CIS: Una sociedad sumida en la desesperación

Una sociedad deprimida a nivel de récord histórico que, sin embargo, se apresta a seguir votando a los dos grandes partidos. Si realmente es así. El barómetro del CIS (Centro de Investigaciones sociológicas) de Enero muestra el escenario de una ciudadanía invadida por la desesperación. Llevo años escudriñando encuestas y pocas veces he visto este panorama.

Casi el 48% de los consultados cree que la situación económica es muy mala. Mala, el 39%. En Octubre de 2011 (lo elijo por ser el mes previo a las elecciones) eran 3 puntos menos quienes describían la situación como “muy mala”. En 2009 cuando se daban los primeros síntomas de preocupación debidos a la crisis, ese porcentajes era del del 30%.

Nadie cree que nuestra economía sea muy buena, nadie. Y buena, un exiguo 0,8%. Ni siquiera en 2011 se tuvo un diagnóstico tan negro. Había un 1,4 que la consideraba buena, y no se preguntó por “el muy”.

La percepción de la situación política raya lo dramático: el 50,4% estima que es MUY MALA. El 31,4%, mala. Buena o muy buena… no llegan al 2%. Solo se superó esta cifra en Febrero de 2013, cuando estaba en pleno apogeo el descubrimiento del Caso Bárcenas, con la publicación de los papeles con una contabilidad B: entonces llegó al 56%. Pero eran un 33,4% las que veían una situación política muy mala en 2011. Y en 2009 el 22,6%. El deterioro es espectacular. Casi increíble en sociología.

La corrupción y el fraude han pasado a ser el segundo problema para los españoles con un 39% de respuestas. A un 5,5% le preocupaba en 2011. Es un dato altamente significativo. En estos dos años hemos comprobado que vivimos en una auténtica cueva de ladrones, si se me permite la expresión.

La sanidad sube hasta en un 11%, 7,8% la citaban en 2011.

Mariano Rajoy no inspira NINGUNA CONFIANZA al 63% de los encuestados. Y poca a casi el 25%. Es decir, no se fía del presidente el 88% de la población y el ministro que más puntuación saca es Arias Cañete (que se dice pronto) con un 3,17%.

En cuanto al líder del principal partido de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, NINGUNA CONFIANZA le depara el 56% y casi el 35 poca confianza. Así que, con distinto matiz, es el 91% quien no cree en él.

En estas condiciones, quienes expresan su intención de voto de forma espontánea, dicen que se lo darían al PP el 10,8% y al PSOE el 11,8%. Por cierto, el 7% se inclinan por IU y el 4,6% por UPyD. Tremendo ver que el 24,25 no votaría y el 21,1% no sabe y el 2,5% sabe menos aún. Es decir que solo se dispone a votar el 52% prácticamente.

Con estos resultados el CIS hace una estimación de voto del 32,1% (dos puntos a la baja) para el PP y para el PSOE del 26,6% (prácticamente igual). Dice que IU se estanca y que sube UPyD.

He buscado, como siempre que necesito información de un maestro, al catedrático Fermín Bouza para saber qué opina sobre la intención directa y la estimación. Lo que dice es que se suele hacer “estimación”, atendiendo al recuerdo del voto real de los últimos comicios. Los movimientos de votantes suelen ser muy lentos. Bouza cree que tanto esas elecciones que fueron bastante dramáticas por la situación que vivíamos como el desarrollo posterior de los acontecimientos cambian las circunstancias. Y lo que no sabemos es cómo. El dice que deben andar ambos partidos por el 30%. Con su permiso, yo lo dudo.

Ahora bien, lo que resulta patético es escuchar a representantes de los dos partidos más grandes decir que si tienen una décima más o la tienen menos, que si se ha cocinado a su favor o en contra. O las sempiternas portadas e informaciones sesgadas de ABC. O cualquiera de los representantes de la caverna mediática. En el 24h de TVE -donde solía ver excelentes diseñadores gráficos que jamás cometerían esta chapuza por su voluntad- plantaron esta gráfica que usuarios han elaborado con exactitud.

votococinado

Lo terrible es cómo se encuentra la sociedad española.

Resumamos. Apenas piensa votar la mitad.  Viven un presente muy negro y ven el futuro con los mismos tintes. Está creciendo la preocupación por los servicios básicos que se creían consolidados. Como la sanidad. Empiezan a entender que la corrupción pasa factura a la sociedad completa. Y han advertido que desde que manda el PP se ha desparramado.

Hace falta tener muy poca vergüenza (por utilizar un concepto ético) para seguir en el puesto tan tranquilos cuando en torno al 90% de la ciudadanía no confía un pelo en ti. El caso de Rajoy y Rubalcaba. Cuando los suspensos a ministros y políticos no libran a nadie.

A ver, no se trata de conservar una silla donde poner las posaderas y recibir sueldo y pensión estupenda (muy por encima del resto de los mortales), la política no se entiende sino como servicio a la sociedad.  Y ni un gramo de sensibilidad tienen para seguir a lo suyo como están haciendo. Lo suyo se lo pagamos nosotros.

Los conceptos éticos son para la vida privada, prefiero hablar de justicia cuando lo que está en juego es la sociedad, la organización de una colectividad.  Tendrá que llegar el día el que esta gente y sus corifeos de igual o peor ralea se vean obligados a asumir sus responsabilidad.  Cargarse la política y un país entero habría de tener consecuencias. Seguir así lleva al naufragio.

salveseelquepueda

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