Haití como una bofetada (pasajera, eso sí)

No entiendo por qué los muertos de las Torres Gemelas eran transparentes, al punto de no distinguir más que cascotes de piedra en las imágenes, y se nos bombardea con los cadáveres de haitianos amontonados como despojos de ganado. Semidesnudos en muchas ocasiones. Es un mayor aldabonazo a las conciencias, sin duda –lo que se ve, existe-, pero la vida humana tiene su dignidad –blanca o negra, rica o pobre- y, sobre todo, es que para la mayoría esto no deja de ser más que un suceso que engullirá la actualidad para pasar a otra página en pocos días. A mí desde luego se me pone un nudo en el estómago –doloroso, desestabilizado- ver esas imágenes.

Un comentario de este blog –que no deja de ser un sentimiento bastante generalizado-, aunque previamente argumentado, concluía: “El problema es cuando ese bienestar que compartimos (no tengo problemas porque se ayude a un Rumano, a un Marroquí o un Subsahariano) sirve como efecto llamada y no dejan de venir. ¿Hasta dónde puede llegar nuestro sistema social? ¿Se puede controlar mejor a las personas que delinquen y que no aportan a la sociedad? Y más preguntas de esta índole…Yo creo que es un debate a hacer o por lo menos fenómenos a seguir”.

No me voy a cansar de repetir preguntas basadas en datos ¿Cómo puede ser justo un sistema social en el que más de mil millones de personas mueren literalmente de hambre y tres mil millones apenas tienen qué llevarse a la boca? ¿Cómo puede sostenerse un sistema en el que, por tanto, la mayoría de la población lo pasa tan mal? ¿Por qué un terremoto de 7,1 grados en San Francisco (1989) dejó unos pocos muertos, algunas casas y un puente derruido (que reconstruyeron inmediatamente) y uno de 7,3 en Haiti siembra las calles de cadáveres? ¿Por qué en el propio Haití quien dispone de medios de pago –como ha dicho el telediario- recibe sepultura, y el resto va a ser recogido con palas y, junto a las piedras, tirado a un vertedero? ¿Es extraño que algunos jóvenes haitianos salgan con machetes a asaltar la ayuda humanitaria para poder comer? Millón y medio se han quedado… sin “hogar”. ¿Por qué abrir los ojos a la vida en un país determinado da derecho de propiedad sobre él, al punto de decidir quién lo habita y quién no? ¿Qué criterio adjudica al “extranjero” la comisión de delincuencia en la España de los 400 mil ladrones (¿4 millones quizás?) autóctonos de cuello blanco?

Sé la respuesta: es que el liberalismo ensalza la libertad, en este sistema todos somos libres. Menos unos cuantos millones que no disponen de esa oportunidad. La suma de egoísmos –eso es el liberalismo- no puede hacer funcionar el mundo de una manera justa, y, como no puede, no lo hace.

Obama está enviando ayuda y 10.000 soldados para imponer el orden en el caos y después para abordar la reconstrucción. Loable iniciativa. Lástima que, en el pasado, EEUU interviniera también para restablecer en el cargo al dictador Duvalier. De aquellos polvos, estos lodos. Ahora habrá que “tutelarles” por largo tiempo.

Pues nada, ya hablan de deportes en el telediario, y todos los periódicos traen páginas con muy diversos temas. Como los blogs, como este blog. Y es viernes, y tenemos cena rica. Los muertos haitianos siguen en la calle mientras tanto.

A %d blogueros les gusta esto: