Andar sobre la cuerda floja

Se llama Nik Wallenda, tiene 34 años, y esta noche ha recorrido un tramo de 426,7 metros sobre el Gran Cañón del Colorado andando sobre un cable suspendido de solo 5 cms. de diámetro. El paseo ha durado 23 minutos. Nik ha conseguido el récord de lograr esa hazaña y además de realizarla a 455 metros de altura. El viento en contra circulaba a 30 kms/hora que no es poco.

Con una camiseta del canal de televisión que ha patrocinado y retransmitido a todo lujo el evento, el funambulista no ha dejado de nombrar a Dios en todo su periplo. Y le ha agradecido el éxito de su aventura. La fe –que como se sabe es creer lo que no se basa en hechos racionales- ha sido para él un importante soporte. Pone una venda en los ojos.

Menos mal que tenía  también a su favor que pertenece a la séptima generación de una estirpe de acróbatas que durante 200 años han trabajado en circos. Conoce pues la técnica. Si bien algunos familiares sufrieron accidentes irreparables en profesión tan arriesgada, demostrando que no hay regla fija. Pero andar sobre la cuerda floja tiene en su contra –además de la escasa base para apoyar los pies-, saber y ver el abismo que se cierne sobre uno, la inestabilidad del camino. Ese mismo recorrido a medio metro del suelo resulta mucho más fácil de llevar a cabo. La consciencia del peligro es básica para el cometido. La inconsciencia, por tanto, también.

Como él, una sociedad completa avanza sobre bases de escasa solidez y sobre el abismo que entierra su presente y futuro, el de sus hijos. Pero no lo advierten, creen caminar seguros. Miran la camiseta, el éxito, los dividendos ajenos y no ven más. El pajarito que se mueve. La mirada dirigida que obvia el suelo y la altura. Ni siquiera a los que se despeñan en el intento. Metáfora de la vida hoy la hazaña de Nik.  Por lo menos, él ha sacado un beneficio. En nuestro caso, se lo llevan otros.

 

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3 comentarios

  1. Aqui dejo este documental.
    La industria de los expertos, esos a los que dejamos manejar nuestra vida, me parece un buen complemento a tu articulo. Un saludo a todos.

  2. Andamos sobre la cuerda floja, en efecto, pero sin cuerda. Ni cuerda, ni paracaídas, ni colchón de aire ni nada que se le parezca.

  3. Joan

     /  25 junio 2013

    Querida Rosa, ando muy liado en varios proyectos, lo que limita bastante mí tiempo. Me gustaría profundizar en esta lucida visión que aportas en tus últimos post de nuestra debacle como civilización. A falta de tiempo creo que estos enlaces pueden resultar interesantes al debate:

    http://www.eis.uva.es/energiasostenible/?p=1170

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=170200

    Mis mejores deseos.

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