El maquinista atendía una llamada de RENFE cuando se produjo el descarrilamiento

El maquinista del tren siniestrado a las puertas de Santiago el miércoles hablaba por teléfono en el momento del accidente. En una llamada a su teléfono profesional de quien parece ser un controlador de RENFE que se produce unos minutos antes del descarrilamiento y le da instrucciones sobre qué camino tomar al llegar a Ferrol, fin del viaje. Nada urgente. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha revelado estos datos que aporta la caja negra. Añade que se oyen ruidos como si Francisco José Garzón consultara un mapa. El tren circulaba a 192 Kms/hora y tras accionar el freno de mano redujo su velocidad a 153, casi el doble de lo marcado: 80 Kms/hora.

La mayoría de los medios titulan: El maquinista hablaba por teléfono cuando… “. Y los urgentes de Twitter lo mismo. Albert Cuesta los ha recogido aquí.  Pasado el tiempo, sigo sin ver la precisión en titulares de quién había hecho la llamada.

RENFE ha ocultado en todo momento esta conversación decisiva por lo que supone de distracción para el conductor. El presidente de la compañía por el contrario declaró a diversos medios que “no tenía constancia de que Garzón hablara por teléfono en el momento del siniestro” y que él le llamó después del accidente. Más aún, tanto él, Julio Gómez-Pomar, como el de Adif, Gonzalo Ferré, culparon desde el primer momento del descarrilamiento al maquinista. Este último declararía después a 13TV que “el siniestro podría haber evitado con el sistema de seguridad ERTMS“. Recordemos también que RENFE se personó en la causa como acusación. Exclusivamente contra Francisco José Garzón a quién se culpa de 79 muertes por imprudencia. ¿Tampoco ha dicho nada el interlocutor de Garzón?

En un documento de la Dirección de Seguridad de RENFE, se aconsejaba a los maquinistas llevar el teléfono móvil en modo silencio y les pedía que, cuando fuera necesario hacer uso de este dispositivo “debido a algún tipo de emergencia o por avería o disfuncionalidad del equipo de comunicaciones autorizado”, se asegurasen “de que no existe riesgo y limitar la comunicación a lo estrictamente necesario”.

“Mantener una conversación hablada o el uso de servicios de datos tales como mensajes de texto, correos electrónico, internet, video, etc, pueden distraer nuestra atención dejando de percibir información importante relacionada con tareas de seguridad”.

RENFE apunta que, según diversos estudios, “tras minuto y medio de hablar por el móvil, el cerebro humano no percibe el 40% de las señales, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada y la persona tarda más en reaccionar”.

Los trenes españoles responden al merecido prestigio que ostentaban hasta ahora, quienes no lo hacen son los políticos y los cargos políticos que los controlan.  Esas compañías y los poderes fundamentales de nuestro país. Una y otra vez volvemos al mismo punto: es el eje el que está roto.

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