Todo es según el radicalismo del cristal donde se mire

“España no está para radicalismos”, acaba de declarar María Dolores de Cospedal. Cualquiera podría deducir que se refería –por aquello de la inmediatez– al arzobispado de Granada y su libroCásate y sé sumisa, recién publicado, que enseña a las mujeres a ser dóciles siervas de sus maridos. Pero no, aludía al PSOE y a su Conferencia Política de este fin de semana. Los socialistas dijeron “laicismo”. Hubo protestas por el apoyo a la monarquía –que se aprobó–. Proclamaron: “Hemos vuelto”. Desde la derecha sin remilgos, se deduce. Y, sí, hablan de la reforma fiscal que nunca hicieron y ahora prometen o de que las políticas sociales serán irrenunciables. José Bono –figura de tanto peso en el partido que hasta le confiaron la presidencia del Congreso– comenta que para ciertas cosas nada como la gente de bien: “En momentos difíciles, prefiero que el PSOE se entienda con el PP y no con IU”.

No es porque sea mayor y carca, Eduardo Madina, valor emergente, declara a La Marea que el PSOE sigue estando lejos de Izquierda Unida: “Seguimos siendo un partido con vocación de grandes mayorías, que no pierde de vista que, cuando se gobierna, se gobierna para quien te vota y también para quien no te vota, para quien te odia y no te va a votar nunca. Creo que es una diferencia sustancial respecto a las posiciones políticas de Izquierda Unida”.

Pero no hay que olvidar que los expertos en raíces y radicalismos son los miembros del PP. Los que saben de verdad qué es España. El secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, ha venido a aportar luz sobre el tema. En un auténtico tratado sobre las raíces patrias, comparte conLa Vanguardia “una experiencia transgeneracional” con la tauromaquia. Eso sí que es España. La acaban de declarar bien de algo, con su asignación presupuestaria y todo, naturalmente. Se promovió una ILP y se aprestaron a darle la mejor acogida. Lamentablemente, coincidió con otra –avalada por millón y medio de firmas– para acabar con la lacra de los desahucios. Pero eso es una ordinariez que tiene muy poco que ver con España.

El Gobierno aspira –ya lanzados– a que la tauromaquia sea incluida en el Patrimonio Mundial de la Unesco. Alguien que conoce bien el organismo me comentó que no le darán ese título ni muertos. Pero el Gobierno se entretiene y –lo que es mejor– entretiene al personal. El caso es que Lassalle sitúa la tauromaquia entre los aspectos de la cultura española que constituyen “tradiciones vivas” heredadas de nuestros antepasados. Y añade otras dos indispensables: la Semana Santa –ésa tan española del luto, la sangre y los latigazos– y el “cante jondo”. Las tres aportan vivencias “que requieren de una protección que transciende el ámbito territorial de una comunidad autónoma”.

Pocas patas son tres para sostener una mesa, ésta de la gran España. Así que es preciso añadir unas cuantas más para que se siga asentando de forma firme e imperecedera:

Tenemos a la Virgen del Rocío como suprema conseguidora de empleos. Tan eficiente que ha añadido casi un millón de parados desde que Fátima Báñez la colocó al frente del Ministerio de Trabajo. Pero es para que luego, con la recuperación tan estupenda que se avecina, se noté más su acción cuando se anime a desplegarla.

La familia es otro de los grandes pilares de España. Dado que el libro de la sumisión marital es una traducción del italiano, convendría para ser más precisos traducir también la palabra: famiglia; Lafamiglia. La que hunde sus fundamentos en la mafia y la camorra. La que usa y abusa de razzias y vendettas y, como mínimo, de silenciar bocas. La que emplea a redes clientelares por proximidad de sangre e intereses. La que sitúa en todos los órganos decisorios –desde la judicatura al poder económico y político o la prensa– a miembros del clan para que obren a su favor en cualquier prebenda o litigio.

Enlazando con ella, la corrupción es igualmente una seña identitaria de España, sobre todo de la derecha más casposa. De la que se cree merecedora de todos los privilegios y ajena a toda ley. Y a fe que parece estar en lo cierto cuando obtiene tan amorosos cuidados, en algunos casos, del ejercicio de la Justicia. De la derecha que ve lógico aplicar a sus inferiores desde el racionamiento de la comida al derecho de pernada –real o figurado–. La Unesco sí debería estudiar la inclusión de la corrupción española entre los Bienes Inmateriales de La Humanidad o en el Patrimonio Mundial, incluso en el Galáctico. Tener a 46 millones de ciudadanos callados y sumisos –pongamos como mucho un millón menos que protestan– ante tanto latrocinio y atropello tiene mucho mérito. Hay que dar con la tecla empleada porque igual sirve para otros menesteres.

Radical viene de raíz o base. Alude a lo fundamental. A la causa u origen de algo. En botánica, raíz es el órgano de las plantas que crece en dirección inversa a la del tallo e, introducido en tierra, absorbe lo que precisa para el crecimiento. El radicalismo propicia cambios. Según la RAE, son en sentido democrático, pero eso no se tiene en cuenta. Hay unos funestos, los que el PP ve en el “nuevo” PSOE, el que “ha vuelto”. Éste se cuida mucho de ser confundido con Izquierda Unida –igual es también porque atesora un radicalismo malicioso– en la aspiración de que le elijan los votantes de derechas decepcionados del PP. Qué poco les conocen a pesar de los pesares. Y quien realmente está volviendo del revés España es el PP con sus “reformas”. Pero es que este radicalismo es del bueno, pata negra, español por los cuatro costados.

España está precisamente para radicalismos, los auténticos. Necesita –urgentemente– limpiar sus raíces de tanta porquería como se adhiere a ellas. Hundirse en la tierra de la decencia y la educación y no en un estercolero. Solo así podremos dar frutos. Ser radicales de verdad, ir a lo esencial, a lo que importa y beneficia a todos.

*Publicado en eldiario.es

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14 comentarios

  1. De acuerdo con tu artículo, Rosa María. Como casi siempre.
    Pero en el pasaje en que mencionas a Eduardo Madina, lamentable pero realmente, él está cargado de realidad.
    Con partidos más puros, más genuinamente de izquierdas (como a mí me gustaría que fueran los que hay) no te comes ni un pimiento (electoralmente hablando).
    Para alcanzar el gobierno hay que abrir tanto el abanico de la militancia como el de la votancia, que quepan desde personajillos tan dederechas como Pepe Bono a izquierdosos natos como… (no se me ocurre a quién mencionar).
    Y luego, para gobernar el día a día hay que pisar tan despacio con pies de plomo, que te digo otro tanto de lo mismo.
    Pero a mi utopía de izquierdista le duele tanto como a ti, llegar ahí…

  2. Miguel

     /  12 noviembre 2013

    Que personajes sin escrúpulos, que llevan un ritmo de vida de escándalo, ocupando intentando ocupar o despues de ocupar cargos en los distintos gobiernos: central, autonómico,municipal, también cajas, bancos o grandes empresas, catedrales, obispados….que después (de que esos mismos y no los que gana 800 Euros al mes por 10 ó 12 horas o lo que haga falta) hayan arruinado y saqueado el país, dejándolo con 6 millones de parados, 2 millones de exiliados laborales, 2 millones de niños que pasan hambre y 1 millón de ancianos estafados por los bancos, hablen de radicalismo, es zafio, ruín, cobarde y miserable. En la actual situación ser radical en defensa de la decencia, la justicia y la equidad es una obligación. Es lo coherente.
    Saludos

  3. L'Homme-Machine

     /  12 noviembre 2013

    Dice Eduardo Madina a La Marea que el PSOE sigue estando lejos de Izquierda Unida: “Seguimos siendo un partido con vocación de grandes mayorías, que no pierde de vista que, cuando se gobierna, se gobierna para quien te vota y también para quien no te vota, para quien te odia y no te va a votar nunca. Creo que es una diferencia sustancial respecto a las posiciones políticas de Izquierda Unida”.

    Señor Madina: Han perdido ustedes gran parte de su electorado, parte de su suelo electoral se ha hundido, el país está en una crisis con cifras de paro similares a las de la Gran Depresión del 29 en USA ¿Y aún pretenden ir de moderados en una época de crisis o cambio radical, o llámenlo como quieran?
    Ustedes en el PSOE no aprenden: una parte de sus votantes no volveremos a votarles jamás (al menos hasta que Rubalcabas, Valencianos, López y Zarrias desaparezcan) y les quedarán tres opciones:
    1) Pacto de Estado con el PP: Es decir, morir lentamente a manos del PP.
    2) Oposición hasta el infinito: Al no pactar con IU, Compromís, etc. Vuelve a ganr el PP.
    3) Pacto con fuerzas de Izquierda: Posibilidad de gobierno.
    Creo que todavía no se han dado cuenta que están tan cerca del poder como de la extinción como el PASOK y su vía de escape pasa por las fuerzas a su izquierda y una limpieza a fondo, si no, veo pocas esperanzas.

  4. Miguel

     /  12 noviembre 2013

    Ser radical, si es por una buena causa, siempre es noble.
    Ser radical en beneficio de tus intereses y en contra de los intereses de los demás más débiles, es ser un traidor.
    Dice el diccionario que traición es: Falta que comete una persona que no es fiel y no es firme en sus afectos o ideas o no cumple su palabra.
    y alta traición: Delito que comete una persona cuando atenta contra la soberanía, la seguridad o la independencia del estado al que pertenece.
    Ampliando el significado con alguna palabra más, podríamos definir traición cuando se reniega de un sentimiento o un compromiso, sea de palabra o mediante acciones.
    La traición la puede realizar una persona en forma aislada o un grupo de personas.
    Sin entrar en la cantidad de personas que traicionan o son traicionados, ésta acción es considerada detestable y es condenada en todas las culturas.
    Para la gente de bien, la traición en sí misma resulta repulsiva.
    Sin embargo, para quienes el hecho de obtener una ganancia está por encima de cualquier consideración, la traición les resulta una práctica común, de uso frecuente y hasta normal. La traición está igualmente asociada a otras prácticas como el engaño, la mentira, la premeditación, la injuria, el uso de la fuerza o cualquier otro tipo de ventajas deshonestas que pueda ejercerse sobre los traicionados.
    La traición se ejecuta sin tener ni la más mínima consideración con las víctimas, ya que el traidor o traidores son básicamente amorales, se sienten con derecho a traicionar y sobre todo, pueden hacerlo si tienen poder, no dudando en ejercerlo con la arrogancia, prepotencia e insensibilidad que los caracteriza, además casi siempre se mimetizándose con la figura o apariencia de su o sus escogidos.
    Si eso es indecente en general, lo es especialmente si los que cometen traición son los que se dedican a un servicio público.
    Esos son tan especialmente peligrosos, que es de extrema gravedad permitir que nuestra memoria selectiva nos lleve a olvidar quienes son (y UNO por UNO, recordando permenentemente sus caretos ) además de las siglas a las que pertenezcan.
    Muchos de ésos son los que en la escena política siguen jugando papeles protagonistas.
    Por todo eso y más, debemos sacar las debidas conclusiones y no permitir que nuestra inteligencia selectiva se confunda y adormezca.
    Decía Martin Luther King que cuando reflexionemos sobre el siglo XX (tendríamos ya que añadir el XXI) no nos parecerá lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas.
    Por todo eso y mucho más, no hay más opción que ser radical…y revolucionario!.. Si tenemos un mínimo de amor propio, claro.
    Sino, que nos sigan dando …y a tragar, que p´a eso estamos..:-)
    Saludos

  5. Diógenes

     /  12 noviembre 2013

    Hola amiga Rosa,
    lamento ser poco original, pero subscribo al 100% el párrafo de cierre del articulo (uanque mis posible desbarros varios son propios off course! ):
    Precisamente es ahora (o nunca) cuando España está para radicalismos: Proceso consitututente y creación de una democracia real no sólo de “mote” (de hecho ningún doc ofiicial ) patrio o no denomina asín nuestro gatuperio. Los “radicalismos” para los que por suerte no estamos son los que entiende la casta toda: El mundo es plano, se reduce al cortijo, y la mesnada se maneja a hostias.

    Salud y acracia!

  6. Patricio

     /  12 noviembre 2013

    Patricio.
    Lo de la Conferencia Política del PSOE fue demagogia barata . Patético.
    A la Presidenta de la Junta de Andalucía no se le conoce que haya currado en ninguna empresa :Se ha afiliado al PSOE y partir de aquí , a medrar , a subir y a vivir del cuento.
    Idem de idem y más de lo mismo con la ministra del paro .
    Hay que reconocer que estos que nos mal-representan son maestros en tomarnos el pelo.

  7. Diógenes

     /  12 noviembre 2013

    Los cuatro pilares de nuestra sociedad (según yo, claro):
    1- Serás adoctrinado y acojonado desde la escuela donde aprenderás lo justo para leer las instrucciones de la máquina si es que curras.
    2.- Aunque seas honrado, o vives en la puta calle o te tragará la usuura del sistema bancario… y a tus descendientes.

    3.- Debes tener descendientes para que el punto 2 no se les caiga, de paso permite realizarse a la mujer mujer por una parte y por otra apacigüar los ánimos del mamífero macho que posee a alguien de menor status.
    4.- Miedo a tener miedo a morir, ya nadie lucha, los jóvenes, niños y bebés estiran la garra de muerte súbita… a los viejos (y no es despectivo, basta de eufemismos jajaja (yo lo soy, y un huevo para mis años jojojo)) autopsias, para que sepan que vecino ha cascao de algo concreto y el no porque se cuida… buscan que una vez domados nos agarremos a la vida como garrapatas… y cuanto más viejos más conservadores de nuestra miseria… los de detrás que arreen… Mola el panorama MUNDIAL!

    Salud

  8. perdigota

     /  12 noviembre 2013

    Rosa María Artal, otra vez magnífica. Pues sí, seguimos en lo mismo que ya conocemos y estamos viviendo las consecuencias. Decía Santiago Carrillo, el que fuera secretario general del Partido Comunista de España: “Como gane las elecciones el PP, la derecha, nos enteraremos, una vez más, de lo que son capaces de hacer, y esta vez con la legitimidad de unas elecciones democráticas..” Y todo esto, resultado de un partido que se define como la única izquierda que hizo una política de derechas que no admite cambios radicales, sí, revolucionarios, como fueron sus orígenes y lo decían, y lo dicen, en sus textos del anterior carnet de militante (para los que no lo sepan): ” 1º La posesión del poder político por la clase trabajadora. 2º La transformación de la propiedad individual… en propiedad colectiva, social y común. 3º La organización de la sociedad…garantizando a todos sus miembros el producto total de su trabajo, y la enseñanza general científica …4º La satisfacción por la sociedad de las necesidades de los impedidos por edad o por padecimiento. Es decir, la transformación de una sociedad que sean dueños del fruto de su trabajo, libres, iguales, HONRADOS e inteligentes.” Valla que sí. Y este carnet, con este texto, lo tenían, o lo tienen, Boyer, Bono, González, Guerra, y todos los que se decían socialistas, que nunca lo fueron ni lo son. Y para qué más vueltas. Como bien sabemos, revolución es el cambio de las cosas, en este caso de la política. Cambios pacíficos que se pueden desarrollar con ideas firmes y no medias tintas, (sí, pero, no) pues la derecha no tiene complejos de ninguna clase para aplicar sus políticas de destrucción total de lo que consideren perjudique sus intereses materiales y amorales. Siempre han habido “percebes” en nuestra sociedad, forma parte de nuestra cultura, la educación que nos dieron desde siempre, pero es que actualmente se ha constituido una sociedad totalmente amorfa, que no piensa, que no analiza, que no reflexiona sobre su situación. Aunque, yo, tengo una especial esperanza en la juventud. Un día, habrá una reacción ante tanta injusticia. SE PUEDE Y SE DEBE CAMBIAR. Salud.

  9. Trancos

     /  12 noviembre 2013

    Está muy claro.

    No sé qué decir. Tú lo dices todo muy bien.

    Y lo que me da miedo es que, estando tan claro, seamos tan poca la gente que lo vemos.
    Y la Cospedal… ¿qué sabrá ella?

  10. Trancos

     /  12 noviembre 2013

    “…cuando se gobierna, se gobierna para quien te vota y también para quien no te vota, para quien te odia y no te va a votar nunca…”

    Eso es una chorrada, una salida de tono y una entelequia, señor Eduardo Madina, que sólo funciona si usted cree a sus votantes tan idiotas como para votarle sólo por su cara bonita. La cosa no funciona así, joven. La cosa funciona de la siguiente manera: Usted y su partido, elaboran un programa electoral. Luego, se lo exponen (con la máxima claridad, honradez y lealtad… a ser posible) a la masa electoral. Los votantes a quienes nos convenza su programa, les votaremos. Los que no veamos claro su programa o pensemos que no responde a nuestros intereses y a nuestra concepción de la sociedad, votaremos a otros partidos cuyo programa sí lo haga. Luego, si ustedes ganan y obtienen un apoyo mayoritario para su propuesta, ¡¡¡LO ÚNICO QUE TIENEN QUE HACER ES CUMPLIR SU PROGRAMA!!! por lo tanto, ¡¡¡SÍ DEBEN USTEDES GOBERNAR PARA LA GENTE QUE LES HA VOTADO!!! Los que no les han votado, ¡¡¡VOTARON A OTRAS OPCIONES QUE RECHAZAMOS LA MAYORÍA!!! Así que, ¡¡¡GOBIERNEN USTEDES PARA LA IZQUIERDA, SIN COMPLEJOS NI CORTAPISAS, O NO NOS ENGAÑEN!!! ¡¡¡SI QUIEREN USTEDES GOBERNAR PARA LA DERECHA, HAGAN UN PROGRAMA DE DERECHAS Y QUE LES VOTE LA COSPE Y LA ESPE!!!
    Recuerdo cuando a ZP le dio el yuyu neoliberal y afirmó que tenía que gobernar pensando en los intereses de España y no en los de su partido aunque lo tuvieran que pagar caro en las urnas. Lo pagaron muy caro. Y lo seguirán pagando. Porque es muy sospechoso que los intereses de España no coincidan con los intereses de los españoles ni con los del partido socialista ni con los de sus votantes. La conclusiós es que los intereses de España son los mismos que los de las oligarquías sociales, financieras, religiosas, políticas… que no pueden ver al Socialismo ni en pintura. Supongo que eso es gobernar para gente que te odia y no te va a votar nunca. A lo mejor a lo que aspiran es a que los quieran. Porque su cariño debe ser más productivo que el nuestro, los mindundis que les votamos (yo no. Es primera persona del colectivo de pringaos en el que me incluyo en cuanto a mindundi pero no votante).

    (Jo. Pa no tener nada que decir, me he desahogao a fondo 😀 😀 :D. Lo siento, pero no hay nada que me cabree más que pretendan tomarme por tonto. Estoy mu mayor para según qué mandangas)

  11. Muy buen artículo, como siempre.
    Hoy Bruselas ha tachado a Wert de basura. Rajoy sale en su defensa porque es él la mayor basura. Los grandes están preocupados por la mala imagen de la basura de Botella. Una real basura es este país, y más lo somos o lo son esa inmensa mayoría ‘silenciosa’ que nos ensordece con su silencio y su mansa aceptación de “es lo que hay”.
    Imposible superar esta ciénaga si no es con un salto tan elevado como lo es la miseria en que nos han sumido.
    Junto a ello y de manera paralela se manifiesta nuestra indignación contra este PSOE de carnet de plástico, como una vulgar tarjeta de banco o de corte-inglés-robando-a-los-de-siempre. Tres carnés he conocido, el primero vertical, el segundo horizontal también en forma de librito donde había una fotografía que te identificaba con el cuño de la agrupación cogiendo parte de la misma. Ahora simplemente plástico con el nombre grabado y el DNI. Por detrás rezan estas palabras de Pablo Iglesias: “Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas, ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarles a todas partes”.
    En esto ha devenido el PSOE, en un pedazo de plástico vulgar.

    Y si somos sabedores del enorme daño que esta derecha ultra -lo de centro es pura mentira además de entelequia-. Todos los pensantes nos inclinamos hacia un lado u otro, no podemos quedarnos en el centro. Eso es lo que le sucedió al burro de Buridán, que por no saber elegir entre la alfalfa del capazo de su izquierda o el de su derecha, murió de inanición.

    ¿Y por qué esa virulencia tan intensa contra el PSOE? Porque lo amamos intensamente Pero el amor no fue correspondido; sus despechos, sus engaños, sus flirteos con aquellos enemigos de nuestro ideario… fueron puñaladas de traición. Y la traición si la hace el enemigo no es traición en realidad; del otro cualquier cosa esperamos, pero no del amigo, del amante, del ser que da sentido a nuestras vidas…
    Por eso mismo, destapada la verdad, la anterior querencia se trueca en una rabia incontenible. Es un sentimiento que jamás se puede sentir por el PP -sabiendo sus constantes canalladas-, es otra cosa. Estamos despechados y saltamos a la más mínima expresión o gesto que hacen. Ya no los soportamos. Han colaborado en íntimo concubinato con lo más despreciable del PP.
    Nos asquea el PP y también sentimos esa amargura contra el PSOE.
    Han tensado demasiado la cuerda confiando en que el recoldo de la antigua pasión se reavivase. Pero ya es tarde. No queremos más humillaciones.
    Solos estamos y solos hemos de salir de esta terrible situación.

    Pero no olvidemos: El PP es llamado desde Bruselas basura. Desde allí se defienden de las mentiras con que tienen aquí abobado al pueblo.¿Tampoco esto sirve para que repensemos en nuestra dignidad? Pensar cuesta, es un gran esfuerzo -que no trabajo- pero merece la pena eso de pensar. Palabras de RMA y de José Luis Sampedro se me entrecruzan en la memoria.
    Saludos.

  12. Joaquín Barceló

     /  13 noviembre 2013

    María Dolores Amorós: Contundente, exacto, real pienso lo mismo que tú. Te felicito. Conozco los dos últimos carnet del PSOE. Empecé muy pronto y ya muy mayor, amargura y desilusión con las actuaciones de los que dijeron ser y nunca lo fueron ni lo son. Afectuoso saludo.

  13. JOSEP

     /  13 noviembre 2013

    El cante “jondo” si representa a una España que lleva 5 siglos soportando gobiernos del PP, del PSOE y de sus ancestros ideológicos.
    Es el canto de un Pueblo, y entre estrofa y estrofa expresa un sentimiento sangrante, reflejado en el “aaaaaaaaaaaaaaaay”, “aaaaaaaaaaaay”, “aaaaaaaaaaaaay”, que contiene mucha noche, mucho dolor, mucha desgracia, pero también orgullo y esperanza.
    Es mi sincera apreciación y también me duele, y me conmueve porque son mis hermanos.
    Renovemos la esperanza de una España mejor.

  14. A Joaquín Barceló: Muchas gracias por tus amables palabras. Un sincero abrazo!

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