Reporteros de guerra, de diseño y de los otros

Jacobo G. García, enviado especial de El Mundo a Haití, plantea hoy un curioso debate de mayor trascendencia de la que parece. En un artículo titulado “Periodistas ¿o hijos de papá?” se plantea algunas de estas cuestiones: “¿Se puede llegar a un terremoto con maleta de ruedas? Sí. ¿Puede una revista que dedica su última portada a los maquillajes más sorprendentes y a las joyas que vienen para este año enviar a un periodista para la cobertura? Sí. ¿Puede llegar alguien a la zona más devastada del planeta sin agua, comida ni un teléfono en condiciones? Sí. ¿Puede la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo) llevar a más de veinte periodistas dentro de un avión de emergencias? Sí. ¿Puede un periodista ponerse a llorar cagado de miedo nada más poner un pie en Puerto Príncipe al verse rodeado de negros? Sí, y ¿puede el ministro de Exteriores buscarles casa a todos los periodistas para que trabajen con “plena seguridad” cuando sólo ayer hubo tres réplicas y ni la policía ha sido capaz hasta ahora de tomar el control de las calles? Sí, y no sólo eso si no que Juan Pablo De Laiglesia, secretario de Estado para Iberoamérica, tuvo que perder un día entero en cumplir la orden del ministro, en medio de un desastre de estas dimensiones. Y además de todo eso incluyan ustedes a una estrella de la televisión nacional convertida en la mayor mosca cojonera de cuantos han pasado por ahí”.

En efecto, no he dejado de preguntarme estos días qué diablos hacían tantos periodistas en Haití. Es algo que suele sorprenderme con frecuencia ¿de verdad hacen falta tantas versiones distintas del mismo hecho que, por cierto, terminan siendo tan sumamente parecidas? Por ejemplo, Haití no es sólo Puerto Príncipe. Me pareció encomiable por tanto ver a Antonio Parreño, de TVE, salir a informar al menos sobre un barrio del extrarradio. Esa multitud de periodistas, nos brinda sin embargo la posibilidad de hacer un ejercicio de percepción psicológica. Distinguimos entre la multitud a los carroñeros, a los serios y más discretos, e incluso a quien va allá a lucirse, haciendo una información, trivial, manipulada y errónea, pero, a ser posible, desde la retaguardia de la República Dominicana no vaya a ser que el polvo contamine el look neoyorquino. El universo de los periodistas es una fauna muy interesante de analizar.

El artículo de El Mundo que, comenzaba tan acertadamente, concluye en tópico, según mi criterio. Remite a un texto del inefable Arturo Pérez Reverte (rambito, como le llamábamos en TVE). En él se mitifica –por simular trivializarlo- el papel de un cierto periodismo que venía a ser englobado en el epígrafe “reporteros de guerra”. Osado, macho, matón, que (aparentemente), se arriesga sin motivo, desapegado de la vida por mor de la información ¿sí? Resulta curioso que Pérez Reverte vilipendiara en uno de sus libros a Ángela Rodicio –“la niña Rodicio”, la llamaba- que, sin dar un ruido mediático, se plantó en Bagdad en la primera guerra del Golfo (junto a sus compañeros tras la cámara que siempre permanecen ocultos al público). Ahí sí que se hacían necesarios… “un par de coj…”

Ni lo uno ni lo otro. Ni la maleta de Vuitton para ir a un terremoto, ni la granada en la boca… cuando está delante la cámara. Cada año mueren periodistas por informar, o son secuestrados, censurados, agredidos. Éstos son los datos de 2009, por ejemplo (Y no deberían ser gajes del oficio como afirma Pérez Reverte). Apenas habremos sabido de ellos, pero han sufrido en su integridad la mala costumbre de matar al mensajero. Y ésa es una realidad que coexiste con otras.

La de periodista -con la de profesional de la justicia- es la profesión menos valorada por los españoles. Pagamos el ser reconocidos por la baba y la mierda que flota en la superficie del saco en el que todos entramos. La audiencia considera “periodistas” a los cotillas que husmean en los fluidos vitales, y, también, a los carroñeros, a los frívolos y a los artistas circenses de la pretendida información seria. Y hay una labor mucho más fecunda de hormiga en el día a día.

Existen nuevas generaciones de periodistas en las que todavía late el espíritu de la información como servicio a la sociedad. Quizás soñaron también con ser reporteros “de guerra” (aunque ya para muchos  aspirantes el ideal sea el “periodismo” rosa, que da más dinero y notoriedad, o mejor, más notoriedad y por tanto más dinero). A muchos periodistas genuinos, la masificación y los intereses empresariales les abocan a no poder abrir la boca en las declaraciones de los políticos que no quieren contestar (mal llamadas “ruedas de prensa”), a tratar de horadar cada día un hueco en el cemento con un mensaje que cale en los destinatarios, tratando de que sean más libres.

Sí, las noticias sobre Haití han vuelto a demostrar que quizás hay demasiados periodistas, como hay demasiados comerciantes, fabricantes de coches y de ropa. En todo caso, habrá que usar periscopio para guiarse en las turbias aguas de la superabundancia indiscriminada, porque, en ese mar revuelto, sigue habiendo donde informarse.

Actualización:

 LOS ARTÍCULOS QUE NO GUSTAN AL EMBAJADOR DE ISRAEL EN ESPAÑA

    Descendiendo a la práctica. El periodismo profundo y responsable encuentra muchas trabas. Javier Valenzuela escribió, el sábado día 16, una Cuarta Página en El País -periódico en el que trabaja-, con un serio análisis que tituló “Al Qaeda domina los tiempos”.  Su contenido mereció una respuesta de réplica del Embajador de Israel en España. El texto de Javier no podía ser más preciso y mesurado. Como es habitual en él, periodista comprometido, además de un ser humano generoso y solidario. El diplomático, sin embargo, le acusó de escribir cosas que no había escrito. Hizo extensiva la crítica a Sami Naïr por otro artículo que tampoco le gustó. El sí pudo responder. Javier Valenzuela no, lo prohíben las normas que rigen en su diario al respecto, salvo en su blog personal (habitualmente enlazado en el mío).

 Vaya mi apoyo a Javier y, sobre todo, la difusión de los textos a los que aludo. Con ellos sobran los comentarios.  El problema es que molestar a los poderosos, termina por crear conflictos. Así que no os extrañe que muchos periodistas opten por otros caminos, como hablábamos más arriba.

*Para noticias y comentarios cortos, visita el twitter 🙂

42 comentarios

  1. Si Rosa, mucha variedad de periodistas, como de abogados, médicos, profesores. En fin hay de todo en todas las profesiones. Pero ante todo, yo destaco el valor de esos heroes anónimos que arriesgan su vida para denunciar las injusticias que les rodéan. Testimonios anónimos de la barbarie, moscas cojoneras para los poderosos, pero que con su labor nos enseñan otra realidad diferente a nuestras comodidades. Yo siempre me quedo con los ojos asustados de esos hombres, que nos miran, porqué no sólo las palabras comunican, hay gestos y miradas que lo dicen todo.
    Desde aquí mi humilde reconocimiento a los heroes de la información, a estos hombres valientes que dan su vida en pro a una información verídica y fiel a la realidad aunque esta a veces sea difícil de asumir por nuestras acomodadas conciencias

  2. El miércoles en Antena 3 informaban que, los marines habían expulsado a los periodistas del aeropuerto, y la corresponsal de Antena 3 decía que los habían echado y que claro, no tenían hotel. En fin.

  3. Viator

     /  22 enero 2010

    El Haití que recordamos, los que tenemos cierta edad, es el Haití de Papá Doc y su retoño Baby Doc, y de los tonton-macuts (el tío del saco, literalmente). Un Haití que no era, visto desde nuestra condición de blancos bien alimentados, más que un folclore de negros antillanos con budú africano y miseria.
    Ahora está de moda gracias -digo “gracias” con toda intención- a ese terremoto que lo ha puesto de moda mediática. Entre tanta miseria y desolación me pregunto: ¿Hasta cuándo estará de moda y conmoverá nuestros corazoncitos? ¿Mientras haya periodistas que hablen de ello?
    ¿Y de aquí a un mes, cuando haya un sunami o cualquier otra desgracia en otra parte del mundo? Ayuda humanitaria, aguerridos ejércitos de gatillo fácil, periodistas, haran sus maletas y saldrán corriendo hacia la nueva noticia.
    Nosotros nos seguiremos conmoviendo y nos arrascaremos el bolsillo. ¡Qué bien nos sienta la solidaridad desde la mesa camilla…!

  4. panchurret

     /  22 enero 2010

    No creo sobren periodistas -más allá del aeropuerto de Puerto Príncipe, eso sí-, y tampoco creo que seáis la profesión menos valorada -abrís un blog y os salimos admiradores como setas :-P. Los de la prensa rosa simplemente no son periodistas, son otra cosa. A rambito -me ha hecho gracia, jeje- no lo trago desde que leí sus arbitrarios y enconados ataques a Rodizio en Territorio Comanche, se retrató a sí mismo el hombre.

  5. Héctor

     /  22 enero 2010

    Pues a mí el Reverte me parecía el puto amo como reportero y me lo sigue pareciendo como columnista. De sus novelas no opino porque no las leo. De todas formas, es muy curioso algo. Ese tio se fue de la tele por el 93 o 94 y Rosa María no se metió con él hasta ahora, mjucho ultimamente, coincidiendo casualmente con los cachondeos que se lleva el Reverte con las feministas ultras. Para mí que mezcla Rosa churras y merinas por ese asunto. Que respira por la herida, vamos. Del Reverte puede decirse mucho, tal vez, que va a su aire y es un chulo, pero no que estuviese allí donde había jarana, que lo enseñara y que le echara huevos. Y que era un muy buen profesional. Una vez vi una entrevista del cámara Marquez y lo ponía muy bien, y ese Marquez no parece de los que se prodigan. Tambièn el camara de TVE ese rubio que es novio de la ministra de Sanidad en una conferencia que dio aquí en mi ciudad dijo que era un reportero muy bueno profesionalmente. Yo creo que a Rosa el feminismo la ciega un poco. Saludos.

  6. Me gusta leer las reflexiones de Rosa Mª y contrastar puntos de vista, pero aparte de ello, 100% de acuerdo con Héctor.

  7. Mecheches

     /  22 enero 2010

    Es triste, pero es una realidad. Hay mucho periodista de diseño y algunos periodistas a secas.Es decir, personas que utilizan el periodismo (o algo parecido) para lucirse y personas que llegan a lucirse, a veces, haciendo periodismo. Y cada día, proliferan más los primeros. Vivimos en un mundo en que el “todo por la pasta o por la popularidad” es suficiente. Pero, a pesar de lo que dices en tu blog y de ser cierto que a veces hay periodistas que mueren en el intento de informar metidos en el ojo del huracán y no informar sobre el huracán desde la comodidad de un hotel, he encontrado pocos periodistas que no desearan la imagen, ser conocidos, ser reconocidos y , vamos, como decimos en nuestro argot, que no deseasen con todas sus fuerzas “chupar cámara”. Lo sabes perfectamente. Y con respecto a Pérez Reverte, al que le llamabais “rambito” y no conozco personalmente sino por su trabajo como periodista y escritor, habrá que reconocerle que, como periodista, era un primera fila. Lo que hubiese por detrás (filias y fobias) es otra guerra.

  8. apajerabierta

     /  22 enero 2010

    Es que para que nos rasquemos el bolsillo, hace falta un cierto morbo. Una gran catástrofe que nos la cuenten y enseñen los reporteros.Si no es así nos movemos poco. Además la desgracia, debe estar localizada en el espacio y en el tiempo.
    El hambre, vaya por Dios, no tiene ese marketing. 24.000 muertos al día y así un día y otros … y otro.¡Que aburrido! No es una noticia que “venda”. Además no la produce directamente ningún fenómeno natural extremos con sus imágenes de fectos especiales que tanto gustan. De una manera indirecta, subconsciente, nosotros, demócrtas, bienpensantes ayudamos a producir esta tragedia todos los días disfrutando de nuestras sociedades acaparadoras y derrochadoras.
    A lo mejor es que esto debe ser así. Un sistema natural y automático de controlar la superpoblación, para que podamos disfrutar de nuestras comodidades.Claro que al que le toca esto del hambre no le debe hacer mucha gracia.
    Otra cosilla. A mi esto de Al Qaeda, me parece, con perdón, un engañabobos. No me puedo creer (y mira que los noticieros lo intentan con fervor) todos los días que exista esta organización y que además la dirija Ben Laden desde una cueva superbombardeada por los bombarderos americanos com bombas de precisión que llegan perforando lo que sea hasta donde esté rezando este señor. Tuve ocasión de ver lo bien que funcionan en Bagdad,cuando los libertadores del mundo metieron una bomba perforante en un refugio antiaereo que profundizó hasta el sótano y al ratico, por el agujero, metieron una bomba de fósforo, quemando a los que aún estaban vivos. No querían ser libres…
    Si no recuerdo mal, los americanos se metiron en Afganistan para capturar a Ben Laden. Parece que no hubo éxito. Algunos mal pensados decían no se que de un oleoducto… no sé.
    Yo que soy mal pensado de más tengo otra opinión. Una vez desaparecido por goleada el comunismo y Rusia abierta y de que forma al capitalismo, estos señores, se quedan sin malos oficiales que justifiquen un enorme gasto militar (que da de comer a muchos trabajadores). ¿ No será que para que no suba el paro, agrandamos hasta el delirio una organización que se creo con ayuda de la CIA para luchar contra los rusos elevándola a la categoría de “enemigo escurridizo global muy malo” y así de esa forma los contribuyentes están encantados de pagar armas, escaners y de que si coges un avión les metan el dedo por el culo?
    Además como son “escurridizos”, pues no hay quien le gane y cada año tenemos justificadamente que dedicar más presupuesto al tema, (y de paso nos metemos en las bolsas de petróleo de Asia Central).
    Si el contribuyente en algún momento duda, se deja que un iluminado intente hacer volar un avión con una bomba testicular y otra vez el rebaño a temblar.
    Buen finde. Ser buenos. Si sois malas me llamáis.

  9. Vibalo

     /  22 enero 2010

    Me parece que patina usted defendiendo a esta señora.

  10. piezas

     /  22 enero 2010

    Ay Rosa, con el clero hemos topado. Con esa constelación de personajes que están fuera de toda crítica porque pertenecen al imaginario machote, ese que gusta ser cuero curtido y todo original presencia, pero que no es diferente a el éxtasis religioso del viejuno que indignado protesta “¡De don Pío! ¡Mira lo que dice de don Pío, ese hombre tan respetable…”.

    No se donde terminó la información fiable que no tenía que ver con las neuras y los miedos íntimos de cada uno, pero en esto de festejar neologismos como “feminazis” (godwin incluido en sólo seis sílabas) hay mucho miedo. Miedo a que te cuelguen el apelativo “calzonazos”, a no se quien lo controla todo.

    Horrror vacui con muy poca humanidad.

  11. Soto

     /  23 enero 2010

    Hola Rosa Maria y amigos contertulios:
    Por cierto que creo,y existen extraordinarios periodistas ,a pesar de la presiones a que son sometidos,presiones de este feroz libre mercado.
    Lo que hoy predomina como en muchisimas profesiones ,mucho exihicionismo a nivel personal y a nivel de programas en los escenarios que sean.Por supuesto admiro, levanto el sombreo a los periodistas que en estos escenarios como el de Haiti,pisan el terreno a fondo y arriesgan el tipo para mostrar la realidad,lo demás no me gusta .No me gusta ,la cantidad de periodistas que están alli,muy distintos unos de otros en el compromiso a la verdad a transmitir.es un tema que daria para mucho,como todos los espacios tematicos.
    Personalmente,no me cae simpatico Arturo Perez Reverte,por su forma chulesca de escribir(me refiero a sus columnas),lo cual no quiere decir que no fuera un buen periodista de campo,la verdad que no soy objetivo juzgandolo,quizás por esa señalada impresión de chulesco.Lo digo con todos los respetos y puede ser¿como no? que estte equivocado,yo.
    Apertas agarimosas

  12. CarlosGG

     /  23 enero 2010

    Hay que lavarse la boca cuando se habla de APR. Eso de “Rambito” suena a envidia mal disimulada. Probablemente hoy sea el columnista de mayor peso de este país, precisamente por no darse a sesudas reflexiones sobre su ombligo y por su querencia a decir las cosas por su nombre.

  13. Bueno, creo que ninguno de los posts aquí leídos ha puesto a Pérez Reverte en los Altares ni fuera de toda crítica. Más bien al contrario, que uno entiende perfectamente que su verbo a veces bronco y faltón pueda ofender, no sin razón, a mucha gente. Que tiene su perfecto derecho a abominar de el. De ahí a considerar que ese estilo chulesco y altanero sea machista per se, pues cuestión de culos. O de opiniones.

    Porque me da la impresión de que muchos políticos y personajes que presumen de conciencia e ideales igualitarios son luego tan machistas o más. Como al gun Jefe de estado y sus ministras que no tuvieron inconveniente en visitar, fotografiarse y dar conferencia de prensa en Villa Certosa.

    O como alguna ministra que para presumir de condición de mujer elige como edecán a una mujer…. para que se ocupe exclusivamente de su maletín y su abrigo, cargo que curiosamente los anteriores ministros del ramo no utilizaban. Como dijo alguien, “Tírate cinco años en Marín, Zaragoza o Murcia para acabar llevándole el abrigo y el bolso a una ministra”.Genial.

    En fin, que cada cual puede seguir interpretando hombría o rudeza en las formas con machismo, si le place. Los actos hablan por nosotros y nos definen. Y las palabras no son más que aire que sale de la boca.

  14. ¿Quién fue ese alguien que dijo la frase despectiva, John, lo sabes?

    Un militar. Sin embargo esa es la función del edecán, los utilizan los altos mandos y eligen a oficiales para esos fines. En aquella famosa foto que seguramente recuerdas, detrás de la edecán de la ministra hay otro edecán, oficial, que a su vez porta la cartera del mando que va con la ministra. ¿Cuál es el problema entonces? ¿que se empeñara en que su edecán fuera una oficial y no un hombre? El ejercito es tradicionalmente muy machista aunque los esfuerzos por la igualdad vayan dando frutos no han dejado de ser motivo de bravos comentarios despectivos “de hombres” y todo tipo de chascarrillos Varon Dandy; afortunadamente cada vez menos. La frase que citas es machista, si el edecán fuera un hombre ese militar no la habría pronunciado. O tal vez es prejuiciosa: si el ministro no fuera socialista no la habría pronunciado.

    Y de Reverte, cómo narices pensar que es un tipo justo e igualitario. Las palabras no solo son aire que sale de la boca, tratan de expresar los pensamientos del individuo; cuando son artículos de opinión, con un esfuerzo añadido. Si es tan bueno y certero en sus artículos como se admira por ahí arriba, lo será expresando con precisión lo que piensa, y si lo que expresa no se corresponde o es incapaz de dar la imagen que desea, entonces es un incompetente. Ha acuñado el término “feminazi” y ataca con virulencia cualquier medida igualitaria, amos no me jodas. Un machista del copón, que además es correoso y abrupto porque queda molón y los admiradores mojan la ropa interior con una gotita cada vez que le leen, henchidos de… lo que sea que sale uno henchido en medio de las bravatas de batalla.

  15. “Un par de hostias le había dado yo”… vamos, gallito de pelea. Machomen que habla de “feminazis”. Como para no pensar en un machista casposo con un cierto barniz livianito de modernidad…

  16. Y bueno, siendo hora de hablar de lo que importa: los temas propuestos. Ayer no había tenido tiempo de seguir los enlaces de la actualización, hoy con más calma he podido hacerlo.

    Increíble. Es alucinante lo del embajador, el victimismo empleado sin venir a cuento, y toda la historia que se monta en la cabeza por apenas una mención que por otro lado es de cajón. Dice más ver pasar en fila los fantasmas del embajador sobre la mierda del conflicto palestino israelí, que la crítica de pasada que hace Valenzuela, ¿y este tío es diplomático?

  17. En Haití hay de todo, como en botica. Incluso buenos periodistas haciendo buena información que son nuestros ojos y oídos. El artículo de El Mundo es un producto de consumo fácil, que propicia que no nos fijemos cómo está escrito. Leo de vez en cuando a Pérez Reverte y también me parecen muy discutibles las formas y el fondo.

  18. Jose Luis

     /  23 enero 2010

    Querida Rosa María, queridos ciber-contertulios,
    El problema del Perioddismo actual es que se han difuminado sus fronteras. Hoy en día son considerados de igual modo periodistas, o al menos para el ciudadano medio el vehemente excesivo Pérez Reverte, el estomacante Alfonso Rojo, el vomitivo y demagogo Pedro J. Ramírez; una boda de alto copeteel buceador de vísceras Jesús Mariñas, el certero Carlos Carnicero; el magnífico y solidario Vicente Romero o el insufrible Matías Prats hijo. No he querido citar voluntariamente a los compañeros Valenzuela y Artal, para que que no se me considere adulador. Esa es la raíz del problema, todo el mundo habla, opina, informa, pontifica, sobre cualquier cosa, sobre todo, de igual modo en una catástrofe humanitaria que en una boda de alto copete, en el escenario de un crimen pasional que en la procesión del Silencio. Ni todas las circunstancias son las mismas, ni todo el que informa es periodista…… por eso me fui de la Facultad de Ciencias de la Información a mitad de camino…… porque sabía que frente a los buenos, los otros serían legión.

  19. ¡Ese peacho de optione que le ha dado un buen repaso al mílico y su doblerraserismo!
    Y conste que a mí me mola Reverte, que es un cachiman que le endiña con el llavero a los panchitos descaraos que se meten con los acadé-micos de la lengua.

  20. Reverte es el de los libros de espadachines y tal?

  21. Padre

     /  23 enero 2010

    Yo al embajador de Israel, desde que le oí justificar el fósforo blanco sobre la población indefensa ya no le puedo ni ver. Por mí le mandaba de vuelta a Israel de una patada y exigía que nos mandasen como embajador a una persona humana de verdad.

    Lo que no puedo entender es que la caverna defienda hasta eso. Y si no, echadle valor y mirad en Liberticidio Digital.

  22. Héctor

     /  23 enero 2010

    Los hechos cantan, colegas. Mirad este reportaje del Reverte. Os podeis saltar la introducción (que hizo años más tarde), pero es interesante ver como elogia no su trabajo, sino el de los cámaras que iban con el. En cuanto a la imágenes de tiros, que me diga Rosa si son de camelo en plan películas o son de verdad-verdad. Sería bueno dejarnos de prejuicios feministas y reconocer a cada cual lo suyo. Lo malo y lo bueno. Y es obvio que el Reverte era muy bueno.

    http://prombaenr.blogspot.com/2009/04/arturo-perez-reverte-cronica-de-guerra.html

  23. Así pues, quedamos en que el mérito y calidad periodísticas residen en que te silben las balas. El de la persona de izquierdas, en ser pobre de solemnidad. Y el del buen cristiano supongo que en tener capas fucsia.

  24. Yo creo que el daño lo hizo Hollywood.

  25. Carlos

     /  24 enero 2010

    Mi reconocimiento y mi felicitación por este artículo. También mi solidaridad como persona. A tí, a Javier Valenzuela, a vuestros compañeros de la SER condenados y a tantos otros perseguidos y asesinados, simplemente GRACIAS.

  26. francisco gomez

     /  24 enero 2010

    Mi solidaridad y mi recuerdo para los periodistas que mueren y son torturados por ejercer una profesión necesaria y vital para que la sociedad sea más democrática. De quien no me interesa ni lo nombro.Mis respetos Rosa Maria por tu labor profesional que tanto disfruté.
    Saludos Paco

  27. Yo admiraba al hoy académico Pérez. Me creía su valor como reportero de guerra y, después, leí con gusto sus primeras novelas. Luego me cansó porque, aunque con gracia, contaba siempre la misma historia: noble bruto (más o menos espadachín, marino, u otro oficio en el que es un tipo experimentado) se enamora de una pérfida que sólo pretende utilizarlo en provecho propio y le destroza el corazón y la vida. Y la gracia no justifica la repetición; cansa. Su faceta con ánimo de ofender (que tampoco he seguido tanto porque perdí mucho interés por su obra) retrata finalmente a un tipo de persona que me desagrada.

    Por lo demás, creo que el término feminazi no lo inventó él. He leído por ahí que los ultraconservadores próximos al telepredicador Pat Robertson acuñaron el término para referirse a las mujeres que abortan. Reverte lo emplea (con ánimo de ofender) y además, otros calificativos como “tipa” o “pava”.

    Estoy, por otro lado, hasta las narices de los negacionistas de cualquier pelaje; tenemos a los que niegan que hubiera holocausto, a los que niegan que Franco diera un golpe de estado (y más recientemente he visto por ahí a quienes niegan que las cárceles franquistas fueran atroces o que hubiera presos políticos !!!!*@$??)… Esta versión reciente, negar que haya discriminación hacia las mujeres, sólo me pinta en tres escenarios:

    1. El viejuno interesado en conservar y no repartir los privilegios exclusivos de un grupo y asumir obligaciones. Compuesto por asustados y no necesariamente por ancianos.

    2. El de los ignorantes (y ya sabemos lo atrevido de la ignorancia)

    3. El de los unicejos de las cavernas que, camuflados y lejos de extinguirse, se han adaptado al medio ; incluso, algunos llegan a utilizar loción para después del afeitado (ellos) y perfume de los que tiran para atrás (ellas)

    —-

    Respecto al periodismo de diseño igual lo encontramos donde menos se esperaría encontrarlo. Un buen show es siempre un buen show y hay avezados intérpretes.

  28. Una muy lúcida columna de José A. Pérez hoy sobre el tema, con motivo de la despedida de Iñaki Gabilondo:

    http://blogs.publico.es/joseaperez/87/veterano-aprendiz

  29. galaico67

     /  25 enero 2010

    Ese “noble bruto (más o menos espadachín, marino, u otro oficio en el que es un tipo experimentado) se enamora de una pérfida que sólo pretende utilizarlo en provecho propio y le destroza el corazón y la vida” ¿ No será D´Artagnan?
    Es que leí una critica parecida de Reig, sobre valientes machotes, nombres de mujer y adolescentes-hombres enamorados a lo largo de los años y me pareció que los clásicos y Patrick O´Brian se los había olvidado en alguna parte.
    ¿ La Reina del Sur era un travesti?

  30. Galaico67:

    La excepción es la excepción. La Reina del Sur, es mujer de pelo en pecho, que también las hay.

    No, no: el que me cansó es el maestro de esgrima; también Altatriste -y su colega de correrías Quevedo, dibujado un poco trasunto-, es Corso y, también, el prota de La Carta Esférica… En fin.

    Si usted gusta de la literatura y magín del académico de la lengua, adelante con los faroles. A mí me cansó el (casi) monotema y de la última faceta con ánimo de ofender, sinceramente, paso.

  31. Vengo hipersensible de un concierto. Qué le va uno a hacer, pero es que además la peña se empecina en imponer un modo expresiffo.

    Y es que si la cosa es seguir defendiendo a un ídolo en lugar de hablar de lo que propone nuestra anfitriona, que no es moco de glúglú (guepoguepoguepo), pues hay que ver los mecanismos del éxito incondicional.

    Y yo qué quieren que les diga, un Reverte jamás arriesgaría hasta el punto de lograr la excelencia, si acaso un compromiso de éxito.

    Vean, vean la experiencia única de un tío que arriesga cada vez que sopla, a diferencia del que arriesga para ver si sopla algo. Reverte jamás podría hacer una cosa así con esa forma de hacer muy lejos de la sorpresa no truculenta (y meperdoneusté, querida anfitriona, que de sobra se que no quiere este debate ;-))

    Observen, si quieren, la expresión del concertino cuando Pahud empieza a desarrollar las repeticiones en la Badinerie como le sale de la flauta con irrepetible e incontestable musicalidad (y genialidad difícil de contestar) ¡pues en el concierto de la hipersensibilidad sacó de la flauta otra cosa que la supera en mucho!

    Vuelvan con las espaditas del idolatrado, si pueden.

  32. galaico67

     /  25 enero 2010

    Si a mi me la pela, basicamente, pero de filias y fobías estamos todos muy bien dotados. El que no haya puesto/recibido un mote en su trabajo que tire la primera piedra. Y quien no hay sido tratado ó haya tratado a alguien de gilipollas, idem
    Ya veo que hay quien solo disfruta con el Bulli. Hay un momento para cada cosa y una cosa para cada momento. Prefiero babear con un buen temporal rompiendo con fuerza y haciendome sentir lo infimo que soy que con un rubito en traje, poniendo caritas y enseñandonos a todos lo maravillosamente que se siente y lo genial e intimamente unido que se siente a Bach y a la MUSICA.
    Para no querer que se hable de alguien hay que evitar hablar de alguien y no tomarlo como ejemplo cada vez que se hable de machos malotes y mujeres oprimidas.

  33. galaico67

     /  25 enero 2010

    Es que uno es un rústico, sabe usté.

  34. Jojojojojojojo, pero mira la cara del violinista, hombre!

    Que innovar tiene que ser genuíno, Auténtico, hombre, no por ser original a toda costa. Tanto da Bach “o su porquero” (expresión esta puesta a punto desde el baúl de la historia por…)

  35. La verdad del poder.
    El poder de la verdad.

    Cómo cambia el fondo del asunto alterando el orden de esos dos sustantivos.

    En primer término podríamos tener manipulación, tergiversación de los hechos, elaboración de puestas en escena (para los aficionados al género: no es guerra todo lo que reluce)… Incluso invectivas, you know now. Incluso cocina de los hechos para condimentarlos, domesticarlos y transformarlos en sabrosos platos que brinden audiencia a raudales o sean útiles a propósitos interesados.

    En segundo lugar nos encontramos con los hechos resplandecientes y netos. La pena es que, con demasiada frecuencia, el poder tapona todos los conductos. Los intereses (de las grandes empresas de medios, de fuertes grupos de presión) meten los goles en esta portería.

  36. Héctor

     /  26 enero 2010

    ¿De verdad sois capaces de llamar machista al Reverte que escribió La reina del Sur y estos dos artículos?… Alucino.

    Maravilloso relato de Arturo Pérez Reverte extraído de su libro Patete de Corso, formado por sus colaboraciones con El Semanal. Calidad suprema.

    La carrera del erizo.

    “Era aburridísima, desierta, sin árboles ni bares para espabilarte tomando un café; una de esas, carreteras donde la aguja se queda clavada en los ciento veinte kilómetros por hora mientras entornas los ojos de tedio y sueño. Un paraje perfecto para que uno se quede torrado al volante y o se rompa los cuernos en la primera curva de no ser porque te mantiene en vela el continuo sobresalto de los Bemeuves que pasan zumbando por el carril de tu izquierda, a ciento ochenta o más, dándote las luces cuando adelantas a un camión, como si tuvieran mucha prisa por llegar a su pueblo y retirar a su anciana madre de trabajar en la calle.

    Detesto autovías. Es cierto que son más cómodas y seguras; y si no te quedas frito y la palmas conduciendo, llegas antes a donde quieras ir. Pero para quienes, como el arriba firmante viajar fue durante largos años una forma de vida, esa dobles cintas de asfalto y cemento sustituyen con notable ordinariez a aquellas otras carreteras que tenían árboles y paisajes y pueblos a los lados, donde uno podía detenerse a menudo para un refresco o un bocadillo, compartiendo telenovela de las cuatro con el ventero y las moscas, o calzarse un par de cafés de madrugada entre un camionero y una pareja de la Guardia Civil. Ahora la noche no es más que una larga cinta de asfalto iluminada por tus faros, con la oscuridad y el vacío a derecha e izquierda; y si encontrar una venta durante el día ya se hace raro todo son gasolineras con supermercado, máquina de café y vasos de plástico , dar con una abierta más allá de medianoche es como Sofía Mazagatos leyendo el Ulises de James Joyce: posible, pero improbable.

    El caso es que iba el arriba firmante, como les contaba, por una de esas carreteras malditas, y de pronto me encontré con el erizo. Ignoro cual es la velocidad de crucero de un erizo adulto, pero les aseguro que aquel cortaba el asfalto de derecha a izquierda a toda leche. Hice un movimiento con el volante, intentando no pasarle por encima, y cuando miré al costado izquierdo vi que el muchacho seguía su afanosa carrera hasta la protección de la cuneta, tiquitiquití, con la misma desesperada rapidez. Por un momento imaginé su punto de vista: a ras del suelo, acojonado, teniendo ante sí la extensión negra del asfalto, equivalente para nosotros a la anchura de un campo de fútbol, una raya blanca en medio y, a intervalos, una especie de truenos violentos y mortíferos que pasan como exhalaciones infernales. Me acordé del conejo Frambueso de La colina de Watership, o de aquel bellísimo poema sobre el despertar de un erizo que escribió en euskera el entrañable Bernardo Atxaga. Habría querido detener el coche y volver atrás para socorrer al bicho en su peligrosa aventura aún le quedaba la carretera del otro lado para estar a salvo , pero no era cuestión de ponerse a maniobrar en la autovía. De modo que seguí adelante, echando un vistazo por el retrovisor hasta que perdí de vista el pequeño y veloz puntito que se la jugaba con un par de huevos, tiquitiquití, a cara o cruz, en vez de quedarse en la cuneta, a salvo.

    Que llegues, le deseé. Que alcances el campo al otro lado, pequeño y valiente Erinaceus, allí donde te esperan insectos sabrosos, o lo que diablos comáis los de tu especie; y tal vez también una eriza impresionante, acogedora y tibia, mamífera como tú incluso muy mamífera que se abra de púas y te haga olvidar los sinsabores de la vida y te llene la madriguera de erizitos corajudos como su papi, capaces de cruzar a puro huevo las carreteras que los estúpidos hombres ponemos en vuestro camino. Sin duda ignoras, chaval, que no estás tan solo como crees estar; porque todas las carreteras y todos los rincones de todo el mundo están llenas de otros pequeñajos como tú: anónimos camaradas que corren el mismo albur, quedan despanzurrados o sobreviven, porque no se resignaron a quedarse agazapados viéndolas venir; porque salieron a cazar para su gente, o simplemente a pelear con la vida. Supongo que ahí, en mitad de ese asfalto negro e interminable como la muerte, sudoroso en tu carrera a doble o nada, te sientes miserable y vulnerable. Ojalá supieras que alguien uno de esos hombres estúpidos que cortan árboles y construyen trampas mortales , presenció tu minúscula epopeya, y deseó que llegaras sano y salvo al otro lado. ”

    Arturo Pérez-Reverte. El Semanal, 7 de diciembre de 1997.

    Y tras eso…

    “La carrera de la eriza”

    Pues me van ustedes a disculpar, pero metí la gamba. ¿Se acuerdan de aquel erizo del que les hablé hace unas semanas, el que cruzaba la autovía a toda leche entre los coches, tiquitiquiti, con dos cojones? Bueno, pues no. quiero decir que no era erizo, sino eriza. Descubrimiento que debo a algunas cartas de lectoras femeninamente correctas, interrogandome sobre si desde el coche tuve oportunidad de verle los huevos al bicho.
    Debo confesar que no. Sé que debí hacerlo; que mi obligación era parar y mirarle la bisectriz antes de hacer tan frívolas afirmaciones. Pero que quieren que les diga. Yo iba con cierta gana de llegar, y ademas la autovía no era sitio para dar marcha atrás (imagínense a un picoleto diciendome hola buenas libreta en mano, y yo contandole algo sobre los cojoncillos de un erizo). Así que, lo confieso, no paré. Lo supuse al vuelo, y punto. Luego , las cartas poniendo el dedo en la llaga me han hecho reflexionar y ver la luz. Y ahora estoy en condiciones de entonar el mea culpa afirmando que, en efecto, el erizo en cuestión podía ser tanto macho como hembra. Y que eso de que en la madriguera lo esperaba su eriza y sus ericitos supone una arriesgada, abyecta y machista suposición por mi parte. La verdad es que yo solito nunca habría caído en ello, sobre todo porque a la hora de hablar de un erizo, pues bueno; tal vez me salio de forma automática la asociación con el sexo masculino. Por mas que -me apresuro a matizar- los valores a plantear en la reflexión originada por el asunto sean perfectamente extensibles a lo femenino. Aunque la verdad es que me parece una gilipollez andar matizando si el erizo en cuestión era macho con valores compatibles por las hembras o viceversa, o si era un erizo homosexual y quien lo esperaba en su madriguera era otro erizo con tatuajes. Puestos a ser rigurosos, incluso podría tratarse de un erizo solitario, que cruzase la autovía de vuelta de comprarse el Penthouse y el Private en el Kiosco de la gasolinera, y tuviese la madriguera llena de púas viejas sin lavar y restos de insectos y hierbajos y cosas -he averiguado también que son omnívoros- sin recoger y sin nada. Pero no se si eso habría templado la ira epistolar de las antedichas damas, pues tal vez atribuir actitudes de descuido hogareño exclusivamente a los erizos sea caer en el mismo pecado sexista. Asique no se. A mi, la verdad, me pareció un erizo normal, de infantería. Un erizo con libro de familia.

    De cualquier modo, y tras esas indagaciones alas que antes aludía, hoy les ofrezco por fin la autentica verdad sobre el erináceo: era un erizo hembra, o sea, vale, una eriza todavía de buen ver, ligeramente ancha de caderas, de carácter emotivo, activo y secundario, que había cruzado la autovía para buscar algo de comer porque el vago e imbécil de su marido estaba en la madriguera tumbado a la bartola, sin seguro de paro y sin nada, viendo la tele con un topo amigo suyo – ese si he comprobado que era topo y no topa- y hechos los dos unos cerdos de tanto fútbol y tanta cerveza. Y la eriza, que estaba de su marido y del amigote hasta los ovarios, tubo que cruzar la carretera para agenciarse, de cara a la cena, unas trufas chachis que crecen junto al arcén del otro lado. Y volvía con la mala leche que pueden ustedes imaginar cuando estuve apunto de atropellarla, por eso corría tanto, y también corría porque había puesto unos saltamontes en el horno y se le iban a quemar si no espabilaba. Y he sabido que por fin, cuando llegó a la madriguera blasfemando en arameo, les echó una bronca de narices al erizo y al gorrón del topo, mangutas, que sois unos mangutas, que si no fuera por mi en esta madriguera no se comía caliente, yo por ahí que casi me escalfa en la carretera un hijoputa con ruedas, y vosotros aquí viendo el fúmbol. y todavía, luego, cuando se piro el topo de los cojones, después de cenar, el marido empezó a poner ojitos y a ponerse tierno, abrete de púas corazón. y la eriza le dijo que de púas se va a abrir tu puñetera madre, cacho capullo, que tienes mas morro que un oso hormiguero. Que encima no has sido capaz ni de preñarme en ocho años, tontolhaba. Así que por mi como si te la picotea el búho de guardia. Y luego, cuando el erizo se fue a dormir muy mosqueado, farfullando como el mierdecilla que era, la eriza estuvo un rato leyendo a Stendhal, y luego salió a la puerta de la madriguera a fumarse un cigarrillo mirando las estrellas. Un día, pensó, me lo voy a hacer con el topo. Para fastidiar a este imbécil. “

  37. Para usted, Héctor. Como le gusta, le recomiendo que lo lea y que lo siga leyendo.

  38. Héctor

     /  27 enero 2010

    No hace falta que me lo recomiende, señorita Difusa. Lo leo hace quince años, desde que tenía diecisiete, como otros cientos de miles de lectores. Y por supuesto que lo seguiré leyendo mientras siga escribiendo como escribe y siendo como es. Saludos.

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