La ultraderecha quiere poder

Nunca tuvieron muchos complejos, pero ahora parecen haberlos perdido todos, alentados por la ya experimentadas reacciones de la sociedad a una gran crisis económica. La extrema derecha quiere poder y empieza a verlo viable por métodos “aparentemente” inscritos en la democracia.

Le une el odio al “aparato” del Estado, una oposición radical al presidente, y una presunta defensa de los supuestos valores tradicionales. Salen de una profunda depresión (la sociedad parecía ir por otros derroteros), pero se han llenado de nueva energía que presagia “el triunfo de esta contrarrevolución“. A viejas y nuevas figuras de la política, se han incorporado a la misión demagogos periodistas con gran audiencia. Algunos lemas que les alientan: “la resistencia a los recaudadores de impuestos”, “cómo salvar la libertad amenazada”, “la guerra a la inmigración ilegal”…

En fin… estoy hablando de EEUU. Este fin de semana los ultras se reúnen en Washington en una conferencia que pretende imponer el control sobre el Partido Republicano y decidir la suerte de las próximas elecciones. El objetivo de esta conferencia es el de convertir lo que hasta ahora es un movimiento disperso en una fuerza cohesionada capaz de conseguir el poder. A sus miembros que ya lo ostentan en distintos Estados se les llama a seguir las consignas. El artículo lo firma Antonio Caño en El País.

Una diferencia significativa: la amenaza a su proyecto ideológico les viene a los ultras estadounidenses “de las élites culturales, los medios de comunicación, Hollywood, los inmigrantes y las influencias extranjeras”. Seguramente porque piensan que pueden crear opinión en una sociedad adormecida, mal informada y que no sabe distinguir, por ello, a los causantes de su situación. Una muy sensible diferencia.

El que avisa no es traidor. Ved este montaje que encuentro vía www.escolar.net o, más exactamente en el twitter @iescolar Hitler y el Cabañal, por Gong Duruo

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