A la sombra del toro

En España vivimos a la sombra del toro. Lo compruebo cada cierto tiempo. Quizás, porque nos parecemos mucho a él. Obstinados (muchas veces en lo irreal), un punto irreflexivos, con un peculiar concepto de la valentía, ciegos tras el trapo rojo que nos agitan sin vislumbrar el conjunto de la plaza y sus posibles escapatorias, con el ojo por ojo del “si yo lo paso mal, tú lo vas a pasar peor”, toscos y geniales a un tiempo.

Cada cual ve el asunto taurino de una forma, además. O por sectores. “El viejo sueño prohibicionista que tanto anhelaron decimonónicos y exaltados elementos de generaciones pasadas está a punto de hacerse realidad merced a una iniciativa popular que varios grupos supuestamente animalistas han llevado hasta las mismas orillas del Parlamento catalán”, dice estos días mi querido Carlos Herrera en “El toro, la excusa perfecta”, publicado en ABC.

En el mismo diario, Félix Madero, asegura: “NO me gustan las prohibiciones, tampoco los blindajes. Los españoles tenemos desde siglos una relación especial con la libertad, o mejor, con el uso que de ella hacemos. Pocas cosas nos explican como la tauromaquia”. Algo que me dejó pensando en esa relación especial con la libertad que, dice Madero, tenemos los españoles. Desvirtuada palabra para un pueblo que bajó la cerviz –como el toro- durante cuatro décadas en aras del singular concepto de libertad que tenían unos cuantos. Tenemos que hablar un día a fondo de la libertad.

Miguel Hernández lo veía así:

“Como el toro he nacido para el luto

y el dolor, como el toro estoy marcado

por un hierro infernal en el costado

y por varón en la ingle con un fruto.

Como el toro lo encuentra diminuto

todo mi corazón desmesurado,

y del rostro del beso enamorado

como el toro a tu amor se lo disputo.

Como el toro me crezco en el castigo

la lengua en corazón tengo bañada

Y llevo al cuello un vendaval sonoro.

Como el toro te sigo y te persigo,

y dejas mi deseo en una espada,

como el toro burlado, como el toro”.

Y a todo esto, el toro sin enterarse.

Carlos Alonso, Andres Menéndez y, oculto, Aldo G. Boix

Cuando se cumplió la sentencia que me apartó de mi apasionado trabajo en Informe Semanal de TVE –no sabía entonces que hay vida, y esplendorosa, tras él-, y con un reportaje –harto duro- de encargo para despedirme, pedí como última voluntad hacer uno “mío”. ¿Cuál? Precisamente el toro aprovechando que pasaba por allí el aniversario de la afamada imagen de Osborne. Era el 50 además, el que acababa de cumplir la televisión pública estatal española, la cifra mágica que nos impelía para seguir trabajando allí por ser demasiado mayores –o demasiado experimentados con todo lo que conlleva-. Y la última voluntad, la última cena, se me dio con creces, para cruzar España sin que el productor, esta vez, abortara el empeño que solía facilitar a otros.

Fue el último, textualmente, de uno de los mejores cámaras de RTVE, Andrés Menéndez. Y en ese final en lo alto de los Monegros que eligió para despedirse, con el paisaje desértico, hizo su última imagen y dijo: “ya está”, y se le humedecieron los ojos -con cincuenta y tantos años y el recuerdo de miles de imágenes conflictivas o no por todo el mundo-. Y nos abrazamos todos. Y todos lloramos. Por eso hablé de esperanza. Pusimos mucho en ese reportaje. El realizador, mi adorado Carlos Alonso, lo trabajó a conciencia. Lo peor fue que nos colocaron a una china -dicho sin ningún tono peyorativo, sino descriptivo-, de montadora en el primer reportaje que hacía en su vida -ya habian empezado a cubrir los huecos de los que nos íbamos- y no se pudieron arreglar algunos pequeños errores que nos hubiera gustado arreglar o mejorar, porque apenas llegamos a la emisión.

¿Y el toro qué? Pues ya le veréis en este resumen del reportaje. Sabréis de sus supuestas obstinación y libertad y esa vida regalada que le impide, por ejemplo, copular en toda su corta vida. Cuando el toro llega a la plaza, sólo tiene miedo, pánico. Seguro que entendéis por qué. Poneos en su lugar. Y, por el toro, sí, yo quería hablar… de España.

(Mil gracias, piezas)


Y aquí en el enlace al reportaje completo en Informe Semanal

19 comentarios

  1. Choni

     /  9 marzo 2010

    Bisgas Luna lo dice bien claro: no podemos en pleno siglo XXI seguir defendiendo este espectáculo. Seguimos dando una imagen en el exterior que dista mucho de ser la imagen de un país desarrollado.

  2. rosa maría artal

     /  9 marzo 2010

    Hemos logrado un magnífico nivel de debate en este blog. Las excepciones que llegan representan un porcentaje irrelevante. Pero, por si acaso, vuelvo a repetir que los insultos, gritos usando mayúsculas, entre otras cosas, ensucian el coloquio. Y no admitirlos (un par al mes) no es censura, sino asepsia.

  3. Soto

     /  9 marzo 2010

    Hola Rosa Maria y amigoscontertulios:
    La verdad,bajo mi punto de vista,la corrida de toros me parece una salvajada ,asi de escueto y sencillo de definir,me parece una burla grotesca a un animal practicamente invalidado para defenderse.No digo que no desprenda la “contienda entre el torero y el toro” una apasionada “visión estetica” ,pero esto tiene que ser autoanulado por uno mismo ante la barbarie que está tambien observando o debiera observala que así es.
    También teniamos que ir “progresando” en la concienciación de muchas más barbaries que cometemos con los demás animales,la caza, uno de ellos( lo siento por mi admirado Miguel Delibes),la indiscriminada captura de ballenas, y muchas más atrocidades que realizamos sin ser consciente de ello o no querer serlo…por ejemplo ,aqui ,en mi Galicia ..y en muchos más lugares de España ,la matanza del cerdo,una “secuencia visual” terrible,el pobre sin comerlo ni beberlo,se le coge ,se le mete en el “banco de la muerte” ,se le mete el cuchillo en la garganta y !venga,poner el cubo para recoger la sangre originada por su asesinato!.creo,sinceramente que deberiamos analizar muchos comportamiento con los animales,vease también nuestro comportamiento con los perros cuando no nos hacen falta ya.
    Apertas agarimosas

  4. Eliecer

     /  9 marzo 2010

    A mi la imagen que demos en el exterior, me importa un carajo, máxime cuando los receptores y deformadores de esas imágenes, son los países anglosajones, que masacran personas para mantener la rentabilidad de sus elites empresariales. A mi me da pena el animal. En cualquier caso, no es ni con mucho, el mayor problema que tenemos como sociedad. Y creo que existe una atención excesiva, sobre los toros, en detrimento de otros temas como nuestra judicatura (franquista), nuestra xenofobia (egoista), nuestro derroche energético etc. Pero es lo que tienen los medios de masas. Las elites que se están lucrando con esta crisis, deben descojonarse cuando nos ven centrados en Toros si Toros no. Menos mal que aun quedan rincones como este en la web.

    Me encanto el reportaje.

  5. Galgo de Casalarreina

     /  9 marzo 2010

    Una verdadera pena, un sinsentido, una pérdida importante de conocimiento y de experiencia, un despilfarro social y económico el mandar a la calle a personas de 52 años, no lo entiendo, ni lo entenderé, será porque estoy cerca de la guillotina, tengo 48, o porque me parece que estoy en el pelotón del reenganche forzado, la quinta de los hasta los 67.
    En cuanto a los toros, a las corridas de toros, a los encierros de toros, a los toros ensogados, a los toros de fuego y demás divertimentos, humanos que no animales, mi opinión es que no debe permitirse el maltrato de los animales, por eso estoy a favor de la abolición de este tipo de fiestas que acaban con el funeral de uno de sus actores.
    Tampoco me gustan los circos donde se exhiben animales, y los zoos me dan pena, quizás por eso sea un galgo, o pretenda serlo, como el de Don Quijote.

  6. Esther Martín

     /  9 marzo 2010

    Un reportaje estupendo, Rosa!
    Creo que también en esto en España parece haber dos sectores irreconciliables. Por cuestiones profesionales conozco el mundo del toro y en esos casos uno debe dejar de lado su opinión personal e intentar entender y contarlo… reconozco que he llegado a disfrutar de algunos momentos en una plaza… pero frente a todo ello, sigo despreciando aún más que el uso de un animal para un espectáculo, el uso del mismo como símbolo de status o tapadera para otros asuntos menos conflictivos para la opinión pública pero mucho más inmorales.

  7. Joan

     /  9 marzo 2010

    Rosa con tanta productividad como da la prejubilación, tendré que pedirme una para poder estar de comentarista “oficial”. Por cierto un extraordinario post y un extraordinario reportaje.

    Si nos fijamos podemos encontrar un hilo invisible que atraviesa todos los post y los une, un hilo que va hasta desde cojones del toro, reclama un espacio, de razón, para la mujer, embiste contra la desmesura mezquindad del poder uno y santo de la economía, o retrata la caspa y forma, de una parte de España que sigue pensando que para cojones los suyos y a mayor gloria. Y el toro retrata perfectamente todas estas realidades, y lo vemos en las banderas españolas en toda manifestación, que se precie, desde el terrorismo, al aborto……..con todo este historial, a mi personalmente me cae muy gordo y simboliza todo aquello que detesto.

    Creo que los comentarios de Herrera, Marías y demás que van en esta línea, es decir, defender nuestra sacrosanta libertad y este peligro inminente de volvernos franquistas en medio de tanta prohibición……..le diría que hoy he visto al toro, de perfecto y bruñido negro, inmaculado como un espejo y que iban a pares en los pies de sus portadores, que nos miraban con evidente desprecio hacia esta chusma (la misma, poca y tenaz de siempre) que estaba allí para apoyar a un compañero injustamente despedido, por ellos mismos, oligarquía empresarial Mallorquina, rodeada de sus abogados, todos ellos impolutos, los mejores trajes, repeinados. Con dos trabajadores, de pantalón de trabajo azul, botas gastadas y chaqueta con emblema de Kalise Menorquina, ( si esos helados tan buenos que todos gustamos en veranito) con evidente actitud perruna y sumisa para testificar en contra de su compañero.

    No me preocupa en absoluto que se prohíban las corridas, me alegro, es de justicia.
    Pero me preocupa y mucho que un trabajador, con dos hijos, con una trayectoria de liderazgo y lucha en defensa de sus compañeros sea puesto de patitas a la calle, precisamente por eso, con la burda excusa que hace quince años tuvo problemas de corazón.
    Que de esto haga ya 7 meses, y que tengamos que pelear y demostrar lo que es de justicia, siempre con incierto resultado. Mientras los del toro en el zapato y en corazón se crean y sientan de una casta especial, con el poder de su lado, y desgraciadamente, os puedo asegurar por experiencia, que esto va a más, que de cada día la represión es mayor, que cada día que pasa perdemos un trocito mas de libertad, esa si me preocupa, y no veo que desde sus pulpitos se desgañiten denunciándolo. ¿Será porque ellos de momento no la sufren?, en fin, que les den por el toro.

  8. ¡A ti, Rosa, peropordiós! (por dios laico, claro)

    Avisar que la culpa de que falten un par de entrevistas es mía… o bueno de los límites de los servicios de videostreaming, que imponen la barrera de los diez minutos. No lo sabía y es una de esas cosas igual menores, o, no se, técnicas: “más de tres minutos de reportaje televisivo sin que salga un humano son una catastrofe” (me comentó Rosa). Pues eso, quede claro: culpa mía y del dailymotion-youtube. Como mal menor, quité sólo las dos entrevistas que eran más anecdóticas al tema, pero quedó un erial sin humanos al principio. Monegros en los extremos ;-D

  9. Georg

     /  9 marzo 2010

    Así que “justicia franquista”, ¿eh, Eliecer? Que se lo pregunten a “el Rafita”. Aquí (en España) lo que hay es un “compangao” entre unos y otros y otrillos para ver quién mete a los suyos en los tribunales por si llega el caso.
    Estamos en el siglo ese que dice Bigas Luna, el XXI creo, y a ver si ya nos vamos olvidando de la Edad de Piedra. Está claro que hay gente que no quiere salir… Ya de paso podías haber calificado como franquistas la xenofobia y, por qué no, el derroche energético…
    El reportaje de Informe Semanal es sobresaliente, por cierto.

  10. Carmen

     /  10 marzo 2010

    Rosa, soberbio reportaje.
    Voy a poner la nota de color en el debate: me gustan los toros. Soy una taurina poco al uso, porque hay parte del festejo que no comprendo, como el tercio de varas y porque cuanto tiene de arte se pierde en los festejos menores, donde los animales son sometidos a un trato lastimoso.
    Veo lamentable la utilización política que se está haciendo del asunto. Esta intervención contribuye a reforzar que se siga asociando los toros con una parte de nuestra historia que todos querríamos que nunca hubiera ocurrido. Echo en falta voces más autorizadas que las de los políticos en defensa de los toros, cuyo valor e interés cultural comparto y defiendo.

  11. Romanbender

     /  10 marzo 2010

    Creéis que dentro de 50 años se seguirán torturando animales con el apoyo de tanta gente? Las cosas toman su tiempo, y por suerte cada vez son menos y más localizados los que defienden estas barbaridades. Cuando alguien cultivado lo hace siempre es con la boca pequeña. Yo admiro a Mosterín desde hace mucho tiempo, y sus libros me encantan. Imaginarme tan sólo que puedo discutirle algo me da risa. Ver cómo la gente le ataca por decir la verdad es vergonzoso, y da vértigo.
    Y bueno, lo del PP es que ya es de traca. Qué gente.

  12. Soy (relativamente) joven y no sabía, entre embestidas no me había percatado, de la enorme calidad de los reportajes de Informe Semanal. ¡Eso no es periodismo! Ahí no se está informando (aunque nos ayuda a entender “le mundo” mucho más que cualquier información). Y es que ahí se están creando significados y sentidos magistralmente. Eso es arte.

  13. Vaya por delante que, desde mi punto de vista, el toreo no es arte. Cultura, si quieren, por tener una tradición en la que alimentarse y poner en relación lo que se esté llevando a cabo en el momento, pero no arte.

  14. Joan

     /  10 marzo 2010

    Carmen creo y practico el debate como herramienta de crecimiento y consenso, por tanto la actitud del Parlamento Catalán de debatir este tema con apoyos a favor y en contra, me parece un síntoma de madurez de un pueblo.

    Tu planteas dos vertientes diferentes la que no se deberían politizar ciertos temas, como desgraciadamente vemos que continuamente pasa, y con lo que estoy totalmente en acuerdo. Pero no me negaras Carmen que como argumente ayer el toro ahora mismo en España tiene una simbología y se usa como símbolo de un determinada forma de pensar, con la que no coincido.

    En cuanto a las corridas de toros, como cultura, discrepo totalmente. Desde mi más tierna infancia no me gustaron las corridas de toros, que me parecían y me parecen una variante del circo romano, con la sangre, muerte y valor masculino, como protagonistas.
    Entiendo que somos seres irracionales y que realizamos todo tipo de actos, que contradicen las normas más básicas de razón y compasión, todos nosotros, excepto algunas almas privilegiadas, por lo que respeto tu afición, porque mirándome detenidamente a mi mismo, no me encuentro un dechado de virtudes para imponer a nadie mi moral propia.

    Podríamos hablar largo y tendido de este tema, y se me ocurren muchísimas cosas, pero lo dejaremos aquí. Esta claro cual es mi voto y parecer en este tema.

  15. Neófito

     /  10 marzo 2010

    Si me gustan los toros, soy franquista. Si me opongo a la actual ley del aborto (no al aborto, sino a la actual ley), soy franquista. Si no me gusta el juez Garzón, soy franquista. Si me gusta el futbol y soy socio del Real Madrid, soy franquista. Si no soy de izquierdas, soy franquista. Ya está bien de estereotipos, de simplificaciones, de reducir las cosas a balco o negro.

  16. Joan

     /  10 marzo 2010

    Cada uno es libre de entender lo que quiera, no seré yo quien diga lo contrario, pero me llama la atención las alusiones al franquismo, como si en los comentarios a este post hubiese habido acusaciones peyorativas al respecto.

    De todas maneras el síntoma de esto para mí es claro:

    “para pasar página, hay que haberla leído antes”

    http://www.elpais.com/articulo/opinion/impunidad/franquismo/elpepiopi/20090916elpepiopi_4/Tes

  17. Trancos

     /  10 marzo 2010

    “Holland proposes giving over-70s the right to die if they ‘consider their lives complete’”

    “El parlamento holandés revisará, después de la recogida de 112.500 firmas, la posibilidad de que personas de mas 70 años, que crean que ya han completado sus vidas, puedan suicidarse con asistencia médica de forma legal. Familiares o amigos podrían ser entrenados para administrarles el cocktail de sedativos mortal y así ofrecer a los ciudadanos que no deseen seguir vivos un encuentro digno con la muerte. Holanda fue el primer país que legalizó la eutanasia”.

    Fuente:
    http://www.dailymail.co.uk/news/worldnews/article-1256670/Holland-proposes-giving-70s-consider-lives-complete-right-die.html

    ¡Joder! (perdón) ¿Esta es la Europa civilizada y educada a la que algunos/as se quieren largar huyendo de esta mierda de país? ¡bonita manera de arreglar el problema de las pensiones! ¿Qué será lo siguiente? ¿Crear un cuerpo de sicólogos suicidadores para convencer a los mayores de 70 años de que ya han completado sus vidas? ¡¡¡están locos estos flamencos!!!
    No he podido evitar acordarme de unas escenas de “Soylent Green” (Aquí, “cuando el destino nos alcance”):

  18. apajerabierta

     /  11 marzo 2010

    Una vez me regalaron un libro del general Montgomery (otro producto del marketing, por cierto) que se titulaba “Historia del arte de la guerra”. O sea que esto de matar, “apajera abierta” a tus semejantes durante una guerra es un arte. También es una tradición. Desde siempre la humanidad ha resuelto sus disputas con ellas. Si, por ejemplo tu vecino tiene algo que quieres y lo matas para apropiártelo, eres un ladrón y un criminal. Pero si eso se hace a nivel de estados (caso de la última guerra del golfo, por poner un ejemplo), es un arte ( y hay reparto de medallas y ascensos). Y además, una tradición.Hay que defender y promocionar las guerras. Los EEUU, sin duda son los campeones del mecenazgo de éstas.Basta consultar los libros de historia y los periódicos.
    Si las corridas de toros, en donde después de un proceso un tanto puñetero para el toro donde se le clavan puyas (para quitarle fuerzas) y banderillas, para referescarlo, se le termina dando una estocada (o muchas, según la puntería del artista), se considera que son un arte y muy arraigado en nuestras cultura y tradición, pues hay que defenderlas.
    Otro arte, que no está arraigado en nuestra cultura es esa especie de polo que se juega en Afganistan en donde en lugar de utilizar una prosaica pelota, se utiliza una cabra, que lógicamente acaba muy maltrecha. Cultura, arte , tradición. Posiblemente nos parezca un acto de barbarie,pero es porque no hemos crecido con ese apasionante deporte.
    Las guerras y los toros tienen una vertiente social importante. Las fábricas de armamento, los ejércitos y todos lo niveles involucrados en la “Fiesta Nacional”, generan puesto de trabajo. Hay que apoyarlos.
    ¿Qué es lo que molesta de la fiesta de los toros? El sufrimiento del animal o el espectáculo de sufrimiento de éste? Soto hablaba de la matanza del cerdo, otra entrañable fiesta nacional. Por cierto parece ser que se institucionalizó como una forma de desenmascarar a los moriscos y judios que aparentemente se habían convertido al cristianismo, para poder vivir y ejercer sus profesiones durante la época de la “España Imperial” Debía ser un buen test .
    Pero iría más lejos. Aunque no se un espectáculo, la dieta carnivora genera para los animales que nos comemos unas vidas bastante miserables, apiñados en naves, sin espacio vital, transportados en condiciones de hacinamiento increibles. Para fabricar paté, los patos desde que nacen están inmovilizados y se les alimenta constantemente por sonda para que se les produzca una hipertrofia del hígado. Entrañable.
    Aún más. La fuerte demanda de carne para el consumo en paises desarrollados, hace que una gran parte del terreno fertil se dedique a cultivos para alimentación de ganado que convierten de forma muy poco eficiente la materia vegetal en proteinas animales.Si este grano se dedicara a la alimentación humana, el hambre global mataría menos gente. Por cada 16 kg de cereales que consume el ganado, se produce tan solo 1 kilo de carne.
    Según la FAO, el 95% de la producción de soja y el 44% de cereales, se utiliza para alimentar el ganado. El ganado consume anualmente en alimentos el equivalente a las necesidades calóricas de 8.700 millones de personas. Una hectarea plantada con soja, produce unos 5 kg de proteinas, que alimentarían a unas 70 personas. Si la soja se le da al ganado no produciría más de 1/2 kg de protenia que bastaría para 3 persona.Al año mueren alrededor de 35 millones de personas. ¿Mueren o colaboramos-incoscientemente- a matarlas?

  19. Como dice Neófito, ya vale de simplificaciones. El toreo se asocia en gran parte con lo rancio, la caspa… Sólo pretendo decir que quienes no nos consideramos de ese palo también podemos sentirnos próximos al rito taurino y no ver en ello un acto de tortura animal. Creo que, por muchas razones, los toros evolucionan hacia una fiesta cada vez más minoritaria y quien sabe si a su desaparición a medio plazo.
    Mientras tanto, el diálogo y el respeto entre detractores y partidarios debe ser, con permiso de los políticos, la norma.

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