La ministra de sanidad ha creado una epidemia de miedo dice Rita Barberá

No tiene ningún derecho a crear una epidemia de miedo con la salud de los españoles y eso es de dimisión”, ha dicho Rita Barberá alcadesa de Valencia.

8 comentarios

  1. Deotra

     /  5 septiembre 2009

    Me descojonaría si no fuera porque me da rabia y pena que esta “señora” tenga los ovarios de hacer esas declaraciones después de toda la que está montando.

    Hablaron los indimisionables, no te jode.

  2. Yo ya no sé si el PP es un partido de fascistas, integristas religiosos, mafiosos, corruptos, chorizos, sinverguenzas, hipócritas, cínicos, carcas….o son unos zumbaos que están todos chalados y no hacen más que el payaso, el primero su presidente -con todos los respetos que me merecen los payasos (los de verdad).

    Esto no es serio. Con la crisis y los problemas de toda índole que tenemos y éstos en vez de arrimar el hombro o hacer propuestas serias para la solución de los problemas del país; se limitan a hacer y decir payasadas cada vez que ven un micrófono o una cámara; ya empieza a ser cargante.

  3. De buitres, Una rosa, es un partido de buitres y cenizos.

  4. Qué vergüenza.

  5. Florián Yubero

     /  5 septiembre 2009

    Hace tan solo unos meses el PP, pedía la dimisión de la Ministra de Sanidad y del Ejército, porque unos chavales de un colegio visitaron un cuartel donde a los pocos días hubo algún enfermo de la dichosa gripe porcina.

    Ahora critican con venenosa intención…, sus seguidores si se atreven a aplaudir, bien, ¿pero que aplauden?, lo primero era una exageración y afortunadamente ningún niño estuvo enfermo, el tumulto se fue apagando y nada pasó.

    Ahora se le ocurre esta salida desafortunada a la Señora Barbera, propia de cierto desajuste de interpretación, añadido a una descoordinación de conceptos de partido que critica en un sentido y en otro, que indica un desajuste ideológico en su propio partido, u otro tipo de desajuste, de tipo desconocido, que no será mental.., posiblemente es que ante la incapacidad se critica elaborando disparates con la intención maligna de dañar.

    Si el PP, considera que con estas extravagancias van a destruir la labor del Ejecutivo, la lógica dice que esta en completo error.

  6. faqui

     /  6 septiembre 2009

    ¿Pero no son “ellos” los que piden que se vacune a la mayoría de la población? ¿No es eso crear miedo?

    Quizás el verdadero miedo sea que en la sana y democrática alternancia en el poder, sean “ellos” la única alternativa…

  7. Soto

     /  6 septiembre 2009

    Si ,y, lo siento,no me gusta entrar en calificativos negativos ,pero asumo el calificativo del comentario en cabezado por PIEZAS.Es que el comportarse de esta gente alcanza la desverguenza al más altisimo nivel.
    Esta señora¿? se “lanza ” contra una persona de “una sola pieza” que representa para mi Trinidad Jimenez.Creo que el miedo de “la sombra del Gurtel” les aterroriza.
    apertas agarimosas

  8. Le daría vergüenza -a la señora Barberá- si la tuvirea. Creo que parte del ideario neocón, sin complejos, consiste en tener el aplomo necesario para echar con intensidad la bronca a aquél(los/las) que le han pillado a uno(a) en un renuncio con sus bolsos de Vouiton y sus canesúes.

    Hace más de 20 años, conocí a alguien que me contó, divertido, que había ideado un método para robar discos: buscaba los de grandes carpetas que rellenaba con disimulo con vinilos distintos y adicionales a los correspondientes al álbum en cuestión. Le dije, con sorpresa, pues ignoraba no sólo que hicera eso sino que le divirtiera tanto hacerlo, que me parecía mal y que, además, a santo de qué se exponía de esa manera, que lo pillarían por fuerza. Me respondió, mondado de risa, que claro que le habían pillado y acusado de robo, pero, al ser descubierto, él desarrollaba la siguiente estrategia: montaba un gran escándalo -era importante hacer todo el ruido posible- regañando a la cajera, al dependiente o al encargado de la tienda; se mostraba ofendidísimo “¿Y yo qué sé qué había dentro de la carpeta?; simplemente he escogido la carpeta de la obra en la que estoy interesado y punto. ¡Tenga usted los discos de su tienda bien ordenados y no me eche a mí la culpa de su ineficacia!” y lo hacía con tanta convicción y vehemencia que, incluso, con frecuencia le pedían perdón por haber dudado de su buena fe. Por lo que deduzco, robó miles de discos así. Pues eso.

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