Comienza un nuevo día de la marmota

Mientras los viajeros en tierra lloraban en los aeropuertos y la ciudadanía se irritaba con los privilegiados controladores –más que nadie muchos privilegiados periodistas-, mientras nos lo contaban exhaustivamente y el gobierno decretaba el estado de alarma, la gasolina registraba un subidón épico: un 3,36% en las dos últimas semanas. Ya está, en España, a 1,23 euros el litro de la más común, a un paso de su récord en 2008. En la UE también se ha incrementado el precio de los carburantes. Algo más. Lo pagan, a 1,40, solo que ellos ganan el doble y el triple que nosotros de sueldo. Y no parece muy proporcional.

La debacle financiera de 2008 venía precedida de un alza histórica tanto de los carburantes como de los alimentos, convertidos ambos en materia de especulación. Ahora hay barra libre para todo.

Varios factores influyen: la depreciación del euro frente al dólar. El mayor consumo de los países emergentes. La reducción de la producción. La especulación. Me ha encantado este titular tan descriptivo: “Apetito por las materias primas”. Los mercados, entiéndase. Nada, chicos, no os privéis. Todo ello para que el barril de Brent ande ya por los 91 dólares en tendencia alcista. En el fatídico verano de 2008 se puso en más de 140.

Como vemos, el alza actual de la gasolina no se corresponde absolutamente con el precio del barril. Lo que ocurre es que los países, en especial España, lo han cargado de impuestos. En tanto, los emergentes subvencionan el combustible.

Los males que los expertos nos auguran por la elevación de la gasolina son muy poco halagüeños: subirán los precios de todo y se frenará el crecimiento. De todo lo leído, destacado ahora este párrafo:

“La subida del petróleo supone, de forma automática, incrementos en la inflación. Y eso puede llevar también al BCE a endurecer su política monetaria (subidas de tipos, abandono de las compras de deuda pública, menos facilidades financieras a la banca), como algunos consejeros del banco central piden ya. El efecto en el crecimiento también sería inmediato. En un reciente análisis, el organismo supervisor calculaba que un incremento del 10% en el precio medio del crudo restaba tres décimas al crecimiento del PIB en la eurozona en tres años. Y situaba a España entre los cinco países más vulnerables”.

Todo esto se cuenta en esas aburridas páginas económicas de los periódicos más serios. Los desinformativos de televisión siguen dando la barrila con los controladores. O dedicando un apartadito discreto –en el mejor de los casos- a las ya terribles revelaciones de wikileaks. Incluso con errores de bulto que es aún mayor delito. Puñaladas traperas y gracietas varias también tendrán preferencia. Y volveremos a llorar e indignarnos, que tanto desahoga, por la caída de una estrella del cada vez más sucio deporte de competición.

Hoy, también, es el día ése en el que se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos ¡Qué bonito cuentan que fue aquello! Y se entrega el nobel de la paz. No se entrega, vamos. Que China no deja salir a su chico, Liu Xiabo, condenado a 11 años de cárcel por redactar un manifiesto democrático. Una venteina de paises no acuden al acto, en solidaridad con China. Unos por ser tan dictatoriales como ella, otros por mantener negocios que no quieren perder. Merece la pena destacarlos, el conchabeo político tiene grados: Afganistán, Argelia, Arabia Saudí, Argentina, China, Colombia, Cuba, Egipto, Irak, Irán, Kazajistán, Marruecos, Pakistán, Rusia, Serbia, Sri Lanka, Sudán, Túnez, Venezuela y Vietnam.

Y nada, entretanto, a Assange lo tienen incomunicado. Digo yo que será para que nadie le agreda o le diga cosas feas, o le abracen con demasiada efusión. Este sábado, la ciudadanía no mediatizada pedirá su liberación y libertad de información.

Una chica de twitter, me ha recordado lo que yo digo siempre, que vivimos en el permanente día de la marmota. Con lo útil que es para todos la memoria y la cooperación.  

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