En el reino de la IMPUNIDAD

Los ciudadanos están hartos de la política y los políticos no dejan de dar motivos para que así sea e incluso se acreciente el desprecio social a su gestión. Suelo mantener que es una opinión desinformada, ignorante o interesada afirmar que «todos son iguales», no lo son. Pero en el río revuelto suelen salir beneficiados los populismos. Así llegan los Gil a Marbella, los Chávez a Venezuela, o se asiste al crecimiento en España de una resentida y oportunista, que cambia de opinión según le conviene, como Rosa Díez.
La crisis ha dejado en cueros a la política, porque ni pareció prever, ni sabe como atajar los desmanes del capitalismo. Pero ya hemos hablado suficiente de ello, hoy quiero resaltar un pequeño muestrario de la impunidad que transita feliz por España. Seguramente incompleto, esto es lo que a mí más me irrita:

  • TRAMA DEL ESPIONAJE EN MADRID. Lo penúltimo. Un apestoso contubernio de favores familiares y de amistad, con beneficio económico, se cuece -entre otras cosas- en la capital. Como muestra esta entrada de Nacho Escolar y otras anteriores. La presidenta Aguirre se enfrenta a la oposición en la Asamblea. Y con voz cuartelera esparce mierda al asegurar que el PSOE también espió. ¿Alguien espera que comisión alguna de mayoría popular esclarezca el asunto? ¿Piensa Aguirre que así se exculpa? ¿Y que eso le beneficia y beneficia a la política?
  • EL TAMAYAZO. 2003 el PSOE gana las elecciones en Madrid. Dos diputados, Tamayo y Sáez, se ausentan de la votación y dan el triunfo al PP. Salen  -en informaciones periodísticas- relaciones sospechosas de los evadidos con responsables del partido conservador. Esperanza Aguirre gana en una nueva votación, y revalida cuatro años más tarde su victoria. Todos sabemos que apesta, pero del «tamayazo» nunca más supimos.
  • ESPECULACIÓN EN LA BURBUJA INMOBILIARIA. Es la causa principal de que la crisis haya afectado más a España. Los delitos más frecuentes fueron prevaricación, tráfico de influencias, cobro de comisiones y adjudicaciones irregulares. Muchos casos son investigados, apenas conocemos resultados. El 70% de los alcaldes acusados de corrupción sigue en sus puestos, gracias a los votos de los ciudadanos. En algunos casos, incluso aumentaron sus apoyos.
  •  TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN. Durante 4 años, el PP y sus medios afines acusan, sin pruebas, de irregularidades a la investigación del 11M. ETA participó y eso implica un triunfo ilegítimo del PSOE. «¿Qué banda terrorista llevó a Zapatero a la Moncloa?» pregunta Miguel Ángel Rodríguez, antiguo portavoz de Aznar. La cadena de despropósitos llena páginas en mi libro y todos los recordamos, a pesar de nuestra memoria tan frágil. La sentencia judicial pone las cosas en su sitio. Se han producido gravísimas acusaciones a personas, hasta de asesinato múltiple. Pero los conspiranóicos no pagan precio alguno. Ningún país serio lo hubiera dejado impune.
  • VUELOS DE LA CIA. Pruebas, incluso gráficas, atestiguan que EEUU utilizó España -y otros países europeos- como escala para trasladar presos a la base ilegal -e inmoral- de Guantánamo. Un documento certifica el conocimiento de Aznar, hace cuatro días. Miembros del PP amenazan veladamente al PSOE. Si tiras de la manta, nosotros también, vienen a decir. Y el asunto se tapa.
  • EL SEÑOR X EN LOS GAL. España ha sido el único país que ha procesado a los practicantes del tan frecuente -e inacabable- terrorismo de Estado. Bien en este caso, aunque terminaron siendo prematuramente indultados. Pedro J. Ramírez en El Mundo, se hartó de hablar de un «Señor X» que nunca apareció.
  • CARLOS FABRA. Hace frente a pagos por un valor superior a lo que declara ingresar. Encausado por varios delitos, elude año tras año sus procesos judiciales porque los profesionales asignados a sus casos piden uno tras otro el traslado, sin que actúe el Poder Judicial.
  • OPERACIÓN GUATEQUE. Supuesta corrupción en la concesión de licencias en locales de Madrid. Sólo se agilizaban mediante pago fraudulento. ¿Alguien sabe como anda esto?
  • GESCARTERA Y OTROS ASUNTOS DE CORRUPCIÓN ECONÓMICA. ¿Se esclarecerán algún día?
  • YAK 42. Mayo de 2003. 62 militares españoles mueren en un accidente de aviación, al regresar de su misión en Afganistán. Todas las pruebas apuntaban ya a lo que después se confirmó: el viaje ofrecía riesgos conocidos y sólo obedecía a la intención del ministro Trillo de ahorrar dinero en esa partida -se habían producido más de 500 muertos durante la década precedente en los numerosos accidentes que habían sufrido aparatos como el Yak 42-. Luego vendría la inconmensurable chapuza de meter los muertos a bulto y ponerles la primera etiqueta, y el primer ataúd, que encontraron. No hay responsabilidades.
  • 40 AÑOS DE DICTADURA. Nadie ha pagado por ella. Se cubrió con el sutil manto de la Transición. ¿Todo parte de aquí? Porque, sin duda, hay causas que han propiciado este triunfo de la impunidad que, en modo alguno, es inocuo.

         ¿Es posible, así, creer en los políticos? Yo aún les doy un margen de confianza, una última e ingenua fe en que pueden cambiar, al menos algunos.  Pero nos deben limpieza, eficacia, entender que son -nada más y nada menos- que nuestros representantes.

         Pero no son los únicos. ¿Qué responsabilidad tiene la Justicia en esto? ¿Y la prensa, el periodismo? En unos casos porque se mueve por intereses, en el otro porque no sigue las noticias. ¿Y la sociedad que calla y vota o no vota? Lo que falla es el sistema.

La ciudadanía despierta

Saludé, con alborozo, los primeros «Tengo una pregunta para Vd.» porque parecían la ocasión de que los políticos se bajaran de su torre de marfil y hablaran con aquellos a quienes representan y deben su poder. Pero eché en falta siempre a un periodista -en activo- que repreguntará y precisara con datos. Ahora, la ciudadanía ha aprendido por sí misma, bien es cierto que acuciada por la crisis. Ya no pregunta por el precio del café, sino por lo que les duele de verdad.

 Andan revueltos esta mañana los analistas políticos. Casi sólo les falta por decir «nos están quitando el pan». Se asombran de que la política ha cambiado y -como ya sucediera en la campaña electoral americana- desciende a «historias personales» -en la SER, un señor muy culto lo ha dicho en inglés-. Ojala fuera cierto que la política hubiera cambiado, porque lo que no funciona precisa modificaciones. En el programa de TVE los ciudadanos demostraron que saben dónde les aprieta y que no se conforman con frases hechas. La primera reflexión la dirijo, por tanto, a los políticos, y la segunda a los periodistas -a algunos, a muchos- que TAMBIÉN se están alejando de la sociedad. Es lo que tienen las élites.

Más de seis millones de audiencia, notable en aceptación popular y aprobado -como mucho- entre los comentaristas. Se destaca, eso sí, la valentía de Zapatero para enfrentarse a preguntas sin guión con la que está cayendo.

Los ciudadanos se enfadan mucho cuando se les miente, y así lo demostraron anoche en varias ocasiones. El presidente arguyó error en lugar de falsedad, pero no convenció a todos de que eso fuera cierto. En mi opinión, hay un pequeño fondo de verdad en la justificación de Zapatero. Sólo unos pocos avisados predijeron en su día la magnitud de la catástrofe, incluso se quedaron cortos. Pero las causas añadidas de la crisis en España apenas se tocaron. Una referencia de pasada a la quiebra de la construcción. Y nada sobre el turismo, la industria. Ahí sí hubiera hecho falta un periodista.

Una buena aclaración acerca de que no se entrega dinero a los bancos, sino avales. Pero nadie afronta el tema de fondo: ¿no es el sistema lo que ha quebrado? Predecir cuando terminará la travesía del desierto es una pura especulación, sino se aborda el cáncer del sujeto. El liberalismo no funciona, y mal arreglo tiene transfundirle sangre, como ya hemos hablado estos días.

La política se muestra atada de pies y manos ante los poderes fácticos. Pregunta reveladora la de un granadino sobre la venta de armas de España a Israel. «Sólo es un millòn de euros», «pero todas las armas matan» -insistía el hombre implacable-, «las nuestras no»…  ¡por dios!…  Un presidente pacifista sin duda ha de sucumbir a la incroguencia, a la hipocresía, como la calificó el granadino. De nuevo vemos que es el sistema el enfermo, lo que hay que cambiar.

¿Quién lo hará? La ciudadanía despierta y yo me congratulo. La democracia es como el amor humano: hay que cuidarla cada día para mantenerla por lo menos, para que crezca.

Zapatero no tuvo más que palabras de comprensión y condolencia ante los ciudadanos parados o en crisis que, con gesto serio y preocupado, le preguntaban qué les pondrían a sus hijos en los platos. Y para eso hay pocas respuestas cuando son los cimientos los carcomidos. Zapatero estuvo más cercano y humano que nunca. Pero siempre echaré de menos que un político sepa acercarse, aún más, a aquellos que, insisto, le han dado el poder. En efecto, cuando el dinero no llega para las necesidades básicas huelgan las explicaciones y hasta las dudosas promesas. Quiébrate con ellos, abrázales siquiera simbólicamente y lucha porque, de verdad, cambien las estructuras. Si persistimos en el empeño, los políticos se verán obligados a hacerlo.

¿Tibieza o compromiso?

Tengo un amigo que ha dedicado su vida, entre otras cosas, al trabajo en un medio informativo. Pero no siente el menor interés por el periodismo, ni siquiera aprecio, cree que incluso lo detesta porque encuentra prepotencia en muchos de sus representantes. Sigue la actualidad a diario, pero como alguien que no hubiera hecho de ella su profesión durante tantos años. Dice ahora  que «hay vida fuera de los blogs», cuando manifiesta su voluntaria ignorancia por casi todas las nuevas tecnologías y formas de comunicación.
Ha desempeñado variedad de facetas relacionadas con los medios informativos y ha ocupado cargos de responsabilidad. Pero desconoce formas y personas que laten en el mundo actual. Juega al squash y al golf, se manifiesta prácticamente siempre prudente en sus comentarios y atesora una gran cantidad de amigos. Es una persona muy valorada y apreciada. Entre otras, por algunos que han hecho del compromiso social una razón de vivir.
Mi amigo opina que «deprime leer los periódicos» y trata de minusvalorar -no sé si conscientemente- mi nueva ocurrencia del blog. Comparte conmigo la opinión sobre que el mundo marcha mal. Pero rebate que hay muchos luchando por convertirlo en algo mejor, desde la medicina, la abogacía o multitud de actividades y que, incluso, tiene amigos que se van con alguna ONG a Mozambique a ayudar a quien lo necesita.
No veo obstáculo en ser médico y comprometido, ser enfermera y comprometida -como otra de mis amigas- y alabo a quien posee el coraje de irse a echar una mano al hambre y la desesperación en condiciones muy incómodas. Muchas de esas necesidades perentorias se solucionarían cambiando el rumbo en el origen. Pero sin duda es más lento.
Mi amigo hace gala de la tibieza o, al menos, la valora tanto como la dedicación a tratar de cambiar la sociedad por medio de las palabras. Diría más: infravalora el periodismo, y, si lo miro, así lo ha confesado. Yo creo que su planteamiento vital es egoísta.
El poeta Manuel Celaya escribía hace muchos años, en tiempos difíciles -no se sin tan difíciles como estos-: «porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser, sin pecado, un adorno: estamos tocando el fondo». «Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse».
En el extremo opuesto está el genial personaje de la película «Mr. Chance» -que fue la única que otro tibio histórico, Peter Sellers, protagonizó con cierta pasión-. Alguien cuyo lenguaje desconcertante hablando sólo de jardinería, es interpretado como pensamientos profundos causando un gran impacto no sólo en su entorno, sino mediático al más alto nivel, e incluso un cambio social.
¿Son variados los caminos para llegar al mismo fin? Mi «filosofía» de andar por casa busca que la gente, las personas olvidadas y no, se involucren en el proyecto de cambiar la sociedad. Quienes tienen en sus manos nuestro destino lo están haciendo muy mal. Incluso que se eche al ruedo este tibio amigo, calido sin embargo en los afectos. Me gustaría abrir un debate sobre ello. ¿Tibieza o compromiso? Y también: ¿El periodismo es un gran fraude, el más injustamente valorado canto de sirena? Yo no lo creo. ¿Y tú?
Pero mira más abajo y hoy… no dejes de obamizarte.