que han ganado miles de millones de euros, o políticos por las privatizaciones a favor de amigos que llevaron a cabo.

    Da vergüenza un país en donde los partidos mayoritarios engañan sistemáticamente a sus votantes cuando llegan al gobierno, olvidándose de sus programas electorales, sin que pase nada.

    Da vergüenza un país en el que los gobernantes y líderes políticos mayoritarios pueden traicionar al pueblo y a la Nación entregándola a intereses extranjeros o a los de grupos minoritarios, sin someter sus decisiones a la voluntad popular. Da vergüenza un país gobernado por mentirosos y traidores que cambien la Constitución sin consultar al pueblo al que llaman soberano o que promulgan leyes electorales para impedir que todos los intereses sociales estén fielmente representados en las instituciones.

    Da vergüenza un país en donde hay cientos de diputados que aceptan y votan cualquier cosa que les digan sus jefes de filas, que mantienen silencio y su culo pegado al sillón sin rechistar sea cual sea la decisión que les impongan.

    Da vergüenza un país que consiente que los parlamentarios roben a los ciudadanos cobrando dietas por desplazarse o vivir en Madrid cuando residen siempre allí y allí es donde tienen sus viviendas habituales.

    Da vergüenza un país donde los líderes de los partidos han pedido a los bancos créditos millonarios que no devuelven, haciendo que los paguen todos los españoles.

    Da vergüenza un país en donde tantos munícipes que deben velar por el interés público y que cobran por ello jugosos sueldos han puesto en bandeja a los promotores los negocios millonarios de los últimos años, haciéndose ricos o financiando a sus partidos a base de cobrarles comisiones.

    Da vergüenza un país en donde los políticos manipulan tan descaradamente los medios de comunicación o que reparten las licencias con arbitrariedad y sectarismo para favorecer a sus afines.

    Da vergüenza un país en donde la mayoría de los periodistas calla para obedecer a sus amos, o que se limita a reproducir la letanía de mentiras con las que justifican todo lo que está pasando. Y da vergüenza que la gente no proteste día a día cuando comprueba que las voces disidentes apenas si tienen presencia en los medios de comunicación para explicar lo que nos pasa de otro modo.

    Da vergüenza un país en donde las más altas instituciones o tribunales del Estado, que se supone que deberían ser neutrales y controlar a los demás poderes, se componen por cuotas de partido, de modo que sus decisiones se toman con disciplina casi militar y en función exclusiva de los intereses de quienes nombran a sus miembros. Da vergüenza un Tribunal Constitucional en donde el voto de sus magistrados se sabe de antemano porque son conmilitones que votan las sentencias como por encargo. Y da vergüenza que el gobierno, con la excusa de la crisis, desmantele poco a poco los órganos de vigilancia y control de su actuación administrativa.

    Da vergüenza un país en donde solo se sabe recurrir a mentiras, que se difunden gracias al enorme poder mediático de los grupos financieros y a la democracia tan imperfecta que tenemos, para justificar los recortes en las pensiones, la educación o la sanidad públicas.

    Da vergüenza un país en donde su universidad no estalla para denunciar lo que pasa y las mentiras y estafas que se vienen produciendo, y en donde la mayoría de sus intelectuales se acobardan o acomodan y se achantan.

    Da vergüenza un país en donde el gobierno que está obligado a ser neutral frente a las confesiones religiosas se alía con la jerarquía de extrema derecha de una de ellas, imponiendo a la ciudadanía su adoctrinamiento y dándole financiación privilegiada. Y da vergüenza que sean tan escasos los fieles que rechazan ese trato, tan contrario a los valores que su Iglesia dice transmitir a la sociedad.

    Da vergüenza un país en donde los políticos pueden mentir, incumplir sus promesas o decir hoy una cosa y mañana la contraria sin que tengan que dar cuenta alguna por ello.

    Da vergüenza un país en donde un partido llamado socialista es pieza fundamental del dominio de los grandes poderes financieros, a los que tan directamente sirve cuando gobierna. Y dan vergüenza sus militantes honrados que, a pesar de serlo, callan y no se levantan contra sus dirigentes vendidos.

    Da vergüenza un país en donde la afiliaciòn a los sindicatos es tan baja, haciendo que éstos tengan que luchar muy solos, pero da vergüenza también que tantas veces sucumban a intereses corporativos y de que sean esclavos de la financiación que reciben, o incapaces de combatir a sus dirigentes corruptos. Y da vergüenza también la patronal ideologizada, en donde han llegado a apoltronarse auténticos delincuentes, que defiende políticas que son una máquina de destruir empresas y empleos.

    Da vergüenza un país en donde las fuerzas opuestas a la agresión política y a los recortes sociales que se están viviendo no logran ponerse de acuerdo porque se dedican a atacarse a veces sin piedad entre ellas, incapaces de entenderse y reconocerse diversas pero aliadas. Da vergüenza que los dirigentes de Iquierda Unida, como partido principal a la izquierda del PSOE, no hayan comparecido todavía con los demás movimientos y organizaciones para anunciar que se unen y que promueven candidaturas unitarias y abiertas a todos los sectores y sensibilidades sociales, y da vergüenza que, en lugar de eso, la mayoría de ellos se limiten a pedir que los demás se sumen a sus filas.

    Da vergüenza un país en donde en medio de una agresión tan impresionante contra los derechos ciudadanos, la izquierda que se dice más transformadora y solidaria de algunas nacionalidades promueva como horizonte el independentismo, desentendiéndose de los trabajadores y pueblos del resto del Estado y prefiriendo unir sus destinos a las oligarquías locales que agreden al suyo.

    Da vergüenza un país en donde la mayoría de la gente no ve a su patria más que en la camisa de una selección de fútbol y que solo la ve en peligro cuando pierde en los campos de juego, y no cuando se atacan su democracia o los derechos sociales de sus ciudadanos; que grita y se enrabia solo cuando se cuelan goles o cuando se falla un penalti pero que calla cuando le quitan servicios públicos esenciales, y que no sale en masa a la calle para denunciar y pedir que se enjuicie a los ladrones de dinero público que ocupan las instituciones.

    Da vergüenza esta España corrupta y rota, de oligarcas y mercenarios que todavía huele demasiado a dictadura, y da vergüenza que la mayoría de la gente honrada no sea capaz todavía de levantarse y unirse, de reaccionar con inteligencia y valentía ante lo que está pasando para darle la vuelta y un buen limpiado.

  18. francisco gomez

     /  30 junio 2013

    Llegaran las elecciones europeas y entre los que no votan y que lo que tenemos de oposición no dan la talla,el PP volverá a ganar y nos darán otra vuelta de tuerca y cuando ya no haya estado del bienestar,los votantes de esa cosa dirán “yo no sabia””yo pensaba” Mientras los pesebreros al servicio de esta mierda de gobierno,siguen vendiendo que esto es una herencia de ZP y la borregada dice beee.

    SI SE PUEDE Y SE DEBE

    Saludos Paco

  19. A Benjamín Recacha le contestaría que cuando pesen más los españoles que se sientan ciudadanos que aquellos que sólo piensan como súbditos.

    A Josep… A esta alturas, nada que no sea una RUPTURA, creo que pueda solucionar nada de lo que está pasando. Pero para que se de, es condición necesaria la respuesta que he dado a Recacha.

    Estoy con Miguel en que hay tanta información que es muy difícil no saber de que va todo esto. Y “mientras ese tinglado no se desmonte sí o sí..va a ser muy difícil darle la vuelta a esto” -dice. Eso tiene un solo nombre: RUPTURA. Chapó por recordarnos “de dónde venimos” porque ningún lodazal es posible sin unos polvos previos. Nada como el siglo XIX, para constatarlo.

    A Diógenes, agradecer que reproduzca el oportuno artículo de Juan Torres López, sobre las vergüenzas de este país. Y que con tanto acierto describe. Eso es precisamente lo que siento personalmente cada día cuando me levanto. Y a decir verdad, más que vergüenza, un profundo asco.

    Me viene a la memoria el título de una antigua película chilena: “Ya no basta con rezar…” Y un fotograma de la misma en la que un religioso, en primera fila de una protesta, se agacha a recoger una piedra que tira a continuación a los represores. Valga como metáfora para este rezo continuado, persistente y demoledor que hace en esta página cada día Rosa María. Porque tal y como ella lo hace, no sólo es acertado, sino necesario.

    Un saludo.

  20. Lo que haría falta es que Bárcenas se decidiera a cantar. Seríamos millones los españoles que estaríamos encantados de escuchar semejante pieza de bel canto; http://www.lukor.com/2013/07/01/que-barcenas-tire-de-la-manta/

  1. El caso Bárcenas/PP, la degeneraci&oacut...
  2. El caso Bárcenas/PP, la degeneración de un partido | El Periscopio | EL TÁBANO
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