Manuel Cobo, una luz en la “partitocracia”

Espadas en alto y apuestas –como en las carreras de caballos- por quién será el vencedor. Manuel Cobo, número dos del Ayuntamiento de Madrid, osó hablar de lo que está sucediendo en su partido, el PP, al menos en Madrid, y se expresó con una rebeldía y sinceridad digna de elogio. No sólo eso, a mí al menos me ha abierto una ventana a la esperanza de una regeneración, demuestra que no es cierta la manida frase de “todos los políticos son iguales”.

Sus declaraciones a El País podrían ser asumidas por cualquier ciudadano decente de este país de cualquier ideología:

“Bertolt Brecht escribió que cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad es hora de comenzar a decir la verdad”.

(…)

“Una cosa es ser liberal y otra muy distinta decirlo. Nunca he oído a nadie decir más veces que a Aguirre “soy liberal”. Hola, soy Esperanza Aguirre, soy liberal. Siempre lo dice, soy liberal. En su primer debate de investidura dijo que iba a ampliar la pluralidad informativa en Telemadrid tras ocho años de gobierno de Gallardón en la Comunidad. No creo que lo discuta ni que se enfade. Y si se enfada, me da igual. Pero tengo que decir que, según Aguirre, Gallardón no es liberal y ella es la más liberal de los liberales. Y cualquiera que vea Telemadrid hoy y los que la veían antes comparen cuándo había más pluralidad.•

(…)

Hubiera preferido que no fuera necesario decir todo esto. Pero los que más me importan, la inmensa mayoría del PP, dirán que ya lo sabían porque esto era un secreto a voces y pensarán que alguien tenía que decirlo. A los socialistas les pido que no usen torticeramente alguna parte de esta entrevista y que repitan lo que digo de Zapatero. A los otros, a los sin escrúpulos, si reaccionan como lo han hecho en ocasiones anteriores, no contraargumentarán, sacarán la brigada acorazada y buscarán, como se hacía en el fascismo y el comunismo, algo de mí, de Gallardón o de mi familia que sea difamatorio o injurioso”.

¿Contexto concreto? El control de Caja Madrid, la cuarta entidad financiera de España, que se disputan facciones del PP –con la connivencia de PSOE e IU locales-, en el más bochornoso –o uno de los que más- espectáculos que estamos siendo obligados a presenciar los ciudadanos, los votantes, a quienes se deben los políticos que nos representan y que no serían nada sin nosotros.

Esperanza Aguirre convoca al Comité de Derechos y Garantías del PP que podría aplicar al vicealcalde de Madrid la máxima sanción por cargar contra ella: cuatro años de suspensión, mientras los facinerosos de la Gürtel, campan a sus anchas. Aguirre actúa de forma muy selectiva, como decía un brillante comentario de escolar.net:

“No se convocó al comité de garantías por el caso Gürtel.

No se convocó al comité de garantías por el tema de los espías.

No se convoca al comité de garantías cuando Telemadrid recibe sentencias condenatorias por manipulación informativa.

No se convoca al comité de garantías cuando Madrid concentra el 25% del paro de toda España.

Se convoca al comité de garantías cuando un señor habla mal de Esperanza Aguirre”.

Los partidos políticos españoles, mal regulados jurídicamente, se han convertido en auténticas estructuras antidemocráticas. Lo contó en una tertulia de Descartes, otro resabiado por su defenestración: Joaquín Leguina, del PSOE.

“No existe debate -entendido como confrontación de ideas y propuestas-. Éste ha sido sustituido por el comentario. Allí se comenta -generalmente de forma elogiosa- lo que ha hecho o dicho previamente el mando y, por supuesto, jamás se vota otra propuesta que no sea la presentada por la Ejecutiva.”

(…)

“Estos defectos no son nuevos, aunque en la actualidad se hayan llevado hasta la exageración. La demostración de que la cosa es vieja la tenemos en los reglamentos de las Cámaras (Congreso y Senado) pergeñados por los aparatos partidarios, aprobados durante la etapa constituyente y luego copiados por los parlamentos autonómicos. Estos reglamentos niegan la existencia del parlamentario como individuo, pues absolutamente todo: hablar, preguntar, escribir…, se ha de hacer con el visto bueno de la jefatura del Grupo y nada le está permitido al diputado a título individual en tanto que persona elegida por sus conciudadanos. Este ninguneo llega hasta el paroxismo (dudosamente legal) cuando, a la hora de cobrar el sueldo, el parlamentario español no lo recibe de la institución a la que sirve (Congreso o Senado) sino que a él le paga su partido (previos descuentos para financiar la organización partidaria, multas y demás cargas).

De las prácticas descritas se deriva un sistema de “selección de personal” en el cual “el mérito y la capacidad” (Artículo 103 de la Constitución) se han convertido dentro de los partidos en palabras malditas, siendo sustituidas por un mecanismo de vieja raigambre romana: el nepotismo”.

Parlamentarios… y todo el escalafón de la política. En otros países el político se gana el puesto en su propia formación y ante los ciudadanos a quien se debe y ha de responder. Esta sucia orgía de poder y prebendas –incluso económicas- nos sitúa ante unos de los peores momentos de la democracia en España. La propicia y permite un simple gesto: depositar el voto en la urna.  Y recordad que, al final de la carrera, el premio -hoy por hoy- lo recogen y lo disfrutan ellos. Y buena parte de él son nuestros impuestos. Manuel Cobo se ha rebelado, no debe ser acallado.

9 comentarios

  1. Adelante, don Manuel Cobo. Adelante, puesto que si Vd. calla, esto sólo puede ir a peor. Está Vd. en una posición privilegiada para no callar.

  2. Soto

     /  27 octubre 2009

    Hola Rosa Maria y amigos bloqueros:
    Tiene “tela” que se le pudiese abrir un expediente disciplinario a Cobo y no se le abra a todos los imputados l del PP en el caso Gurtel;en realidad habria que hcerselo a casi todos los dirigentes (empezando por los jefes de fila) de La Comunidad Autonoma de Madrid,Comunidad Autonoma de Valencia y toda la clase dirigente de Genova,por sus mentiras y manipulaciones¿Habrá causa mayor que esta?.Un espectaculo en el que aflora la maxima vanidad,envidia ,traición,es decir ,todo lo peor qu tenemos los humanos “escondido”.
    En este pais ,tendria que darse un vuelco de 200 grados para que se convirtiera en un pais democratico decente,europeo.Empezando por el funcionamiento de los partidos politicos,unos “aparatos desconectdos de la sociedad,antiguos ,oxidados ,con los peores vicios”.
    ((“Los partidos políticos españoles, mal regulados jurídicamente, se han convertido en auténticas estructuras antidemocráticas”)),parrafo tuyo en el Post ,cuyo contenido lo explicta `perfectamente.
    Desde luego a estas alturas ,no podemos seguir así.
    Apertas agarimosas

  3. apajerabierta

     /  27 octubre 2009

    Esta mal llamada democracia, se nutre -con las lógicas excepciones- de pillos, ambiciosos e inútiles. Si no fuera suficiente con un gobierno y un parlamento central hemos creado un estado de autonomías, donde más que acercar la administración al ciudadano, se ha convertido en el refugio de todos los que ni han “pillao” a nivel central. Si todo esto sale caro doblemente (por su duplicidad y por su ineficacia), en estas épocas de crisis. donde los gobernantes (centrales, autonómicos municipales…) solo quieren parchear pensando en volver a ser elegidos las próximas elecciones, es impresentable e inasumible.

  4. Bueno, como dijo ayer Arturo, el tertuliano de las mañanas de CUATRO, esto es una pelea de lobos. Y como todo el mundo sabe, perro no come a perro, o entre gitanos no existe la buanaventura.
    Pero en cualquier caso, es un poco de luz, un poco de aire fresco, que falta hace.

  5. Florián Yubero

     /  27 octubre 2009

    Decía Rajoy Unidos como una piña.

    Existe en su partido dispersión de ideas, producto de lucha partidista y afán por las mejores posiciones, esperando que si alguien de los que se tambalea “cae”. Estar en fila de salida de forma destacada, es posición que en bonanza puede llevarle a destinos sublimes; todos se vigilan y se soportan de cara al mundo de la información.

    Ponen cara de entendimiento y tolerancia, porque se necesitan para medrar, se toleran y ocultan errores y torpezas. “Los primeros y mejor posicionados” de tendencia al totalitarismo, cuando hay una salida de tono el personal toman conciencia de que existe alguien que no es sumiso y que piensa, eso la derecha lo considera nocivo. Están tan acostumbrados a regirse por dogmas que las opiniones personales son nefastas, y así llegan a la inutilidad total que les caracteriza en los últimos tiempos. En este caso al “segundo” puede costarle muy caras las declaraciones y ofender a un “primero”. De forma injusta porque existe el derecho a la libertad de expresión.

    Rajoy en esta disputa quedara como si no fuera con el, mirando al sol, como es habitual en los últimos tiempos porque Madrid pesa mucho y Rajoy cuando necesitó apoyos, fue ayudado, por lo que ahora corresponde en tolerancia a quienes le auparon a la Presidencia.

  6. Nunca he entendido la imagen ésa de «espadas en alto».

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