La opípara vida de Javier Arenas como síntoma

Un típico político de partido. Un típico político del Partido Popular. Diversos cargos de relevancia en el aparato y sonoro fracaso en las urnas en las que fue derrotado hasta cuatro veces en su intento de ser presidente de la Junta de Andalucía. Eldiario.es revela hoy –expurgando papeles oficiales- que Javier Arenas ha vivido como un sultán a cargo del erario público. Recordemos que –amén de esos dudosos donativos que se investigan- el presupuesto del PP procede en un 90% de subvenciones públicas.

Arenas pasó largas temporadas –confirmadas- alojándose en el carísimo Hotel Palace de Madrid. Recibiendo del partido un total de 260.000 pesetas mensuales (1,562,63 euros) para sufragar sus gastos de alojamiento. Le gusta la buena mesa –y soy incluso testigo de ello-. Y ha llegado a gastarse 2.000 euros en un solo día comiendo exquisiteces. Eldiario.es habla de “una factura en el restaurante del Hotel Ritz atribuida a Arenas con las siglas “J AR” de 165.839 pesetas (997 euros). Ese mismo día, las cuentas del PP le atribuyen otros dos pagos en restaurantes: 155.175 pesetas (932 euros) en el restaurante Errota Zar y 20.720 pesetas (124 euros) en el restaurante Balzac.
Las facturas que se atribuyen a comidas de Javier Arenas ascienden a miles de euros y muchas de ellas pagadas en restaurantes de lujo: Zalacain, Lhardy, Solchaga, Jockey, etc. Otro ejemplo nos sitúa en abril de 2001. El día 26 de aquel mes, Arenas utilizó los fondos del PP para costearse una comida en Zalacaín por importe de 126.121 pesetas (758 euros)”.
Estoy disfrutando de unos poquísimos días de vacaciones. Escribiendo frente al mar como tantas veces he soñado. Esos son mis lujos. Y precisamente estaba comenzando a leer “España partida en dos” de Julián Casanova. Viendo la gran lucha entre el avance y la regresión que experimentó España en los 30 años anteriores al golpe de Estado de Franco. Iba ganando el desarrollo, aunque fuera a trompicones. Se había reducido el analfabetismo del 60 al 35% y había aumentado la esperanza de vida, que tanto tiene que ver con la educación y la cultura. Los precedentes de esta casta que nos gobierna –con la inestimable ayuda del Borbón Alfonso XIII- fueron poniendo zancadillas hasta el hachazo final que hoy aún pagamos.
Ni el mar me hace olvidar que España ha registrado el terrible dato de un aumento de la mortalidad récord durante el año de gloria del PP, 2012. Con las mayores cifras en una década. Que, aunque sólo dos décimas pero que marcan tendencia, también ha disminuido la esperanza de vida. Los repagos y mermas no son inocuos.
Pienso en los niños españoles que están pasando hambre. E imagino a Javier Arenas y tantos otros comiendo angulas y bogavantes a dos carrillos. Ya tienen la España que querían. Ante el silencio cómplice de millones de idiotas. Madera de siervos que sustenta a tanto sinvergüenza, sin un ápice de escrúpulos para obrar en su provecho a costa del bienestar e incluso la vida de otras personas.

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Los precios han bajado ¿no os habéis enterado?

El gobierno tiene otro dato positivo que ofrecernos: ha bajado la tasa interanual del IPC. Un punto nada menos, para situarse en el 1,4%. Casi a la mitad de lo que estaba el año pasado. De este modo, dicen, tenemos el Índice de Precios al Consumo de 2010. Es un éxito apabullante.

Tiempos aquellos en los que yo llenaba el depósito de mi coche por 40 euros y ahora acabo de pagar 64. O me ha aumentado la factura del gas y la electricidad a niveles de uso insostenible. Pero resulta que son precisamente, vuelven a decir, la gasolina, la luz y el transporte los responsables de este halagüeño dato. Comparad vosotros también vuestras cuentas, y los precios de los billetes de metro, tren o autobús. Por poner un ejemplo gráfico. El billete de metro en Madrid estaba en 2010 a 1 euro, y ahora a 1,50 (por un recorrido de 5 estaciones) y a 2 a partir de esa distancia, porque encima lo han establecido por zonas. El abono mensual a 46 y ahora a 54,60. Así es todo.

Resulta que la caída del índice se debe fundamentalmente a que todos estos servicios han subido menos que en 2012 cuando registraron un alza espectacular en manos del PP. El regreso a los menos infelices tiempos del 2010 no sé de dónde lo sacan. En Abril, nos cuentan, ha subido unas decimillas respecto a Marzo. Nada, un 0,40. Y eso es solo por el encarecimiento del vestido y el calzado “para la temporada de primavera-verano” y el de alimentos y bebidas no alcohólicas, seguramente porque hace mejor tiempo y uno tiene más sed, y más alegría para comer. Con estas noticias tan buenas, no me extraña.

El ocio y la cultura también ha bajado su índice, ya veis. Estamos de enhorabuena. Menudo ahorro.  Con un IVA del 21% a ver quién es el potentado que la disfruta. Y las comunicaciones igual. Resulta que hablamos menos por teléfono y no es porque no tengamos dinero para invertirlo en eso, es que nos gustan más charlar por Internet (con lo que desfoga el twitter) o ver a los amigos cara a cara. En esas manifestaciones tan incongruentes que os montáis nada más que para atentar contra la democracia.

El tabaco y el alcohol sí han subido, confiesan, pero no tanto como el año pasado. Que un paquete de Ducados costase hace 4 o 5 años la mitad que ahora, es una pura ilusión óptica.

El INE sí admite incrementos muy altos en otros apartados del cómputo interanual: medicamentos y material terapéutico (26,3%), la educación universitaria (22,3%), aceites y grasas (21,3%) y las patatas y sus preparados (20,6%). Pero pronto, debido a nuestros nuevos hábitos, estaremos más sanos y no precisaremos  medicinas. La Universidad ya se sabe que “de toda la vida” es para ricos, o nuevos ricos nacidos de los contratos con la Administración. Ésa gestionada por quien destruye sin cesar lo público, precisamente. Y el aceite y las patatas ¿Quién come eso existiendo las angulas y el Jabugo? seguro que eso no ha subido de precio y ha contribuido a un IPC tan saneado.

Es decir. Cuando miréis vuestra cuenta corriente y os atenace la angustia de presente y futuro, cuando entreguéis la Declaración de la Renta con la fuerte subida de impuestos experimentada y penséis qué suprimiréis de vuestro consumo cotidiano, cuando vayáis al metro o al surtidor de gasolina y paguéis…  o a un supermercado, cuando os dé por pensar que cada vez pagáis más por menos, pensad que no es real. Que los precios han bajado de una forma espectacular. Casi a la mitad. Que vivimos en un país estupendo, de un mundo estupendo… Y que el PP al presentar esta saneada cifra no miente, porque ellos jamás lo hacen.  Los precios han bajado ¿No os habéis enterado? Es que sois tontos.

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